viernes, 6 de marzo de 2026

El paciente A de Eric Frattini

Sinopsis:

Hace medio siglo Joachim Fest publicó una de las más importantes biografías sobre el dictador alemán, titulada Hitler. Entonces afirmó: «Esta es la versión más completa de los acontecimientos, que incluye todas las facetas de la vida de Adolf Hitler. […] esta es la última palabra sobre este hombre, porque no habrá nuevas revelaciones sobre Hitler que aún no hayan sido de dominio público». Sin embargo, la desclasificación de todos los documentos de valor histórico relacionados con la Alemania nazi ha invalidado la afirmación de Fest. Entre los millones de páginas, los investigadores descubrieron varios registros que hablaban sobre la salud del Führer y sobre la adicción a las drogas por parte de los miembros del ejército alemán y del propio Adolf Hitler. 
Durante los últimos nueve años de su vida, Adolf Hitler, un hipocondríaco de toda la vida, tuvo como médico al doctor Theodor Morell. Los cambios de humor de Hitler, la enfermedad de Parkinson que sufría, los síntomas gastrointestinales, los problemas de la piel y su constante declive, hasta su suicidio en abril de 1945, están documentados en los minuciosos diarios de Morell. Conociendo las importantes decisiones que Hitler estaba tomando y que afectaban a millones de personas, cabe preguntarse cómo se vio afectada su conducta por los numerosos medicamentos que tomaba, desde estimulantes hasta sedantes, desde hormonas hasta multivitaminas, desde esteroides hasta belladona y cocaína.

Opinión:

El paciente A de Eric Frattini es un ensayo que explora la vida de Adolf Hitler desde un punto de vista distinto y que nos lleva a ver cómo su salud física y mental pudo influenciar en la toma de decisiones, sin olvidar retratar sus filias, fobias, temores, complejos o ansias de poder.
 
Tras la desclasificación de todos los documentos de valor histórico relacionados con la Alemania nazi se descubrieron varios registros que hablaban sobre la salud del Fürer, sobre su adicción a las drogas y sobre todo de una dependencia extrema y obsesiva hacia su médico, Theodor Morell. 
Este sujeto que le trató sus últimos nueve años de vida y al que el círculo cercano al Fürer consideraban un bocachancla, llegó a administrarle diariamente hormonas, vitaminas, cocaína y anfetaminas, todo esto mezclado en un cóctel que contenía más de ochenta sustancias, así que no sería extraño que la toma de decisiones de Hitler se viese influenciada por este abuso de drogas, al igual que el deterioro físico que experimentó en los últimos tiempos.

Hitler consumía Eukodal, un opiáceo similar a la oxicodona, lo que le provocaba estados de euforia, mientras que para combatir la paranoia y la desconfianza creciente hacia sus colaboradores militares consumía estimulantes, más concretamente Pervitín, algo que contribuyó a agravar su ya paranoia natural, porque según se ha podido constatar su consumo crónico o a altas dosis podía causar cuadros de psicosis paranoide. Pero sobre el consumo de Pervitín ya os hablaré un poquito más...

La excusa de Morrell, ante esas prescipciones tan inusuales, era que si hubiese sido tratado por un médico común, sus actividades se habrían visto interrumpidas durante un largo periodo de tiempo y el III Reich habría corrido el riesgo de derrumbarse.

Frattini hace un análisis minucioso de Adolf Hitler, no solo como enfermo sino también como paciente, y en esta exploración exhaustiva de su historial médico también tocará temas como el insomnio pertinaz que sufría, las crisis de irritabilidad, la depresión, los ataques de pánico, los dolores estomacales, los problemas respiratorios o el parkinson, entre otros muchos. ¡Vamos!, toda una alhaja...

También nos muestra al Fürer como un hipocondríaco con una estabilidad emocional semejante a la de una montaña rusa, pero claro, si analizamos todas las sustancias que consumía, sin olvidar que bajo prescripción médica, esos cambios de humor llevados al extremo estarían dentro de la normalidad.

Entre los temas ya mencionados a mí hay un par que me han parecido de lo más interesantes...

