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martes, 11 de agosto de 2020

El mentiroso de Mikel Santiago

Sinopsis:

Hay novelas imposibles de abandonar una vez leídas las primeras páginas. Historias que reinventan el suspense y hacen dudar al lector cada vez que termina un capítulo. En este thriller absolutamente original y adictivo, Mikel Santiago rompe los límites de la intriga psicológica con un relato que explora las frágiles fronteras entre el recuerdo y la amnesia, la verdad y la mentira.
En la primera escena, el protagonista despierta en una fábrica abandonada junto al cadáver de un hombre desconocido y una piedra con restos de sangre. Cuando huye, decide tratar de reconstruir él mismo los hechos. Sin embargo, tiene un problema: no recuerda apenas nada de lo ocurrido en las últimas cuarenta y ocho horas. Y lo poco que sí sabe es mejor no contárselo a nadie.
Así arranca este thriller que nos traslada a un pueblo costero del País Vasco, entre sinuosas carreteras al borde de acantilados y casas de muros resquebrajados por las noches de tormenta: una pequeña comunidad donde, solo aparentemente, nadie tiene secretos para nadie. 

Opinión:

Ya os he hablado en otras ocasiones de Mikel Santiago, un autor que se mueve con soltura dentro del género de suspense y que ofrece, en cada nueva novela, un rompecabezas completamente distinto al anterior, sin llegar a repetir argumento, escenarios ni estructura.
En cambio, lo que sí repite y con acierto son los elementos que apunto a continuación.

La trama resulta hipnotizante desde las primeras páginas y logra mantener el suspense hasta el final, gracias a los giros de tuerca que disemina por todos los capítulos. 
Es amante de las localizaciones aisladas y de la climatología adversa, elementos que consiguen generar un ambiente oscuro y angustioso,  favoreciendo y acentuando la intriga.
Otra curiosidad podría ser que al pertenecer al género de suspense, el gremio policial tiene escasa o limitada participación, pero de eso ya os hablaré más abajo. 
Para terminar, porque no es cuestión de aburriros con repeticiones, hay otro elemento al que recurre y que considero el más importante: el tipo de narrador utilizado. 
Mikel Santiago se siente cómodo narrando en primera persona y otorga lógicamente esa función al protagonista. Sabéis que siempre os digo que una narración en primera persona puede resultar poco fiable, porque solo tenemos su versión, y en una novela que lleva el título de "El mentiroso", ese detalle cobra bastante importancia.
 
El libro se divide en siete partes, todas ellas compuestas por capítulos muy cortos que aligeran la narración, favoreciendo el ritmo narrativo.
Si habéis leído la sinopsis supongo que tendréis una idea bastante general del argumento.

Un joven despierta en una fábrica abandonada junto al cadáver de un hombre desconocido. No recuerda nada y todos los indicios parecen indicar que él ha sido el asesino.
Con esa premisa inicial, Mikel Santiago nos introduce directamente en el conflicto e inicia una carrera contrarreloj para despejar la incógnita de ¿Quién lo hizo?
Y es que, básicamente, esta historia es eso: un thriller con tintes de Whodunit
¿Recordáis esas novelas policíacas clásicas en las que hay que averiguar quién, cómo por qué? Pues aquí vamos a encontrarnos con algo muy parecido: una novela híbrida que mezcla el thriller con ese otro género detectivesco. 
Vamos a contar con un montón de personajes, todos con motivos y coartadas, que pululan por los escenarios sembrando pistas falsas, mientras que el protagonista, el encargado de dar solución al misterio, intenta descubrir al verdadero culpable. 

Pero en esta historia, el protagonista no solo inicia una búsqueda para encontrar las pistas que le hagan aparecer como culpable o inocente, rellenando esos vacíos que hay en su memoria, no, también va a participar en otra más íntima, que le ayudará a descubrir datos sobre su pasado familiar. 

En este libro vamos a contar con un personaje principal, el resto son incidentales. Eso no es algo malo, porque cumplen al pie de la letra con su función. Son empleados como recurso para relacionarse entre sí y crear un entramado complejo, dando coherencia a la trama principal.

Y ahora que nos acercamos al final llega el momento de señalar que no es la obra que más me ha gustado del autor. Dice el refrán que "antes se pilla a un mentiroso que a un cojo" y nuestro mentiroso de hoy tiene detallitos que no me han convencido, como algunas escenas previsibles, demasiadas explicaciones en algunos momentos y falta de presión policial sobre el protagonista que le restaba tensión. Sobre esto último ya os había mencionado algo al comienzo; es un fijo de los thrillers que la policía solo aparezca al final o que lo hagan de forma incidental, pero en esta ocasión ese detalle es algo que no puedo pasar por alto, porque el propio argumento nos guía, inevitablemente, una y otra vez hacia ellos. 

A pesar de esto que acabo de señalar me mantengo en que es una novela bastante interesante.
Sopesando los pros y los contras, estos últimos no consiguen hacerme olvidar que he disfrutado con su lectura. Ha conseguido que me evada de la situación actual, manteniéndome pegada a sus páginas y eso es algo que yo valoro por encima de otros detalles y más en este momento. 

miércoles, 25 de diciembre de 2019

13 de Steve cavanagh

Sinopsis:

«Hasta donde sabe, ¿hay algún impedimento para que usted forme parte de este jurado?» 
El asesinato no fue la parte más complicada. Fue tan solo el inicio del juego.
Joshua Kane se ha estado preparando toda su vida para este momento. Él ya lo había hecho anteriormente. Pero esta vez será la más importante.
Este es el juicio por asesinato del siglo. Y Kane ha asesinado para obtener el mejor asiento en la sala. Pero hay alguien a su acecho. Alguien que sospecha que el asesino no es el acusado.
Kane sabe que el tiempo se agota y lo único que quiere es el veredicto de la condena antes de ser descubierto.

Opinión:

Hoy os traigo al blog el artículo que preparé en noviembre para la revista digital Cita en la glorieta.
Espero que os guste.


Esta reseña fue realizada para colaborar en la VI Semana Negra en la Glorieta, evento dedicado al género negro y policíaco, y realizado por la revista digital Cita en la glorieta, del 21 al 27 noviembre de 2019, bajo dirección y edición de Javier Alonso García-Pozuelo.
Si queréis leer todos los artículos, reseñas y relatos negros que se han publicado en ese evento, solo tenéis que pinchar en el enlace que os dejo a continuación. 



El falso culpable, un personaje casi siempre olvidado.

Como amantes de la novela policíaca y/o negra, seguro que estaréis acostumbrados a encontraros con un montón de personajes estereotipados que se mueven por sus líneas, más por rutina que por condición indispensable del género.
De esta forma, es fácil encontrarnos con la recurrente femme fatal, el policía problemático de pasado turbio y con el responsable de llevar a cabo la investigación...
Pero hay uno del que siempre nos olvidamos, quizás porque sus cualidades le hacen aparecer como alguien secundario, aunque realmente su función literaria sea vital para el desarrollo de la obra, creando, uniendo e impulsando la trama, e incluso siendo el responsable de agitar y remover nuestra conciencia.
Os estoy hablando de un personaje presente desde las primeras escenas y que en este artículo adquiere el total protagonismo:
El falso culpable.

Hace unos meses leía que el crimen perfecto es aquel que se resuelve con un culpable equivocado, seguramente estaréis pensando que ese razonamiento es acertado.
Cuando hablamos de falsos culpables, tenemos dos elementos fijos en la ecuación:
El primero es alguien que intenta descubrir la verdad, bien sea el detective, abogado, o el mismísimo inocente al que le acusan de un delito que no ha cometido.
El segundo, el personaje antagonista, muchas veces el verdadero culpable, que intenta cubrir su rastro y escaparse...
Esas historias, por lo general, se convierten en una especie de caza del ratón, y el animalito en cuestión, puede ser tanto un personaje como el otro.

Cuando los personajes se empeñan en saltar del guion al cine...

A mí, por lo general, siempre que se habla de falso culpable, mi cabeza vuela hasta una imagen de película, la del reputado cirujano Richard Kimble, que ve su vida desmoronarse cuando su esposa es hallada muerta. Como habréis adivinado, estoy hablando de la película, "El fugitivo".
Si este comentario fuese para una sección cinematográfica, no podríamos tampoco olvidarnos de mencionar en este apartado a Margot, protagonista de "Crimen perfecto" (1952), obra de teatro de Frederick Knott, que fue llevada al cine por Hitchcock en 1954, donde también vemos como Margot pasa de ser víctima a sospechosa de asesinato.

