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Rey de picas de Joyce Carol Oates

martes, 27 de noviembre de 2018

El retrato de la señora Charbuque de Jeffrey Ford

Sinopsis:

El retratista Piero Piambo, la gran sensación de Nueva York en 1893, siente menguar sus ambiciones artísticas, pese a inmortalizar a todos los nuevos ricos de la ciudad en sus óleos. Pero entonces recibe un lucrativo encargo distinto a los demás.
Su cliente es una tal señora Charbuque; el único problema es que Piambo no podrá verla, sino que tendrá que sentarse delante de un elegante biombo y su modelo le contará todo sobre su vida, dándole pistas por las que él debe adivinar su apariencia.
Mientras se esfuerza lo indecible para capturar en el óleo el rostro de una mujer a la que no ha visto jamás, una serie de asesinatos tienen lugar en la ciudad. Y al tiempo que la relación de Piambo con la señora Charbuque va complicándose, este sospecha cada vez más que esos terribles acontecimientos, su encargo imposible y su extraña «benefactora» están íntimamente relacionados.

Opinión:

Descubrí este título en la biblioteca por casualidad; su lomo sobresalía del resto de libros que alineados compartían con él espacio en la estantería.
La misteriosa sinopsis fue el siguiente lazo que se cerró sobre mí atrapándome; hacía referencia a finales del siglo XIX, una etapa que me fascina; a un encargo imposible y a una atípica mecenas, todo ello regado con una serie de asesinatos de fondo, que convertían esta historia en un misterio perfecto para acompañarme de vuelta a casa.

Jeffrey Ford, según nos indica la editorial, es un profesor de escritura y literatura americana antigua, y esa influencia es lo primero que vamos a ver reflejada en su prosa, sobre todo en el estilo empleado.
En esta historia, podemos encontrar reminiscencias que nos harán recordar en momentos a obras como "El retrato de Dorian Gray", no solo por el estilo o porque el tema central gire alrededor de una obra pictórica, sino también por la actuación de los protagonistas principales.
La mujer que da título al libro, es alguien absorbente, capaz de atrapar mentalmente al protagonista hasta el punto de obsesionarle; alguien a la altura, aunque con más sutileza y protagonismo, que Lord Henry Wotton, el personaje que adoptaba el papel de mefistófeles en Dorian Gray.

La historia, como ya habéis podido comprobar por la sinopsis, comienza con un extraño encargo, yo diría que prácticamente un imposible.
La señora Charbuque quiere que el protagonista, Piero Piambo, le haga un retrato. Todo hasta aquí sería normal, el misterio reside en que ella quiere que el pintor lo haga sin verla.
De esa manera, el autor utiliza un elemento ajeno a la obra, nuestra desbordante imaginación, que se unirá al relato que la excéntrica dama iniciará, relatando parte de su vida, dando pistas al retratista para que lleve a cabo el atípico encargo.

Con lo primero que nos vamos a encontrar es con dos narradores, Piambo y la señora Charbuque, dos personajes que tomarán las riendas de su relato, y también con unos capítulos muy breves que ayudarán a mantener el suspense y el ritmo ágil de la narración.

El comienzo quizás pueda parecer un poco lento, pero tras un arranque pausado, de unas setenta páginas, el misterio toma el control de la narración y nos resulta imposible no vernos atrapados por el argumento.

Todo parece misterioso, desde los acontecimientos que rodean la vida de la señora Charbuque, hasta los que comienzan a suceder alrededor del pintor.
Tras cada entrevista, Piambo parece más confuso, y esa confusión también nos afecta a nosotros. Tenemos a una misteriosa dama, de comportamiento distante, que nos hace sospechar desde sus primeras apariciones.
Intenta parecer inocente, al tiempo que teje un relato que actúa como una tela de araña.
Ella guía su narración, y con ella la entrevista y las posibles preguntas que puedan surgir en el pintor.
De ese modo, la desconfianza se adueña del relato en primera persona, y nos demuestra que Jeffrey Ford es un escritor muy hábil.
Consigue crear una inquietante atmósfera cargada de suspense, valiéndose para complementar el argumento, de elementos como los escenarios, los ambientes, e incluso situaciones que logran crear confusión en el lector, eso sin citar la personalidad extraña que asigna a algunos de los protagonistas. Hasta el rápido pasar de las horas, la climatología que aparece de fondo a lo largo de toda la novela, parece jugar a su favor.

