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martes, 23 de julio de 2019

La sospecha de Fiona Barton

La sospecha (Saga Kate Waters 03)
Sinopsis:

Es la mejor periodista, la mejor investigadora. Las exclusivas siempre han sido suyas. 
Ahora, ella es la noticia. 
Cuando dos jóvenes británicas desaparecen en su año sabático en Tailandia, su caso pasa a copar el foco de la atención mediática internacional.
La periodista Kate Waters está lista para informar sobre la historia: como siempre, quiere ser la primera en conseguir la exclusiva y descubrir la verdad, y esta vez no será una excepción.
Sin embargo, a medida que se van conociendo más detalles de la investigación, Kate no puede dejar de pensar en su propio hijo, a quien no ha visto en dos años.

Opinión: La sospecha (Saga Kate Waters 03)

Hace escasamente un mes os hablaba de "La madre", la segunda entrega de la saga dedicada a la periodista Kate Waters.
Como esa segunda novela no me llegó a convencer del todo, y teniendo ya en casa la tercera, he pensado que sería un buen momento para leerla, ahora que todavía la tengo fresca en la memoria, y así comprobar si esta nueva historia mejora o por el contrario continua su caída en picado.

En ese anterior comentario os decía que, aunque las novelas tratan de temas distintos y pueden leerse de forma independiente, como lo indica la editorial en su web, en "La madre", se dejaba un hilo abierto, una puerta trasera que daba acceso a este tercer volumen...
El hijo de Kate se marchaba una temporada a Tailandia, a encontrarse consigo mismo en una especie de año sabático, y justo ahí vamos a reenganchar la historia.
Pero han pasado dos años y en ese tiempo Kate apenas ha tenido noticias de él; en esas fechas, dos jóvenes británicas desaparecen en Tailandia, convirtiendo ese país en el escenario principal.

La estructura va a volver a repetirse; la historia nos llegará desde cuatro puntos de vista distintos, una visión múltiple de los hechos que irá aportando detalles a la trama, pero que solo al final nos descubrirá la imagen real de lo sucedido.
Esos cuatro narradores serán: Kate Waters; Bob Sparkes, el detective que ya conocemos de los anteriores libros y que parecía haber perdido un poco de protagonismo; Lesley O'Connor, madre de Alex, una de las chicas desaparecidas, y por último la citada Alex, un personaje que nos aportará una doble visión de lo que le sucede. Por un lado tendremos la crónica de su día a día, y a eso se le sumarán los correos electrónicos que manda a su mejor amiga, y por otro su vida virtual, la que proyecta en las redes sociales que dista mucho de la realidad...

El arco temporal, es decir, el lapso de tiempo en que suceden los hechos, va desde el 27 de julio hasta el 19 de diciembre de 2014, aunque también habrá un pequeño espacio para relatar datos anteriores que complementen la historia.

La segunda entrega me pareció bastante más floja que la primera, "La viuda". El argumento no me llegó a convencer y me cansó con tantas versiones distintas de los hechos y tantos secretos.
Kate adoptaba un papel de metomentodo oportunista, y aunque conectaba con las víctimas de los sucesos, se notaba que detrás había un único móvil, ser la primera en contar "La noticia".
El argumento de este nuevo libro creo que tiene más gancho y Kate va a aportar un cambio sustancial que dará un giro total a la dirección que tomaba la serie.
La trama va a focalizarse más sobre ella y veremos su lado más humano. Aunque el papel de periodista sigue despierto, el papel de madre adquiere una posición prioritaria.

La narración comienza igual que en las otras dos entregas, con un ritmo pausado empleado como refresco, relatando algunos hechos pasados, pero en esta nueva novela, la historia dará un giro dramático que no tenían las anteriores; y es que Kate, siempre al otro lado de la noticia, va a convertirse en parte de ella.
Los hechos, ya se sabe... cuando es a uno al que le pasan, se contemplan de forma distinta, y eso va a mostrarnos un lado de Kate completamente desconocido.
Hasta el momento en esta serie de novelas, la periodista nos había mostrado dos caras de la noticia, la versión periodística y la de las víctimas, pero ahora ella es parte de la noticia y experimenta lo que se siente estando al otro lado, miedo, soledad e incomprensión.

En este nuevo caso vamos a ver la evolución del periodismo, la prensa digital va ganando la partida al igual que las redes sociales, donde los seguidores, los clics de ratón  y los me gusta, son lo único importante. Creo que Fiona Barton en "la sospecha" ha sabido actualizar  y revitalizar la saga.
Los personajes son más completos y el argumento muy actual, mostrándonos los peligros que se esconden al otro lado de la pantalla.
El personaje de Bob Sparkes retoma el protagonismo merecido, como ya os he mencionado más arriba, y Kate nos muestra su lado real. Supongo que a esta tercera entrega le seguirán algunas más, y en este momento me apetecería saber cómo va a cambiar la vida de Kate, que intuyo que tras los sucesos vividos ya no volverá a ser la misma...


miércoles, 19 de junio de 2019

La madre de Fiona Barton

La madre (Saga Kate Waters 02)
Sinopsis:

Si él hubiera hecho algo horrible, ella lo sabría. ¿O no?
Todos sabemos quién es él: el hombre que vimos en la portada de todos los periódicos acusado de un crimen terrible. Pero, ¿qué sabemos realmente de ella, de quien le sujeta el brazo en la escalera del juzgado,de la esposa que está a su lado?
El marido de Jean Taylor fue acusado y absuelto de un crimen terrible hace años. Cuando él fallece de forma repentina, Jean, la esposa perfecta que siempre le ha apoyado y creído en su inocencia, se convierte en la única persona que conoce la verdad. Pero ¿qué implicaciones tendría aceptar esa verdad? ¿Hasta dónde está dispuesta a llegar para que su vida siga teniendo sentido? Ahora que Jean puede ser ella misma, hay una decisión que tomar: ¿callar, mentir o actuar?

