Entrada destacada. Colaboración revista "Cita en la glorieta"

Rey de picas de Joyce Carol Oates

miércoles, 26 de agosto de 2015

La redención y la muerte de Lena Svensson

La redención y la muerte (Greta Lindberg 01)
Sinopsis:

"Greta Lindberg" regresa a Mora, su ciudad natal, en la región central de Suecia, para hacerse cargo de una librería. Decide llamarla Némesis y dedicarla, exclusivamente, a los libros de misterio que la apasionan. Establece un club de lectura en el que se inscriben varias mujeres de la ciudad. Pronto, una de ellas muere inesperadamente. Donde la policía (incluido el padre de Greta, el inspector Karl Lindberg) ve una muerte natural, ella supone un asesinato: la letra se ha hecho carne, la tinta sangre, ha brotado de los libros que leen en el club y se ha instalado entre ellas.

Con una secuencia que va de la premeditación asesina a la violencia y la tortura, la novela se construye con los irrespirables secretos de un pequeño pueblo. Habitada por personajes memorables como el atormentado y mujeriego teniente Stevic, la pragmática sargento Nina Wallström, la fotógrafa Hanna Windfel o la chismosa local, Pernilla Apelgren; la trama se articula con precisión y no exenta de cierto humor. Lena Svensson ha creado con Greta Lindberg un personaje que pasará a la historia: sagaz, osada, seductora y llena de guiños a otros detectives de la novela negra.

"Lena Svensson" ha creado con Greta Lindberg un personaje que pasará a la historia: sagaz, osada, seductora y llena de guiños a otros detectives de la novela negra.



El cazador y la presa (Greta Lindberg 02)
Sinopsis:

Una vez más, el pueblo de Mora se ve envuelto en un caso que conmociona a la población. Esta vez, en el comienzo de la temporada estival, un secuestro y posterior asesinato sacude la tranquilidad de las calles, en especial, porque se trata de una niña de once años.Las sospechas recaen sobre un joven retraído, que se gana enseguida el desprecio de todos en Mora. Al poco tiempo, aparece muerto también. Es Greta Lindberg quien, como la miss Marple de Agatha Christie, se topa con los crímenes, como si ellos se involucraran con la muchacha y no al revés.Una vez más, Greta, con su afición por las novelas de detectives, intentará desentrañar el misterio con la complicidad del teniente Stevic, con la reticencia del inspector Karl Lindberg, su propio padre. Aun así, tendrá tiempo para ocuparse de su librería, para organizar presentaciones de libros y para formar parte de una trama en la que, hasta último momento, no se sabrá quién es el cazador y quién la presa.

Opinión: La redención y la muerte (Greta Lindberg 01) El cazador y la presa (Greta Lindberg 02)

La saga de momento la componen estos dos libros, La Redención y la Muerte y El Cazador y la Presa, pero según mi opinión es otra escritora con talento a tener en cuenta.
Sobre el primer volumen diré que lo que al principio parece ser un crimen sencillo termina teniendo relación con sucesos ocurridos treinta años antes.
El segundo libro trata sobre el asesinato de una niña, un caso que girará en torno a pedofília y pornografía infantil.
Como en todas las sagas la autora deja hilos pendientes de resolver que irá solucionando a lo largo del resto de libros, pero son datos que no son importantes para el desarrollo de la trama.

Aunque se la pueda situar dentro de la novela policíaca Nórdica, el dato curioso es que la autora es Argentina y utiliza varios seudónimos entre los que se encuentran Andrea Milano, Breeze Baker o Sienna Anderson.

Estas obras no están escritas de la forma clásica dónde un detective es el encargado de llevar la investigación.
Aquí la protagonista es la propietaria de una librería donde se venden exclusivamente libros de suspense y policíacos.
Con un padre inspector de policía y habiendo crecido leyendo novelas policíacas, Greta Lindberg se convierte en alguien con una capacidad especial para resolver misterios, observadora y atenta.
Analiza las situaciones hasta hallar la respuesta, aunque en algunas ocasiones pueda llegar a parecernos un pelín entrometida.

