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martes, 17 de septiembre de 2019

El asesinato de Roger Ackroyd de Agatha Christie

Sinopsis:

El asesinato de Roger Ackroyd rompió todas las reglas de la novela policíaca y convirtió a Agatha Christie en un nombre reconocible.
Roger Ackroyd sabe demasiado. Sabe que la mujer que ama envenenó a su brutal primer marido. También sospecha que alguien la ha estado chantajeando. Ahora, trágicamente, le llega la noticia de que se ha quitado la vida con una sobredosis de drogas.
Pero el correo de la tarde trae a Roger una última y fatal información, que puede aportar alguna luz sobre la identidad del chantajista. Por desgracia, antes de que pueda terminar de leerla, es apuñalado por la espalda hasta morir.
Si usted no sabe nada de este libro le damos dos consejos: no comentarlo con nadie, y leerlo a toda velocidad, ya que contiene una de las mayores sorpresas de la historia de la novela negra.

Opinión:

Hace tiempo me propuse leer las obras más llamativas de Agatha Christie, y aunque muchas de ellas ya las había leído, esta vez para reseñarlas en el blog, he procurado hacerlo con más atención y detenimiento.
Lo bueno de sus historias, es que al compartir siempre los mismos elementos, es decir, un asesinato y un montón de sospechosos, tras haber pasado un tiempo, yo en concreto, tiendo a mezclar personajes y sucesos, con lo cual cada vez que releo su extensa obra, no recuerdo prácticamente ningún detalle, y cada libro aparece ante mí, como una nueva narración.

Todos los amantes de la obra de esta gran escritora inglesa, hemos oído hablar, en más de una ocasión, del título que he elegido para el leer en el taller de septiembre, El asesinato de Roger Ackroyd (1926).
Lo que no todos sabemos, es que esta novela, la cuarta que publicó, fue en realidad la que la lanzó a la fama, y está considerada no solo como una de sus mejores obras, sino también como la mejor del género policíaco.
Yo he encontrado detalles que pueden ser los motivos de considerarla así, pero supongo que habrá más...
El primero es que con cada nuevo descubrimiento la visión general del caso cambia, como si fuese un calidoscopio, y el otro, es el gran giro que nos depara el final y que desenmascara al asesino, alguien que ha sido capaz de mimetizarse a lo largo de la lectura.

Siempre he pensado que los autores de novela policíaca o enigma, debían ser grandes maestros en el arte de mentir, para poder disfrazar a la perfección a sus personajes, y Agatha demuestra serlo en esta historia, porque nos engaña desde la primera línea con gran habilidad e ingenio, al tiempo que nosotros nos vamos alejando de la verdadera realidad.
Seguimos los pasos de un asesino esquivo, que nos aleja de la verdad, y al final nos damos cuenta de que la solución al caso ha estado ante nuestros ojos desde el comienzo.
Dicen que cuatro ojos ven más que dos, y yo reconozco que ni con gafas he sido capaz de descubrir al asesino.

King's Abbot es un apacible pueblecito, cuyos habitantes tienen como único pasatiempo, "el cotilleo", y cuyo habitante más insigne es el personaje que va a dar título a esta novela, Rogelio Acroyd, aunque supongo que él hubiese preferido prescindir de ese protagonismo al que es empujado.
Todos sabemos por el título lo que deparará a Mr. Acroyd, y sabemos que el desarrollo de la historia gira alrededor de él.
Poirot, como siempre, intentará descubrir al asesino y sus motivos... pero ese no es el único asesinato que encontraremos en esta narración.
La muerte de Mrs. Ferrars, la noche del 16 al 17 de noviembre será el punto de partida para un caso, que se complica según avanza, y que nos lleva a conocer ese giro final sorprendente del que ya os he hablado.

En esta ocasión, en ausencia de Hastings, compañero y amigo del gran Poirot y que narra muchas de las peripecias del gran detective belga, nos encontramos con el Dr. Sheppard, un nuevo narrador que utiliza la primera persona.
Pero Sheppard no va a ser un narrador personaje al uso, ya que él mismo, esconde su protagonismo en un segundo plano; sus escritos solo van a ser el medio para hacernos llegar la historia.

Lo que más me ha gustado de él, es que, en ocasiones, no duda en emplear un tono cargado de ironía para relatarnos determinados hechos, sobre todo, cuando describe las dotes detectivescas de su hermana Caroline, alguien que permaneciendo sentada en casa y valiéndose de un eficiente servicio de información, formado en su mayoría por criadas y proveedores, consigue intuir pero con falta de tino.
Este último detalle, junto con el relato de Sheppard, es lo que nos hace, a la mayoría de los lectores, seguir una línea de pensamiento errónea; Sucede como con las novelas donde hace acto de aparición Hastings, el personaje llega a unas conclusiones que los lectores compartimos, pero que luego están lejos de la realidad, detalle que el gran Poirot no deja escapar añadiendo el puntito sarcástico.

Otro detalle a tener en cuenta es que el segundo capítulo, Sheppard lo emplea para presentarnos a todos los personajes importantes de King's Abbot. De esa forma, al entrar de lleno en el tercer capítulo, ya somos capaces de reconocer, sin dificultad, a los personajes que se moverán por la trama.

Para terminar...
Espero que mi pequeña reseña os haya despertado al menos la curiosidad o el instinto sabueso y os animéis a descubrir quién es el asesino; os aseguro que este libro no os defraudará.


martes, 3 de septiembre de 2019

La telaraña de Agatha Christie

Sinopsis:

Clarissa, la esposa de un diplomático del Foreign Office, es proclive a soñar despierta.
Suponiendo que un día encontrara un cadáver en la biblioteca, ¿qué haría?, se pregunta. Clarissa tiene la oportunidad de averiguarlo cuando un día descubre un cuerpo en la sala de su casa. Desesperada por deshacerse de él antes de que llegue su marido con un importante político extranjero, intenta convencer a sus tres invitados para que la ayuden y se conviertan así en sus cómplices. Cuando empieza a indagar en su entorno para descubrir al asesino, se ve sorprendida por la llegada de un inspector de policía que ha recibido una llamada anónima, y que necesita ser convencido de que allí no se ha cometido ningún asesinato...
Una brillante novelización de una de las obras teatrales de mayor éxito de Agatha Christie; una historia de desengaño y muerte que entusiasmará a los seguidores de la inolvidable autora.

Opinión:

Esta semana os traigo al blog otra reseña sobre la genial Agatha Christie, pero esta vez se trata de la novelización de una de sus obras de teatro más conocida y de mayor éxito, "La telaraña".
Esta obra fue creada para el teatro, y la adaptación, al formato de novela tradicional, fue encargada a Charles Osborne en 2008.
Este escritor, periodista y crítico, fue el único autor al que la herencia de Agatha Christie permitió producir obras adaptadas en su nombre, y lo cierto es que tras leer esta adaptación entiendo el motivo, logró captar el estilo de la autora de forma brillante, algo que no ha sucedido con Sophie Hannah, encargada de tomar el relevo, creando nuevas investigaciones para el inimitable Poirot.

Esta obra teatral fue escrita en 1954 y adornada con un humor muy fino y elegante, creo que es la única obra cómica que escribió Agatha Christie.
Clarissa, la protagonista, a la que ya conocéis por la sinopsis, tiene tendencia a gastar bromas, motivo por el cual los que la rodean, también tienen tendencia a no creerla.
Cuando la joven descubre un cadáver en la casa, momentos antes de que su marido llegue con dos  importantes invitados, la historia se le escapa de las manos.
Lo primero es convencer a sus amigos de que lo que cuenta es cierto y lo segundo, y no menos importante, deshacerse del cadáver.

Nos encontramos ante lo que se denomina como comedia de enredos o de situación, y os aseguró que la sonrisa está asegurada.
El desarrollo de la trama es complicado e ingenioso. Cada escena esconde una nueva vuelta de tuerca que complicará, más aún, la situación en la que se ven inmersos los protagonistas.

En esta obra teatral, al igual que sucedía en "La ratonera", no aparece ninguno de sus detectives fetiche, lo que sí encontraremos es la estructura que la hizo famosa: una mansión, un asesinato, y un montón de personajes, con motivos más que suficientes para haberlo cometido.
Clarissa, desde los primeros compases de esta historia, irá tejiendo a su alrededor una red de mentiras, red en la que al final, todos los personajes sin excepción, quedan atrapados.

Poco más puedo decir de una narración tan breve... si no habéis tenido la oportunidad de disfrutar de ninguna obra teatral de la excepcional autora, sin duda, esta es una de las mejores opciones, aunque se trate de una novelización, porque cuenta con notas de humor y suspense en la misma medida, y estoy segura de que no os defraudará.


martes, 6 de agosto de 2019

Tres ratones ciegos de Agatha Christie

Sinopsis:

“Tres ratones ciegos, tres ratones ciegos. 
Mira cómo corren, mira cómo corren. 
Todos corren detrás de la mujer del granjero. 
Cortó sus colas con una navaja de carnicero. 
¿Alguna vez vieron un espectáculo tan horrible, como tres ratones ciegos?”

Tres ratones ciegos, clásico thriller de la genial Agatha Christie escrito en 1952 y llevado al teatro con gran éxito, narra una extraordinaria secuencia de crímenes que tienen lugar en una casa de huéspedes de estilo victoriano.
En una fría noche de invierno, van llegando a la mansión los inquietantes inquilinos que van a pasar un fin de semana en ella.
Ante la muerte de uno de ellos, llega la policía y mediante su interrogatorio hace que la casa se convierta en una ratonera.

