viernes, 24 de noviembre de 2023

El visitante de Stephen King

Sinopsis:

El mal puede tener muchas caras... Incluso podría tener la tuya. 
Tras el espectacular éxito de la «Trilogía Bill Hodges»(Mr. Mercedes,Quien pierde paga y Fin de guardia) King nos sorprende con un thriller tan escalofriante como original. 
Un niño de once años ha sido brutalmente asesinado. Todas las pruebas apuntan a uno de los ciudadanos más queridos de Flint City: Terry Maitland, entrenador en la liga infantil, profesor de literatura, marido ejemplar y padre de dos niñas. El detective Ralph Anderson ordena su detención. Maitland tiene una coartada firme que demuestra que estuvo en otra ciudad cuando se cometió el crimen, pero las pruebas de ADN encontradas en el lugar de los hechos confirman que es culpable. Ante la justicia y la opinión pública Terry Maitland es un asesino y el caso está resuelto. Pero el detective Anderson no está satisfecho. Maitland parece un buen tipo, un ciudadano ejemplar, ¿acaso tiene dos caras? Y ¿cómo es posible que estuviera en dos sitios a la vez? La respuesta, como no podría ser de otra forma saliendo de la pluma de Stephen King, te hará desear no haber preguntado.

Opinión:

"—En este asunto hay algo muy anormal, y cuanto más averiguas, más anormal se vuelve." .


El visitante es una novela de Stephen King que fue publicada en 2018 y que tenía muchas ganas de leer después de conocer a Holly, el personaje protagonista que da título a su última novela.

En la reseña de Holly que subí hace unas semanas os mencionaba que este personaje en un principio iba a ser solo un enlace entre varios de sus libros, un personaje incidental, de aparición puntual, que hizo su primera aparición en la trilogía de Bill Hodges.
Holly es un personaje que va a ir evolucionando a lo largo de esas novelas en las que aparece, y en esta de El visitante vais a apreciar un gran desarrollo que se verá completado en su novela homónima.
Pero comencemos por el principio...

En los últimos tiempos, el Rey del terror nos está sorprendiendo con thrillers con toques del género negrocriminal, y es con ese estilo con el que iniciará El visitante. 

La estructura con la que nos vamos a encontrar parece dividir el libro en cuatro partes bien diferenciadas, pero sin salirse de la clásica estructura de introducción, desarrollo y desenlace.

La primera parte, la que correspondería a la clásica introducción, es quizás la parte más realista de la historia. Con esos tintes de novela negra que ya he mencionado será el momento en que conozcamos a la mayoría de los personajes que intervendrán en la obra. En este punto seremos testigos del brutal asesinato de un niño, Frank Peterson, siendo el principal sospechoso el entrenador Terry Maitland, un hombre muy respetado y querido en su comunidad. Pero como King es un experto en poner las cosas difíciles a sus personajes añadirá unos testigos oculares y unas pruebas de ADN que incriminarán al entrenador Maitland directamente.

En la segunda parte hace acto de aparición el giro argumental que abrirá la puerta a los elementos sobrenaturales. Maitland demuestra tener una coartada sólida y un buen número de testigos que contradicen las pruebas aportadas por la policía, siendo ese el detonante para el inicio de una investigación que nos llevará más allá de la lógica y de la razón, esa característica que, como diría Aristóteles, es tan definitoria y que distingue al hombre de los animales.

En la tercera parte llega el momento de conocer al verdadero asesino comenzando su persecución, y ya por último, en la parte final nos encontraremos con el deseado desenlace y las conclusiones finales. Lógicamente, la segunda y tercera parte corresponderían al nudo narrativo.

Todos los personajes con los que nos vamos a encontrar evolucionan positivamente, al menos los que no se adentran en el lado oscuro de la ley, porque ya sabéis, los asiduos a este autor, que una de las características típicas de sus obras, que maneja el género del terror con gran maestría, es mostrar la confrontación entre el bien y el mal creando una atmósfera de suspense que se mantendrá hasta el final.

Holly, de la que ya os he hablado, va a ser un personaje al que se recurrirá en la mitad de la novela, pero que irá ganando presencia hasta llegar a conseguir un protagonismo absoluto, llegando a robárselo incluso al verdadero protagonista, un ser que da título de esta narración.
Y es que El visitante, el antagonista de esta historia, va a erigirse como un ser tan misterioso como inquietante.
Para terminar con este apartado en que hablo de los personajes solo me queda decir que el elenco de protagonistas también va a ajustarse a esa construcción típica de King. Los malos tendrán un arco descendente mientras que los buenos tendrán esa evolución positiva que nos hará identificarnos con ellos llegando incluso a emocionarnos.

Sobre el final hay opiniones para todos los gustos. Había leído hace tiempo comentarios que decían que era decepcionante, y lo cierto es que, aunque yo no lo calificaría con ese término, sí que me ha parecido un poco flojillo y carente de sorpresa, pero no es algo que desmerezca o reste valor al resto de la obra.

