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martes, 16 de junio de 2020

El mercader de libros de Luis Zueco

Sinopsis:

Hubo un tiempo en que los libros podían descubrir nuevos mundos, tambalear los dogmas más sagrados y cambiar el curso de la Historia.
Esta novela es un viaje a los años siguientes a la invención de la imprenta, cuando un mercader de libros emprende la búsqueda de un misterioso ejemplar que ha sido robado de la mayor biblioteca de Occidente, creada en Sevilla por el hijo de Cristóbal Colón.

Año 1517. El joven Thomas atraviesa la incipiente Europa renacentista huyendo de su pasado. Son los años siguientes al descubrimiento de América y la invención de la imprenta, un periodo de profundos cambios que han supuesto el fin de la Edad Media. La curiosidad que siente por el Nuevo Mundo, cosechada en sus múltiples lecturas, le llevará hasta España, donde comenzará a trabajar con un mercader de libros.
El encargo de localizar un ejemplar envuelto en un halo misterioso le conduce hasta Sevilla, una próspera ciudad que sirve como enlace en el comercio con las Indias y que alberga, entre sus murallas, la biblioteca más importante de Occidente, creada por el hijo de Cristóbal Colón y llamada la Colombina. Será precisamente allí donde Thomas descubra que alguien ha robado el libro que él busca y, por alguna razón, tiene mucho interés en que nadie lo encuentre.
Hubo un tiempo en que los libros permitían descubrir nuevos mundos, tambalear los dogmas más sagrados y cambiar el curso de la Historia. Luis Zueco nos sumerge en los albores de la bibliofilia y nos traslada, en una perfecta unión de rigor histórico y trama trepidante, a una época en la que la palabra impresa podía ser el arma más peligrosa.

Opinión:

Voy a hacer una reseña muy general sobre esta nueva novela de Luis Zueco, porque tampoco me apetece desvelar más de lo que se cuenta en la sinopsis, que ya creo que es demasiado, así que me centraré en los aspectos que más me han gustado.

Hay algunas cosas que me apasionan de este autor y que hacen que cada vez que publica un libro vuele a hacerme con él.
La primera es la sencillez de su prosa; lo didácticos que resultan sus contenidos; la intriga que aporta a la trama y las historias tan hipnóticas que arrastran sus personajes; sin olvidar mencionar la forma en que realidad y ficción se entrecruzan...
Creo que ese sería un resumen bastante aceptable a la hora de hablar de sus novelas.

El amor por los libros

Pero... ¿Qué novedad nos ofrece Luis Zueco en El mercader de libros?
Pues un binomio perfecto, el que surge de unir la palabra libros y pasión; una historia perfecta para todos nosotros, los amantes de la literatura.
Los libros vertebran esta novela y sumado a los personajes reales y de ficción que campan a sus anchas por este libro, vamos a tener un argumento cargado de conocimiento, aventuras y de anécdotas que nos descubrirán detalles sobre el origen de los libros.

La novela se divide en ocho partes. Un total de ochenta capítulos, un prefacio que encontramos al comienzo y un epílogo que dará por terminada la historia.

Los personajes

El detalle que más me ha gustado gira alrededor de los personajes, esos seres ficticios o reales que intervienen en la acción de la obra.
La construcción de los protagonistas y de los secundarios, así como su desarrollo, resulta vital a la hora de dar credibilidad a los hechos; y como vais a poder comprobar a lo largo de esta reseña, el término credibilidad va a estar muy presente, porque en las obras de ficción histórica es un elemento primordial.
A pesar de que algunos de ellos experimentan un arco de transformación negativo, esa transición que sufren y que repercute en el protagonista, viene a demostrar que un personaje puede resultar antipático o incómodo y aun así resultar positivo para la trama, porque nos muestra el mundo tal y como él lo ve, sin necesidad de ser del agrado del lector.
Debo decir que todos, sin excepción, me han gustado, pero esos que acabo de mencionar y cuyo arco dramático era descendiente, son los que me han aportado mejores momentos, porque ocultaban su verdadera naturaleza. Su comportamiento ambiguo me hacía dudar constantemente de ellos, al estar embozados en un halo de misterio, e iban alimentando la trama, sembrando sucesivos conflictos narrativos.

El autor nos ofrece unos personajes acordes con las costumbres, con los modos de pensar en la época y las escenas en las que participan son las encargadas de aportar la carga real del relato.
Esto último que acabo de mencionar abre la puerta directamente al siguiente apartado:

La ambientación

En todas las obras que he leído de este autor se nota el gran trabajo de documentación previo, dando como fruto una reconstrucción de épocas lejanas muy acertada. Este comentario podría resultar banal, pero no lo es, porque no es extraño encontrarnos con obras de ficción histórica cargadas de errores de bulto.

En este libro vamos a ver reflejados no solo los aspectos políticos, económicos o religiosos, sino también los sociales, muy especialmente en los relacionados con la vida cotidiana de los protagonistas.
Es cierto que muchas veces resulta imposible cubrir todos los aspectos con un cien por cien de fiabilidad y quedan vacíos que deben cubrirse con la interpretación, pero es que hasta esos detalles aquí encajan a la perfección.
La ambientación es como estáis viendo, simplemente redonda.

Este libro nos invita a comenzar un viaje que nos llevará a recorrer el mapa por varias ciudades, entre ellas Amberes, Zaragoza o Sevilla.
Esa Sevilla floreciente del siglo XVI, la renacentista que se abre al Nuevo mundo y que va a convertirse en uno de los escenarios principales, brilla bajo la pluma de Luis Zueco, ya que aparecerá ante nuestra mirada, plasmada en bellas y vívidas descripciones.

Para terminar os diré que también vamos a encontrar referencias constantes a los libros clásicos y a la vida de personajes históricos, entre los que se encuentra Hernando Colón, gran bibliófilo y cosmógrafo; un gran amante de los libros y creador de una de las bibliotecas más completas de la historia.
Pero no quiero despedirme sin mencionaros antes a otro personaje, esta vez omnipresente, que perseguirá a Thomas Babel y que nos acompañará a lo largo de esta novela, un gran personaje al que hoy debemos mucho: "La imprenta".

Y ahora sí me despido.
Como habéis podido comprobar esta novela es una excelente opción de lectura, no os lo digo yo, os lo dicen los detalles que acabo de señalar, pero por si os queda aún alguna duda os pongo una cita que aparece en su interior...
"Los libros son una buena brújula para cuando no sabes qué camino tomar".


martes, 21 de abril de 2020

Extramuros de Jesús Fernández Santos

 Sinopsis:

Publicada por primera vez en 1978 y galardonada con el Premio Nacional de Literatura, Extramuros es una de las obras más destacadas de la narrativa española contemporánea. La historia de la apasionada relación de dos monjas en el interior de un convento, hoy convertida en clásico de nuestra literatura, fue llevada a la pantalla con un reparto encabezado por Aurora Bautista, Carmen Maura, Mercedes Sampietro y Assumpta Serna, bajo la dirección de Miguel Picazo.
En el ambiente empobrecido y alucinante de un convento, en la España mellada que siguió a la muerte de Felipe II, se entrecruzan sutilmente, con oculta violencia, la sexualidad sofrenada y el misticismo, en una confrontación de caracteres servida por una prosa de sostenida y admirable tensión expresiva.

Opinión:

Hace muy poco leí un artículo en que decían que, con este tema del Covid-19 y el encierro que conlleva, se habían disparado las lecturas de novelas que tenían como tema central una epidemia. Entre esos títulos se encontraban "La peste" de Camus, "Ensayo sobre la ceguera" de José Saramago o "Apocalipsis" de Stephen King.
Para que este blog no se convirtiese en uno más, yo propuse como lectura para el taller de abril, Extramuros, porque aunque el tema central no gira exclusivamente sobre la peste u otra epidemia, la trama sí se construye alrededor de sus consecuencias.
Una gran hambruna, fruto de una gran sequía, traerá consigo la enfermedad y con ello el despertar, por decirlo de algún modo, del ingenio de unas monjas que se sienten abandonadas de la mano de Dios y de los hombres.
Esta obra fue escrita en 1977 y obtuvo el Premio Nacional de Literatura. Con el paso del tiempo ha llegado a ser considerada como una de las obras más destacadas de la narrativa española contemporánea y con ello todo un clásico, y es por ese motivo por el que también pensé en releerla e incorporarla al reto de lectura "Clásicos grandes y pequeños 2020", podéis leer en qué consiste pinchando en el enlace.

La película, como habéis podido ver en la sinopsis, estuvo protagonizada por grandes actrices españolas, pero quizás lo que más sorprendió fue la polémica que rodeo a su estreno, porque algunos cines se negaron a proyectarla por su contenido.

La historia nos llega a través de un narrador protagonista, con un relato hecho de forma cronológica.
Cansadas de rezar y esperar, sin que Dios responda a sus plegarias, las dos protagonistas deciden urdir una pequeña mentira con la que engañar a la Orden, a la ciudad y al mundo.
Saben que es un pecado grave, pero también lo es el abandono que sufre la comunidad, sin nada que llevarse a la boca; viendo como día a día nuevas hermanas fallecen por la peste y la hambruna, entre unos muros que se vienen abajo.
Así que lo hacen, fingen unas falsas llagas que harán al convento ganar fama por el bien de toda la congregación.

Alrededor de ese montaje, de esa farsa, surgen temas muy interesantes.
No se concreta exactamente en el momento exacto en que ocurren los hechos, pero sabemos por la sinopsis que es tras la muerte de Felipe II. Hay otros detalles referenciales que se desprenden de la lectura y nos hacen pensar que el argumento desarrollado en el siglo XVII debe acercarse a los últimos años de la dinastía de los Austria.

Esta historia va a venir acompañada de elegantes descripciones que nos sumergen en la España decadente, en el falso misticismo, en el ambiente opresivo que prevalece a lo largo de la narración y que acompaña al amor prohibido que surge entre las dos protagonistas.
Pero no os penséis que cuando hablo de amor me refiero solo al carnal, porque también viene acompañado de una alta dosis de espiritualidad. Otros temas que vamos a encontrar y que se relacionan directamente con los citados son el miedo y la soledad.