Opinión:

Esta obra de Agatha Christie de la cual os hablo hoy y que quizás os suene más por otro nombre, "La ratonera", está cargada de curiosidades...
"Tres ratones ciegos" fue un guion radiofónico, de más o menos veinte minutos, que Agatha escribió en 1947 por encargo de la cadena BBC, para celebrar el octogésimo cumpleaños de la Reina Mary, esposa de Jorge V. La Soberana era una gran seguidora de las obras de la dama del misterio y esa fue la curiosa forma en que la emisora rindió homenaje a la monarca.

La otra curiosidad es que tras ese guion radiofónico surgió el relato breve de "Tres ratones ciegos", pero ese relato nunca ha sido publicado en Gran Bretaña por una editorial.
En Estados Unidos se publicó en 1950 y aquí en España en 1957, la mayoría de las veces perteneciendo a un volumen que contenía ocho relatos más de la genial autora. En Gran Bretaña solo apareció publicado en una revista.
Pero lo que sí alcanzo un éxito extraordinario fue la versión que se hizo para el teatro, "La ratonera". La obra fue estrenada en Londres en 1952, y desde esa fecha se lleva representando de forma ininterrumpida.

Para acabar con las curiosidades os diré que "Tres ratones ciegos", en inglés Three blind mice, es una tonadilla infantil que, según las malas lenguas, hace referencia a María Tudor, hija de Enrique VIII y Catalina de Aragón, y a la persecución que esta inició contra tres obispos protestantes.
La reina estaría representada por la mujer del granjero y los tres ratones serían lógicamente los obispos, pero como digo es solo parte de la leyenda negra, porque según he podido comprobar por otras fuentes, la cancioncilla es muy posterior...

Y ahora sí, vamos al contenido de esta historia.
Una casa de huéspedes recién inaugurada va a ser el escenario de esta obra.
Debo deciros que me he leído tanto el relato breve de "Tres ratones ciegos" como la obra teatral, "La ratonera", y para mi gusto la narración es mucho mejor.
También he tenido la oportunidad de ver la representación de la obra teatral, y eso ya es harina de otro costal, porque el resultado es impresionante, aunque entre ellas se encuentren algunas pequeñas diferencias, que eso sí, no afectan al resultado final...

Pero retomando el comentario, la casa de huéspedes va a ser el escenario, y a él van a ir llegando los personajes de forma escalonada.
En el relato breve, los protagonistas principales serán siete, y en cambio en la obra teatral son ocho, para ampliar más el argumento y dar más juego misterioso a la historia.

La narración está compuesta por seis capítulos, pero sin duda lo más destacable es el giro que nos depara el final.
Dicen que el final de la obra de "El asesinato de Roger Ackroyd", está considerado como uno de los más sorprendentes e inesperados de toda la obra de la maestra del suspense, pero creo que éste resulta igual de ingenioso, porque Agatha se deja guardados en la manga algunos detalles que solo conoceremos al final.

Para terminar también os diré que la historia, a grandes rasgos, me recordaba muchísimo a diez negritos, porque la trama ocurre en un lugar aislado del que los personajes no pueden escapar debido al mal tiempo y además a esto hay que añadirle la tonadilla infantil, omnipresente a lo largo de la historia y que Agatha prescinde de incorporar al argumento las mentes perspicaces de Poirot o de Miss Marple y lo cierto... es que tampoco se les echa de menos.


martes, 16 de julio de 2019

Las siete muertes de Evelyn Hardcastle de Stuart Turton

Sinopsis:

Una extraordinaria mezcla de Agatha Christie, Atrapado en el tiempo, Origen y Black Mirror.
Lo que comienza como una celebración termina en tragedia. Los Hardcastle han organizado una fiesta en Blackheath, su casa de campo, para anunciar el compromiso de su hija pequeña, Evelyn. Al final de la noche, cuando los fuegos artificiales estallan en el cielo, la joven es asesinada. Pero Evelyn no morirá una sola vez. Hasta que Aiden Bishop, uno de los invitados, no resuelva su asesinato, el día se repetirá constantemente, siempre con el mismo triste final.
La única forma de romper este bucle es identificar al asesino. Pero cada vez que el día comienza de nuevo, Aiden se despierta en el cuerpo de un invitado distinto. Y alguien está decidido a evitar que Aiden escape de Blackheath.
Finalista del prestigioso CWA Gold Dagger Award

Opinión:

¿Habéis jugado alguna vez una partida de Cluedo?
Para los que no conozcáis el juego o no hayáis tenido la oportunidad de jugar os diré, que es un juego de investigación, en el cual debemos resolver el asesinato de un solitario millonario.
Tendremos que aportar tres datos si queremos ganar el juego: quién lo asesinó, el arma y el lugar.
Pues bien, esta novela nos va a ofrecer casi lo mismo, porque es como echar una partida a ese juego de mesa; recorreremos todas las habitaciones de la mansión, los jardines, el lago, etc... al tiempo que paseamos por dentro de los personajes intentando encontrar pistas.

Una familia acomodada, los Hardcastle, dan una gran fiesta en su mansión de campo.
En ella se anunciará una gran noticia, pero desde el título y la sinopsis, ya sabemos que la fiesta terminará en tragedia.
La trama resulta muy original, Aiden Bishop será el protagonista y el encargado de resolver la misteriosa muerte de Evelyn Hardcastle, pero para llevar a cabo ese gran reto, lo hará de una forma muy especial.
Se verá obligado a investigar esa muerte, rememorando el día, una y otra vez, hasta que dé con el asesino.
Cada día se despertará en el cuerpo de uno de los asistentes a la fiesta, y durante ocho días, entre pesquisas y desconcierto, deberá ir desentrañando el misterio.

Cada uno de sus anfitriones nos desvelará pistas, aportará su granito de arena a la resolución del caso, ¡pero ojo!, porque las decisiones que tome pueden alterar su futuro.
También contaremos con el aporte adicional de angustia, ya que también harán acto de aparición personajes que le perseguirán complicando el desarrollo de las pesquisas, porque en la casa, junto a Bishop, hay otros dos individuos atrapados en el cuerpo de invitados y criados, y solamente uno podrá abandonar definitivamente la mansión, una vez que esté resuelto el enigma.

Esta novela está escrita al más puro estilo Whodunit, ¿Quién lo hizo?, es decir, los lectores nos enfrentamos a un complicado y extraño rompecabezas y deberemos resolverlo antes de llegar al final. Pero esta novela se complica un poco más, porque también deberemos hacerlo antes de que el reloj marque el final del día.

Es una obra policíaca al estilo de Agatha Christie, eso sí, con otro ligero matiz, "Las siete muertes de Evelyn Hardcastle" incorpora también un guiño hacia el género de la ciencia ficción.
La historia en general resulta interesante, porque es la clásica novela en la que hasta el final desconocemos quién es el asesino.
Los lectores adoptamos en esta especie de juego "el modo investigador", iremos conociendo las pistas al mismo tiempo que el protagonista, y eso nos permite conjeturar y averiguar sobre lo que esconde cada personaje, y por supuesto, quién puede ser el asesino... porque todos tendrán ocasión.

Tras pasar las primeras páginas nos encontramos con un mapa de la mansión y la invitación al baile de disfraces.
En esa invitación se encuentra el primer generador de intriga:
¿Qué ocurrió entre Thomas Hardcastle y Charlie Carver, y por qué se ruega en la invitación que no se mencione dicho suceso?
Como veis, nuestra tarea será meternos en la piel de un detective; se irán resolviendo enigmas al tiempo que otros surgen a nuestro alrededor, sin darnos un solo respiro, e impulsando la trama para que no se estanque.
Todo lo que ocurre alrededor de Bishop, parece extraído de un sueño, y entre pincelada y pincelada onírica, nos vamos desplazando lentamente por la trama, como si de un gran lienzo se tratase.
Tras acabar el segundo capítulo, os aseguro que nos encontraremos ante un folio en blanco con un montón de enigmas por resolver.

La novela está dividida en ocho días, pero el relato no nos llegará de forma lineal, ya que habrá días en que lo que se cuente quede interrumpido momentáneamente, ¡el clásico cliffhanger!
La decisión que tome Bishop le obligará a saltar a otro anfitrión, y para saber lo que ocurre, para completar esa nueva pieza del puzzle, tendremos que esperar a que se de la situación idónea para que el protagonista retroceda de nuevo a ese día.

Es una novela compleja, laberíntica, porque cada uno de esos personajes en los que despierta el protagonista, tiene unas prioridades o limitaciones.
Lo primero que deberá hacer es habituarse al nuevo físico y a su personalidad.

Nos vamos a encontrar con ocho hilos argumentales, protagonizados por ocho invitados a la fiesta, pero cuyo narrador, en primera persona, será siempre Bishop, ya que está preso en cada uno de ellos.
Esa narración nos aportará distintas visiones sobre un mismo hecho, es decir, un relato a caballo entre la polifonía literaria y el multiperspectivismo.
Veremos como los invitados se cruzan e interactúan entre ellos, mostrándonos varias versiones del mismo suceso, porque cada anfitrión actúa de forma distinta, ofreciéndonos su visión, su linea de investigación y/o de pensamiento, independiente al de los otros personajes, aunque esas lineas argumentales giren siempre alrededor de lo mismo, averiguar quién mató a Evelyn.

