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miércoles, 13 de mayo de 2020

El almirante flotante de Varios autores (Detection Club)

Sinopsis:

Catorce miembros del prestigioso The Detection Club, entre ellos autores de la talla de A. Christie, D. L. Sayers, G. K. Chesterton o R. Knox, recibieron la propuesta de escribir una obra colectiva partiendo del planteamiento inicial de un caso criminal.
Cada colaborador se enfrentó al misterio sin saber qué solución tenían en mente los autores precedentes y entregaron en un sobre cerrado su particular solución al crimen.
Por primera vez en la historia, los creadores de Hercules Poirot, lord Peter Wimsey y el padre Brown aplicaban conjuntamente su pericia al mismo caso. Así nació "El almirante flotante", considerada como una de las novelas clásicas del género policíaco.

Opinión:

Seguro que todos los amantes de la novela enigma o de la policíaca más clásica habéis leído alguna vez una aventura protagonizada por el Padre Brown o, por poner otro ejemplo de investigador famoso de ficción, por Poirot.
Estos personajes, protagonistas de infinidad de relatos policíacos, tienen sus pequeños mundos creados alrededor de ellos. Cada uno reina, por decirlo de algún modo, en esa especie de microcosmos donde demuestran su agudeza e ingenio, y su forma de investigar lleva en todos los casos a resolver el crimen.
Seguro que más de una vez habréis deseado ver su astucia enfrentada en alguna novela, pero eso es del todo imposible, ya que sus autores querrían que su "hijo literario" superase al contrario en su capacidad de razonar y/o de deducir.

Pues bien, como ese enfrentamiento iba a resultar del todo imposible, lo que sí se consiguió fue que sus creadores colaborasen, codo con codo, construyendo un crimen que daría como resultado una novela.
En esa obra trabajaron junto con 12 escritores más, todos ellos expertos en novela policíaca.
Esos catorce escritores eran miembros del prestigioso The Detection Club; un club creado en 1929 con un único fin, unificar las reglas para eliminar de la novela policíaca el juego sucio.
Esas reglas debían cumplirse a la hora de elaborar los argumentos y así lectores y personajes contarían con las mismas posibilidades a la hora de resolver el misterio, porque las pistas estarían visibles para todos.
Dorothy L. Sayers, Gilbert Keith Chesterton o Agatha Christie, son solo tres de esos catorce escritores que participaron en la creación de este libro: "El almirante flotante".
Recibieron la propuesta de elaborar una obra de ficción policial en la cual todos colaborarían; cada uno de ellos realizaría un capítulo siguiendo las normas del club, pero aquí llega lo interesante...
Solo uno de ellos, el encargado de elaborar el capítulo final, conocería la identidad del asesino y los motivos.

El libro está dividido en 12 capítulos, un prólogo y un apéndice.
La importancia de realizar el prólogo recayó sobre el entonces presidente del club, Chesterton, y también es importante señalar que uno de los capítulos es colaborativo, está escrito a cuatro manos por un matrimonio de escritores.
Como podéis ver hoy os traigo al blog un libro que fue el resultado de una especie de juego de genios del crimen.

Reconozco que me ha enganchado menos que una obra de Agatha Christie, pero hay que valorar  otros detalles que convierten su lectura en muy interesante.
Esta historia recoge los ingredientes más representativos de esas normas elaboradas por el Detection Club y más que interesante por el argumento, lo es por ese planteamiento de colaboración entre autores.
El hilo de la historia se focaliza sobre el detective y vamos obteniendo las posibles pistas a través de él. La historia está llena de giros inesperados, en parte algo lógico, ya que cada autor, en cada capítulo, intentaba reconducir la trama hacia su terreno...

Algo que me ha parecido muy curioso es que la obra, en general, difiere mucho de las novelas a las que nos tenía acostumbrados Agatha Christie. En ellas, todos los personajes pasaban a ocupar el lugar de sospechosos porque habían estado presentes durante el crimen, aquí no ocurre así.
En esta novela nos encontramos con un asesinato en un pueblecito apacible; en ese escenario los protagonistas se mueven sin restricciones.
Todos son personajes incidentales y sin motivaciones; no son sospechosos porque su forma de actuar no lo indica así. Solo al llegar al capítulo final, momento en que se recompone el crimen, conoceremos al culpable y los motivos.

Por otro lado, la Reina del crimen presenta a todos los personajes en los primeros capítulos y los mantiene bajo sospecha. Aunque no llega a profundizar en ellos, nos deja una idea bastante clara de como son.
En el almirante flotante aparecen muy pocos personajes, algunos no han tenido relación aparente con el muerto, tampoco tienen ningún rasgo especial que los haga interesantes y por eso no les prestamos demasiada atención. Desviamos nuestra mirada hacia otros, hacia el cebo, colocado con mucho acierto. también debo indicaros que los personajes van entrando en escena poco a poco, lo que hace que el desarrollo de la trama y el ritmo narrativo sea más lento.

Centrándonos de nuevo en esta obra colaborativa debo contaros algunos detalles que pueden influir en los lectores de forma negativa, por ejemplo se aprecian los cambios de narrador. Los autores no demostraban la misma técnica ni calidad y por lo tanto el estilo es bastante desigual, del mismo modo ocurre con la extensión de los capítulos, hay algunos muy breves y otros que en comparación pueden resultar demasiado extensos.

Ya para terminar os hablo sobre el apéndice final
En él aparecen las soluciones finales que algunos de los escritores entregaron a modo de resolución del caso.
Ese apéndice resulta muy interesante porque vemos la forma de argumentar de cada uno de ellos, nos encontramos con planteamientos muy notables y observamos el desarrollo de alguna situaciones que no aparecen en el libro.


miércoles, 11 de marzo de 2020

Asesinato en Charlton Crescent de Annie Haynes

Sinopsis:

Lady Anne Daventry sospecha que alguien de su círculo más cercano quiere asesinarla y, aunque a Bruce Cardyn, un detective privado que se hace pasar por su nuevo secretario, sus peores presagios se ven cumplidos, lo que obliga a intervenir a Scotland Yard en la persona del inspector Furnival. Secretos y codicias salpican al elenco de familiares y servidumbre, pues todos los presentes en la mansión han tenido la oportunidad de cometer el crimen.
Todos son sospechosos, y el inspector Furnival deberá hacer uso de su pericia para resolver el crimen. Nos encontramos en un escenario cerrado con un grupo limitado de sospechosos, un planteamiento que puede recordar a obras posteriores como Diez Negritos (1939) o Cartas sobre la mesa (1936), dos de las inolvidables novelas de Agatha Christie.

Opinión:

Hoy vengo a hablaros de una novela de Annie Haynes, una autora que si Agatha Christie llevó el sobrenombre de "La gran dama del misterio" a esta deberíamos conocerla como "La dama misteriosa del crimen".
Annie Haynes es una autora muy poco conocida pero que además tiene una curiosidad y es que se la considera como la principal rival literaria de Christie.
Esta escritora publicó alrededor de 12 novelas de misterio y la última, que quedó inacabada por su pronto fallecimiento, fue terminada por "una de las amigas de Haynes", rumoreándose que pudieron ser o bien Agatha Christie o Dorothy L. Sayers.
La obra de esta escritora permanecía, hasta el momento, inédita en castellano, pero según he leído la editorial dÉpoca se ha propuesto ir rescatando poco a poco sus novelas, historias que si resultan igual de atrayentes que esta pueden ser como un soplo de aire fresco para los amantes de la novela policíaca, concretamente la escrita en el periodo de entre guerras.

Asesinato en Charlton Crescent (1926), es un clásico whodunit que se enmarca dentro de la Golden Age, edad de oro de la novela de detectives, y en ella los familiares y servidumbre de Lady Anne Aventry se convierten en sospechosos; todos ellos han tenido oportunidad para cometer el crimen y motivos, ya que la citada señora no es santo de la devoción de cuantos la rodean.

La trama, como bien nos indican en la sinopsis, puede recordarnos a novelas como Diez negritos, por el escenario cerrado donde sucede el crimen, pero hay algunas diferencias como ahora veréis.

La novela se lee de forma muy fluida y sencilla, porque el escaso número de personajes no entorpece la comprensión de la trama que, por otro lado, resulta muy cuidada y elaborada.

Los amantes de la obra de Agatha Christie estamos acostumbrados a una introducción algo más extensa, sección que se aprovecha para la presentación de los personajes, pero en esta narración sorprende precisamente el desarrollo breve de ese apartado; la acción comienza prácticamente desde las primeras páginas.

Otro detalle que encuentro que diferencia la obra de Annie Haynes de la de Agatha Christie es que esta autora profundiza más en los personajes, y esa profundidad los vuelve más cercanos al lector.

La elaboración del crimen también me ha resultado más compleja; la historia comienza con la sospecha sobre un posible y futuro asesinato pero según vayamos descubriendo nuevas pistas, nuevos misterios irán complicando la trama, y es que, para esa construcción argumental, Annie Haynes se valió de su curiosidad, ya que desde muy joven estuvo interesada por el crimen y la psicología criminal, convirtiéndola en una detective aficionada que visitaba las escenas de los lugares donde se habían cometido asesinatos.

