Mostrando entradas con la etiqueta Narrativa Variada. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Narrativa Variada. Mostrar todas las entradas

martes, 23 de junio de 2020

El mapa de los afectos de Ana Merino

Sinopsis:

Valeria, una joven maestra de escuela que tiene una relación secreta con Tom, que le lleva treinta años, se enfrenta al dilema de los sentimientos y quiere entender el significado del amor. En el pueblo donde enseña, Lilian desaparece sin motivo aparente mientras su marido está en la otra punta del mundo. Greg, un hombre a quien le pierden las mujeres, frecuenta un club de alterne de los alrededores para ahuyentar su descontento, hasta que un día se ve descubierto de la peor manera posible.
A partir de momentos como estos en el transcurrir de una pequeña comunidad rural, nos adentramos en los misterios cotidianos de sus habitantes. Las vidas de todos ellos no solamente se irán cruzando a lo largo de más de dos décadas, sino que estarán condicionadas por la fuerza magnética de los afectos, la aleatoriedad del azar o por la justicia poética que a veces nos traen los acontecimientos más inesperados.
El mapa de los afectos persigue el rastro de las personas que construyen las historias escondidas de los lugares; sitios donde se evocan ausencias, sucesos extraños, donde ocurren crímenes inexplicables, se convive con las tensiones personales y familiares y donde solo la pulsión del bien sedimenta el poso necesario para seguir viviendo.

Opinión:

Lo primero que quiero decir, para comenzar esta reseña, es que no me llaman en exceso los libros que obtienen algún galardón, aunque es cierto que muchas veces he terminado leyéndolos. El motivo es que, a priori, no me fío de todo ese arrastre mediático que conlleva el ganar un certamen importante.
Cuando me regalaron este libro ya sabía que había sido galardonado con el Premio Nadal 2020, además de que, en su día, había visto por la televisión la consabida entrevista posterior a la gala del premio.
Tras esa pequeña presentación de la novela, reconozco que el argumento tampoco me llamó la atención, pero como soy de la opinión de que los posibles prejuicios personales sobre algo deben dejarse al margen de la obra, decidí hacerle un hueco hace unos días.

Tras su lectura me ha quedado un regusto agridulce. Se ha convertido en un libro curioso a ratos, pero al que no he conseguido pillarle el punto.
Me queda una sensación de haber leído pequeñas fábulas que buscaban una reflexión en el lector. Como si la autora incluyese una selección de temas de fondo, infinitos, para conectar con todos los tipos de lectores...
Me pregunto si no se presentaron manuscritos más interesantes para ganar el Nadal, con lo que mi observación me lleva de nuevo a cuestionar los premios literarios.
Lo cierto es que lo que más me ha sorprendido de él es su estructura que para nada me podía imaginar.

Dicho esto, comienzo a hacer un breve esquema, muy general, de lo que me ha gustado y de lo que no.

El mapa de los afectos es una novela coral surcada por un sinfín de personajes que entrecruzan sus historias, por lo tanto no vamos a tener una trama definida, el argumento lo van componiendo los personajes poco a poco, según avanza la lectura.
Cada capítulo esconde un personaje y él nos contará una situación o un hecho que marcó su vida.
A través de esas anécdotas, de los sentimientos de los personajes, de su forma de actuar o de ver la vida, se va dibujando un mapa de emociones que se convierte solo en una pequeña muestra de nuestra sociedad.
Para ello, la autora sitúa la acción en un pueblo del interior de Estados unidos. En esa pequeña comunidad rural, todos los personajes terminarán relacionándose entre sí, por un motivo u otro, mientras el tiempo avanza sin detenerse.
Os he comentado más arriba que no me imaginaba la novela así, me refiero a ir creando una historia a base de que cada personaje nos cuente un momento en concreto de su vida que enlazará con la de otros protagonistas. Lo cierto es que esa estructura me ha parecido curiosa.

El libro lo componen 22 capítulos más un epílogo, donde los títulos de cada uno de ellos ya dan una pista de lo que encontraremos en su interior.
Aquí debo señalar que al igual que hay capítulos que me han parecido muy interesantes, hay otros que no, lo que contaban me parecía solo relleno, y eso en esta novela es algo a tener en cuenta, porque cada historia de forma individual termina influyendo en ese relato general que crea la autora.

Valeria, a pesar de ser el personaje con el que se inicia y termina esta novela coral, sus capítulos me han parecido un sinsentido.
Soy de la opinión de que un buen inicio es tan importante como un buen final y lo que Valeria cuenta, al menos al principio, vuelvo a repetir que bajo mi punto de vista, aporta cero a la trama. Sí es verdad que este personaje en cuestión, que parece tener mayor protagonismo, no sé por qué, nos conduce hasta un tema importante y de actualidad que implica una reflexión.
Ese es otro de los detalles que sí me ha gustado, es decir, encontrar grandes reflexiones en algunos de los capítulos, relacionadas con temas muy actuales como la inmigración o el falso feminismo, por citar solo un par.

Pero no es un libro que me haya emocionado, porque algunas historias no han llegado ni a interesarme y aportaban a la lectura un ritmo irregular, quizás por esa estructura de contar algo de forma tan escueta, sin profundizar y saltar inmediatamente a otro personaje.
Creo que su prosa tiene estilo, resulta agradable pero le falta chispa, quizás el alma de esos personajes que son tratados con superficialidad, y además, sabiendo que la autora viene del mundo de la poesía, he echado también en falta más lirismo.

Y así termino la reseña. Ahora os toca decidir, porque al final sois vosotros los únicos que tenéis la llave para elegir sobre qué queréis leer o el modo en que empleáis vuestro tiempo. También quiero deciros que había leído muchas comentarios positivos que animaban a leer esta obra, los cuales respeto profundamente, pero todo esto ya sabéis que se limita únicamente a una cuestión de gustos.


martes, 9 de junio de 2020

Entre visillos de Carmen Martín Gaite

Sinopsis:

Después de algunos años de ausencia, Pablo Klein vuelve a la ciudad de provincias donde ha pasado su infancia para ejercer como profesor de alemán en el instituto.
Allí entabla relación con distintas personas de la ciudad, fundamentalmente jóvenes, y con las alumnas del instituto, sobre todo con Natalia.

A través de las ocupaciones cotidianas de este grupo de jóvenes, de sus angustias, del aburrimiento y de la falta de imaginación, Carmen Martín Gaite traza el perfil de una juventud sin ilusión.

Opinión:

Hoy os traigo al blog la reseña de un libro que en los últimos años se ha convertido en un fijo de clubes y talleres, al tiempo que se ha ganado un puesto bien merecido en las lecturas de Instituto.
Fue la primera novela extensa de Carmen Martín Gaite y con ella obtuvo el Premio Nadal en 1957.

He visto muchos comentarios que apuntan a que Pablo Klein es el protagonista indiscutible de esta historia. Puede que no se equivoquen, ya que hay tantas interpretaciones como lectores para un mismo libro, por eso hoy en esta estantería virtual, voy a dejaros la mía, que como digo no es más ni menos válida que otras.

Pablo Klein es un joven que llega a una ciudad de provincias para ejercer de profesor de alemán.
Es cierto que su historia es la columna vertebral de la novela pero yo encuentro demasiados indicios que me demuestran que no es el protagonista principal, por mucho que haya lectores que se basan en que Carmen Martín Gaite le dio voz e hilo propio narrado en primera persona.
Es cierto, y yo os lo he contado así en alguna ocasión en este blog, que hay autores que demuestran la importancia de un personaje sobre otro, precisamente por esos detalles que acabo de mencionar y que subrayo arriba. Así relegan a un segundo término al resto de personajes...
Pero no siempre es así, no hay una norma fija e inquebrantable; hay que leer la obra y analizar individualmente cada detalle.

En Entre visillos nos encontramos con un personaje, Pablo, a través del cual conocemos a Natalia y llegaremos así a las vidas de los otros personajes femeninos que componen la narración.
Él es un narrador testigo, pero no el protagonista principal, porque tan solo es el medio empleado para narrar unos hechos, para hacernos partícipes de unas situaciones.
Pablo cumple con un fin determinado. Es el encargado de mostrarnos la vida de un grupo de chicas y mostrar las diferencias entre sexos.
Es cierto que interviene en el relato como personaje pero el tema central no gira en torno a él. Nos va a contar lo que ocurre según los ve, debería ser objetivo pero no puede evitar tomar partido y mostrar, en determinados momentos, su opinión.

Vemos a través de él, no solo su modo de pensar y de actuar, que se enfrenta a la mirada conformista de ellas, sino que también vemos a la sociedad que las envuelve.
Ellas son protagonistas en distintos grados, pero realmente, la verdadera protagonista es la sociedad y ese patriarcado que las relega a ser invisibles con una gran metáfora de fondo "El amor como cárcel".

Entre visillos es una novela coral con mucho diálogo, con lo que consigue un estilo sencillo pero muy directo.
Los personajes quizás nos pueden parecer demasiado estereotipados, pero a través de ellos consigue algo muy concreto y realista: centrar la historia en analizar el papel de las mujeres en la posguerra y sobre todo en la desigualdad de sexos.
La novela se ajusta al modo clásico de introducción, nudo y desenlace, y los acontecimientos seguirán un orden cronológico lineal.
Hay una una polifonía narrativa. unos capítulos aparecen en primera persona y en cambio en otros el narrador es en tercera.
Pablo, del que ya hemos hablado, nos narrará en primera persona, al igual que Natalia que lo hace aportando datos a través de lo que plasma en su diario. El narrador externo será el encargado de contar las partes en que Pablo y Natalia no pueden ser testigos.