Pero esto como digo, son solo cosas de películas y aquí estamos para hablar sobre novelas, aunque algunos personajes como Margot, se empeñen en saltar de las páginas de un libro a la pantalla grande; y es que la literatura y el cine, basta con ver solo este par de ejemplos, son dos artes que están estrechamente ligados y de los que se nutren constantemente tanto escritores como cineastas.

El falso culpable, como ya habéis visto, es un excelente comodín; una figura rica en matices, a la que se recurre con frecuencia en la literatura, aunque muchas veces le prestemos poca atención.
Ahora bien, si desplazamos nuestra mirada lentamente a lo largo del amplio y rico género criminal, veremos que aparece plagado de historias, cuyos argumentos giran alrededor de estos grandes protagonistas.
Agatha Christie utilizó este recurso en todas sus obras, sin excepción; en ellas nos iba señalando de forma secuencial, posibles culpables y sus motivos, hasta llegar a un final totalmente imprevisible que desvelaba al verdadero culpable. Si nos remontamos un poco más atrás en el tiempo, veremos que Gastón Leroux, también utiliza ese recurso en su novela "El misterio del cuarto amarillo", incriminando a varios personajes antes de llegar a la solución final.

¿Qué sacamos en claro con todo esto? Pues que existen tantos falsos acusados como novelas policíacas o negras, porque en algún momento de esas historias, nuestra mirada, o la del personaje encargado de descubrir la verdad, se dirigirá erróneamente hacia un inocente, y es que esa figura inculpada falsamente aparece como parte de un guión trazado a conciencia por el autor.
Es un elemento utilizado para desviar nuestra atención de la verdadera realidad, como en "La escalera de caracol" (1933) de Ethel Lina White, que introduce en la trama a un buen montón de personajes de comportamiento extraño, para que les observemos en detenimiento mientras nos distraen, y así permitir al verdadero culpable que campe a sus anchas, dándole total libertad de movimientos.

Resumiendo, el falso culpable es una argucia literaria que nos entretiene en espera de un giro final que restablezca el orden... y ahora sí, paso a hablaros de un libro, de publicación reciente, que cuenta con ese personaje en cuestión.

13 de Steve Cavanagh.
Steve Cavanagh  nos ofrece una obra compleja donde confluyen varios géneros.
Más que una novela negra, pura y dura, que entre nosotros... cada vez son más difíciles de encontrar, nos hallamos ante una historia que camina entre géneros.
Un cincuenta por ciento es thriller legal, al estilo de John Grisham, y el otro cincuenta de novela negra.
Muchos os preguntaréis cómo puede haber tal equilibrio de géneros, pues simplemente, porque los dos personajes principales son los representantes de esos géneros, protagonista/abogado vs antagonista/asesino.
El asesino, por supuesto, tiene bastante características del género criminal; es alguien de carácter retorcido, con un pasado oscuro, y que no duda a la hora de emplear cualquier método de violencia.

No soy muy seguidora del thriller legal, pero éste me llamó mucho la atención por lo que se contaba  en la sinopsis.
No solo vamos a conocer desde el comienzo que hay un personaje falsamente acusado, ideal para esta reseña, sino que también vamos a conocer al asesino. Este detalle no resta interés a la trama, porque lo que queremos saber es que impulsa a este último a actuar de la forma en que lo hace, y cuáles son sus objetivos.

Este es el primer libro de Steve Cavanagh que es publicado en España, eso sí, hay que hacer una aclaración: "13" forma parte de una serie protagonizada por el abogado Eddie Flynn y en realidad es el cuarto de la saga. Este detalle es lo que menos me ha gustado, porque nos perdemos conocer la evolución del personaje principal, ya que el arco dramático, en una sola novela, está más limitado, aunque es cierto que este detalle no entorpece la lectura.

Robert Solomon, es un joven actor que se enfrenta a una terrible pesadilla.
Cuando vuelve a casa se encuentra una escena escalofriante: su mujer y el jefe de seguridad yacen muertos en la cama.
A simple vista, esa escena ya parece lo bastante comprometedora, pero cuando la policía llega encuentra que Salomon está cubierto de sangre y es inculpado.
La pregunta que nos ronda la cabeza es: si Robert no mató a esas personas, ¿quién lo hizo?
Parece que todos los indicios apuntan al joven, e incluso el autor, Steve Cavanagh, incrementa el suspense centrándose en mostrarnos determinados detalles y posibles motivos del joven.
Los lectores en esta historia vamos un paso por delante y sabemos, por la sinopsis que facilita la editorial y por la portada, que el asesino, esta vez no está en el banquillo de los acusados, está entre el jurado.

Ese gancho marca con intensidad no solo el ritmo, sino también el argumento y la forma de guiarnos por él; ese es precisamente el rasgo más original de la historia, conocer desde el comienzo al culpable.
Solo nos falta conocer los motivos y si Bobby y sus abogados conseguirán demostrar la verdad en una carrera contra el tiempo que parece ir en su contra.

Hay grandes personajes que destacan en esta novela:
Eddie el protagonista de la serie, por su ingenio rebosante, y el asesino por su astucia.
Ambos nos introducen en una lucha intelectual, a la altura de Sherlock Holmes y su antagonista Moriarty.
Pero en este apartado, no puedo olvidarme de mencionar, aunque muy de pasada, a los secundarios, porque en esta aventura los vamos a encontrar de una diversidad maestra, detalle que se agradece, porque demuestra que el autor es minucioso hasta en los detalles más pequeños.

La historia avanza de forma lineal y los datos que nos aportan llegan de forma secuencial pero desde dos hilos argumentales.
Uno de ellos, el de Eddie Flynn, nos llega en primera persona, y el otro, el del asesino, lo hace en tercera.
Ambas líneas argumentales se van a ir alternando al tiempo que se incrementa el suspense.
Esa alternancia de narrador hace que los lectores vayamos por delante de los personajes, que conozcamos algunos de los detalles antes que ellos.
La trama transcurre a lo largo de cinco días, de lunes a viernes; cinco intensos y extensos capítulos de los que no vamos a poder despegarnos.

"13" es, sin duda, una historia que os recomiendo, con una trama inteligente, cargada de giros argumentales que desembocan en un final sorprendente.


jueves, 19 de diciembre de 2019

El otro de Thomas Tryon

Sinopsis:

Verano de 1935. En un bucólico pueblo de Nueva Inglaterra, la gente no para de hablar sobre la epidemia de muertes que está asolando el hogar de los Perry. Tras el trágico fallecimiento de Vining, el padre, que se cayó por las escaleras del almacén mientras guardaba la cosecha de manzanas, la familia se enfrenta a una nueva pérdida: la del pequeño primo Russell, que muere en el granero ensartado en una horca que el jardinero jura haber dejado guardada en su sitio. Y, unas semanas después, desaparece una vecina, la adorable anciana de la casa de al lado… ¿Se trata de simples accidentes? Los hijos gemelos de Vining son una pareja de lo más peculiar: cada uno podría leer los pensamientos del otro, pero no pueden ser más diferentes. Holland es sarcástico e introvertido, y todo el mundo le considera una mala influencia para la familia, mientras que su gemelo, Niles, es agradable y generoso, y todos le adoran. Ambos viven inmersos en un extraño juego telepático que les enseñó su abuela rusa. Y puede que el juego se les esté yendo horriblemente de las manos…

Opinión:

Hoy voy a hablaros de otra de esas novelas inquietantes que me gusta traeros al blog de vez en cuando, y que sé que no os va a dejar indiferentes.
Esta historia podría catalogarse dentro de la denominada Southern gothic o novela gótica sureña, un género que tuvo su apogeo entre 1940 y 1960. Esas historias nos mostraban situaciones atípicas, macabras pero muy reales; tenían lugar en el profundo sur estadounidense y como protagonistas a unos personajes inocentes, inseguros, pero muy complejos.

Esta novela es la ópera prima de Thomas Tryon, algo que os llamará muchísimo la atención cuando la leáis, no solo por la gran calidad que desprenden sus hojas, por el estilo, por la forma de construir la trama, sino también por el elaborado argumento que no deja ni un solo cabo suelto. Fue escrita en 1971 y al poco tiempo se convirtió en un fenómeno de ventas.