La historia no tiene trampas y el final, bien explicado, resulta coherente y sin dejar detalles en manos del azar. Todas las pistan están expuestas y el lector debe interpretarlas de forma adecuada. Debo decir que volví a fallar estrepitosamente a la hora de descubrir al asesino y sus motivos.

Otra cosilla que me ha gustado es que Annie Haynes mete en el mismo saco tanto a la clase alta como a la baja; herederos, criados, secretarios, todos ellos pasan a formar parte del elenco de sospechosos y también del elenco encargado de despistarnos e ir enredando la trama.


jueves, 23 de enero de 2020

El misterioso caso de Styles de Agatha Christie

Sinopsis:

Essex, Inglaterra.
En la mansión Styles, la millonaria Emily Inglethorp es encontrada muerta en su cama, aparentemente víctima de un ataque cardíaco. Las puertas del cuarto estaban cerradas por dentro y todo indica una muerte natural. Pero el médico de la familia levanta una sospecha: asesinato por envenenamiento. Todos los huéspedes de la vieja mansión tenían motivos para matar a la viuda Inglethorp y ninguno de ellos posee una coartada satisfactoria. Cuando el detective Hércules Poirot llega para encargarse de la investigación, se encuentra frente a frente con la avaricia, los celos, las tensiones y la ambición de una familia que aspira a heredar una fortuna en dinero y propiedades. Un marido infiel, su jovencísima amante, unos hijastros envidiosos, un extraño toxicólogo alemán… Todos parecen sospechosos de haber acabado con la vida de Emily, aunque sólo uno de ellos puede ser el asesino. Poirot deberá emplearse a fondo y usar todas sus armas para llegar al fondo de su primer caso literario.

Opinión:

Creo que a nadie le va a extrañar, que hoy en el blog vuelva a hablaros de una obra de Agatha Christie, ya que dentro del género de crimen y misterio está considerada como una de las más grandes.
Esa buena valoración no solo se debe a la estructura empleada en sus novelas, a su sencillez argumental o a la calidad de su pluma, ya que hay otros detalles que hacen valorar, más a nivel general, su obra de forma positiva.
Uno de ellos es que, hoy en día, los lectores de sus libros siguen siendo legión, ya que estos han sido traducidos a más de cien idiomas, y además siguen siendo objeto de reediciones y adaptaciones al cine.

Pero El misterioso caso de Styles os va a resultar curioso por varios motivos.

Está escrito en 1916, lo que ocurre que al estar inmersos en la Gran Guerra, no fue publicado hasta 1920 en Estados Unidos, y un año después en Inglaterra. También tiene la particularidad de que es el único cuyo argumento refleja exactamente el momento en que fue escrito.

Esta es la primera historia de ficción detectivesca de la autora y tiene un doble valor, porque fue la que dio el pistoletazo de salida a la Golden age, la Edad de Oro de la novela policíaca, aunque esta narración no le trajese inmediatamente la fama.
Realmente el éxito se hizo esperar y le llegó una década después, en 1926, de manos de su cuarta novela: El asesinato de Rogelio Ackroyd, detalle a analizar, porque precisamente esa cuarta obra guarda muchas similitudes con El misterioso caso de Styles.

Para los que no hayáis leído aún la obra de Agatha Christie debéis tener en cuenta un par de detalles que a veces olvidamos los que estamos acostumbrados a leerla y releerla.
El primero es que ella dio voz a sus personajes y en ellos plasmó muchas ideas y pensamientos propios.


Por ejemplo: 
"el asesinato es algo violento a menudo asociado con la idea del hombre, salvo ¡claro está! en el caso de que se utilicen venenos
Esa frase, o una similar, surge de boca de uno de los personajes precisamente en este relato, y no hace más que confirmar uno de los lemas más famosos de la autora:
"Dame una botella de veneno adecuado y crearé el crimen perfecto", consigna que se convierte en la premisa principal de esta narración.

Otro de los elementos fijos de los que ella hace uso en la mayoría de sus novelas, no solo en las de Poirot sino también en la saga protagonizada por Miss Marple, es el jugar con la fisonomía de los protagonistas... ahora veréis por qué.
En Miss Marple vemos a una ancianita entrometida a la que nadie va a tener en cuenta, y en Poirot a un hombrecillo que no llega al 1.60 de altura, con cabeza de huevo y bigote exagerado que se comporta de forma excéntrica y no hace más que recordarnos que un belga y un francés se parecen como un huevo a una castaña.
Ese aspecto, controlado al detalle, estaréis de acuerdo conmigo que, muchas veces, resta importancia al sujeto, hace que no le valoremos.
Los personajes tras observarles van a experimentar lo mismo que nosotros, y eso va a empujarles, según su personalidad, a dividirse en dos grupos: los que les infravaloran, entre los que se encontrará el asesino, y los que confían plenamente en ellos por su aspecto.

Pero dejemos esto a un lado y vamos a centrarnos en este libro, el primero en que aparece el genial y excéntrico Hércules Poirot, y donde estará acompañado por los dos personajes secundarios que le seguirán en casi todas sus obras: su fiel compañero Hastings, y el Inspector Japp.

Otro estructura constante que Agatha utiliza es la clásica formada por Introducción, Nudo y Desenlace.
Durante la introducción, además de presentar a los personajes consigue dar las primeras pinceladas para crear una atmósfera agradable y acogedora, preparando el camino para lo que sucederá después.
En esa introducción conocemos a Hastings que desempeñará también la función de narrador.
Según sus palabras procede a plasmar en papel de forma minuciosa los avances del caso Styles, una vez que éste ya ha sido resuelto, a petición expresa de Poirot y de la familia Styles, que intentan acallar definitivamente los escandalosos rumores surgidos alrededor de ese caso que se convirtió en mundialmente famoso.

A partir de ese momento, y gracias al relato, conoceremos al resto del elenco protagonista y entraremos en contacto por primera vez con el inimitable Poirot.
Este detective singular tiene un sistema deductivo que cumple a raja tabla, y al tratarse de su primera aparición nos va a mostrar en qué consiste.
Él dice que el trabajo de un buen detective es únicamente cuestión de método y que no hay asesinato sin motivo.
Además, todas las pruebas quedan expuestas, antes o después, ante nuestras narices, y si sabemos interpretarlas y ordenarlas de forma correcta, lograremos llegar a la misma conclusión que él. El resultado real solo lo sabremos al final, porque Poirot no tiene por costumbre dar explicaciones antes de llegar al desenlace.

Los más avispados, como ya he dicho, lograrán hallar la solución del crimen, pero el resto nos conformaremos con observar en silencio, como las piezas van encajando a la perfección, y Poirot consigue descubrir a un asesino que al principio se creía muy inteligente.
¿sabréis deducir, con las pistas que os he dado a lo largo de esta reseña, quién es en esta ocasión el asesino?

martes, 7 de enero de 2020

Crimen en la posada "Arca de Noé" de Molly Thynne

Sinopsis:

Un grupo de personas que se dirigían a un lujoso lugar de vacaciones se ven forzadas a tomar alojamiento en la posada «Arca de Noé» debido a una intensa nevada. En la hospedería en la que se ven aislados compartirán estancia con el doctor Constantine, un astuto maestro de ajedrez y brillante detective aficionado. Entre los demás huéspedes encontramos al exitoso novelista Angus Stuart, la aristocrática familia Romsey, un par de viejas solteronas, un viajante de comercio, un joven y apuesto bailarín y un incontrolable comandante cuya afición a la bebida le lleva a intentar sobrepasarse con alguna de sus bellas compañeras de «encierro».
Así las cosas, uno de los huéspedes aparece muerto en su cama, y el doctor Constantine, ayudado por dos de los hospedados, se verá forzado a investigar este brillante misterio antes de que el asesino logre huir o alguien más aparezca asesinado.

Opinión:

"Crimen en la posada" o"Snowbound" que es el otro título que se le dio, es una novela escrita por Molly Thynne en 1931, en plena Edad de Oro del género policíaco, en la llamada Golden Age.

Molly Thynne siempre tuvo inquietudes literarias.
Publicó alguna obra con buena acogida por parte de los críticos, pero no fue hasta 1928, momento en que escribe la primera historia de detectives, cuando realmente se la empezó a conocer, publicando casi una novela por año dentro de este género. Pero quizás lo que más sorprende, es que esta autora que prácticamente ha sido olvidada, fue una gran visionaria a la hora de crear argumentos.

En 1929 escribió con destreza una historia, con asesinato incluido, que ocurría en un transatlántico; argumento que se adelantó a "Asesinato en el Orient Express", escrita en 1934 por Agatha Christie.

En 1931 comienza a dejarse influenciar por las damas del crimen de la Golden Age, y toma de ellas algunos detalles, como por ejemplo empezar a crear una saga que tendrá como personaje central a un detective aficionado, tan inteligente y sagaz como el ya famosísimo Hércules Poirot. Pero no confundáis mis palabras, porque aunque ella adoptó algunos recursos ya utilizados por otros escritores, también su obras sirvieron para que ellos se nutriesen de su astucia, como ya veréis más abajo...

Pues bien, este nuevo personaje investigador que va a crear es el doctor Luke Constantine, alguien al que vamos a conocer en esta obra y a través de cuya mirada la autora nos ofrecerá un reflejo fiel y detallado de toda la sociedad.

