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miércoles, 23 de octubre de 2019

IT de Stephen King

Sinopsis:

Tras lustros de tranquilidad y lejanía, una antigua promesa infantil les hace volver al lugar en el que vivieron su infancia y juventud como una terrible pesadilla.
Regresan a Derry para enfrentarse con su pasado y enterrar definitivamente la amenaza que los amargó durante su niñez.
Saben que pueden morir, pero son conscientes de que no conocerán la paz hasta que aquella cosa sea destruida para siempre.
It es una de las novelas más ambiciosas de Stephen King, donde ha logrado perfeccionar de un modo muy personal las claves del género de terror.

Opinión:

Supongo que ya habréis leído otras opiniones mías sobre este autor.
No solo creo que es el mejor autor del género de terror, sino que también el más completo y prolífico. Tiene una capacidad sorprendentemente imaginativa, aunque también hay que señalar que su carrera pasó por horas bajas.
Esta obra junto a Apocalipsis (que quiero releer en breve), El resplandor y El misterio de Salem's Lot, es de las que más me ha gustado; fue escrita en 1986 y tiene varios detalles curiosos que me gustaría comentaros.

🎈Pennywise.
Lo primero que quiero hacer es reivindicar el protagonismo de esta narración para el monstruo, porque parece que tanto los lectores como la editorial, por lo que veo en la sinopsis, se empeñan en situarle solo como antagonista y personaje secundario.
En general se dice que esta es la historia de una pandilla de chicos perseguidos por un monstruo, y no es del todo así.
Esta obra narra la historia de IT, un ser que lleva en la tierra más que nosotros; un monstruo capaz de cambiar de forma alimentándose de los terrores de sus víctimas y que despierta cada 27 años para alimentarse, sembrando el terror en Derry.

La pandilla de "Los perdedores", por supuesto que van a ser protagonistas, pero parece que le restan protagonismo a IT porque ellos además de ser personajes también desempeñan la función de narradores, y como tal, en algún momento tomarán las riendas del relato.

Lo que sí es cierto es que IT, en la primera parte, tiene una actuación más pasiva, aparece en varias escenas como un personaje incidental, mientras en la segunda parte el personaje reclama gran parte del protagonismo.

🎈Derry.
Stephen King sitúa la trama de esta novela en Derry, ciudad ficticia ubicada en el estado de Maine. Según el autor, Derry es su interpretación de la ciudad de Bangor, ciudad que sí existe en ese mismo estado.
Los que conozcáis parte de la obra de King sabréis que sitúa la mayoría de sus novelas en ese estado, como si esa atmósfera fantástica que se respira allí fuese vigorizantemente creativa.


🎈Volviendo a Pennywise.
El escalofriante payaso, protagonista de esta novela, está inspirado en un asesino serial real, John Wayne Gacy, conocido como Pogo el Payaso. Este asesino en serie conmocionó a los Estados Unidos durante la década de los setenta tras asesinar a 33 personas, todas ellas adolescentes.
Pennywise es un personaje recurrente a lo largo de toda la obra de King, ya que aparecerá en varios libros mencionados... habrá que seguir buscando.

🎈Narradores y épocas.
Uno de los detalles que más me ha gustado es la alternancia de narradores. Vamos a tener un narrador en tercera persona omnisciente y al mismo tiempo narradores en primera persona, ya que cada uno de los integrantes de la pandilla de "Los perdedores" nos va a narrar parte de los hechos.
Esa alternancia nos puede resultar complicada al principio, si le añadimos que también vamos a enfrentarnos a una estructura narrativa no lineal, con alternancia de épocas, pasando de 1957 a 1985.

🎈Personajes.
Nos vamos a encontrar con los clásicos personajes de King; gente normal y corriente que se enfrentan al mal a pesar del terror que sienten. Quizás esto sea lo que nos hace empatizar con ellos y lo que da a sus obras el toque especial. Las situaciones narradas, irreales e incluso surrealistas, cambian bajo su pluma y nos hacen percibirlas como posiblemente reales.

🎈Manejando realidad y ficción.
Hay partes de esta historia que consiguen ponerte la piel de gallina. Te sientes en la piel del personaje, notas la soledad que le rodea y la impotencia ante los hechos que se le avecinan; no me refiero solamente a las escenas de terror. Los niños que protagonizan esta obra se enfrentan en soledad a los abusos y al maltrato, quizás por ese motivo, al estar juntos, forman una piña y se convierten en especiales. Da igual que seas gordo, tartamudo o de diferente raza o religión, juntos son Uno.

🎈IT vs Fantasmas.
Mucha gente dice que esta novela tiene muchas escenas y personajes, incluido el monstruo, que nos pueden recordar a Fantasmas de Dean Koontz, escrita en 1983.
Respecto a los monstruos, que ambos son capaces de cambiar de forma, existen infinidad de referencias anteriores, por ejemplo en la obra de Lovecraft.
Y respecto al argumento, y siempre bajo mi punto de vista, creo que King consiguió construir, con las mismas ideas, una historia sobradamente mejor, más compleja y elaborada, como estáis comprobando, a la que no le sobran páginas, e incluso remitiéndonos al final, King lo borda y lo hace real.

🎈Lo que más me ha gustado:
La técnica espectacular de King para transportarnos de la narración de un personaje a otro y del presente al pasado, y por supuesto los personajes, incluido Pennywise.

Una obra genial, que no os podéis perder.


martes, 27 de agosto de 2019

La señal de Maxime Chattam

Sinopsis:

El nuevo joven prodigio francés con siete millones de lectores en Francia, traducido a veinte idiomas. 
 «El heredero del King, primero en ventas y especialista en el thriller a la francesa.» 
El escritor Tom Spencer, su mujer Olivia, famosa presentadora de televisión, y sus tres hijos huyen del estrés de Nueva York para instalarse en Mahingan Falls, un pueblo de Nueva Inglaterra, refugio de paz. O eso creían.
Poco a poco se suceden extraños incidentes: Zoey, el bebé de la familia, no para de llorar; los animales parecen enloquecer; hay desapariciones y muertes inexplicables; una bandada de murciélagos cubre el cielo y luego muere en masa; las llamadas telefónicas se interrumpen por gritos, y algo aterrador se percibe en el bosque.
El joven policía Ethan Cobb debe enfrentarse a esta situación sin precedentes, y el propio Tom le acompañará en la búsqueda escalofriante y frenética de la verdad.
Una intriga monumental, en páginas y ambición, que ha conquistado a los lectores y a la crítica.

Opinión:

Hace tan solo unas semanas, en la reseña de "Oculta en la sombra" de Vanessa Savage, os dije que era una historia que los críticos relacionaban con una obra de Stephen King, concretamente con "El resplandor"; luego tras leerla resultaba que cualquier parecido con la realidad era pura coincidencia...
Pues bien, la novela de la que hoy os voy a hablar también carga desde el principio con la presión de que consideren al autor como heredero del estilo de King; el escritor de Maine debería andarse con pies de plomo, porque últimamente le están saliendo demasiados herederos...

Dicho esto, lo justo es decir que "La señal" es una buena novela, sin necesidad de que la relacionen o estar a la sombra de un gran autor.
Esta historia no solo tiene detalles que nos pueden recordar obras de King, sino que creo que es un homenaje a todo el género de terror, sin necesidad de mencionar a autores en concreto.

La trama sucede en Mahingan Falls, un pueblo de Nueva Inglaterra donde en apariencia, todo es paz y armonía; pero el idílico pueblecito esconde mucho más entre sus frondosos bosques.
A unos 20 km hacia el sur se encuentra la población de Salem, famosa por sus juicios de brujería en el siglo XVII, curiosamente la mayoría de las muchachas que fueron juzgadas allí procedían de Mahingan Falls, por entonces un villorio sin importancia. Ya tenemos, por lo tanto, el primer generador de intriga que actúa como pequeña pista de lo que va a suceder.
Pero la leyenda negra que ensombrece la historia de ese tranquilo pueblo no termina ahí, y según avancemos en las páginas de esta novela, comprobaremos que en sus comienzos, Mahingan Falls no fue ese remanso de paz que sus habitantes quieren vender.

Las casi setecientas páginas de este libro van a pasar ante nuestros ojos a un ritmo vertiginoso, y eso se debe a que cada capítulo esconde un sobresalto; ese detalle es algo que valoro, porque muy pocas han sido las narraciones que me han hecho sentir escalofríos constantes.
¿Cómo consigue Maxime Chattam beneficiarse de esa vulnerabilidad que crea en el lector? pues valiéndose de los personajes infantiles a los que hace, en apariencia, más débiles.
Los protagonistas principales van a ser un grupo de niños, y ellos serán los primeros, quizás por su mayor sensibilidad, en experimentar los aterradores incidentes.