Para terminar...
No es de las mejores novelas que he leído, pero sí resulta entretenida por su argumento y sobre todo, por la elaborada estructura, que es como hacer una casa con palillos... eso sí, debéis leerla atentamente, porque cualquier despiste os puede dejar descolgados del argumento, ya que la historia gira una y otra vez sobre sí misma, aportando pequeños detalles que hacen que la trama cambie.
Para mi gusto creo que le han sobrado cosas, y es que el toque de ciencia ficción, el enfoque que se da al final, no me ha llegado a convencer.
Respecto a los personajes, me han parecido con poca definición, lo que me complicaba el conectar con el argumento.
Aun así, pienso que es una historia curiosa y que quizás deberíais darle una pequeña oportunidad, pero eso depende de vosotros...


martes, 21 de mayo de 2019

Nadie es perfecto de Joaquín Berges

Sinopsis:

En Kenwood Manor, una gran mansión en medio de la campiña inglesa, los Whirlpool dan una gran fiesta con invitados de diferentes procedencias.
Entre ellos, un investigador privado, al que encargan un difícil e inesperado cometido: desentrañar quién es el heredero de la familia.
En sus pesquisas pronto sabrá que no lo tiene fácil, pues descubre algunas aficiones secretas de los aristócratas ingleses, y que por la casa pululan más personajes excéntricos de los que esperaba: desde el abuelo enloquecido que se declara inocente de un supuesto crimen, hasta chicas y pretendientes cazadotes, así como un impertérrito mayordomo, Harrods, que no le quita ojo, digno heredero del mítico Jeeves de P.G. Wodehouse.

Opinión:

Hoy os traigo al blog una comedia, publicada en 2015, cuyas páginas están plagadas de infinidad de situaciones absurdas. Como esta obra está compuesta casi al cien por cien por diálogos, esto la convierte en perfecta para ser representada como obra de teatro.
La podríamos clasificar dentro del Vodevil, por la cantidad de enredos, conversaciones picantes y juegos de palabras que vamos a encontrar, o dentro del Burlesque, ya que algunas escenas empujarán a los protagonistas al mayor de los ridículos, sumiéndoles en trances socialmente inaceptables.
En algunos de esos momentos que he mencionado, resulta casi imposible reprimir la carcajada, pero también debo advertiros de que no es una historia que me haya convencido del todo, por el retrato demasiado ácido que hace de determinadas estampas y que algunos lectores podrían considerar fuera de tono.

El autor, Joaquín Berges, consigue desarrollar un argumento muy similar al que nos encontramos en algunas comedias americanas de la época dorada de Hollywood, donde las escenas se suceden resultando cada vez más disparatadas e incluso surrealistas. Parece que nos encontramos sumidos en un profundo sueño febril del que nos cuesta escapar.
En el primer párrafo de esta reseña os advertía de algunas escenas en concreto que podrían resultarnos incómodas, en cambio otras hay que reconocer que aparecen cargadas de diálogos chispeantes.
Muchos de los personajes con los que vamos a encontrarnos parecen extraídos del teatro del absurdo, ya que no solo cuestionan la sociedad, sino que también a la hora de comunicarse con el resto del elenco protagonista, disfrutan creando obstáculos, llevando una conversación, en apariencia sencilla y coherente, hasta el mayor de los sinsentidos.
Pero hay algo en el conjunto que no termina de encajar...
Bajo mi punto de vista, el autor no consigue una obra armónica; pasa de un humor fino y elegante, a narrar situaciones burdas y que podría considerarse que rozan el mal gusto.
Esto en concreto, crea un desequilibrio que rompía mi ritmo de lectura y es lo que ha hecho, en parte, que no me llegase a convencer.

Me ha gustado mucho la parodia que se hace de las novelas enigma; el doble juego que existe en algunos de los diálogos, donde podemos apreciar el ingenio del autor, pero por el contrario, el comportamiento de los personajes resulta demasiado exagerado, y eso les llevaba a moverse por las escenas forzando al límite sus actos.
Puede que penséis que en esto último es donde radica la gracia de las comedias de enredo, pero a mí esa sobreactuación, ese histrionismo con el que se ha caracterizado a los personajes terminaba por desesperarme.



martes, 14 de mayo de 2019

Dr. Jekyll y Mr. Seek de Anthony O'Neill

Sinopsis:

Siete años después de la muerte de Edward Hyde, un elegante caballero aparece por las calles de Londres reclamando que es el Dr. Henry Jekyll. Tan solo el Sr. Utterson, abogado y confidente del Dr. Jekyll sabe que es un impostor, porque Jekyll era Hyde.
Pero mientras este misterioso hombre se va relacionando con la alta sociedad londinense, y va reclamando sus bienes, los cuerpos de sus posibles enemigos van desapareciendo, Utterson comienza a temer por su vida y a cuestionarse su propia cordura.
Una secuela brillante y deliciosa de una de las obras maestras de la literatura que cumple a la perfección como complemento a la historia original que lidiaba con aspectos sobre la dualidad del ser humano, mientras que es esta secuela el autor ahonda en el audaz robo de la identidad.
¿Puede ser que este hombre que parece y actúa tan parecido al Dr. Henry Jekyll sea un realidad un impostor?

Opinión:

Hace unas semanas os hablaba de El extraño caso del doctor Jekyll y Mr. Hyde de Stevenson, un gran clásico del género gótico que ahora vuelve a resurgir con fuerza gracias a Anthony O'Neill, un reconocido autor de ficción histórica y de la novela de detectives.

Hay un dicho popular que dice que las segundas partes nunca fueron buenas; pero creo que esa afirmación no puede darse como cierta al cien por cien, ya que muchos autores sí logran superar una primera obra e incluso como en este caso, conseguir al menos, imitar con acierto la pluma de un autor.
A pesar de esto que acabo de decir, no quiero que se me malinterprete, ya que no creo que O'Neill haya intentado copiar o beneficiarse del éxito de un autor consagrado como Stevenson, que a día de hoy sigue sorprendiendo por su amplio y diverso legado que abarca desde crónicas de viaje a novelas de aventuras e históricas, sin olvidar por supuesto los cuentos y relatos, los ensayos y la poesía.

Anthony O'Neill parte de la desaparición del doctor Jekyll para construir una secuela homenaje muy entretenida, donde la sintaxis y los modismos parecen notablemente similares a los empleados por el gran Stevenson en su relato, de ahí que realmente esta nueva historia escrita más de cien años después, parezca una continuación.

La única diferencia, que he encontrado entre ambas narraciones, es que Stevenson utilizaba a Utterson como cronista; el abogado era el narrador, el medio empleado para hacernos llegar la historia aunque quedase relegado a un segundo plano, y en cambio ahora O'Neill le hace evolucionar, le otorga un mayor y merecido protagonismo, convirtiéndole en personaje activo.

Otro detalle que también me ha gustado es que O'Neill consigue reutilizar o renovar la idea de Stevenson. dándole un giro distinto al final tal y como lo conocemos, reconvirtiendo la novela gótica en una especie de novela policíaca o de misterio.
Lo mejor de todo es que. aunque no hayáis leído la obra original, podéis sumergiros en esta nueva aventura, partiendo de la premisa que ya he citado anteriormente, la muerte o desaparición de Jekyll.
Si en "El extraño caso del doctor Jekyll y Mr. Hyde" hablábamos de un personaje que se debatía entre el bien y el mal, aquí vamos a ver esa misma lucha, sin entrar en el juego de la dualidad, pero jugando la carta de la obsesión.

Os tengo acostumbrados a reseñas bastante más largas pero creo que de esta nueva aventura, de apenas 200 páginas, no se puede decir más sin caer en el spoiler. Es un libro entretenido que nos ofrece una posible continuación, un relato cargado de misterio que nos hará dudar de lo que leemos y sobre todo, de lo que Utterson cree que ve y sabe.


martes, 9 de abril de 2019

Crimen perfecto de Frederick Knott

Sinopsis:

Tony Wendice quiere asesinar a su esposa Margot para conseguir su dinero.
Para ello, chantajea a un antiguo conocido para que entre en la casa en su ausencia y estrangule a Margot cuando ella reciba una llamada telefónica.
Sin embargo, el plan falla, y es ella la que termina matando a su asesino.
Margot pasa de ser víctima, a ser sospechosa de asesinato.

Esta obra teatral escrita por el dramaturgo inglés Frederick Knott, fue estrenada en la BBC en 1952 y posteriormente en los escenarios londinenses y neoyorquinos.
Alfred Hitchcock la llevó al cine en 1954 con guión del propio Knott.

Opinión:

Hoy os traigo al blog otra de esas obras llevadas al cine por Alfred Hitchcock que parten de un trabajo literario; en esta ocasión es una obra de teatro muy breve, de tan solo 120 páginas, escrita por el dramaturgo Frederick Knott y cuya historia ya había saboreado las mieles del éxito en sus representaciones teatrales.
Seguro que el título os suena, Crimen perfecto.
Esta obra que rodaría en 1954 Alfred Hitchcock, aquí en España llegó a los cines bajo el título que ya conocéis, mientras que en otros lugares lo hizo como "M de muerte" o "La llamada fatal".