A partir de 1933 Molly Thynne desaparece del panorama literario, quizás porque para ella, que siempre había tenido una posición acomodada, la producción literaria era solo un objetivo ya cumplido, y había demostrado con creces su capacidad como escritora.

Pero voy a dejar de hablaros de ella y voy a pasar a comentaros este libro.

Nos vamos a encontrar ante el clásico misterio de cuarto cerrado, donde se comete un delito y los personajes se ven forzados a permanecer recluidos.
A esas características se le suman otras propias de la época y de ese género: un grupo reducido de sospechosos; el delito arriba citado, que bien puede ser un robo o un asesinato; y un detective profesional o aficionado que deberá dar con el culpable en un breve espacio de tiempo.

La narración comienza con un grupo de viajeros, de lo más variopinto, que quedan confinados en la posada a causa de la nieve. Tras una serie de sucesos extraños se comete un asesinato, y todos pasan a convertirse en sospechosos.
Uno de ellos tiene que ser a la fuerza el asesino, premisa que nos puede recordar en muchos momentos a la historia que Agatha Christie escribiría con posterioridad, en 1939 y que llevaba el título de Diez negritos.

El argumento, a simple vista, puede parecernos algo muy sencillo, pero ese es el detalle que hizo triunfar a todas las novelas de la Golden Age: tramas en apariencia sencillas que luego demostraban tener una compleja elaboración.
La ambientación y la atmósfera que se genera se alían a la hora de mantener la intriga, pero es quizás la ambientación, el detalle más logrado y que va a sorprendernos junto con la descripción de los personajes y de las clases a las que pertenecen, porque en esta historia nos vamos a encontrar a un elenco de lo más variado.

Al principio parece que la posada va a ser un sitio reducido donde los personajes se encontrarán agolpados, tropezando unos con otros, chocando por su comportamiento excéntrico, pero al llegar la noche, esa visión que tenemos de la posada se transforma.
El Arca de Noé se convierte en el lugar idóneo para cometer un delito; parece que los pasillos se alargan y las escaleras y habitaciones se multiplican.

El encargado de hacernos llegar la historia va a ser un narrador en tercera persona bastante peculiar.
Algunas situaciones van a parecernos previsibles, porque él parece que intenta facilitarnos más datos de los necesarios; en cambio en otras, nos va a resultar extraño que limite el aporte de información. Quizás este detalle es el que nos despista a la hora de descubrir al culpable.

Y ahora ha llegado el momento de hablaros de Luke Constantine.
La serie del doctor está constituida por tres novelas; esta es la primera de la trilogía.
Dicen de este personaje que es uno de los detectives aficionados más logrados del género policíaco, yo no lo puedo asegurar en este momento, ya que tan solo he leído este libro, y para mí es alguien nuevo al que intentaré seguir el rastro, aunque debo comentaros que la mayoría de la obra de Molly Thynne sigue aún sin traducir al castellano.

Luke Constantine tiene una peculiaridad, y es que según nos informa él mismo, ve los casos como una partida de ajedrez en la que debe enfrentarse al criminal, por lo que su investigación termina convirtiéndose en una especie de juego o de reto.
Lo cierto es que, con solo leer esta primera novela, tampoco me ha parecido que sea un gran protagonista que brille con luz propia.
A lo largo de las 300 páginas, Constantine me ha parecido alguien secundario que apoya su actuación sobre la de otros personajes.
Me explico, me daba la sensación de que su actuación, su arco de movimiento estaba siempre limitado.
Constantine se apoya en otros dos personajes para llevar a cabo su investigación y para que nosotros tengamos todos los detalles, porque el doctor a penas se desplaza por el escenario, permanece la mayor parte del tiempo estático.
Esos personajes que acabo de mencionar son: Stuart, un escritor y Soames, un comerciante, con los que coincide en la posada, y a través de ellos iremos conociendo algunas situaciones y hechos.
Ellos so los encargados de obtener las pistas, y Constantine de armarlas como si fuera un puzzle; porque lo cierto es que, estos compañeros de investigación, casi siempre, nos llevarán a resoluciones erróneas.
Aun así, insisto, la sensación que me acompañaba a lo largo de toda la novela, es que Stuart en concreto, a quien conocemos desde la primera escena, le roba protagonismo a Constantine.

Quizás esta actuación de los personajes que yo encuentro extraña sea una manipulación de la autora, porque es verdad que el doctor al final no nos defrauda y los otros dos consiguen despistarnos.

Espero poder seguir conociendo algún caso más de este detective aficionado del que no había oído hablar. Aprovecho estas últimas líneas para dos cosas:
Alabar de nuevo la cuidada edición d' Epoca Editorial, detalle al que ya nos tiene acostumbrados y que en esta ocasión incluye ilustraciones originales de Clarence F. Y también para darles las gracias por haber rescatado esta historia para los lectores españoles.


miércoles, 11 de diciembre de 2019

Un cadáver con clase de Jessica Fellowes

Un cadáver con clase (Crímenes de Mitford 02)
Sinopsis:

Te presentamos a la Gente Joven Brillante, un grupo de agitadores hedonistas de los años 1920's cuyas búsquedas de tesoros fueron la obsesión de los periódicos de aquella época. Uno de sus grandes juegos tiene lugar durante la fiesta del décimo octavo aniversario de Pamela Mitford, fiesta que acabará siendo tan trágica como cruel y en la que el carismático Adrian Curtis es asesinado a las puertas de una iglesia cercana a la casa de la familia Mitford.

La policía rápidamente señala a Dulcie, una de las criadas como la asesina. Pero Louisa Cannon, doncella de las hermanas Mitford y ex-criminal, está convencida de que Dulcie es inocente y hará todo lo necesario para limpiar su nombre, todo eso mientras el verdadero asesino se encuentra a unos cuantos pasos.

Opinión: Un cadáver con clase (Crímenes de Mitford 02)

Hace más o menos un año reseñé "Los crímenes de Mitford", libro que servía para iniciar la saga y al mismo tiempo para darle título.
Para los que hayáis leído esa reseña, sabréis que la obra en sí no me llegó a entusiasmar, y ahora que ya cuento con una idea más general debo reconocer que esta nueva aventura, "Un cadáver con clase", tampoco lo ha hecho, aunque tiene detalles muy buenos que, por supuesto, os voy a indicar y que se centran sobre todo, en la lograda ambientación.

Un cadáver con clase repite la estructura que ya vimos; es una novela que imita a las escritas en la época dorada del género policíaco y que tuvo su mayor auge en la década de los años 20, la llamada Golden age. Y digo que intenta imitar, porque parece que últimamente estamos viviendo un nuevo resurgir de ese género, dando un salto atrás en el tiempo, y encontrándonos no solo con las características que lo marcaron, es decir, un asesinato, investigación, clase alta involucrada, muchas pistas, ingenio y habilidad para resolverlo, sino también con personajes de la época.

En esta segunda entrega vamos a reencontrarnos con personajes que ya conocemos; Louisa Cannon tira del carro de la historia.
Es la protagonista principal y desempeña un doble papel, el de criada de los Mitford y el de investigadora aficionada, una especie de miss Marple más joven, alguien que intentará descubrir la verdad y que por lo que estamos viendo, tiene cierto magnetismo hacia los crímenes.

Para llevar a cabo su investigación se apoya en otro personaje ficticio, Guy, al que también conocemos; han pasado tres años y ahora forma parte de la policía metropolitana.
Louisa recurrirá a él para que le ayude complementando su investigación.

Pero los personajes ficticios no van a ser los únicos que conozcamos.
Jessica Fellowes crea un elenco mixto, y a estos personajes de ficción, ya mencionados, se le suman los reales.
Si en "Los crímenes de Mitford" la historia giraba alrededor de Nancy, una de las hijas del clan Mitford, ahora le toca el turno a Pamela, y es que como ya os indiqué, cada nuevo libro irá dando un pequeño protagonismo circunstancial a una de las hijas de la famosa familia.
Ellas serán la encargadas, por decirlo de algún modo, de guiarnos hasta el crimen; su actuación no será relevante para la resolución del caso, pero sí para mostrarnos el ambiente de fondo.
Van a ser personajes ambientales, generando el drama, pero no solo eso, también servirán para que el curso de la historia avance.

Y ahora que ya os he hablado de la familia Mitford, os comento que no serán los únicos personajes reales con los que nos encontremos...  también habrá otros como Alice Diamond, que se colarán a lo largo de la narración dando credibilidad a los hechos.
También vamos a conocer a los Bright Young Things, jóvenes aristócratas de los años 20, que organizaban fiestas de disfraces y búsquedas de tesoros por la noche.
Abusaban de las drogas y del alcohol, y sirvieron como inspiración para muchos autores, no solo de la época. Este grupo de jóvenes será la llave para introducirnos en los bajos fondos.

A pesar de esa buena ambientación, de ese realismo cargado de detalles que infunden los personajes, hay cosas que para mi gusto fallan.
Una de ellas es dar poco protagonismo a Guy.
Es un gran personaje, pero a pesar de contar con un hilo argumental propio, no deja de ser secundario, y quizás le están restando protagonismo para ofrecernos una visión más feminista de la historia, porque como ya hemos visto, la saga sigue planteando los mismos temas, entre los que se encuentra la reivindicación del papel de la mujer y la marcada diferencia de clases.
Bajo mi punto de vista, dar protagonismo tan marcado a Louisa me parece un error, principalmente porque Louisa como personaje no me resulta creíble. No solo me cuesta creer algunas de las situaciones en las que se ve envuelta sino también esa facilidad suya por los problemas y las coincidencias.