El lenguaje, el tono narrativo y la forma de emplearlos sorprenden.
Es la segunda vez que leo este libro y sigue dejando un poso en el lector que perdura en el tiempo.
La primera vez que lo leí, más que dejarme seducir por la trama lo hice por la calidad de su prosa, y su lirismo. Subrayé párrafos enteros disfrutando del lenguaje empleado, párrafos en los que iba marcando infinidad de figuras retóricas.
Anáforas, aliteraciones, antítesis etc... me absorbían por completo, y eso es quizás lo que me ha vuelto a animar con una segunda lectura. ¡Ya no se escribe tan bonito!
Lo qué más me marcó fue el comienzo, creo que el inicio de ese primer capítulo es uno de los mejores de la literatura española.
En ese comienzo hay una descripción habilísima que te transporta en el tiempo, cargada de adjetivos sí, y por mucho que les pese a los que huyen de su uso, esa descripción y el tono empleado, no solo envuelve al lector, sino que también recuerda a tiempos lejanos.

Solo llegando casi al final, vamos a encontrarnos con un cambio de narrador. Será en un par de momentos puntuales y empleado solo para trasladarnos a los lectores unos hechos que suceden en ausencia de las dos protagonistas. La encargada de esa sustitución narrativa recaerá en la voz de la hermana motilona, otro personaje que tendrá parte activa en el desarrollo del argumento.

Os recomiendo la lectura de esta obra, sé que no es una lectura ligera, pero sí os puedo asegurar que se trata de una novela enriquecedora, que saciará a todos aquellos que buscáis algo más que un simple entretenerse.


miércoles, 15 de abril de 2020

Las malditas de Stacey Halls

Sinopsis:

En un tiempo de miedo y sospechas ser mujer es el mayor de los riesgos.
Solo ellas saben la verdad. Solo ellas pueden salvarse la una a la otra.
Fleetwood Shuttleworth tiene diecisiete años, está casada y embarazada por cuarta vez. Como señora de Gawthorpe Hall, en el condado de Lancaster, todavía no ha conseguido traer al mundo un bebé que sobreviva al parto y su esposo Richard es eso precisamente lo que más ansía: un heredero. Cuando Fleetwood descubre una carta oculta del médico que la atendió en su último embarazo, sabe que es ella quien no sobrevivirá esta vez.
Pero entonces su camino se cruza con el de Alice Gray, una jovencísima partera y curandera que le promete que le la ayudará a dar a luz a un bebé sano, el heredero que todos esperan y que convertirá a Fleetwood, por fin, en auténtica señora de su la mansión y sus las tierras.
Sin embargo, el rey Jacobo I, consciente de que el condado de Lancaster se ha convertido en un nido de conspiradores, sabe que una buena manera de instaurar el orden es infundir miedo y temor entre sus habitantes. Y así arranca la caza de brujas más terrible de la historia de Inglaterra, una caza en la que cualquier joven con conocimientos médicos se vuelve sospechosa.
Conforme el juicio de las brujas de Pendle se acerca, Fleetwood y Alice saben que se necesitan la una a la otra para sobrevivir.

Opinión:

Cuando hablamos de brujas o hechiceras, siempre vienen a nuestra cabeza las imágenes de aquelarres donde estas mujeres danzan desnudas alrededor de hogueras, se convierten en gatos negros o bien sobrevuelan las casas de sus religiosos y atemorizados vecinos montadas sobre una escoba.
Pero lo cierto es que detrás de todas esas leyendas y falsos relatos se esconde mucho más y nada que podamos pensar relacionado con el maligno...
Ya habéis oído hablar de las muchas persecuciones en las que se vieron envueltas. Quizás los juicios más famosos son los de Salem en el siglo XVII, procesos judiciales que buscaban castigar los llamados actos de brujería.
Pero todas esas historias quedan muy lejos por ocurrir en la entonces colonia inglesa de Massachusetts, EE.UU, y lo cierto es que no hace falta irnos tan lejos, porque nosotros también pasamos por esa época oscura, aunque hay que aclarar que esa fobia, esa histeria popular que llevó a la hoguera a miles de mujeres, tuvo un impacto menor aquí en España y la mayoría de los juicios no terminaron con la pena de muerte.

La trama de esta novela nos lleva hasta Inglaterra, al periodo que se encuentra bajo el reinado de Jacobo I.
En ese periodo el rey inició varios procesos judiciales contra la brujería siendo uno de los más conocidos el que tuvo lugar en Pendle, condado de Lancashire. Un proceso basado, como otros muchos, en la superstición, en la psicosis colectiva y en las falsas acusaciones alimentadas por el miedo que nacen de la envidia y de las viejas rencillas.

Ahora vuelvo al comienzo de esta reseña para retomar la cuestión que allí os planteaba, esas historias que se esconden detrás de las leyendas sobre brujas...
En toda Europa las mujeres sufrieron la misma situación.
El poder eclesiástico y político había desarrollado un modelo social masculino. Las mujeres eramos un bien material; no podíamos estudiar y menos aún tener conocimientos médicos que pudieran poner en tela de juicio un diagnóstico procedente de un hombre.
La curación y el conocimiento, o el estudio del cuerpo humano quedaba limitado a físicos o médicos, y nosotras eramos una vez más desplazadas; únicamente podíamos ejercer como comadronas. Los conocimientos sobre herboristería pasaron a estar vigilados, y de ahí a perseguidos solo hay un paso muy pequeño.
De esa forma, las curanderas, antaño tan apreciadas por la sociedad, empezaron a ser consideradas brujas, ya que la imagen de una mujer con conocimientos en esa materia era impensable, esa sabiduría solo podían proceder de pactos con el demonio.

Dicho esto vuelvo al argumento de la novela.
La vida de nuestra protagonista, Fleetwood Shuttleworth, corre peligro. Las mujeres estamos relegadas a ser meros objetos de adorno y llegado el momento vasijas que mantengan la sucesión. Pero en Fleetwood ninguno de los embarazos ha tenido un final feliz.
Por encima de ese miedo que siente a perder la vida impera la presión social, y esa presión por no dar un heredero la empuja a una situación extrema, a entrar en contacto con una joven curandera.

No os voy a decir que sea una gran novela, que nos vaya a revelar datos que no conozcamos, porque esta narración puede recordarnos en algunos aspectos a la obra de William Harrison Ainsworth, "Las brujas de Lancanshire", escrita en 1849 inspirada a su vez en el proceso real que tuvo lugar en 1612. Tampoco os diré que tenga grandes personajes que marquen al lector, pero sí es una narración que entretiene y cuya trama está muy bien hilvanada.
Está narrado con un estilo sencillo y quizás la mejor parte son las descripciones que te llevan a imaginar con facilidad escenarios y diferentes ambientes, sin olvidar, por supuesto, la descripción que hace sobre el papel de la mujer.
Según avanza la trama la tensión aumenta y nos acerca a un final que quizás pueda resultar demasiado previsible, pero no es un detalle que enturbie el desarrollo de la historia. Lo que menos me ha gustado de ese final es la rapidez a la hora de terminar.
Los personajes no tienen un gran desarrollo, pero sí es cierto que las dos protagonistas evolucionan y muestran un cambio que el lector aplaude, llegando a anular el comportamiento del resto de personajes, entre los que se incluyen los masculinos, y es que precisamente de eso se trata, de convertir en heroínas a las siempre ninguneadas.

Dicho todo esto, es un libro que recomiendo, porque lo importante es disfrutar y desconectar. "Las malditas" es la primera novela de Stacey Halls y lo cierto es que augura un futuro bastante prometedor.


martes, 7 de abril de 2020

La sociedad literaria del pastel de piel de patata de Guernsey de Mary Ann Shaffer y Annie Barrows

Sinopsis:

En un Londres devastado por las bombas y que empieza a recuperarse de las terribles heridas de la Segunda Guerra Mundial, Juliet Ashton, una joven escritora en busca de inspiración novelesca, recibe la carta de un desconocido llamado Dawsey Adams. El hombre, que vive en la isla de Guernsey, un pequeño enclave en el canal de la Mancha, está leyendo un libro de Charles Lamb que había pertenecido con anterioridad a Juliet. ¿Cómo ha llegado ese ejemplar hasta Guernsey? ¿Por qué Dawsey decide ponerse en contacto con Juliet? Dawsey es miembro del club de lectura La Sociedad Literaria del Pastel de Piel de Patata de Guernsey, creado en circunstancias difíciles durante la contienda, una rareza en tiempos de la ocupación alemana. Cuando Juliet acepta la invitación de estos excéntricos lectores para visitar Guernsey, entiende que ellos y su increíble sociedad literaria serán los personajes de su nueva novela, y su vida dará un vuelco para siempre.

Opinión:

Tenía pendiente este libro desde hace mucho tiempo, tanto que a raíz de hacerse la película en 2018 y tras el éxito mundial recogido, la editorial sacó una nueva reedición de la obra, sobra decir que mi ejemplar es de tirada anterior.
Esta historia fue publicada en 2008 y si os habéis fijado en su portada aparecen dos nombres.
Mary Ann Shaffer dejó inacabada la obra y fue su sobrina, Annie Barrows, la encargada de tomar el relevo y terminarla. Lo que más me ha gustado es no encontrar esa línea que podría haber sido una barrera si el estilo de ambas autoras hubiese resultado diferente.
La obra ha sido traducida a más de veinte idiomas y se han vendido más de cinco millones de ejemplares en todo el mundo.

Lo primero que debo decir es que esta novela, escrita de modo epistolar, me recordaba muchísimo a 84 Charing Cross, quizás por la estructura de la obra, por la época que refleja o simplemente porque retrata como la gente en momentos de adversidad se refugia en los libros; esto precisamente lo estamos viendo ahora, con todo lo que estamos pasando a consecuencia de la epidemia de Covid-19...