Otro detalle que vamos a encontrar y que nos hace retroceder hasta esa época de forma acertada es que la novela utiliza como pilares fundamentales para construir el argumento, la pintura y la ciencia, dejando un gran espacio para el esoterismo.
Vamos a ver un claro homenaje a los estilos pictóricos, a prerrafaelitas, simbolistas e impresionistas, al adoptar a un pintor como personaje central, dándonos una clase magistral sobre el efecto de la luz.
Nos mostrará como le afecta el paso de las horas, como incide sobre los objetos y los colores, siendo testigos de la búsqueda obsesiva por atraparla en el lienzo valiéndose de los pigmentos.

Realmente vamos a encontrar varias historias que corren de forma paralela.
La trama que sucede alrededor de este misterioso trabajo nos llevará a conocer la historia de Luciere Charbuque, también la vida presente y pasada del pintor, y como pincelada final del lienzo, una serie de muertes extrañas empezarán a sembrar de cadáveres las calles de Nueva York.

Una novela con la que el autor y el personaje femenino aúnan esfuerzos para desconcertar, mostrándonos a una mujer extravagante y maniática, cuya narración hará que nuestra atención se distraiga con un relato de toques fantásticos.
Como un buen prestidigitador se centrará en que solo veamos lo que ella quiere, entreteniéndonos y haciendo que interpretemos muchas veces de forma errónea los datos que aporta.
¿Y del retrato qué puedo decir? pues que se convertirá en ese elemento que acecha a Piombo de forma silenciosa, que le obsesiona y le perturba.

¿Qué se esconde tras ese extraño encargo, tras las pistas falsas y las distracciones en la narración?
El comportamiento de la señora Charbuque ¿es solo una representación?
¿Podrá pintar Piambo a la señora Charbuque, o plamar en el retrato su esencia?
Os reto a que lo descubráis...

martes, 20 de noviembre de 2018

martes, 13 de noviembre de 2018

La isla de las últimas voces de Mikel Santiago

Sinopsis:

Una isla perdida en el mar del Norte. 
El temporal se cierne sobre St. Kilda y casi todos han huido en el último ferry. No quedan en la isla más de cincuenta personas, entre ellos Carmen, una mujer española que trabaja en el pequeño hotel local, y un puñado de pescadores. Serán ellos quienes encuentren un misterioso contenedor metálico junto a los acantilados.
Una extraña caja traída por las olas.
A través de unos personajes llenos de matices y secretos, atrapados en el corazón de la tormenta, Mikel Santiago nos plantea la pregunta que sobrevuela cada página de la novela...
¿Hasta dónde estarías dispuesto a llegar para sobrevivir?

Opinión:

Cada vez que termino de leer una nueva obra de Mikel Santiago, solo me vienen a la cabeza términos de alabanza.
Y es que, dentro del thriller, hemos llegado a un punto que parece difícil innovar; los autores que se adentran en este género, que cada vez tiene los limites más difusos, han caído en una especie de remolino donde las estructuras y argumentos tienden a repetirse una y otra vez.
Es cierto que en los últimos años hemos tenido una gran producción de obras del género de suspense, pero entre todo lo leído, cuesta encontrar algo de calidad similar.
Por ese motivo creo que es bueno mencionar que Mikel Santiago, del que hoy tengo el gusto de volveros a hablaros, es un autor que se supera a sí mismo con cada historia, repito, algo muy difícil de conseguir, ya que implica en no caer en repeticiones, y hasta el mismísimo Stephen King tiene ese estigma grabado, del que no puede huir.

Mikel Santiago, de momento y por suerte para sus lectores, sale airoso tras la publicación de cada nueva obra, porque en ellas encontramos historias cargadas de misterio y suspense hasta la última página, sin que parezca que todas comparten un mismo guión.

En esta nueva novela, he encontrado algo que no había visto en sus anteriores obras, (solo me falta por leer "El extraño verano de Tom Harvey"), y es que alterna dos tipos de narrador, cuando en las anteriores historias recurría solo a un narrador en primera persona.
Con el uso de la primera persona, ya sabéis que el lector obtiene un relato más personal que si éste fuese hecho por un narrador externo, pero también hay que advertir que esa narración implica limites.
Pues bien, como ya he mencionado, en esta ocasión vamos a tener dos tipos de narradores y os voy a hablar sobre ellos.