Hace muy poco, leyendo otra novela que giraba sobre crímenes se decía en ella que, "El crimen perfecto no es el que queda sin resolver, sino el que se resuelve con un culpable equivocado".
Esa definición puede ser acertada, pero como en toda premisa esa afirmación da pie a una discusión.
Yo creo que el crimen perfecto es aquel con tal grado de planificación que no deja indicios o rastros para dar con el criminal.
Se mire como se mire, ambas definiciones pueden resultar igual de válidas, pero antes de meternos en si el crimen perfecto es posible, creo que deberíamos tener en cuenta otros detalles.
El primero, para que haya un crimen tiene que haber un motivo...

Los motivos más frecuentes son el miedo, los celos, el dinero, la venganza o el instinto de protección, yo pienso que también se podría incluir el odio, pero supongo que ese sentimiento ya entraría dentro de la venganza.
Otro detalle indispensable para un crimen, es la víctima y el asesino, y por supuesto igual de importante resulta el modus operandi; sobre todo este conjunto, Agatha Christie podría darnos una clase magistral para contar con más detalles que a mí se me escapan.

Haciendo un breve resumen tenemos el: Quién mata y a Quién, el Modo y el Porqué; ahora solo nos queda meter estos ingredientes en una bolsa, agitarlos y esperar a que todo salga según lo previsto.
¿Pero qué ocurre?
Pues que esto puesto sobre el papel queda muy bonito.
En un libro, si su autor quiere que el asesino se vaya de rositas, se irá, nada se lo impide...
El autor sabe más que el narrador y que los personajes, y además cuenta con las casualidades y sus propias licencias.
Las cosas funcionan porque hasta el detalle más pequeño ocurre tal y cómo el autor lo planea; los personajes no responden al libre albedrío, son peones y se mueven al puesto que se les indica, cosa que en la vida real no sucedería así, porque hay factores externos con los cuales no se puede contar. Con esto lo que quiero decir es que desconozco si en la vida real existiría el crimen perfecto, de lo que sí estoy segura es que en el papel sí que existe, siempre y cuando el autor así lo desee.

En esta historia vamos a encontrarnos todo lo citado hasta el momento, lo que ocurre es que se dan a la vez varias situaciones de las expuestas.
La organización del crimen es en un principio, perfecta, pero parece que el autor no las tiene todas consigo, y en un momento crítico decide cambiar de opinión y prescinde de matar a la mujer, que era el fin de esta historia, dando un giro radical a la trama.
¿Cómo lo hace? muy sencillo, sacándose un as de la manga y metiendo en la escena un elemento con el que hasta entonces no habíamos contado, ni el asesino ni nosotros los lectores.
Todo esto en lo que se refiere a la trama, un argumento que nos han explotado hasta la saciedad, explicándonos cada uno de los detalles, por lo que creo que no habré metido ningún spoiler.

La obra teatral se divide en tres actos y aunque se trata de una obra policíaca, lo cierto es que el detective tiene muy poco protagonismo, siendo las escenas en las que interviene muy breves, aunque eso sí, determinantes.
Respecto a los personajes tengo que decir que están muy poco definidos.
Al tratarse de una obra de teatro, el autor se vale de su presencia, del modo en que se mueven por el escenario y de su tono, de  la forma de interpretar los diálogos, y eso es bastante para hacernos una idea completa de como son en realidad.
Y con esto doy casi por terminada la reseña, solo me queda hablaros sobre las películas...

Si alguno de vosotros ha tenido la suerte de ver la versión hecha por Hitchcock de esta obra, con Grace Kelly y Ray Milland como protagonistas, y también la que se hizo posteriormente en 1998 con Gwyneth Paltrow y Michael Douglas, veréis tras leer el libro que la que mejor se adapta a la obra teatral es la primera. La película de 1998 es un remake, una nueva versión de la película y pierde parte de la esencia que Hitchcock logró conservar ajustándose a la obra de Frederick Knott.

Por cierto... Hitchcock trató este mismo tema del Crimen perfecto cuando realizo Extraños en un tren, obra de Patricia Highsmith; aunque la película no está nada mal, hay que reconocer que la novela es mucho mejor, ya que Hitchcock se tomó demasiadas licencias, alterando en exceso la obra original.


martes, 26 de febrero de 2019

Los crímenes de Alicia de Guillermo Martínez

Los crímenes de Alicia (Crímenes de Oxford 02)
Sinopsis:

Oxford, 1994. La Hermandad Lewis Carroll decide publicar los diarios privados del autor de Alicia en el país de las maravillas. Kristen Hill, una joven becaria, viaja para reunir los cuadernos originales y descubre la clave de una página que fue misteriosamente arrancada. Pero Kristen no logra llegar con su descubrimiento a la reunión de la Hermandad. Una serie de crímenes se desencadena con el propósito aparente de impedir, una y otra vez, que el secreto de esa página salga a la luz.
¿Quién quiere matar al mensajero? ¿Cuál es el verdadero patrón que se esconde tras esta sucesión de crímenes? ¿Quién y por qué está utilizando el libro de Alicia para matar?
Para desentrañar lo que ocurre, el célebre profesor de Lógica Arthur Seldom, también miembro de la Hermandad Lewis Carroll, y un joven estudiante de Matemáticas unen fuerzas para llegar al fondo de la intriga, y serán peligrosamente arrastrados por unos crímenes impredecibles, en una investigación que combina la intriga con lo libresco.
Con una prosa tersa y precisa, Guillermo Martínez, autor de Los crímenes de Oxford, ha escrito una novela fascinante que en la tradición de Borges y Umberto Eco lleva el relato policial al terreno literario.

Opinión:  Los crímenes de Alicia (Crímenes de Oxford 02)

Para esta segunda aventura con la que ha obtenido el premio Nadal 2019, Guillermo Martínez vuelve a tirar del escenario ya conocido, la pequeña ciudad universitaria de Oxford y de algunos personajes.
Sucede, más o menos, un año después de los sucesos que se contaban en Los crímenes de Oxford.

Esta novela comienza con una frase que viene a resumir la obra anterior "El crimen perfecto no es el que queda sin resolver, sino el que se resuelve con un culpable equivocado", y sobre esa premisa que resulta magnética para los amantes de la novela policíaca o negra se construirá el argumento.

Si en la anterior reseña os mencionaba que el perfil de los personajes estaba poco elaborado, que no nos dejaba entrever lo que había detrás de ellos, aquí vamos viendo como esa imagen que teníamos  se va perfilando con datos del pasado.

La trama también hay que señalar que resulta más elaborada y lo cierto es que el final nos dejará con la boca abierta.
El autor ha optado para esta ocasión, partir de un hecho real para elaborar el argumento, el resto es ficción, pero a los lectores nos costará averiguar cuando de cierto hay escondido detrás de cada escena.

La estructura vuelve a ser la misma que ya habéis visto en "Los crímenes de Oxford" de Introducción, nudo y desenlace; lo que ocurre, que no lo mencioné en la anterior reseña, es que en ambas historias la introducción destaca por su brevedad. 
Este autor prefiere dejarse de preámbulos largos y nos mete casi de golpe en la historia, desde los primeros capítulos. Ese detalle me gusta, porque evita el estar dando vueltas sin sentido.

Otro detalle a tener en cuenta y que es de lo más característico de las novelas del género, es hacer recaer la sospecha sobre todos los personajes, tal y como lo hacía la gran Agatha Christie, pues bien, aquí sucede igual pero con un ligero matiz.
La sombra de la sospecha recae sobre todos los personajes porque no conseguimos ver a ninguno de ellos como posible culpable, nadie es lo suficientemente convincente para que nos parezca el criminal.
Ahí precisamente, en ese detalle, reside la maestría de este autor que logra despistarnos.
Parece que nos guía por una historia donde hay dos investigaciones, y lo cierto es que están tan estrechamente relacionadas, que son solamente una.

Una de esas investigaciones girará alrededor de la vida de Lewis Carroll, del origen de su obra Alicia en el País de las Maravillas y de su obsesión enfermiza por la fotografía y por retratar a niñas pequeñas; en la otra habrá que descubrir quién está detrás de los ataques que parecen estar sufriendo los miembros de la Hermandad Lewis Carroll.
Creo que es una historia recomendable que recuerda a las mejores novelas de investigación de comienzos del s. XX.

Los personajes vuelven a enfrentarse a un asesino en serie complejo, que intenta impedir que cierta información sobre Carroll se haga pública.
El profesor Seldom y G, deberán valerse de su astucia para resolver esta nueva serie de asesinatos que parece romper con la monotonía de esa pequeña ciudad y que les plantea un nuevo reto, porque esta vez los asesinatos no siguen ninguna lógica. y Seldom, miembro de la hermandad, puede terminar siendo una de las víctimas.
Una historia recomendable que os hará contemplar el libro de la infancia Alicia en el País de las Maravillas con otros ojos.


Los crímenes de Oxford de Guillermo Martínez

Los crímenes de Oxford (Crímenes de Oxford 01)
Sinopsis:

Un estudiante de matemáticas realiza un viaje a Oxford con fines académicos. Además de conocer a algunos de sus maestros en esta ciencia, las emociones se alborotan cuando se produce un asesinato en la casa donde se aloja.
Se desata así un misterio para el que las matemáticas son, más que una disciplina teórica, la clave para su investigación y desarrollo.
La serie de Oxford es un artefacto literario que combina una altísima calidad literaria con una trama capaz de atrapar a miles de lectores.

