martes, 17 de septiembre de 2019

El asesinato de Roger Ackroyd de Agatha Christie

Sinopsis:

El asesinato de Roger Ackroyd rompió todas las reglas de la novela policíaca y convirtió a Agatha Christie en un nombre reconocible.
Roger Ackroyd sabe demasiado. Sabe que la mujer que ama envenenó a su brutal primer marido. También sospecha que alguien la ha estado chantajeando. Ahora, trágicamente, le llega la noticia de que se ha quitado la vida con una sobredosis de drogas.
Pero el correo de la tarde trae a Roger una última y fatal información, que puede aportar alguna luz sobre la identidad del chantajista. Por desgracia, antes de que pueda terminar de leerla, es apuñalado por la espalda hasta morir.
Si usted no sabe nada de este libro le damos dos consejos: no comentarlo con nadie, y leerlo a toda velocidad, ya que contiene una de las mayores sorpresas de la historia de la novela negra.

Opinión:

Hace tiempo me propuse leer las obras más llamativas de Agatha Christie, y aunque muchas de ellas ya las había leído, esta vez para reseñarlas en el blog, he procurado hacerlo con más atención y detenimiento.
Lo bueno de sus historias, es que al compartir siempre los mismos elementos, es decir, un asesinato y un montón de sospechosos, tras haber pasado un tiempo, yo en concreto, tiendo a mezclar personajes y sucesos, con lo cual cada vez que releo su extensa obra, no recuerdo prácticamente ningún detalle, y cada libro aparece ante mí, como una nueva narración.

Todos los amantes de la obra de esta gran escritora inglesa, hemos oído hablar, en más de una ocasión, del título que he elegido para el leer en el taller de septiembre, El asesinato de Roger Ackroyd (1926).
Lo que no todos sabemos, es que esta novela, la cuarta que publicó, fue en realidad la que la lanzó a la fama, y está considerada no solo como una de sus mejores obras, sino también como la mejor del género policíaco.
Yo he encontrado detalles que pueden ser los motivos de considerarla así, pero supongo que habrá más...
El primero es que con cada nuevo descubrimiento la visión general del caso cambia, como si fuese un calidoscopio, y el otro, es el gran giro que nos depara el final y que desenmascara al asesino, alguien que ha sido capaz de mimetizarse a lo largo de la lectura.

Siempre he pensado que los autores de novela policíaca o enigma, debían ser grandes maestros en el arte de mentir, para poder disfrazar a la perfección a sus personajes, y Agatha demuestra serlo en esta historia, porque nos engaña desde la primera línea con gran habilidad e ingenio, al tiempo que nosotros nos vamos alejando de la verdadera realidad.
Seguimos los pasos de un asesino esquivo, que nos aleja de la verdad, y al final nos damos cuenta de que la solución al caso ha estado ante nuestros ojos desde el comienzo.
Dicen que cuatro ojos ven más que dos, y yo reconozco que ni con gafas he sido capaz de descubrir al asesino.

King's Abbot es un apacible pueblecito, cuyos habitantes tienen como único pasatiempo, "el cotilleo", y cuyo habitante más insigne es el personaje que va a dar título a esta novela, Rogelio Acroyd, aunque supongo que él hubiese preferido prescindir de ese protagonismo al que es empujado.
Todos sabemos por el título lo que deparará a Mr. Acroyd, y sabemos que el desarrollo de la historia gira alrededor de él.
Poirot, como siempre, intentará descubrir al asesino y sus motivos... pero ese no es el único asesinato que encontraremos en esta narración.
La muerte de Mrs. Ferrars, la noche del 16 al 17 de noviembre será el punto de partida para un caso, que se complica según avanza, y que nos lleva a conocer ese giro final sorprendente del que ya os he hablado.

En esta ocasión, en ausencia de Hastings, compañero y amigo del gran Poirot y que narra muchas de las peripecias del gran detective belga, nos encontramos con el Dr. Sheppard, un nuevo narrador que utiliza la primera persona.
Pero Sheppard no va a ser un narrador personaje al uso, ya que él mismo, esconde su protagonismo en un segundo plano; sus escritos solo van a ser el medio para hacernos llegar la historia.

Lo que más me ha gustado de él, es que, en ocasiones, no duda en emplear un tono cargado de ironía para relatarnos determinados hechos, sobre todo, cuando describe las dotes detectivescas de su hermana Caroline, alguien que permaneciendo sentada en casa y valiéndose de un eficiente servicio de información, formado en su mayoría por criadas y proveedores, consigue intuir pero con falta de tino.
Este último detalle, junto con el relato de Sheppard, es lo que nos hace, a la mayoría de los lectores, seguir una línea de pensamiento errónea; Sucede como con las novelas donde hace acto de aparición Hastings, el personaje llega a unas conclusiones que los lectores compartimos, pero que luego están lejos de la realidad, detalle que el gran Poirot no deja escapar añadiendo el puntito sarcástico.