La historia está ambientada en un pueblo de Nueva Inglaterra, a mitad de los años 30 y dicen de ella que inspiró a Stephen King a convertirse en escritor.
Lo cierto es que su estilo me recuerda mucho al de la reina de la novela gótica sureña, Shirley Jackson, en "Siempre hemos vivido en el castillo" porque más que terror lo que nos ofrece es un suspense psicológico muy sostenido.

A lo largo de sus más de trescientas páginas el autor juega con nosotros, utiliza un tema sencillo, al igual que hacía Shirley Jackson, mostrándonos el horror que existe tras la vida doméstica.
Tryon se cuela en nuestro círculo de confort de la mano de unos niños; utiliza su fragilidad, y esa es la llave con la que rompe nuestra barrera de protección. Nos vuelve vulnerables a base de un engaño que emplea inocencia y maldad, un gran foco para generar angustia.

Los lectores asistimos enmudecidos al desarrollo de la historia; intuimos algo de lo que ocurre, no todo por supuesto, pero creo que nuestra mentalidad de adultos se niega a reconocer la realidad.
Las elipsis son una artimaña utilizada a lo largo de toda la obra para mantenernos pegados a sus páginas.
Desde el comienzo la trama cuenta con una buena dosis de suspense, pero a medida que la historia avanza eso que se intuye pero no se llega a ver, hace que la dosis aumente.
La tensión va in crescendo a lo largo de esas 368 páginas, y el final trae consigo la conmoción.
La verdad es que Tryon, a pesar de esas elipsis, a pesar de ese espectacular manejo que hace del suspense no oculta nada, la realidad se transparenta entre los párrafos, pero reitero lo dicho, nos negamos a ver la realidad.

Los personajes principales, Holland y Niles exploran la dualidad.
El autor nos presenta a dos gemelos que no pueden ser más iguales en apariencia y distintos al mismo tiempo. Uno es el niño amable, bondadoso, y el otro representa totalmente lo contrario, lo malvado y lo siniestro.
Tryon profundiza en el perfil psicológico de los personajes, al tiempo que nos muestra la fragilidad, los puntos débiles de cada uno de ellos mezclado con unos extraños sucesos de fondo.

Algo que he olvidado mencionar, es que la novela esta narrada en tercera persona, pero también aparece, en ciertos momentos, un narrador en primera que no hace más que incrementar la intriga, consiguiendo que la atmósfera se vuelva más densa, más turbadora.

Creo que nos encontramos ante otra gran novela que no hay que dejar escapar, yo diría, ahora que el año está a punto de terminar, que es una de las mejores que he leído este año.


martes, 19 de noviembre de 2019

La noche del ocho de Sebastian Fitzek

Sinopsis:

Es el día ocho del mes ocho a las ocho de la tarde.
Tienes ochenta millones de enemigos.
¿Sobrevivirás a la octava noche?
Es el momento de la lotería de la muerte. Cada uno de los participantes ha escrito un nombre en un papel pero solo uno será el elegido en el sorteo. Esa noche, el ganador no estará protegido por la ley: todo el mundo puede matarlo sin temer ningún tipo de castigo y, además, el asesino obtendrá una recompensa de diez millones de euros.
No es un juego, es un peligroso experimento. ¿Serás capaz de controlarlo? Imagina que tu nombre es el escogido.

Opinión:

Sebastian Fitzek es conocido por todos los amantes del thriller como uno de los grandes, pero reconozco desde estas primeras líneas, que el resultado de esta lectura no ha sido tan satisfactorio como esperaba, y que "La noche del ocho" no es una de sus mejores historias.
El libro está inspirado en una película, "La purga: la noche de las bestias", y ya sabéis que muchas veces me he quejado de esas obras que se inspiran en otras, porque el resultado no suele ser muy satisfactorio.
Sebastian Fitzek explora en esta historia el gran poder de Internet, de las redes sociales y los rumores, y como todo ello, en las manos equivocadas, puede influir en la conducta social. Como dicen en Men in black, el individuo es listo, pero la masa es un animal miedoso, idiota y peligroso.

La premisa sobre la que se construye esta historia, la idea inicial es muy original, pero... y aquí comienzan los peros, hay que recordar que la idea no es de Fitzek.
Sebastian Fitzek basándose en "La purga", moldea otro proyecto, supongo que para él mucho mejor, pero en mi opinión se le termina escapando como arena entre los dedos.
El autor nos cuenta, al final, que escribió esta historia tras ver la película, pero no se puede limitar solo a eso... a modificar una idea de otro.
Hay muchos autores que copian ideas o se inspiran en la obra de otro escritor, porque simplemente se encaprichan del concepto e intentan exprimirlo al máximo; el problema es que cuando esa obra llega al lector ha perdido totalmente la frescura original.

El argumento ya lo conocéis por la sinopsis.
Una lotería en la que puedes nominar a alguien que no te cae bien.
El seleccionado tiene que sobrevivir a la noche del ocho mientras una jauría humana se lanza en su búsqueda; el premio una sugerente recompensa: diez millones de euros, sin repercusiones legales...
y aquí llega uno de los detalles que rechinan: cientos de personas persiguiendo a los dos señalados por la lotería de la muerte, porque en esta primera noche inaugural serán dos, y ni un solo comunicado de la policía ni del gobierno condenando los hechos, ni tan siquiera saliendo a las calles a frenar los disturbios...
En una novela que nos transporte a un mundo distópico, ese argumento resultaría de lo más normal, pero en una sociedad, llamémosla civilizada, como la nuestra, este planteamiento no se sostiene.

Es cierto que la trama, al comienzo resulta muy dinámica, pero a mitad de libro parece bajar la intensidad y se queda encorsetada.
Los protagonistas no paran de dar vueltas, sin moverse, supongo que en un triste intento de despistar a los lectores, y a esos personajes se les unirán otros, ambientales, para complicar el argumento, pero al final la trama se vuelve demasiado predecible y averiguas quién se encuentra detrás de la organización de "La noche del ocho".
Retomando lo que acabo de decir de que los personajes se mueven mucho sin llevarnos a ningún lado, tanto es así que hasta el mismo Fitzek acaba mareado, olvidando lo que hace cada uno de sus personajes, y convirtiendo algunas escenas en incongruentes o absurdas.

¡Ojo Spoiler!

Para más referencias, en el capítulo 41, un personaje aparece acurrucado en la zona de los pies del asiento trasero, pero unos párrafos después, el personaje está en el asiento del copiloto y unas líneas más abajo, de nuevo vuelve a estar en los asientos traseros.
¡Menos mal que el personaje intentaba no llamar la atención dentro del coche!

Fin del Spoiler.

Resumiendo...
Una idea original a la que se podía haber sacado provecho y que en cambio termina convertida en una hoja de papel arrugada, de la cual no se puede salvar nada. Siempre os digo que prefiero una historia emocionante a perfecta, pero aquí la emoción se la cargan sus propios personajes, que salvo Ben, parecen esquematizados en exceso.


martes, 29 de octubre de 2019

La Cadena de Adrian McKinty

Sinopsis:

Como una mañana cualquiera, Rachel deja a su hija en la parada del autobús. Pero una llamada de un número desconocido lo cambia todo: una mujer le informa que tiene a Kylie secuestrada y que, si quiere verla de nuevo, deberá seguir sus instrucciones al pie de la letra: primero, pagar un rescate; segundo, secuestrar a otro niño. Quien llama es también una madre cuyo hijo ha sido secuestrado, y si Rachel no cumple con las reglas, el niño morirá, y su hija también.
Rachel ya forma parte de La Cadena, un mecanismo que convierte a padres de familia en víctimas y a su vez en criminales, y que está haciendo a alguien muy rico en el proceso. Ella es una mujer corriente, pero en pocas horas los acontecimientos la llevarán hasta límites impensables y la obligarán a hacer algo terrible.
Los creadores de La Cadena saben que unos padres harán todo lo que está en sus manos por sus hijos. Pero no contaban con cruzarse en el camino de una mujer decidida, valiente y superviviente como Rachel. Porque, si alguien puede romperla, ésa es ella.

Opinión:

La Cadena, la historia que hoy os traigo a esta estantería virtual, fue escrita en un comienzo como relato breve, de esa forma permaneció escondida en el fondo de un cajón hasta 2017, momento en el que el agente literario del autor le propuso desarrollar el argumento en Estados Unidos, comenzando así una nueva Cadena.