Su forma de escribir es sencilla y curiosa.
En vez de hacer hincapié en el asesinato, muestra más interés en narrar los sucesos que forman parte de la investigación posterior, sin llegar a saturar con datos excesivos sobre el crimen, e incluso cuando logras saber quién es el asesino (más o menos a la mitad), eso no resta interés a la historia, ya que la trama no pierde intensidad y te vuelcas exclusivamente en saber como se resolverá el caso, restando importancia al dato de quién es el causante .
En los dos libros aparecen alusiones constantes a títulos y autores del género policíaco.
El único fallo de la saga es la traducción, que en ocasiones resulta pésima utilizando frases y giros que no son corrientes en castellano.

Las novelas cuentan con todos los ingredientes indispensables para hacerlas al menos entretenidas.
Asesinatos, polis, investigación detallada y un pueblo pequeño donde casi todos se conocen y donde es casi imposible mantener un secreto.
la vieja cotilla que espía desde detrás del visillo encargada de propagar por el pueblo todos los chismes, ciudadanos deseosos de colaborar con la policía...
¿Que más queremos para pasar una tarde entretenida?

La redención y la muerte (Greta Lindberg 01) Bastante interesante
El cazador y la presa (Greta Lindberg 02) Bastante interesante 

martes, 18 de agosto de 2015

El secreto de las abejas de Carlos Laredo

El secreto de las abejas (Cabo Holmes 03)
Sinopsis:

Los pintorescos pueblos de Cee y Corcubión, en la bella y salvaje Costa de la Muerte gallega, se ven sacudidos por un atraco millonario en una caja de ahorros local, de cuya investigación se hará cargo el cabo de la Guardia Civil José Souto, conocido por todos como cabo Holmes. El guardia volverá a aplicar toda la perspicacia, perseverancia e intuición que lo caracterizan y que le han permitido resolver complicados casos en el pasado; sin embargo, en esta ocasión tendrá que enfrentarse también a sus propias debilidades y vencer una irresistible tentación para conseguir llegar a un desenlace tan escondido como sorprendente.

Opinión: El secreto de las abejas (Cabo Holmes 03)

Los amantes de la novela policíaca, hay que reconocer que somos muy exigentes.
Buscamos argumentos enrevesados que se alejen de lo corriente, pero que al mismo tiempo, podamos seguir con facilidad sin perdernos dentro del relato.
Buscamos tramas complejas, sí, pero que no resulten previsibles. Queremos unos personajes que estén a la altura y cuyas actuaciones no sean artificiales.

Carlos Laredo en la primera entrega de esta saga, El rompecabezas del cabo Holmes, nos ofrecía una trama compleja.
Lo que comenzaba siendo la desaparición de un importante empresario, terminaba complicándose con temas muy actuales. Prostitución de lujo, contrabando y corrupción.

En la segunda, La decepción del cabo Holmes, nos mostraba un nuevo caso de Holmes que comenzaba con un accidente de coche y la víctima que hallaban en su interior.
El argumento se tornaba más complejo al descubrir, que la identidad del fallecido no correspondía con la documentación encontrada. Una novela que volvía a sorprender por lo bien hilvanada que estaba.

Ahora de manos de la editorial Sinerrata, nos llega la tercera entrega de esta serie.

El secreto de las Abejas. Un caso del cabo Holmes.


Lo que primero llama la atención es que en esta entrega, ya no es necesario citar al cabo en el título principal.
Los buenos resultados de Holmes, hablan por si solos y su nombre queda relegado a un segundo plano. Un dato sin importancia...