Por otro lado sigo pensando que a las novelas les falta chispa, y es que esa familia, los Mitford, tal y como los retrata Fellowes, ni me atraen ni me aportan; yo no veo esa fascinación que parece que todo el mundo encuentra en ellos.
Acepto que sirven para ambientar, para poder profundizar a través de sus vidas en el contexto histórico, transportarnos a otra época, y esa ya es una función muy importante: pero analizando a esos personajes en frío, Fellowes nos cuenta muy poco sobre ellos.
Para pretender que la saga gire alrededor de esa familia y depender tanto de ella, su actuación me parece muy limitada, encorsetada.
A mí únicamente me parecen un medio para contar otra historia, un relleno, y por lo tanto para mí son prescindibles; el género policíaco está más que surtido de personajes de ficción, de sagas que tienen un protagonista y no han necesitado para funcionar o para brillar, ninguna familia de postín que respalde los hechos que se narran.
Aun así, reitero lo ya mencionado, aportan el toque de realidad aunque su arco de transformación no sufra ningún cambio.

Pero todo lo dicho hasta el momento parece negativo y no lo es...
Valoro que la autora se vuelque en los personajes ficticios y que los haga evolucionar, incluida Louisa.
El arco dramático en ellos es ascendente, y esa transformación es más que evidente a lo largo de las dos novelas; sobre todo lo que me gusta ver es como el paso del tiempo y la época les afecta, influyéndo en la toma de decisiones y en su forma de pensar. Sus aspiraciones van cambiando y ese es otro de los puntos positivos.

Un personaje que me ha gustado mucho es la nueva compañera de Guy, una joven policía que espero que siga haciendo acto de aparición en el resto de novelas, porque creo que tiene mucho potencial y a la larga puede aportar mucho a la trama.
Con ella vamos a conocer a las primera mujeres policías, una visión poco habitual de la época, sin olvidar, por supuesto, que están dando sus primeros pasos. A través del personaje conoceremos de primera mano las dificultades a las que se enfrentan, en ese mundo hasta ahora considerado solo para hombres.

Os he dicho al comienzo que ninguna de las novelas que componen hasta el momento la saga me ha entusiasmado. Habéis visto que valoro muchísimo la ambientación, la evolución de los personajes, pero también opino que el ritmo decae en algunos momentos y la historia consigue aburrirme.
Los alocados años 20, con sus luces y sombras, no aportan los suficientes destellos para que bajo mi mirada, la historia brille.
Aunque intenta imitar a las mejores novelas del género, no lo consigue, le quedan detalles por pulir que quizás se solucionen en la próxima aventura.
Aún así creo que os puede resultar interesante leerla.


martes, 1 de octubre de 2019

El misterio del cuarto amarillo de Gastón Leroux

El misterio del cuarto amarillo (Las aventuras de Joseph Rouletabille 01)
Sinopsis:

El misterio del cuarto amarillo
Abogado durante un breve periodo de tiempo en su juventud, luego avispado periodista de tribunales y finalmente escritor de éxito, Gaston Leroux (1868-1929) es autor de las que son sin duda algunas de las obras más populares de la literatura francesa.
Entre ellas destaca "El misterio del cuarto amarillo" (1907), clásico de la literatura policíaca y de intriga en la que su protagonista, el periodista Rouletabille (perteneciente a la estirpe del Dupin de Poe y el Holmes de Conan Doyle), se ve enfrentado al reto de despejar un enigma aparentemente irresoluble, como es el de un crimen y la posterior huida del criminal en el interior de una estancia inaccesible.

Opinión: El misterio del cuarto amarillo (Las aventuras de Joseph Rouletabille 01)

Seguro que a todos os suena el nombre de Gastón Leroux, ya que es el autor, mundialmente célebre, de "El fantasma de la ópera"; un gran clásico del género gótico ya reseñado en el blog.
Lo que no todo el mundo sabe es que, más allá de la gran obra, también fue un reconocido escritor de novela policíaca y de misterio.

Leroux curso estudios de Derecho, pero una inesperada herencia y el brillo fascinante que desprendían los cabarets de la Belle Époque, los clubs nocturnos, las bellas mujeres y un exceso de absenta, sumado al mundillo literario que se movía cómodamente entre ellos, le hicieron abandonar la profesión de abogado y abrazar el emocionante mundo literario.
Tras quedarse sin blanca empieza a trabajar en el periódico "Le Matin", a cargo de la crónica judicial, y es allí donde entra en contacto con toda suerte de individuos, desde ricos a maleantes, que serán precisamente los que le inspiren a la hora de crear los personajes de sus historias.
En 1917 publica esta novela de la que hoy os hablo, y que será la primera en la que aparezca su alter ego, el periodista Joseph Rouletabille, y que se hará cargo del protagonismo de toda una saga que le proporcionará un gran éxito, convirtiéndole en toda una celebridad.

Leroux, admirador de Poe y de Conan Doyle, se inspirará en sus obras para dar vida a un personaje, que siendo periodista como él, adopta el papel de investigador.

En este libro vamos a encontrarnos con un clásico del misterio, un crimen cometido al estilo de los de "cuarto cerrado", e incluso muchos amantes de la novela enigma dicen que en esta historia, se encuentra uno de los misterios más elaborados y originales de ese estilo.

La saga cuenta con siete novelas, ya que al llegar a ese número Gastón y pese al gran éxito que obtuvo, decidió abandonar al personaje.

Hay algo curioso en esta historia, y es la gran cantidad de semejanzas que encontramos con otras narraciones de la época...

El narrador empleado es un personaje que hace de cronista, el abogado Gaston Sainclair.
El intentará respetar la versión original de los hechos, pero, aparentemente como personaje, tiene poco protagonismo en el caso.
Es un testigo de los sucesos que acompaña, la mayor parte del tiempo, al personaje principal.
Este narrador va a relatar la aventura y desempeña la misma función literaria que el "Hastings" de Poirot.
Para todos aquellos que hayáis leído la obra de Agatha Christie os resultará fácilmente reconocible esa función e incluso encontraréis paralelismos entre los personajes.
Para los que no... yo os los cuento.
Hastings es el encargado de narrar muchas de las aventuras de Poirot. La mayoría de las veces, falla en sus deducciones, y el detective belga ironiza con la forma de pensar del personaje.
Rouletabille, nuestro protagonista de hoy, actúa del mismo modo que Poirot.
Tiene una gran capacidad deductiva y veremos, como en ocasiones, también ironiza con las pobres deducciones de Sainclair. Pero este joven reportero, es anterior a la creación de los personajes de Christie.
Como veis la literatura se nutre de la literatura, y los creadores se inspiran en lo ya leído a la hora de imaginar nuevas aventuras.
Pero sigamos hablando de paralelismos...

Los lectores vamos a encontrar más semejanzas entre este caso y otros surgidos en el campo de la imaginación, como por ejemplo, "Los crímenes de la calle Morgue" (1841) de Poe, lo que ocurre es que Gastón Leroux, dando voz a uno de sus personajes, quita algo de mérito a esas obras a las que hace referencia, mostrando que este caso del "cuarto amarillo", es mucho más complejo.
La verdad es que en eso el autor tiene razón.
El planteamiento del caso es tan original, que los lectores nos vemos involucrados, intentando desentrañar un oscuro y complicado problema; un caso que a simple vista parece no tener una solución lógica. Vamos a sumergirnos de golpe en varios misterios, no solo cómo se escabulló el criminal de la escena, sino también cuál es la identidad y el móvil que empuja a cometer el crimen.

El ritmo de esta obra, para mi gusto, es demasiado pausado, pero Leroux vuelve a hacer uso de uno de los personajes, dándole el don de la palabra para explicar el motivo...
Sainclair nos informa que la precisión del relato que afecta al ritmo, se debe a que quiere estar seguro de no omitir ningún detalle, que pueda afectar a las condiciones en las que se produce el extraño fenómeno en "el cuarto amarillo", de esa forma mata dos pájaros de un tiro... demuestra que está hecho a propósito y nos calla a los que nos quejamos de la lentitud narrativa.

Unos párrafos atrás os dije que Sainclair tiene, en apariencia, un protagonismo limitado en los hechos. Eso es cierto, lo que ocurre es que el personaje es importante en esta historia por ser el narrador, y como ya habéis visto, es el elemento a través del cual el autor se pone en contacto con nosotros, los lectores.
El será la voz de Leroux además, por supuesto, de asumir la dirección en la crónica. Hará de guía minucioso, eso ya lo he dicho y será quien añada tanto planos de los escenarios, para facilitar la comprensión del caso al lector, como anotaciones que hará Rouletabille cuando el abogado esté ausente.