Opinión: La viuda (Saga Kate Waters 02)

Hoy voy a hablaros de la segunda entrega de la saga dedicada a la periodista Kate Waters, eso sí, debo dejar claro que aunque son novelas que venden como de lectura independiente, en este segundo caso encontramos referencias a lo que ocurrirá en el tercer libro; parece que la autora va allanando el camino para lo que se adivina como una serie a la que se irán añadiendo títulos según el éxito que obtengan, con lo cual no me queda muy claro lo de independientes.

Por otro lado, si ya leísteis la reseña sobre La viuda, sabréis que fue una lectura que consideré bastante atractiva y que no dudé a la hora de recomendar, sin embargo, en esta detecto que la autora ha bajado bastante el listón, a base de exprimir a los personajes principales.
Sabéis que prefiero una lectura emocionante a perfecta, pero encuentro bastantes detalles que no me han convencido, ya veremos si esos detalles se subsanan en la próxima entrega de la saga, que leeré en breve.

En otras ocasiones ya os he hablado del Domestic noir, género que tiene como protagonistas absolutas a mujeres; donde los hombres desempeñan siempre papeles secundarios, y donde la trama, cargada de suspense, está teñida de dramas personales y emociones profundas.
También os he dicho que a mí, particularmente, no me gusta que pinten a las mujeres cargadas de adicciones y arrastrando traumas, y menos que esa imagen provenga de la pluma de una mujer...
Otro detalle que tampoco me convence de esa clasificación o división que se hace del Thriller, es que no creo que existan hombres que escriban exclusivamente para hombres, ni escritoras que dirijan su obras solo al público femenino, soy de la opinión de que los autores escriben para lectores.

Tres voces principales: Emma, Angela y Kate Waters
La autora vuelve a repetir la misma estructura que ya vimos en su anterior novela, La viuda, con tres narraciones que irán tomándose el relevo,
Al principio, las voces principales son hilos aislados, pero según avance la historia, y a través de Kate que actúa como nexo de unión entre ellas, llegará un momento en que sus relatos se crucen.

Cada una de las protagonistas irá aportando datos a la historia, ofreciéndonos su visión particular sobre determinados sucesos, lo que lleva a los lectores a leer varias veces sobre un mismo hecho, eso sí, relatado desde puntos de vista distintos, lo que comúnmente se denomina como multiperspectivismo.
Con este recurso la autora demuestra que una historia puede tener mil caras, dependiendo de quien la cuenta.

Fiona Barton vuelve a dotar a uno de los personajes, en apariencia, de protagonismo limitado, Emma, de una voz más íntima, permitiéndole hacer uso de la primera persona, y para el resto de personajes reserva la tercera. Este detalle que acabo de mencionar, de ceder el uso de la primera persona a un personaje secundario resulta interesante, porque el drama personal que arrastra logra restar protagonismo al verdadero personaje central y conductor de la saga, que es Kate.

Ya habéis visto que Fiona Barton para esta nueva novela tira de lo conocido, y de lo que le funcionó con anterioridad, repitiendo esa estructura, pero las repeticiones no quedan ahí.
Otro detalle que no me ha convencido es tanto cambio de narrador; en vez de crear misterio al dejar el hilo suspendido, lo que hace es afectar al ritmo, que se vuelve demasiado lento en la primera mitad de la novela.
Es cierto que el ritmo mejora tras pasar el umbral de la mitad, ¿pero es demasiado tarde?, yo creo que sí.
También me ha dado la impresión de que hay algunos personajes que sobran, y con ellos toda la trama a su alrededor, porque lo cierto es que no aportan nada al argumento ni a su desarrollo.

Las protagonistas ni aportan ni sobresalen. 
Las conocemos al comienzo de una forma impersonal.
Después, según avanza la historia, esa imagen va alterándose, gracias en parte a que Fiona Barton recurre a escenas retrospectivas para rellenar vacíos, aportando datos del pasado. Pero a pesar de eso, de que el arco de transformación varía, no aporta mucho a los lectores, y los personajes resultan igual de simples al comienzo que al final.

Os he dicho al principio que la primera parte de la novela carece de intensidad, el ritmo es demasiado lento, pues bien, a partir de esa mitad la cosa mejora, pero el final se convierte en demasiado previsible.
Esta es simplemente mi opinión sobre una lectura que, si bien me ha entretenido, no me ha aportado nada especial; me ha parecido floja, con una estructura cargada de repeticiones... pero ya sabéis que hay tantas lecturas como lectores.
Ya veremos si la cosa mejora en la tercera novela...


martes, 20 de marzo de 2018

Intuición de Elisabeth Norebäck

Sinopsis:

¿Si secuestraran a tu hijo, lo reconocerías veinte años más tarde?