El mecanismo sobre el que se construye el argumento de esta novela es muy sencillo, La Cadena es un sistema de explotación de la emoción humana. Convierte a padres en criminales y en víctimas al mismo tiempo.
Los eslabones que mantienen unidos la cadena y que la hacen crecer, no es el miedo, como podríamos pensar en un principio al leer la sinopsis, sino el amor. Amor de cualquier tipo, maternal, filial o romántico, que impulsará a hacer lo que sea por el ser querido.
Sobre esta idea básicamente es sobre la que se construye la novela, una historia que debo reconocer que tiene un comienzo muy potente e impactante.

Adrian McKinty nos sumerge de golpe en la trama, no da tiempo a que el lector se vaya habituando al narrador, a la forma de contar o a los personajes, en los que por cierto no profundiza mucho.
Su relato te atrapa desde la primera linea, aportando tensión y suspense que dosifica valiéndose de capítulos muy breves.
El narrador, en tercera persona, nos relata de forma lineal los acontecimientos, eso sí, saltando de un personaje a otro, de esta forma, mediante los cliffhangers deja colgada la trama en el momento más intenso, sostenida únicamente por un hilo muy fino.
Ahora bien, en una novela de comienzo tan impactante, sabiendo que está en vías de publicación en más de 40 países y que ya se han vendido los derechos para ser llevada a la gran pantalla, pensé que los giros argumentales estarían asegurados y que la historia no se mantendría solo a base de cliffhangers.

Al llegar a la mitad de la novela, más o menos, aprecié una bajada en el ritmo narrativo; la historia empezaba a perder fuelle.
En ese punto una parte de la trama, la que nos ha guiado hasta el momento, queda resuelta. El autor, a partir de ahí, recurre a narraciones retrospectivas para mostrarnos otra parte de la historia, la que se refiere a quiénes son los cerebros que se esconden detrás de La Cadena, alternando, eso sí, esos fragmentos con la vida actual de los protagonistas, que continúan lógicamente con sus vidas.
¿Pero qué ocurre? pues lo que ya he mencionado, que para mantener la tensión y al lector pegado a las páginas se necesitan más cosas, no solo de cliffhangers vive el hombre.

Hay un gran potencial en el argumento, no hace falta que nos digan en la faja del libro Ian Rankin, John Katzenbach o el mismísimo Stephen King, que la historia es tremendamente adictiva y original... pero bajo mi punto de vista, ese gran potencial está infrautilizado.
La historia se vuelve demasiado previsible, ¿y qué hace que un libro se vuelva previsible? no es que el autor de demasiada información, es que la que da, no se molesta en esconderla, y los lectores vemos venir los sucesos desde bastante lejos.
La novela se divide en dos partes, y yo que no tengo olfato sabueso descubrí al llegar al segundo tramo de la historia, quién era la persona que se ocultaba detrás de la cadena.
Un thriller que se precie o una novela policíaca de calidad, debe ofrecer una trama con suspense, con tensión, y al final, una resolución a la que el lector más agudo, debería llegar de forma lógica. Pero como digo en esta historia no hay artificios engañosos, solo pistas puestas al descubierto.

Por otro lado, quizás de haber utilizado otro tipo de narrador, por ejemplo en primera persona, el relato se hubiese vuelto más cercano y la empatía que surgiría de él, haría que el lector se creyese los giros colocados al final, que para mi gusto resultan de lo más inverosímiles.
Es una buena novela, sí, pero se parece demasiado a un guion de serie, de esas en la que solo vemos acción, acción y acción, desde el comienzo, y dejan muy poco en pro de la imaginación.

Debemos disfrutar de la lectura, y yo lo he hecho, pero no a tope como esperaba al comienzo.
Algunas personas que me recomendaron con fuerza esta historia, se sorprenderán al leer mi opinión final, pero la lectura es una experiencia personal y cada uno vivimos los libros de forma distinta.
Las razones expuestas, son propias, cada lector tendrá las suyas. Esto lo digo porque últimamente opinar algo distinto a lo que piensa la masa se está convirtiendo en un deporte de alto riesgo, y aunque suene repetitivo, para gustos los colores.


martes, 15 de octubre de 2019

Los crímenes del Ártico de Mads Peder Nordbo

Sinopsis:

En Groenlandia, una serie de asesinatos conmociona a la pequeña comunidad de Nuuk, la capital de la gélida isla. Matthew Cave, un joven periodista del periódico local, es enviado a cubrir el descubrimiento de lo que parece ser un fósil de la época vikinga. Pero el caos se desata cuando la momia desaparece y el policía encargado de protegerla durante la noche es brutalmente asesinado.

Matthew se verá inmerso casi sin pretenderlo en una difícil investigación que se remontará al caso sin resolver más importante de los años setenta. La única que confiará en el instinto del periodista es la peculiar y muy tatuada Tupaarnaq, una misteriosa joven groenlandesa que acaba de salir de prisión tras haber asesinado a su propio padre. Ambos deberán superar sus reticencias iniciales para llegar hasta el final y atrapar a un asesino en serie que tiene aterrorizada a toda la isla.

Opinión:

Parece que, últimamente, Groenlandia se ha convertido en el tema de conversación de muchos corrillos y tertulias, y nos ha hecho girar la mirada hacia esa isla que está considerada como la mayor del mundo y de la cual, visto lo visto, conocemos muy poco.
Uno de los motivos es la absurda proposición de compra de Donald Trump sobre ese territorio autónomo pero dependiente de Dinamarca.
El otro, pues quizás sea la publicación de este libro, "Los crímenes del Ártico", en más de veinte países, una fascinante historia que combina la novela negra y el thriller, géneros en los que los escritores nórdicos se mueven francamente bien.

Esa isla, Groenlandia, que va a convertirse en el escenario de la obra, tiene el 77% de su superficie cubierta de hielo y en groenlandés significa "tierra de los Kalaallit"; estuvo habitada, aunque no de forma continua, desde el III milenio a.C. por pueblos amerindios. En el siglo X, su costa fue colonizada por gentes procedentes de Islandia, pero entre mediados del siglo XV y 1721 existe un gran vacío, "los pobladores nórdicos" desaparecieron dejando abandonados sus asentamientos.

La historia comienza en 2014, cuando un cuerpo es hallado en la grieta de un glaciar.
Todo parece apuntar a que el cuerpo pertenece a un vikingo, a uno de los últimos habitantes nórdicos que poblaron la zona, pero como habéis leído en la sinopsis, el cuerpo desaparece.
La novela cobra un ritmo muy ágil desde el comienzo y el suspense va a cubrir, como una espesa capa de hielo, gran parte de la trama.

Contaremos con dos lineas temporales, una en 2014 y la otra en 1973; dos épocas que enlazarán una serie de crímenes.

Los capítulos son muy breves, de dos o tres páginas, y ese detalle sumado a una prosa muy fluida y al argumento sembrado de crímenes, hacen que la lectura avance sin pausa, por lo tanto ya tenemos otro detalle para leer esta historia, que el ritmo no se verá alterado en ningún momento.

Otro detalle a favor es la ambientación.
El autor prescinde de extensas y aburridas descripciones. Lo que hace es mostrarnos el entorno y que éste se funda con la acción, de esa forma consigue que se abra ante nosotros una ventana que muestra la belleza gélida del paisaje, pero sin recargar.

Os he mencionado al comienzo que nos encontramos ante una novela negra con tintes de thriller. Últimamente a los amantes del género criminal nos cuesta mucho encontrar argumentos puramente negros, así que no esperéis encontrar una novela negra "pura y dura". Quizás el motivo sea que el género, al igual que otros, está experimentando una evolución constante.
Es cierto que aparecen asesinatos sangrientos, pero nada que un lector demasiado sensible no pueda leer, esto último lo digo porque se están viendo críticas sobre otras novelas negras que censuran precisamente la crueldad de las escenas.
La verdad es que es algo absurdo, porque los lectores de este tipo de obras, deberían estar más que acostumbrados a ello, si queremos algo dulcificado podemos pasarnos al policíaco.
Pero echemos un tupido velo sobre esto y continuemos con el comentario...

Como iba diciendo nos vamos a encontrar con asesinatos "sangrientos", indispensables para el género, pero también con otras características propias que echo en falta muchas veces, como la crítica social, la corrupción, el abuso, pero sobre todo esa linea que separa el bien y el mal, y que el autor de los crímenes aquí, logra traspasar. Puedo decir que sin ánimo de justificar los asesinatos y lejos de ser un spoiler, estos pueden parecernos cargados de justicia divina.