El libro narra solo unos meses de la vida de los personajes; es como una pequeña muestra de la situación social, y al terminar intuiremos, ya que no se dice de forma explícita, lo que el futuro deparará a cada uno de ellos.

Entre los temas que se tratan encontramos el poder religioso; la hipocresía social, de ahí el título, porque una cosa es lo que se veía y otra la realidad que se vivía de puertas adentro.
Lo que también puede apreciarse es la falta de comunicación entre los personajes; la dificultad, los impedimentos a la hora de expresar opiniones y su frustración.
Me gustan este tipo de novelas porque nos permiten retroceder la mirada, observar sin interferir y hacernos una idea más clara de la situación que se vivía en el momento: política, social, económica o religiosa.

Ya para terminar os diré que la autora nos va a ofrecer una gran diversidad de personajes femeninos, construyendo la novela alrededor de las charlas y opiniones de las muchachas, haciendo hincapié en ese papel pasivo que las ha tocado vivir. No va a dar voz directa a las mujeres, lo hace, como habéis visto, a través del relato de Pablo y de las escenas que Natalia describe en su diario.

Natalia es un gran personaje, en el cual podemos encontrar notas autobiográficas de la autora.
Es una joven que ve que no encaja porque no quiere lo mismo que las demás, ella es la única que se permite soñar; A mí me recuerda mucho a Jo, personaje principal de "Mujercitas" de Louisa May Alcott.
De ese modo, vamos a ver la diferencia entre ellas, pero también lo que las une, esa presión social que las asfixia y que la mayoría termina asumiendo. En todos los capítulos veremos ambientes cargados de machismo y también observaremos que todas, salvo Natalia, están atadas a un destino prefijado, a un futuro que ven que se les escapa.


miércoles, 15 de abril de 2020

Las malditas de Stacey Halls

Sinopsis:

En un tiempo de miedo y sospechas ser mujer es el mayor de los riesgos.
Solo ellas saben la verdad. Solo ellas pueden salvarse la una a la otra.
Fleetwood Shuttleworth tiene diecisiete años, está casada y embarazada por cuarta vez. Como señora de Gawthorpe Hall, en el condado de Lancaster, todavía no ha conseguido traer al mundo un bebé que sobreviva al parto y su esposo Richard es eso precisamente lo que más ansía: un heredero. Cuando Fleetwood descubre una carta oculta del médico que la atendió en su último embarazo, sabe que es ella quien no sobrevivirá esta vez.
Pero entonces su camino se cruza con el de Alice Gray, una jovencísima partera y curandera que le promete que le la ayudará a dar a luz a un bebé sano, el heredero que todos esperan y que convertirá a Fleetwood, por fin, en auténtica señora de su la mansión y sus las tierras.
Sin embargo, el rey Jacobo I, consciente de que el condado de Lancaster se ha convertido en un nido de conspiradores, sabe que una buena manera de instaurar el orden es infundir miedo y temor entre sus habitantes. Y así arranca la caza de brujas más terrible de la historia de Inglaterra, una caza en la que cualquier joven con conocimientos médicos se vuelve sospechosa.
Conforme el juicio de las brujas de Pendle se acerca, Fleetwood y Alice saben que se necesitan la una a la otra para sobrevivir.

Opinión:

Cuando hablamos de brujas o hechiceras, siempre vienen a nuestra cabeza las imágenes de aquelarres donde estas mujeres danzan desnudas alrededor de hogueras, se convierten en gatos negros o bien sobrevuelan las casas de sus religiosos y atemorizados vecinos montadas sobre una escoba.
Pero lo cierto es que detrás de todas esas leyendas y falsos relatos se esconde mucho más y nada que podamos pensar relacionado con el maligno...
Ya habéis oído hablar de las muchas persecuciones en las que se vieron envueltas. Quizás los juicios más famosos son los de Salem en el siglo XVII, procesos judiciales que buscaban castigar los llamados actos de brujería.
Pero todas esas historias quedan muy lejos por ocurrir en la entonces colonia inglesa de Massachusetts, EE.UU, y lo cierto es que no hace falta irnos tan lejos, porque nosotros también pasamos por esa época oscura, aunque hay que aclarar que esa fobia, esa histeria popular que llevó a la hoguera a miles de mujeres, tuvo un impacto menor aquí en España y la mayoría de los juicios no terminaron con la pena de muerte.

La trama de esta novela nos lleva hasta Inglaterra, al periodo que se encuentra bajo el reinado de Jacobo I.
En ese periodo el rey inició varios procesos judiciales contra la brujería siendo uno de los más conocidos el que tuvo lugar en Pendle, condado de Lancashire. Un proceso basado, como otros muchos, en la superstición, en la psicosis colectiva y en las falsas acusaciones alimentadas por el miedo que nacen de la envidia y de las viejas rencillas.

Ahora vuelvo al comienzo de esta reseña para retomar la cuestión que allí os planteaba, esas historias que se esconden detrás de las leyendas sobre brujas...
En toda Europa las mujeres sufrieron la misma situación.
El poder eclesiástico y político había desarrollado un modelo social masculino. Las mujeres eramos un bien material; no podíamos estudiar y menos aún tener conocimientos médicos que pudieran poner en tela de juicio un diagnóstico procedente de un hombre.
La curación y el conocimiento, o el estudio del cuerpo humano quedaba limitado a físicos o médicos, y nosotras eramos una vez más desplazadas; únicamente podíamos ejercer como comadronas. Los conocimientos sobre herboristería pasaron a estar vigilados, y de ahí a perseguidos solo hay un paso muy pequeño.
De esa forma, las curanderas, antaño tan apreciadas por la sociedad, empezaron a ser consideradas brujas, ya que la imagen de una mujer con conocimientos en esa materia era impensable, esa sabiduría solo podían proceder de pactos con el demonio.

Dicho esto vuelvo al argumento de la novela.
La vida de nuestra protagonista, Fleetwood Shuttleworth, corre peligro. Las mujeres estamos relegadas a ser meros objetos de adorno y llegado el momento vasijas que mantengan la sucesión. Pero en Fleetwood ninguno de los embarazos ha tenido un final feliz.
Por encima de ese miedo que siente a perder la vida impera la presión social, y esa presión por no dar un heredero la empuja a una situación extrema, a entrar en contacto con una joven curandera.

No os voy a decir que sea una gran novela, que nos vaya a revelar datos que no conozcamos, porque esta narración puede recordarnos en algunos aspectos a la obra de William Harrison Ainsworth, "Las brujas de Lancanshire", escrita en 1849 inspirada a su vez en el proceso real que tuvo lugar en 1612. Tampoco os diré que tenga grandes personajes que marquen al lector, pero sí es una narración que entretiene y cuya trama está muy bien hilvanada.
Está narrado con un estilo sencillo y quizás la mejor parte son las descripciones que te llevan a imaginar con facilidad escenarios y diferentes ambientes, sin olvidar, por supuesto, la descripción que hace sobre el papel de la mujer.
Según avanza la trama la tensión aumenta y nos acerca a un final que quizás pueda resultar demasiado previsible, pero no es un detalle que enturbie el desarrollo de la historia. Lo que menos me ha gustado de ese final es la rapidez a la hora de terminar.
Los personajes no tienen un gran desarrollo, pero sí es cierto que las dos protagonistas evolucionan y muestran un cambio que el lector aplaude, llegando a anular el comportamiento del resto de personajes, entre los que se incluyen los masculinos, y es que precisamente de eso se trata, de convertir en heroínas a las siempre ninguneadas.

Dicho todo esto, es un libro que recomiendo, porque lo importante es disfrutar y desconectar. "Las malditas" es la primera novela de Stacey Halls y lo cierto es que augura un futuro bastante prometedor.


martes, 7 de abril de 2020

La sociedad literaria del pastel de piel de patata de Guernsey de Mary Ann Shaffer y Annie Barrows

Sinopsis:

En un Londres devastado por las bombas y que empieza a recuperarse de las terribles heridas de la Segunda Guerra Mundial, Juliet Ashton, una joven escritora en busca de inspiración novelesca, recibe la carta de un desconocido llamado Dawsey Adams. El hombre, que vive en la isla de Guernsey, un pequeño enclave en el canal de la Mancha, está leyendo un libro de Charles Lamb que había pertenecido con anterioridad a Juliet. ¿Cómo ha llegado ese ejemplar hasta Guernsey? ¿Por qué Dawsey decide ponerse en contacto con Juliet? Dawsey es miembro del club de lectura La Sociedad Literaria del Pastel de Piel de Patata de Guernsey, creado en circunstancias difíciles durante la contienda, una rareza en tiempos de la ocupación alemana. Cuando Juliet acepta la invitación de estos excéntricos lectores para visitar Guernsey, entiende que ellos y su increíble sociedad literaria serán los personajes de su nueva novela, y su vida dará un vuelco para siempre.

Opinión:

Tenía pendiente este libro desde hace mucho tiempo, tanto que a raíz de hacerse la película en 2018 y tras el éxito mundial recogido, la editorial sacó una nueva reedición de la obra, sobra decir que mi ejemplar es de tirada anterior.
Esta historia fue publicada en 2008 y si os habéis fijado en su portada aparecen dos nombres.
Mary Ann Shaffer dejó inacabada la obra y fue su sobrina, Annie Barrows, la encargada de tomar el relevo y terminarla. Lo que más me ha gustado es no encontrar esa línea que podría haber sido una barrera si el estilo de ambas autoras hubiese resultado diferente.
La obra ha sido traducida a más de veinte idiomas y se han vendido más de cinco millones de ejemplares en todo el mundo.