Otro punto a favor es la ambientación que logra crear, valiéndose de referencias históricas y localizaciones, esos detalles están manejados con acierto, y todo en conjunto da como resultado una novela recomendable, perfecta para leer del tirón en verano.

No puedo olvidar mencionar que el ritmo narrativo no decae en ningún momento, es más... va en aumento hasta llegar al final.
El medio utilizado para conseguirlo son los cliffhangers. Maxime Chattam lleva a los personajes a situaciones extremas, y pausa en ese momento el relato, haciendo que saltemos hasta otra localización o a otro personaje, alcanzando una gran tensión psicológica.

Y ahora toca hablar de lo negativo... el final, quizás la nota discordante.
Aunque no deja ningún hilo abierto, esa forma de terminar no me llega a resultar del todo convincente.
El epílogo me da la sensación, comparándolo con el resto de la historia, de que es demasiado acelerado y la explicación de los acontecimientos desentona un poco con la complejidad que hemos visto en el nudo de la novela.
Creo que cuando nos hemos tragado seiscientas y pico páginas, entre introducción y desarrollo, veinte más no van a suponer un gran exceso, por lo tanto, mi opinión es que esa parte flojea un poco.

Otro detalle que me ha venido a la cabeza, tras dejar reposar este libro, es que hay muchos fragmentos, secuencias, que me hacen recordar otras obras del género de terror y/o películas, lo que ya mencionaba en el segundo párrafo de esta reseña... y aunque aparecen diseminadas a lo largo de la narración de forma muy equilibrada, eso puede ser a la larga algo negativo, porque esos retazos terminan restando originalidad y ensombrecen el resultado final, además de que inevitablemente nos llevan a comparar.

En definitiva...
La novela engancha; el suspense y los golpes de terror que impregnan cada uno de los capítulos convierten esta historia en interesante y a pesar de que ese final desentona un poco, toda en conjunto da lugar a una novela recomendable.


miércoles, 14 de agosto de 2019

Psicosis de Robert Bloch

Sinopsis:

Norman Bates, dueño de un apacible parador de carretera, recibe un día a una joven viajera cuyas palabras imprudentes causan una profunda conmoción en su vida extraña y solitaria; Bates, dominado por la presencia obsesiva de la figura materna, reacciona de modo inesperado: unos tragos de licor, una rendija en la pared, el rostro pintarrajeado de una anciana, una navaja de afeitar...
La narración, rápida y amena, se acelera de modo vertiginoso en los momento de máximo suspense hasta introducir al lector en el laberíntico infierno interior de una personalidad profundamente esquizofrénica.
Psicosis, obra maestra del género de intriga, fue escogida por Hitchcock para servir de argumento a la célebre película del mismo título.

Opinión:

Esta historia, la cual llevaba mucho tiempo posponiendo su lectura, fue escrita por Robert Bloch en 1959 y llevada al cine por Alfred Hitchcock en 1960.
El único inconveniente que he encontrado es que, si habéis visto la película antes de leer el libro, se pierde el factor sorpresa y eso puede desalentar a algunos futuros lectores de la obra.
Por mi parte, ese detalle no lo considero importante, porque me gusta comparar las obras escritas con sus versiones cinematográficas.

La novela se divide en 17 capítulos intensos.
La forma de narrar de Robert Bloch es muy fluida y precisa, y aunque se vale de las descripciones para que el lector se haga una idea clara y concisa del siniestro escenario y de los personajes, estas no llegan a ralentizar el ritmo narrativo ni a entorpecer la acción.
Los personajes, a través de su mirada, nos muestran detalles del escenario, se funden en él, y aunque a veces pueda parecer que esos detalles carecen de importancia, o que están de relleno, Bloch demuestra que todo lo que aparece citado es de vital importancia para el desarrollo de la trama.
De ahí, la gran importancia de que los autores en sus obras nos muestren en vez de limitarse a contar...

En esta novela, Robert Bloch nos acerca a un personaje con un trastorno de personalidad múltiple y con complejo de Edipo, por lo que en la época en que fue escrita y llevada al cine causó un gran impacto.
La obra está inspirada en los crímenes de Ed Gain, un asesino serial de Wisconsin y cuya personalidad Bloch consiguió plasmar con acierto.
El autor continuó con la historia ofreciendo a los lectores dos secuelas, Psyco II en 1982 y Psyco House en 1990, pero ninguna de ellas alcanzó el éxito de la primera.

La versión cinematográfica de Hitchcock es una adaptación bastante fiel de la obra en papel, pero es cierto que el cineasta se permitió algunas licencias, aunque estas no afectasen a la esencia original de la historia. Por ejemplo, cambió el nombre a los personajes y la apariencia física al gran protagonista, Norman Bates, pero como digo, eso no afecta al argumento.
Otro detalle que cambia, es la forma en que muere el personaje femenino, Marion Crane.
Hitchcock se vale del impacto visual, algo lógico, y en cambio en el libro ese impacto corre a cargo de la pluma detallada del autor y de la imaginación lectora. Las elipsis en el libro también juegan un papel bastante importante, ya que hay detalles que no se relatan pero se intuyen.
Bloch describe de forma breve a los personajes, pero esas descripciones nos bastan para crearnos una imagen clara tanto física como psicológica de como son, cosa que en el cine no es necesario.

Psicosis se ha convertido en un gran clásico del género de terror, y pese a lo citado en el primer párrafo, creo que es una obra de lectura muy recomendable, ya que en apenas cien páginas, su autor, es capaz de ofrecernos el perfil psicológico complejo y variable del protagonista.
Sin duda os la recomiendo...

A continuación os detallo las reseñas que he hecho sobre libros y que posteriormente fueron llevadas al cine por Hitchcock.
Crimen perfecto
Extraños en un tren
La dama desaparece o Alarma en el expreso.
La ventana indiscreta.  
Pero... ¿Quién mató a Harry?
Rebeca
             
                 

martes, 12 de marzo de 2019

Cinco tumbas sin lápida de Tony Jiménez

Sinopsis:

George Campbell lo tenía todo. Su vida estaba completa, con una esposa perfecta, una comunidad que le quería y sus triunfos como escritor. Pero todo se torció un buen día, lo que le empujó a huir del pueblo que le había visto nacer. Un tiempo después, preparado para enfrentarse a sus demonios, regresa a Shelter Mountain, un lugar donde nada es lo que parece.
En todos los pueblos hay historias, leyendas, relatos siniestros, pero en Shelter Mountain es diferente. Algo oscuro anida en sus bosques, algo terrible, que lleva esperando a George mucho tiempo.
Mientras el escritor trata de encontrar otra vez la inspiración necesaria para acabar su siguiente novela, el destino le prepara una vuelta de tuerca directamente desde su pasado, a la vez que es acosado por sus vecinos, que no ven con buenos ojos su regreso. George Campbell no tardará en descubrir que algunos fantasmas son muy reales, en lo que será una lucha no sólo por su supervivencia, sino también por su cordura.
Todo vuelve en Shelter Mountain, y el escritor va a comprobarlo de la peor de las formas.

Opinión:

Esta novela fue una recomendación de Anabel y de Sifuesemoslibros, y lo cierto es que tras leer sus comentarios y saber que en ella encontraríamos a un autor de estilo similar a Stephen King, no pude dejarla pasar.

En esta historia como ya he citado, vamos a encontrar referencias a la obra de King, una especie de homenaje a ese autor que tanto nos ha dado a los amantes del terror.

Hay muchas cosas que me han gustado y más tratándose de la primera novela del autor...

Al comienzo pensé que me encontraría con unos personajes poco detallados y que la novela sería todo acción, terror y gore, y lo sorprendente es que no ha sido así.
Tony Jiménez se toma su tiempo para presentarnos a los protagonistas e introducirnos de forma pausada en la trama, y esta va cobrando intensidad según avanzan los capítulos. De esa forma, toda la obra en conjunto, termina trazada al detalle, sin vacíos.

George como ya habéis leído, es un escritor que un año atrás perdió a su esposa. Decide volver a su pueblo natal para recuperar su vida, en lo posible, y se encuentra que allí, no solo los recuerdos le están esperando.
Tal y como sucedía en El Resplandor, el escritor empezará a ver cosas... ¿son ecos del pasado, recuerdos o hay algo más?
En Shelter Mountain, según los más ancianos del lugar, de vez en cuando suceden cosas de difícil explicación, y quizás, eso que le sucede a George sea parte del misterio o de las leyendas que rodean a la pequeña población.