"Los crímenes del Ártico" es la primera entrega de una trilogía que ya está publicada completa en su idioma original y que tiene como protagonista al periodista Matthew Cave, un personaje al que no le importa saltarse las reglas de vez en cuando, otra característica más para sumar a las ya citadas hasta el momento.
En nuestro país, de momento, solo se ha publicado este primer título, espero que no ocurra como en otras series que nos quedamos a medias...

También hay que decir que esta es la primera incursión del autor en la "novela negra".
Desde hace unos años estamos siendo bombardeados desde los países nórdicos con historias protagonizadas por unos personajes fríos y distantes y cargadas de escenas con bastantes trazas de violencia, lo que las enmarca a la perfección en esa categoría ya mencionada.
Quizás el libro carece de esos dos detalles llevados al extremo.
Los lectores empatizamos con los personajes y como ya he mencionado, aunque los asesinatos son cruentos, no se crece a la hora de describirlos, los muestra y continúa con la narración...

Esta obra me ha recordado mucho a otras, por ejemplo, uno de los personajes se parece a Lisbeth Salander, protagonista de la saga Millenium, quizás por el perfil antisocial, pero también la crítica que se esconde entre sus páginas, donde nos muestra la tensa y difícil situación de los inuit con Dinamarca, me lleve a pensar en una historia escrita por Peter Hoeg, autor danés y publicada en 1992. Esa novela tiene un argumento que se mueve también entre Dinamarca y Groenlandia y fue llevada al cine en 1997.
Seguro que os sonará... la obra en papel llevaba el título de "La señorita Smila y su especial percepción de la nieve" pero es más conocida por la película que adoptó un título más corto: "Smila: Misterio en la nieve".

Y ahora sí, para terminar y antes de que se me olvide activo mi modo ironic On para mencionaros una última cosa.

"Los crímenes del Ártico", muchos expertos, se desmarcan situándolo dentro de una nueva categoría o subgénero denominado "arctic noir", que ha surgido como generación espontánea, prácticamente antes de ayer...
¡Vamos! otra chorrada de categoría monumental, que se han inventado para volvernos locos a los lectores, que no teníamos ya bastante con llamarlo "novela nórdica". 
Pues ¡no!, no os equivoquéis, porque esta novela negra es más glacial, y la climatología marca como una característica propia el desarrollo de la trama. 
Según dicen, son historias contadas desde el ártico, por sus gentes y profundizando en su cultura.
Supongo, por lo tanto, que la novela negra nacida aquí en España, bajo el sol, entre paellas, churrasquito y albariño, en vez de "novela negra" también tendrá alguna denominación, eso sí, con mucha clase, como el aceite de oliva"virgen extra", pero que hasta el momento se me escapa. 
Si alguien ilumina mi ignorancia ya os lo contaré.
Ahora apago y me pongo en modo ironic Off para despedirme.

Os recomiendo esta novela, ha sido una buena lectura y seguro que al margen de géneros y subgéneros regionales inventados, el contenido no os defraudará.


martes, 10 de septiembre de 2019

Cocinar un oso de Mikael Niemi

Sinopsis:

Verano de 1852.
Durante un paseo por los bosques del norte de Suecia, el pastor Lars Levi Læstadius y el joven Jussi descubren el rastro de una joven desaparecida días antes. Los malos presagios se cumplen al encontrar poco después el cuerpo de la chica con indicios de haber sido atacada por un oso.
Læstadius, gran aficionado a la botánica y con un ojo muy bien entrenado para los detalles más pequeños, no ve tan claro que la muerte sea obra de un animal.
Cuando una segunda joven sea atacada, en esta ocasión por un desconocido, Læstadius y su joven acompañante emprenderán una atípica investigación que pondrá contra las cuerdas a toda la comunidad.

Opinión:

Hoy voy a hablaros de "Cocinar un oso", un noir nórdico, con sutiles notas de thriller histórico, que hay que dejar reposar para saborearlo después, en todo su esplendor, aunque también haya que resaltar momentos con un ligero sabor agridulce.

El mundo editorial lo compara con "El nombre de la rosa"; yo la verdad no encuentro las similitudes, salvo que el protagonista, Lars Levi Læstadius, es un religioso y lleva con él a un joven pupilo que nos irá relatando la investigación, al igual que ocurría en la obra de Umberto Eco.

Al margen de esas vagas comparaciones, las obras se parecen como un huevo a una castaña...
Umberto Eco nos ofrecía una novela cargada de simbolismo religioso, muy descriptiva y quizás donde se abusaba de explicaciones y lecciones históricas.
Conocíamos, al detalle, la historia que se escondía tras Guillermo de Baskerville y de Adso de Melk, al tiempo que se esclarecían los siniestros crímenes, incluyendo las luchas de poder de las distintas congregaciones religiosas, no solo a nivel interno, sino también entre ellas.

En esta obra, Mikael Niemi no aborda así la historia.
Læstadius es un personaje histórico, nos lo cuentan al final, pero noto una falta, una ausencia a la hora de profundizar en él, en los hechos que marcaron su vida y en la Historia de Suecia en general.
Los datos que se aportan sobre su vida, a lo largo de la novela, son muy escuetos, y si queremos saber más sobre el personaje debemos buscarlos nosotros. De no ser, como digo, por el epílogo, Læstadius pasaría por un personaje ficticio.

Otra gran diferencia entre las obras es la personalidad de los protagonistas.
Aunque ambos, tanto Guillermo como Læstadius, aportan el conocimiento y demuestran una gran pericia a la hora de investigar, al pastor protestante le falta empuje, arrojo, para enfrentarse y dar valor a sus descubrimientos sobre la opinión del resto.
En "Cocinar un oso", ya puestos a comparar, los personajes son más superficiales o más bien debería decir que no están tan dibujados al detalle, aunque resulten igual de perfectos.

Mikael Niemi nos ofrece a un personaje histórico que deberá luchar contra un imposible: el odio, el miedo, la ignorancia y las supersticiones.
Jussi, el joven sami que es pupilo del pastor, es el narrador principal, aunque en algunos momentos, Læstadius le tomará el relevo.
Esa es otra diferencia con la obra de Eco.
En El nombre de la rosa el protagonista era el investigador y el joven narrador solo era el medio para hacernos llegar su vida, y aquí, en cambio, el protagonismo varía, dependiendo del personaje que narra. Cuando el narrador es Jussi, su relato ensalza las acciones del pastor, y lo mismo ocurre cuando Læstadius toma el control narrativo.

Y aquí aparco las comparaciones porque no entiendo la manía que les ha dado a las editoriales por intentar dar más valor a una obra, impulsándose en el éxito de otra...

El personaje a destacar en este libro, es sin duda Jussi, alguien creado para desconcertar, rodeado de luces y sombras. Un narrador introspectivo y solitario, que habla de sí mismo.
Ha crecido en territorios agrestes y duros, y su experiencia personal ha forjado a golpes su personalidad; él es como ese territorio, libre y salvaje, detalle que justifica su aislamiento.
Pero Jussi y/o su narración tenían algo que impedía que conectase plenamente con el argumento, levantando una barrera invisible ante mí. Ese detalle, aunque pueda parecerlo, no es una nota negativa, son precisamente las imperfecciones que tienen los personajes, las que les alejan de ser superhéroes, lo que transforma la historia, de ser corriente a interesante, dándole el toque real y humano.

Por otro lado los acontecimientos y el modo de contarlos, influyen en el ritmo de la novela. En la primera mitad es más sosegado, cobrando intensidad según se va acercando el final.
El autor no se explaya en el uso de grandes descripciones, pero en cambio, cuando contemplamos los escenarios a través de la mirada de los personajes, no podemos sino alabar el lirismo que se desprende de ello, escueto pero intenso, un estallido de colores que iluminan los ambientes oscuros que predominan en la novela.