Lo que más me gusta de esta serie, es que Carlos Laredo no se anda con preámbulos y evita dar rodeos innecesarios.
La trama comienza de forma directa desde las primeras páginas.
Esto, sumado a que como he dicho, son historias muy bien construidas, con una trama original, escritas con un estilo cuidado y aparentemente sencillo, logra obtener un efecto muy natural y que convence a los lectores.
En el primer libro, El rompecabezas del cabo Holmes, os decía que el ritmo decaía en algún momento.
En la segunda entrega, el autor subsanó completamente ese error, y en ésta tercera, repite este buen hacer, manteniendo el ritmo y la intriga hasta el final.

Holmes vuelve a enfrentarse a un caso que al principio parece sencillo de resolver.
El atraco a una sucursal bancaria.
Según vayamos avanzando veremos que las cosas no son como parecen y los enigmas se empiezan a amontonar.

La estructura de la novela es la clásica de Introducción, nudo, desenlace, y la narración sigue un desarrollo cronológico lineal, lo que se denomina narración Ab ovo.
Para los lectores de novela policíaca es importante como se plantea el caso, un tema sencillo que vemos como se va complicando.
Los avances y la evolución de la trama también resultan fundamentales. Demasiada información de golpe puede llegar a aburrir y en este punto, es donde Carlos Laredo, tiene el control sobre la novela y sobre nosotros, los lectores.
Dosifica las revelaciones haciendo avanzar la trama. Nos da esa información en el momento justo, tras esto, llega el desenlace que es la guinda que adorna el pastel.
Durante toda la novela nos mantiene en vilo, aunque esa tensión narrativa es ligera y convierte en ágil, el ritmo de lectura.

Los personajes.

Nuestro cabo Holmes, ha ido sufriendo desde el comienzo de la serie una notable transformación.
En la primera novela, en algún momento pasaba a ocupar un lugar secundario. En la segunda, vemos claramente esa evolución. Es más maduro e incluso más perspicaz y lleva el peso de la investigación complemente sobre sus hombros.

Holmes es el estereotipo de Héroe silencioso. Se mantiene al margen hasta que llegan los problemas y solo habla, cuando tiene algo importante que decir.
Le abruman los reconocimientos públicos en exceso, es modesto, y no le importa que los puntos se los lleven otros. En algún momento se enfrenta a dilemas morales, es un personaje dinámico y es precisamente eso, lo que le hace evolucionar a él y a la trama general de la saga.
Ahora, con la inclusión en la novela del personaje de Lolita, su novia de siempre, parece que estos problemas cotidianos, esos dilemas morales a los que hacía referencia hace un momento, aparecen de forma más constante. Son un punto de inflexión para Holmes, que se vuelve más humano y logra que su actuación sea más real.

A los lectores que os estéis preguntado por el detective Santos, he de deciros, que en esta entrega no hace acto de aparición, ni tan siquiera se le menciona.
Quizás estaba tomando demasiado protagonismo y las investigaciones que llevaba el cabo Souto, empezaban a depender en demasía de las averiguaciones del detective madrileño.
Si Carlos Laredo hubiese sido Conan Doyle, quizás habría optado por despeñar a Santos desde un acantilado de la Costa da morte, como hizo él en una catarata con Sherlock Holmes. El problema, es que Santos es más real y no habría logrado sobrevivir...

Al comienzo de la reseña os he dicho que los lectores de novela policíaca somos muy exigentes, y haciendo gala de ello, siempre sacamos alguna pequeña pega a lo leído.
Lo que menos me ha gustado de esta novela es el personaje de Lolita.
Aunque se le ha intentado dar un mayor protagonismo, a mi gusto, no convence. Los diálogos donde interviene me resultan muy artificiales y llega a convertirse en un personaje ambiental, molesto e incomodo, y totalmente prescindible.