Sin duda, "el misterio del cuarto amarillo" es una de las obras mejor estructuradas dentro del género, y os aseguro que os dejará ese regusto tan especial que dejan las grandes novelas de misterio clásicas.


martes, 17 de septiembre de 2019

El asesinato de Roger Ackroyd de Agatha Christie

Sinopsis:

El asesinato de Roger Ackroyd rompió todas las reglas de la novela policíaca y convirtió a Agatha Christie en un nombre reconocible.
Roger Ackroyd sabe demasiado. Sabe que la mujer que ama envenenó a su brutal primer marido. También sospecha que alguien la ha estado chantajeando. Ahora, trágicamente, le llega la noticia de que se ha quitado la vida con una sobredosis de drogas.
Pero el correo de la tarde trae a Roger una última y fatal información, que puede aportar alguna luz sobre la identidad del chantajista. Por desgracia, antes de que pueda terminar de leerla, es apuñalado por la espalda hasta morir.
Si usted no sabe nada de este libro le damos dos consejos: no comentarlo con nadie, y leerlo a toda velocidad, ya que contiene una de las mayores sorpresas de la historia de la novela negra.

Opinión:

Hace tiempo me propuse leer las obras más llamativas de Agatha Christie, y aunque muchas de ellas ya las había leído, esta vez para reseñarlas en el blog, he procurado hacerlo con más atención y detenimiento.
Lo bueno de sus historias, es que al compartir siempre los mismos elementos, es decir, un asesinato y un montón de sospechosos, tras haber pasado un tiempo, yo en concreto, tiendo a mezclar personajes y sucesos, con lo cual cada vez que releo su extensa obra, no recuerdo prácticamente ningún detalle, y cada libro aparece ante mí, como una nueva narración.

Todos los amantes de la obra de esta gran escritora inglesa, hemos oído hablar, en más de una ocasión, del título que he elegido para el leer en el taller de septiembre, El asesinato de Roger Ackroyd (1926).
Lo que no todos sabemos, es que esta novela, la cuarta que publicó, fue en realidad la que la lanzó a la fama, y está considerada no solo como una de sus mejores obras, sino también como la mejor del género policíaco.
Yo he encontrado detalles que pueden ser los motivos de considerarla así, pero supongo que habrá más...
El primero es que con cada nuevo descubrimiento la visión general del caso cambia, como si fuese un calidoscopio, y el otro, es el gran giro que nos depara el final y que desenmascara al asesino, alguien que ha sido capaz de mimetizarse a lo largo de la lectura.

Siempre he pensado que los autores de novela policíaca o enigma, debían ser grandes maestros en el arte de mentir, para poder disfrazar a la perfección a sus personajes, y Agatha demuestra serlo en esta historia, porque nos engaña desde la primera línea con gran habilidad e ingenio, al tiempo que nosotros nos vamos alejando de la verdadera realidad.
Seguimos los pasos de un asesino esquivo, que nos aleja de la verdad, y al final nos damos cuenta de que la solución al caso ha estado ante nuestros ojos desde el comienzo.
Dicen que cuatro ojos ven más que dos, y yo reconozco que ni con gafas he sido capaz de descubrir al asesino.

King's Abbot es un apacible pueblecito, cuyos habitantes tienen como único pasatiempo, "el cotilleo", y cuyo habitante más insigne es el personaje que va a dar título a esta novela, Rogelio Acroyd, aunque supongo que él hubiese preferido prescindir de ese protagonismo al que es empujado.
Todos sabemos por el título lo que deparará a Mr. Acroyd, y sabemos que el desarrollo de la historia gira alrededor de él.
Poirot, como siempre, intentará descubrir al asesino y sus motivos... pero ese no es el único asesinato que encontraremos en esta narración.
La muerte de Mrs. Ferrars, la noche del 16 al 17 de noviembre será el punto de partida para un caso, que se complica según avanza, y que nos lleva a conocer ese giro final sorprendente del que ya os he hablado.

En esta ocasión, en ausencia de Hastings, compañero y amigo del gran Poirot y que narra muchas de las peripecias del gran detective belga, nos encontramos con el Dr. Sheppard, un nuevo narrador que utiliza la primera persona.
Pero Sheppard no va a ser un narrador personaje al uso, ya que él mismo, esconde su protagonismo en un segundo plano; sus escritos solo van a ser el medio para hacernos llegar la historia.

Lo que más me ha gustado de él, es que, en ocasiones, no duda en emplear un tono cargado de ironía para relatarnos determinados hechos, sobre todo, cuando describe las dotes detectivescas de su hermana Caroline, alguien que permaneciendo sentada en casa y valiéndose de un eficiente servicio de información, formado en su mayoría por criadas y proveedores, consigue intuir pero con falta de tino.
Este último detalle, junto con el relato de Sheppard, es lo que nos hace, a la mayoría de los lectores, seguir una línea de pensamiento errónea; Sucede como con las novelas donde hace acto de aparición Hastings, el personaje llega a unas conclusiones que los lectores compartimos, pero que luego están lejos de la realidad, detalle que el gran Poirot no deja escapar añadiendo el puntito sarcástico.

Otro detalle a tener en cuenta es que el segundo capítulo, Sheppard lo emplea para presentarnos a todos los personajes importantes de King's Abbot. De esa forma, al entrar de lleno en el tercer capítulo, ya somos capaces de reconocer, sin dificultad, a los personajes que se moverán por la trama.

Para terminar...
Espero que mi pequeña reseña os haya despertado al menos la curiosidad o el instinto sabueso y os animéis a descubrir quién es el asesino; os aseguro que este libro no os defraudará.


martes, 3 de septiembre de 2019

La telaraña de Agatha Christie

Sinopsis:

Clarissa, la esposa de un diplomático del Foreign Office, es proclive a soñar despierta.
Suponiendo que un día encontrara un cadáver en la biblioteca, ¿qué haría?, se pregunta. Clarissa tiene la oportunidad de averiguarlo cuando un día descubre un cuerpo en la sala de su casa. Desesperada por deshacerse de él antes de que llegue su marido con un importante político extranjero, intenta convencer a sus tres invitados para que la ayuden y se conviertan así en sus cómplices. Cuando empieza a indagar en su entorno para descubrir al asesino, se ve sorprendida por la llegada de un inspector de policía que ha recibido una llamada anónima, y que necesita ser convencido de que allí no se ha cometido ningún asesinato...
Una brillante novelización de una de las obras teatrales de mayor éxito de Agatha Christie; una historia de desengaño y muerte que entusiasmará a los seguidores de la inolvidable autora.

Opinión:

Esta semana os traigo al blog otra reseña sobre la genial Agatha Christie, pero esta vez se trata de la novelización de una de sus obras de teatro más conocida y de mayor éxito, "La telaraña".
Esta obra fue creada para el teatro, y la adaptación, al formato de novela tradicional, fue encargada a Charles Osborne en 2008.
Este escritor, periodista y crítico, fue el único autor al que la herencia de Agatha Christie permitió producir obras adaptadas en su nombre, y lo cierto es que tras leer esta adaptación entiendo el motivo, logró captar el estilo de la autora de forma brillante, algo que no ha sucedido con Sophie Hannah, encargada de tomar el relevo, creando nuevas investigaciones para el inimitable Poirot.

Esta obra teatral fue escrita en 1954 y adornada con un humor muy fino y elegante, creo que es la única obra cómica que escribió Agatha Christie.
Clarissa, la protagonista, a la que ya conocéis por la sinopsis, tiene tendencia a gastar bromas, motivo por el cual los que la rodean, también tienen tendencia a no creerla.
Cuando la joven descubre un cadáver en la casa, momentos antes de que su marido llegue con dos  importantes invitados, la historia se le escapa de las manos.
Lo primero es convencer a sus amigos de que lo que cuenta es cierto y lo segundo, y no menos importante, deshacerse del cadáver.

Nos encontramos ante lo que se denomina como comedia de enredos o de situación, y os aseguró que la sonrisa está asegurada.
El desarrollo de la trama es complicado e ingenioso. Cada escena esconde una nueva vuelta de tuerca que complicará, más aún, la situación en la que se ven inmersos los protagonistas.

En esta obra teatral, al igual que sucedía en "La ratonera", no aparece ninguno de sus detectives fetiche, lo que sí encontraremos es la estructura que la hizo famosa: una mansión, un asesinato, y un montón de personajes, con motivos más que suficientes para haberlo cometido.
Clarissa, desde los primeros compases de esta historia, irá tejiendo a su alrededor una red de mentiras, red en la que al final, todos los personajes sin excepción, quedan atrapados.

Poco más puedo decir de una narración tan breve... si no habéis tenido la oportunidad de disfrutar de ninguna obra teatral de la excepcional autora, sin duda, esta es una de las mejores opciones, aunque se trate de una novelización, porque cuenta con notas de humor y suspense en la misma medida, y estoy segura de que no os defraudará.


martes, 6 de agosto de 2019

Tres ratones ciegos de Agatha Christie

Sinopsis:

“Tres ratones ciegos, tres ratones ciegos. 
Mira cómo corren, mira cómo corren. 
Todos corren detrás de la mujer del granjero. 
Cortó sus colas con una navaja de carnicero. 
¿Alguna vez vieron un espectáculo tan horrible, como tres ratones ciegos?”