Algunas de las situaciones a las que nos enfrenta el autor, no solamente a nosotros sino también al protagonista, perfectamente podían pasar por ser reales,"entre comillas", porque no hay que olvidar, que casi en su totalidad esta obra es ficción y terror, pero algunos de esos trances en los que se ve envuelto el personaje, resultan totalmente realistas y por eso empatizas con él.
Somos testigos de como actúan los individuos o las masas ante situaciones difíciles de explicar; con qué medios se protegen o a qué o quiénes recurrimos...
Esto que acabo de citar, es precisamente lo que encontramos en la obra de King y que me gusta, personajes con vidas normales que experimentan situaciones que no lo son, o que espero que no lo sean...
No como ocurre con otro autor del que ya os he hablado en otras ocasiones, Koontz, que dota a sus obras de un gran comienzo y luego lo fastidia incorporando al final conceptos tan abstractos que no tengo por qué entender, ni entiendo... y termina mezclando el terror con la física cuántica o la teoría extraterrestre... Esto está muy bien, pero para los amantes de la Ciencia ficción, y ese no es mi caso.
Yo busco, porque me gusta el terror, situaciones que sin llevarme al límite, sí logren incomodarme o que provoquen un estremecimiento.
El final... no tiene porque ser lógico, porque a nuestro alrededor suceden constantemente cosas que no tienen una explicación.

Y hablando de conectar con el protagonista, hay otro detalle que es muy importante a la hora de sintonizar con la historia y que este autor tiene muy en cuenta...
Lo primero es que en la introducción crea un pasado a los personajes.
Lo segundo tiene relación con nuestra área de confort...
Cuando leemos una historia de terror, todos queremos que sucedan cosas malas alrededor del protagonista, para que pueda experimentarlas en su piel; queremos que esas situaciones repercutan sobre él, aun sin ser directamente la víctima.
Si las víctimas son conocidos, sufrimos; si en cambio es gente que pasaba por allí o gente que nos importa un pimiento, la conexión no es tan intensa con el protagonista, os pongo un ejemplo...
En El exorcista, todos sufrimos cuando muere el Padre Carras, porque es alguien cercano, alguien al que hemos ido conociendo poco a poco y deja en una situación vulnerable a la protagonista. Ella sufre y nosotros con ella...
Con esto lo que quiero decir es que, Tony Jiménez, consigue recrear escenas que nos van a incomodar y mucho, sacándonos de nuestra área de confort, haciendo que experimentemos el terror, el dolor o la tristeza, por esa conexión que ha creado entre el protagonista y nosotros.

Para todos los amantes de las novelas de terror, esta es una buena recomendación. Hay momentos, tan intensos, que logra ponernos la carne de gallina.

L

viernes, 22 de febrero de 2019

La caja de botones de Gwendy de Stephen King y Richard Chizmar

Sinopsis:

Existen tres vías para llegar a Castle View desde la ciudad de Castle Rock: por la carretera 117, por Pleasant Road y por las Escaleras de los Suicidios.
Cada día del verano de 1974, Gwendy Peterson, de doce años de edad, toma el camino de las escaleras, que ascienden en zigzag por la ladera rocosa.
Pero un día, al llegar a lo alto, mientras recupera el aliento con la cara roja y las manos apoyadas sobre las rodillas, un desconocido la llama.
Allí, en un banco a la sombra, se sienta un hombre con una chaqueta negra y un pequeño sombrero.
Llegará un día en el que Gwendy sufra pesadillas con ese sombrero...

Opinión:

Hace tan solo unas semanas vi comentado este relato breve en el blog de Sifuésemoslibros, y lo que contaba sobre él me gustó.
Debo decir, que esa página se ha convertido en uno de mis blogs de cabecera, visitándolo con asiduidad; las reseñas suelen ser breves, pero consiguen extraer la esencia principal de los libros. Sus recomendaciones, muchas para mí desconocidas, se convierten en aciertos, y por lo tanto, no tardé en hacerme con esta y colocar su lectura entre las prioritarias. Os recomiendo visitar su blog.

Esta historia surge de la cooperación de Stephen King y de Richard Chizmar. Según dicen, King tenía una historia sin acabar y sin ideas de cómo hacerlo. Hablando con Chizmar, éste ideó un desenlace muy al gusto del gran mago del terror y ¡voilà!, de ahí nació "La caja de botones de Gwendy".

Desde el comienzo la historia atrapa, eso no es una novedad.
Se lee sin hacer un alto; queremos saber lo que le deparará el futuro a Gwendy, y una vez más el gran maestro se hace con nosotros, nos engaña, nos tienta con una historia con tintes amenazantes y nos llena la cabeza de preguntas. Nos hace cuestionarnos cuánto de lo que le sucede a Gwendy es resultado del libre albedrío y cuánto de ello, fruto de la misteriosa caja de botones.

Pero bueno, como esta es una historia breve, tampoco voy a entrar en muchos detalles y me voy a centrar solo en lo que más me ha llamado la atención.
Esta historia que solo tiene 186 páginas, incluye algunas ilustraciones en el interior de Keith Minnion.
Lo más curioso fue descubrir que King, para este relato, prescindía totalmente de sus habituales introducciones, supongo que debido a la corta extensión de la obra. En esas introducciones suele presentarnos la ciudad, a los personajes principales y después nos enfrenta directamente con el problema.

Aquí, como digo lo suprime, y nos encontramos ya en la primera página, subiendo junto a Gwendy las escaleras de los suicidios, unas escaleras que supondrán un cambio brusco en su vida.
En tan solo tres o cuatro páginas, hemos visto algo que no es habitual en la pluma de King, pero en cambio hay otros detalles que sí son muy comunes en su obra y que seguro que no os costará reconocer.
Uno de ellos es dar el protagonismo absoluto a un niño, y el otro, darnos de frente con un personaje arquetípico de King, uno que aparece con demasiada frecuencia en sus obras, sobre el que recae la acción de tentar, como el Mefistófeles de Goethe..

La historia es dinámica, avanza a buen ritmo y tiene la esencia de King, esa tan característica y que impregnaba sus primeras obras. Tiene sus buenas dosis de intriga que mantiene hasta el final, pero por ponerle algún inconveniente, le falta el toque de terror.
El final elegido, para mi gusto, delata demasiado que no ha surgido de la mano de King, con esto no digo que no sea acertado ni que no me haya gustado, porque no es así. Ese final, da un toque especial, distinto a lo que King nos tiene acostumbrados.

Muchos de vosotros, me habéis comentado en más de una ocasión, que no os gusta el género de terror, pero que en cambio sí os gustaría leer algo de Stephen King; para vosotros, esta historia es la ideal. Tiene su esencia, su toque especial, y carece de ese golpe de terror que nos apasiona a los amantes de este autor en su vertiente más oscura.


lunes, 24 de diciembre de 2018

Drácula. El origen J.D. Barker y Dacre Stoker

Sinopsis:

Bram Stoker es un niño enfermizo que apenas sale de su casa.
Una noche, la fiebre que le asalta casi a diario lo lleva a las puertas de la muerte. Su niñera, Ellen Crone, echa a todo el mundo de la habitación del pequeño y lo salva por medios que nadie conoce. Tras este episodio Bram se recupera, y crece su fascinación por Ellen. Él y su hermana Matilda descubren cosas muy extrañas de la niñera y antes de que puedan hablar con ella, ésta desaparece de sus vidas… Obsesionado con ella, quince años más tarde los hermanos vuelven a reunirse para encontrarla y sus caminos se cruzan con el del Conde Drácula...
Inspirada por notas y textos escritos por el propio Stoker, la precuela de Drácula revela no sólo el origen de Drácula y el de Bram Stoker, sino la historia de la enigmática mujer que les conecta.

Opinión:

Debo deciros que desde el mismo instante en que tuve conocimiento de la publicación de esta obra, supe que este libro sería uno de los imprescindibles en mi estantería, y que ocuparía un lugar preferente situado junto a su hermano mayor, Drácula.
Pero hubo más detalles que actuaron como acicate; uno fue la curiosidad, saber que su argumento se construía sobre notas y textos inéditos de Bram Stoker, y el otro, en lo personal, la atracción que siento sobre las historias tejidas alrededor de esas criaturas, los vampiros, que se pasean arrogantes ante la muerte, desafiando al paso del tiempo, pero que en cambio aparecen cargados de nostalgia.