Esas cartas esconden la historia que poco a poco se va dibujando ante nuestros ojos. y los lectores ávidos de información nos refugiamos entre sus páginas, todo hay que decirlo, con un rol un poco cotilla. Queremos descubrir que se esconde detrás de esa sociedad literaria de extraño nombre y también detrás de Julie, la protagonista, y para hacerlo no dudamos en curiosear en el interior de su correspondencia personal, deseando conocer cada vez un poco más.

El libro se lee de forma muy rápida, no solo se debe a sus 304 páginas que no son muchas, sino que también  a su contenido; incluye una trama muy sencilla y original escrita con un estilo simple, el que se utilizaba cuando escribíamos una carta y donde lo que transmitíamos debía ser detallado de forma clara y concisa.

Como os digo, a través del intercambio de cartas vamos conociendo la historia general y también la personal, la que arrastra cada uno de los personajes, por lo tanto las autoras nos ofrecen un libro cargado de historias.
Ese intercambio epistolar va a cumplir una función múltiple.

  • Nos acerca a los personajes ofreciéndonos una visión real de como son.
  • También sirve para hacer cercana la historia, para que empaticemos con ellos, porque su relato es íntimo, va a estar cargado de anécdotas y también de relatos trágicos.
¿Pero sabéis lo que más me gusta de este libro?, pues que una serie de anécdotas o un montón de cartas, no son suficientes para crear un libro. 
Ese compendio de magníficas historias, unas alegres y otras tristes, necesitan un hilo que las una, una trama central que las amalgame; y aquí precisamente ocurre esto.
Juliet es ese elemento que necesitamos para unir, porque ella será la encargada de ir narrando todo lo que sucede a su alrededor.
Por poneros un ejemplo, es todo lo contrario a lo que ocurre en la obra de Madame de Sevigné. Ese libro al que me refiero es una compilación de cartas dirigidas a su hija, su finalidad es personal, es contarle, a través de esa correspondencia, los últimos cotilleos de la corte de Luis XIV. 
Su lectura es interesante pero no emociona ni enamora, como dijo Napoleón tras su lectura:
"Son claras batidas a punto de nieve que no producen empacho pero tampoco aportan nada."
En defensa de Madame de Sevigné dire: que las cartas no estaban pensadas para ser publicadas, ese hecho se debió a un familiar indiscreto. Esa correspondencia era privada y le falta ese centro del que os hablaba, ese núcleo que las una...


Y poco más puedo decir sobre esta obra, tan solo me queda comentar que el final me dejó algo fría, me pareció abrupto.
Pensé que la obra terminaría con la publicación del libro, trama central de la historia, o puede que se deba al deseo de seguir conociendo más a esos encantadores personajes que ya formaban parte de mí, y que ahora me dejaban un poco huérfana, sin conocer lo que les depararía el futuro.
Sea como sea, lo cierto es que me quedé con ganas de más; como siempre os digo, no es un problema del libro ni de las autoras, es un problema personal, de cada lector, y a mí lo único que me queda es despedirme y recomendarlo.



sábado, 8 de febrero de 2020

Caen estrellas fugaces de Jose Gil Romero y Goretti Irisarri

Caen estrellas fugaces (Todos los muertos 01)
Sinopsis:

El cielo de Madrid se tiñe de rojo sangre... El firmamento parece venirse abajo.
Pero este solo es el primero de una serie de sucesos extraordinarios. A lo largo de dos intensos días de septiembre de 1859, dos personajes opuestos llevarán a cabo la investigación de estos fenómenos. Él es un hombre huraño y cínico, aferrado a la razón, antiguo investigador de falsos milagros que ya no cree en nada; ella, una joven vidente que puede percibir lo que la razón niega pero que vive atemorizada por inquietantes visiones.
Su aventura les conducirá hasta los infiernos, la ciudad de abajo, surcada por pasadizos ocultos; y también a los cielos, sobre los resbaladizos tejados. Juntos, recorrerán ese siglo XIX que se debate entre la fe y la ciencia, la luz y la oscuridad. Allí, donde acechan los monstruos, una singular belleza brilla junto a lo siniestro.
«-¿Qué es la sociedad Hermética? -pregunta el hombre de los bastones. Nada más escuchar ese nombre, al niño le flaquean las piernas. -¿Usted cree en el demonio, señor Luzón?»

Opinión: Caen estrellas fugaces (Todos los muertos 01)


"Hay hombres buenos, y hombres malvados. No hace falta recurrir a demonios para explicar los actos terribles de algunas personas."

Hace tiempo que tenía este libro en mi estantería pendiente de leer. Entre unas lecturas que terminan adelantando a otras, las que se cuelan, las lecturas conjuntas... me habían llevado a olvidarme totalmente de él. Fue Anabel Samani quien me lo recordó e inmediatamente pasó a la primera línea de lectura.

Este libro es el primero de una trilogía que lleva el título de Todos los muertos, y en él se recrea un universo que mezcla la novela histórica con el género de fantasía y el suspense.
La historia nos transporta hasta el Madrid del siglo XIX, justo en 1859 y voy a intentar mostraros los puntos más llamativos y que han hecho de esta lectura una buena experiencia.

Lo primero es que a pesar de utilizar la fantasía para relatar muchos de los sucesos narrados, algunos de ellos están basados en hechos reales, como por ejemplo el momento que da inicio a la novela.
En 1859, según relatan los diarios de la época, el cielo de Madrid se vio cubierto por una aurora boreal, resultado de una tormenta solar conocida como evento Carrington, la tormenta solar más potente de toda la historia y que pudo verse en latitudes medias como Roma o Madrid, e incluso en latitudes más bajas como Cuba.

Otro detalle que me ha gustado es el tipo de narrador empleado, uno omnisciente que no solo nos detalla el Madrid de la época, sino que también nos informa de los cambios que experimentará la ciudad con el paso de los años e incluso de los siglos.
De esa forma, para los que desconocen parte de la historia de la capital, pueden conocer edificios y calles al tiempo que trazan un mapa en su cabeza que muestra su evolución, conociendo el pasado y el presente de esos escenarios.

La obra tiene varios hilos argumentales que se van cruzando y a través de ellos conoceremos a los personajes principales, y aquí llega otro detalle también a tener en cuenta.
Lo normal en una historia es tener personajes buenos y malos, donde el héroe se debe enfrentar a un antagonista a su altura, pero aquí no, aquí todos los personajes están bañados de más sombras que luces, tienen un pasado oscuro que les marca y que en nosotros dejará huella.
Creo que los personajes son "uno"de los platos fuertes de esta historia, porque los autores nos ofrecen una meticulosa descripción de sus mecanismos internos.

También puedo deciros que juegan, moldeando a su antojo los limites de ficción y realidad, así que no es de extrañar encontrarnos entre las páginas de esta novela a personajes reales caminando junto a ficticios.

Reconozco que la época que sirve de ambientación me fascina, pero en este libro he encontrado una historia que además me ha sorprendido, uno de los fallos, porque creo que hay un par, es algo que ya advertí al comienzo, este libro forma parte de una trilogía, y algunos hilos quedan en suspense sin atar hasta la siguiente novela, que por cierto, gracias a la demora que ha sufrido esta lectura ya está disponible la segunda entrega y casi el final de la saga.

El otro detalle del que os advertía y que puede ser tanto un pequeño error como una licencia del escritor, totalmente perdonable, es que aparece un jovencísimo Benito Pérez Galdós. Los que nos consideramos Galdosianos tenemos como primera fecha de referencia, que el insigne escritor llegó al Madrid Isabelino procedente de su Canarias natal a finales de 1862, cuando el joven contaba con tan solo 19 años. Después volvió a Canarias en el verano del 63 y retorno a la capital coincidiendo con el curso universitario para matricularse en Derecho.

Salvando este par de detallitos que he dejado para el final y que no llegan a enturbiar el buen aspecto de esta novela en general, os digo que tengo preparada ya la segunda parte, de lo que se desprende que el argumento me ha gustado y también la forma de desarrollarlo. Mantiene un buen ritmo narrativo a lo largo de la narración incorporando giros radicales en algunos momentos, también debo deciros que ese ritmo se intensifica en los dos capítulos finales.

martes, 31 de diciembre de 2019

El hijo del doctor de Ildefonso García-Serena

Sinopsis:

Novela histórica que muestra la ausencia del que se va y el gran drama de la emigración que sigue azotando a nuestra sociedad y separando a seres queridos. Un relato humano que comienza a finales del siglo XIX y que recorre todo el siglo XX.
Leo, el hijo del doctor republicano español, inicia un viaje para descifrar los enigmas que han rodeado a su familia a lo largo de décadas. Lo hace a partir del descubrimiento de un hecho insólito, sucedido un siglo atrás: la misteriosa desaparición de su bisabuelo Román que desencadenó un drama familiar irreversible.
Cuatro generaciones sufrirán las vicisitudes de su tiempo en diferentes escenarios: la España del final del siglo XIX, Barcelona y Buenos Aires; la II República, la Guerra Civil, la II Guerra Mundial y la invasión de Francia por las tropas de Hitler. A ello seguirá un nuevo éxodo a la Argentina, esta vez la de Perón y Evita, y después el retorno a la España franquista.
Un relato profundamente humano de seres atrapados en tiempos convulsos, que narra las emociones que inspira el desarraigo. Un homenaje a las lealtades, la amistad y el amor. Una memoria reivindicativa de la emigración y el exilio que arrastró a decenas de millones de europeos a América del Sur. Una historia viva de todos nosotros.

Opinión:

Hace cosa de un mes llegó a mis manos este libro, "El hijo del doctor", la segunda novela del escritor Ildefonso García-Serena, una historia profunda, cargada de emociones y basada en su propia experiencia. Ahora ha llegado el momento de mostraros mis impresiones y no hay mejor manera de hacerlo que dedicándole esta última entrada del año.

La novela arranca en 1888 con un misterio: la desaparición de un campesino, Román Muñiz.
A partir de esa premisa, de ese suceso que marcará la vida de varias generaciones, iremos descubriendo detalles sobre lo que realmente ocurrió, aunque este personaje, Román, ceda la mayor parte del protagonismo a su nieto, Mariano Muñiz.