El primero que encontramos es Dave, un personaje que además de protagonista llevará el control de su propio hilo, por lo tanto a través de esa primera persona, su relato nos llegará de una forma más personal e intima.
Va a ofrecernos sus vivencias, donde veremos no solo lo que piensa sino también lo que siente, por dentro y por fuera.
El inconveniente de este narrador protagonista, es que solo puede contar lo que ve. Su narración es limitada, y eso conlleva a un aislamiento no solo de él, sino también de nosotros.

¿Cómo solventa Mikel Santiago ese detalle?
Pues creando otras lineas argumentativas cuyo personaje principal variará según avance la historia. El narrador elegido para esos capítulos será un narrador externo, en tercera persona, que se convertirá en el encargado de mostrarnos todo lo que va sucediendo en la isla de St. Kilda y que es imposible que conozcamos a través del personaje de Dave.

Otro detalle que me ha gustado es sobre los personajes secundarios... apenas aparecen descritos, pero con solo un par de acciones, somos conscientes de lo que esconden en su interior.
Estaréis pensando que no he hablado sobre los protagonistas, pues bien, son Dave, Carmen, Didi y un par más, pero no creo que se les pueda hacer justicia en una reseña breve. Yo ya os he hecho las presentaciones preliminares, si queréis iniciar una relación más profunda con ellos, deberéis leer el libro.

Mikel Santiago, al igual que ocurría en sus anteriores libros, consigue crear un ambiente opresivo y que la tensión argumental no solo se mantenga en el nudo de la novela, sino que en los últimos capítulos vaya in crescendo.

¿Cómo mantiene el suspense, y la tensión?
La tónica general en esta nueva novela serán los capítulos cortos, una forma sencilla pero eficaz de hacer avanzar la historia, saltando de un personaje a otro, incentivando el suspense al detener los hechos en un momento crucial, para luego retomarlos más adelante, el clásico cliffhanger del que ya os he hablado en otras ocasiones.
Con ese recurso, el protagonista siempre quedará al final de su hilo en una situación complicada, y tendremos que continuar leyendo un capítulo o dos, para saber como solventa esa situación extrema.
De esa forma Mikel Santiago no solo consigue que estemos enganchados a la lectura, con esa alta carga de suspense que crea el cliffhanger, sino que también sumando otros elementos como son la adversa climatología, las localizaciones aisladas donde ambienta la novela, y algunos personajes de psicología retorcida, contribuyen al equilibrio perfecto en la narración y a que esa tensión argumental se mantenga.

Esta historia o elementos de su argumento, me recordaba a dos escritas por Stephen King, a Tommyknockers (1987) y a la Cúpula (2009), con ese estilo donde se mezclaba ciencia ficción, algo de suspense y horror, y ese elemento de fondo, que ejercerá una extraña influencia sobre los habitantes de la población, al tiempo que se producen una serie de hechos inexplicables.

La isla de las últimas voces es una novela intensa y aditiva, a la que no he encontrado ni un solo fallo, y eso la convierte en el mejor thriller que he leído este año.

Los finales, y esto es algo que no me quiero olvidar de mencionar antes de terminar, son difíciles de manejar para un autor, porque no siempre se cumplen las expectativas de los lectores.
Por ejemplo, ya que he citado a uno de los grandes del horror que es King, voy a citar a Dean Koontz, un gran autor que mezcla con soltura el terror y la ciencia ficción, pero cuando lees una de sus obras, tras un excelente desarrollo, peca de dar demasiadas explicaciones o de intentar mostrarnos el lado lógico de la situación, cuando en realidad se dan circunstancias que al menos para mí, se alejan de la razón.
En ese error no cae Mikel Santiago...
Prescinde de esas explicaciones finales, y somos nosotros los que deberemos buscar sentido a los hechos.
Como veis, hoy os he hablado de un autor todoterreno, que convierte sus historias en imprescindibles para los amantes del género de suspense.
Espero que esta buena racha que empezó a soplar allá por 2014, cuando publicó su primera obra, "La última noche en Tremore Beach", continúe llevándole a buen puerto, y con él a nosotros, los amantes del género, que nos encontramos escasos de grandes historias con las que rellenar las largas tardes de invierno.