Drácula, la obra original escrita en 1897, ha sido siempre para mí una historia a la que volver cuando me llegaba la desidia lectora.
Una novela con la que siempre he disfrutado, porque cada vez que la releo encuentro en ella nuevos detalles, matices que la primera vez no supe ver o que no aparecían en las distintas ediciones leídas, y es que parece que este clásico atemporal muta ligeramente ante mis ojos, ofreciéndome cada vez una lectura diferente.
Me enfrentaba por lo tanto a este libro con uno de los grandes miedos de los lectores, el que supone leer la precuela de un clásico que considero de obligada lectura.
Sentía emoción y algo de reticencia a partes iguales por saber si habrían conseguido darle ese toque especial, esa pátina decimonónica, inconfundible, con la que cuentan las obras de hace más de un siglo, y debo deciros que tras el primer capítulo esas sensaciones, algo incómodas, desaparecieron por completo, dando paso a una de las mejores novelas de terror del género vampírico que he leído.

El tandem de J. D. Baker y Dacre Stoker, ha conseguido una historia a la altura de su predecesora, más dinámica, e incluso me arriesgo a decir que con un terror mucho más logrado, más hostil, que consigue ponernos la piel de gallina.
Este dúo de constructores del horror, consiguen una historia coherente, magníficamente enlazada con la que ya conocemos, y donde se explican y rellenan algunos vacíos que podíamos tener de la obra original.
La lograda ambientación, la técnica narrativa que imita a la de Stoker y el manejo que hacen los autores del suspense y del terror, consiguen el resultado deseado, revivir el mito haciendo que Drácula parezca ahora más vivo que nunca.

Pero hablemos de esa perfecta ambientación.
Entre 1845 y 1849, Europa sufrió una gran plaga que arrasó los cultivos de patata.
En Irlanda, escenario de esta novela, las consecuencias fueron mayores, más devastadoras aun que en el continente; allí más de un tercio de la población dependía de su cultivo y eso obligó a más de un millón de personas a huir de las zonas rurales a las ciudades en busca de sustento, y otro millón murieron a causa de la hambruna.
En ese periodo, justo en 1847, nace el creador de Drácula y protagonista de esta precuela, cuya familia a pesar de ser acomodada también sufrirá los estragos de la famosa hambruna irlandesa.
El marco narrativo es ese, y lógicamente lo encontramos al principio de la novela cumpliendo, en este caso, con una función múltiple.
Sirve para presentarnos a los personajes que protagonizarán la historia, al tiempo que va plantando la semilla argumental de la que se convertiría en una de las obras más representativas del género gótico. No podemos olvidar volver a mencionar que es utilizada para lograr ese ambiente perfecto que ayudará a que los lectores nos mimeticemos con el entorno, entendiendo los difíciles momentos que vivía la sociedad, y  ante los cuales los personajes no pueden permanecer ajenos. 

Vamos a encontrarnos en esta obra con elementos propios del Romanticismo y del Gótico, dos géneros que están directamente vinculados porque no solo comparten características, sino que se alimentan de la misma raíz, huir del uso de la razón, dejando espacio al misterio y a la superstición,  elementos que ya vimos reflejados en la obra de Drácula.
También volveremos a tener muy presente el concepto de la naturaleza y la muerte, tal y como lo entendían los autores románticos, con ese toque de dulzura almibarada que se debate entre la pasión, el desamor, lo exótico y por último, la tragedia. Esto nos llevará de la mano a recrear algunos ambientes y escenarios como los páramos y los bosques cerrados; los castillos, abadías en ruinas y cementerios; la noche, momento en que transcurre la gran parte del argumento y donde acontecen siempre los sucesos más extraños.
Pero también vamos a encontrar otros elementos que recordaremos del Drácula original, y que consiguen impregnar de esa esencia victoriana tan especial a esta nueva historia, el género epistolar.
Vamos a ver fragmentos de diarios, de cuadernos de notas, cartas y artículos periodísticos.

Y bueno, os he hablado de género, características en común con Drácula, del marco narrativo, sin citar nada del argumento o de los personajes, y creo que ya ha llegado el momento de hablar sobre ellos, aunque sea ligeramente.

El protagonista va a ser Bram Stoker, eso ya lo sabéis, pero lo que desconocéis, es que ese personaje va a servir de instrumento para que de él surjan dos tramas argumentales que se irán alternando.
Tenemos una en pasado, que nos acercará a la infancia del escritor y a los hechos que darán origen al mito de Drácula; y otra linea argumental que nos llevará hacia adelante, cuando Stoker cuenta con 21 años, y será donde ocurra el desenlace de la novela.
El resto de personajes son secundarios, aunque hay que decir que algunos de ellos brillan con luz propia, como Matilda o Ellen Crone. Personajes que consiguen hipnotizarnos, desde luego quién dijo que un secundario era un personaje menor, viendo a estos dos, se demuestra que incurría en un gran error.
Y de esta forma, casi que voy a terminar, porque no quiero destripar nada importante, tan solo os intentaré enganchar citando algún detalle del primer capítulo.
Desde la primera escena, este libro va a conseguir robarnos literalmente el aliento. Vamos a conocer a Bram Stoker en un momento muy delicado. Se encuentra solo en una habitación, luchando contra lo que se esconde al otro lado de una puerta, y esa narración tan intensa nos impide saber si intenta evitar que algo entre o algo salga.

Os advierto que es una lectura absorbente, que nos hará preguntarnos, dónde empieza la ficción y dónde la realidad, pero sobre todo es una historia que consigue encogernos.
Los lectores terminamos mirando por encima del hombro mientras leemos, porque algunas de sus escenas contienen condensadas, grandes dosis de tensión, y el lector no puede evitar sentir un escalofrío que le recorre la espalda frente a los hechos que se narran y a la forma de hacerlo.
Tenéis el entretenimiento asegurado.
Yo como recomendación, aconsejo empezar por el final, por las notas de los autores, porque os aseguro que no tienen desperdicio.


martes, 4 de diciembre de 2018

La caja vacía de Anabel Samani

Sinopsis:

La vida de Andrea ha cambiado mucho en los últimos tiempos. Después de perder la vista en un accidente, su familia deja España para irse a vivir a Estados Unidos. Y Andrea sabe que ella es la razón de ese traslado.
En medio de una mudanza empañada por la nostalgia de todo lo que han abandonado, lo más emocionante para Andrea y su hermana Sara es el extraño y sangriento crimen que tuvo lugar en su nuevo hogar de Maine, una casa habitada por un gélido aire e impregnada de un inquietante aroma que solo Andrea es capaz de percibir.
Mientras intentan adaptarse a su nueva vida, gracias en parte a la amistad que entablan con Sam y Paul, los vecinos que viven al otro lado de la calle, Andrea y Sara se convertirán en el epicentro de una serie de macabros accidentes. Y pronto descubrirán que los antiguos propietarios dejaron en la casa algo más que el recuerdo de un siniestro suceso: en el desván, dentro de un embalaje procedente de Egipto, hay una pequeña y hermosa caja… vacía.
Con su primera novela, Anabel Samani, evoca el perfume de las clásicas historias de terror y misterio.

Opinión:

Cuando Anabel Samani, para mí siempre será Atalanta, nos contó que publicaba su primera novela, me dio una gran alegría.
Conocí a Atalanta hace algún tiempo, a través de su blog Un libro junto al fuego, y a lo largo de ese periodo, se ha convertido en una gran compañera con la que disfrutar de emocionantes lecturas.
Ahora como ya os he dicho, su horizonte literario se amplía con la publicación de su ópera prima, La caja vacía, y hoy toca comentaros lo que me ha parecido su primera incursión literaria.

Los que seguís con asiduidad mi blog sabéis que me gusta la novela histórica y de terror. Son unos géneros con los que disfruto muchísimo, a pesar de que quizás en los últimos tiempos, la novela  clásica y el thriller han conseguido acaparar casi la totalidad de entradas de este blog.

Anabel Samani en esta obra incorpora elementos de los primeros géneros citados.
La historia antigua estará representada por el enigmático Egipto, con el gran misterio que arrastra esa civilización, y el terror nos llegará cargado de reminiscencias que nos recordarán no solo el estilo de escribir, sino también detalles de algunas obras del gran Stephen King, autor del que tanto Anabel como yo somos grandes aficionadas.
Os adelanto que Anabel con esa mezcla de géneros tan particular, va a conseguir la dicotomía perfecta.

Ya habéis leído la sinopsis, así que voy a pasar por ella de puntillas.
Con lo primero que nos vamos a encontrar es con un capítulo introductorio muy intenso y de final abrupto, que sirve para asentar las bases del argumento.
En ese capítulo inicial vamos a tener un primer contacto con uno de los grandes protagonistas de esta historia, La Caja.
A continuación, el relato avanza dando un salto pronunciado hacia adelante y nos metemos de lleno en el nudo de la narración.
Allí vamos a conocer al resto de personajes, centrándonos principalmente en la familia Montoya, una familia española que se debate entre la nostalgia por la vida que acaban de abandonar y la morbosa emoción que supone habitar una casa donde se cometió un siniestro y sangriento crimen.
Como veis en tan solo un par de capítulos, nos hemos dado de golpe con los primeros generadores de suspense o de intriga, unos elementos imprescindibles en las novelas de terror.