Stella y Daniel eran adolescentes cuando tuvieron a Alice. Un año más tarde, durante las vacaciones de verano, Alice desaparece y, tras una intensiva y larga búsqueda, el caso queda cerrado y la familia destrozada para siempre. Años más tarde, Stella ha rehecho su vida: trabaja como psicoterapeuta, se ha casado y tiene un hijo adolescente. Todo cambia cuando aparece en su consulta una joven que se parece mucho a Alice. ¿Es posible que su hija desaparecida esté viva?
Intuición trata sobre dos de nuestros mayores miedos: perder a un hijo y perder la cabeza.

Opinión:

Desde hace unos años, no es extraño encontrarnos una gran parte de los stands de novedades ocupados por novelas que comparten un rasgo en común, el de hacer hincapié en la psicología de los personajes y en sus estados emocionales, me estoy refiriendo a lo que denominamos como thriller psicológico.
Este subgénero, que deriva del de suspense, incorpora como elementos fijos, algunos extraídos de la novela policíaca o de la negra. No son novelas profundas, y tampoco permanecen durante mucho tiempo en las listas de los más vendidos; pero estos libros, que todos buscamos en más de una ocasión y por los que yo me siento inevitablemente atraída, nos aportan no solo una lectura sencilla, sin complicaciones, sino que también nos entretienen y atrapan desde las primeras páginas.

Hace ya unos meses os dije en otra reseña, en la de "Escrito en el agua", que del thriller psicológico alguien se había sacado otro subgénero, el domestic noir, y que tenía como requisito indispensable que la investigación, en la cual no intervenía ni policía ni detectives de forma directa, corría a cuenta del protagonista principal, una mujer.
Pues bien, en este caso, no tenemos una protagonista femenina, sino tres, así que habrá quien lo encuadre dentro de ese subgénero que a mi me cuesta emplear, porque no encuentro lógica a lo de crear una categoría literaria, o subgénero, destinada a un sector predominantemente femenino.

Elisabeth Norebäck nos muestra como una historia de suspense también puede ser rica en emociones profundas y dramas personales, que precisamente en este caso, son los que dan la profundidad psicológica a las protagonistas.

En esta novela no vamos a encontrar grandes personajes, líderes naturales que marquen al lector con sus fuertes personalidades; aquí lo que tenemos son tres personajes totalmente reales, que nos muestras sus conflictos personales y sobre todo sus defectos.

Nos encontramos con una narración a tres voces, tres historias que nos ofrecen su relato en primera persona.
Las protagonistas son Stella, Isabelle y Kerstin, y entre su forma de narrar no vamos a encontrar grandes diferencias, salvo que Stella en su hilo argumental, incorpora algunos pasajes breves que rememoran el pasado.
La trama, por lo tanto nos llegará a través de estos tres personajes y de una forma muy pausada, al menos en el comienzo. Un suspense sostenido que se retroalimentará con los aportes emocionales de cada una de ellas.
Llegando a la mitad de la novela, la intriga se intensifica al tiempo que los acontecimientos se aceleran.

¿Cómo intensifica esta autora el suspense?
La nota más característica es la brevedad de los capítulos que no solo aporta agilidad a la lectura, sino que obliga a saltar de un narrador a otro, generando intriga al dejar algunas escenas de tensión dramática, interrumpidas.

También hace uso de algunos giros argumentales, que crean desconcierto en el pequeño puzzle que va construyendo el lector en su cabeza.
Cada personaje nos muestra su peculiar punto de vista sobre los hechos, profundizamos en su perfil psicológico y nosotros que intentamos descodificar sus relatos, comparando para encontrar alguna pequeña discordancia, empezamos a desconfiar de todas las versiones por igual, preguntándonos quién de las tres cuenta la verdad, porque lo cierto es que todas ellas son parcas a la hora de dar detalles... y nosotros, terminamos especulando con lo que va a ocurrir en las siguientes escenas.

La personalidad compleja de cada una de ellas también nos impide ver lo que realmente esconden y esa es la baza más importante por la que apuesta la autora, juega con nuestra cordura y con la de los personajes.
Ahora bien, aunque es un buen elemento a tener en cuenta, también puede convertirse en un arma de doble filo, porque en mí caso, la desconfianza en los personajes, ha sido el mayor obstáculo a la hora de empatizar con ellas.

Elisabeth Norebäck crea una historia de suspense al mismo tiempo que profundiza en un amplio abanico de temas más complejos, como el dolor por la pérdida o desaparición de un hijo, los remordimientos, la culpa y las dudas, o las mentiras y obsesiones; elementos que combinados con acierto consiguen atraparnos y hacernos desconfiar de todo lo que leamos, elemento primordial en un buen thriller.