Ya he comentado anteriormente el alto consumo de Pervitín por parte de Hitler, algo que le permitía permanecer en vela noches enteras tomando el control absoluto de las incursiones bélicas, ya que no se fiaba ni de su sombra.
Pues bien, la farmaceútica Temmler llegó a producir cerca de 900.000 píldoras por día, por lo que millones de dosis fueron enviadas al frente de guerra. 
Lo más curioso es que este psicoestimulante llegó hasta las tropas bajo el nombre de panzerschokolade, traducido literalmente como chocolate de tanque o chocolate blindado y con el aspecto de una golosina, ya que iba mezclado con chocolate.
Muchos historiadores entre los que se suma Frattini coinciden en que el éxito inicial de la que fue denominada como Guerra Relámpago (Blitzkrieg) se debió a que las tropas estaban completamente dopadas. 
El uso masivo de anfetaminas permitió a las tropas avanzar sin dormir durante días, un hecho que extrañaba y asombraba a partes iguales a los aliados. Aunque claro, a medida que pasó el tiempo y el conflicto fue avanzando, el suministro decayó y con ello la euforia de las tropas. 
Lo más gracioso es ver algunas imagenes donde se observa a los soldados de la Wehrmacht desmadejados y durmiendo en cualquier sitio como si se hubiesen pinchado con el huso de la rueca del cuento de la bella durmiente.

El otro tema y al que Frattini dedica un capítulo entero es al amplio grupo de mujeres de las que se rodeó, muchas de ellas entraditas ya en años y con una buena posición social y económica que cayeron bajo el influjo de Hitler. Algunos miembros de la alta sociedad le consideraban un farsante, pero este embaucador supo encandilar a este selecto grupo de mujeres, única y exclusivamente para servir a sus propios intereses que no eran otros que obtener respetabilidad, prestigio social y financiación. Luego llegarían otras relaciones, muchas sospechosamente acabaron en suicidio, y por supuesto Frattini no se olvidará de mencionar la tempestuosa relación con su sobrina o con la que sería su esposa por un día, Eva Braun.

Como podéis ver es un ensayo muy completo que no olvidará hablar de su pasado o de sus colabores más cercanos, entre ellos Morell, pero sobre todo que nos muestra como la locura de un hombre llegó a convertirse en la locura de toda una nación y que arrastró a varios continentes a una de las guerras más devastadoras de la historia.

Por poner algunos peros a la obra...
Tengo que reconocer que estos ensayos o biografías están destinados a un público muy específico interesado en la vida de este dictador o en la II Guerra Mundial, por lo que se de antemano que a muchos de los que visitáis esta página este libro no os va a interesar. 
También debo decir que en algunos capítulos se mencionan algunos datos de forma reiterativa y ese detalle, para mí insignificante, puede llegar a cansar.

miércoles, 25 de febrero de 2026

Los Borgia de Mario Puzo

Sinopsis:

Del legendario autor de El Padrino llega una novela de la familia criminal italiana original, una historia de corrupción, traición, asesinatos, romance y, por supuesto... familia. 
Italia, siglo XV. El Renacimiento está en pleno apogeo, anunciando una nueva edad de oro en Europa. Pero donde hay oro, hay poder. Y hay quien está dispuesto a hacer cualquier cosa para hacerse con él. Este es el mundo de Alejandro VI, el Papa Borgia, y su familia, que trama y conspira para sus propios fines. Esta es la historia de su lucha por mantener el control sobre Italia, de su ambición y sed de poder. Esta es la peligrosa vida de los Borgia, crueles y cautivadores, en la que sus enemigos más letales pueden estar mucho más cerca de lo que esperan.

Opinión:

Hoy os hablo de una novela que he leído en un par de ocasiones y que siempre termina fascinándome, no solo por la forma clara y sencilla de narrar que tenía su autor, sino también por el manejo de la historia en sí y los grandes personajes que intervinieron en ella. 
Mario Puzo, con Los Borgia, consiguió crear un retrato realista y multifacético de la vida de esta poderosa familia renacentista, explorando temas de poder, traición y corrupción. Todo ello valiéndose de elementos tanto históricos como ficcionados.