Pero no os vayáis a pensar que serán las únicas estrategias de tensión dramática que encontremos, porque si habéis prestado atención, en uno de los párrafos anteriores mencionaba, que uno de los principales focos de esta novela recaerá sobre la misteriosa civilización egipcia, y ese misterio se acentuará con los inquietantes escenarios que ya de por sí aporta la zona de Maine, que seguramente os sonará por ser la base de operaciones y la localización preferida del escritor Stephen King, cuya presencia se colará, inevitablemente, por cada una de las páginas de esta novela.

La autora consigue crear con esos escenarios una atmósfera angustiosa, que se sustentará sobre unos personajes muy bien construidos, muy cercanos y sobre todo con un comportamiento que reconoceremos como muy nuestro, logrando crear empatía con todos ellos desde el inicio de la lectura.
Pero no puedo olvidar mencionar en este apartado la trama, perfectamente elaborada y dinámica, con la dosis apropiada de suspense desde el comienzo como ya os he aventurado, y que irá cobrando intensidad hasta el final, por supuesto, sin dejar espacio para el vacío argumental.

Los siguientes generadores de intriga nos llegan de manos de los personajes, que van a ser otro de los pilares de esta novela.
La obra en sí, no cuenta con un elenco muy amplio de ellos, con lo cual se facilita la lectura.
Uno de los protagonistas va a ser Andrea. una joven con una minusvalía.
Esa minusvalía que en un principio debería convertirla en el sujeto más vulnerable, ante los acontecimientos de los que va a ser testigo, la autora lo utiliza para transformar a la joven en alguien más sensible y en el personaje que estará más alerta. Al contar con esa ventaja, se convierte en la más fuerte de la historia.
Andrea y su discapacidad, van a pasar a ocupar otro puesto destacado en la lista de generadores de intriga.
Y ahora ha tocado el turno de hablar de la casa...

Todo lo que rodea a ese nuevo hogar aparece cubierto de esa pátina misteriosa, pero la casa en sí, que podríamos pensar en un principio que se convertirá en un personaje más, omnipresente, no va a conseguir alcanzar ese estatus, ya que dentro de ella habita algo, un objeto que sí reñirá en protagonismo con Andrea.

Ese objeto del que os estoy hablando y que da título a la novela, mora en la oscuridad del desván, esperando... acechando con su presencia a los habitantes de la casa, y logrará captar nuestra atención desde el primer capítulo, cargando de tensión la trama.
Esa pieza cuenta con un gran aliado, inherente a su naturaleza, los cambios bruscos de temperatura, que intensificarán también las escenas avisando de un posible peligro; en una película esos efectos se realizarían de forma sencilla, se complementarían las escenas con la música, y en cambio aquí Anabel, lo logra haciendo uso de equilibradas descripciones, solo con el uso de la palabra escrita.

El resto de personajes, salvando estos dos ya citados, serán meramente ambientales, pero eso no es algo negativo, porque los personajes ambientales aunque carezcan de amplios diálogos, aunque tengan poca participación en los hechos, son imprescindibles para el desarrollo del argumento.
Ese elenco de secundarios, son los encargados de complementar la ambientación y sirven de apoyo en las acciones y diálogos de los protagonistas, sin ellos la historia no tendría sentido.

Otro de los generadores de los que os vengo hablando, nos va a llegar a través del narrador elegido.
Este cronista que vamos a encontrarnos, a través del cual iremos conociendo la historia, es un narrador en tercera persona muy interesante, porque se asemeja a uno omnisciente, ni juzga ni interfiere en los hechos, pero creo que otros matices de su comportamiento le alejan de las características propias de este último citado.
Esa voz es la de alguien cuyo radio de acción aparece más limitado. Actúa como un cámara que va siguiendo a los personajes, saltando de uno a otro, y que nos va contando lo que les sucede, lo que piensan, pero en el momento en que están en escena.
Es decir, si sigue a Sara, y esta está llamando a la puerta, solo podrá contarnos lo que sucede alrededor de ella, de ningún modo nos relatará lo que ocurre más allá, ni lo que hacen el resto de figurantes que no comparten su escenario.
Creo que la elección de este método de narrar es un buen acierto para las novelas de terror, porque no nos deja ver más allá del personaje de turno, no lo sabe todo, y eso amplifica la tensión, al desconocer cuál será el siguiente paso de los personajes o el acontecimiento que les golpeará.

Otro detalle que cabe destacar de este narrador, es que no solo seguirá a los personajes humanos, sino que también es capaz de meterse en la cabeza de otros seres, como será el caso de Halo, el perro de los vecinos. Un gran acierto, porque también en la literatura hay espacio para dar un poco de protagonismo a nuestros fieles animales de compañía.

Anabel reserva también un espacio en su novela para las anacronías.
A pesar de que la novela transcurre casi en su mayoría de forma lineal, también incorpora algún pequeño salto en el tiempo, para narrarnos hechos anteriores que van a complementar el hilo argumental de algún personaje y así solventar los posibles vacíos que se generarían si se prescindiese de esas restrospecciones.

Y ya para terminar lo haré hablando de los guiños...
Anabel ha llenado las páginas de esta novela, con guiños a otras obras y películas, algo para mí muy interesante y atractivo, ya que la lectura adoptará forma de juego, al tiempo que nos da la oportunidad de aprender más sobre los gustos de su autora.
De esa forma veremos guiños a "La princesa prometida", a "El exorcista", o a novelas de King tan famosas como son "El misterio de Salem's Lot", pero hay muchas más, y ahí está el reto... ¿Seréis capaces de dar con ellas?

Os recomiendo esta lectura a todos los amantes del género de terror o de suspense intenso. Os aseguro que no os va a defraudar, vais a encontrar una obra cuidada al detalle y con un argumento que os pondrá la piel de gallina, porque "La caja vacía", a pesar de la incongruencia, esconde mucho en su interior.


martes, 27 de marzo de 2018

Salem's Lot de Stephen King

Sinopsis:

Nueva edición ilustrada de la segunda novela de Stephen King. Un imprescindible clásico del terror.
Recién enviudado, el autor de éxito Ben Mears decide volver a su ciudad natal de Salem's Lot. Allí escribirá un libro sobre Marsten House, una mansión antiguamente habitada por un asesino de niños, donde vivió una terrorífica experiencia cuando era joven.
Dos hombres de negocios han adquirido la casa abandonada y, misteriosamente, ya ha muerto un niño y desaparecido su hermano.
Una pesadilla indescriptible está a punto de desatarse en la apacible ciudad de Maine.

  Opinión:

Con motivo del reto mensual de marzo, propuesto por el blog Si fuésemos libros, del que ya os he hablado hace un par de semanas, me comprometí a leer la novela de King, "El resplandor", y resultó que al final no fue solo una la leída, sino dos, y lo cierto es que volví a disfrutar con ellas, redescubriendo esa pasión que sentí por el género hace muchos años.

Esta obra publicada en 1975, es su segunda novela y aquí en España nos llegó por primera vez bajo el título de El misterio de Salem's Lot.
Esta edición que hoy reseño, es una edición limitada que incluye fotografías en blanco y negro, dos cuentos inéditos y más de cincuenta páginas que fueron eliminadas en ediciones anteriores, así como una nueva introducción del escritor.

La imaginación de este autor, como ya sabréis los amantes del género, es asombrosa.
Tiene una capacidad única para elaborar tramas; en una obra puede centrarse en el mito vampírico y en otras en el de las casas encantadas, en los coches que cobran vida o simplemente, hablarnos de la obsesión de una lectora por su ídolo literario. Toca cualquier tema cotidiano y lo convierte en una obra espeluznante, manteniéndonos expectantes hasta el final.

En esta novela, el gran maestro, comienza haciéndonos una breve presentación de dos de los personajes, mostrándonos como es su vida tras los extraños sucesos ocurridos en la localidad de Salem's Lot.
A continuación nos hace retroceder en el tiempo para relatar la historia desde el inicio. Una narración lineal que mantiene el suspense y la tensión hasta el punto final.

El ambiente de la obra, está marcado completamente por la presencia omnipresente y dominante de la casa Marsten.
Una mansión que arrastra una trágica historia, y que domina el pueblo desde la colina, como una especie de ídolo sombrío, que parece cobrar consciencia y que resulta visible desde cualquier punto del pueblo.
Un escenario que parece vigilar y acechar cada uno de los movimientos de los habitantes de la pequeña localidad de Jerusalem's Lot.