Lo primero que debo decir es que esta novela, escrita de modo epistolar, me recordaba muchísimo a 84 Charing Cross, quizás por la estructura de la obra, por la época que refleja o simplemente porque retrata como la gente en momentos de adversidad se refugia en los libros; esto precisamente lo estamos viendo ahora, con todo lo que estamos pasando a consecuencia de la epidemia de Covid-19...

Esas cartas esconden la historia que poco a poco se va dibujando ante nuestros ojos. y los lectores ávidos de información nos refugiamos entre sus páginas, todo hay que decirlo, con un rol un poco cotilla. Queremos descubrir que se esconde detrás de esa sociedad literaria de extraño nombre y también detrás de Julie, la protagonista, y para hacerlo no dudamos en curiosear en el interior de su correspondencia personal, deseando conocer cada vez un poco más.

El libro se lee de forma muy rápida, no solo se debe a sus 304 páginas que no son muchas, sino que también  a su contenido; incluye una trama muy sencilla y original escrita con un estilo simple, el que se utilizaba cuando escribíamos una carta y donde lo que transmitíamos debía ser detallado de forma clara y concisa.

Como os digo, a través del intercambio de cartas vamos conociendo la historia general y también la personal, la que arrastra cada uno de los personajes, por lo tanto las autoras nos ofrecen un libro cargado de historias.
Ese intercambio epistolar va a cumplir una función múltiple.

  • Nos acerca a los personajes ofreciéndonos una visión real de como son.
  • También sirve para hacer cercana la historia, para que empaticemos con ellos, porque su relato es íntimo, va a estar cargado de anécdotas y también de relatos trágicos.
¿Pero sabéis lo que más me gusta de este libro?, pues que una serie de anécdotas o un montón de cartas, no son suficientes para crear un libro. 
Ese compendio de magníficas historias, unas alegres y otras tristes, necesitan un hilo que las una, una trama central que las amalgame; y aquí precisamente ocurre esto.
Juliet es ese elemento que necesitamos para unir, porque ella será la encargada de ir narrando todo lo que sucede a su alrededor.
Por poneros un ejemplo, es todo lo contrario a lo que ocurre en la obra de Madame de Sevigné. Ese libro al que me refiero es una compilación de cartas dirigidas a su hija, su finalidad es personal, es contarle, a través de esa correspondencia, los últimos cotilleos de la corte de Luis XIV. 
Su lectura es interesante pero no emociona ni enamora, como dijo Napoleón tras su lectura:
"Son claras batidas a punto de nieve que no producen empacho pero tampoco aportan nada."
En defensa de Madame de Sevigné dire: que las cartas no estaban pensadas para ser publicadas, ese hecho se debió a un familiar indiscreto. Esa correspondencia era privada y le falta ese centro del que os hablaba, ese núcleo que las una...


Y poco más puedo decir sobre esta obra, tan solo me queda comentar que el final me dejó algo fría, me pareció abrupto.
Pensé que la obra terminaría con la publicación del libro, trama central de la historia, o puede que se deba al deseo de seguir conociendo más a esos encantadores personajes que ya formaban parte de mí, y que ahora me dejaban un poco huérfana, sin conocer lo que les depararía el futuro.
Sea como sea, lo cierto es que me quedé con ganas de más; como siempre os digo, no es un problema del libro ni de las autoras, es un problema personal, de cada lector, y a mí lo único que me queda es despedirme y recomendarlo.



martes, 12 de noviembre de 2019

La bibliotecaria de Salley Vickers

Sinopsis:

En 1958, la joven Sylvia Blackwell se muda a un pequeño pueblo del centro de Inglaterra para empezar su nuevo trabajo como bibliotecaria.
Pero en este pueblo aparentemente acogedor, las apariencias engañan.
Sylvia se enamora del médico del lugar, pero es su conexión con su precoz hija y con el hijo de sus vecinos lo que cambiará su vida y pondrá en peligro a la biblioteca y a su trabajo.
¿Cómo altera la biblioteca la vida de los niños y qué consecuencias tendrán en sus vidas los libros que Sylvia escoge para ellos?

Opinión:

Supongo que a cualquier amante de los libros encontrarse con uno cuyo título lleve impresa la palabra biblioteca y/o librería, e incluso cualquier termino resultante de ella, ya es suficiente incentivo para sumergirse inmediatamente en la sinopsis.
Lo cierto es que esta sinopsis, en concreto, resulta de lo más sugestiva, porque no solo nos habla de la pasión por la lectura, sino también aventura que habrá otro tipo de pasiones entres sus páginas, además de enredos y falsas apariencias.
Sylvia, nuestra protagonista, va a suponer un cambio en el pequeño pueblo inglés al que se muda para hacerse cargo de la sección infantil de la biblioteca pública.
No solo cambiará la forma de llevar esa sección, en la que se había olvidado que la función primordial es incitar a los niños a leer, sino que también influirá en la vida de muchos de los habitantes de la localidad de East Mole. Esos nuevos aires de modernidad que trae, no van a ser bien recibidos, y aquí se refleja a la perfección la época y ese hermetismo que gobernaba las pequeñas comunidades tras la II Guerra Mundial.

Lo que más me ha gustado es el tono costumbrista que sobrevuela cada página.
El ritmo avanza despacio, dando tiempo al lector a familiarizarse con el entorno y presentando a los personajes a su debido tiempo. La prosa es sencilla y prescinde de florituras, lo que contribuye a plasmar, sin adornos, la forma de vida de los personajes.

Las últimas cien páginas son quizás las que más me han gustado.
Si a lo largo de la obra comprobamos como los libros actúan muchas veces como refugio, ese final nos demuestra el gran poder que tienen, como nos influencias y nos pueden ayudar a dar un giro radical a nuestra vida.

Es una novela donde lógicamente no pararán de asomarse títulos de libros y autores, e incluso al final, se añade una relación de lecturas recomendadas por la biblioteca de East Mole, un buen guiño a la literatura.

Por otro lado, encuentro muchos paralelismos con la "La librería" de Penelope Fitzgerald, novela que por cierto debo releer.
En ambas se reflejan las conspiraciones, la falsedad y las intrigas que tienen lugar en las pequeñas poblaciones.
El nombre de ambas protagonistas también sirve para mostrarnos, de forma figurada, lo que sucede a su alrededor.
En esta historia tenemos a Sylvia Blackwell (Pozo oscuro o negro), una forma figurada de enseñarnos lo que se avecina sobre el personaje, su soledad y sus ansias de libertad; y en el libro de Penelope Fitzgerald tenemos a Florence Green, que nos hace ver al personaje como verde o inexperta.
Ambas mujeres van a representar la superación y la valentía, además de todo lo señalado anteriormente.

En esta historia también vamos a ver sembrada la polémica.
Esta nos llegará desde un libro de Henry Miller, "Trópico de Cáncer". Una historia, por supuesto, alejada de las recomendaciones para niños, por sus detalladas descripciones sexuales y su lenguaje obsceno; libro que fue retirado por los censores y llevado a juicio por obscenidad, después sería considerado como una de las grandes obras de la literatura del siglo XX.
En "La librería" también viviremos una situación parecida, pero esta vez la polémica vendrá de la recomendación de "Lolita" de Nabokov, otra de las grandes obras del s. XX que hoy en día sigue levantando ampollas.

Como veis es una novela muy entretenida y recomendable, además de entrañable. Una historia ideal para leer bajo el calor de una manta y un sentido homenaje a los bibliotecarios y a todas aquellas historias que nos marcaron de niños.


martes, 26 de marzo de 2019

El día que Selma soñó con un Okapi de Mariana Leky

Sinopsis:

Todo el mundo en Westerwald sabe que Selma tiene un don especial: cuando sueña con un okapi alguien fallece en veinticuatro horas. El día que se hace realidad la premonición que todos temen, las verdades acalladas y las cartas iniciadas con nunca y siempre comienzan a circular, y su sueño cambia irreversiblemente las vidas de Luise, su nieta; de Martin, el niño levantador de pesas; del óptico enamorado; de la triste Marlies e, incluso, la de un peculiar monje budista.
Narrada con ingenio y ternura, El día que Selma soñó con un okapi nos sumerge en una inolvidable comunidad sostenida por la amistad. Con un lenguaje delicado, las voces de Selma y Luise tejen una novela que celebra la búsqueda del amor y de la belleza, el deslumbramiento ante los que son diferentes y el valor que se esconde detrás de las cosas pequeñas.
Mariana Leky se ha convertido en la revelación de las letras germanas. Su originalidad y talento le han valido tanto el Premio de los Libreros Independientes y el reconocimiento a la Mejor Novela y Mejor Autora del Año como la admiración de la crítica y el cariño de los lectores, que la han situado en la lista de los libros más vendidos durante casi dos años.

Opinión:

Llevaba tiempo viendo este libro entre las mesas de novedades, y lo cierto es que me dejé guiar por los comentarios demasiado apasionados.
El resultado ha sido una obra que se lee bien, con algunos momentos tiernos, pero que se aleja bastante de lo que yo esperaba encontrar. Entretiene pero no ha llegado a emocionarme.
Me ha dejado una sensación muy parecida a la de "El lector del tren de las 6.27" de Jean Paul Didierlaurent, otra novela que también obtuvo numerosos premios y la alabanza del gremio de Libreros y en cambio a mí me pareció que trataban de vender humo.
Con esto, no estoy diciendo que sea un mal libro, pero sí, que sois vosotros los que tenéis que encontrarle la gracia, más allá de una historia que se reduce a las relaciones bucólicas de los personajes.