Habrá lectores que opinen que detrás de los Borgia solo hay una importante familia del Renacimiento, tan corrupta como amoral, pero no debemos olvidar que la gran mayoría de las veces los hechos históricos, sean positivos o negativos, se construyen influenciados por los acontecimientos de la época e incluso alimentados por la imaginación y el paso del tiempo. 

Con toda esta parrafada lo que quiero decir es que no existe una única historia verdadera, y menos aún en la Italia Renacentista donde un buen montón de familias se disputaban el poder escudados por el lema... a mar revuelto, ganancia de pescadores, porque según hemos podido comprobar con el paso del tiempo, hay víctimas en unas circunstancias que se convierten en agresores o victimarios en otras. 
Siempre hemos oído que la historia la escriben los vencedores y esta frase solo me lleva a pensar que entonces, no muy lejos, existe otra versión que se ha silenciado, olvidado, o que no resultaba tan interesante contar por la falta de salseo.
Y precisamente a eso voy ahora, a lo que realmente os interesa... al salseo y a hablaros de la que se podría considerar según su autor, como la primera gran familia del crimen.

Mario Puzo pasó los últimos años de su vida trabajando en esta novela que empezó a gestarse en 1983 y que él mismo calificó como "otra historia familiar", tal y como solía describir a su otra gran obra: El padrino
Lamentablemente en 1999 falleció y algunos capítulos quedaron inacabados, siendo su asistente personal, la escritora Carol Gino, la encargada de revisarlos y completarlos para publicarlos finalmente en 2001. 

Para entender mejor a los personajes y su forma de actuar hay que meternos un poco más en el contexto histórico y recordar que en ese momento en Roma todo tenía un precio. Se podían comprar cargos, perdones, bulas e incluso la salvación eterna. 
Los clérigos, por lo tanto, no dejaban escapar ni la más pequeña oportunidad y eximían  a los nobles de sus deberes para con Dios, siendo perdonados sus más atroces pecados a cambio de generosas "donaciones".

Y es que nos parezca bien o mal, así era la vida en el Renacimiento...
La Iglesia ostentaba el derecho de coronar reyes y conceder todo tipo de privilegios terrenales, siendo este escenario en el que se va a mover como pez en el agua el cardenal Rodrigo Borgia. 
Un personaje dotado de un gran magnetismo, de una energía intangible que le convertiría en uno de los hombres más interesantes y poderosos de Roma. Alguien que buscaba consolidar el poder de su familia a través de estrategias políticas y eclesiásticas.
A Rodrigo Borgia vamos a conocerle en la edad madura, poco antes de ser nombrado como Papa y llevar el nombre de Alejandro VI. En esos años vamos a conocer a cuatro de sus hijos, a sus favoritos: Juan, César, Lucrecia y Jofre, fruto de la relación con una cortesana de nombre Vanozza. 

Tampoco quiero olvidar mencionar que en este amplio y colorista retrato que abarca a la familia Borgia aparecerán citados grandes nombres de la época como los Médicis, los Sforza, Francesco della Rovere, Fernando el Católico, Gonzalo Fernández de Córdoba, y otros muchos más que aquí aparecerán como personajes incidentales.

Sobre los hijos de Rodrigo Borgia solo puedo deciros que César y Lucrecia van a destacar por encima del resto, convirtiéndose en el centro de gravedad de todo el relato. Ellos van a formar parte del núcleo temático, emocional y de acción, alrededor del cual va a orbitar el resto del elenco. Ellos garantizan la cohesión y el equilibrio de la obra.

César es un joven envidioso, empujado por su padre a convertirse en cardenal, un cargo que aborrece y que le aleja del sueño de ser soldado. César podría decirse que es el mayor exponente de la política amoral del Renacimiento y que se cree que sirvió de inspiración para el libro de Maquiavelo, El Príncipe.

Lucrecia es sin dudarlo el gran personaje. 
Una joven dotada de un poder de atracción brutal y que no solo irradia hacia el resto de protagonistas que interactúan con ella en su época, sino que consigue traspasar los límites del tiempo y llegar hasta los lectores que quedamos atrapados en su red sin remedio. 