Ahora voy a citaros dos cosas que no me han llegado a convencer, pero que aportan muchísimo realismo a la novela. Que a mí no me gusten no significa que sean malas opciones del autor, porque logra a través de ellas que el lector conecte con la conciencia. A falta del detective Santos, nosotros los lectores, nos convertimos en su Pepito grillo particular.
Me estoy refiriendo a la actuación de Souto en determinados momentos. Concretamente en las escenas donde aparece otro protagonista de esta novela, Marimar.
Aquí entran de nuevo los dilemas morales, y Souto, creo que no actúa de la forma más ética ni más correcta, para alguien que está llevando a cabo una investigación de ese nivel y que quiere con el tiempo, ascender en la escala de la Benemérita.
Hay que romper una lanza en su favor, es humano, y Holmes al contrario del personaje homónimo creado por Conan Doyle, no es infalible. Así que como digo, esta actuación, realmente aporta ese pequeño toque irracional.

La actuación de Marimar. Su lenguaje, la forma en que actúa, tampoco es lo habitual. Parece más el comportamiento de una adolescente que de una mujer empresaria de 26 años. Eso sí, alguna de sus intervenciones que podríamos considerar ilógicas, irreales, poco creíbles, logran sembrar incomodidad en el lector, que ha pasado ha preocuparse de Holmes como si fuese alguien conocido.
Estos detalles que podrían parecer a simple vista como negativos, son totalmente lo contrario.
El lector ha logrado conectar y empatizar con el protagonista.

Salvando estos pequeños detalles, que son mínimos, la novela, vuelve a ser totalmente recomendable.
En una de mis últimas reseñas, os mencionaba, que para mí es muy importante un buen comienzo y sobre todo, un buen final.
Carlos Laredo aprueba con nota.
El inicio de la novela atrapa al lector. El desarrollo mantiene la intriga, y el final, además logra convencer.

Ahora que ya he hablado del libro y de los personajes, voy a darle un pequeño tirón de orejas al autor.
Para las futuras entregas de la saga, a ver si es posible, que el cabo Souto se enfrente a una mujer real, que no solo utilice sus encantos para embaucar.
Hasta ahora los personajes principales femeninos, de cada libro, han sido demasiado estereotipados, demasiadas, femmes fatales.
No estaría mal encontrar una mujer en el cuartelillo de la guardia civil, o que su novia se aleje de los pensamientos típicos que la persiguen de... Mi única finalidad en el mundo es casarme contigo y tener hijos a los que cuidar.
Porque a veces... todo hay que decirlo, al leer algunos comportamientos y comentarios, me he sentido transportada a la época victoriana y a los libros de Conan Doyle.


martes, 11 de agosto de 2015

El misterio de Gramercy Park de Anna Katharine Green

Sinopsis:

La acaudalada familia Van Burnam regresa de un viaje al extranjero al mismo tiempo que aparece una mujer muerta en el salón de su casa. Un gran aparador ha caído sobre ella aplastando su cara, y aunque la policía sospecha que la víctima es la esposa de uno de los hijos del señor Van Burnam, éste insiste en que no la reconoce. ¿Qué hacía la mujer en una mansión que permanecía cerrada? ¿De quién son las extrañas prendas que llevaba puestas? ¿Estaba muerta antes de caer sobre ella el aparador?...
Obra maestra de la «madre de la novela de detectives», Anna Katharine Green, conocida como la Agatha Christie de la época victoriana. Su protagonista es la encantadora señorita Butterworth, brillante precursora de la señorita Marple. 
En El misterio de Gramercy Park (1897) una solterona de mediana edad, la señorita Butterworth, se convierte en detective aficionada cuando un extraño asesinato tiene lugar en la mansión contigua a su vivienda. Así da comienzo una compleja investigación llena de giros equivocados y con una intrigante trama que mantiene en vilo al lector hasta la última página.

Opinión:

Lo primero a lo que habría que hacer mención, es a la cuidada edición que nos presenta Editorial dÉpoca.
El libro presenta una sobrecubierta con una ilustración, Óleo sobre lienzo «An elegant woman» de Fernand Toussaint. El interior no se queda atrás e incluye varias ilustraciones que hacen cómoda y enriquecen la lectura.