Opinión:  Los crímenes de Oxford (Crímenes de Oxford 01)

Supongo que últimamente estaréis oyendo hablar mucho de Guillermo Martínez, ganador del premio Nadal 2019 por su novela Los crímenes de Alicia, pero estoy segura de que si rebuscáis en la memoria, también os sonará otro título suyo y que da el pistoletazo de salida a lo que ha pasado de ser un libro independiente a una saga.
Esa primera obra que fue publicada en 2003 llevó por título Crímenes imperceptibles, y también obtuvo un premio, el Planeta Argentina 2003.
En 2008, el cineasta Álex de la Iglesia hizo la adaptación cinematográfica con el título de Los crímenes de Oxford, y a partir de ese momento las posteriores ediciones adoptaron ese título.

Guillermo Martínez, como ya he mencionado al comienzo, no pensó en un principio hacer una serie de novelas ambientadas en esa ciudad universitaria, Oxford, es más... dejó el final cerrado de esta historia, con el objetivo de no hacer una segunda entrega, pero ya se sabe que hay veces que los personajes se rebelan y terminan reapareciendo, de ahí, que no solo vaya a haber una segunda parte, sino que según alguna entrevista que he leído recientemente por ahí, está en proceso la tercera.
Debo deciros también que en este ciclo de novelas de Oxford, los libros son de lectura independiente.

Los crímenes de Oxford y Los crímenes de Alicia, tienen varios elementos en común, siendo el principal que comparten algunos de los personajes: El profesor de Lógica Arthur Seldom, el inspector Petersen y el joven estudiante argentino del cual no conoceremos su nombre, por mucho que en algunos blogs y webs, insistan en llamarle Martin.
Creo que aquí llega el momento de hacer la aclaración.
En la película de Álex de la Iglesia, el personaje sí adoptaba ese nombre, en cambio, tanto en esta obra de la que os hablo como en la siguiente, Los crímenes de Alicia, se indica que el nombre contiene una doble ele y que resulta impronunciable para los británicos.

"Escuché que pronunciaba mi nombre, con un esfuerzo conmovedor, tropezando en la doble ele".

A esto añado que en Los crímenes de Alicia, aparece en varias ocasiones la referencia a la letra inicial del nombre: G, lo que me lleva a pensar que podría ser Guillermo, y más si le vemos como un Alter ego del autor, con el que comparte no solo ser argentino y matemático, sino también haber completado sus estudios en Oxford.
Pero bueno... dejando de lado las conjeturas, lo que sí se me escapa es si en alguna edición, en alguna adaptación literaria posterior a la película, el joven adopta ese nombre.

Pues bien, dicho esto, G, será nuestro narrador protagonista a lo largo de la historia, y por lo tanto eso condicionará el relato, ya que solo puede contar los hechos de los cuales es testigo o lo que le van contando.
La omisión de su nombre crea un pequeño halo de misterio a su alrededor, ¿por qué nos lo oculta Guillermo Martínez?, pues quizás para recalcar con ello que el estudiante, tan solo es un elemento narrativo, el transmisor de la historia, evitando así que pueda restar protagonismo a otros personajes o a los hechos.
Os mencioné más atrás que la saga iba a tener más elementos en común, pues bien, esos detalles se aprecian a simple vista con solo mirar los títulos; toda la saga se construirá alrededor de crímenes en serie.

Esta novela tiene rasgos de novela policíaca y al mismo tiempo de novela negra, porque lo cierto es que hay veces que es difícil delimitar dos géneros que con frecuencia se dan la mano.

Los personajes masculinos toman el mando en esta historia y los femeninos aparecen simplemente como atrezzo, espero que esto no se tome como una crítica, tan solo es una apreciación.
También debo decir en este apartado, que todos sin excepción, están poco definidos.
Conocemos muy pocos datos sobre su vida pasada, y eso puede darnos la idea de que están construidos de forma superficial; yo soy de la opinión de que todo personaje tiene que tener un pasado y los escritores deben presentárnoslo, aunque tan solo sea de forma escueta, para que no parezca que han surgido así... sin más, como por ciencia infusa.
Visto esto desde otro punto, lo de no perfilar en profundidad, también puede tener otra lectura, y es la de no desviar nuestra atención de los sucesos, de la forma de ejecutar los crímenes.

Otro detalle que no puedo olvidar mencionar es el uso de algunos giros o expresiones que emplea el autor, y que pueden chocarnos a los españoles, por no estar acostumbrados a oírlos, algo que creo que nos saca de la rutina y que enriquece culturalmente el texto.

Para ir terminando os diré que el final elegido no es el que más me hubiese gustado leer.
Me parece cogido un poco por los pelos, porque creo que se apoya en demasiadas casualidades...
Pero incluso con los peros que os he citado, considero que es una novela bastante interesante.



martes, 16 de octubre de 2018

Los crímenes de Mitford de Jessica Fellowes

Sinopsis:

Seis hermanas. Toda una vida de misterio. Una familia incomparable.
Estamos en 1919, y Louisa Cannon sueña con escapar de su vida de pobreza en Londres y, sobre todo, de su peligroso y opresivo tío.
La única salvación para Louisa es una posición dentro de la casa de los Mitford en Asthall Manor, en el campo de Oxfordshire. Allí se convertirá en institutriz, acompañante y confidente de las hermanas Mitford, especialmente de Nancy, de dieciséis años, una chica joven y mordaz, fantasiosa e imaginativa.
Sin embargo, una enfermera de nombre Florence Nightingale Shore, será asesinada en un tren a plena luz del día, y Louisa y Nancy se encontrarán envueltas en los crímenes de un asesino que hará cualquier cosa para ocultar su secreto.

Opinión:

Creo que sería justo, antes de comenzar a hablaros sobre esta novela, hacer una breve mención a su autora y a la estructura que adoptará esta nueva saga de novelas.

Jessica Fellowes es conocida por sus novelas de Dowton Abbey, ambientadas en Inglaterra a comienzos del s. XX, y en ellas se retrata la vida de una familia aristócrata y la de sus criados, seguro que os suena la serie de televisión.

Esa fascinación por los años 20 y por la alta sociedad inglesa, la ha llevado a crear esta otra saga de novelas de misterio, basadas en casos reales sin resolver y adaptando como personajes a la familia Mitford, (también reales).
Cada volumen de esta serie tendrá como personaje destacable, a una de las hermanas Mitford, y los casos que se intenten resolver harán avanzar el curso de la historia, relatando los acontecimientos que marcaron ese siglo XX.

El protagonismo principal a lo largo de toda la serie recaerá en un personaje de ficción, Louisa Cannon, una humilde joven que ocupará el puesto de niñera de la aristocrática familia, detalle que aprovecha la autora para mostrarnos las diferencias entre clases, al tiempo que reivindica el papel de la mujer y su lucha por hacerse un hueco en la sociedad; por supuesto, sin dejar de lado, la resolución plausible de los misterios, que será el objetivo principal de este conjunto de libros.
Pero la joven Louisa no estará sola en esas aventuras, para hacerlas más reales se hará ayudar por un joven policía, y de esa forma también se incorporará el toque romántico a la saga.

Hay que decir, que la ambientación está muy cuidada, pero en algunos momentos debido a las descripciones y a ese intento de hacer llegar al lector los escenarios y ambientes con total nitidez y precisión, la narración se me hacía algo lenta, parecía que la historia se quedaba enganchada en algunos puntos, costándole avanzar, y eso me impedía cogerle el ritmo.
Supongo que eso será un detalle puntual achacado al comienzo de la saga, ya que hay que hacer especial hincapié en algunos datos y situaciones que en las sucesivas entregas serán omitidos.

A pesar de lo ya mencionado, me ha parecido una novela muy entretenida, pero habría que hacer otra puntualización para los los que estéis pensando en comenzar con esta novela; no debemos fiarnos al pie de la letra de todo lo que se cuenta en ella.
La vida que se recrea entono a los personajes reales no se ajusta totalmente a la realidad, porque contiene un alto componente de ficción o de licencia del autor.

Dicho esto voy a mencionaros lo que resta y que me ha parecido más interesante y atractivo de esta historia.

Está elaborada con los clásicos estereotipos del género enigma de comienzos del s. XX; esos patrones que de forma tan perfecta desarrollaron grandes damas como Agatha Christie y/o Ethel Lina White.
¿Cuáles son esos estereotipos?
Pues un asesinato o desaparición cometido en un medio de transporte, en concreto en un tren, y una mujer que toma las riendas del papel principal para resolver el misterio, intentando dejar de lado los clichés sociales.
Puede que pensemos que para una novela del siglo pasado repetir esos patrones estaba bien, pero para una actual esa reiteración puede llegarnos a parecer aburrida, yo creo que solo se copia lo bueno y las modas terminan volviendo, y en este caso la repetición de ideas resulta acertada.

En esta novela Jessica Fellowes, no solo se inspira en el argumento de ese tipo de obras que convirtieron historias de apariencia sencilla en uno de los géneros más populares, presumiendo de argumentos complejos y retorcidos, sino que también consigue adoptar con acierto el tono narrativo de los personajes, el ambiente y el estilo de la época.
Creo que es algo a tener en cuenta y que deberíamos valorar de forma positiva.
La autora también consigue integrar en la novela el género epistolar, y ese es otro de los elementos que aportan ese toque de novela de época, consiguiendo recrear el ambiente y utilizándolo de paso para facilitar datos y hacernos retroceder en el tiempo mediante esas cartas, a modo de recuerdos.