De Lucrecia se ha hablado mucho y no todo es o tiene que ser verdad. 
Mario Puzo nos ofrece una versión que se aleja de la imagen con la que nos han machacado hasta la saciedad y que la retrata como femme fatale y una temida envenenadora, algo que la historiografía moderna ha tachado como parte de la leyenda negra que persigue a su familia. 

Lo cierto, y en esta novela lo vemos muy bien reflejado, es que Lucrecia lo que sí fue es un peón político empleada por su padre para crear alianzas políticas.

Como comento al principio no existe una única historia verdadera porque muchas veces lo que nos llega depende del buen o mal uso que se haya hecho del relato de los acontecimientos. 
Las intencionalidades políticas, la manipulación y las fake news eran algo que ya existía desde la antigua Roma y que por supuesto no iban a dejar de utilizar en el Renacimiento. Eran un medio al alcance de todos y del que se valían los poderosos a la hora de hacer política... vamos, que la historia se repite y no para bien.

miércoles, 20 de agosto de 2025

La extraña desaparición de Esme Lennox de Maggie O'Farrell

Sinopsis:

Ante el inminente cierre del viejo hospital psiquiátrico de Cauldstone, en Edimburgo, las autoridades comunican a Iris que debe hacerse cargo de su tía abuela Esme Lennox, quien será puesta en libertad tras sesenta y un años de internamiento. El desconcierto inicial de la joven, que desconocía la existencia de la anciana, se verá pronto superado por una genuina curiosidad. ¿Qué motivo llevó a la reclusión de Esme cuando tenía solo dieciséis años? ¿Por qué se ocultó su historia al resto de la familia durante décadas? Entre los recuerdos de Esme y los escasos momentos de lucidez de su abuela Kitty, Iris reconstruye la vida de las dos hermanas: la infancia en la India y la primera juventud en Escocia, el rechazo de la joven Esme a las rígidas reglas de la alta burguesía escocesa y, repentinamente, la terrible exclusión. Así, bajo el cúmulo de revelaciones late un misterio cuyo suspense va creciendo a lo largo del relato hasta alcanzar un desenlace tan original como impactante.

Opinión:

Hace tiempo que tenía pendiente de leer este libro y la pena es no haberlo hecho antes, porque Maggie O'Farrell es una autora que no defrauda. Aunque todas sus obras parten de algunos elementos en común, os advierto que distan mucho de parecer repetitivas.

Esos elementos fijos que podemos encontrar en sus novelas están estrechamente ligados entre sí y son: un narrador muy observador y objetivo que persigue a los protagonistas para ir construyendo la historia en tercera persona, contando solo lo imprescindible para no arruinarnos el suspense.

Las elipsis. Vacíos argumentales que aparecen diseminados por la trama de una forma sencilla y concisa y que en vez de restar por la falta de información, lo que hacen es aportar el misterio suficiente para que el lector quede enganchado a una historia cargada de silencios.
Y por supuesto, la carga dramática que nos llega a través de los recuerdos, pensamientos y sobre todo secretos. Esta carga dramática es un elemento que está intrínsecamente ligado a las elipsis.

Por último, y no por ello menos importante, tenemos ese misterio que ya he dejado caer por ahí y que nos va a acompañar desde la primera página, creciendo y alimentándose de giros argumentales.

Aunque el argumento va a girar totalmente alrededor de Esme Lennox, lo que la convierte sin ambages en la protagonista principal, vamos a tener a Iris como personaje con doble función, lo que también le confiere un protagonismo un tanto especial. 
La primera función será la de encargarse de tejer la trama principal que sucederá en la actualidad, y la segunda, la de hacer de nexo entre la historia del pasado y el presente.

Iris, tras recibir una llamada, descubre que su tía abuela, Esme, lleva más de sesenta años en un psiquiátrico y que tras el inminente cierre de éste debe hacerse cargo de ella. Lo más curioso es que nadie en la familia conoce de su existencia y la única que podría conocer ese dato es Kitty, la abuela de Iris, y por lo tanto hermana de Esme, pero la anciana padece Alzheimer.