Para incrementar el suspense, King se vale de dos personajes ajenos a esa población que entran en escena prácticamente al mismo tiempo.
Uno, es el escritor Ben Mears, obsesionado desde niño con la mansión de la colina, y el otro, Richard Straker, un anticuario que ha abierto una tienda en el pueblo y comprado la citada mansión junto con su jefe, el siempre ausente, Kurt Barlow. Sobra decir que nadie, con dos dedos de frente compraría la casa Marsten para vivir, y ellos lo hacen sin mostrar ningún reparo, así que no es difícil averiguar que Barlow y su secuaz Straker serán el elemento oscuro de la narración.

El comienzo es algo lento.
Nos encontraremos con una descripción minuciosa de cómo es esa pequeña y tranquila localidad, y quiénes son sus habitantes; eso sí, aprovecho para haceros una pequeña advertencia, una vez que la narración tome "vidilla" y los colmillos se afilen, las conversiones se sucederán en forma de progresión geométrica y ya no se concederá ninguna pausa al lector, ni tan siquiera para que recobre el aliento.

Stephen King, se mueve de forma magistral en este género de terror tan elástico, un género que le permite infundirnos un miedo casi infantil, onírico; hacia una casa que nos vigila, hacia los secretos que se esconden en su sótano y que nuestra imaginación convierte y distorsiona, haciéndonos saltar del miedo al terror.

Las curiosidades:

El título:
El primero elegido para la versión en inglés fue Second Coming (Segunda venida) pero luego se optó por Jerusalem's Lot. Los editores aún así, no estaban muy conformes con la elección ya que pensaban que sonaba demasiado religiosa y al final lo cortaron por Salem's Lot.

En España los títulos también sufrieron variaciones, la primera versión se publicó bajo el título de La hora del vampiro y después se cambió por El misterio de Salem's Lot. 
La nueva versión ilustrada que yo he leído, tampoco es tan reciente de 2007 y se optó por publicarla con el título de la versión inglesa, Salem's Lot.

Los personajes: 
La curiosidad reside en que varios de los personajes que encontraremos en esta historia también aparecerán en otras más adelante, por ejemplo: el sacerdote católico Donald Callahan reaparecerá en algunos tomos de "La torre oscura" y Clyde Corliss en "El ciclo del hombre lobo"

Adaptaciones:
En 1979 se hizo una pequeña miniserie, titulada El misterio de Salem's Lot y que tenía como protagonistas a David Soul y a James Manson, entre otros muchos.
En esta miniserie, Barlow el vampiro, tenía el aspecto de Nosferatu, mientras que en el libro Barlow, tiene un aspecto aparentemente normal y humano.
En 2004 se hizo un remake de la anterior miniserie que tengo pendiente de ver y esta vez fue protagonizada por Rob Lowe.


martes, 13 de marzo de 2018

El resplandor de Stephen King

Sinopsis:

REDRUM.
Esa es la palabra que Danny había visto en el espejo. Y aunque no sabía leer, entendió que era un mensaje de horror.
Danny tenía cinco años. Y a esa edad pocos niños saben que los espejos invierten las imágenes y menos aún saben diferenciar entre realidad y fantasía. Pero Danny tenía pruebas de que sus fantasías relacionadas con el resplandor del espejo acabarían cumpliéndose: REDRUM… MURDER, asesinato. Pero su padre necesitaba aquel trabajo en el hotel. Danny sabía que su madre pensaba en el divorcio y que su padre se obsesionaba con algo muy malo, tan malo como la muerte y el suicidio.
Sí, su padre necesitaba aceptar la propuesta de cuidar de aquel hotel de lujo de más de cien habitaciones, aislado por la nieve durante seis meses. Hasta el deshielo iban a estar solos.

Opinión:

Dicen que un libro muchas veces lleva hasta otro, y es cierto al menos en este caso.
Tras leer El reloj de sol de Shirley Jackson, me lancé al nuevo reto mensual propuesto por el blog amigo de Sifuésemoslibros.
El reto, consistía en leer un libro del gran mago del terror, Stephen King; daba igual el que fuese, y ya que en la portada de El reloj de sol se indicaba que esa obra había inspirado a King para escribir El resplandor, me propuse que sería mi próxima lectura.
También, no hay que olvidar mencionar, que esta novela tiene influencias de otras obras célebres como The haunting of hill house (La maldición de Hill House), de la ya citada Shirley Jackson y la titulada como La máscara de la muerte roja de Edgar Allan Poe, obra esta última de la que encontraremos fragmentos a lo largo del texto.

Siempre digo, que solo una mente retorcida puede crear algo así, una obra de terror fantasmal tan perfecta; y es que el gran genio de este género, sin lugar a dudas, es King, y creo que a pesar de esa etapa oscura que vivió, de ese bloqueo literario que le llevó a producir algunas obras que considero de escasa calidad, en la literatura de terror aún no ha encontrado un sucesor a su altura.

Supongo que ya conocéis su narrativa, pero para los que no habéis leído nada de él os diré, que es fluida y adictiva, cargada muchas veces de metáforas; pero lo que más destaca es lo bien urdidas que están las tramas y que el ritmo no decae, al menos en sus primeras obras.
Leyendo sus libros nos damos cuenta de que el universo, no es ese lugar tan cuerdo que nos han querido vender...

La novela la forman cinco partes.
La primera es básicamente una introducción, momento en que siembra la semilla para crear una perfecta ambientación, y donde iremos conociendo a los personajes y sus conflictos. Una narración que profundizará en algunos temas delicados, como el alcoholismo, la violencia familiar y las difíciles relaciones entre padres e hijos.

La segunda parte nos ofrece la presentación del gran personaje antagonista, el hotel Overlook.

En la tercera retomamos el seguimiento a la familia Torrance, y comprobamos como cada día que pasa, según avanza el frío, a medida que se van quedando aislados, el hotel empieza a ejercer más presión sobre ellos.
La presencia del Overlook se vuelve más amenazante, al tiempo que estrecha su cerco. Su actuación se convierte en lo más parecido al juego del gato y el ratón...
Jack empieza a aislarse y se deteriora su comportamiento, desatando sus obsesiones y renaciendo su lado más violento.

En la cuarta parte el Overlook logra hacerse con el personaje de Jack y envuelve a los lectores en un halo entre realidad y fantasía oscura. Jack camina al borde de la locura y el desenlace se aproxima.

La quinta parte lógicamente corresponde a ese desenlace. Un final inteligente, acorde al desarrollo de la historia...
Pero no adelantemos acontecimientos y hablemos de...

Los personajes.
Básicamente los principales son tres: El matrimonio Torrance, formado por Jack y Wendy, y el pequeño Danny. Una familia, que atraviesa por momentos delicados.
Aunque si bien es cierto que en este apartado de personajes, habría que hacer hueco para otro, esta vez inanimado, aunque este adjetivo no sea del todo cierto si nos referimos al hotel Overlook, ya que como podremos ver guarda mucha vida en su interior.
Para mí, sin lugar a dudas, los grandes protagonistas son Danny y este último mencionado, el Overlook y por lo tanto me centraré en hablar sobre ellos.

➤Danny, nuestro joven protagonista, es un niño muy especial.
Desde muy pequeño muestra signos de clarividencia. Es un niño sensible, vulnerable, y King utiliza esa vulnerabilidad para tocar la fibra sensible del lector, creándonos desasosiego, generando o despertando emociones.

Ahora os pongo un fragmento para hablar del otro gran protagonista, el hotel, y para que veáis como hasta su presencia se impone en el paisaje...

“Pudo ver el camino que subía por el costado de aquella aguja pétrea, girando sobre sí mismo sin perder la dirección hacia el noroeste, en un ángulo menos escarpado. Más arriba, engastados en la pendiente misma, vio cómo los pinos hoscamente aferrados a la roca se abrían para dejar lugar a un amplio rectángulo de césped verde, en medio del cual, dominando todo el panorama, se alzaba el hotel Overlook...”

➤el Overlook, cumple una doble función en esta historia; la primera como personaje y la segunda como escenario; un hotel que ha sido testigo a lo largo de los años de numerosos y violentos asesinatos.
Un edificio con personalidad propia que ejerce una maléfica influencia sobre los personajes de carne y hueso.
El hotel, ese paraíso de descanso construido entre 1907 y 1909 y que permanece aislado desde octubre a noviembre, va ganando protagonismo según avanzan las paginas, por las historias negras que se esconden tras su fachada.
Una de esas historias, quizás la más reciente e impactante, es la que sucedió en el invierno de 1970-71, durante ese periodo en que el hotel permanece cerrado y aislado.
En esa etapa, un desdichado de nombre Delbert Grady, fue contratado como guardia del hotel, asesinando a su esposa e hijas, según dijeron, a consecuencia de la llamada "fiebre del encierro", un tipo de claustrofobia que puede darse cuando varias personas se encuentran encerradas durante un tiempo prolongado. La sensación de claustrofobia se exterioriza como aversión hacia la gente con quien uno convive encerrado. En casos extremos dando como resultado alucinaciones y violencia...