De mano de Mariano vamos a iniciar un largo viaje a través del tiempo, pero dejadme que os haga una puntualización antes de comenzar a profundizar en los detalles.
Supongo que, tras leer la sinopsis, muchos estaréis pensando que este libro construido a modo de crónica familiar se va a limitar a narrar solo los acontecimientos alrededor de esa saga, los Muñiz, pero no es así.
Ellos son el hilo principal sobre el que se teje el argumento, pero a esa trama principal irán sumándose otros muchos relatos, configurando un entramado complejo y muy elaborado.
Los personajes solo van a ser el medio para guiarnos por la narración, al tiempo que los lectores adoptamos el papel de meros observadores, testigos con licencia para emocionarse.

Conoceremos los sucesos previos a la Guerra Civil, para después meternos de lleno en ella; también seremos testigos de algunos acontecimientos de la II Guerra Mundial; del posterior exilio en Francia; del forzado viaje hacia tierras argentinas y por último, el agónico retorno a España.
Pero como os iba diciendo, no es justo decir que este libro almacena tan solo la historia de los Muñiz, porque lo que realmente encontraremos entre las páginas de este libro, es el relato de un exilio.
La historia de miles de españoles que se vieron forzados a emigrar, un obligado destierro cargado de dolor y nostalgia; un tema muy delicado pero tratado con respeto y elegancia.
No nos va a hablar de vencedores ni vencidos, tan solo nos hablará de gente humilde, de personas.

Para esta crónica familiar, el autor hace uso de algunos saltos en el tiempo. No abusa de ellos y tampoco cortan ni interrumpen el argumento.
En otras historias parece que el uso de anacronías interfieren en el ritmo narrativo, dejando descolgado al lector, en este caso no sucede así, son tan suaves y están tan bien hiladas que consigue totalmente lo contrario, engancharnos más aún.
El ritmo pausado contribuye a que nos fijemos con más detalle no solo en lo que se cuenta, sino también en la cuidada y elegante prosa.
Solo hay un detalle que no me ha llegado a convencer, y es que algunos de los hechos que cuentan los personajes parecen que están contenidos, como si en el fondo escondiesen algo más que no se les permite contar.

Y ahora os menciono otro detalle que considero importante sobre el título...
La elección de éste puede dar lugar a confusión y hacernos pensar que el hijo de Mariano o "El hijo del doctor" va a tener un protagonismo destacado en la historia.
Pero no os dejéis engañar...
Ya os he dicho más arriba que Mariano va a ser el que lleve sobre sus hombros el peso de la historia; su hijo Leo, tan solo va a ser el encargado de cerrar el misterio y mostrarnos lo que realmente sucedió. Sinceramente, el último tramo de la historia, a pesar de ser donde se cierran los hilos, creo que es la que menos me ha gustado o sería más apropiado decir que es la que menos ha captado mi atención.

Dicho esto paso a comentaros que la obra, a grandes rasgos, cuenta con todos los ingredientes necesarios para permanecer en nuestra memoria: hechos históricos, detalles autobiográficos, un enigma y drama familiar, e infinidad de párrafos que nos harán reflexionar.
Como veis un relato que no solo nos contará detalles importantes de la vida de los Muñiz, sino que también nos acercará a la historia de España, esa que todos conocemos, aunque la gran mayoría sea de oídas.
La novela se divide en tres partes, aunque también encontraremos un prólogo y un epílogo, además de algo que se agradece al final, un árbol genealógico que facilita muchísimo la lectura.

La ciudad de Zaragoza se convertirá también, de forma indirecta, en un personaje; vamos a contar con su presencia de fondo en buena parte de la narración, pero tampoco ella logrará ensombrecer la soberbia actuación de Mariano.

Y ya para terminar...
Creo que el gran misterio con el que comienza el libro y que se va arrastrando a lo largo de todas sus páginas, tan solo es un Macguffin, una excusa argumental para engancharnos y hacer avanzar la trama.
Al llegar al final poco nos importa el misterio con el que comenzábamos la lectura... Hemos conocido a  grandes personajes, complejos y perfilados al detalle, y sus relatos incluyen otras muchas historias que nos enamorarán, haciendo olvidar todo lo que hay detrás.


miércoles, 4 de diciembre de 2019

El vestido de Jennifer Robson

Sinopsis:

Londres, 1947.
Asediados por el frío invierno, los británicos padecen el racionamiento a pesar de su victoria en la Segunda Guerra Mundial. Pero Buckingham Palace remontará los ánimos de la nación con el anuncio del compromiso de la princesa Isabel.
Para Ann y Miriam, bordadoras en el taller de un famoso modisto, la boda es más que una celebración. Han sido elegidas para un honor único en la vida: crear los bellísimos bordados que adornarán el vestido de novia de la futura reina de Inglaterra. Una oportunidad única para una chica inglesa de clase trabajadora y una emigrada francesa que ha sobrevivido al régimen nazi.

Opinión:

Sabéis que siempre en mis reseñas intento ser lo más objetiva posible.
Siempre reseño lo que me gusta y lo que no, porque creo que hay que ser justos con los lectores que seguís los blogs. Si un libro no me ha gustado intento indicar esos puntos en los que creo que falla, para no engañaros con falsas promesas.

Reconozco que esa objetividad muchas veces es complicada, porque no deja de depender de gustos personales, lo cual la convierte en subjetiva; y últimamente, parece que lo subjetivo es malo. Yo en cambio, soy de las que piensan que subjetivo y no argumentable distan de ser sinónimos.
Con esto, lo único que quiero decir, aunque parezca rebuscado, es que yo intento en todos mis comentarios, señalar lo que considero positivo y lo que no, pensando que más allá de estas líneas siempre habrá un lector al que puede que interese la historia.

Dicho esto, os cuento que cuando empecé esta novela lo hice con muchas ganas, pero a mitad de lectura esas ganas volaron, ahora veréis por qué.

El punto de observación para el lector será 1947. Ahí nos vamos a encontrar con dos hilos argumentales, y esa será la fecha en que transcurra la mayor parte de esta historia, aunque también hay un hilo en la actualidad, donde el personaje del presente intentará averiguar y rellenar vacíos.

Como veis no os estoy hablando de nada novedoso, esta estructura la hemos visto hasta la saciedad.
A esto de emplear varias lineas temporales que terminan relacionándose según avanza la trama, se le denomina Acronía, ¡ojo!, no confundir con Anacronía que es como se llama a los saltos en el tiempo, y hay autoras que basan toda su obra en esta estructura que parece un juego de tiempos y espacios, y donde los personajes femeninos de la época actual, buscan resolver un misterio familiar.

Aquí en este punto, es donde me cuesta que mis gustos no interfieran.
Yo prescindiría de la linea argumental del presente; creo que la historia es interesante sin tener que recurrir a ella, pero esta no es mi novela...
Sin este personaje en cuestión, el del presente, la historia sería lineal, los acontecimientos estarían ordenados de forma cronológica.
Con los saltos en el tiempo, se intenta generar dramatismo o suspense, pero es que hay historias que no lo necesitan. La trama dentro de su sencillez resulta atractiva y tanto salto parece que intenta desviar la atención de lo real en este caso, se emplea para rellenar, es pura paja, porque después vemos que ese hilo no aporta nada y con él no vamos a ningún lado.
Lo que se descubre en él se intuye y después nos lo corroboran con su narración los personajes de 1947.

Pero voy a seguir hablando de los saltos en el tiempo...
Yo en una obra busco emoción, intensidad, y aquí precisamente esos saltos al pasado me frenaban el ritmo narrativo, no me aportaban nada, ni suspense ni datos sorprendentes.

La trama ya os lo he dicho, se sitúa en 1947 en Inglaterra.
El país tras el conflicto bélico está arruinado, el Imperio se derrumba y acaban de sufrir el invierno más frío. Aun así, la sociedad inglesa se vuelca con la boda de la princesa Isabel, no les calienta ni les llena el estómago, pero ese acontecimiento les permite soñar con un futuro próximo y que éste sea mejor.
Con solo esa premisa ya debería resultar interesante la novela; creo que le sobran artificios. En esta novela más no es sinónimo de mejor...

Los personajes de Ann y Miriam describen a la perfección lo que miles de personas sufrieron tras la II Guerra Mundial, empatizamos con ellos, e incluso los secundarios aportan a la trama. Sabemos que hay una historia detrás de ellos, sean positivos o negativos, y eso da valor a la narración.
El personaje de la época actual es un lastre para la trama. No tiene ni una personalidad llamativa ni frases brillantes, para mí solo es relleno, al igual que el famoso vestido, que no es más que una argucia argumental de fondo, por mucho que se le intente dar protagonismo.
A medida que avanzan las páginas y el misterio va ganando posiciones, nuestro interés por el vestido se va esfumando.
Lo interesante, el encanto, el hechizo de esta novela, aunque pueda resultar repetitivo, son las vidas de Miriam y Ann; esa crónica en gama de grises que nos ofrecen y que está ligada a la trama de la obra.


martes, 8 de octubre de 2019

La catadora de Hitler de V.S. Alexander

Sinopsis:

Cuando los bombardeos de los Aliados comienzan a caer sobre Berlín, los padres de Magda deciden enviarla con sus tíos a las montañas, donde le consiguen un trabajo en el Berghof, el lugar de descanso de Hitler. Tras una serie de rigurosos exámenes físicos y mentales, es asignada a la cocina formando parte del grupo de mujeres dedicadas a catar los alimentos del Führer para asegurarse de que no estén envenenados.
En medio de la belleza de los Alpes bávaros, Magda se olvida de los horrores de la guerra y del peligro que supone su nuevo trabajo. Sin embargo, la calma se esfumará cuando conoce al capitán de las SS Karl Weber, un conspirador que intenta convencerla de que el Führer debe morir, y ella se convierte en la pieza más importante de un complot que pondrá a prueba su inteligencia y lealtad.

Opinión:

Hoy os hablo de "La catadora de Hitler", pero antes de empezar con la reseña debo hacer una pequeña puntualización.
Esta novela no es una biografía de Margot Wölk, la única superviviente de las catadoras de Hitler, pero sí es cierto que varias escenas aquí narradas se basan en su experiencia.