Para ir terminando, voy a mencionaros otro detalle a modo de curiosidad que me ha gustado, y es incluir a la famosa Florence Nightingale en la novela.
Florence fue una gran enfermera que está considerada como la precursora de la enfermería actual. En su honor, hoy en día, los nuevos enfermeros tras acabar sus estudios, siguen haciendo el juramento Nithtingale, un juramento público de carácter ético, parecido al hipocrático que realizan los médicos.
Esta famosa enfermera, que tan solo aparecerá citada, será la madrina del personaje que aparece muerto, y de ahí la similitud en el nombre, que al comienzo puede crearnos algo de confusión.

De momento solo podemos opinar sobre esta historia, tendremos que esperar a la siguiente entrega para hacernos una opinión más global sobre el desarrollo de la saga, pero si sigue la misma linea, creo que nos encontraremos ante una saga interesante y entretenida a tener en cuenta.


martes, 9 de octubre de 2018

La escalera de caracol de Ethel Lina White

Sinopsis:

Helen ha comenzado a trabajar como dama de compañía en La Cúspide, una gran mansión que se erige en la línea divisoria entre Inglaterra y Gales. La ciudad más próxima se encuentra a 22 millas y el pueblo más cercano a 12. Por ello, son pocos los que aceptan de buen grado trabajar en un lugar tan apartado.
Helen empieza al servicio del viudo profesor Warren, su hermana Blanche - también viuda - y la vieja madrastra de ambos, Lady Warren, enferma y recluida en la habitación azul desde hace años.
A pesar de que inicialmente Helen no debía ocuparse de Lady Warren enseguida se ganará su amistad y su confianza gracias a su dulzura, y se convertirá en la favorita de la dueña de La Cúspide.

Opinión:

Hace unas semanas os hablaba de "La dama desaparece", una gran historia de suspense escrita por la autora británica Ethel Lina White y que fue llevada al cine por Alfred Hitchcok. En esa reseña os avanzaba que en breve volvería a hablaros sobre su excelente autora.
Pues bien, ya ha llegado ese momento anunciado y hoy os acerco a otra novela suya, esta vez a la que está considerada como la mejor de todas sus obras y que fue escrita en 1933.
La historia que se esconde tras La escalera de caracol, tardó en ser llevada al cine, pero al final vio la luz en 1945 bajo la dirección de Robert Siodmak, aunque hay que mencionar que existen bastantes diferencias a simple vista con la novela.

Ethel Lina White, como ya pudisteis comprobar, es una autora que sabe mantener la intriga hasta el final, pero que peca de dar a sus obras un final apresurado.
Esa es quizás la mayor pega que encuentro en sus relatos, que los finales me resultan poco elaborados, sin detalles.
Nos dejan siempre con la miel en los labios; con la dama en brazos del galán, pero sin saber muy bien como hemos llegado a ese punto, a esa escena final.
Al margen de esta minucia, hay otros elementos que convierten en interesantes sus lecturas...

Como detalle curioso que voy a utilizar para picaros en la lectura de este libro, os diré que he encontrado un detalle en el argumento que me hacía recordar muchísimo a la estructura de diez negritos, escrita por Agatha Christie en 1939.
En esa novela, los personajes van muriendo, desapareciendo de escena, aquí no ocurre exactamente así, no penséis que es un spoiler... pero en esta narración, los habitantes de la casa tienen en común con los protagonistas de la obra de Christie, que irán saliendo de escena uno a uno, por diversos motivos, contribuyendo a crear un ambiente cada vez más aislado y claustrofóbico.

Pero vayamos por partes, creo que lo mejor sería comenzar con los parecidos razonables...

Similitudes con "La dama desaparece" de la misma autora:

Vamos a tener...
➣Un personaje central femenino.
➣Ambiente claustrofóbico, provocado por el aislamiento.
➣La soledad que rodea a la protagonista, pese a estar rodeada de gente.
En La dama desaparece, esa soledad se debía al comportamiento del personaje; a viajar en un tren que no realizaba paradas; a la dificultad para hacerse entender en un lenguaje ajeno y al comportamiento extraño del resto de viajeros...
En La escalera de caracol, ese aislamiento es causado por la diferencia de clases.
Helen no pertenece a los criados, es como una asistente, pero tampoco encaja con la clase alta, y lógicamente esa soledad también lo aporta la mansión apartada.
➣El argumento sucede en un breve espacio de tiempo.

Diferencias con "La dama desaparece":

Como diferencias encontramos principalmente, el tono que emplea la autora.
➣El tono:
Si en La dama desaparece hacía gala de un toque de humor muy inglés, aquí el humor es más socarrón y quizás aparece en dosis menores.
➣El ritmo y la tensión.
También veíamos que la aventura en tren tenía más ritmo, resultaba más dinámica, y la tensión se diseminaba a lo largo de la narración, eso sí, intensificándose en la parte final.
En  La escalera de caracol aunque con una narración más pausada y concentrando toda la tensión en el último cuarto de novela, nos ofrece un argumento mejor, más enrevesado y mejor construido, con más detalles.

La escalera de caracol.

Lo que quizás más me ha gustado de este relato es el narrador elegido, que afecta a la tensión narrativa.
Para esta ocasión, la autora opta por un narrador equisciente

Relata en tercera persona al igual que lo haría el omnisciente, pero la gran diferencia reside en que este tipo de narrador tiene unas carencias.
Solo conoce lo que ocurre alrededor de un personaje, en este caso el de Helen; se centra en captar hasta el más mínimo movimiento de ella, la persigue como si se tratase de una cámara, y esa información es la que nos hace llegar, pero descuida lo que sucede alrededor del resto de personajes. De esta forma se aporta más suspense a la historia.
Vemos como el peligro flota en el aire, siempre alrededor de Helen.
Los lectores con este tipo de narrador, siempre vamos a ir un paso por delante de la protagonista.
Intuimos lo que va a suceder por las pistas que nos va dando el narrador; nos deja ver algunos detalles, lo que más le llama la atención, pero solo puede narrar lo que ve en un círculo de acción mucho más pequeño que el que vería un narrador omnisciente.
En una película, el peligro nos lo avanza la música; aquí aunque carecemos de ese elemento vamos viendo como el peligro se acerca cada vez más a Helen. Con esa intuición nuestra, y con esa carencia del narrador se aumenta la angustia, sobre todo porque sabemos que la protagonista desconoce que poco a poco el cerco se va cerrando sobre ella.

A ese suspense que se consigue con el narrador, también hay que añadir el que aportan los escenarios.
La mansión, "La Cúspide", parece acechar a los personajes, al igual que la famosa escalera de caracol que da título al libro.
Esos elementos inanimados, omnipresentes a lo largo del relato, que adoptan al mismo tiempo el papel de protagonistas, dan el toque de inquietud y convierten a los habitantes de la mansión en simple atrezzo. Una casa demasiado aislada de la civilización, solitaria y que arrastra fama de traer mala suerte, y una escalera oscura, con ángulos muertos, donde cualquiera podría esconderse y pasar totalmente desapercibido...

Otros detalles a favor de esta historia...

Tema central... El psicópata misógino.
No sé si es la primera, la segunda, o la décima vez, que una obra tiene como tema central a un asesino en serie que arrastra un trauma sexual; pero quizás esta junto con Psicosis, son las que más me impactaron cuando las vi en su versión cinematográfica.
Vemos el tono misógino incluso en el papel de algunos personajes femeninos. Ese pensamiento se había enquistado incluso dentro de nuestro género.
Lo apreciamos en la forma de pensar de la enfermera que asiste a Lady Warren, con las opiniones sobre todas las mujeres "de aspecto cuidado", y también en Simone, el personaje que encarna a la femme fatale de la novela.
El pensamiento de Simone contrasta enormemente con su forma de actuar; ella, una mujer adinerada, a pesar de estar casada con Newton, uno de los integrantes de la familia Warren, se cree libre y que puede abandonarle cuando ella quiera, en cambio ese pensamiento tan liberal para la época choca con la opinión que tiene sobre su propio género.

“Sentía desprecio hacia las mujeres inteligentes, ya que creía que la mujer solo necesitaba instinto para explotar todos los rincones del territorio llamado hombre”.

La historia resulta perfecta para convertirla en obra de teatro.
La escasez de escenarios y de personajes, sumado a que se ajusta a la perfección a las reglas literarias ideadas por Aristóteles para el teatro, la convierten en ideal para la escenificación. Esas reglas conocidas por las tres unidades, son:

  • La unidad de tiempo: todo sucede en un día.
  • La unidad de espacio: todo sucede en un único escenario.
  • La unidad de acción: una historia lineal, con introducción, nudo y desenlace, y que no da importancia a las historia secundarias.
Y por fin, para ir terminando, no podía dejar de mencionaros otra serie de diferencias...

Diferencias entre película y novela:

➣En la película, Helen, es muda, lo que crea más angustia, porque su aislamiento es mayor.
La inquietud se agudiza por esa mayor vulnerabilidad de la protagonista y también con los planos en los que aparece el asesino observando, planos en los que solo podemos contemplar un ojo que acecha cada movimiento de la protagonista, y que en la novela se omiten.
➣En la película también sabemos que el asesino es un hombre, todo lo contrario de lo que sucede en la obra literaria, donde todos los personajes, independientemente del género, aparecen como posibles asesinos.