El "pero" llega en el final, con un desenlace que a mí me hace rechinar un poco los dientes.
Me resulta demasiado acelerado y previsible; es de esas escenas que el lector ve venir, replicadas una y otra vez en la literatura y el cine; ¡qué funcionan, sí! pero ¿por qué conformarnos con el típico final para una historia que prometía?, eso sin contar con algunos detallitos que dan la sensación de estar cogidos por los pelos.
Y es que ya sabéis lo que dicen de las prisas, que hacen que algunas piezas no encajen del todo bien...

A la escena final, a ese momento en que los autores devuelven la tranquilidad a sus protagonistas y que parece una parte imprescindible para que los lectores nos quedemos conformes; a esa escena que cumple la función de epílogo, la autora podía haberle dedicado un poco más de tiempo, haberse extendido más.
En cambio, parece optar por dejar el futuro de una de las protagonistas en nuestras manos o en manos de nuestra imaginación, algo que a mí en particular, no me gusta en los libros.
Si me das una historia, finalízala, arriésgate; no hagas como Víctor Frankenstein, crear una criatura y luego dejarla en manos del destino.

A pesar de esto último, creo que es una novela a tener en cuenta, bastante interesante.
Las diez páginas finales no tienen por qué hacer luz de gas a lo interesante que hemos encontrado en las otras quinientas... así que, si sois de los que no se dejan frenar por un final clásico, deberíais darle un voto de confianza a esta nueva autora y a su ópera prima.


lunes, 20 de noviembre de 2017

Escrito en el agua de Paula Hawkins

Sinopsis:

Tras cautivar a veinte millones de lectores en todo el mundo con La chica del tren, Paula Hawkins vuelve con una apasionante novela sobre las historias que nos contamos al recordar nuestro pasado y su poder para destruirnos.
Pocos días antes de morir, Nel Abbott estuvo llamando a su hermana, pero Jules no cogió el teléfono, ignoró sus súplicas de ayuda. Ahora Nel está muerta. Dicen que saltó al río. Y Jules se ve arrastrada al pequeño pueblo de los veranos de su infancia, un lugar del que creía haber escapado, para cuidar de la adolescente que su hermana deja atrás. Pero Jules tiene miedo. Mucho miedo. Miedo al agua, miedo de sus recuerdos enterrados largo tiempo atrás, y miedo, sobre todo, de su certeza de que Nel nunca habría saltado…
No te fíes nunca de una superficie en calma, no sabes lo que puede haber debajo.

Opinión:

Reflexiones lectoras...
Hasta hace muy poco, dentro del género del thriller o suspense, teníamos un subgénero muy amplio, el de thriller psicológico, que abarcaba todas esas novelas que generaban una respuesta emocional en el lector.
Historias con tramas elaboradas y personajes que dejaban huella. Novelas negras, que se caracterizaban por la ausencia de detectives y donde los protagonistas, gente de lo más corriente, intentaban resolver un misterio rozando casi la obsesión, por ejemplo, James Stewart en la famosa película de Hitchcock, La ventana indiscreta.
Ahora, dentro del thriller psicológico, se ha abierto una nueva categoría, una pequeña división dependiendo de quién protagoniza la historia.

Esas novelas que se caracterizaban por un argumento que giraba alrededor del estado emocional de uno o varios personajes; ofreciéndonos distintos puntos de vista; versiones contradictorias que nos hacían dudar y que mantenían el suspense hasta casi el final, gracias a los constantes giros argumentales; han pasado a denominarse, si el protagonista es femeninodomestic noir.
No os confundáis, no hablamos de nada nuevo, tan solo de una división dentro de la categoría de thriller psicológico; una evolución para mi gusto negativa, que hace distinciones dependiendo de quién investiga.
Unas novelas que dicen tener como lectores mayoritarios a mujeres, porque nos identificamos con las protagonistas... (Comentario sorprendente, leído en una revista cultural...)
Para este nuevo subgénero, con el que nos sentimos tan identificadas, dicho esto con sarcasmo, casi siempre se elige a mujeres, con demasiadas cargas a sus espaldas, complejos, inseguridades y una larga lista de adicciones.
Os pongo ejemplos, La chica del tren, La mujer del camarote 10, ya reseñadas aquí, o ésta misma.

Pero hablemos sobre esta historia catalogada dentro del subgénero, para mí polémico, de domestic noir.

Escrito en el agua 
Quizás la nota más característica de esta novela, es que el argumento gira una y otra vez sobre sí mismo, intentando despistar al lector, llegando al punto de que en ocasiones parece despistar incluso a la propia autora.
Supongo que por mi introducción ya sabréis que no me he quedado muy conforme con esta historia. Podría poneros aquí, directamente la imagen de la puntuación, pero ya sabéis que me gusta intentar razonar tanto lo positivo como lo negativo en todo lo que leo.