Como último apunte solo me queda mencionar que hay una miniserie estadounidense que se estrenó en 2020 y que está basada en la novela homónima de King.

viernes, 3 de noviembre de 2023

La dama del lago de Laura Lippman

Sinopsis:

Baltimore, 1966. 
Maddie, madre y esposa perfecta, decide una noche, de forma impulsiva, plantarlo todo y convertirse en periodista, dispuesta a cumplir sus sueños de juventud. Cuando el cuerpo de una joven aparece en un lago, Maddie ve la ocasión de hacerse un nombre y arrojar luz sobre este crimen, a pesar de la indiferencia general. Lo que no se imagina es la cantidad de problemas que causará al perseguir una historia que nadie quiere que cuente. La dama del lago no es sólo un fascinante relato de una investigación criminalística, sino también la historia de dos mujeres que manifestaron su compromiso por luchar contra el destino que les había tocado en suerte, en la que se entremezclan el racismo, el sexismo y la lucha de clases en la América de los años sesenta.

Opinión:

Hoy os hablo de La dama del lago, una novela que a pesar de las excelentes críticas, a mí no me ha llegado a convencer. El motivo de mi puntuación final es que creo que su autora intenta meter demasiadas cosas en ella y ha terminado saturándome.
Pero empecemos por el principio...

La historia está basada en dos hechos reales que sucedieron en Baltimore en 1969, pero entre los cuales no existe ninguna relación.

El principal y sobre el que se construye esta novela es el asesinato de Shirley Parker. Esta noticia no ocupó las portadas de los principales periódicos porque Shirley era camarera, afroamericana y divorciada, y esos detalles convertían la noticia en poco interesante.
Los detalles sobre su desaparición fueron algo confusos y el cuerpo se encontró bastante tarde, lo que dificultó gravemente la investigación posterior. A día de hoy el caso continúa sin resolverse y ni siquiera se considera un caso abierto.
El otro suceso que veremos reflejado en el libro es la desaparición de una niña, Tessie Fine. Estos dos incidentes van a crear un gran contraste y serán el medio con el que la autora intenta denunciar la gran desigualdad social de esa época.

Como ya he mencionado, la desaparición de Shirley Parker fue el detonante para que Laura Lippman construyese esta novela negra, y Shirley se convirtió en la inspiración para crear al personaje de Cleo Sherwood. 
La encargada de llevar a cabo la investigación será Madeline Schwartz, una mujer que acaba de abandonar a su marido. Tras cruzarse de casualidad con el caso de la desaparición de Tessie Fine, una niña judía, verá la posibilidad de convertirse en reportera y ese será el pistoletazo de salida para iniciar una investigación sobre la desaparición de Cleo Sherwood. Lo que ocurre es que entre ambas investigaciones habrá una gran diferencia, y es que la desaparición de Tessie sí que interesó al público.

La dama del lago es una novela coral con varios narradores, y aquí comienzan mis pegas, yo me atrevería a decir que hay demasiados personajes que se creen con derecho a contar algo... 

El hilo conductor de la investigación estará en manos de Madeline Schwartz, pero será narrado en tercera persona. Este hecho desde el comienzo nos indica que Maddie no será la protagonista real de la novela, tan solo un medio para contar el caso de Cleo y con ello mostrar la gran desigualdad social de esa época, las diferencias raciales y el papel secundario de las mujeres.

Otro de los narradores que vamos a encontrar es la propia Cleo que tendrá una intervención puntual y fantasmal. 
Cleo da título a la historia y es la que debería ser el personaje principal, ya que además de girar la mayoría del argumento sobre ella, también nos hace llegar su opinión en primera persona.
Lo que ocurre es que termina cediendo su protagonismo en pro de los temas de fondo que cito, y termina siendo otro personaje secundario.
Para terminar este apartado referente a los narradores, no solo vamos a encontrar a estas dos cronistas.

Laura Lippman nos ofrece una lista interminable de narradores, más de 20, y para mí esta polifonía de voces resulta excesiva ya que muchos de ellos no aportan nada en absoluto, convirtiendo una estructura que debería ser sencilla, con un par de hilos principales, en un batiburrillo de opiniones que van alternándose en el texto y que al ofrecer cada uno su versión personal terminan desviando el foco de lo que debería ser el tema importante, la desaparición de Cleo y la investigación para dar con el culpable y/o los motivos, sin olvidar la exposición de la denuncia social.

A estos dos elementos que no me han gustado, es decir, el enfoque narrativo múltiple y el desplazamiento de Cleo a la parte trasera del escenario, por decirlo de algún modo y que creo que es algo que se debería haber evitado, debo sumar el carisma de las dos citadas, demasiado pagadas de sí mismas.

Ninguna, ni Cleo ni Maddie me han gustado. 
Está claro que los personajes no tienen que ganarse la simpatía del lector, solo tienen que narrar, mostrar o guiar a los lectores por la trama, pero es que ambas terminaban sacándome de la lectura.
Su descripción psicológica, es decir, su carácter, su modo de ser y de actuar, sus reflexiones y motivaciones, tan egocéntricas, me han llevado a verlas como dos personajes típicos de domestic noir, con unos traumas y unos dramas personales que terminan restando protagonismo al trasfondo de la historia. 
Maddie es un personaje que dice querer ser reportera, pero no es cierto, ella quiere ser la noticia, y Cleo como dice un refrán muy nuestro: quiere ser la novia en la boda, el niño del bautizo y el muerto en el entierro.

Pero esta es tan solo una opinión personal, y como tal se basa en mis gustos. 
En su favor diría que La dama del lago tiene una trama interesante, que la recreación de la sociedad norteamericana en la década de los sesenta es perfecta, que la ambientación es fiel y que para el final la autora se reserva una vuelta de tuerca que tirará por tierra todas nuestras conjeturas, pero también sé que los aspectos negativos tienden a pesar más que los positivos, sobre todo cuando existen demasiados elementos metidos con calzador en la historia.