➣El número de personajes en la cinta también es menor.
➣Otra diferencia es que Helen en la película lleva tiempo trabajando en la mansión, detalle que hace que conozca más profundamente a los personajes y haya una relación más estrecha con ellos.

Por el contrario...
➣En la novela se capta más los matices de las personalidades complejas de cada uno de los personajes, detalles que en la película apenas se aprecian, ya que no hay tiempo para ahondar en ellos, resultando más superficiales.


martes, 25 de septiembre de 2018

La dama desaparece de Ethel Lina White

Sinopsis:

Después de unas vacaciones bulliciosas en un hotel de montaña de un país sin nombre del este de Europa, Iris Carr –una joven y bella favorita de la Fortuna− coge el tren expreso a Trieste. En un vagón repleto, la única persona que no parece serle hostil es una institutriz inglesa, la señorita Froy, con la que entabla conversación. Poco después se queda dormida y, al despertar, el lugar de su nueva amiga está vacío. La señorita Froy parece haberse volatilizado: nadie en el tren recuerda haberla visto, Iris parece no estar en sus cabales e incluso el joven y desenvuelto ingeniero que la escucha solícitamente, pese a ayudarla a aclarar lo que puede o no haber ocurrido, nunca llega a creerla.
La dama desaparece (1936), que sería llevada al cine por Alfred Hitchock en 1938, es un clásico de la novela de misterio británica y recrea una situación de ansiedad extrema que la acerca al thriller psicológico. Su autora, Ethel Lina White, fue en la década de 1930 tan famosa en la novela policiaca y de misterio como sus contemporáneas Dorothy Sayers y Agatha Christie y en sus obras recupera la tradición romántica de la mujer sola atrapada en unas circunstancias que pondrán a prueba su lucidez y su «sentido de la seguridad».
No hay muchos libros que puedan ser leídos al cabo de más de medio siglo, pero este conserva intacta su frescura gracias a un estilo de alto nivel. H. R. F. Keating

Opinión:

Ethel Lina White, para los que no hayáis oído hablar de ella, es una de esas grandes escritoras de misterio británicas que lograron conquistar no solo a los lectores con sus tramas retorcidas, sino que también lo hicieron con grandes cineastas de la época que terminaron llevando sus obras al cine.
Aunque muy conocida en su época, en nuestros días su obras se han visto eclipsadas por la fama de la gran Agatha Christie, al igual que le ocurrió a otra de sus contemporáneas, Josephine Tey, otra gran autora de novela de misterio.
Esta novela publicada en 1936 llevó el título de "The Wheel spins" ("gira la rueda"), pero tras ser llevada al cine por Alfred Hitchcock en 1938 bajo el título de "The lady Vanishes", en español "La dama desaparece" o "Alarma en el expreso", las posteriores reediciones adoptaron el título de la película.

Es curioso la gran cantidad de novelas clásicas que ocurren de fondo en un tren, algo lógico ya que era un medio de transporte rápido y económico de la época, pero como digo, esa forma de desplazamiento ha dado lugar a que se liberase la imaginación de los autores y a que creasen grandes e inquietantes historias, como esta de la que hoy os hablo o Asesinato en el orient express (1934) y el tren de las 4.50 (1957), ambas novelas de Agatha Christie; Pacto de sangre de James M. Cain (1943); Extraños en un tren de Patricia Highsmith (1950)... entre otras muchas; y es que parece que las conspiraciones y asesinatos tienen un buen aliado en los raíles, porque el tren es un excelente escenario para cometer delitos, ya que en muchas ocasiones tenemos el aliciente del cuarto cerrado, nadie puede entrar ni salir.

La dama desaparece, es una novela que me ha encantado, no por el argumento que llegados al punto podría parecernos muy trillado, sino por la forma de desarrollarlo y echar el lazo al lector.
Ethel Lina White crea a una protagonista que a simple vista no nos va a caer bien, y elige para relatar a un narrador ajeno a la trama.
De esa forma evita la subjetividad o que desconfiemos de los acontecimientos que suceden alrededor de Iris Carr; porque la protagonista, además de parecernos engreída y estirada, en algunas ocasiones su comportamiento puede inducirnos a pensar que no está en sus cabales.Todo eso como digo, la forma de enfrentarnos al personaje, cambia con el tipo de narrador.

Vamos a encontrar varios elementos que convierten la lectura en adictiva y que residen en el desarrollo del argumento.

La lucha contrareloj:
Esa especie de investigación que inicia Iris y que parece que no avanza, se vuelve más intensa porque el tiempo apremia.
El tren se desplaza veloz hacia la estación de Trieste, e Iris, debe encontrar a la señorita Froy antes de que el expreso llegue a la estación y todos sus viajeros desciendan de él.

El aislamiento total:
Iris a pesar de estar rodeada de gente, se encuentra sumida en una soledad total, en parte provocada por ese irritante comportamiento que la aleja hasta de los lectores, y por otro lado, porque está encerrada en un tren donde todos parecen tener algo que ocultar.

La búsqueda de la señorita Froy se va a convertir en desesperación, porque solo Iris, de entre todas las personas que viajan en el tren, parece ser consciente de su desaparición.
Es cierto que la señorita Froy, es alguien sencillo que pasa desapercibida, ¿pero hasta el punto de que nadie la recuerde? Eso nos va a llevar a pensar que todo lo que sucede en el tren es producto de la imaginación de Iris, porque no puede ser que todos los viajeros tengan un comportamiento tan extraño, y se empeñen en negar su existencia.
¿Será la señorita Froy producto de la imaginación de Iris, fruto de la insolación o de la histeria?, eso es algo que tendréis que resolver vosotros.
Como veis, todo esto que he citado en conjunto, hace que aumente la tensión narrativa, y que en los últimos cinco capítulos el lector tenga que contener la respiración.

Esta novela, catalogada en su día como de misterio, es una novela enigma que roza el thriller; hoy en día podríamos ubicarla perfectamente en esa nueva categoría que se empeñan en denominar como "domestic noir", protagonizada por mujeres con algún problemilla; y es que el estilo de Ethel Lina es intemporal y convierte esta historia en actual.

Por poner alguna pega...
Puede parecernos que el final es algo precipitado, pero pensándolo fríamente, la historia sobre la que se construye el argumento ya ha quedado resuelta, no hay más que contar, y todo lo que se añadiese sería relleno.

Os animo a leer y conocer a esta escritora de la que en breve volveré a hablaros...


viernes, 14 de septiembre de 2018

Matemos al tío de Rohan O'Grady

Sinopsis:

Una lectura deliciosamente perversa. Oscura y mortalmente ingeniosa, Matemos al tío es un clásico de culto que nunca hasta ahora se había publicado en español.
Barnaby Gaunt tiene diez años y acaba de quedarse huérfano. Solo y desamparado en la vida, ha de vivir con su tío, por lo que viaja a una preciosa isla remota de la costa de Canadá, llena de amables ancianitos y donde hay hasta un policía montado. A primera vista, todo indica que le espera un verano perfecto. Salvo por un pequeño problema: su tío está tratando de matarlo. Heredero de una fortuna de diez millones de dólares, Barnaby se cansa de decirle a todo el mundo que su tío, un hombre misterioso y aterrador, anda detrás de su herencia, pero nadie le cree. Nadie salvo Christie, una niña rara y de poco comer, que llega a la conclusión de que Barnaby solo puede detener a su demoniaco tío de una manera: matándolo primero a él. Y así, con la ayuda de Una Oreja, un puma salvaje a quien los isleños atormentan desde hace años, Christie y Barnaby traman un plan infalible.

Opinión:

Rohan O'Grady, es el seudónimo de la novelista canadiense June Skinner. Esta autora llegó tarde al mundo de la literatura, a los cuarenta años, pero rápidamente se hizo un hueco y en un breve espacio de tiempo, diez años, publicó cuatro novelas, entre las que se encuentra esta de la que hoy voy a hablaros, y de la cual también se hizo una adaptación cinematográfica en 1966.

Esta novela de difícil catalogación se mueve entre el género de aventuras, el juvenil y el policíaco, eso sí, adornada con algunos toques de humor.
Un detalle a destacar antes de empezar a desarmar la obra, es que de nuevo es la editorial Impedimenta la que ha rescatado este gran libro que, hasta la fecha, no había sido publicado en castellano, eligiendo como portada la ilustración original que Edward Gorey realizó para la primera edición del libro, la de 1963, y que capta la esencia principal del argumento.
Miradla con mucho detenimiento...

Lo que más me ha gustado y que destaco por encima del resto, ha sido el narrador elegido.
➤Un narrador omnisciente, que no duda en relatarnos todos los acontecimientos con detalles incluidos, sin dejar de lado los pensamientos. Este cronista, nos ofrece hasta los pensamientos más profundos de los personajes, todo hasta aquí es normal, pero lo singular es que entre los personajes se encuentra "Una Oreja", un puma salvaje, del cual también conoceremos lo que piensa y que se convertirá en un elemento esencial para el desarrollo de la historia.