Tras este comienzo tan impactante, y siguiendo siempre a Iris, vamos a ir reconstruyendo el pasado de Esme y Kitty, todo a través de pequeños flashbacks, y aquí llega la primera curiosidad, y es que los flashbacks de Kitty, debido a su enfermedad serán muy breves y a menudo confusos, mientras que los de Esme que al principio parecen desordenados o ininteligibles van cobrando, según avanza el tiempo, claridad. Se aprecia muchísimo la evolución de cada personalidad y sobre todo me gustaría destacar el contraste que se crea entre ellas.
Otro detalle a tener en cuenta es como la autora, con tan solo tres personajes, consigue recrear una historia extremadamente emocionante, llevando la carga dramática hasta la última línea. Y esto último lo digo de forma literal...

Para terminar y si tuviese que poner una nota discordante se la pondría al final elegido. 
No es que sea un mal final, no es que no me haya gustado, es solo que el giro que nos espera en la última página es brutal. 
No me lo esperaba y me ha dejado totalmente en shock, porque lo que yo esperaba era un remate para la historia algo más tranquilo.
Entiendo que dejarnos con la boca abierta es precisamente lo que la autora pretendía, pero ¡alma de cántaro! no me hagas como Galdós que daba alas a sus personajes femeninos y luego se las cortaba en el último momento, privando a las protagonistas de una libertad más que merecida.
 

martes, 12 de agosto de 2025

La extraña Sally Diamond de Liz Nugent

Sinopsis:

Sally Diamond no logra entender por que fue tan extraño lo que hizo. Solo hacía lo que le había pedido su padre: tirarlo a la basura cuando muriera. Ahora Sally es el centro de atención, no solo de los sedientos medios de comunicación y de la Policía, sino también de una siniestra voz de su pasado que no consigue reconocer.

 A medida que descubre los secretos de su niñez, Sally empieza a prestar atención al mundo y aprende que las personas no siempre quieren decir todo lo que dicen ni dicen todo lo que piensan. Con la ayuda de nuevos amigos, se hará con un mayor control sobre su vida hasta el día que recibe por correo una caja procedente de Nueva Zelanda. Dentro hay un oso de peluche viejo, sucio y hecho jirones que reconoce inmediatamente: Toby. Ese juguete tenía nombre. Y era suyo. Pero ¿por que Sally ha sido incapaz de recordar.

Opinión:

Hoy os traigo la reseña de La extraña Sally Diamond. Un thriller psicológico construido con los elementos típicos del género, pero con algunos detalles que me han gustado bastante, y aunque reconozco que este libro para nada es algo excepcional, sí que ha conseguido mantenerme pegada a sus páginas hasta el final, algo que hacía tiempo que no lograba. Solo por este detalle ya considero que es una novela a tener en cuenta.

Esos elementos tan típicos del género que menciono tienen la capacidad de influenciar emocionalmente en el lector, y son la tensión; la manipulación psicológica; los personajes y un complejo perfil psicológico de los mismos que incluye inestabilidad emocional y, por supuesto, la distorsión de la realidad que no deja de ser una visión subjetiva de los hechos. 
Si se saben combinar todas estás características con acierto puede alejar a una novela del tópico de "otra novela más, del montón" y catapultarla hacia la cúspide en la lista de las mejores novelas del año. Porque todo hay que decirlo sin que nos tiemble la voz... Este año no está brillando por la publicación de novelas brillantes, me da la impresión de que las editoriales están tirando de manuscritos guardados en el cajón. Pero esto, al igual que la reseña no deja de ser una opinión personal.
Pero vayamos a lo nuestro...
Con lo primero que nos encontramos es con esa tensión emocional que he mencionado en primer lugar.

Sally, tras la muerte de su padre y siguiendo sus instrucciones, intenta deshacerse del cuerpo. A todos, o a la gran mayoría, ese gesto nos debería parecer algo inusual, fuera de toda lógica, pero para Sally es algo tan simple como seguir las normas establecidas, y es que este personaje, como ya habréis intuido, es alguien que se aleja de los convencionalismos, alguien que para nosotros resulta un poco rara, pero que se debe a las circunstancias perturbadoras en las que se crio. Por lo tanto, y ya desde el comienzo, la autora consigue sumergir al lector en un estado de ansiedad.