"El Okapi es un animal absurdo, mucho más absurdo que la muerte, parece que lo hayan creado con piezas que no encajan: patas de cebra, grupa de tapir, un cuerpo marrón rojizo que recuerda al de las jirafas, ojos de corzo y orejas de ratón" .

Si habéis leído la sinopsis ya sabréis que, a raíz de que Selma sueñe con este animal, una extraña fiebre parece desatarse en el pueblo, y todos sus habitantes intentarán arreglar sus asuntos pendientes.
De esa forma algunos de ellos intentarán pedir perdón, otros declarar el amor secreto, y entre confesiones y declaraciones, la vida en Westerwald seguirá su curso.
Esa población en el oeste de Alemania, se asemeja a un microcosmos, es un lugar especial, un mundo singular donde sus habitantes parecen moverse a un ritmo distinto. Cada uno de ellos, con sus manías, sus rarezas o sus obsesiones, van a conseguir dar el toque especial a esa comunidad y a esta lectura.

Con esa clara descripción que encontramos en las primeras páginas de la novela, donde nos habla sobre la apariencia de ese extraño animal, la autora quiere demostrarnos que aunque las piezas no cuadren o no encajen a primera vista, en conjunto constituyen un todo armónico, y eso es precisamente lo que vamos a encontrar en Westerwald.

El pueblo idílico, rodeado de una inmensa paz y habitado por esos personajes entrañables, esconde grandes secretos. Mariana Leky va a hablarnos de maltrato, de infidelidades, de depresión, de soledad, todo tratado de una forma muy sutil y delicada.

La encargada de transportarnos a esa pequeña localidad será Luise, nieta de Selma, y en algunos momentos más que un narrador testigo parece ser omnisciente, ya que no se le escapa ni un solo detalle, incluso nos relatará situaciones donde ella no ha podido ser testigo.

La obra está narrada a dos tiempos e irá saltando del pasado al presente, hilando una historia multicolor con notas alegres y otras que no lo serán tanto.
Luise va a contarnos los sucesos más significativos que marcarán su vida desde que es tan solo una niña hasta la edad adulta.
Así conoceremos a su abuela Selma; a Martin, el niño levanta pesas; a Elsbeth, la que siempre tiene un remedio; al óptico e incluso a Marlies, con su tristeza eterna, ellos nos ofrecerán una novela llena de anécdotas o visto de otro modo, historias dentro de una historia.

Su comienzo me ha resultado demasiado pausado y llegados más o menos a un tercio del final, la trama se acelera.
Esa última etapa, puede dar la sensación de que la autora no tiene nada más que contar y que desea llegar al final como sea.
Otro detalle que me ha dejado pensando es si las otras veces que Selma ha soñado con ese peculiar animal, ha despertado en sus vecinos la misma fiebre por dejar atados sus asuntos y que es el elemento sobre el que gira todo el argumento...

Todo lo que sucede en Westerwald es muy poético, teñido de realismo mágico; La sensación que transmiten los personajes es de paz, de tranquilidad, se aferran a la vida y a lo bueno que hay en ella. Como he dicho al comienzo, una trama que se sostiene sobre las relaciones de los personajes pero que le falta chispa para llegar a emocionar.
Ya sabéis eso de que para gustos existen los colores... y al igual que a la autora, un Okapi le parece un animal absurdo, a mí en cambio me parece un animal mágico, hecho con recortes, sí, pero que también parece que acaba de cruzar de otro mundo paralelo, como surgido de un sueño...

martes, 19 de marzo de 2019

Lolita de Vladimir Nabokov

Sinopsis:

La historia de la obsesión de Humbert Humbert, un profesor cuarentón, por la doceañera Lolita, es una extraordinaria novela de amor en la que intervienen dos componentes explosivos: la atracción «perversa» por las nínfulas y el incesto. Un itinerario a través de la locura y la muerte, que desemboca en una estilizadísima violencia, narrado, a la vez con autoironía y lirismo desenfrenado, por el propio Humbert Humbert.
"Lolita" es también un retrato ácido y visionario de los Estados Unidos, de los horrores suburbanos y de la cultura del plástico y del motel. En resumen, una exhibición deslumbrante de talento y humor a cargo de un escritor que confesó que le hubiera encantado filmar los picnics de Lewis Carrol.

Opinión:

A estas alturas no creo que quede nadie que no haya oído hablar alguna vez de este gran clásico del siglo XX, Lolita; por eso voy a prescindir de hacer un resumen de la historia y voy a centrarme en los detalles que considero más importantes y que creo que son el motivo de una polémica que lleva levantando ampollas desde su primera publicación en 1955.
Esta obra tiene muchas interpretaciones porque es muy compleja y trata un tema muy delicado. Si leyésemos la obra veinte veces, en cada una de esas relecturas descubriríamos matices nuevos.
Los lectores debemos enfrentarnos a los libros con la mente abierta; cada uno de nosotros debe encontrar el mensaje y darle sentido, alejándonos de ideas preconcebidas y, por supuesto, de ideas impuestas, porque nadie debe decirnos como leer o interpretar algo.
Debemos sentirnos libres, críticos y acallar esas voces que puedan condicionarnos. Solo después de leer, analizar y meditar, conseguiremos crearnos nuestra propia opinión sobre una obra.

Nabokov ideó una historia muy espinosa que giraba alrededor de un maníaco, Humbert Humbert, y de su hijastra, Dolores Haze, una niña de 12 años.
Sobre Humbert H. no nos quedan dudas, es un pederasta; como tutor debería haber sido alguien que protegiese a la menor y en cambio la persigue y la pervierte, obligándola a mantener relaciones con él. Sobra decir que el personaje de la niña irá cambiando, pero de eso ya hablaré más abajo.

Nabokov nos muestra los pensamientos del protagonista masculino, en ellos Lolita es una niña malvada, una nínfula que le provoca, pero realmente como nos cuenta el autor, lejos de la mirada perversa de Humbert no hay nínfula, no existe, esa imagen pícara de ella que intenta transmitirnos, solo es real en su mente.
Humbert nos ofrece su relato, su alegato, donde por supuesto no se excusa pero sí intenta justificar sus actos. Vemos a un personaje enfermo que se retrata a sí mismo como un romántico empedernido, caballeroso, un gran seductor que ve a Lolita como una tentación constante.
Pero esa narración no engaña a los lectores que vemos desde el comienzo su naturaleza oscura. Puede que engañe a los personajes, pero nosotros vemos como sus actos le van delatando.

Lo más curioso es ver como las críticas, a lo largo de los años, se han ensañado con el personaje de la niña, llegando a desvirtuar su imagen, hasta tal punto que se ha creado en torno a ella, un arquetipo atrevido que representa la perversión y la seducción de los adultos, basta leer la definición que nos da la RAE cuando buscamos el término Lolita: Adolescente seductora y provocativa.
Condenamos a la joven y no a la mente enferma de ese energúmeno que es el padrastro.
Si buscáis Humbert no aparecerá ninguna definición que haga referencia al comportamiento pedófilo.
Es cierto que Lolita es sensual y se va a beneficiar de ello. Su comportamiento se va a ir agravando, quizás hasta llegar a un punto en que nos muestra un perfil que nos incomoda o nos cuesta ver, pero el responsable directo, el causante es Humbert, no Lolita.

También debo decir que esta obra no es una historia de amor como se indica en la sinopsis... pero tampoco es un alegato en favor de la violación o del maltrato.
Es la historia de la obsesión enfermiza de un adulto hacia una menor, la historia de un maníaco que priva de su niñez a una cría de doce años; y los que aplaudimos la obra por su forma, por la técnica o el estilo de Nabokov, no significa que aprobemos determinados comportamientos que en ella se muestran, como algunos o algunas han llegado a insinuar por ahí...
Lolita, es una joya literaria del siglo XX, una de las mejores obras que se han escrito, y por eso hoy en día se sigue hablando de ella.

Lo que me cuesta entender es que se demonice a Nabokov por lo que escribió.
No podemos condenar ni enjuiciar a un autor por lo que escribe, aunque sería más acertado decir que por la interpretación que nosotros hacemos de sus obras.
Los que me leéis con frecuencia sabéis que no soy de la opinión de censurar, retirar, poner en listas negras o destruir obras por su mensaje o contenido, creo que esas actitudes inquisitoriales son propias de un tiempo pasado.
Este escritor ruso se pasó más de media vida intentando explicar esta novela, y no creo que ningún autor o autora actual, haya tenido la necesidad o la obligación de explicar tanto su trabajo.

Nabokov creó un personaje que no cabe duda de que es un pervertidor sexual, alguien obsesionado con una menor, alguien deplorable, manipulador... como queráis, pero el autor no entra a opinar, solo nos muestra a través de él ciertos comportamientos y nos recuerda que esos individuos están ahí, que existen.
No digo que Nabokov vertiese una crítica oculta hacia ese comportamiento, pero tampoco digo que lo aprobase; él solo plantea el problema y lo deja ahí, porque al final no llegamos a saber claramente su punto de vista.
Creo que lo que genera tanta controversia es que dio voz a ese individuo y en cambio no nos dio la oportunidad de saber lo que pensaba Lolita, por lo tanto, esta parece en la novela en clara desventaja; el pederasta nos cuenta su versión o lo que quiere que sepamos de ella y al mismo tiempo nos ofrece una imagen de Lolita, la que él quiere.

Eso sí, y rompiendo otra lanza a favor del escritor os diré que Nabokov limita también a Humbert a la hora de expresarse, porque solo le permite hablar en primera persona, y ya sabéis que el uso de ese tipo de narración nos indica que el cronista puede ser poco fiable, porque siempre nos hará llegar su punto de vista, lo que él ve, lo que él siente, o lo que a él le interesa contar.