Os lo recomiendo, es una muy buena opción de lectura, y como nota curiosa, ya que hemos llegado al final, os digo que entre los asesinatos habrá uno muy curioso, que se encuandra dentro del tipo de "misterio de cuarto cerrado". ¿Podréis resolverlo?


martes, 27 de agosto de 2019

La señal de Maxime Chattam

Sinopsis:

El nuevo joven prodigio francés con siete millones de lectores en Francia, traducido a veinte idiomas. 
 «El heredero del King, primero en ventas y especialista en el thriller a la francesa.» 
El escritor Tom Spencer, su mujer Olivia, famosa presentadora de televisión, y sus tres hijos huyen del estrés de Nueva York para instalarse en Mahingan Falls, un pueblo de Nueva Inglaterra, refugio de paz. O eso creían.
Poco a poco se suceden extraños incidentes: Zoey, el bebé de la familia, no para de llorar; los animales parecen enloquecer; hay desapariciones y muertes inexplicables; una bandada de murciélagos cubre el cielo y luego muere en masa; las llamadas telefónicas se interrumpen por gritos, y algo aterrador se percibe en el bosque.
El joven policía Ethan Cobb debe enfrentarse a esta situación sin precedentes, y el propio Tom le acompañará en la búsqueda escalofriante y frenética de la verdad.
Una intriga monumental, en páginas y ambición, que ha conquistado a los lectores y a la crítica.

Opinión:

Hace tan solo unas semanas, en la reseña de "Oculta en la sombra" de Vanessa Savage, os dije que era una historia que los críticos relacionaban con una obra de Stephen King, concretamente con "El resplandor"; luego tras leerla resultaba que cualquier parecido con la realidad era pura coincidencia...
Pues bien, la novela de la que hoy os voy a hablar también carga desde el principio con la presión de que consideren al autor como heredero del estilo de King; el escritor de Maine debería andarse con pies de plomo, porque últimamente le están saliendo demasiados herederos...

Dicho esto, lo justo es decir que "La señal" es una buena novela, sin necesidad de que la relacionen o estar a la sombra de un gran autor.
Esta historia no solo tiene detalles que nos pueden recordar obras de King, sino que creo que es un homenaje a todo el género de terror, sin necesidad de mencionar a autores en concreto.

La trama sucede en Mahingan Falls, un pueblo de Nueva Inglaterra donde en apariencia, todo es paz y armonía; pero el idílico pueblecito esconde mucho más entre sus frondosos bosques.
A unos 20 km hacia el sur se encuentra la población de Salem, famosa por sus juicios de brujería en el siglo XVII, curiosamente la mayoría de las muchachas que fueron juzgadas allí procedían de Mahingan Falls, por entonces un villorio sin importancia. Ya tenemos, por lo tanto, el primer generador de intriga que actúa como pequeña pista de lo que va a suceder.
Pero la leyenda negra que ensombrece la historia de ese tranquilo pueblo no termina ahí, y según avancemos en las páginas de esta novela, comprobaremos que en sus comienzos, Mahingan Falls no fue ese remanso de paz que sus habitantes quieren vender.

Las casi setecientas páginas de este libro van a pasar ante nuestros ojos a un ritmo vertiginoso, y eso se debe a que cada capítulo esconde un sobresalto; ese detalle es algo que valoro, porque muy pocas han sido las narraciones que me han hecho sentir escalofríos constantes.
¿Cómo consigue Maxime Chattam beneficiarse de esa vulnerabilidad que crea en el lector? pues valiéndose de los personajes infantiles a los que hace, en apariencia, más débiles.
Los protagonistas principales van a ser un grupo de niños, y ellos serán los primeros, quizás por su mayor sensibilidad, en experimentar los aterradores incidentes.

Otro punto a favor es la ambientación que logra crear, valiéndose de referencias históricas y localizaciones, esos detalles están manejados con acierto, y todo en conjunto da como resultado una novela recomendable, perfecta para leer del tirón en verano.

No puedo olvidar mencionar que el ritmo narrativo no decae en ningún momento, es más... va en aumento hasta llegar al final.
El medio utilizado para conseguirlo son los cliffhangers. Maxime Chattam lleva a los personajes a situaciones extremas, y pausa en ese momento el relato, haciendo que saltemos hasta otra localización o a otro personaje, alcanzando una gran tensión psicológica.

Y ahora toca hablar de lo negativo... el final, quizás la nota discordante.
Aunque no deja ningún hilo abierto, esa forma de terminar no me llega a resultar del todo convincente.
El epílogo me da la sensación, comparándolo con el resto de la historia, de que es demasiado acelerado y la explicación de los acontecimientos desentona un poco con la complejidad que hemos visto en el nudo de la novela.
Creo que cuando nos hemos tragado seiscientas y pico páginas, entre introducción y desarrollo, veinte más no van a suponer un gran exceso, por lo tanto, mi opinión es que esa parte flojea un poco.

Otro detalle que me ha venido a la cabeza, tras dejar reposar este libro, es que hay muchos fragmentos, secuencias, que me hacen recordar otras obras del género de terror y/o películas, lo que ya mencionaba en el segundo párrafo de esta reseña... y aunque aparecen diseminadas a lo largo de la narración de forma muy equilibrada, eso puede ser a la larga algo negativo, porque esos retazos terminan restando originalidad y ensombrecen el resultado final, además de que inevitablemente nos llevan a comparar.

En definitiva...
La novela engancha; el suspense y los golpes de terror que impregnan cada uno de los capítulos convierten esta historia en interesante y a pesar de que ese final desentona un poco, toda en conjunto da lugar a una novela recomendable.


martes, 30 de julio de 2019

Oculta en la sombra de Vanessa Savage

Sinopsis:

Un estremecedor thriller psicológico que cautivará a los fans de " El resplandor "
Para Sarah y Patrick, la vida familiar siempre ha sido fácil, pero, tras la muerte de su madre, Sarah empieza a deprimirse y Patrick, viendo que necesitan un cambio de aires, decide trasladar a toda la familia a la casa de la playa en la que se crió.
Solo hay un problema: aunque a Patrick su nuevo domicilio le trae recuerdos felices, para los demás es «la casa de los crímenes», por la familia que fue asesinada en ella.
Patrick está empeñado en que la vivienda vuelva a ser perfecta, pero Sarah no lo tiene tan claro: sus hijos sufren pesadillas constantes y se sienten vigilados a todas horas, y cuanto más tiempo pasan en «la casa ideal», más raro se vuelve su marido...

Opinión:

A este libro llegué por casualidad, aunque sería más justo decir que llegué de rebote.
Andaba curioseando por una librería cuando escuché a mi espalda que alguien le leía en voz alta a su acompañante: Un thriller psicológico que cautivará a los fans de "El resplandor". 
Lógicamente, con esa presentación y como me encuentro dentro de ese grupo, el libro voló hasta mis manos y pasó a encabezar mi lista de próximas lecturas.
¡Y sí, lo sé!, no hace falta que me lo digáis, siempre caigo en la misma trampa editorial cazapardillos, pero es que hay veces que necesito ese puntito de riesgo literario y sobre todo me pierde la curiosidad por saber si el eslogan publicitario será cierto o un engaño, casi como esa sensación que ahora tenéis vosotros por descubrir el veredicto final de esta reseña. Así que no me demoro más y comienzo con el comentario...

La novela se divide en cuatro partes y en todas ellas la protagonista actúa como narradora.
La conoceremos desde el primer capítulo, lo que ocurre, es que esa primera toma de contacto puede resultarnos algo confusa. No sabemos mucho sobre ella o su familia, digamos que es una presentación sesgada, cargada de silencios.
Cuando ese primer capítulo llega a su fin trae consigo la primera de las sorpresas, una revelación que cumple con un papel importante, generar intriga e impulsar al mismo tiempo la trama.

Así que ya veis, con solo leer ese primer capítulo, ya tenía una idea bastante general de lo que me iba a ofrecer la autora: un thriller psicológico donde el protagonista asume también el papel de narrador, con un relato inseguro que omitía más que lo que contaba... en pocas palabras, la autora se proponía jugar desde el comienzo con nosotros.

Es cierto que he devorado las páginas desde el comienzo, pero sabéis que eso no es sinónimo de calidad, por lo tanto os diré eso que estáis esperando escuchar: es una novela que me ha gustado bastante, pero que no ha cumplido todas las expectativas que tenía puestas en ella. Poco a poco, si seguís leyendo, averiguaréis el porqué.

Pros y contras...

Sarah, la protagonista, tiene un carácter dubitativo, inestable y también demasiado dependiente de su marido, Patrick, alguien que se nos muestra como un manipulador muy astuto.
El relato de la protagonista nos va a ofrecer un perfil psicológico bastante completo sobre cada uno de los miembros de la familia, pero los datos nos irán llegando poco a poco, lo que nos hace disponer de tiempo más que suficiente para observar en detenimiento la evolución de los personajes.