martes, 6 de noviembre de 2018

Trilogía de Thomas Cromwell de Hilary Mantel

En la corte del lobo (Trilogía Thomas Cromwell 01)
Sinopsis:

Inglaterra, en 1520, está a un paso del desastre.
El rey Enrique VIII no consigue engendrar un heredero varón y quiere divorciarse de su mujer, Catalina de Aragón, para casarse con Ana Bolena, pero el cardenal Wolsey, su principal asesor, no obtiene más que negativas del papa. En este clima de desconfianza y necesidad llega a la corte Thomas Cromwell, al principio como segundo de Wolsey y más tarde como su sucesor. Cromwell es un hombre con una trayectoria original: hijo de un herrero que le trataba con gran brutalidad, llega a ser un genio político, sobornador, encantador y fanfarrón, y con una delicada y mortífera habilidad para manipular los hechos y las personas. Implacable en la consecución de sus propios intereses, es tan exigente con los demás como lo es consigo mismo. Su programa de reformas tiene que abrirse camino entre un parlamento que sólo vela por los intereses de sus miembros y un rey que fluctúa entre las pasiones románticas y las pulsiones asesinas.

Opinión: En la corte del lobo (Trilogía Thomas Cromwell 01)

Hilary Mantel, para todos aquellos que no hayáis oído hablar de esta autora, es una escritora británica muy polifacética, cuya obra abarca desde cuentos a ensayos, pasando por supuesto por la novela histórica, donde se desenvuelve con soltura.
Con este libro me paso algo curioso; cansada de tanta novela policíaca y enigma como había estado leyendo en los últimos meses, me apetecía cambiar un poco de registro.
Ante esa situación, no hay mejor medida que visitar bibliotecas.
Allí encontré lo que estaba buscando, una novela histórica que en este caso hablaba sobre la corte de Enrique VIII.
Ese libro llevaba el título de "Una reina en el estrado", lo que ocurre es que esa obra, era el segundo volumen de una trilogía sobre la figura de Thomas Cromwell, cuyo final se publicará en 2019, y como suele ocurrir salí de allí cargada con dos libros en vez de uno, la primera y segunda parte.

Con la corte del lobo, que es la historia de la que hoy os hablo, Hilary Mantel obtuvo el Premio Brooker en 2009, uno de los premios literarios más prestigioso de lengua inglesa; pero la lluvia de premios no finaliza allí, ya que con su secuela, "Una reina en el estrado", volvió a conseguirlo en 2012.
Creo que las atractivas sinopsis y la historia que esconden, sumadas a la obtención de esos premios, actúan como acicate, bastante eficiente, para motivar a los lectores de novela histórica a introducirse en la corte de los Tudor.
Ahora, tras esta breve introducción, paso a hablaros de lo que he encontrado en la novela, pero os advierto que todo no va a resultar igual de positivo.

La historia que se narra en esta saga, no pertenece a Hilary Mantel, pertenece a los protagonistas reales, dueños de sus propios actos, y por lo tanto, también de parte del argumento; pero es cierto que el modo de narrar, cribando y señalando los acontecimientos más relevantes, las motivaciones de cada personaje, sí convierten la narración en suya, y la saga en interesante. Aún así, debo matizar que la técnica empleada por esta autora, no me ha llegado a convencer...

Hilary Mantel cuenta la vida de Enrique VIII y cuanto la rodea, pero la enfoca desde la figura de Thomas Cromwell.
De esa forma convierte a los personajes reales en secundarios, y da el protagonismo al personaje ya citado. Por ahí todo perfecto, la autora nos ofrece otro enfoque de la historia, una manera diferente de narrarla.
Pero ese enfoque que nos brinda, que centra su atención completa sobre la figura de Cromwell, conlleva a hacer uso de un narrador en tercera persona, un narrador observador a modo de cámara que persigue al personaje, y que solo puede mencionar lo que sucede alrededor de él, que no ve más allá... y creo que ese planteamiento limita el desarrollo de la trama.