Otro detalle a tener en cuenta es que el segundo capítulo, Sheppard lo emplea para presentarnos a todos los personajes importantes de King's Abbot. De esa forma, al entrar de lleno en el tercer capítulo, ya somos capaces de reconocer, sin dificultad, a los personajes que se moverán por la trama.

Para terminar...
Espero que mi pequeña reseña os haya despertado al menos la curiosidad o el instinto sabueso y os animéis a descubrir quién es el asesino; os aseguro que este libro no os defraudará.


martes, 10 de septiembre de 2019

Cocinar un oso de Mikael Niemi

Sinopsis:

Verano de 1852.
Durante un paseo por los bosques del norte de Suecia, el pastor Lars Levi Læstadius y el joven Jussi descubren el rastro de una joven desaparecida días antes. Los malos presagios se cumplen al encontrar poco después el cuerpo de la chica con indicios de haber sido atacada por un oso.
Læstadius, gran aficionado a la botánica y con un ojo muy bien entrenado para los detalles más pequeños, no ve tan claro que la muerte sea obra de un animal.
Cuando una segunda joven sea atacada, en esta ocasión por un desconocido, Læstadius y su joven acompañante emprenderán una atípica investigación que pondrá contra las cuerdas a toda la comunidad.

Opinión:

Hoy voy a hablaros de "Cocinar un oso", un noir nórdico, con sutiles notas de thriller histórico, que hay que dejar reposar para saborearlo después, en todo su esplendor, aunque también haya que resaltar momentos con un ligero sabor agridulce.

El mundo editorial lo compara con "El nombre de la rosa"; yo la verdad no encuentro las similitudes, salvo que el protagonista, Lars Levi Læstadius, es un religioso y lleva con él a un joven pupilo que nos irá relatando la investigación, al igual que ocurría en la obra de Umberto Eco.

Al margen de esas vagas comparaciones, las obras se parecen como un huevo a una castaña...
Umberto Eco nos ofrecía una novela cargada de simbolismo religioso, muy descriptiva y quizás donde se abusaba de explicaciones y lecciones históricas.
Conocíamos, al detalle, la historia que se escondía tras Guillermo de Baskerville y de Adso de Melk, al tiempo que se esclarecían los siniestros crímenes, incluyendo las luchas de poder de las distintas congregaciones religiosas, no solo a nivel interno, sino también entre ellas.

En esta obra, Mikael Niemi no aborda así la historia.
Læstadius es un personaje histórico, nos lo cuentan al final, pero noto una falta, una ausencia a la hora de profundizar en él, en los hechos que marcaron su vida y en la Historia de Suecia en general.
Los datos que se aportan sobre su vida, a lo largo de la novela, son muy escuetos, y si queremos saber más sobre el personaje debemos buscarlos nosotros. De no ser, como digo, por el epílogo, Læstadius pasaría por un personaje ficticio.

Otra gran diferencia entre las obras es la personalidad de los protagonistas.
Aunque ambos, tanto Guillermo como Læstadius, aportan el conocimiento y demuestran una gran pericia a la hora de investigar, al pastor protestante le falta empuje, arrojo, para enfrentarse y dar valor a sus descubrimientos sobre la opinión del resto.
En "Cocinar un oso", ya puestos a comparar, los personajes son más superficiales o más bien debería decir que no están tan dibujados al detalle, aunque resulten igual de perfectos.

Mikael Niemi nos ofrece a un personaje histórico que deberá luchar contra un imposible: el odio, el miedo, la ignorancia y las supersticiones.
Jussi, el joven sami que es pupilo del pastor, es el narrador principal, aunque en algunos momentos, Læstadius le tomará el relevo.
Esa es otra diferencia con la obra de Eco.
En El nombre de la rosa el protagonista era el investigador y el joven narrador solo era el medio para hacernos llegar su vida, y aquí, en cambio, el protagonismo varía, dependiendo del personaje que narra. Cuando el narrador es Jussi, su relato ensalza las acciones del pastor, y lo mismo ocurre cuando Læstadius toma el control narrativo.

Y aquí aparco las comparaciones porque no entiendo la manía que les ha dado a las editoriales por intentar dar más valor a una obra, impulsándose en el éxito de otra...