Stephen King y su juego de incomodar.
King juega con nosotros, nos utiliza provocándonos, sembrando el texto con incómodas escenas, con extrañas y terroríficas apariciones que se manifiestan de manera devastadora a lo largo de la narración.
También incorpora juegos de palabras como Redrum, término que utiliza para crearnos angustia, ya que conocemos su significado y sabemos que las imágenes en el espejo aparecen invertidas; pone a Danny en una peligrosa situación ante nuestros ojos, ya que el pequeño no sabe leer e ignora las advertencias. De esta forma crea incomodidad, porque somos conscientes del mal que acecha al pequeño.

Otro momento parecido es cuando Wendy se acerca a la máquina de escribir y descubre que Jack no ha escrito nada de su novela, y se ha limitado a repetir siempre la misma frase durante semanas, detalle que nos permite comprobar, hasta que punto llega su obsesión.

También nos persigue, nos acosa con esa inquietante presencia, que lo ve todo y que es como he mencionado ya, el hotel deshabitado; con sus largos pasillos enmoquetados, sus habitaciones vacías y esa decoración que parece cobrar vida, causando verdaderos escalofríos en el lector.

King y el terror.
Stephen King, nos ofrece una visión particular del terror, no solo del que nos rodea, sino también del que habita en el interior de cada uno de nosotros.
En esta historia, al margen de los fantasmas que vagan por el hotel, también hay otros temores, los personales que persiguen a los personajes.
En el Overlook todos esos fantasmas se desatan, se magnifican y terminan eliminando la línea que separa el mundo real del sobrenatural. De esa forma hace estremecerse al lector, le crea inquietud y los escalofríos pasan a ser acompañantes constantes de la lectura; porque hay que reconocer que nadie, salvo algunos autores románticos de finales del XVIII y comienzos del XIX, han logrado crear relatos de terror o de fantasmas tan escalofriantes.

Para los que hayáis leído esta obra o visto su versión cinematográfica, esa que hizo Stanley Kubric en 1980 y que tuvo a Jack Nicholson como actor principal, con una interpretación más que brillante; sabréis que solo hay una forma de sobrevivir al Overlook, y es manteniendo la calma dentro de lo posible y aferrándose a los hilos de la realidad.
Estaréis conmigo en que este último detalle, es algo casi imposible para los cuerdos; porque mientras fuera la nieve cae cada vez con más fuerza, aislándonos del exterior, el hotel va haciéndose más fuerte, cobrando vida y debilitando con ello a sus habitantes...
Para los que no habéis leído esta fantástica novela... ¿seréis capaces de sobrevivir a un invierno en el Overlook? os reto a averiguarlo...

Algunas curiosidades para terminar.
Los que habéis leído otras historias de Stephen King sabéis que un elemento fijo en ellas, es situarlas en el estado de Maine. ¡Bien! pues esta novela ante la que nos encontramos, puede que sea de las pocas, que no desarrolla el grueso de los acontecimiento allí; aunque sí es cierto, que al final King no puede ignorar su llamada y menciona el estado, creo recordar que en el epílogo final.

En septiembre del 2013 se publicó una secuela de esta historia, titulada Doctor sueño.

Otra curiosidad es respecto a la película de Stanley Kubric y a esa frase repetida por Jack, en lo que se supone que es el manuscrito de su novela y que descubre Wendy:
Kubric la hizo rodar en varios idiomas: inglés, español, italiano, francés y alemán; sabía que esa frase era de vital importancia para sobresaltar al espectador, porque la frase original "All work and no play makes Jack a dull boy", en otros idiomas quizás no cobrase mucho sentido, así que en castellano, lo que Jack escribe es: "No por mucho madrugar amanece más temprano". Una frase que nos demuestra que Jack ya no pertenece al mundo de los cuerdos...


martes, 20 de febrero de 2018

Luna de invierno de Dean Koontz

Sinopsis:

Jack MacGarvey, un policía de Los Ángeles, resulta gravemente herido durante un tiroteo en una gasolinera. Eso le hace replantearse el futuro con su esposa Heather y su hijo Toby:
¿vale la pena vivir en una sociedad sumida en una espiral de violencia? 
En medio de este dilema, el destino parece sonreírles: heredan una casa en los bosques de Montana.
Sin embargo, comienzan a producirse hechos inexplicables: el pequeño Toby se comporta como poseído, los animales del bosque se muestran inquietos...

Opinión:

Ya os he reseñado alguna vez novelas de Koontz.
Es un escritor consagrado, considerado como uno de los grandes autores de intriga y terror de los Estados Unidos, pero para mi gusto, algo falla en sus historias; y es que todas tienden a enfocarse hacia la ciencia ficción, un género que no despierta pasiones en mí. Aún así debo reconocer, que esta novela escrita en 2003, es una de las mejores que he leído de él, (junto con Víctimas), porque mantiene la tensión hasta prácticamente la página final.

Koontz vuelve a hacer uso en esta historia de dos hilos argumentativos que fluyen de forma paralela y que se irán solapando; de esa forma dosifica la información y logra mantener el suspense, que irá más allá del momento en que los hilos se fusionen.

Desde las primeras páginas sabemos que algo indescriptiblemente extraño sucede en el Rancho Quatermass, pero los personajes, lógicamente desconocen ese dato.
El autor con ello crea una sugerente ambientación, porque los lectores conocemos en todo momento más información de la que ellos disponen; los lectores nos anticipamos a los acontecimientos, mientras que ellos permanecen ajenos a ellos.

Los protagonistas serán una familia vulnerable, que huye de la violencia de las calles de California, Koontz les hace una oferta que no pueden rechazar, crea para ellos un escenario "supuestamente" idílico.
Ya no deben preocuparse por las bandas callejeras, por los tiroteos, los robos, o las ventas de crack... ahora, solo deben saborear la paz y la tranquilidad de esa perfecta postal navideña, enfrentándose eso sí, a la soledad y al silencio; a las batallas de copos, fríos y húmedos que rápidamente recubren el terreno.
El rancho Quatermass reposa en mitad de las montañas rodeado de bosques. Una casa que se queda aislada en invierno, donde el vecino más cercano está a veinte minutos en coche. Una preciosa casita de madera, acompañada por cuadras, por la casa de los guardeses, un cementerio en la colina, y con unos vecinos únicos: animalillos de comportamiento extraño.

Koontz, utiliza en contra de los lectores, nuestra sensibilidad y racionalidad. Como he indicado otorga a los animales un comportamiento que además de resultarnos extraño, genera una alerta en nuestro subsconsciente, creándonos incomodidad y también utilizando a un pequeño protagonista de ocho años, el hijo de los McGarvey al que vemos indefenso y vulnerable, despertando en nosotros el espíritu protector.
La curiosidad del niño le hace arriesgarse en exceso ante nuestros ojos, vamos viendo como lentamente el mal, el horror, se va acercando a esa familia. mientras que los adultos intentan de forma obsesiva, dar una explicación razonable a lo desconocido.

Como os he indicado al comienzo, es una de las mejores novelas que he leído de Koontz; la tensión se masca hasta el final, pero falla en la forma de concluir y además no aporta nada espectacular ni innovador al género. Es una novela entretenida, sin más, donde los personajes, más bien planos, son perseguidos por un ente sobrenatural. Lo único destacable como he dicho es la intriga sostenida.


jueves, 4 de enero de 2018

Vienen cuando hace frío de Carlos Sisí

Sinopsis:

La crisis económica azota Estados Unidos. Joe Harper acaba de perder su empleo y, con el poco dinero que le queda, decide abandonar Baltimore y mudarse a la cabaña que su abuelo, el mítico Cerón Harper, le dejó en herencia cerca de Sulphur Creek, en las montañas de Canadá. Es un lugar remoto y aislado, ideal para vivir con poco dinero mientras espera a que todo mejore.
La cabaña está prácticamente en ruinas, pero Joe no se desanima. Reconvertido en pionero, arregla el tejado, repara con tablones el porche y consigue hacerla habitable. Casi enfebrecido por el cansancio, se siente vivo.
Para su sorpresa, pronto descubre que Sulphur Creek se vacía durante los duros meses de invierno. Con cualquier excusa, los lugareños abandonan el pueblo temporalmente. Un hecho curioso, que Joe atribuye a las extremas temperaturas, pero que parece adquirir otro significado cuando uno de sus vecinos le advierte: «No pase aquí el invierno. Ellos vienen. Vienen cuando hace frío».