Más no siempre es mejor...
Esta es la segunda novela de Paula Hawkins.
La primera ya la he mencionado, la archiconocida, Chica del tren, y en su momento me pareció una obra original que llegué a calificar como recomendable, porque a pesar de tener algún que otro altibajo, para ser la ópera prima de una joven autora, se dejaba leer bastante bien.
Pero ahora nos presenta una segunda historia, con los mismos ingredientes que ya vimos en su anterior libro, sumados a un batiburrillo de elementos mezclados, que para mí, han sido imposibles de digerir.
Me gusta que los autores innoven, que no repitan una y otra vez lo mismo en sus obras. Paula Hawkins lo intenta, pero muere en el intento...
Crea un buen argumento, incluso se arriesga a repetir la misma estructura que ya vimos en su anterior obra, donde cada personaje tenía su propio hilo argumentativo. Los personajes se iban sucediendo y con su relato hacían avanzar la trama...
Y os preguntaréis, ¿qué hay de malo en ello? Pues hasta aquí nada, pero la autora intenta reformar la estructura ya conocida, añadiendo nuevas piezas, para mi gusto demasiadas, y falla estrepitosamente al no poder manejarlas todas con coherencia.
Pero profundicemos en esos detalles...

En esta novela nos enfrentamos a varios tipos de personajes...
Los que cuentan con mayor protagonismo en la historia, ofreciéndonos un relato en primera persona, y los secundarios, que lo harán a través de un narrador en tercera.
¿Qué nos aporta esto, además de distinguir quién tendrá un mayor peso en la trama? pues la verdad, muy poco.
Sabemos que las narraciones en primera persona, nos mostrarán su interpretación de los hechos. Irán construyendo para nosotros al personaje de Nel Abbott, pero ¡cuidado! siempre según su opinión, y veremos como esa imagen difiere de un personaje a otro.
Las narraciones de los protagonistas, serán muy introspectivas, mezclando una parte bastante extensa de pensamientos con la investigación y sus avances.
Por lo tanto, ya conocemos dos tipos de personajes, pero hay otro más, el que corresponde a Nel Abbot, la fallecida sobre la que gira la historia.
Este personaje también cuenta con un hilo propio, pero esta vez nos hará llegar los datos en forma de novela aún sin publicar, un proyecto sobre el que trabajaba.

Más elementos:
Pues bien, si os parecen pocos los mencionados hasta el momento, añado alguno más.
En esta historia también habrá espacio para las anacronías, es decir, para los saltos en el tiempo. De esta forma nos encontraremos con narraciones que nos harán retroceder hasta 1679, 1920, 1983 y 1993, y otras que nos llevarán a la actualidad, 2015.

La trama
El argumento intenta mostrarnos sobre todo, las relaciones entre la gente del pueblo y los grandes secretos que se esconden en esa localidad pequeña.
Historias que se van construyendo sobre montones de mentiras y malentendidos.
Un grano de arena termina creciendo hasta convertirse en una montaña sin sentido y esa, es precisamente la sensación que me ha llegado como lectora.

La trama crece con cada opinión y pensamiento de los personajes. Cada cual añade su versión, retuercen y dan la vuelta al argumento una y mil veces con el afán de despistarnos, pero lo único que consigue la autora es hastiar.
Intenta que tengamos un montón de sospechosos, porque todos los personajes tienen motivos para parecer culpables, pero eso a mí se me olvidó, yo encontraba demasiados elementos mezclados en una misma novela, que solo conseguían que me preguntase, a dónde quería llegar la autora.
Mi mente vagaba siempre hacia el personaje de Nel Abbott, tanta gente pensando mal sobre ella no la sitúa en muy buena posición, aunque la autora al final intenté demostrar lo contrario...

El final 
Tarda en llegar pero al fin llega, y en ese momento y pensándolo detenidamente, me daba exactamente igual, quién había matado a Nel Abbot, y los motivos que le habían inducido a hacerlo o si por el contrario, se había suicidado.
Paula Hawkins prefiere dar protagonismo a los giros argumentales y pasar de puntillas sobre los grandes escenarios sobre los que se construye el argumento; espacios avalados por el misterio, como la poza de las ahogadas y los bosques que la rodean, entornos que habría dado mucho juego y totalmente desaprovechados.


miércoles, 1 de noviembre de 2017

La mujer del camarote 10 de Ruth Ware

Sinopsis:

Has sido testigo de un asesinato...y nadie te cree.
La invitación a un crucero de lujo, que zarpa de Londres rumbo a los fiordos noruegos, es como un sueño hecho realidad para Laura Blacklock, una joven periodista en horas bajas. La oportunidad es doble: no sólo podrá contemplar la maravillosa aurora boreal, sino que se codeará con gente influyente que podría ayudarla a reconducir su carrera profesional.
Los primeros compases de la travesía discurren conforme a lo previsto: el ambiente del barco es suntuoso, el servicio, de primera categoría, y el pasaje derrocha elegancia, simpatía y dinero. Sin embargo, todo cambia cuando, una noche, un grito aterrador despierta a Laura, quien, estupefacta, observa cómo el cuerpo de una mujer cae al mar desde el compartimento contiguo.
 Al dar la voz de alarma, la tripulación le asegura que el camarote número 10 siempre ha estado vacío y que no falta ningún pasajero a bordo. Así, con creciente inquietud, Laura comprueba que... nadie le cree. Y lo peor no es que se sienta sola y aislada, sino que una serie de extraños acontecimientos la convencen de que ella puede ser la próxima víctima.