Magda, nuestra protagonista, toma la palabra; da voz a una de las quince mujeres que se jugaban la vida, varias veces al día, probando la comida del Fürer, intentado que no le asesinasen.
Pero no podemos creernos al pie de la letra todo lo que sucede al personaje.
Ella será el medio para relatarnos, novelándolo, otro de esos episodios de la II Guerra Mundial, verídico pero desconocido por muchos de nosotros.

La historia, como os digo, esta basada o inspirada en Margot.
En este caso, Magda junto a otros personajes ficticios, se entremezclarán con los reales, borrando esa linea que existe entre realidad y ficción.
Pero insisto, no olvidéis que entre las páginas de este libro se esconde una parte muy importante de licencia del escritor, aunque lo que se vive de fondo sea totalmente cierto.

Realmente lo bueno, quizás lo que más me ha llamado la atención, es que mientras lees olvidas todo lo que acabo de mencionar.
El lector no se cuestiona si parte de lo que narra Magda es cierto o no, lo único importante es que es un relato bien contado, siguiendo el hilo de los hechos reales.

Magda es llevada al Berghof, el refugio que tiene en los Alpes el dictador, y allí se verá inmersa en un mundo de desconfianza y temor.
El Berghof es una especie de microcosmos, aislado, recóndito y que les aleja de la realidad de la guerra. Ella se verá involucrada en la famosa "Operación Valkiria", lo que hoy conocemos como otro intento fallido de asesinar a Adolf Hitler en julio de 1944.

"Es como si viviéramos en un mundo fabricado que se encoge día tras día. Puedo sentir que las paredes se nos vienen encima. Sobre Alemania, sobre Berlín, sobre nosotros." .

La historia comienza con un pequeño prólogo fechado en 2013, donde la protagonista, ahora una anciana, nos cuenta que estuvo junto a Hitler el día de su muerte.
A partir de ahí, recurre a una narración retrospectiva que nos sitúa a principios de 1943. para relatarnos, desde el comienzo, como llegó a ser una de las catadoras.
Desde ese punto el relato avanzará de forma lineal...

Magda irá ascendiendo, valiéndose de su inteligencia, pero cualquier acción poco meditada puede ser el fin, no solo de ella, sino también de su familia.
Este detalle que acabo de mencionar, es el generador de tensión, porque todas sus acciones están marcadas no solo por esa época peligrosa que le ha tocado vivir sino también por el ambiente en el que se ha instalado... donde no existe el mañana y pensar en él es algo que no puede permitirse.

El estilo narrativo es directo y sencillo.
La trama se centra en todo lo que ocurre alrededor de la joven, sin olvidar mostrarnos la lucha que se libra en su interior, entre su deber como alemana, como trabajadora al servicio del Reich y sus verdaderas lealtades.

Los personajes se dividen en dos grupos: reales y ficticios, pero también existe otra subdivisión, los buenos y los que desde el comienzo no nos van a gustar.
De entre todos estos personajes solo hay uno que sobresale, y es precisamente ella, no solo porque sea la protagonista, sino también la cronista y nuestra guía por el relato.

Es cierto que, como habéis podido ver, también es la historia de Alemania, pero solo tratada de fondo. Magda nos muestra lo que sucede a su alrededor, lo que le afecta a ella. Supongo que estaréis pensando que Hitler también debe ser un gran personaje, porque su protagonismo histórico así lo requiere; pero aquí el dictador es tan solo un mero secundario. Entra y sale de los escenarios, sabemos que siempre está de fondo, como si fuese un personaje omnipresente, pero siempre con un protagonismo pasivo.
A pesar de esto, me ha gustado muchísimo la descripción que se hace sobre el dictador. Aunque no profundiza en él, sí nos muestra esa atracción que desprendía, toda esa propaganda engañosa que vertían sobre Alemania y que llevaba a sus gentes a confiar plenamente en los delirios de un loco. El autor tampoco omite en esa descripción el deterioro físico que va sufriendo y que poco se menciona en otros libros.

Esta obra esconde una historia emocionante, con intrigas y grandes momentos de tensión, sin olvidar por supuesto a unos personajes bastante interesantes.
Siempre me han gustado las historias inspiradas en la II Guerra Mundial, y esta, al igual que "La ladrona de libros" deja ese regusto tan especial, ese sabor agridulce que hace que sus personajes y la trama perduren en el tiempo.

"Al otro lado de la ventana, el mundo parecía soleado y alegre, pero, al igual que todo lo demás, el agradable clima no era más que una ilusión, una distracción de la verdad" .

Para terminar os diré que, aunque la historia de Magda es el corazón de esta novela, este tipo de obras siempre esconden mucho más, manipulación ideológica, muerte y destrucción, extremismo... resumiendo, historias que nos hacen reflexionar.


martes, 10 de septiembre de 2019

Cocinar un oso de Mikael Niemi

Sinopsis:

Verano de 1852.
Durante un paseo por los bosques del norte de Suecia, el pastor Lars Levi Læstadius y el joven Jussi descubren el rastro de una joven desaparecida días antes. Los malos presagios se cumplen al encontrar poco después el cuerpo de la chica con indicios de haber sido atacada por un oso.
Læstadius, gran aficionado a la botánica y con un ojo muy bien entrenado para los detalles más pequeños, no ve tan claro que la muerte sea obra de un animal.
Cuando una segunda joven sea atacada, en esta ocasión por un desconocido, Læstadius y su joven acompañante emprenderán una atípica investigación que pondrá contra las cuerdas a toda la comunidad.

Opinión:

Hoy voy a hablaros de "Cocinar un oso", un noir nórdico, con sutiles notas de thriller histórico, que hay que dejar reposar para saborearlo después, en todo su esplendor, aunque también haya que resaltar momentos con un ligero sabor agridulce.

El mundo editorial lo compara con "El nombre de la rosa"; yo la verdad no encuentro las similitudes, salvo que el protagonista, Lars Levi Læstadius, es un religioso y lleva con él a un joven pupilo que nos irá relatando la investigación, al igual que ocurría en la obra de Umberto Eco.

Al margen de esas vagas comparaciones, las obras se parecen como un huevo a una castaña...
Umberto Eco nos ofrecía una novela cargada de simbolismo religioso, muy descriptiva y quizás donde se abusaba de explicaciones y lecciones históricas.
Conocíamos, al detalle, la historia que se escondía tras Guillermo de Baskerville y de Adso de Melk, al tiempo que se esclarecían los siniestros crímenes, incluyendo las luchas de poder de las distintas congregaciones religiosas, no solo a nivel interno, sino también entre ellas.

En esta obra, Mikael Niemi no aborda así la historia.
Læstadius es un personaje histórico, nos lo cuentan al final, pero noto una falta, una ausencia a la hora de profundizar en él, en los hechos que marcaron su vida y en la Historia de Suecia en general.
Los datos que se aportan sobre su vida, a lo largo de la novela, son muy escuetos, y si queremos saber más sobre el personaje debemos buscarlos nosotros. De no ser, como digo, por el epílogo, Læstadius pasaría por un personaje ficticio.

Otra gran diferencia entre las obras es la personalidad de los protagonistas.
Aunque ambos, tanto Guillermo como Læstadius, aportan el conocimiento y demuestran una gran pericia a la hora de investigar, al pastor protestante le falta empuje, arrojo, para enfrentarse y dar valor a sus descubrimientos sobre la opinión del resto.
En "Cocinar un oso", ya puestos a comparar, los personajes son más superficiales o más bien debería decir que no están tan dibujados al detalle, aunque resulten igual de perfectos.

Mikael Niemi nos ofrece a un personaje histórico que deberá luchar contra un imposible: el odio, el miedo, la ignorancia y las supersticiones.
Jussi, el joven sami que es pupilo del pastor, es el narrador principal, aunque en algunos momentos, Læstadius le tomará el relevo.
Esa es otra diferencia con la obra de Eco.
En El nombre de la rosa el protagonista era el investigador y el joven narrador solo era el medio para hacernos llegar su vida, y aquí, en cambio, el protagonismo varía, dependiendo del personaje que narra. Cuando el narrador es Jussi, su relato ensalza las acciones del pastor, y lo mismo ocurre cuando Læstadius toma el control narrativo.

Y aquí aparco las comparaciones porque no entiendo la manía que les ha dado a las editoriales por intentar dar más valor a una obra, impulsándose en el éxito de otra...

El personaje a destacar en este libro, es sin duda Jussi, alguien creado para desconcertar, rodeado de luces y sombras. Un narrador introspectivo y solitario, que habla de sí mismo.
Ha crecido en territorios agrestes y duros, y su experiencia personal ha forjado a golpes su personalidad; él es como ese territorio, libre y salvaje, detalle que justifica su aislamiento.
Pero Jussi y/o su narración tenían algo que impedía que conectase plenamente con el argumento, levantando una barrera invisible ante mí. Ese detalle, aunque pueda parecerlo, no es una nota negativa, son precisamente las imperfecciones que tienen los personajes, las que les alejan de ser superhéroes, lo que transforma la historia, de ser corriente a interesante, dándole el toque real y humano.

Por otro lado los acontecimientos y el modo de contarlos, influyen en el ritmo de la novela. En la primera mitad es más sosegado, cobrando intensidad según se va acercando el final.
El autor no se explaya en el uso de grandes descripciones, pero en cambio, cuando contemplamos los escenarios a través de la mirada de los personajes, no podemos sino alabar el lirismo que se desprende de ello, escueto pero intenso, un estallido de colores que iluminan los ambientes oscuros que predominan en la novela.