La novela se divide en dos partes y a lo largo de ellas Humbert se dirigirá a nosotros en incontables ocasiones, en un intento de buscar comprensión.
Como ya he citado su relato nos llega como un diario que intenta condicionarnos, apareciendo como víctima de la provocadora y malcriada Lolita.
Los lectores tenemos que ser conscientes en todo momento, que su narración subjetiva es un alegato, estamos leyendo sus confesiones, una súplica al juez y no debemos olvidar tampoco que se le está juzgando por otro tema, ni por violación ni por incesto.

Para ir terminando, yo no sé si Nabokov intentó verter una crítica en su obra o advertirnos de que el mundo está lleno de Humberts ocultos, muy difíciles de desenmascarar... lo que sí veo es una crítica hacia una sociedad cínica y decadente, que mira en muchas ocasiones hacia otro lado. Una sociedad que no ha evolucionado mucho y que olvida que el ignorar un problema, el fingir que no se ve... no lo hace desaparecer.

 A los que dicen de poner a Nabokov y a su obra en una lista negra, me parece totalmente ridículo, porque entonces también tendríamos que deshacernos de la obra de Poussin donde refleja el rapto de las sabinas o la espectacular escultura de Giambologna, sin olvidar la violación de Lucrecia de Tiziano, o los cuadros de Balthus... por poner algún ejemplo.
Si destruyésemos todo lo que consideramos poco honorable o ético, nos quedaríamos sin Historia. Las mujeres llevamos tiempo denunciando que se nos ha borrado intencionadamente de ella, por lo tanto veo incongruente que ahora tratemos de hacer lo mismo con determinadas obras y autores.
Creo que aún queda mucho por hacer, y mucho por reflexionar...


martes, 19 de febrero de 2019

Los restos del día de Kazuo Ishiguro

Sinopsis:

Inglaterra, julio de 1956. Stevens, el narrador, durante treinta años ha sido mayordomo de Darlington Hall. Lord Darlington murió hace tres años, y la propiedad pertenece ahora a un norteamericano. El mayordomo, por primera vez en su vida, hará un viaje. Su nuevo patrón regresará por unas semanas a su país, y le ha ofrecido al mayordomo su coche que fuera de Lord Darlington para que disfrute de unas vacaciones.
Y Stevens, en el antiguo, lento y señorial auto de sus patrones, cruzará durante días Inglaterra rumbo a Weymouth, donde vive la señora Benn, antigua ama de llaves de Darlington Hall. Y jornada a jornada, Ishiguro desplegará ante el lector una novela perfecta de luces y claroscuros, de máscaras que apenas se deslizan para desvelar una realidad mucho más amarga que los amables paisajes que el mayordomo deja atrás. Porque Stevens averigua que Lord Darlington fue un miembro de la clase dirigente inglesa que se dejó seducir por el fascismo y conspiró activamente para conseguir una alianza entre Inglaterra y Alemania. Y descubre, y también el lector, que hay algo peor incluso que haber servido a un hombre indigno...

Opinión:

Los restos del día o Lo que queda del día, la novela de la cual hoy os hablo, es una obra escrita en 1989 al más puro estilo british, con una mezcla de elegancia y sobriedad a partes iguales que logra sorprender al lector, sobre todo, cuando caemos en la cuenta de que el autor es japonés.
Es cierto que Kazuo Ishiguro, premio Nobel de literatura 2017, se trasladó con su familia a Londres con tan solo seis años, y ha tenido tiempo más que suficiente para amoldarse al estilo de allí, por no hablar de las costumbres tan distintas a las de su país de origen.
Lo raro, como digo, lo que logra sorprender, es la capacidad de acercarnos a la Inglaterra de mitad del siglo pasado, en el periodo posterior a la II Guerra Mundial, pero a esa sociedad oculta a la que solo se tenía acceso por la puerta de atrás de las mansiones y que nos muestra el comportamiento de los criados al detalle, haciendo uso de un lenguaje preciso o correcto, no sé cómo definirlo, pero sobre todo, elegante.
Kazuo Ishiguro, deja la narración de esta historia en manos de Stevens, un mayordomo que arrastra más de treinta años de servicio, educado dentro de ese clásico carácter inglés tan rígido, incapaz de mostrar un solo sentimiento, pero que pese a eso logrará ofrecernos un relato conmovedor.

Stevens haciendo uso de una narración muy personal, ira mostrándonos cuanto sucede a su alrededor, sin olvidar describir al detalle el comportamiento de sus señores. Lo hará sin omitir opiniones, sin valorar si lo que ve está bien o mal, y ahí reside el gran mérito de este narrador, que será capaz de contarnos una preciosa historia sin emitir ni un solo juicio.

Stevens es un personaje fascinante, íntegro, totalmente dedicado a su trabajo, capaz de asumir como propios los errores de otros, anteponiendo su profesión a su vida y a su corazón.
Este mayordomo tan carismático iniciará un viaje por Inglaterra, mientras su actual jefe, Mister John Farraday, viaja a su país natal, Estados Unidos.
El destino de Stevens es llegar a visitar a miss Kenton, antigua ama de llaves de la mansión Darlington Hall.
El viaje que inicia no solo será una excursión en la que descubrir magníficos paisajes, sino que también será el medio para guiarle hacia ese viaje interior, ahondando en la nostalgia.

Os he mencionado que la meta del viaje es visitar a miss Kenton, pues bien, ese personaje omnipresente en todos los capítulos, de la cual nos va a ir hablando Stevens, y que vamos a ir conociendo en profundidad, va a actuar a modo de Macguffin, porque solo contará con una breve aparición, en persona, al final de esta historia.
Miss Kenton, va a ser el motivo por el que Stevens inicia ese viaje; es una excusa argumental para que el mayordomo nos vaya contando los sucesos del pasado, pero ella no es importante, es prescindible, y como comprobaremos, tampoco resultará de vital importancia cuando el relato finalice. 


Os recomiendo esta novela, que no es muy extensa, pero no solo por la historia que nos cuenta Stevens o por su modo de hacerlo, tan delicado y profundizando en su interior, porque eso a algunos lectores les puede parecer aburrido, quizás por la apariencia sencilla de la trama. Tampoco por los hechos históricos que sirven de telón de fondo, sino más bien por la prosa de este autor que es especialmente sensible y resulta espectacular. 

Cuando acabamos de leer esta narración, nos sentimos huérfanos, nos vemos sentados junto a Stevens contemplando las luces del puerto. 
Hemos sido sus compañeros de viaje, y ese muro, esa barrera que él tenía levantada a su alrededor y que le hacía parecer frío, sin sentimientos, hemos sido testigos de como paso a paso, kilómetro a kilómetro ha ido desmoronándose, mostrándonos la realidad de esa personalidad sensible que se escondía detrás.
Para mí ha sido toda una experiencia... y si os estáis preguntando sobre lo extraño del título, os adelanto, que tan solo llegando al final de esta preciosa historia lograréis desentrañar el misterio.

 

martes, 3 de abril de 2018

La librería del señor Livingstone de Mónica Gutiérrez

Sinopsis:

Agnes Marti es una arqueóloga en paro que se ha mudado a Londres en busca de una oportunidad laboral. Una tarde, desanimada y triste por su poco éxito profesional, tropieza en el corazón del barrio del Temple con el pomo de una puerta en forma de pluma, el sonido de unas lúgubres campanillas y el hermoso rótulo azul de Moonlight Books. La librería, regentada con encantador ceño fruncido por Edward Livingstone, debe su nombre a un espectacular techo de cristal que permite contemplar la luna y las estrellas en las noches despejadas. Intrigada por la personalidad y el sentido del humor del señor Livingstone, Agnes decide aceptar la oferta de convertirse en ayudante del librero mientras continúa su búsqueda de trabajo. El té de la tarde en el rincón de los románticos, las visitas de Mr. Magoo, las conversaciones con la bella editora de Edward, las cenas junto a la chimenea del Darkness and Shadow y la buena lectura convencerán a Agnes de que la felicidad está en los pequeños detalles cotidianos. Pero aunque Moonlight Books podría parecer un oasis de paz en el acelerado Londres, las extrañas campanillas de su puerta daran paso a los sucesos más inesperados: una noche de tormenta, el inspector John Lockwood...
Una comedia muy feelgood, con un toque Wodehouse irresistible. Un homenaje de la autora a sus libros y escritores favoritos.

Opinión:

"—El mundo sería un lugar mejor si no nos avergonzáramos de tener días entrañables".

Una historia que es pura magia:

Mónica Gutiérrez era para mí, una total desconocida. De hecho lo que me empujó a leer este libro, en un principio, fue la imagen de portada y ese título que me parecía tan sugerente.
Sin necesidad de leer la sinopsis, intuí que esta novela estaba hecha para mí.

La librería del señor Livingstone, y no os asustéis por lo que viene a continuación, es una historia de esas que encuentras muy de tarde en tarde, de las que lamentas cada página que lees porque auguran un final cada vez más próximo.
Con una trama sencilla, sin grandes intrigas, pero con unos protagonistas que en poco tiempo consiguen hacerse un hueco y mantener encendida una pequeña llama en nuestro corazón de lector.
Es un claro y sincero homenaje a los libreros, pero sobre todo, a las historias y personajes que sobreviven en el interior de los libros, esperando en silencio a que alguien los elija y así, pasar a formar parte de nuestra memoria.

¿Y qué es eso de Feelgood?

