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martes, 4 de agosto de 2020

Cómo casarse en Santa Manuela de Sylvia Herrero

Cómo casarse en Santa Manuela (Trilogía de Santa Manuela 01) 
Sinopsis:
 
Lucas acaba de pedirle a Lola que se case con él. Ella es el amor de su vida, se conocen desde que iban juntos al colegio, tienen una casa preciosa recién construida a la que pronto se irán a vivir, un anillo que demuestra al mundo lo mucho que se quieren y una pandilla de toda la vida que espera con entusiasmo el feliz enlace. ¡La primera boda del grupo! ¿Qué puede salir mal?
Sin embargo, Lucas guarda un secreto que haría peligrar todo lo que tiene hasta ahora, la boda e incluso, lo más importante de todo, el amor de Lola.
Menos mal que vive en Santa Manuela, donde puede contar con la ayuda incondicional de sus amigos y con unos vecinos que nunca dejan a nadie atrás.
Cómo casarse en Santa Manuela es un relato desenfadado, con giros inesperados, en el que reina el buen humor, la amistad y el cariño en un pueblo donde uno vale tanto como el amor que demuestra a los suyos. 
 
Opinión: Cómo casarse en Santa Manuela (Trilogía de Santa Manuela 01) 

Supongo que a todos os sonará el término: Chick lit. Parece ser que es un género bastante nuevo, que se creó a raíz de las novelas tipo "El diario de Bridget Jones", y que próximo a la novela romántica nos muestra a mujeres independientes y los problemas que arrastran: familiares, en el amor, en el trabajo, etc.
Ya sabéis, los que me visitáis de forma asidua, que a mí esto de las nuevas categorías no me hace mucha gracia, porque lo único que consiguen es liar al personal. 
Los límites de los géneros son difusos y a menudo se confunden, incluso muchas veces, una misma obra, puede encuadrarse en uno u otro, porque es imposible valorar en qué proporción aparece cada uno de esos elementos que hacen característico o diferencian una categoría de otra.
No soy una experta en este género, es más... reconozco que no soy muy dada a leer novela con tintes románticos, no hay ningún motivo en especial, simplemente que hay otros géneros que acaparan la mayor parte de mi tiempo. Pero lo cierto es que cuando vi esta serie de novelas me atrajeron mucho, lo primero por sus portadas que encadenadas formaban una especie de tríptico muy colorido, y lo segundo por su sinopsis que me pareció que podía encajar en la categoría de Feelgood, esas novelas emotivas, desenfadadas, que esconden toques de humor y que al final te hacen sentir muy muy bien. 
Este tipo de lecturas para mí son un escape en momentos en que tengo otras que se me hacen cuesta arriba, o bien, el oasis al que recurrir cuando no sé que leer. 

Esta historia, además de destacar por todo lo mencionado, también esconde un secreto que se convierte en motor de la trama, un elemento que alimenta la trama, que genera intriga y que impulsa al lector a seguir leyendo.

Ya sabéis que esta es la primera entrega de la trilogía de Santa Manuela, y cada una de ellas tendrá a una pareja como protagonista. 
En Cómo casarse en Santa Manuela los personajes centrales serán Lola y Lucas, dos jóvenes que viven en ese pueblo pirenaico. A través de ellos conoceremos a sus habitantes y a su pandilla de amigos, un grupo que irá adquiriendo cada vez más peso en la trama.
Santa Manuela del Val es el nexo que une las novelas y los personajes saltarán de una a otra, sin olvidar decir que cada entrega tendrá como protagonista central a una pareja distinta de ese grupo de amigos.

Hay otro detalle que también me ha gustado mucho y que creo interesante contaros, y es que su autora describe muy bien el sistema de casas que existía en la zona del Pirineo. Una fórmula que había asegurado la supervivencia en los valles durante siglos pero que después también acarreó problemas. 

Su narración es, casi en su totalidad, lineal, aunque sí es cierto que algunos personajes intercalaran en su relato secuencias referidas a un tiempo pasado, cumpliendo así una función importantísima, la de asentar los cimientos sobre los que se construye la historia.
Para que un argumento resulte creíble, los lectores debemos conocer en profundidad a todos los personajes, incluidos los secundarios. Por ello Sylvia Herrero construye un pasado para todos, incluido Santa Manuela que más que un escenario es un personaje omnipresente. Esa es la fórmula correcta para crear un microcosmos, no sirve con inventarse un pueblo y plantar allí una serie de personajes, hay que reservar en el texto un espacio para cada uno de ellos e insuflarles vida.

Para ir terminando os diré que sigo dando vueltas al tema de cómo catalogar esta historia. Yo sigo pensando que es feelgood porque cuando la terminas la sonrisa se ha alojado en tu cara. 
Cuando terminamos de leer somos uno más de los habitantes de ese peculiar pueblo pirenaico que han conseguido no solo hacerse un hueco en la trama sino que también en nuestro corazón.