El relato directo de Sarah con las descripciones de la casa y los sucesos que ocurren a su alrededor, engancha bastante, pero también hay que mencionar que al llegar a la segunda parte, una vez que se mudan a la casa familiar, entre capítulo y capítulo, empiezan a aparecer unos pequeños soliloquios bastante agresivos, de alguien que vigila la casa.
Esa especie de pequeños capítulos aislados, funcionan como generadores de intriga, nos estimulan la imaginación lectora, y nos animan a averiguar quién se esconde tras ellos.

Por otro lado, la intriga aumenta también gracias a Patrick y a esa evolución progresiva que experimenta el personaje al llegar a la casa.
Agobiante, obsesivo, acosador, parece ocultar un ente oscuro en su interior que crece cada día un poco más.
Ese comportamiento es quizás lo que nos puede llevar a relacionarlo con "El resplandor" y con el  protagonista de esa obra, Jack Torrance.
Ambos tienen en común que los escenarios principales, es decir, tanto la casa familiar como el Hotel Overlook actúan no solo como personajes omnipresentes, sino también como catalizador de su lado más oscuro, esos edificios ejercen una extraña influencia sobre ellos, pero salvo por ese pequeño detalle, el resto de la historia no se parece en nada a la famosa obra de Stephen King.

Los comportamientos variables y extraños del resto del elenco de personajes secundarios, también son dignos de mención e intensifican el suspense, impidiendo que el ritmo decaiga, lo que ocurre es que, para mi gusto, la autora les ha limitado demasiado el radio de acción y sus apariciones.

La ambientación podría haber sido otro de los platos fuertes de esta novela si hubiese estado más desarrollada. Es cierto que consigue crear una atmósfera inquietante y claustrofóbica, pero le falta ese toque para alargarlo un poco más y/o mantener esa sensación a lo largo de toda la narración...
Todos estos detalles que acabo de mencionar, aunque no son negativos, han faltado para conseguir que los fans de "El resplandor", esos fans que somos citados para promocionar la novela, quedemos totalmente satisfechos.
En la obra de King el terror es más profundo, más fantasmagórico, se hace un hueco a nuestro lado y se nos pega mientas leemos, arrastrándose de un capítulo a otro, y aunque aquí se evocan las angustias de esos personajes, no se acerca ni de lejos al grado de intensidad, al terror extremo o a la angustia que se percibe en los pasillos del hotel Overlook.

Como os he dicho al inicio es una historia buena, con algunos giros interesantes, pero las editoriales deberían dejar de lado las comparaciones, o esa especie de argumentación de autoridad... porque parece que si lo dice tal escritor o alguien le saca parecido con la obra de algún otro, el libro mejora porque sí, como por ciencia infusa.
Y en serio, de esa forma, lo único que se consigue es crear una especie de engaño que no tardará mucho en descubrirse.

En este thriller psicológico con pinceladas de domestic noir, el terror queda reducido a unos trazos tímidos, planos y sin concretar; pero como digo es culpa de la editorial que intenta vender algo que no es, porque esa frase del comienzo es un lastre que marca demasiado la historia y a nosotros con ella.
Insisto, porque creo que es necesaria la puntualización, el libro está bien sin necesidad de relacionarlo con una de las mejores obras de King.

¡Señores editores!, iba a pedir un poco más de respeto por los lectores, pero hace tiempo que me di cuenta de que eso es luchar por un caso perdido, por lo tanto lo hago por sus autores... porque Vanessa Savage ha hecho un buen trabajo y ustedes la han pifiado en la primera frase de la sinopsis.


martes, 23 de julio de 2019

La sospecha de Fiona Barton

La sospecha (Saga Kate Waters 03)
Sinopsis:

Es la mejor periodista, la mejor investigadora. Las exclusivas siempre han sido suyas. 
Ahora, ella es la noticia. 
Cuando dos jóvenes británicas desaparecen en su año sabático en Tailandia, su caso pasa a copar el foco de la atención mediática internacional.
La periodista Kate Waters está lista para informar sobre la historia: como siempre, quiere ser la primera en conseguir la exclusiva y descubrir la verdad, y esta vez no será una excepción.
Sin embargo, a medida que se van conociendo más detalles de la investigación, Kate no puede dejar de pensar en su propio hijo, a quien no ha visto en dos años.

Opinión: La sospecha (Saga Kate Waters 03)

Hace escasamente un mes os hablaba de "La madre", la segunda entrega de la saga dedicada a la periodista Kate Waters.
Como esa segunda novela no me llegó a convencer del todo, y teniendo ya en casa la tercera, he pensado que sería un buen momento para leerla, ahora que todavía la tengo fresca en la memoria, y así comprobar si esta nueva historia mejora o por el contrario continua su caída en picado.

En ese anterior comentario os decía que, aunque las novelas tratan de temas distintos y pueden leerse de forma independiente, como lo indica la editorial en su web, en "La madre", se dejaba un hilo abierto, una puerta trasera que daba acceso a este tercer volumen...
El hijo de Kate se marchaba una temporada a Tailandia, a encontrarse consigo mismo en una especie de año sabático, y justo ahí vamos a reenganchar la historia.
Pero han pasado dos años y en ese tiempo Kate apenas ha tenido noticias de él; en esas fechas, dos jóvenes británicas desaparecen en Tailandia, convirtiendo ese país en el escenario principal.

La estructura va a volver a repetirse; la historia nos llegará desde cuatro puntos de vista distintos, una visión múltiple de los hechos que irá aportando detalles a la trama, pero que solo al final nos descubrirá la imagen real de lo sucedido.
Esos cuatro narradores serán: Kate Waters; Bob Sparkes, el detective que ya conocemos de los anteriores libros y que parecía haber perdido un poco de protagonismo; Lesley O'Connor, madre de Alex, una de las chicas desaparecidas, y por último la citada Alex, un personaje que nos aportará una doble visión de lo que le sucede. Por un lado tendremos la crónica de su día a día, y a eso se le sumarán los correos electrónicos que manda a su mejor amiga, y por otro su vida virtual, la que proyecta en las redes sociales que dista mucho de la realidad...

El arco temporal, es decir, el lapso de tiempo en que suceden los hechos, va desde el 27 de julio hasta el 19 de diciembre de 2014, aunque también habrá un pequeño espacio para relatar datos anteriores que complementen la historia.

La segunda entrega me pareció bastante más floja que la primera, "La viuda". El argumento no me llegó a convencer y me cansó con tantas versiones distintas de los hechos y tantos secretos.
Kate adoptaba un papel de metomentodo oportunista, y aunque conectaba con las víctimas de los sucesos, se notaba que detrás había un único móvil, ser la primera en contar "La noticia".
El argumento de este nuevo libro creo que tiene más gancho y Kate va a aportar un cambio sustancial que dará un giro total a la dirección que tomaba la serie.
La trama va a focalizarse más sobre ella y veremos su lado más humano. Aunque el papel de periodista sigue despierto, el papel de madre adquiere una posición prioritaria.

La narración comienza igual que en las otras dos entregas, con un ritmo pausado empleado como refresco, relatando algunos hechos pasados, pero en esta nueva novela, la historia dará un giro dramático que no tenían las anteriores; y es que Kate, siempre al otro lado de la noticia, va a convertirse en parte de ella.
Los hechos, ya se sabe... cuando es a uno al que le pasan, se contemplan de forma distinta, y eso va a mostrarnos un lado de Kate completamente desconocido.
Hasta el momento en esta serie de novelas, la periodista nos había mostrado dos caras de la noticia, la versión periodística y la de las víctimas, pero ahora ella es parte de la noticia y experimenta lo que se siente estando al otro lado, miedo, soledad e incomprensión.