"—Pero usted me dijo que esta novela era divertida —protestaba la mujer blandiendo un ejemplar de Reina Lucía, de E.F. Benson— y no pasa absolutamente nada.
—Eso es lo divertido.
—No lo es. Si quisiera un libro en el que no se moviese ni una hoja leería a Henry James".

Esta obra se incluye dentro de este género, y viene a significar que tenemos entre manos una historia en la que apenas ocurre nada extraordinario, pero de final feliz, y cuyos protagonistas no son héroes pero nos sirven de guía para hallar una felicidad que se encuentra en los gestos más simples.

Planta baja: Clásicos y libros ilustrados...

"—Shhh —le riñó Agnes al ver que Livingstone se acercaba con la bandeja del té—, él está orgullosísimo de esas escaleras.
—Y yo de mis trajes, querida, pero pasaron de moda en 1956".

Mónica Gutiérrez nos va a sorprender desde el comienzo.
Su narración es sencilla, cuidada, con unas descripciones esmeradas que impactan en el lector y nos transportan al interior de esa librería tan especial, Moonlight Books, con ese olor tan característico a libros; con su rincón de los románticos; con su escalera de caracol modernista que nos lleva hasta la segunda planta, donde podemos contemplar el firmamento a través del majestuoso techo de cristal; incluso habría que decir en este apartado, que la librería dispone de su propio bicho raro, un escritor residente que forma parte del mobiliario de lunes a viernes... en pocas palabras, la autora derrocha cariño e imaginación, en todos y cada uno de los detalles.
Nos invita a entrar en ese lugar tan especial, a formar parte de la trama conviviendo con sus personajes.
Somos un elemento más de la novela porque nos sentimos totalmente integrados dentro de ella; y es que esta librería, es el paraíso donde todos querríamos perdernos indefinidamente, no solo es el alma de esta narración, también es una especie de País de nunca jamás donde las agujas del reloj se detienen, con estanterías cargadas de fantásticas aventuras y donde podemos dejar volar sin miedo, nuestra imaginación.

"—Eres el niño más descarado del hemisferio norte, Oliver Twist.
—Soy el único niño que conoce en todo el planeta Tierra.
—Se debe a que siempre dejo para después conocer a los niños. Es un asunto trabajoso que lo voy postergando y postergando, tanto que cuando me decido a conocerles ya se han convertido en adultos".

En el anterior apartado os he dicho que Moonlight Books es el alma de este libro, pero también es cierto que la historia no existiría sin los personajes, sin ese elenco de actores que hace crujir sus suelos de madera al caminar y que buscan aventuras escondidas entre las altas estanterías.

Esta escritora consigue el combinado perfecto de personajes y literatura.
Rinde así homenaje a sus autores preferidos y de paso a nosotros nos sirve, de recuerdo o de incentivo para leer esas novelas, porque de lo que estoy completamente segura, es que la lectura de esta obra nos llevará a leer otras de las que aquí se citan.
Dota a los personajes de un poder único para integrar en los diálogos fragmentos extraídos de libros clásicos, con lo cual no debe resultar extraño encontrarnos al señor Livingstone enarbolando frases de la obra de Shakespeare, como si se tratase de un personaje de Hamlet o Macbeth, haciendo un excelente ejercicio metaliterario.

"Donde ahora estamos son dagas las sonrisas de los hombres [...]".
(Acto II, escena IV, Macbeth, William Shakespeare).

Es una novela totalmente recomendable para los amantes de la literatura, donde los clásicos ocupan un lugar privilegiado pero dejando, eso sí, espacio a otras obras contemporáneas.
De esa forma recordaremos pasajes de sueños de un noche de verano, el mercader de Venecia, Oliver Twist, Ana Karenina, Romeo y Julieta, la tempestad o Peter Pan y Frankenstein, que aparecerán citados junto con El señor de los anillos... entre otras muchas.
Algunas frases y diálogos son totalmente brillantes y arrancan la carcajada espontanea en el lector. A lo largo de esta reseña, como ya habéis podido observar, os voy dejando algunas pequeñas muestras.

Todos los personajes, sin excepción, y aquí incluyo también a los secundarios, son perfectos y entrañables. No hay ninguna nota discordante.
Todos se complementan y parecen escapados de los libros. Tenemos a nuestro querido señor Livingstone, un personaje imposible de olvidar; al pequeño e inteligente Oliver Twist, un geniecillo rubio experto en astronomía; a Agatha Dresden, una lectora incansable, o al señor Caldecott, un sastre que parece un clon de Mr. Magoo, poseedor de un encanto especial que él asegura haber perdido tiempo atrás... y muchos, muchos más personajes memorables, que nos arrastrarán a esta aventura literaria. 

Conclusión: Yo creo en las hadas... 

"—Disculpe —se dirigió muy educado al señor Livingstone—, necesito leer Alicia, de Lewis Carroll.
—¿En el país de las maravillas o A través del espejo?
—En mi casa, por favor".

Pues sí, Mónica Gutiérrez es una especie de hada, que utiliza las palabras como Campanilla el polvo que hace volar a Peter Pan.
Palabra a palabra nos transporta hasta el corazón del barrio del Temple, en pleno Londres. Nos hace cruzar esa puerta mágica que tiene un pomo en forma de pluma, oímos las campanillas y en ese preciso momento, el tiempo se detiene. Vemos pasar las hojas con una sonrisa perpetua alojada en nuestra cara, y nos sentimos bien, felices.
Es una historia que activa los químicos de la felicidad, no necesitamos nada más...

martes, 6 de marzo de 2018

El libro de los secretos de Boubacar Boris Diop

Sinopsis:

"Como todo cuentista que se precia, habría preferido contártelo de viva voz para embalar tu corazón y ponerte a prueba con mis desconcertantes enigmas. Las señales estarían entonces sumergidas en las profundidades oceánicas y necesitarías tener paciencia durante noches enteras para entender su misterio. Te escribo a falta de otra cosa porque, de no ser así, me daría igual estar vivo que muerto". 
El anciano Nguirane Faye siente cercana su muerte y escribe a su nieto Badou Tall, que hace tiempo emigró a algún país lejano y del que no ha vuelto a tener noticias. Sabe que no volverán a encontrarse y decide contarle el día a día de Niarela, barrio de Dakar, en siete cuadernos que esperarán su regreso enterrados bajo el mango del patio familiar. Esta crónica cotidiana se convierte, poco a poco, en un viaje por los recuerdos del anciano y en balance de su vida. Fábula política, diario íntimo, reivindicación de la cultura e historia senegalesas a través de un juego de espejos que denuncian las relaciones con los colonizadores e invitan a la búsqueda de la propia identidad. Novela ambiciosa y compleja en la que se mezclan realidad, ficción, locura, amor y deber de memoria.

Opinión:

Los que me seguís con asiduidad sabéis, que de vez en cuando me sumerjo en lecturas que podríamos considerar como poco habituales.
Este libro del que hoy voy a hablaros, me llamó la atención por varios motivos.
El primero es que en la reseña de su editorial, 2709 books, se indicaba que era una edición bilingüe español-wolof.
El segundo es que tras indagar un poco por la red, descubrí que en Senegal también se vendió en forma de audio, quizás buscando esa tradición oral, que echa en falta el protagonista y que se menciona en el fragmento de la sinopsis, y por supuesto, buscando llegar a la población no alfabetizada.

Tras finalizar esta lectura debo deciros que pocos escritores alcanzan la habilidad de Boubacar Boris Diop, para combinar desolación y esperanza en un mismo texto, y hacer que al lector solo le llegue la parte positiva y amable del relato.

El anciano Nguirane Faye, siente cercana la muerte a sus ochenta años.
Ha llevado un peso sobre su alma demasiado tiempo, y ahora es el momento de ponerlo por escrito, porque es más fácil confesarse en un diario, que hacerlo verbalmente.
De esa forma, sentado en el umbral de su casa, en el barrio senegalés de Niarela, tirando de memoria, procede a escribir siete cuadernos.
Siete diarios destinados a su nieto favorito, Badou Tall que se encuentra muy lejos, quizás en algún lugar de Europa, y del que hace mucho tiempo no reciben noticias.

Nguirane, haciendo uso de una sabiduría que ha adquirido con el paso de los años, nos relatará como los ancianos apenas cuentan más que un recién nacido, y eso que a nosotros nos puede parecer duro de leer, a él en cambio le parece de lo más natural, permitiéndole observar sin ser visto y aguzar el oído más allá de donde se encuentra.
Esos cuadernos comenzarán siendo una especie de crónica de la cotidianidad de Niarela, donde se nos mostrará la crudeza que ha experimentado la sociedad de Dakar a lo largo de la Historia, pero sin darse cuenta, frase a frase, pasarán a retratar la historia de su propia familia; siendo la vida y muerte del padre de Badou, la historia que cohesionará los siete cuadernos.

Viajaremos del presente al pasado, conociendo su vida, pero sobre todo tiñendo la narración con el gran amor que siente por su nieto ausente, que pasa a convertirse prácticamente en un personaje más, a pesar de no aparecer en ningún momento durante la narración.

Nguirane, hará uso de la primera persona para acercarnos a su historia, un pasado difícil y atormentado con algunos secretos dolorosos, todo ello haciendo uso de un lenguaje cercano y sencillo.
Como escritor principiante, y como él mismo nos cuenta, le resultará imposible no añadir a su diario, acontecimientos importantes que vayan sucediendo a su alrededor y que aporrearán sus sentidos hasta colarse en el relato.
De esa forma, el diario se convertirá en un relato nostálgico, costumbrista e intimista al mismo tiempo, donde la muerte y las despedidas ocuparán un lugar prioritario; y es que esos dos temas tan delicados, que siempre han sido complicados de tratar por la literatura, en manos de este autor se convierten en un homenaje a la vida.