Algunos críticos tras leer el primer libro publicado de Anna Katharine, El caso Leavenworth, cuyo protagonista era el detective Ebenezer Gryce; no creyeron, que una novela de tan preciso y complejo argumento que incluía conocimientos legales, pudiese ser obra de una mujer... Y es que a Anna Katherine se la considera como la primera mujer que escribió una novela de detectives.

El misterio de Gramercy Park fue publicada en 1897. Hay que recalcar que ésta, es la décima obra policíaca de la autora y la primera que tiene como protagonista a Amelia Butterworth.
La autora en sus libros, resalta las supuestas diferencias que existían en la época entre hombres y mujeres, haciendo un excelente retrato de la sociedad.
Aunque Anna Katherine Green se declaraba antisufragista, sí se reconocía como una mujer preocupada por las situaciones de indefensión a las que las mujeres se veían constantemente sometidas.

Nuestra protagonista, Amelia Butterworth, es una mujer fuerte que lucha contra todo lo que acabo de mencionar.
Independiente e inteligente, se enfrentará sin dudarlo y dejará en evidencia, a todo aquel que se cruce en su camino, incluido al personaje masculino de esta historia, el ya citado, detective Ebenezer Gryce.

Nos encontramos ante una historia con intrincado argumento al que se suma una crónica histórica y social.
Se supone que Amelia en El misterio de Gramercy Park, debe ser solo una mera colaboradora y el afamado detective Gryce llevar el peso de la investigación, pero al final de la lectura nos demostrarán que juntos forman un equipo excelente. Gryce aporta la experiencia y profesionalidad adquirida a lo largo de una larga carrera y Amelia la verdadera inteligencia y un método muy eficaz, la observación.

La novela tiene cuarenta y dos capítulos distribuidos en cuatro partes y uno de los fallos es el ritmo, que lamentablemente sufre de demasiados altibajos.
Otro detalle es el uso de constantes giros. Eso pensaréis que puede ser positivo... estoy de acuerdo, pero siempre y cuando no sean en exceso.
Cada personaje encargado de investigar va emitiendo veredictos sobre el caso, dependiendo de las pruebas obtenidas hasta el momento. Los abusivos giros en el argumento, hacen cambiar frecuentemente de sospechoso al lector, al tiempo que se van incorporando nuevos personajes. Eso que en un principio podría ser un buen aliciente se convierte en completamente lo contrario y terminamos aburriéndonos, no por el argumento que es muy original, sino por tanto cambio que hace que el final se haga cuesta arriba.

El gran fallo... la personalidad de la protagonista...
El personaje de Amelia se me ha hecho un poco cargante. Es petulante, clasista, estirada, prepotente y cotilla, aunque esto último, ella se empeñe en dejar claro, que no es así. Está demasiado pagada de sí misma. Me hubiera gustado un personaje más humilde y con menos dosis de orgullo.
Podemos pensar que la Señorita Butterworth, es la antecesora de Miss Marple. Otra encantadora metomentodo; pero pienso que el personaje en momentos hace que la novela provoque con su particular método de actuar un sentimiento más de fobia que de filia y eso repercute de forma negativa en la lectura. Nos centramos más en la forma de actuar de Amelia que en la investigación en sí.
Sobre la opinión que me ha generado el inspector, tampoco me voy a andar con remilgos. parece distante, en ocasiones ajeno a los acontecimientos, otras veces disperso; aunque luego veamos que no es así y que tras esa fachada anodina se esconde un personaje al que no se le escapa casi nada. La particularidad de este personaje es que apenas aparece, y cuando lo hace no conocemos su modo de proceder y como llega a sus deducciones detectivescas, no existe mención al desarrollo de ellas.