Tres ratones ciegos, clásico thriller de la genial Agatha Christie escrito en 1952 y llevado al teatro con gran éxito, narra una extraordinaria secuencia de crímenes que tienen lugar en una casa de huéspedes de estilo victoriano.
En una fría noche de invierno, van llegando a la mansión los inquietantes inquilinos que van a pasar un fin de semana en ella.
Ante la muerte de uno de ellos, llega la policía y mediante su interrogatorio hace que la casa se convierta en una ratonera.

Opinión:

Esta obra de Agatha Christie de la cual os hablo hoy y que quizás os suene más por otro nombre, "La ratonera", está cargada de curiosidades...
"Tres ratones ciegos" fue un guion radiofónico, de más o menos veinte minutos, que Agatha escribió en 1947 por encargo de la cadena BBC, para celebrar el octogésimo cumpleaños de la Reina Mary, esposa de Jorge V. La Soberana era una gran seguidora de las obras de la dama del misterio y esa fue la curiosa forma en que la emisora rindió homenaje a la monarca.

La otra curiosidad es que tras ese guion radiofónico surgió el relato breve de "Tres ratones ciegos", pero ese relato nunca ha sido publicado en Gran Bretaña por una editorial.
En Estados Unidos se publicó en 1950 y aquí en España en 1957, la mayoría de las veces perteneciendo a un volumen que contenía ocho relatos más de la genial autora. En Gran Bretaña solo apareció publicado en una revista.
Pero lo que sí alcanzo un éxito extraordinario fue la versión que se hizo para el teatro, "La ratonera". La obra fue estrenada en Londres en 1952, y desde esa fecha se lleva representando de forma ininterrumpida.

Para acabar con las curiosidades os diré que "Tres ratones ciegos", en inglés Three blind mice, es una tonadilla infantil que, según las malas lenguas, hace referencia a María Tudor, hija de Enrique VIII y Catalina de Aragón, y a la persecución que esta inició contra tres obispos protestantes.
La reina estaría representada por la mujer del granjero y los tres ratones serían lógicamente los obispos, pero como digo es solo parte de la leyenda negra, porque según he podido comprobar por otras fuentes, la cancioncilla es muy posterior...

Y ahora sí, vamos al contenido de esta historia.
Una casa de huéspedes recién inaugurada va a ser el escenario de esta obra.
Debo deciros que me he leído tanto el relato breve de "Tres ratones ciegos" como la obra teatral, "La ratonera", y para mi gusto la narración es mucho mejor.
También he tenido la oportunidad de ver la representación de la obra teatral, y eso ya es harina de otro costal, porque el resultado es impresionante, aunque entre ellas se encuentren algunas pequeñas diferencias, que eso sí, no afectan al resultado final...

Pero retomando el comentario, la casa de huéspedes va a ser el escenario, y a él van a ir llegando los personajes de forma escalonada.
En el relato breve, los protagonistas principales serán siete, y en cambio en la obra teatral son ocho, para ampliar más el argumento y dar más juego misterioso a la historia.

La narración está compuesta por seis capítulos, pero sin duda lo más destacable es el giro que nos depara el final.
Dicen que el final de la obra de "El asesinato de Roger Ackroyd", está considerado como uno de los más sorprendentes e inesperados de toda la obra de la maestra del suspense, pero creo que éste resulta igual de ingenioso, porque Agatha se deja guardados en la manga algunos detalles que solo conoceremos al final.

Para terminar también os diré que la historia, a grandes rasgos, me recordaba muchísimo a diez negritos, porque la trama ocurre en un lugar aislado del que los personajes no pueden escapar debido al mal tiempo y además a esto hay que añadirle la tonadilla infantil, omnipresente a lo largo de la historia y que Agatha prescinde de incorporar al argumento las mentes perspicaces de Poirot o de Miss Marple y lo cierto... es que tampoco se les echa de menos.


martes, 16 de julio de 2019

Las siete muertes de Evelyn Hardcastle de Stuart Turton

Sinopsis:

Una extraordinaria mezcla de Agatha Christie, Atrapado en el tiempo, Origen y Black Mirror.
Lo que comienza como una celebración termina en tragedia. Los Hardcastle han organizado una fiesta en Blackheath, su casa de campo, para anunciar el compromiso de su hija pequeña, Evelyn. Al final de la noche, cuando los fuegos artificiales estallan en el cielo, la joven es asesinada. Pero Evelyn no morirá una sola vez. Hasta que Aiden Bishop, uno de los invitados, no resuelva su asesinato, el día se repetirá constantemente, siempre con el mismo triste final.
La única forma de romper este bucle es identificar al asesino. Pero cada vez que el día comienza de nuevo, Aiden se despierta en el cuerpo de un invitado distinto. Y alguien está decidido a evitar que Aiden escape de Blackheath.
Finalista del prestigioso CWA Gold Dagger Award

Opinión:

¿Habéis jugado alguna vez una partida de Cluedo?
Para los que no conozcáis el juego o no hayáis tenido la oportunidad de jugar os diré, que es un juego de investigación, en el cual debemos resolver el asesinato de un solitario millonario.
Tendremos que aportar tres datos si queremos ganar el juego: quién lo asesinó, el arma y el lugar.
Pues bien, esta novela nos va a ofrecer casi lo mismo, porque es como echar una partida a ese juego de mesa; recorreremos todas las habitaciones de la mansión, los jardines, el lago, etc... al tiempo que paseamos por dentro de los personajes intentando encontrar pistas.

Una familia acomodada, los Hardcastle, dan una gran fiesta en su mansión de campo.
En ella se anunciará una gran noticia, pero desde el título y la sinopsis, ya sabemos que la fiesta terminará en tragedia.
La trama resulta muy original, Aiden Bishop será el protagonista y el encargado de resolver la misteriosa muerte de Evelyn Hardcastle, pero para llevar a cabo ese gran reto, lo hará de una forma muy especial.
Se verá obligado a investigar esa muerte, rememorando el día, una y otra vez, hasta que dé con el asesino.
Cada día se despertará en el cuerpo de uno de los asistentes a la fiesta, y durante ocho días, entre pesquisas y desconcierto, deberá ir desentrañando el misterio.

Cada uno de sus anfitriones nos desvelará pistas, aportará su granito de arena a la resolución del caso, ¡pero ojo!, porque las decisiones que tome pueden alterar su futuro.
También contaremos con el aporte adicional de angustia, ya que también harán acto de aparición personajes que le perseguirán complicando el desarrollo de las pesquisas, porque en la casa, junto a Bishop, hay otros dos individuos atrapados en el cuerpo de invitados y criados, y solamente uno podrá abandonar definitivamente la mansión, una vez que esté resuelto el enigma.

Esta novela está escrita al más puro estilo Whodunit, ¿Quién lo hizo?, es decir, los lectores nos enfrentamos a un complicado y extraño rompecabezas y deberemos resolverlo antes de llegar al final. Pero esta novela se complica un poco más, porque también deberemos hacerlo antes de que el reloj marque el final del día.

Es una obra policíaca al estilo de Agatha Christie, eso sí, con otro ligero matiz, "Las siete muertes de Evelyn Hardcastle" incorpora también un guiño hacia el género de la ciencia ficción.
La historia en general resulta interesante, porque es la clásica novela en la que hasta el final desconocemos quién es el asesino.
Los lectores adoptamos en esta especie de juego "el modo investigador", iremos conociendo las pistas al mismo tiempo que el protagonista, y eso nos permite conjeturar y averiguar sobre lo que esconde cada personaje, y por supuesto, quién puede ser el asesino... porque todos tendrán ocasión.

Tras pasar las primeras páginas nos encontramos con un mapa de la mansión y la invitación al baile de disfraces.
En esa invitación se encuentra el primer generador de intriga:
¿Qué ocurrió entre Thomas Hardcastle y Charlie Carver, y por qué se ruega en la invitación que no se mencione dicho suceso?
Como veis, nuestra tarea será meternos en la piel de un detective; se irán resolviendo enigmas al tiempo que otros surgen a nuestro alrededor, sin darnos un solo respiro, e impulsando la trama para que no se estanque.
Todo lo que ocurre alrededor de Bishop, parece extraído de un sueño, y entre pincelada y pincelada onírica, nos vamos desplazando lentamente por la trama, como si de un gran lienzo se tratase.
Tras acabar el segundo capítulo, os aseguro que nos encontraremos ante un folio en blanco con un montón de enigmas por resolver.

La novela está dividida en ocho días, pero el relato no nos llegará de forma lineal, ya que habrá días en que lo que se cuente quede interrumpido momentáneamente, ¡el clásico cliffhanger!
La decisión que tome Bishop le obligará a saltar a otro anfitrión, y para saber lo que ocurre, para completar esa nueva pieza del puzzle, tendremos que esperar a que se de la situación idónea para que el protagonista retroceda de nuevo a ese día.

Es una novela compleja, laberíntica, porque cada uno de esos personajes en los que despierta el protagonista, tiene unas prioridades o limitaciones.
Lo primero que deberá hacer es habituarse al nuevo físico y a su personalidad.