Os lo recomiendo, es una muy buena opción de lectura, y como nota curiosa, ya que hemos llegado al final, os digo que entre los asesinatos habrá uno muy curioso, que se encuandra dentro del tipo de "misterio de cuarto cerrado". ¿Podréis resolverlo?


martes, 28 de mayo de 2019

La catedrática de María López Villarquide

Sinopsis:

Esta es la apasionante e ignorada historia de Luisa de Medrano, la primera mujer que fue catedrática, nada menos que en el siglo XVI y en la Universidad de Salamanca, el centro del saber más prestigioso del mundo hispano.
Todo en la vida de Luisa fue extraordinario: hija de aristócratas, enseguida llamó la atención de la reina Isabel la Católica, quien la reclamó a su lado para que se educara en la corte con sus hijas Juana y Catalina y quien, a la vista de sus dotes, favoreció que fuera la primera mujer admitida en Salamanca.
En estos tiempos en los que tanto se habla de empoderamiento femenino, el ejemplo de la tenaz Luisa Medrano merece el reconocimiento que se le ha negado durante cinco siglos.

Opinión:

Hace algunos años conocí la historia de Luisa de Medrano y de otra contemporánea suya, Beatriz Galindo, más conocida como "La latina", y me parecieron dos mujeres dignas de ser recordadas; por ese motivo, en cuanto supe que la vida de la primera iba a ser novelada, no dudé a la hora de hacerme con un ejemplar.

Lo cierto es que los capítulos breves, sumados a la prosa sencilla, hacen que sus 336 páginas pasen volando ante nuestros ojos, pero también cabe señalar que hay algunos sucesos descritos en la trama, que si bien pudieron haber ocurrido porque sus protagonistas coinciden en tiempo y escenario, no existe documento alguno que los corrobore.
Debemos pensar por tanto, que para estos detalles mencionados, que ampliaré más al final de esta reseña, e incluso para rellenar algunos vacíos históricos, la autora hace uso de la licencia del escritor.
Podemos intuir como sería esta mujer: fuerte e independiente, segura de si misma, pero vuelvo a insistir, lo imaginamos sin saberlo a ciencia cierta, quizás ese sea el motivo de que la autora, María López Villarquide, haya decidido privar de voz propia a Luisa, a la hora de relatar su vida, y esta nos llegue a través de otros personajes que sí coincidieron con ella.

Por ese motivo os recuerdo que esta obra no es una biografía, es una historia donde parte de la trama es ficticia, pero donde el periodo histórico y la mayoría de los personajes son reales.
Otro detalle que no quiero olvidar mencionar es lo bien plasmado que aparece el papel destinado a las mujeres en el siglo XVI; consideradas débiles, influenciables y por lo tanto sin voz, lo que las llevaba a ser dependientes eternas de la custodia masculina.
Por supuesto, como en todas las épocas, hubo algunas que osaron romper los estereotipos impuestos, como esta valiente de la que hoy os hablo, aunque también es justo señalar que contó con más privilegios que otras al proceder de una familia aristócrata y que contaba con el beneplácito de la reina Isabel.

La novela se divide en ocho bloques, y cada una de esas partes contará con un narrador diferente.
No quiero profundizar demasiado en el contenido de esas partes porque le quitaría gracia a la historia, pero sí os diré que los primeros compases de esta historia van a estar marcados por relatar los avances académicos de Luisa.
Lo más significativo o lo que más me ha llamado la atención, en el conjunto de esta obra, son precisamente esos cronistas de los que os hablo al comienzo de este párrafo.
No van a desempeñar una simple función narrativa ya que ejercen también como personajes incidentales, apareciendo fugazmente dentro de la trama pero con un objetivo concreto; al ser testigos, nos acercan de forma veraz a la vida de esta mujer, pero también sirven de enlace ya que otros muchos personajes entrarán en escena de la mano de estos excepcionales testigos.

La primera narración nos llega de manos de Pedro de la Rhúa. preceptor de nobles.
Este narrador incidental llega al castillo de San Gregorio por orden de la reina Isabel la Católica, para hacerse cargo de la instrucción de los hijos de Magdalena Bravo. Esta última, tras el fallecimiento de su marido, Don Diego Medrano, debe acudir a la corte para sumarse al servicio de la reina como dueña.
El relato de Pedro de la Rhúa comenzará en 1487 y, durante los cinco años que desempeñe las funciones de tutor, dará fe de las notables aptitudes académicas de esa joven que conocemos porque con el tiempo se convertirá en la primera mujer catedrática, cubriendo plaza en la Universidad de Salamanca en sustitución de Antonio de Nebrija, autor de la primera gramática castellana.
Pero no avancemos acontecimientos, a través de las memorias de su preceptor, veremos como desde muy pequeña tiene una capacidad intelectual que rebasa con creces a la de cualquier niño de su edad, y una sed inquebrantable de conocimiento.

En 1492 llega el relevo narrativo, recayendo éste en las excepcionales manos de Doña Juana de Castilla, la que más tarde sería conocida como "Juana la loca".
En este periodo, en el cual nuestra protagonista pasa parte de su tiempo en la corte, también tendremos oportunidad de conocer a otros insignes personajes, como el Almirante Colón, Fernando de Rojas, Beatriz Galindo o el impresor Fadrique de Basilea.

El tercer narrador también va a ser una mujer: Isabel, la mejor amiga de Luisa y que es hija de Fadrique de Basilea, el impresor de confianza de la reina y en quien recae la grandiosa labor de imprimir la "Gramática castellana de Antonio de Nebrija".

El relato de la siguiente etapa surge de la pluma de uno de los grandes escritores españoles, Don Fernando de Rojas, autor de "La celestina", y cuya vida se cruzará en varias ocasiones con la de la protagonista.

La siguiente crónica nos llega de la anciana aya que acompañará a Luisa a Salamanca, quizás el relato más flojo de todo el libro y al que se le podía haber sacado más sustancia.

En la sexta parte hace acto de aparición uno de sus hermanos, Luis de Medrano, que también llegaría a ser catedrático y rector de la Universidad de Salamanca.
Este periodo será el más intenso y polémico, y por él veremos pasear tanto al cardenal Cisneros como a Luis Vives.

Para ir terminando os menciono los dos últimos narradores:
La séptima voz corresponde a uno de sus alumnos, y el narrador final recae en el personaje de su madre, Doña Magdalena Bravo, con cuya narración conoceremos los últimos días de la protagonista, en 1527.

Como ya os había advertido, todo mi comentario se ha centrado en el modo, en la forma de acercarnos a la vida de esta mujer singular, porque es el detalle que más resaltaba.
Los narradores hacen uso de su mirada crítica, influyen en la manera en que nos es presentada la historia, y sobre ellos recae el peso de la novela, aportando una narración bastante lineal, sin olvidar lo ya mencionado: hay algunos vacíos que se rellenan con la pluma e imaginación de la autora.
Ese es quizás el único fallo que he encontrado, el intentar ir un poco más allá... intentar profundizar o poner luz en algunos detalles desconocidos de la vida de esta pensadora española, que pueden llevar a ficcionar en exceso.
Lo que quiero decir con esto, es que si ya de por sí se conoce poco sobre la vida pública de Luisa de Medrano, tan solo existen tres o cuatro documentos de la época en los que aparezca citada, más difícil aún es encontrar menciones sobre su vida privada.
No hay que olvidar que esta mujer es una de las grandes olvidadas; su obra poética y filosófica se ha perdido, ya que su legado fue retirado por orden del rey, del emperador Carlos V, cuando prohibió que las mujeres asistieran a clase o las impartiesen.

Esta novela de la que hoy os he hablado tiene un poco de todo: novela histórica, romance, grandes personajes históricos que entran y salen de la trama, eso sí, convertidos en secundarios, pero sobre todo es la historia de una gran mujer, alguien que consiguió en su tiempo romper el techo de cristal y por ello la cortaron las alas.


miércoles, 1 de mayo de 2019

El nombre de la rosa de Umberto Eco

Sinopsis:

Valiéndose de características propias de la novela gótica, la crónica medieval, la novela policíaca, el relato ideológico en clave y la alegoría narrativa, El nombre de la rosa narra las actividades detectivescas de Guillermo de Baskerville para esclarecer los crímenes cometidos en una abadía benedictina...
Y a esta apasionante trama debe sumarse la admirable reconstrucción que no se detiene en lo exterior, sino que ahonda en las formas de pensar y sentir del siglo XVI.

Opinión:

Hoy os voy a hablar de una gran novela escrita por Umberto Eco y publicada en 1980.
Este libro tiene características de la novela histórica, de la gótica y también de la policíaca; una novela híbrida que para mi gusto roza la perfección y que debido al gran éxito y popularidad que obtuvo, fue llevada al cine por el cineasta francés Jean Jacques Annaud en 1986, con Sean Connery en el papel principal y con Christian Slater haciendo de su joven discípulo.

La historia que se narra en esta novela es de sobra conocida.
Los pasos de fray Guillermo de Baskerville, un antiguo inquisidor, y de su discípulo Adso de Melk, nos llevan hasta una abadía benedictina.
Corre el invierno de 1327 y Guillermo debe prepararse para una reunión que tendrá lugar tras esos muros, entre la legación del papa Juan XXII y los líderes de la orden franciscana.
Lo que en un principio va a ser una reunión donde se debatirá sobre la pobreza apostólica, termina complicándose, ya que el éxito de la reunión se ve amenazado por una serie de muertes violentas que los monjes del lugar asociarán con la llegada del anticristo.
El centro del que parten todos los extraños sucesos parece ser la biblioteca.
Una torre oscura, cargada de trampas y laberintos, que no solo es un almacén de cultura, también es el lugar donde se esconde un antiquísimo manuscrito que traerá la muerte a todo aquel que se atreva a leerlo.

La abadía va a convertirse por tanto, en un personaje más; un testigo mudo que sufrirá como el resto de los que habitan en ella el azote del horror.
Ese recinto monacal tiene un protagonismo ambiguo, ya que existe una abadía de noche y otra de día. Lógicamente lo que ocurre entre sus muros es bastante más interesante cuando se recubre con un halo de nocturnidad.
El misterio como podéis ver inunda las páginas desde el comienzo...

Esta obra se divide en siete días, y estos a su vez según las horas litúrgicas. No os asustéis si desconocéis como es esa distribución, porque hay una explicación muy clara al respecto en la nota antes del prólogo.