Este narrador de excepción, también dejará una advertencia a su nieto sobre uno de los diarios. El libro de los secretos que reconocerá fácilmente por su tapa roja, revela cosas que solo ellos dos deben conocer.
De esta forma Boubacar aporta una pequeña dosis de intriga a ese relato íntimo, que profundizará en el interior del ser humano, mostrando muchas veces lo peor: el odio, la envidia, la mentira y la gran corrupción que acecha con infectar a esa sociedad senegalesa.

Nguirane, muchas veces divaga, es un anciano cargado de preguntas, a las que a pesar del tiempo no ha logrado dar respuesta, y supone que esas mismas dudas rondarán por la cabeza de Badou. El anciano, es un personaje con el que simpatizas desde el comienzo, pero hay determinados momentos, donde su relato se mezcla con tintes de fábula o con retazos de realismo mágico, intentando mostrar lo irreal o extraño como algo cotidiano y/o común. En esos momentos no he conectado con él.
Por otra parte, es un libro que se lee con bastante facilidad, precisamente por la curiosidad que despierta en el lector.

Boubacar Boris Diop, crea una novela realista pero al tiempo cargada de fábulas, de críticas a la política, pero sobre todo, es una reivindicación de la cultura senegalesa. Un grito para llamar la atención, de todos aquellos que por fuerza mayor, se ven obligados a partir en busca de un futuro algo mejor. Una llamada para que no olviden sus orígenes ni sus costumbres.
Este autor senegalés demuestra como una historia sencilla puede contener una gran riqueza de emociones profundas.

Lo que menos me ha gustado, es la estructura del libro. El orden con el que Nguirane escribe los distintos sucesos en los diarios, huyendo de un relato lineal y obligándonos a saltar del pasado al presente constantemente, y obligando al lector a que intente averiguar qué parte de la narración es real y cuál fruto de la imaginación del anciano.


lunes, 7 de agosto de 2017

La huella de una carta de Rosario Raro

Sinopsis:

La apacible vida de Nuria con su marido, un comercial al que no ve lo que quisiera, se altera cuando ella lee en la prensa un enigmático anuncio que le despierta su sueño de dedicarse a la escritura. Sin saber a ciencia cierta de qué se trata, acepta convertirse en la escritora anónima de las respuestas a las cartas que el consultorio radiofónico de Elena Francis recibe. Su labor parece sencilla: encargarse de responder las cartas que no da tiempo a radiar. Pero todo cambia cuando una oyente desesperada le habla de unos niños nacidos con terribles malformaciones. Nuria decide investigar su origen y destapa una trama internacional de corrupción que pondrá en jaque su vida y cambiará su destino para siempre.
Tras el éxito de Volver a Canfranc, Rosario Raro regresa con una novela impactante que cautivará a sus lectores.

Opinión:

Conocí a Rosario Raro con su primera novela, Volver a Canfranc, y la verdad es que me sorprendió gratamente.
Mezclaba ficción y hechos reales de una forma magistral; la linea que separaba un género de otro era inapreciable, y eso daba valor a la narración.
Por otra parte, con los personajes ocurría algo similar, el perfil creado para cada uno de ellos transmitía veracidad a la historia, a pesar de que como es lógico, con unos se empatizase más que con otros.
Otra característica de esta autora, es que sus novelas no nos dejan indiferentes; sabe en que momento pellizcar, tocarnos la fibra sensible y esa incomodidad narrativa es algo positivo para una novela, porque despierta sentimientos y reacciones de todo tipo.

Con esta nueva historia, Rosario vuelve a dar en el clavo.
Crea una historia ficticia y la adorna con hechos reales... o quizás sea más correcto decirlo al contrario... Narra los hechos reales y los adorna con parte de ficción.
Sea como sea, el caso es que el resultado de nuevo ha sido acertado.

El argumento nos sitúa en la España de los años 60.
Tenemos como hilo ambiental de fondo, el famoso consultorio radiofónico de Elena Francis; un programa que durante 36 años dio consejos a las mujeres de la época.
Y sí... se lo que estáis pensado, ¡vaya consejitos que daba! sumisión, aguantar y mirar hacia otro lado, entre otros...
Pero no podemos juzgar con nuestra mentalidad actual el papel que jugaba la mujer en esa época ni en anteriores, porque para ello tendríamos que analizar detenidamente el entorno económico, político, social y religioso, y eso es algo, que por mucho que critiquemos no vamos a cambiar a estas alturas...
Las mujeres, tenemos mucho trabajo pendiente, hay un largo camino aún por andar, y hay que mirar hacia adelante para evitar tropezar y conseguir cambiar o mejorar... así que corramos un largo y tupido velo sobre esto, y sigamos hablando de La huella de una carta.

El caso, es que con el consultorio de Elena Francis y su peculiar sintonía de fondo, conocemos a Nuria, la protagonista. Una mujer muy inteligente que decide contestar a un enigmático anuncio en un periódico.
Se convierte así en una de las elegidas, de esas mujeres que contestaban las cartas que no llegaban a emitirse por la radio.
Básicamente con lo dicho tenemos los cimientos del argumento; una historia que mezcla ficción y realidad con el género epistolar, historia de amor incluida y un ligero toque de novela negra, porque una de las cartas que reciba Nuria, hablará de un medicamento, real, que provoca grandes malformaciones en los niños.
Supongo que sabéis de que os hablo, de la Talidomida, ese veneno disfrazado de fármaco, que fue comercializado durante los años 57 y 63, como sedante y calmante de las náuseas durante los primeros meses del embarazo.
Nuria se verá embarcada en una complicada y peligrosa investigación que nos atrapará a lo largo de 67 capítulos, divididos en cuatro partes y en la que os adelanto que no estará sola.

Esto a grandes rasgos es el argumento, pero hay mucho más.

Al comienzo de la novela nos encontramos con una escena turbia y desconcertante, estamos en agosto de 1962, en Düsseldorf, y dos hombres encuentran a una mujer tendida en el suelo. A continuación la historia salta a Barcelona, a mayo de 1962 y comienza a relatarnos la historia de Nuria.
Debo decir que el inicio de la novela, ese comienzo que nos sitúa en esa ciudad alemana, me desconcertó un poco, no sabía como enhebrar o como enlazaría posteriormente con la historia, y curiosamente, tras conocer a Nuria, logré olvidarme por completo de esa escena. La historia de la protagonista me absorbió...

Al llegar a la tercera parte del libro nos encontramos de nuevo con esa escena ya olvidada, y descubrimos su motivo.
Las dos primeras partes corresponden a un racconto bastante extenso, una narración retrospectiva y detallada, que irá avanzando de forma lineal hasta llegar al acontecimiento narrado nada más empezar.
Ese juego en el que nos introduce la autora, sirve para mostrar las consecuencias de la investigación que inicia nuestra protagonista, pero sobre todo, para conocer hasta donde se extendían los largos y dañinos hilos que movía la corporación encargada de suministrar ese veneno.

La huella de una carta, es una historia emotiva e inquietante, tratada con respeto, donde todos los personajes que aparecen están interrelacionados.
Una historia que refleja de fondo la sociedad española de los años 60, una crítica o denuncia hacia unos hechos que no deberían haber ocurrido jamás, y que lamentablemente, forman parte de nuestra Historia más reciente.
Siempre decimos que "Spain is different", yo diría más bien que algunas situaciones aquí son surrealistas y dignas del mejor cine de Buñuel, y es que España es así, llegamos hasta tal punto, que incluso los afectados por ese veneno perdieron el juicio contra la famacéutica. así que mejor o más correcto, sería decir que Spain is indifferent.

Rosario Raro, al final de la novela nos ofrece un final alternativo, con esto no digo que podamos elegir entre uno u otro, sino que ella nos ofrece el final que habría sido justo, el correcto, y no el engaño al que los españoles y más en concreto los afectados y sus familias, se vieron arrastrados...

Es una novela a la que deberíais dar una oportunidad, habréis apreciado que he prescindido de hablar del resto de personajes, de la estructura, de la ambientación... porque creo que el argumento, la trama y la historia real, es lo realmente importante y eclipsaría o convertiría en superfluos al resto de elementos que componen esta novela.


miércoles, 28 de diciembre de 2016

Donde duermen las aguas de Lorenzo Mediano

Sinopsis:

Una joven maestra de la capital llega a Biescas de Obago, un tranquilo y apartado pueblo de los Pirineos. Pero pronto descubrirá que bajo la aparente quietud se esconde una oscura trama.
Sin desearlo, se encontrará sumergida en una lucha desesperada por salvar la naturaleza, por salvar su vida, por salvar su amor.
Basada en hechos reales, ésta es la novela más trepidante del escritor Lorenzo Mediano, autor de “La escarcha sobre los hombros”, “Los olvidados de Filipinas”, “El secreto de la diosa” y “Tras la huella del hombre rojo”.
Todas sus novelas se desarrollan en un entorno natural y se caracterizan por el ritmo ágil, la acción vertiginosa y los personajes apasionantes.

Opinión:

Hoy de nuevo vengo a hablaros de otra de las novelas de un autor que he descubierto recientemente y ante el que he caído rendida.
La trama de esta obra está basada en hechos reales, aunque para preservar la intimidad y seguridad de los protagonistas, los nombres se han cambiado.