Opinión:

Con esta historia de la que hoy os hablo, me ha ocurrido algo extraño...
Al ver la portada me lancé casi sin pensarlo hacia ella, leí la sinopsis y casi sin darme cuenta, la tenía en casa. Pensé que encontraría algo similar a las maravillosas historias tejidas por Agatha Cristie, ¡pero no!, no he encontrado, ni tan siquiera algo similar...
Tras comenzar a leer los primeros capítulos, casi de forma inmediata, empecé a encontrar detalles que no me llenaban plenamente, ya sabéis el dicho, no es oro todo lo que reluce.

Nos encontramos ante un buen argumento pero cuyo peso se sustenta demasiado en detalles que no llegan a convencerme.
Esta novela al comenzar, me recordaba mucho a La chica del tren, seguramente por la protagonista, una mujer cargada de defectos, con poca credibilidad, que termina convirtiéndose en un personaje totalmente distinto al que en el comienzo nos intentan hacer ver; y por otro lado mis pensamientos volaban hacia Vértigo, la película de Alfred Hitchcock, quizás, porque se utilizan los miedos o los defectos de los protagonistas en su contra.
Lo cierto es que nos encontramos con una novela cargada de arquetipos argumentales.
El de una mujer con problemas de pareja; adicta al alcohol y a las pastillas; que empieza a ver que suceden cosas extrañas a su alrededor, sucesos a los que los demás, no dan ninguna credibilidad; por otro lado, también nos enfrentamos a una desaparición en un escenario que mantiene a los personajes aislados, sin forma de comunicarse con el exterior, ya sea en un avión, en un tren o como en este caso en un barco. Como veis demasiados estereotipos mezclados...

El comienzo también me resultó demasiado lento.
Vamos conociendo a Laura, profundizando en sus problemas, conociendo al resto de personajes y estímulos externos que van minando la seguridad de la protagonista, e incluso la confianza del lector en ella. Y es que, el cóctel de alcohol y pastillas no convierten a Laura en un testigo muy fiable, y si encima le sumamos cierta vocecilla que interrumpe a menudo sus pensamientos, pues termina por desprestigiar definitivamente su versión...

La historia tarda en alcanzar un buen ritmo y en ese momento, los giros argumentales empiezan a sucederse o mejor dicho, a amontonarse a nuestro alrededor.
Es verdad, que esos giros, animan bastante la narración, pero no hay que olvidar, que ese relato nos llega en primera persona, de boca de Laura, y por lo que ya he comentado de ella anteriormente, no es una versión muy fiable. Deja al lector un poco desconcertado al no vislumbrar lo real de lo que no lo es...

La angustia de Laura, nos persigue pero no llega a alcanzarnos, no consigue que la tensión emocional se transmita al lector; conseguimos conectar con ella, pero creo que también lo hacemos tarde...
Al final mi opinión no es muy favorable, tiene un buen argumento, con unos escenarios prometedores, pero a los que no se saca partido.
El desarrollo argumental nos lleva a una historia predecible casi desde el comienzo, con buenos guiños a Hitchcock y a Agatha Christie, pero que ha dejado un regusto amargo sobre todo al final, donde algunas situaciones se fuerzan demasiado.


miércoles, 29 de junio de 2016

La viuda de Fiona Barton

La viuda (Saga Kate Waters 01)
Sinopsis:

Si él hubiera hecho algo horrible, ella lo sabría. ¿O no?
Todos sabemos quién es él: el hombre que vimos en la portada de todos los periódicos acusado de un crimen terrible. Pero, ¿qué sabemos realmente de ella, de quien le sujeta el brazo en la escalera del juzgado,de la esposa que está a su lado?
El marido de Jean Taylor fue acusado y absuelto de un crimen terrible hace años. Cuando él fallece de forma repentina, Jean, la esposa perfecta que siempre le ha apoyado y creído en su inocencia, se convierte en la única persona que conoce la verdad. Pero ¿qué implicaciones tendría aceptar esa verdad? ¿Hasta dónde está dispuesta a llegar para que su vida siga teniendo sentido? Ahora que Jean puede ser ella misma, hay una decisión que tomar: ¿callar, mentir o actuar?
«El thriller más esperado del año, vertiginoso, fascinante y oscuro.» Glamour
«Intensa y absorbente.» The Washington Post
«Un rompecabezas fascinante.» The New York Times
«Un debut excepcional.» Publisher's Weekly
«El gran thriller del año.» Stylist

Opinión: La viuda (Saga Kate Waters 01)

En ocasiones salen al mercado novelas que parecen poseer su propio campo gravitatorio.
Todo el mundo habla de ellas...
Las coletillas y frases impactantes en carteles promocionales, aparecen donde menos lo esperamos, e incluso algunos comentarios, quizás demasiado emocionados de lectores, se propagan como la pólvora por las redes sociales.
Todos terminamos contagiados por esa especie de fiebre, que despierta en nosotros un irrefrenable deseo por leer ese libro fascinante del que todo el mundo habla.
¿Será resultado de la excelente campaña de marketing, o no?