Amelia y el detective Gryce son personajes totalmente opuestos. Puede parecer una paradoja pero son antagónicos, en lo que en su forma de llevar una investigación se refiere. Son como los polos opuestos de un imán, se atraen y al final se complementan.

El gran atractivo quizás pueda recaer en la curiosidad o en el afán de conocimiento. Es interesante conocer una de las primeras obras policíacas escritas por una mujer y con un argumento innovador para la época con una forma de redactar la narración, totalmente distinta a lo que conocemos.


martes, 4 de agosto de 2015

Antojo de violetas de Martine Bailey

Sinopsis:

Así pasa con nosotros, los criados. Nadie te presta mucha atención: eres casi invisible, como el mobiliario; sin embargo tú oyes una conversación por aquí y añades un poco de chismorreo por allá. Un escritorio se ha quedado abierto y encuentras algo, algo que no debías haber encontrado.
Biddy Leigh, impulsiva ayudante de cocinera en la imponente mansión de Mawton Hall, desea fundar una familia con Jem Burdett y abrir su propia taberna. Pero cuando Sir Geoffrey, su anciano señor, se casa con la joven y enigmática Lady Carinna, Biddy se dejará arrastrar, sin darse cuenta, por un mundo de maquinaciones, secretos y mentiras.
Obligada a acompañar a su nueva señora a Italia, Biddy lleva consigo un antiguo libro de recetas caseras, La joya de la cocinera, en el que toma nota de sus observaciones. Al verse enredada en un horrible complot, Biddy se da cuenta de que los secretos que guarda tal vez sean la clave de su supervivencia… o, tal vez, de su perdición.

Antojo de violetas es una historia apasionante sobre un misterio, una obsesión y la buena mesa.

Opinión:

Una apasionante intriga entre señores y criados en la Inglaterra de finales del siglo XVIII

Cuando vi esta novela por primera vez en una librería, caí como en estado hipnótico.
La portada atraía cuán canto de sirena.
Hacía destacar esta novela sobre el resto de las que había situadas en la misma estantería.
Toda de color violeta y como dibujo central un delantal.
En los laterales colocados de forma simétrica se veían dibujos de plantas, un almirez, botes que anunciaban en su interior algún veneno y los clásicos caramelos de violeta que dan lugar al título de la obra.
Abajo del todo aparecía una mansión reposando sobre unos pergaminos.
La sinopsis que aparecía en la contracubierta actúo como detonante, para que este libro pasase a ser mi siguiente lectura.
Ahora entiendo a la perfección a aquellos que dicen que la comida primero entra por los ojos... Para una obra cuyo tema central es la cocina esto sería un excelente reclamo.

Lo primero que nos llama la atención al comenzar la lectura, es encontrarnos una narración In extremis.
El primer capítulo nos sitúa en lo que intuimos que será casi el final de la historia, Abril de 1773. Pero no temáis, porque aunque se comienza por el final, no se destripará nada... sobre esto, ya ampliaremos datos más adelante.
Este recurso de comenzar por el final, es algo muy utilizado en obras que quieren sembrar intriga desde el comienzo. Nos muestra unos hechos cargados de misterio y el lector se encuentra atrapado de golpe en el argumento.

Con este comienzo, el lector llega al mismo tiempo que Kitt Tyrone, un personaje secundario, a Villa Ombrosa, una mansión situada en la Toscana italiana.
Kitt va en busca de su hermana Carinna y lo que encuentra a su llegada, es una mansión abandonada en extrañas circunstancias.
Todo se encuentra tal y como la Señora y sus criados lo dejaron. La mesa dispuesta para el banquete, el vestido preparado en el perchero para ser usado y la cocina sin limpiar.
El único habitante de la casa, es el pequeño perro de compañía de Carinna...