El otro detalle que he encontrado y que no me ha gustado porque me creó confusión sobre todo al comienzo de la lectura, es consecuencia del relato que hace este narrador, aunque no sea efecto del tipo de narrador elegido, y sí de la forma en que la autora lo maneja; pues bien, ese detalle negativo, es que en algunas situaciones, donde aparecen varios personajes, el narrador utiliza el pronombre "él", con lo cual me llevaba a creer que se refería al personaje más importante de esa escena o conversación, y en cambio, ese "él", hace siempre referencia a Cromwell. También hay que decir, que salvado este escollo, y siendo conscientes de ese uso, la lectura no presenta ninguna complejidad.

La corte del lobo y los personajes.

En "La corte del lobo" seremos testigos de los comienzos de Thomas Cromwell y de su rápido ascenso en la corte.
Una rápida carrera en la cual no dudará a la hora de pasar por encima de cuantos se le pongan por delante y que conllevará a crearse con la misma rapidez, una larga lista de enemigos poderosos.
Hilary Mantel para mostrarnos la evolución de este personaje cargado de matices, hará uso de continuas escenas retrospectivas, así como de un monólogo interior, que nos muestra lo que ocurre tanto dentro como fuera del personaje.

A quien también conoceremos de refilón, en esta primera entrega de la saga, es a Catalina de Aragón. Reina de Inglaterra junto a Enrique desde 1509 hasta 1533, momento en que es desbancada por su rival, Ana Bolena. Aquí debo decir, que es una lástima que la autora le dedique tan poco espacio a un personaje tan valioso como interesante.
Pero vayamos a la gran diferencia entre los dos personajes femeninos citados.
Catalina representa a una mujer fuerte y valiente, una reina en toda regla, capaz de eclipsar en porte y modales, o en conocimiento, a cualquier rival o amante de Enrique, y en cambio Ana Bolena, tan solo es eso, una amante del rey, retorcida y caprichosa, que obtendrá solamente una corona a medias, ya que en la corte es considerada reina solo por obligación y miedo a desafiar el genio voluble del monarca.
Ana será solo la primera de una larga lista de amantes y esposas, fruto de la pasión real.
Una reina efímera. Pero para ver su caída tendremos que esperar al segundo volumen de la trilogía.

Enrique VIII, lógicamente es el personaje fundamental de esta historia, a pesar de ese toque secundario al que es relegado por imposición de la autora.
Entre los hechos más notables de su sangriento reinado, se encuentra la ruptura con la iglesia católica romana y su posterior establecimiento como jefe supremo de la iglesia anglicana.

Thomas More o Tomás Moro es otro de los personajes que se ha ganado su lugar en esta obra que gira alrededor de Cromwell, porque al final, como demostrará la historia, ambos personajes tendrán más cosas en común que diferencias.
More, humanista, teólogo y político, entre otras muchas funciones más, es considerado hoy en día por la iglesia católica, santo y mártir, y por la iglesia anglicana mártir de la reforma, a pesar de que en sus mejores tiempos, se obsesionó con mandar herejes a la hoguera.
Respecto a esto último me vienen a la cabeza dos citas:
"A Dios adorando y con el mazo dando", y "A quien a hierro mata a hierro muere", dichos que pueden aplicarse a la mayoría de los personajes de esta novela.
La muerte de Thomas More marcará el final de esta primera entrega, como habéis podido observar, los personajes entrarán y saldrán de escena con mucha rapidez.
Y poco más me queda por decir...

Si os atrevéis con esta trilogía, vais a ser testigos de las excelentes descripciones que hace esta escritora para mostrarnos con claridad el entorno y los ambientes, y por supuesto también del gran trabajo de documentación que ha realizado sobre la época y los personajes, convirtiendo esta historia en una obra donde la traición adoptará formas nuevas y diversas.
La corte del lobo se convertirá de esa forma en un campo de batalla de alianzas, pactos, intrigas y conspiraciones, de maniobras políticas que reflejarán el rápido ascenso del personaje principal, sin olvidar por supuesto, el papel que desempeñarán el resto de personajes reales, porque en concreto, en esta historia los personajes reales son los que predominan.

Pese a lo que os comenté al comienzo, sobre esos detalles que no me habían convencido, considero que la historia que esconde entre sus páginas, resulta demasiado atrayente para abandonar la trilogía, sin más.