Muchas veces damos más valor al argumento de lo que realmente tiene.
Lógicamente no estoy relegándolo a un segundo término, ni diciendo que la trama no sea el elemento más importante de una narración, ya que es la base sobre la que se mueven los personajes, y sin un argumento que enganche, no existiría el libro.
Lo que quiero decir, es que hay otros detalles, otros elementos que pueden convertir una historia sencilla o de apariencia simple, en una excelente novela.
En matemos al tío, vamos a encontrar un montón de detalles que irán sumando valor a la obra.

Habrá un espacio para el género epistolar.
A través de él conoceremos los sentimientos y algunos acontecimientos que giran alrededor de la vida de uno de los protagonistas, el sargento Coulter, un policía montado.
La inclusión de ese género en la novela y del singular narrador, del que ya os he hablado, rompe con la monotonía de esta historia y la aporta frescura, convirtiéndola en una obra muy entretenida.

Otro elemento importante es el gran perfil creado para cada uno de los personajes, y en este apartado no hago exclusiones.
Todos los actores que intervendrán en mayor o menor medida, aparecen dibujados al detalle.
Cada uno arrastra su propia historia, viven en su propio microcosmos; y en conjunto, consiguen una composición singular, un ambiente y unos escenarios casi únicos; por ese motivo no os voy a quitar el gran placer de descubrirlos por vosotros mismos.
La relación existente entre ellos, los diálogos y su forma de actuar, transforman y llenan de matices el argumento.

Tampoco podemos olvidar mencionar, el toque mágico.
Un ligero aporte sobrenatural que sacaría los colores a muchos expertos a la hora de manejar el realismo mágico.

Os recomiendo esta pequeña historia, una buena opción de lectura, entretenida y divertida.


martes, 31 de julio de 2018

Arderás en la tormenta de John Verdon

Arderás en la tormenta (Dave Gurney 06)
Sinopsis: 

La tensión ha ido en aumento en White River. El inminente primer aniversario de la muerte de un motorista negro por el disparo de un policía local inquieta a una población económicamente deprimida y racialmente polarizada. Se han pronunciado discursos incendiarios. Han empezado manifestaciones airadas. Ha habido casos aislados de incendios y saqueos. En medio de toda esta agitación, un francotirador mata a un agente de policía y la situación se descontrola. El fiscal de distrito del condado acude a Dave Gurney, detective de homicidios retirado del Departamento de Policía de Nueva York, con una extraña propuesta: quiere que Gurney lleve a cabo una investigación independiente del homicidio y que le informe directamente a él. Pese a tener algunos recelos sobre la singular oferta, Gurney termina por aceptar el encargo. Sus dudas se intensifican todavía más cuando conoce al tremendamente ambicioso jefe de policía local, en cuyos métodos agresivos y posiblemente ilegales podría hallarse el origen de la inquietud de los ciudadanos.  La situación en White River se vuelve real...

Opinión: Arderás en la tormenta (Dave Gurney 06)

Cuestión de gustos.
Cuando las sagas empiezan a alargarse y a extenderse en el tiempo, lo más común es que sufran de algún que otro altibajo; lo malo es cuando esos altibajos terminan convirtiéndose en una constante de la saga.
A partir de la lectura del segundo libro, ya empezaron a hacerse más que evidentes los cambios en el ritmo narrativo. Las subidas y bajadas en la intensidad de la narración, causaban un desequilibrio en el conjunto que me sugería abandonar la lectura en algunos momentos, aunque luego consiguiese resistirme y finalizarla.

Con esta nueva entrega, vamos a enfrentarnos a 480 páginas, y fijaros que no digo que nos vamos a enfrentar a asesinos, a casos complicados, o a burócratas más preocupados por su imagen que por los problemas sociales... ¡no!, hablo de la extensión del libro que, a mí particularmente, se me ha hecho cuesta arriba.
Verdon con esta última entrega no ha conseguido captar mi atención, salvo al final; y cuando hablo de final me estoy refiriendo a los dos últimos capítulos.

Esta reseña puede parecer un poco dura, pero creo que ya ha llegado el momento de poner fin a la saga por parte del autor. Como se que esto no va a ocurrir, la otra opción es ponerla fin definitivamente en este blog.

Tenemos una novela, dividida en cuatro partes, con unos giros argumentales que no es que tarden en llegar... es que no llegan.
El motivo es que Verdon da vueltas y vueltas al argumento, poniéndolo del derecho, del revés, quizás buscando la sorpresa o la originalidad, pero tanto retorcer el argumento termina restando frescura a la historia, y volviéndola pesada.
Esas sorpresas o vueltas de tuerca que el autor intenta ir sembrando a lo largo de la trama, se vuelven previsibles, porque precisamente él demuestra demasiado interés en que nos fijemos en esos detalles en particular, destapando él mismo el pastel antes de tiempo.

Algunas opiniones oficiales, dicen de esta nueva aventura de Gurney que es su novela más brillante, emocionante y ágil; sinceramente... he encontrado más emoción en los capítulos de Bob Esponja, pero eso como todo, es cuestión de gustos.

Esto me lleva a reflexionar y a preguntarme, si los lectores nos estamos relajando demasiado, y si ese relax implica ser menos exigentes y/o más conformistas, o bien, si es que algunos lectores tienen miedo a decir lo que realmente piensan sobre un libro.
El otro día leí un artículo en el cual decían que, los lectores somos los únicos responsables de nuestras propias expectativas; es decir, si esperamos mucho de un libro o un autor, y luego éste nos defrauda, nosotros somos los únicos culpables por habernos sumergido en la lectura esperando más de lo que ofrecían...
Es una opinión totalmente respetable, pero también pienso que está hecha un poco a la ligera o sin profundizar, y que en este caso no comparto.

Es cierto que muchas veces, nos embarcamos en una lectura esperando más de lo que ofrece. Nos pierde el deseo, las ganas o nuestra imaginación, ¡vete tú a saber!, pero también en otros casos, y aquí llega mi discrepancia con el artículo, nos vemos influenciados por todo lo que rodea a la promoción de determinados libros; artículos o menciones en programas de radio, televisión o prensa escrita, siempre ensalzando; comentarios o reseñas demasiado entusiastas en la red; expositores editoriales colocados en lugares preferentes de las librerías; retazos de artículos en fajas, portadas y contraportadas... todo eso puede llevarnos a equívocos.
Yo a eso lo llamo marketing engañoso, y paso a argumentarlo con algunos ejemplos:

  • "Su sexta novela encamina la serie hacia la novela negra pura [...]"
  • "Fenómeno global"
  • "La mejor novela del autor"
  • "Trama poderosa, absorbente, impecable"
  • "Se ha superado"
  • "Novela impecable, absolutamente redonda y con un ritmo trepidante"

Todos estos ejemplos que he puesto, elevan las expectativas de un lector.
Son señuelos que nos invitan a entrar en contacto con la saga, si no la conocemos, o a hacernos con el libro que da continuidad a esa serie que en su día nos gustó. En algunos lectores, no digo que vaya a ser en todos, esas expectativas creadas por esas influencias externas, lamentablemente se pueden ver truncadas.

Leyendo esas frases, después no me pueden venir y acusar de que "yo" he tenido mal tino a la hora de elegir, porque precisamente me he dejado engañar o seducir por esa linea de comentarios, por lo tanto, no es que yo espere más de lo que ofrecen, sino que venden más de lo que realmente hay, es decir, venden humo.
De eso yo no soy responsable, al igual que tampoco lo soy de que se publiquen textos de dudosa calidad, ni de que en determinados sitios se emitan comentarios, poco reflexivos por miedo a decir que un autor o su obra no les ha gustado...

También hay que señalar que todos los comentarios por muy objetivos que intentemos que sean, tienen un alto grado de subjetividad, ¡todos sin excepción!, incluido éste; por lo tanto, no se puede dar más valor a la opinión propia y considerarla objetiva, y tirar por tierra o menoscabar la de otros, como se intenta en ese artículo, calificándola de errónea o subjetiva.

Por ese motivo yo voy a seguir argumentando el motivo de que no me haya gustado esta nueva aventura de Gurney, y solo vosotros podéis decidir si lo leéis o no.

He dicho que los giros argumentales se quedan en amagos...
El argumento parte de una buena idea, no carece de originalidad, pero se ve truncada en el desarrollo, no solo por esas vueltas que he mencionado.
Los que habéis leído sus libros anteriores, sabéis que lo curioso, además de los títulos que elige, es que los casos de Gurney al comienzo, parece que no vayan a tener una explicación lógica; en esta entrega, ese ingrediente no existe, al igual que tampoco hay tensión.
Ya os he dicho que lo interesante llega al final, por lo tanto también debo decir que encuentro demasiadas páginas para contextualizar la trama, demasiado desarrollo sin que veamos una lucecita que nos indique el final del túnel.
Incluso tendría que decir, que el detective Gurney, se aleja en algunos momentos del perfil al que nos tenía acostumbrado; eso sí, el elemento fijo y discordante de la serie, sigue estando en manos de Madeleine, que cada vez se hace más insoportable.

Por decir algo bueno, pues me quedo con la forma de relatar de Verdon, me gusta tanto como el personaje de Hardwick, a pesar de su 'reflujo gástrico'; pero eso no es suficiente como para restar importancia a todo lo negativo que os he mencionado.

Podéis leer el resto de reseñas pertenecientes a la saga, pinchando en la pestaña superior de "Sagas", o accediendo a través del autor.