También conocéis que mi opinión sobre estas obras difiere un poco de la de esos críticos profesionales.
No es que tenga manía a estos superventas, ni a las excelentes campañas que hay detrás, pero suelen crear unas altas expectativas que muchas veces, tras finalizar la lectura, vemos que no se han cumplido.
Creo que bestseller es sinónimo de ventas, pero no siempre resulta ser sinónimo de calidad.
El lanzamiento de esta novela, estuvo respaldada por esas excelentes críticas de las que os hablo y comencé a leerla, más que por gusto, como reto.

Ahora bien, en este caso, aunque mi opinión se aleja de algunos de los comentarios como Thriller del año, novela perfecta o rompecabezas fascinante, si estoy de acuerdo en que ha resultado ser un debut excepcional y prometedor para Fiona Barton.
También dicen que iguala a La chica del tren de Paula Hawkins, el bestseller que fue novela del verano 2015.
Discrepo.
Yo he leído las dos, y creo que La viuda, es bastante mejor, más realista.
No es el clásico libro que sufre el efecto que yo denomino como escape de globo... ya sabéis, lo hinchamos y una vez que adquiere el tamaño deseado, lo soltamos al vacío, dejando que el aire huya de su interior.
Eso precisamente es lo que le ocurría a La chica del tren, el ritmo decaía en algunos momentos.

Los personajes. Tres puntos de vista con sus luces y sus sombras.
La novela puede resultar sencilla, muy limitada de personajes, pero es que para narrar esta historia que puede tener mucho de real, tan solo se necesitan tres voces.
La viuda, la periodista y el detective.

La viuda.
Es un personaje muy interesante, plagado de matices y excelentemente desarrollado.
Una mujer que hasta hace poco ha estado sometida a la voluntad de su marido. Ha ejercido de personaje secundario en su propia vida, y ahora, tras la muerte de él, por fin puede tomar las riendas y decidir que rumbo tomará su vida.
Es un personaje, que como digo, da mucho juego a la trama. El causante de iniciar un debate en el interior del lector.
Nos hace pensar... ¿es tan ingenua como parece? ¿es realmente una víctima o alguien que disfruta dando pena a los demás?

También hay que señalar que es un personaje en constante evolución, es dinámico y eso es un complemento esencial en un thriller.
La evolución en su personalidad, hace que avance de forma indirecta la historia, los lectores queremos saber más sobre el personaje, sobre esos pequeños cambios que va experimentando.

La periodista y el detective.
Con Kate Waters, la periodista, vemos como es el interior de un periódico. Sus tejemanejes.
A pesar de que la autora es periodista, detectamos una sutil crítica a la profesión.
Somos testigos de como se crea una noticia y sobre todo, como se explota y los medios utilizados para obtener información.
Esta novela, es una historia donde vemos lo manipulables que somos, en general.

Bob Sparkers, es el detective encargado de llevar la investigación.
No es el clásico detective, sobrehumano, perfecto y con una personalidad inquebrantable. Aquí vemos la realidad, es un ser humano y como tal, se equivoca. Sus errores, tienen consecuencias.

Narrador protagonista vs Narrador testigo 
Jean Taylor vs Detective/Periodista
Jean Taylor, la viuda, nos ofrece una narración en primera persona, frente al narrador en tercera persona elegido para acercarnos a la versión del resto de personajes.
El hacer uso del cambio de narrador, de primera a tercera, es lo que marca la diferencia entre los personajes.
La viuda nos ofrece una narración más cercana, más intimista, nos resulta más real y los lectores pensamos que es la versión verdadera.
Cuando cuenta algo, nos da su opinión, nos muestra su versión de los hechos, lo que ve y como lo hace; por lo tanto, como testigos pensamos... ¿por qué nos va a mentir? y caemos sin remedio en el engaño que supone una opinión subjetiva.
Lo creemos de buena fe, sin darnos cuenta de que estamos limitados a lo que ella piensa.
Con estas narraciones en primera persona, tenemos que tener especial cuidado, porque si lo que leemos viene de mano de un manipulador, los manipulados podemos terminar siendo nosotros mismos.

En cambio, las narraciones en tercera persona ponen distancia entre el personaje y el lector. El relato parece más distante.
En este caso el narrador va contando lo que sucede entorno al personaje en cuestión, no interfiere ni hace suposiciones. Solo cuenta lo que ve, y por lo tanto de forma objetiva.

La elección del narrador, en este caso, sirve para diferenciar la categoría de los personajes. Jean, es sin duda la protagonista principal, mientras que los papeles secundarios recaen en Kate Waters, la periodista; y Bob Sparkers, el detective.

La estructura.
La historia comienza en 2010.
Los citados personajes, son los encargados de narrar los acontecimientos que suceden alrededor de Jean Taylor, tras la muerte de su marido, Glenn.
Ese suceso, nos posiciona en un momento crucial y determinante para la trama. Tras la desaparición de Glenn, las únicas pistas para encontrar la verdad y resolver el caso, pueden hallarse en Jean.

Pero para comprender la historia, no puede suceder todo en 2010.
Los lectores necesitamos alicientes, por ese motivo Fiona Barton hace uso de una narración preactiva, y nos hace retroceder en el tiempo junto con los tres personajes principales, hasta 2006; momento en que sucede el hecho sobre el que se construye esta historia.
Al principio los saltos en el tiempo, son frecuentes, para facilitar los datos necesarios a los lectores; pero más tarde, la narración se estabiliza y avanza de forma lineal hasta llegar al momento actual, 2010.
La autora, cuando hace un cambio de personaje o de tiempo, lo indica en el encabezado, de esa forma evita que el lector pueda perderse.