La estructura es algo que también hemos visto con frecuencia en otros thrillers... 
Varios personajes, en este caso dos, que irán alternándose y reconstruyendo la historia para los lectores.
A Sally ya la conocéis un poco por encima, ella será la encargada de guiarnos por la trama en la actualidad, lo que vendría a ser 2017.
Peter, que es el otro personaje, comienza su relato en 1974 y hará avanzar el argumento hasta que ambos personajes se crucen.

La construcción del perfil psicológico de ambos es para mí el punto fuerte y me lleva a hablar de la manipulación psicológica. Ellos con sus vivencias, su inestabilidad emocional, su desequilibrio inherente o la ambigüedad de su relato, consiguen manipularnos, con frecuencia distorsionando la idea que nos estamos construyendo sobre ellos.

Otro detalle que no quiero olvidar mencionar es que la trama está cargada de giros inesperados, lógicamente este detalle sumado a la alternancia narrativa nos mantiene en suspense hasta el final.

Por último también quiero comentar una sensación que me ha dejado la lectura de las últimas páginas. Me ha parecido que ambos hilos argumentales, tanto el de Sally como el de Peter, debido a las situaciones tan complicadas que han vivido y al trauma que arrastran dejan como una puerta ligeramente abierta a una posible continuación. No sé si esa sensación me sobrevuela solo a mí o habrá algún lector más que lo haya experimentado. 
Espero vuestras opiniones...

martes, 20 de mayo de 2025

La canción del verdugo de Norman Mailer

Sinopsis:

Un true crime literario en la estela de A sangre fría, Premio Pulitzer de ficción 1980. 
Uno de sus libros más intensos y una de sus obras maestras. La canción del verdugo, obra galardonada con el Premio Pulitzer, cuenta la historia de Gary Gilmore, el hombre que saltó a los titulares de la prensa con motivos de su ajusticiamiento, en la Penitenciaría Estatal de Utah. Porque, aunque hubiese podido prestarse al largo forcejeo de las apelaciones y demás subterfugios legales para aplazar su ejecución, Gilmore prefirió ahorrarse la angustiosa espera en el corredor de la muerte. El magistral relato de Mailer, basado en cientos de entrevistas, se centra en los nueve meses que empiezan el día en que Gary Gilmore sale en libertad condicional, sigue con los dos absurdos asesinatos que cometió muy pronto y termina con este nuevo "héroe americano" ante el pelotón de fusilamiento. Junto a Gilmore, poco a poco va emergiendo otro protagonista, Nicole, su amante, una joven que se enfrenta a un mundo casi tan sucio y corrupto como el de Gary. La historia de amor de estos dos marginados se elevará finalmente con una insólita pureza en medio de la sordidez circundante.

Opinión:

La canción del verdugo fue publicada en 1979 y obtuvo el Premio Pulitzer en 1980, siendo también finalista en ese mismo año del National Book Award.

Dicen que es la novela más dura de Norman Mailer, su gran obra maestra, y que sigue la línea y el estilo de A sangre fría de Truman Capote. 
Sobre esto y nada más empezar quiero hacer una pequeña aclaración basándome exclusivamente en mis impresiones. 
No he leído más libros de este autor, por lo tanto no sé si es su obra más emblemática, pero de lo que sí estoy absolutamente convencida es de que estrenarme con este libro no ha sido una decisión acertada.
También quiero añadir que su lectura me ha hecho reflexionar sobre muchos aspectos, y esas reflexiones, inevitablemente, se van a ver plasmadas en la reseña.