Si os estáis preguntado dónde reside la genialidad de la que os hablaba al comienzo y que convierte a este libro en una joya literaria, os diré que Umberto Eco consigue que la linea que separa realidad de ficción sea completamente imperceptible para los lectores. Para esa labor utiliza a los personajes; hace que los ficticios se entremezclen con los que se han hecho un hueco en la Historia por méritos propios, y también por supuesto, para esa misión de emborronar deliberadamente esa linea, se vale del narrador, Adso de Melk.

El narrador.

La crónica de Adso va a estar repleta de advertencias...
En primer lugar nos cuenta que escribe esas memorias, envueltas en muchos y vagos misterios, cuando ya es anciano; en un momento en que los recuerdos y la imaginación se funden en una mente fatigada, y también nos dice que intentará reflejar lo más fielmente posible los sucesos que ocurrieron en esa abadía de la cual no quiere reflejar ni nombre ni ubicación.
Por lo tanto ya tenéis los primeros avisos: su narración puede contener lagunas, e incluso como acabamos de ver, se suprimirán algunos datos de forma intencionada.

En Adso de Melk vamos a tener a un cronista muy activo que, además de esas advertencias que nos lanza desde las primeras páginas, no dudará a la hora de interrumpir su relato para hacer puntualizaciones sobre algunos hechos.
Con esto los lectores tenemos que andar con cuidado, porque sabemos que es un testigo parcial, un protagonista que solo puede contar lo que vio, y no debemos olvidar que su opinión es subjetiva.
Adso tampoco nos promete una descripción satisfactoria de todo lo que sucedió, tan solo nos ofrece un registro de hechos asombrosos y terribles, construido sobre la marcha y almacenado en su memoria, por lo tanto retomo lo dicho en el primer párrafo de esta sección dedicada al narrador, su relato estará muchas veces distorsionado por el paso del tiempo.

Tampoco nos va a ofrecer descripciones sobre los personajes salvo, claro está, cuando él considere que un rasgo muy definido o expresión de un rostro aparecen como signos de un lenguaje mudo pero elocuente; otro detalle que viene a confirmar que su narración está condicionada, porque de quien sí nos va a dar una descripción más atenta, como ya veréis, es de fray Guillermo de Baskerville, gran protagonista de esta obra al que no solo Adso termina por admirar.

Por lo tanto y resumiendo, sabemos que aunque podemos confiar en la buena fe del narrador, algunos datos pueden estar algo confusos.
Y ahora que ya os he presentado al narrador voy a hablaros un poco por encima de los personajes que más me han impactado.

Los mejores personajes.

Guillermo de Baskerville es un gran filósofo, un personaje sagaz y muy inteligente, capaz de percibir con claridad lo que el resto somos incapaces de ver aunque lo tengamos justo delante de nosotros; también hay que señalar que Guillermo, en ocasiones, resulta un poco arrogante por esa gran capacidad que tiene, y esa arrogancia le puede inducir al error.

Pero hay otro par de personajes que también me impactaron junto con el protagonista...
Uno es el anciano Jorge de Burgos.
Un personaje con el que el fanatismo religioso se ve representado a la perfección.
Él es la memoria de la biblioteca y el alma del scriptorium, alguien capaz de dominar al resto infundiendo temor a través del verbo. Posee una capacidad asombrosa para infundir temor valiéndose de unos sermones cargados de dramatismo alegórico que, por supuesto, hacen temblar hasta a las mismas piedras.

El otro es un personaje digno de mención por tener una filosofía muy particular, me estoy refiriendo a Salvatore.
A este personaje podemos verlo en todo su esplendor a pesar del poco protagonismo con el que cuenta. Es un personaje simple, pero ni inculto ni necio, alguien que ha aprendido a sobrevivir en una tierra castigada durante siglos por la miseria y el abuso de los señores feudales, alguien que sueña con un mundo distinto.

Todos estos personajes que he citado me llevan a hablaros de otro tema muy interesante que no podemos obviar, la simbología, y es que esta se halla oculta en muchos de los diálogos.
No solo es lo que se dice... sino también el cómo, ya que muchas frases llevan ocultas un doble sentido y como ya os he dicho, hay grandes filósofos entre los personajes principales que recurren a la alegoría para transmitir o hacer entender sus ideas.

Umberto Eco nos ofrece un reflejo realista de la sociedad del medievo.

Desconozco si la finalidad de Umberto Eco con esta novela era cubrir sus páginas con un ligero velo de crítica hacia determinados asuntos, como la visión que nos ofrece de la iglesia y que contemplamos con claridad a través de los juicios que emite Guillermo, o bien, si su propósito era que el lector reflexionase libremente sobre ello...
De lo que sí estoy segura es de que Umberto Eco nos ofrece un reflejo muy realista de la sociedad medieval. La descripción que hace sobre las luchas internas de la iglesia, que tuvieron lugar en ese periodo, se ajustan a los hechos.
Mientras que unas órdenes predicaban la renuncia a todos los bienes materiales, otras abogaban por todo lo contrario.
También se retrata fielmente el enfrentamiento que tuvo lugar entre el papa Juan XXII y Ludovico IV de Baviera, emperador del Sacro Imperio Romano Germánico, por aclarar quién debía gobernar por encima de quién.

Y por supuesto no puedo olvidar mencionar el papel destinado a las mujeres que también es descrito con acierto en el libro.
Solamente se nos reserva en él un papel minúsculo, sin derecho a una linea de texto, y la elegida para hacerlo cumple al pie de la letra con el arquetipo impuesto de "Eva".
Ella es la representación de la tentación, la llave que abre la puerta al pecado, la culpable de seducir con malas artes; un estigma que hemos arrastrado a lo largo de los siglos.

Para terminar os diré lo que menos me ha gustado...
El anciano Adso con su narración intenta mostrarnos la historia de forma lineal, pero en momentos por suerte muy puntuales, no puede evitar el irse por las ramas,al recordar con emoción los hechos que vivió en su juventud.
Esa explosión emotiva le lleva a recordar las enseñanzas de su mentor y los debates teológicos, que entre nosotros... aburren hasta a los muertos.
Aún así, esos momentos no pasan de ser anecdóticos y no le restan interés al conjunto de esta magnífica obra.


martes, 19 de febrero de 2019

Los restos del día de Kazuo Ishiguro

Sinopsis:

Inglaterra, julio de 1956. Stevens, el narrador, durante treinta años ha sido mayordomo de Darlington Hall. Lord Darlington murió hace tres años, y la propiedad pertenece ahora a un norteamericano. El mayordomo, por primera vez en su vida, hará un viaje. Su nuevo patrón regresará por unas semanas a su país, y le ha ofrecido al mayordomo su coche que fuera de Lord Darlington para que disfrute de unas vacaciones.
Y Stevens, en el antiguo, lento y señorial auto de sus patrones, cruzará durante días Inglaterra rumbo a Weymouth, donde vive la señora Benn, antigua ama de llaves de Darlington Hall. Y jornada a jornada, Ishiguro desplegará ante el lector una novela perfecta de luces y claroscuros, de máscaras que apenas se deslizan para desvelar una realidad mucho más amarga que los amables paisajes que el mayordomo deja atrás. Porque Stevens averigua que Lord Darlington fue un miembro de la clase dirigente inglesa que se dejó seducir por el fascismo y conspiró activamente para conseguir una alianza entre Inglaterra y Alemania. Y descubre, y también el lector, que hay algo peor incluso que haber servido a un hombre indigno...

Opinión:

Los restos del día o Lo que queda del día, la novela de la cual hoy os hablo, es una obra escrita en 1989 al más puro estilo british, con una mezcla de elegancia y sobriedad a partes iguales que logra sorprender al lector, sobre todo, cuando caemos en la cuenta de que el autor es japonés.
Es cierto que Kazuo Ishiguro, premio Nobel de literatura 2017, se trasladó con su familia a Londres con tan solo seis años, y ha tenido tiempo más que suficiente para amoldarse al estilo de allí, por no hablar de las costumbres tan distintas a las de su país de origen.
Lo raro, como digo, lo que logra sorprender, es la capacidad de acercarnos a la Inglaterra de mitad del siglo pasado, en el periodo posterior a la II Guerra Mundial, pero a esa sociedad oculta a la que solo se tenía acceso por la puerta de atrás de las mansiones y que nos muestra el comportamiento de los criados al detalle, haciendo uso de un lenguaje preciso o correcto, no sé cómo definirlo, pero sobre todo, elegante.
Kazuo Ishiguro, deja la narración de esta historia en manos de Stevens, un mayordomo que arrastra más de treinta años de servicio, educado dentro de ese clásico carácter inglés tan rígido, incapaz de mostrar un solo sentimiento, pero que pese a eso logrará ofrecernos un relato conmovedor.

Stevens haciendo uso de una narración muy personal, ira mostrándonos cuanto sucede a su alrededor, sin olvidar describir al detalle el comportamiento de sus señores. Lo hará sin omitir opiniones, sin valorar si lo que ve está bien o mal, y ahí reside el gran mérito de este narrador, que será capaz de contarnos una preciosa historia sin emitir ni un solo juicio.

Stevens es un personaje fascinante, íntegro, totalmente dedicado a su trabajo, capaz de asumir como propios los errores de otros, anteponiendo su profesión a su vida y a su corazón.
Este mayordomo tan carismático iniciará un viaje por Inglaterra, mientras su actual jefe, Mister John Farraday, viaja a su país natal, Estados Unidos.
El destino de Stevens es llegar a visitar a miss Kenton, antigua ama de llaves de la mansión Darlington Hall.
El viaje que inicia no solo será una excursión en la que descubrir magníficos paisajes, sino que también será el medio para guiarle hacia ese viaje interior, ahondando en la nostalgia.

Os he mencionado que la meta del viaje es visitar a miss Kenton, pues bien, ese personaje omnipresente en todos los capítulos, de la cual nos va a ir hablando Stevens, y que vamos a ir conociendo en profundidad, va a actuar a modo de Macguffin, porque solo contará con una breve aparición, en persona, al final de esta historia.
Miss Kenton, va a ser el motivo por el que Stevens inicia ese viaje; es una excusa argumental para que el mayordomo nos vaya contando los sucesos del pasado, pero ella no es importante, es prescindible, y como comprobaremos, tampoco resultará de vital importancia cuando el relato finalice. 