Detalles importantes.
* En algunos momentos los personajes nos narrarán un mismo hecho. Puede que a algunos lectores ese detalle les resulte reiterativo, pero cumple una función fundamental. Mostrar el punto de vista de cada uno sobre un mismo hecho.

* No se puede decir que estemos ante un thriller inteligente, de los que nos acostumbran a constantes giros argumentales, porque la autora ha prescindido totalmente de ellos.
El argumento carece de sobresaltos, vemos venir los sucesos poco a poco, incluso en algunos momentos de forma previsible.
Pese a eso, los lectores nos encontramos con una novela realista, bien narrada, con un argumento interesante que consigue mantener el suspense y la tensión hasta el final.


lunes, 6 de julio de 2015

La chica del tren de Paula Hawkins

Sinopsis:

¿Estabas en el tren de las 8.04? ¿Viste algo sospechoso?
Rachel, sí.
Rachel toma siempre el tren de las 8.04 h. Cada mañana lo mismo: el mismo paisaje, las mismas casas… y la misma parada en la señal roja. Son solo unos segundos, pero le permiten observar a una pareja desayunando tranquilamente en su terraza. Siente que los conoce y se inventa unos nombres para ellos: Jess y Jason. Su vida es perfecta, no como la suya. Pero un día ve algo. Sucede muy deprisa, pero es suficiente. ¿Y si Jess y Jason no son tan felices como ella cree? ¿Y si nada es lo que parece?
Tú no la conoces. Ella a ti, sí.

Opinión:

Alcoholismo, inseguridad, soledad, dependencia, pesimismo, dudas, mentiras, paranoia... son algunos de los cimientos sobre los que se construye esta novela inquietante.
Otro pilar importante son los personajes femeninos. El peso de la obra recae exclusivamente sobre ellos. Los masculinos... desempeñan un papel secundario, aunque aportan coherencia y complementan la trama.

La historia nos llega a través de tres narradores.
Rachel, Megan y Anna.
Cada una de ellas cuenta con su propio hilo narrativo, en primera persona, mediante el cual iremos conociendo a modo de diario la historia. Sobra decir por tanto, que sus versiones serán totalmente subjetivas.

Como protagonista, Rachel será con quien primero entraremos en contacto.
Comienza a relatarnos en Julio del 2013. A continuación, se incorporará a la narración Megan y ya una vez centrados en el argumento, lo hará Anna.
Debo aclarar que los sucesos ocurren de forma correlativa, solo en las voces de Rachel y Anna.
La narración de Megan, es preactiva; un racconto, se remonta un poco más atrás en el tiempo, al 2012, y va progresando lentamente de forma lineal, hasta terminar unos días después de donde ha comenzado Rachel a relatar. De esta forma podemos ir rellenando los huecos alrededor del suceso principal.

Rachel es una mujer divorciada y alcohólica que pasa sus días fingiendo que va a Londres a trabajar.
Los vacíos en la memoria a consecuencia del alcohol, las dudas que conllevan esas lagunas, la falta de control, nos avisan desde el principio, que si ella no puede fiarse de sí misma, nosotros tampoco deberíamos creer todo lo que nos cuenta.
Deberemos ir analizando los datos que se nos proporcionan en las tres narraciones, cotejando y extrayendo los que consideramos fiables. Cada una de ellas nos contará su propia versión de los hechos, con lo cual, se multiplican los enfoques y genera más suspense.

Dos refranes van perfectos para describir esta novela:
Las apariencias engañan.
y 
Si no lo veo no lo creo.

El principal recurso para generar y mantener la intriga en esta obra es el uso de elipsis narrativas.
La narración nos llega de forma fragmentada, porque cada personaje nos va contando su parte de la historia. La autora emplea las elipsis, es decir, suprime de forma consciente algunos datos para que el lector haga sus propias cábalas. Esos datos que se omiten, pero que el lector va averiguando o que cree intuir, aumentan la sensación de misterio unidos al uso de otra figura, el Cliffhanger. En el punto álgido de la narración, cuando vamos a obtener algún dato de relevancia, Paula Hawkins cambia de personaje, manteniendo en vilo al lector. 

Otro recurso a tener en cuenta es la descripción de las tres protagonistas.
Según avanza la historia y vamos obteniendo más información sobre ellas, vemos la evolución que van sufriendo los personajes, tanto emocionalmente como en su personalidad. 
Sus complejos; sus miedos; sus defectos; se van agravando y al mismo tiempo aumentan en número. Sus pensamientos se vuelven más paranoicos; retorcidos, sus reacciones más imprevisibles y el pasado de cada una no hace más que complicar el presente.

Pero todo hay que decirlo, a mitad de la novela se aprecia un ligero cambio de ritmo, parece que va a decaer pero la autora logra superarlo aportando nuevos giros.
Ya en la recta final averiguaremos el desenlace pero incluso así, es un thriller psicológico muy recomendable.