En el comienzo de esta novela, nos encontramos con una escena entrañable, un abuelo con su nieto pescando.
El pequeño le pide que le cuente una historia y el anciano sin dudarlo, aun a riesgo de revivir oscuros fantasmas, decide relatarle unos hechos reales que ocurrieron ocho años atrás. Unos sucesos que cambiaron la vida del pueblo y de sus habitantes, por lo que todos han decidido mantenerlos ocultos.
El anciano cambiará el nombre de los afectados y omitirá hechos que podrían poner en peligro a sus protagonistas. De esa forma, y de manos de ese narrador, retrocederemos hasta comienzos de los años ochenta.

La obra resulta muy difícil de catalogar por la cantidad de temas que trata, que hacen que se mueva entre géneros.
Dentro de sus páginas nos encontramos con una trama que nos mantiene en vilo, cargada de intriga y sobre todo, un relato costumbrista que podría pasar a formar parte de la crónica negra de España.
También nos damos de bruces con el choque cultural al que se enfrenta una maestra de provincias, destinada a un medio rural tan aislado; el choque entre las ideas de unos y otros, la lucha por conservar las tradiciones.
El odio entre los dos pueblos, omnipresente a lo largo de todo el argumento y que se ve reflejado en la forma de actuar de todos los personajes, es un odio ancestral. Un odio de tal intensidad que desafía a la lógica más elemental.

Otro detalle que encontraremos y que convierte esta historia en intemporal, es el tema de la especulación de terrenos y la lucha de los que intentan salvar el ecosistema.

Vitorián, el alcalde de Biescas de Obago, es el personaje que más me ha gustado.
Un personaje completo, que a su vez tiene a su antagonista en el alcalde del pueblo vecino, Alcid del Solanar. Este rival, responde al apodo de "El raposo", y ya con esta sola mención, nos podemos hacer una idea clara de como es el sujeto en cuestión; un gánster en versión rural.
Hay otros personajes dignos de mención que complementan de forma redonda la trama. Entre ellos nos encontramos al Coronel y al médico, y es de éste último del que ahora os voy a hablar.

Este personaje singular al que he creído merecedor de estas lineas, me arriesgo a decir que es el alter ego del autor. Ya que según nos cuenta Lorenzo Mediano, el fue testigo de esos acontecimientos que se relatan.
Y hablando de cosas curiosas, incluyo a continuación una sección de curiosidades donde voy a mencionaros otras que he encontrado a lo largo de la novela.

Curiosidades. 

 Este libro se ha convertido prácticamente en un juego, y es que según avanzaba en la lectura iba encontrando algunas similitudes con "La escarcha sobre los hombros", que hacían que te arrancase una sonrisa.

  • La primera, es que como personajes principales, encontramos la figura de los maestros. Un homenaje a esas personas que nos enseñaron a leer y a escribir; aunque no será el único homenaje que encontraremos. Lorenzo Mediano, a lo largo de la narración, incluye bastantes palabras y frases en Fabla, la lengua aragonesa. Una lengua romance que aún se habla en el norte de Aragón. 
  • Otra... sin duda la más importante, es el escenario elegido para desarrollar la trama. El centro de esta historia de ficción, vuelve a ser Biescas de Obago, y aquí habría que recordar que además este personaje inanimado es producto de la imaginación del autor; un guiño hacia los lectores que tras leer "La escarcha sobre los hombros" se pasaron tardes intentando ubicar en el mapa, el emplazamiento de este pueblo del Pirineo. 

Para terminar solo me queda alabar el excelente trabajo de Lorenzo Mediano, que de nuevo nos lleva a ese apartado Valle del Pirineo, donde los sueños duermen, donde las aguas duermen y las gentes duermen esperando despertar.




viernes, 16 de diciembre de 2016

La escarcha sobre los hombros de Lorenzo Mediano

Sinopsis:

Los mundos más fantásticos que podamos imaginar han existido muy cerca de nosotros; pero todavía no los hemos descubierto. En uno de estos fascinantes mundos perdidos transcurre la acción de esta novela: en los aislados valles pirenaicos de hace medio siglo.

Las casas fuertes de Biescas de Obago conspiran contra el amor entre un pastor y una heredera, desatándose una lucha sin cuartel regida por leyes que siguen una lógica extraña pero implacable. Éste es el punto de partida de un relato vigoroso lleno de silenciosos sentimientos y de tensión dramática.


Opinión:

La reseña que hoy ocupa estas líneas es sobre una novela muy breve pero intensa, una de esas joyitas que de vez en cuando, de forma totalmente inesperada, alguien menciona y ante tu desconocimiento te termina recomendando con ardor.
Lo cierto es, que en ningún momento pensé que encontraría tantos temas y tan interesantes en tan solo 141 páginas.
Su autor, Lorenzo Mediano, ejerció la medicina en apartados valles del Pirineo al tiempo que impartía cursos como instructor de supervivencia, y es precisamente en esa última ocupación, donde surge esta historia.
Según cuenta en su web, durante los cursos de supervivencia se dedicaba a contar por las noches sus aventuras, y finalmente, éstas fueron sustituidas por relatos inventados.
La escarcha sobre los hombros fue uno de esos relatos, que curso tras curso y noche tras noche, fue relatando al mismo tiempo que lo depuraba, dando al fin forma a una historia que mantenía despiertos incluso a los más agotados.
Un día se decidió a escribirla y la envió a un concurso el "Ciudad de Barbastro" y según relata, no quedo la primera... la segunda, ni la décima...
Así que Mediano se desanimó y La escarcha sobre los hombros permaneció varios años olvidada en el fondo de un cajón, hasta que un buen día... apareció de nuevo.
Este autor se decidió a probar suerte con una pequeña editorial aragonesa y al final, esta magnífica historia vio la luz en 1998.
Lorenzo Mediano cuenta:
“Ningún periódico, radio ni televisión se hizo eco del magno acontecimiento, pero los amantes de la naturaleza y del Pirineo fueron regalándose el libro unos a otros [...]

Y así llegamos hasta nuestros días...

Esta novela, según pude comprobar hace unos días en una gran librería, va por la 12ª edición.
Son 141 páginas muy bien aprovechadas, donde Lorenzo Mediano nos ofrece un relato costumbrista, muy ameno. Con una forma de narrar que me recuerda a Delibes, con un estilo ágil y fresco, sin emplear palabras rebuscadas ni un lenguaje grandilocuente y haciendo uso en bastantes ocasiones de una fina ironía.
La trama nos transporta a un microcosmos rural, a una villa ganadera y pirenaica olvidada de los mapas. Y digo olvidada de los mapas, porque Biescas de Obago es un pueblo imaginario, en el que según su autor, se sintetizan las virtudes y defectos de los pueblos pirenaicos.

El maestro de este pueblo del pirineo aragonés, es el personaje conductor de esta historia.
Nos ofrece una crónica testimonial de unos sucesos que ocurrieron en 1934.
El relato comienza con una noticia publicada en el Heraldo que revolucionará la paz del pueblo y él, es el encargado de escribir la respuesta al periódico, con el fin de contar la verdad de esos sucesos y limpiar así, el buen nombre del pueblo.
Tamaña misión se complica, y la redacción de esa respuesta al periódico se convierte prácticamente en una misión imposible.
Cada uno de los habitantes del pueblo quiere contar su propia versión, llegando incluso a incorporar detalles insignificantes para una historia, que empieza a tomar un aspecto desorbitado y sobre todo, alejado de la realidad.
De esta forma, llegamos a una de las peculiaridades que habría que mencionar de este curioso narrador y personaje presencial.
Se dirige a nosotros en algunas ocasiones, buscando en todo momento la complicidad con el lector y que entendamos la difícil situación en la que se vio envuelto.
Finalmente, las mentiras vertidas en ese primer texto, pesan en la conciencia del joven maestro y se decide a escribir su propia versión.
Nos ofrece una humilde crónica donde se relatan los terribles sucesos que acontecieron en ese pequeño pueblo de las estribaciones pirenaicas.
También nos advierte... que a pesar de todo su esfuerzo nos ofrecerá una visión difusa y borrosa de lo que pasó, aunque debemos confiar en que será totalmente sincera.

Una historia de amor, odio y ambición, donde conoceremos la dureza del sistema tradicional de Casas y la importancia de pertenecer a una de ellas, un patriarcado en estado puro y tiránico.
Una opresiva sociedad familiar, que se asemejaba a la sociedad feudal, donde primaba la propiedad por encima de los sentimientos e incluso de las personas; un lugar agreste, que endurece el carácter y donde los silencios son más expresivos que las palabras o los discursos.

Lorenzo Mediano traslada con acierto al lector al mundo rural de la época, a sus costumbres y a la dureza del día a día, a través de una historia de amor.
Un amor prohibido, imposible, que une a Ramón, un joven y pobre pastor y a Alba, la heredera de una de las casas más importantes de la zona.
A lo largo de toda la narración, la tragedia se masca en el ambiente y es que, por mucho que pase el tiempo, la esencia de los hombres sigue siendo la misma. El amor es tan fuerte como el odio y este termina materializándose siempre en venganza, dando paso a siniestras emociones y sentimientos.
Aun así, el lector queda encandilado por un relato donde un simple pastor desafía al amo, en un mundo complicado, donde nacer pobre significaba poco más que ser esclavo. Al final seremos testigos de como su extrema heroicidad termina superando a la propia leyenda. 
Y es aquí, en estos últimos detalles mencionados y en el destierro obligado al que se ve el protagonista, donde, aunque puede parecer una locura, esta obra me recuerda inevitablemente a "El cantar del mio cid".

Mediano tampoco se olvida del entorno, de la naturaleza, un tema omnipresente a lo largo de la lectura y donde podemos observar la verdadera adoración que el autor siente por ella.