Nos vamos a encontrar con ocho hilos argumentales, protagonizados por ocho invitados a la fiesta, pero cuyo narrador, en primera persona, será siempre Bishop, ya que está preso en cada uno de ellos.
Esa narración nos aportará distintas visiones sobre un mismo hecho, es decir, un relato a caballo entre la polifonía literaria y el multiperspectivismo.
Veremos como los invitados se cruzan e interactúan entre ellos, mostrándonos varias versiones del mismo suceso, porque cada anfitrión actúa de forma distinta, ofreciéndonos su visión, su linea de investigación y/o de pensamiento, independiente al de los otros personajes, aunque esas lineas argumentales giren siempre alrededor de lo mismo, averiguar quién mató a Evelyn.

Para terminar...
No es de las mejores novelas que he leído, pero sí resulta entretenida por su argumento y sobre todo, por la elaborada estructura, que es como hacer una casa con palillos... eso sí, debéis leerla atentamente, porque cualquier despiste os puede dejar descolgados del argumento, ya que la historia gira una y otra vez sobre sí misma, aportando pequeños detalles que hacen que la trama cambie.
Para mi gusto creo que le han sobrado cosas, y es que el toque de ciencia ficción, el enfoque que se da al final, no me ha llegado a convencer.
Respecto a los personajes, me han parecido con poca definición, lo que me complicaba el conectar con el argumento.
Aun así, pienso que es una historia curiosa y que quizás deberíais darle una pequeña oportunidad, pero eso depende de vosotros...


martes, 21 de mayo de 2019

Nadie es perfecto de Joaquín Berges

Sinopsis:

En Kenwood Manor, una gran mansión en medio de la campiña inglesa, los Whirlpool dan una gran fiesta con invitados de diferentes procedencias.
Entre ellos, un investigador privado, al que encargan un difícil e inesperado cometido: desentrañar quién es el heredero de la familia.
En sus pesquisas pronto sabrá que no lo tiene fácil, pues descubre algunas aficiones secretas de los aristócratas ingleses, y que por la casa pululan más personajes excéntricos de los que esperaba: desde el abuelo enloquecido que se declara inocente de un supuesto crimen, hasta chicas y pretendientes cazadotes, así como un impertérrito mayordomo, Harrods, que no le quita ojo, digno heredero del mítico Jeeves de P.G. Wodehouse.

Opinión:

Hoy os traigo al blog una comedia, publicada en 2015, cuyas páginas están plagadas de infinidad de situaciones absurdas. Como esta obra está compuesta casi al cien por cien por diálogos, esto la convierte en perfecta para ser representada como obra de teatro.
La podríamos clasificar dentro del Vodevil, por la cantidad de enredos, conversaciones picantes y juegos de palabras que vamos a encontrar, o dentro del Burlesque, ya que algunas escenas empujarán a los protagonistas al mayor de los ridículos, sumiéndoles en trances socialmente inaceptables.
En algunos de esos momentos que he mencionado, resulta casi imposible reprimir la carcajada, pero también debo advertiros de que no es una historia que me haya convencido del todo, por el retrato demasiado ácido que hace de determinadas estampas y que algunos lectores podrían considerar fuera de tono.

El autor, Joaquín Berges, consigue desarrollar un argumento muy similar al que nos encontramos en algunas comedias americanas de la época dorada de Hollywood, donde las escenas se suceden resultando cada vez más disparatadas e incluso surrealistas. Parece que nos encontramos sumidos en un profundo sueño febril del que nos cuesta escapar.
En el primer párrafo de esta reseña os advertía de algunas escenas en concreto que podrían resultarnos incómodas, en cambio otras hay que reconocer que aparecen cargadas de diálogos chispeantes.
Muchos de los personajes con los que vamos a encontrarnos parecen extraídos del teatro del absurdo, ya que no solo cuestionan la sociedad, sino que también a la hora de comunicarse con el resto del elenco protagonista, disfrutan creando obstáculos, llevando una conversación, en apariencia sencilla y coherente, hasta el mayor de los sinsentidos.
Pero hay algo en el conjunto que no termina de encajar...
Bajo mi punto de vista, el autor no consigue una obra armónica; pasa de un humor fino y elegante, a narrar situaciones burdas y que podría considerarse que rozan el mal gusto.
Esto en concreto, crea un desequilibrio que rompía mi ritmo de lectura y es lo que ha hecho, en parte, que no me llegase a convencer.

Me ha gustado mucho la parodia que se hace de las novelas enigma; el doble juego que existe en algunos de los diálogos, donde podemos apreciar el ingenio del autor, pero por el contrario, el comportamiento de los personajes resulta demasiado exagerado, y eso les llevaba a moverse por las escenas forzando al límite sus actos.
Puede que penséis que en esto último es donde radica la gracia de las comedias de enredo, pero a mí esa sobreactuación, ese histrionismo con el que se ha caracterizado a los personajes terminaba por desesperarme.



martes, 14 de mayo de 2019

Dr. Jekyll y Mr. Seek de Anthony O'Neill

Sinopsis:

Siete años después de la muerte de Edward Hyde, un elegante caballero aparece por las calles de Londres reclamando que es el Dr. Henry Jekyll. Tan solo el Sr. Utterson, abogado y confidente del Dr. Jekyll sabe que es un impostor, porque Jekyll era Hyde.
Pero mientras este misterioso hombre se va relacionando con la alta sociedad londinense, y va reclamando sus bienes, los cuerpos de sus posibles enemigos van desapareciendo, Utterson comienza a temer por su vida y a cuestionarse su propia cordura.
Una secuela brillante y deliciosa de una de las obras maestras de la literatura que cumple a la perfección como complemento a la historia original que lidiaba con aspectos sobre la dualidad del ser humano, mientras que es esta secuela el autor ahonda en el audaz robo de la identidad.
¿Puede ser que este hombre que parece y actúa tan parecido al Dr. Henry Jekyll sea un realidad un impostor?

Opinión:

Hace unas semanas os hablaba de El extraño caso del doctor Jekyll y Mr. Hyde de Stevenson, un gran clásico del género gótico que ahora vuelve a resurgir con fuerza gracias a Anthony O'Neill, un reconocido autor de ficción histórica y de la novela de detectives.

Hay un dicho popular que dice que las segundas partes nunca fueron buenas; pero creo que esa afirmación no puede darse como cierta al cien por cien, ya que muchos autores sí logran superar una primera obra e incluso como en este caso, conseguir al menos, imitar con acierto la pluma de un autor.
A pesar de esto que acabo de decir, no quiero que se me malinterprete, ya que no creo que O'Neill haya intentado copiar o beneficiarse del éxito de un autor consagrado como Stevenson, que a día de hoy sigue sorprendiendo por su amplio y diverso legado que abarca desde crónicas de viaje a novelas de aventuras e históricas, sin olvidar por supuesto los cuentos y relatos, los ensayos y la poesía.

Anthony O'Neill parte de la desaparición del doctor Jekyll para construir una secuela homenaje muy entretenida, donde la sintaxis y los modismos parecen notablemente similares a los empleados por el gran Stevenson en su relato, de ahí que realmente esta nueva historia escrita más de cien años después, parezca una continuación.

La única diferencia, que he encontrado entre ambas narraciones, es que Stevenson utilizaba a Utterson como cronista; el abogado era el narrador, el medio empleado para hacernos llegar la historia aunque quedase relegado a un segundo plano, y en cambio ahora O'Neill le hace evolucionar, le otorga un mayor y merecido protagonismo, convirtiéndole en personaje activo.

Otro detalle que también me ha gustado es que O'Neill consigue reutilizar o renovar la idea de Stevenson. dándole un giro distinto al final tal y como lo conocemos, reconvirtiendo la novela gótica en una especie de novela policíaca o de misterio.
Lo mejor de todo es que. aunque no hayáis leído la obra original, podéis sumergiros en esta nueva aventura, partiendo de la premisa que ya he citado anteriormente, la muerte o desaparición de Jekyll.
Si en "El extraño caso del doctor Jekyll y Mr. Hyde" hablábamos de un personaje que se debatía entre el bien y el mal, aquí vamos a ver esa misma lucha, sin entrar en el juego de la dualidad, pero jugando la carta de la obsesión.

Os tengo acostumbrados a reseñas bastante más largas pero creo que de esta nueva aventura, de apenas 200 páginas, no se puede decir más sin caer en el spoiler. Es un libro entretenido que nos ofrece una posible continuación, un relato cargado de misterio que nos hará dudar de lo que leemos y sobre todo, de lo que Utterson cree que ve y sabe.


martes, 9 de abril de 2019

Crimen perfecto de Frederick Knott

Sinopsis:

Tony Wendice quiere asesinar a su esposa Margot para conseguir su dinero.
Para ello, chantajea a un antiguo conocido para que entre en la casa en su ausencia y estrangule a Margot cuando ella reciba una llamada telefónica.
Sin embargo, el plan falla, y es ella la que termina matando a su asesino.
Margot pasa de ser víctima, a ser sospechosa de asesinato.

Esta obra teatral escrita por el dramaturgo inglés Frederick Knott, fue estrenada en la BBC en 1952 y posteriormente en los escenarios londinenses y neoyorquinos.
Alfred Hitchcock la llevó al cine en 1954 con guión del propio Knott.