Opinión:

Me inicié en el género de terror de manos de algunos grandes clásicos como Drácula de Bram Stoker o El gato negro de Edgar Allan Poe. Tras esas lecturas hubo otras que las siguieron de cerca como El exorcista, pero debo reconocer, que el verdadero bautismo dentro del género me llegó de manos de Stephen King.
En esa época, rara era la vez que no se me veía cargada con una de sus obras. Era un autor que manejaba el argumento, los personajes y la tensión, de forma espectacular, al menos eso opinábamos los amantes de ese tipo de novelas.
Daba igual la trama, porque podía llevarnos a una población tomada por vampiros o transportarnos a un futuro apocalíptico, donde al final nos preguntábamos, si la raza humana aprendería de sus errores.
De esa forma me perdí entre las páginas de Apocalipsis, de Cementerio de animales, Misery, o en las de El misterio de Salem´s Lot, y reconozco que disfrutándolas totalmente, de principio a fin.
Después algo cambio...
No se si fue que mis intereses en el mundo de la literatura variaron, que algunos elementos que King utilizaba empezaban a parecerme reiterativos, o simplemente, que el gran mago del terror había perdido parte de su magia.
Puede que fuese una amalgama de todos juntos...

Pero vayamos a lo importante y descubriréis a qué viene esta disertación...
Debo empezar por decir que el título, la portada, y la sinopsis de este libro, me han parecido todo un acierto.
Una vez metidos en materia, vemos que engancha desde las primeras páginas, se devora literalmente... y aunque estaréis pensando que eso no es siempre sinónimo de calidad, a mí este tipo de lecturas tan ágiles, tan absorbentes, me sirven para sacudirme el tedio que me han dejado algunas recomendaciones nefastas de esas que circulan por ahí... y de paso, esta en concreto, ha conseguido que algunas sensaciones olvidadas se hayan removido dentro de mí.

Para mí este autor ha sido todo un descubrimiento, aunque hay que decir, como podréis ver casi al final, que hay algún detalle que no me ha convencido.
Es cierto que me ha hecho disfrutar con el misterio, con la tensión sostenida, y sobre todo, con la experiencia de volver a leerme un libro en un par de tardes y disfrutando del argumento. Me ha devuelto la emoción por este género que yo pensaba que estaba extinto.

Carlos Sisí nos ofrece una novela con momentos de inquietud más que de terror, pero precisamente esos momentos, consiguen ponerte la piel de gallina.
Conocemos al personaje principal, Joe Harper, recién mudado a una cabaña cerca de Sulphur Creek, en las montañas de Canadá; completamente en soledad, en un aislamiento voluntario y sin vecinos cercanos a los que recurrir en momentos de dificultad.

Reconozco que el autor, no solo me ha transmitido la angustia de Joe, sino que también ha despertado en mí, una especie de agorafobia hacia esos paisajes nevados, tan blancos y ese silencio absoluto, solo roto por los crujidos del hielo, de la nieve acumulada en las ramas de los árboles, o de ¡vaya usted a saber qué!

El frío es un elemento importante para el desarrollo de esta historia, actúa como el miedo, nos atenaza, y eso sumado al aislamiento, a esa soledad ya mencionada, y a los fenómenos inexplicables, desapariciones y asesinatos que se mencionan en algún capítulo, me provocaban ansiedad, desazón, o como lo queráis llamar, al tiempo que iban marcando el desarrollo de mi lectura.
Todo eso sobrevolaba mi cabeza como un ente omnipresente generando desasosiego, y esa frase que da lugar al título "Vienen cuando hace frío" y que de forma reiterativa aparecía, no ayudaba en nada.

Me sentía dentro del pellejo de Joe Harper, esperando...
No tenía un miedo atroz, pero sí una leve incomodidad hacia lo desconocido que crecía con cada página, al no saber que seres eran esos, que solo "Vienen cuando hace frío"...
El ritmo narrativo se mantiene, no decae en ningún momento. La trama está cargada de detalles, sin dejar nada en manos del azar, hasta aquí todo perfecto, pero la explicación a esos fenómenos, da un vuelco hacia lo paranormal que a mí no me ha llegado a convencer.
Aquí quiero aclarar esto, cuando ponemos pegas sobre una novela, lo hacemos siempre recurriendo a nuestros gustos y pensando en los giros que nos hubiesen gustado a nosotros.
Yo me hubiese conformado con algo más sencillo, una especie de demonios de hielo y frío, aterradores, que se alimentan de calor o algo por el estilo, algo más tangible, no tan enrevesado para evitar recurrir a lo metafísico.
Como veis es el único detalle que no me ha seducido y eso no influye demasiado en mi concepto general sobre esta historia, porque está muy bien escrita...


miércoles, 8 de noviembre de 2017

La leyenda de Sleepy Hollow de Washington Irving

Sinopsis:

Ichabod Crane es el maestro de la comunidad de Tarrytown, en Sleepy Hollow (literalmente «Hondonada del Sueño»), un valle a orillas del Hudson.
Su antagonista es Bran Bones, un grandullón grosero, que es también su rival en el amor de Katrina Van Tassel, hija única de un acaudalado terrateniente. Ichabod cree alcanzar la gloria el día en que Van Tassel le invita a una fiesta en su «castillo»... pero lo que no sabe es que lo que ahí le espera es la condenación, pues en los bosques encantados de la «región del sopor» vaga el espectro del Jinete Sin Cabeza.

Opinión:

Este relato breve escrito por Washington Irving en 1820, seguro que también os suena por otro título, La leyenda del jinete sin cabeza.
La verdad es que desde estas primeras líneas, debo deciros, que esta narración no tiene mucho, o más bien nada en común, con la película de Tim Burton.
Comparten protagonistas, sí, pero poco más.
Ese fue precisamente mi error, empezar a leer este libro intentando recordar al tiempo la película. Veía pasar las hojas y el terror como yo lo esperaba, tardaba en llegar...

Salvando ese error que me atribuyo, la obra está genial.
Se encuentra a caballo, y nunca mejor dicho, entre el género gótico y el romántico, y en un principio, formó parte de un compendio de relatos publicados bajo el título de Libro de apuntes de Geoffrey Crayon, pseudónimo bajo el que escribía. En ese volumen, también aparecía otra narración que quizás os suene, Rip Van Winkle; la historia de un hombre que despierta tras un largo, largo sueño...

Pero dejemos a Washington Irving en compañía de Rip Van Winkle y transportémonos a ese pequeño valle, Sleepy Hollow, porque la obra es todo un clásico con algunos detalles dignos de mención.
Para ir abriendo boca os diré que está cargado de notas de ironía, hilada con un fino sentido del humor y por supuesto de suspense; un buen cóctel que mantiene la atención del lector volcada en la lectura, mientras observamos alguna pequeña crítica hacia el comportamiento de esos holandeses, que se asentaron en tierras, a orillas del río Hudson.

Las descripciones son soberbias; solo con el uso del lenguaje, Irving nos transporta en el tiempo, creando una ambientación que nada tiene que envidiar a la que consigue Tim Burton en su película, valiéndose de otros medios más visuales.
Pero quiero insistir en este punto, es cierto que la base sobre la que se construye, es decir la leyenda, es un detalle importante, consigue transmitirnos ansiedad, pero sin una buena técnica narrativa describiendo escenarios y ambientes, esto no sería posible.
Conocemos el relato, esa historia de un antiguo soldado germano que perdió la cabeza durante la Guerra Revolucionaria por culpa de una bala de cañón, y que cabalga por los caminos solitarios alrededor de Sleepy Hollow, al caer la tarde, sobre un corcel tan negro como la noche más cerrada, buscando esa parte del cuerpo donde se encuentra la mayor parte de nuestros sentidos.

Las descripciones juegan un papel primordial en nuestra imaginación y en la de los personajes, que alentada por las leyendas de la zona, y aderezada con esa calidad narrativa que os menciono, nos puede sugestionar y llevar a ver, creer, e incluso perder la cabeza.
Irving nos transporta a la época, notamos la humedad, la niebla que lo inunda todo y el temor nos llega desde cualquiera de los caminos solitarios que rodean la comunidad de Tarrytown.

Como un personaje más, nos adentramos en solitario por esos caminos anteriormente citados y con tan solo, el sonido de una lechuza cortando el silencio, el más valiente de nosotros echa a correr perdiendo no solo la cabeza, sino también esa otra parte donde acaba la espalda y pierde su casto nombre.
Con esto lo que quiero decir, es que Irving, sabe captar nuestra atención y dotar a la narración de una tensión sostenida, hasta la última página.
Los lectores esperamos la aparición del jinete, con una especie de tensión y emoción, dividida a partes iguales.