Es cierto que sigue la línea de A sangre fría, pero solo en lo que se refiere a su estructura basada en la técnica del nuevo periodismo, y sí, también tiene otra cosa en común, en que los asesinatos fueron cometidos a sangre fría. 
Dejando este par de similitudes al margen, no se puede comparar con el libro de Capote, eso sí que es un novelón, y en cambio esto, repito, siempre bajo mi punto de vista que intenta ser lo más objetivo posible, creo que es una novela sobrevalorada y premiada injustamente con un Premio Pulitzer. 
Lo que pienso sobre los premios ya lo habéis leído muchas veces, siempre los cuestiono, pero en esta ocasión considero que es una exageración catalogarla de obra maestra.
Además sobre esto último me surge una duda... Si sigue la línea y el estilo de otra novela como es el caso, no estoy hablando de copiar detalles, estructuras o conceptos, ¿no sería injusto calificarla de obra maestra?, yo creo que sí, porque Capote fue el que dio el pistoletazo de salida a esa nueva técnica del nuevo periodismo, el que se mojó y experimentó, obteniendo con ello un excelente resultado. 

Retomando la reseña, me ha resultado un libro demasiado largo; demasiados personajes dando su punto de vista, muchos de ellos sin aportar nada nuevo, repitiendo lo que ya se había contado con anterioridad y curiosamente coincidiendo con el enfoque que quería ofrecer el autor. En este punto quiero señalar que la opinión y/o versión de los familiares de las víctimas no sale plasmada en ningún momento. Supongo que este detalle no es un error sino algo totalmente intencionado.
Pues bien, tantos datos solo nos llevan a un libro de mil páginas, porque todo hay que decirlo, de este libro por lo visto hay dos versiones, una corta de unas quinientas, y otra donde el autor se explaya a sus anchas. Esta última es la mía. 

En La canción del verdugo se combinan las técnicas de la novela junto con la del periodismo de investigación, y esa investigación se basa en documentos, actas judiciales y otros materiales que fueron surgiendo del caso entre las que se incluyen cientos de entrevistas, de ahí que salgan tantos personajes. El libro relata los últimos nueve meses de vida de Gary Gilmore, comenzando en el momento en que sale en libertad condicional. También podríamos considerar esta historia como un True Crime ya que nos ofrece mediante una investigación periodística la recreación de un crimen real. 

Lo más gracioso, o quizás lo que más me ha llamado la atención, es que se defina a este asesino como un "héroe americano", cuando lo que a mí me ha parecido es un sinvergüenza manipulador que no acepta las normas, imposible de reformar y que no duda en aprovecharse de todos cuanto le rodean. Eso sin contar con que es un mentiroso que alardea y engrandece las situaciones vividas, impulsivo y caprichoso y que no duda en aprovechar la menor oportunidad para manipular su entorno.
Un personaje que toma las riendas de la novela, provisionalmente como ya veréis más abajo, y que introduce a su adlátere, Nicole, para que participe también como coprotagonista. 

Lo gracioso de toda esta situación es que el asesino termina convertido en un "héroe" que no quiere recurrir la sentencia de muerte y que no duda en manipular a Nicole induciéndola a un suicidio, por suerte fallido, y de ese modo evitar la soledad al cruzar al otro mundo. Esto no lo consideréis un espoiler, es solo para que os hagáis una pequeña idea de como es este individuo. Porque parece ser que el autor nos quiere vender la historia entre Gilmore y Nicole como si fuese la de Romeo y Julieta, con una vida juntos después de la muerte.

Pues bien, este impresentable al que algunos denominan "héroe" termina cediendo parte de su protagonismo al resto de buitres que giran a su alrededor, entre los que se encuentran la prensa, directores de cine, abogados, etc... que no ven en él nada más que un filón de oro a explotar para obtener un beneficio. 
Artículos de prensa, series de televisión, películas y canciones para mitificar a un personaje y conseguir que se hable de él a nivel nacional y terminar juzgando a la justicia, en un momento en el que el debate de la pena de muerte en Estados Unidos estaba en pleno auge. Porque sí, también las personas interesadas en la abolición de la pena capital entraron a formar parte de este circo, intentado utilizar el caso Gilmore desde un punto de vista ideológico, pero solo como pretexto.

Es cierto que hubo fallos judiciales, por ejemplo, el estado de Utah se olvidó de exigir la revisión de la condena, pero al fin y al cabo, y según decía Gilmore, a él le beneficiaba, porque no quería ni la revisión ni la suspensión de la condena.
¿A qué se debía esta forma de actuar? Pues muchas veces a lo largo de esta lectura he llegado a pensar que solo era un bravucón que quería llamar la atención; desafiar a todos los ciudadanos bienpensantes del país, y lo cierto es que con su actitud dejó a todo el mundo en ridículo. Un asesino que ponía en tela de juicio el conjunto del sistema.
Quizás, si se le hubiesen dedicado menos titulares habría cambiado de idea y tratado de evitar la ejecución pidiendo la suspensión de la condena, pero estaba atrapado por la fama.