Os recomiendo esta novela, que no es muy extensa, pero no solo por la historia que nos cuenta Stevens o por su modo de hacerlo, tan delicado y profundizando en su interior, porque eso a algunos lectores les puede parecer aburrido, quizás por la apariencia sencilla de la trama. Tampoco por los hechos históricos que sirven de telón de fondo, sino más bien por la prosa de este autor que es especialmente sensible y resulta espectacular. 

Cuando acabamos de leer esta narración, nos sentimos huérfanos, nos vemos sentados junto a Stevens contemplando las luces del puerto. 
Hemos sido sus compañeros de viaje, y ese muro, esa barrera que él tenía levantada a su alrededor y que le hacía parecer frío, sin sentimientos, hemos sido testigos de como paso a paso, kilómetro a kilómetro ha ido desmoronándose, mostrándonos la realidad de esa personalidad sensible que se escondía detrás.
Para mí ha sido toda una experiencia... y si os estáis preguntando sobre lo extraño del título, os adelanto, que tan solo llegando al final de esta preciosa historia lograréis desentrañar el misterio.

 

viernes, 14 de diciembre de 2018

Calígula de Simon Turney

Sinopsis:

Cuando el moribundo Tiberius confía en la familia de Calígula la sucesión del imperio con el fin de restaurar el orden, el destino de Roma cambia y aparece uno de los tiranos más infames de la historia, Calígula.
Pero ¿era Calígula realmente un monstruo?
Olvídate de todo lo que crees saber y deja que sea Livilla, la hermana pequeña y confidente del emperador, quien te cuente qué es lo que realmente pasó: cómo su querido hermano se convirtió en el hombre más poderoso de la tierra y cómo, con mentiras, asesinatos y traiciones, Roma cambió para siempre… El primer volumen de una nueva serie sobre los emperadores malditos de Roma, aquellos que fueron borrados de la historia.
Una novela magistral que muestra a Calígula como nunca te lo habían contado.

Opinión:

Todos hemos oído hablar en más de una ocasión de Calígula, un emperador que dejó su huella en la historia por la maldad e irracionalidad con la que sembró su corto gobierno.
Por eso me ha resultado interesante esta novela, porque según se nos indica en la sinopsis, Calígula marcó un antes y un después en el Imperio Romano y se supone que esta obra rellena los vacíos que podemos tener sobre ese personaje.
Simon Turney nos ofrece una nueva visión sobre la figura de Cayo, a través de la narración de la que se convertiría en su mayor confidente, su hermana Julia Livila. 

Este autor hace gala de una excelente prosa, la narración es muy amena y dinámica, hace que las páginas vuelen literalmente en nuestras manos.
Siembra el relato de tensión, gracias a las anécdotas y curiosidades que se relatan, eso sí, sin dejar de lado los datos históricos, donde podremos apreciar las largas horas empleadas en documentarse.

Damnatio Memoriae o Abolitio Nominis

Este libro es el primero de una serie sobre los emperadores malditos de roma, aquellos que serían borrados de la historia mediante una práctica que consistía en condenar el recuerdo del que consideraban enemigo del Estado.
Esa práctica, adoptada de los griegos y que hoy conocemos como Damnatio Memoriae, en época del Imperio era conocida por otro nombre, Abolitio Nominis, y consistía en borrar el nombre e imágenes de cualquier inscripción pública que la tuviese, incluida la moneda.
De esa forma se negaba al emperador su ascenso al cielo, en otras palabras... se le negaba la divinidad, al tiempo que se le borraba de la historia.
Lo cierto es que solo tres emperadores sufrieron el Damnatio Memoriae de modo oficial, es decir, por aclamación popular y aprobación del Senado.
Esos tres emperadores fueron Domiciano, Publio Septimio Geta y Maximiliano; Calígula, nuestro protagonista, la sufrió de una forma más leve, ya que aunque obtuvo la aprobación oficial por aclamación popular unánime, no la obtuvo del Senado.

Pero hagamos memoria...

Nos encontramos en la primera fase de la época imperial, cuando el poder político de Roma recaía en las manos de una única persona, el emperador. Esa etapa denominada como Alto imperio se había iniciado con el gobierno del primer emperador, Augusto y ve continuidad en sus herederos, que le irán sucediendo en el poder. De esta forma vamos a entrar en contacto, en mayor o menor grado, con Tiberio, Calígula, Claudio y Nerón, aunque estos dos últimos, lo harán solo siendo mencionados al final.
Calígula, será quien tome el relevo de Tiberio, y se convierte no solo en el protagonista de esta novela, sino también en el hombre más poderoso de la tierra, eso sí, sosteniendo su Imperio sobre mentiras y asesinatos, y es que según el relato que nos hace llegar Livila, Calígula se caracterizará por ser un hombre de genio vivo y emociones intensas.

Narradora. Rompiendo los esquemas de una sociedad patriarcal.

El narrador como ya he mencionado en los primeros párrafos es Julia Livila, hija de Germánico y hermana de Calígula.
Ella va a ser quien nos guíe a lo largo de ese mandato de terror que tomó el relevo a otro no mucho mejor, el de Tiberio.
Livila nos relatará desde su papel de narrador testigo, los hechos en primera persona y de forma lineal, e intentará ofrecernos una imagen nueva, más humana y poco conocida de su hermano Cayo.

Aun así, hay que mencionar los pros y contras de esta cronista...
Livila nos va a ofrecer en todo momento su punto de vista, que sumado al grado de parentesco, a la proximidad de los dos personajes, hace que dudemos en algunos momentos de la fiabilidad del relato.

El lado bueno de este narrador, es que siempre será más neutral la versión de Livila que la del propio Calígula, si él fuese el encargado de guiarnos por su propia historia, ya que seguramente omitiría, de forma consciente, su comportamiento errático.
Lo otro que me ha gustado de esta elección, en la que coinciden el autor y Calígula, es dar más derechos a Livila.
Turney la dota de voz propia a la hora de narrar, nos muestra que es una mujer culta y prudente, digna de desempeñar ese papel, aunque ella no logre alcanzar el papel de protagonista absoluta ya que Calígula será el personaje omnipresente a lo largo de la obra.
Y en lo que respecta a Calígula, no solo decidió convertir a su hermana en consejera y confidente, rompiendo los esquemas de una sociedad patriarcal, sino que también concedió más libertad y derechos a las mujeres de la familia imperial. De esta forma ellas fueron las primeras en poder asistir a las reuniones del Senado e incluso sentarse junto a él, en el palco imperial. Algo que hasta el momento, ninguna mujer habría pensado.

Elenco protagonista.

Al principio puede parecernos una lectura un poco compleja, pero más que por el número de personajes es por la relación o parentesco existente entre ellos; ese ligero inconveniente se solventa de forma rápida ya que el autor adjunta un árbol genealógico en las primeras páginas.

Siguiendo con los personajes... sabemos que el protagonista indiscutible es Calígula y en segundo término Livila; el resto son incidentales, no van a contar con una presencia permanente en el relato. Irán entrando y saliendo de escena, aunque eso sí, algunos haciendo bastante ruido.

Toda historia bien contada suscita una controversia.

Creo que este apartado es bastante importante y no podía olvidarme de mencionarlo.
Esta versión que nos ofrece Simon Turney, difiere, a la hora de narrar algunos hechos, con la que nos han ofrecido hasta el momento otros historiadores.
Rompiendo una lanza en su favor hay que decir, que esas otras versiones, muchas veces proceden de crónicas o textos que se hicieron en la antigüedad, por individuos con ideas contrarias a Calígula, e incluso por personajes que vivieron siglos después, y que lógicamente no pudieron estar presentes en el momento de los hechos.
El boca a boca e incluso las malas lenguas, que ya existían en la época clásica, actuaban de la misma forma que las actuales fake news.
Como en toda historia, siempre existen dos versiones, la de los vencedores y la de los vencidos, lo que ocurre es que la mayoría de las veces, por no decir todas, la voz de estos últimos siempre queda eclipsada o silenciada.
El autor de este libro nos ofrece una de esas versiones, la que él considera que se ajusta más a la realidad; lo cierto es que el estudio de la historia antigua, solo puede realizarse sobre los restos arqueológicos y epigráficos, y claro está, en los documentos que se conserven de los testigos de la época, aunque como he citado hace un momento, esos testigos puedan estar condicionados o bien encantados de manipular la verdad.
Esto que acabo de citar, la imposibilidad de conocer los hechos de forma fehaciente, es quizás el único pero que podemos ponerle a la novela.

Terminando...

A mí esta novela me ha servido, como nos avisan en la sinopsis, para observar la figura de Calígula desde otra perspectiva.
Nadie va a negar a estas alturas que este emperador fue un monstruo, pero los acontecimientos que le persiguieron desde su infancia nos hacen verlo de una forma más amable.
Quizás, si su vida no hubiese estado marcada por hechos tan funestos, solo habría sigo alguien de mal carácter, desconfiado, mordaz y de comportamiento impredecible.
Creo que la muerte que le persiguió desde niño, le marcó y le empujó a convertirse en ese monstruo, quizás en eso consista el instinto de supervivencia.
El problema de Calígula fue que hizo un mal uso del poder, no encontró el límite en sus actos, y en el momento en que ese instinto de supervivencia daba el primer aviso, Calígula cortaba el asunto de raíz, quitando de en medio al sujeto molesto.
En resumidas cuentas, cada vez que le hervía la sangre, derramaba la de otros.

Y así, poco a poco hemos llegado al final de este comentario...
Todos conocemos el fin de Calígula:
Adoptó a su hermana como consejera, pero en su última etapa de gobierno prescindió de su racionalidad y se dejó confundir... eso me lleva a parafrasear a Mary Beard, una gran especialista en estudios clásicos, que en su día dijo:

“Si los romanos hubiesen tenido más en consideración a las mujeres, aún conservarían su imperio”.

Se puede decir más alto, pero no más claro.