A partir del segundo capítulo la trama retrocede seis meses y nos sitúa en Inglaterra.
Nos encontraremos con varios narradores que se irán sucediendo a lo largo de la obra.
La narración principal es a modo de diario, y la encargada de hacerla es Biddy Leigh, la cocinera. El resto de la historia nos llega a través de otros dos personajes:
Loveday, un criado cuyo relato nos llega en tercera persona mediante un narrador externo y lo relatado por el Señor Pars, a través de cartas.
Loveday es un personaje que al comienzo se dibuja abstracto ante nuestros ojos; no conocemos ningún detalle sobre él, aunque lleva implícita la palabra esclavo.
Solo sabemos que proviene de alguna isla de las Indias orientales y poco a poco, mezclando los hechos que vive actualmente con pequeños fragmentos del pasado, iremos conociendo detalles sobre su vida.
Es un personaje que sirve de puente o de enlace, entre la inocencia de lo que nos relata Biddy y lo tergiversado que nos llega por parte de Pars. En resumen, un protagonista secundario que equilibra el argumento.
El administrador Pars es el encargado de añadir mayor intriga.
Su hilo narrativo es epistolar. A través de las cartas que va enviando a lo largo del viaje que emprenden, iremos conociendo las extrañas y desconcertantes maquinaciones de este individuo, tan ambiguo como mezquino.
He dejado para el final la descripción de Biddy Leigh.
Nos encontramos ante una figura que destaca por lo bien definida que está, además de por la gran transformación que va experimentando su personaje a lo largo de las páginas de este libro.

Retomando lo que he mencionado al comienzo de esta reseña y que es importante señalar...

El primer capítulo nos sitúa en lo que intuimos que será casi el final de la historia...

Pues sí. Lo que en un principio considerábamos trama principal, finaliza al llegar más o menos el 80% de la novela.
¿Pero que ocurre? pues simplemente que la narradora principal y protagonista de esta historia, es Biddy Leigh, por lo tanto, el libro no puede acabar ahí.
La trama inicial con que comienza la novela y que nos había ido guiando, queda relegada al finalizar a un segundo plano; incluyendo con ello a sus personajes.
Lo que había que contar para cimentar el argumento, ya ha terminado pero la historia continúa, y en ese tímido 20% que nos queda por leer, finalizarán todos los hilos que aún quedasen abiertos.

La única pega que puedo poner es que el futuro de un personaje en concreto queda un poco en manos del azar.
Habría sido interesante tener noticias de él, aunque fuese mediante una simple carta...
También hay que reconocer que según vamos leyendo, las pequeñas intrigas no es que resulten previsibles, simplemente que el lector se adelanta al desarrollo de los acontecimientos, sucediéndose los mismos tal como deberían ser. Eso no significa que resulte tediosa su lectura, todo lo contrario.

Hay bastantes detalles que me han gustado.
Uno de ellos, aunque sencillo, aporta originalidad a la composición de los capítulos.
Los narrados por Biddy, comienzan con la receta de cocina que se menciona en el mismo.
Los del administrador Pars con un dibujo de unas plumas entrecruzadas y el capítulo que corresponde a Loveday se indica con un pequeño dibujo tribal, que con imaginación relacionaremos con lo que cuenta el episodio.

La ambientación es otro punto a tener en cuenta. Se ajusta a la imagen que tiene el lector sobre la época en que suceden los acontecimientos. Esto es todo un logro, porque realmente la autora no hace un uso excesivo de descripciones y aun así, consigue arrastrarnos a una escenificación casi perfecta.

La caracterización de los personajes, aunque estereotipada, nos describe con maestría su personalidad y eso contribuye a que el lector reciba información creíble y real.
Los distintos registros utilizados, sitúan a cada personaje en el estamento que le ha tocado vivir de forma adecuada.
También hay que destacar que algunos personajes ambientales están muy logrados. Uno de los que más me ha gustado es la odiosa Jesmire.

Una novela de ficción; original y entretenida que nos llevará de viaje por varios países europeos, arrastrando tras de sí, una buena mezcla de suspense, aventuras, conspiraciones, romance y gastronomía.