Sobre las víctimas... pues pasan sin pena ni gloria por esta historia, porque parece que para Mailer lo único importante es echar un pulso a la justicia, a la moralidad, a la ética de la sociedad.
A las víctimas, personas que ni siquiera cometieron el error de cruzarse en su camino porque lo que hacían era trabajar, ¡que les zurzan!, porque pobre de Gilmore que va a ser condenado a la pena de muerte y se niega a apelar. Tómese esto último en modo irónico.

Y en este punto me permito hacer un breve inciso porque surge en mí un debate interior al ver como unos hechos pueden resultar tan manipulables. ¿Hasta que punto es lícito esto de los True Crime?
Supongo que si los acontecimientos están contados con rigurosidad, si el relato es fiel a ellos, si no se glorifican los crímenes ni a los asesinos, supongo, insisto, en que es justo reproducir la historia. Pero ¿Qué ocurre si termina glorificándose al criminal, dándole voz e intentado tergiversar, maquillar, disfrazar o contar la historia sesgada, como queráis denominarlo, convirtiendo el verdugo en víctima? 
El jurado declaró probados los hechos y determinó la culpabilidad del acusado en hora y media. Hechos que el propio Gilmore asumió y declaró haber cometido, y aún así, inspiró películas, libros y canciones. ¿Entonces es justo publicar estos True Crime que intentan mostrar otra perspectiva? En fin, aquí lo dejo, esta reseña no va de juzgar este tipo de libros sino de comentar La canción del verdugo, pero deberíamos cuestionárnoslo a la hora de comprar estas obras, yo la primera.

El estilo de Mailer es muy directo, con muchos diálogos, pero al incorporar tantos puntos de vista termina ralentizando el ritmo y haciendo en algunos momentos el relato demasiado pesado.
También incorpora las cartas que cruzó con Nicole desde la prisión. En esas cartas vamos a conocer en profundidad a los personajes, sus realidades, sus miedos, lo que les atormenta, sus delirios y también el lenguaje soez y barriobajero que emplean entre ellos, pero son cartas que les alejan del lector. Todo hay que decirlo... Nicole es más simple que el asa de un cubo, alguien fácil de manipular y con una dependencia total de Gilmore.

La novela es recomendable, sí, si queremos leer otra novela más basada en la técnica del nuevo periodismo y, por supuesto, para conocer lo que sucedió con este asesino que fue el creador del famoso eslogan de Nike, "Just do it", es decir, ¡vamos a ello!, frase que dijo ante el pelotón de fusilamiento.

Ya para terminar...
Tras el veredicto y finalmente tras la ejecución, en la sociedad se generó un pensamiento quizás absurdo, no voy a ahondar en ello. Una sensación incómoda que apuntaba a que el sistema había fallado. 
Es posible que fuese así, no voy a entrar en polémicas ni en debates sobre si la pena de muerte es justa o no, porque es un tema que me resulta ajeno y muy lejano, aunque lógicamente pueda tener mi opinión sobre ello. 
Lo que sí puedo decir es que las víctimas fueron eso, víctimas de un criminal que los mató a sangre fría, sin motivo alguno, solo porque era un chulo que tenía un mal día, alguien que no dudaba en culpar al mundo que le rodeaba de todo cuanto le sucedía.

Sería muy arrogante por mi parte decir categóricamente que no es una buena opción, pero sí, basándome en mis gustos, que algo falla en ella, supongo que para Mailer y su ideología, disfrazar la realidad, glorificar a un asesino o demonizar la justicia y con ello a la sociedad era lo correcto. 
Creo que hay detalles interesantes, pero insuficientes para catalogar una novela de buena o recomendable, y por supuesto, muy alejada de esa valoración que le dan los expertos de obra maestra.