Opinión:

Hoy os traigo al blog otra de esas obras llevadas al cine por Alfred Hitchcock que parten de un trabajo literario; en esta ocasión es una obra de teatro muy breve, de tan solo 120 páginas, escrita por el dramaturgo Frederick Knott y cuya historia ya había saboreado las mieles del éxito en sus representaciones teatrales.
Seguro que el título os suena, Crimen perfecto.
Esta obra que rodaría en 1954 Alfred Hitchcock, aquí en España llegó a los cines bajo el título que ya conocéis, mientras que en otros lugares lo hizo como "M de muerte" o "La llamada fatal".

Hace muy poco, leyendo otra novela que giraba sobre crímenes se decía en ella que, "El crimen perfecto no es el que queda sin resolver, sino el que se resuelve con un culpable equivocado".
Esa definición puede ser acertada, pero como en toda premisa esa afirmación da pie a una discusión.
Yo creo que el crimen perfecto es aquel con tal grado de planificación que no deja indicios o rastros para dar con el criminal.
Se mire como se mire, ambas definiciones pueden resultar igual de válidas, pero antes de meternos en si el crimen perfecto es posible, creo que deberíamos tener en cuenta otros detalles.
El primero, para que haya un crimen tiene que haber un motivo...

Los motivos más frecuentes son el miedo, los celos, el dinero, la venganza o el instinto de protección, yo pienso que también se podría incluir el odio, pero supongo que ese sentimiento ya entraría dentro de la venganza.
Otro detalle indispensable para un crimen, es la víctima y el asesino, y por supuesto igual de importante resulta el modus operandi; sobre todo este conjunto, Agatha Christie podría darnos una clase magistral para contar con más detalles que a mí se me escapan.

Haciendo un breve resumen tenemos el: Quién mata y a Quién, el Modo y el Porqué; ahora solo nos queda meter estos ingredientes en una bolsa, agitarlos y esperar a que todo salga según lo previsto.
¿Pero qué ocurre?
Pues que esto puesto sobre el papel queda muy bonito.
En un libro, si su autor quiere que el asesino se vaya de rositas, se irá, nada se lo impide...
El autor sabe más que el narrador y que los personajes, y además cuenta con las casualidades y sus propias licencias.
Las cosas funcionan porque hasta el detalle más pequeño ocurre tal y cómo el autor lo planea; los personajes no responden al libre albedrío, son peones y se mueven al puesto que se les indica, cosa que en la vida real no sucedería así, porque hay factores externos con los cuales no se puede contar. Con esto lo que quiero decir es que desconozco si en la vida real existiría el crimen perfecto, de lo que sí estoy segura es que en el papel sí que existe, siempre y cuando el autor así lo desee.

En esta historia vamos a encontrarnos todo lo citado hasta el momento, lo que ocurre es que se dan a la vez varias situaciones de las expuestas.
La organización del crimen es en un principio, perfecta, pero parece que el autor no las tiene todas consigo, y en un momento crítico decide cambiar de opinión y prescinde de matar a la mujer, que era el fin de esta historia, dando un giro radical a la trama.
¿Cómo lo hace? muy sencillo, sacándose un as de la manga y metiendo en la escena un elemento con el que hasta entonces no habíamos contado, ni el asesino ni nosotros los lectores.
Todo esto en lo que se refiere a la trama, un argumento que nos han explotado hasta la saciedad, explicándonos cada uno de los detalles, por lo que creo que no habré metido ningún spoiler.

La obra teatral se divide en tres actos y aunque se trata de una obra policíaca, lo cierto es que el detective tiene muy poco protagonismo, siendo las escenas en las que interviene muy breves, aunque eso sí, determinantes.
Respecto a los personajes tengo que decir que están muy poco definidos.
Al tratarse de una obra de teatro, el autor se vale de su presencia, del modo en que se mueven por el escenario y de su tono, de  la forma de interpretar los diálogos, y eso es bastante para hacernos una idea completa de como son en realidad.
Y con esto doy casi por terminada la reseña, solo me queda hablaros sobre las películas...

Si alguno de vosotros ha tenido la suerte de ver la versión hecha por Hitchcock de esta obra, con Grace Kelly y Ray Milland como protagonistas, y también la que se hizo posteriormente en 1998 con Gwyneth Paltrow y Michael Douglas, veréis tras leer el libro que la que mejor se adapta a la obra teatral es la primera. La película de 1998 es un remake, una nueva versión de la película y pierde parte de la esencia que Hitchcock logró conservar ajustándose a la obra de Frederick Knott.

Por cierto... Hitchcock trató este mismo tema del Crimen perfecto cuando realizo Extraños en un tren, obra de Patricia Highsmith; aunque la película no está nada mal, hay que reconocer que la novela es mucho mejor, ya que Hitchcock se tomó demasiadas licencias, alterando en exceso la obra original.


martes, 26 de febrero de 2019

Los crímenes de Alicia de Guillermo Martínez

Los crímenes de Alicia (Crímenes de Oxford 02)
Sinopsis:

Oxford, 1994. La Hermandad Lewis Carroll decide publicar los diarios privados del autor de Alicia en el país de las maravillas. Kristen Hill, una joven becaria, viaja para reunir los cuadernos originales y descubre la clave de una página que fue misteriosamente arrancada. Pero Kristen no logra llegar con su descubrimiento a la reunión de la Hermandad. Una serie de crímenes se desencadena con el propósito aparente de impedir, una y otra vez, que el secreto de esa página salga a la luz.
¿Quién quiere matar al mensajero? ¿Cuál es el verdadero patrón que se esconde tras esta sucesión de crímenes? ¿Quién y por qué está utilizando el libro de Alicia para matar?
Para desentrañar lo que ocurre, el célebre profesor de Lógica Arthur Seldom, también miembro de la Hermandad Lewis Carroll, y un joven estudiante de Matemáticas unen fuerzas para llegar al fondo de la intriga, y serán peligrosamente arrastrados por unos crímenes impredecibles, en una investigación que combina la intriga con lo libresco.
Con una prosa tersa y precisa, Guillermo Martínez, autor de Los crímenes de Oxford, ha escrito una novela fascinante que en la tradición de Borges y Umberto Eco lleva el relato policial al terreno literario.

Opinión:  Los crímenes de Alicia (Crímenes de Oxford 02)

Para esta segunda aventura con la que ha obtenido el premio Nadal 2019, Guillermo Martínez vuelve a tirar del escenario ya conocido, la pequeña ciudad universitaria de Oxford y de algunos personajes.
Sucede, más o menos, un año después de los sucesos que se contaban en Los crímenes de Oxford.

Esta novela comienza con una frase que viene a resumir la obra anterior "El crimen perfecto no es el que queda sin resolver, sino el que se resuelve con un culpable equivocado", y sobre esa premisa que resulta magnética para los amantes de la novela policíaca o negra se construirá el argumento.

Si en la anterior reseña os mencionaba que el perfil de los personajes estaba poco elaborado, que no nos dejaba entrever lo que había detrás de ellos, aquí vamos viendo como esa imagen que teníamos  se va perfilando con datos del pasado.

La trama también hay que señalar que resulta más elaborada y lo cierto es que el final nos dejará con la boca abierta.
El autor ha optado para esta ocasión, partir de un hecho real para elaborar el argumento, el resto es ficción, pero a los lectores nos costará averiguar cuando de cierto hay escondido detrás de cada escena.

La estructura vuelve a ser la misma que ya habéis visto en "Los crímenes de Oxford" de Introducción, nudo y desenlace; lo que ocurre, que no lo mencioné en la anterior reseña, es que en ambas historias la introducción destaca por su brevedad. 
Este autor prefiere dejarse de preámbulos largos y nos mete casi de golpe en la historia, desde los primeros capítulos. Ese detalle me gusta, porque evita el estar dando vueltas sin sentido.

Otro detalle a tener en cuenta y que es de lo más característico de las novelas del género, es hacer recaer la sospecha sobre todos los personajes, tal y como lo hacía la gran Agatha Christie, pues bien, aquí sucede igual pero con un ligero matiz.
La sombra de la sospecha recae sobre todos los personajes porque no conseguimos ver a ninguno de ellos como posible culpable, nadie es lo suficientemente convincente para que nos parezca el criminal.
Ahí precisamente, en ese detalle, reside la maestría de este autor que logra despistarnos.
Parece que nos guía por una historia donde hay dos investigaciones, y lo cierto es que están tan estrechamente relacionadas, que son solamente una.

Una de esas investigaciones girará alrededor de la vida de Lewis Carroll, del origen de su obra Alicia en el País de las Maravillas y de su obsesión enfermiza por la fotografía y por retratar a niñas pequeñas; en la otra habrá que descubrir quién está detrás de los ataques que parecen estar sufriendo los miembros de la Hermandad Lewis Carroll.
Creo que es una historia recomendable que recuerda a las mejores novelas de investigación de comienzos del s. XX.

Los personajes vuelven a enfrentarse a un asesino en serie complejo, que intenta impedir que cierta información sobre Carroll se haga pública.
El profesor Seldom y G, deberán valerse de su astucia para resolver esta nueva serie de asesinatos que parece romper con la monotonía de esa pequeña ciudad y que les plantea un nuevo reto, porque esta vez los asesinatos no siguen ninguna lógica. y Seldom, miembro de la hermandad, puede terminar siendo una de las víctimas.
Una historia recomendable que os hará contemplar el libro de la infancia Alicia en el País de las Maravillas con otros ojos.