El personaje a destacar en este libro, es sin duda Jussi, alguien creado para desconcertar, rodeado de luces y sombras. Un narrador introspectivo y solitario, que habla de sí mismo.
Ha crecido en territorios agrestes y duros, y su experiencia personal ha forjado a golpes su personalidad; él es como ese territorio, libre y salvaje, detalle que justifica su aislamiento.
Pero Jussi y/o su narración tenían algo que impedía que conectase plenamente con el argumento, levantando una barrera invisible ante mí. Ese detalle, aunque pueda parecerlo, no es una nota negativa, son precisamente las imperfecciones que tienen los personajes, las que les alejan de ser superhéroes, lo que transforma la historia, de ser corriente a interesante, dándole el toque real y humano.

Por otro lado los acontecimientos y el modo de contarlos, influyen en el ritmo de la novela. En la primera mitad es más sosegado, cobrando intensidad según se va acercando el final.
El autor no se explaya en el uso de grandes descripciones, pero en cambio, cuando contemplamos los escenarios a través de la mirada de los personajes, no podemos sino alabar el lirismo que se desprende de ello, escueto pero intenso, un estallido de colores que iluminan los ambientes oscuros que predominan en la novela.

Os lo recomiendo, es una muy buena opción de lectura, y como nota curiosa, ya que hemos llegado al final, os digo que entre los asesinatos habrá uno muy curioso, que se encuandra dentro del tipo de "misterio de cuarto cerrado". ¿Podréis resolverlo?


martes, 3 de septiembre de 2019

La telaraña de Agatha Christie

Sinopsis:

Clarissa, la esposa de un diplomático del Foreign Office, es proclive a soñar despierta.
Suponiendo que un día encontrara un cadáver en la biblioteca, ¿qué haría?, se pregunta. Clarissa tiene la oportunidad de averiguarlo cuando un día descubre un cuerpo en la sala de su casa. Desesperada por deshacerse de él antes de que llegue su marido con un importante político extranjero, intenta convencer a sus tres invitados para que la ayuden y se conviertan así en sus cómplices. Cuando empieza a indagar en su entorno para descubrir al asesino, se ve sorprendida por la llegada de un inspector de policía que ha recibido una llamada anónima, y que necesita ser convencido de que allí no se ha cometido ningún asesinato...
Una brillante novelización de una de las obras teatrales de mayor éxito de Agatha Christie; una historia de desengaño y muerte que entusiasmará a los seguidores de la inolvidable autora.

Opinión:

Esta semana os traigo al blog otra reseña sobre la genial Agatha Christie, pero esta vez se trata de la novelización de una de sus obras de teatro más conocida y de mayor éxito, "La telaraña".
Esta obra fue creada para el teatro, y la adaptación, al formato de novela tradicional, fue encargada a Charles Osborne en 2008.
Este escritor, periodista y crítico, fue el único autor al que la herencia de Agatha Christie permitió producir obras adaptadas en su nombre, y lo cierto es que tras leer esta adaptación entiendo el motivo, logró captar el estilo de la autora de forma brillante, algo que no ha sucedido con Sophie Hannah, encargada de tomar el relevo, creando nuevas investigaciones para el inimitable Poirot.

Esta obra teatral fue escrita en 1954 y adornada con un humor muy fino y elegante, creo que es la única obra cómica que escribió Agatha Christie.
Clarissa, la protagonista, a la que ya conocéis por la sinopsis, tiene tendencia a gastar bromas, motivo por el cual los que la rodean, también tienen tendencia a no creerla.
Cuando la joven descubre un cadáver en la casa, momentos antes de que su marido llegue con dos  importantes invitados, la historia se le escapa de las manos.
Lo primero es convencer a sus amigos de que lo que cuenta es cierto y lo segundo, y no menos importante, deshacerse del cadáver.

Nos encontramos ante lo que se denomina como comedia de enredos o de situación, y os aseguró que la sonrisa está asegurada.
El desarrollo de la trama es complicado e ingenioso. Cada escena esconde una nueva vuelta de tuerca que complicará, más aún, la situación en la que se ven inmersos los protagonistas.

En esta obra teatral, al igual que sucedía en "La ratonera", no aparece ninguno de sus detectives fetiche, lo que sí encontraremos es la estructura que la hizo famosa: una mansión, un asesinato, y un montón de personajes, con motivos más que suficientes para haberlo cometido.
Clarissa, desde los primeros compases de esta historia, irá tejiendo a su alrededor una red de mentiras, red en la que al final, todos los personajes sin excepción, quedan atrapados.

Poco más puedo decir de una narración tan breve... si no habéis tenido la oportunidad de disfrutar de ninguna obra teatral de la excepcional autora, sin duda, esta es una de las mejores opciones, aunque se trate de una novelización, porque cuenta con notas de humor y suspense en la misma medida, y estoy segura de que no os defraudará.