En este nuevo caso vamos a ver la evolución del periodismo, la prensa digital va ganando la partida al igual que las redes sociales, donde los seguidores, los clics de ratón  y los me gusta, son lo único importante. Creo que Fiona Barton en "la sospecha" ha sabido actualizar  y revitalizar la saga.
Los personajes son más completos y el argumento muy actual, mostrándonos los peligros que se esconden al otro lado de la pantalla.
El personaje de Bob Sparkes retoma el protagonismo merecido, como ya os he mencionado más arriba, y Kate nos muestra su lado real. Supongo que a esta tercera entrega le seguirán algunas más, y en este momento me apetecería saber cómo va a cambiar la vida de Kate, que intuyo que tras los sucesos vividos ya no volverá a ser la misma...


martes, 2 de julio de 2019

Amnesia de Federico Axat

Sinopsis:

«Desperté envuelto en una bruma de confusión, como solía sucederme cada vez que me emborrachaba y caía rendido en otro sitio que no fuera mi propia cama. Esta vez estaba en el salón de mi casa, y al abrir los ojos descubrí el cadáver de una chica.»
A sus veintisiete años, John Brenner ya es un ex alcohólico, está divorciado y tiene una hija de cuatro años a quien ve menos de lo que le gustaría. Una noche despierta en el suelo de su casa sin poder recordar absolutamente nada de las últimas horas. A su lado hay una botella de vodka vacía, una pistola y el cadáver de una chica joven y hermosa que no recuerda haber visto nunca antes. En su cabeza retumba sin cesar la misma pregunta: «¿Soy el asesino o alguien llevó a cabo el montaje perfecto?»
Todo parece indicar que le han tendido una trampa. John es un hombre sencillo, y no se imagina quien podría querer inculparlo de un asesinato. La respuesta solo podrá encontrarla él, escondida en su propia mente, e irá aflorando en una serie de sueños recurrentes donde la misteriosa chica lo sigue por el bosque repitiendo la misma frase perturbadora: «Has olvidado algo».

Opinión:

Hace un año os hablé por primera vez de Federico Axat; un autor bonaerense que estaba encandilando con sus novelas de suspense a millones de lectores.
Con "El pantano de las mariposas" tuve el primer contacto, y a esa lectura le siguió en el tiempo, "Benjamín".
Ahora, tras leer "Amnesia", debo deciros que las buenas sensaciones que me dejaron siguen intactas. Creo que es un autor de brillante imaginación que logra descolocar totalmente a los lectores con unas tramas perfectamente hilvanadas.
Nada en sus obras resulta como lo esperamos, sumergiéndonos a su voluntad en una sensación de irrealidad de la que solo logramos emerger al final.
Esas narraciones son como cajas de sorpresas que se van abriendo poco a poco, compuestas a su vez de otras pequeñas historias, aportando cada una su buena dosis de intriga.
También hay otro detalle que sería bueno señalar, da igual que la trama ocurra en el pasado o en la actualidad, porque la ambientación resulta brillante.

De momento, he encontrado que sus libros comparten bastantes detalles entre sí, sin caer en ese error que os he comentado de otros autores, que hacen un guión y lo repiten hasta la saciedad en todas sus obras.
Federico Axat aunque crea un "universo propio" con elementos que se repiten en sus narraciones, no peca del abuso y por tanto de aburrirnos.
Esos elementos comunes son:

 El primero, que sus libros son de lectura independiente, con lo cual para los lectores a los que no nos atraen mucho las sagas supone un aliciente.
 El segundo denominador común es la ubicación de sus novelas, Carnival Falls; una población, ficticia, situada en el centro de Nueva Inglaterra.
Este detalle que acabo de mencionar me resulta muy interesante; son novelas independientes, en apariencia no las debería unir ningún lazo salvo ese escenario, y lo más atractivo es que no sería raro encontrar personajes que se cuelen de una a otra, lo que para mí detectar esos guiños se convierte en una especie de juego.
Otro detalle interesante... el capítulo inicial que actúa de gancho, con un comienzo más que impactante.
 Tampoco puedo olvidar mencionar que hasta el momento, en las novelas leídas, se trata el tema de alguna desaparición, lo que aporta al thriller el toque policíaco o de novela negra.
 Los toques sutiles de fantasía con los que adorna sus tramas y que hacen que el lector se planteé cuanto hay de realidad y de ficción en los sucesos que persiguen a los protagonistas.
Esa intriga de la que ya os he hablado y que encontramos desde el capítulo inicial, sumado a nuestro afán de saber que ocurre, es el motor que impulsa las narraciones.
➤ Y por último, un final que esconde una sorpresa inesperada, y a la cual los lectores solo accedemos en los últimos capítulos.

"El pantano de las mariposas" me sorprendió por la cantidad de vueltas de tuerca que escondía, giros que convertían la trama en imprevisible y desconcertante para el lector, pero también me llamó la atención el estilo elegante y dinámico que la adornaba.
En "Amnesia" me he vuelto a reencontrar con la sorpresa, con esa atmósfera inquietante con la que logra rodear al protagonista y por supuesto con el estilo impecable que caracteriza a este autor.
Un ilustrador de libros infantiles, ex alcohólico, que aporta ese toque que ya os he mencionado y que hace cuestionarse a los lectores cuánto de lo que sucede es real y cuánto fruto de su imaginación.
Este libro, no sé por qué, quizás por el suspense psicológico, por la debilidad engañosa que persigue al personaje y que parece arrojarle en brazos de la locura, me llevaba a recordar la película de Vértigo de Hitchcock, aunque aparentemente no haya relación entre una y otra, salvo los lapsus de memoria.

La novela está construida con capítulos muy cortos, lo que sumado al argumento que no nos concede ni una sola pausa, hace que las páginas vuelen en nuestras manos.
Amnesia es una historia muy, muy entretenida que no dudo en recomendaros, y que sé que a los amantes de las novelas de suspense os agradará, porque Axat dosifica las sorpresas de forma acertada, va desperdigando los datos justos en cada capítulo, y los lectores debemos averiguar cuáles de ellos son trampas.

martes, 25 de junio de 2019

La ventana indiscreta de Cornell Woolrich

Sinopsis:

El derroche sin límites de talento, ingenio y técnica narrativa de que hace gala Cornell Woolrich (también conocido por su seudónimo William Irish ) en los ocho relatos que componen el presente volumen, convierten a este autor norteamericano en uno de los maestros indiscutibles del género policial. El mayor hallazgo de Woolrich (1903-1968) consiste en plantear una serie de problemas cotidiano y cercanos al lector y llevar su solución al extremo con la misma naturalidad con la que se propondría otra salida más plausible. Así encontramos relatos como Proyecto de asesinato, Cocaína, o el famoso La ventana indiscreta -llevado al cine por el genial Alfred Hitchcock-, que son verdaderas joyas del suspense, además de tres muestras definitivas de cómo a partir de un suceso aparentemente sin importancia se llega a una solución dramática marcada por la muerte y el crimen. La maestría en la utilización del diálogo, la inspirada elección de los escenarios y la meticulosa descripción psicológica de los personajes convierten esta selección de relatos en una obra imprescindible no sólo para los amantes del género policial, sino para todos aquellos lectores dispuestos a dejarse atrapar por la buena literatura.

Opinión:

Supongo que a todos os suena el título de "La ventana indiscreta", el relato que hoy reseño.

Hace unos meses os dije que iría comentando obras literarias que hubiesen sido llevadas al cine por el gran mago del suspense, y esta pequeña narración es otra de esas joyitas que los amantes del cine clásico tenemos que tener en cuenta para poder comparar.

Debo deciros que en esta ocasión, aunque la obra literaria es buena... la versión de Hitchcock la supera, porque cuenta con un gran abanico de matices y un desarrollo mucho más amplio que por la brevedad de la obra en papel no podemos apreciar.
Este relato escrito en 1942, cuenta con apenas cuarenta páginas, y es obra del escritor Cornell Woolrich, también conocido por los seudónimos de William Irish o de George Hopley, y forma parte, junto con otros siete relatos más, de este volumen donde se recogen algunas de sus mejores historias, consideradas como verdaderas joyas del suspense.
Quizás la que más suena, porque fue llevada al cine por Hitchcock en 1954, es esta de "La ventana indiscreta", que el genial cineasta tituló como Rear Window, literalmente La ventana trasera.
En castellano la película adoptó el título que ya conocemos, y quizás es el que mejor se adapta al argumento, porque también hay que señalar que el título dado por Cornell, It had to be murder, algo así como... Tenía que ser un asesinato... pues tampoco es que le haga mucha justicia.

En este pequeño prólogo que estoy haciendo antes de comenzar con el comentario del relato, falta mencionar que a Irish se le conoce también con el sobrenombre de "El Rey del suspense", y lo más curioso de leer su biografía, es que su vida personal estuvo marcada por una relación amor-odio con su madre.
Esto le llevó a convertirse en un ser huraño, alcoholizado y que terminó sus días invalido y viviendo en un hotel.
Tras leer esa breve nota biografía que aparece al comienzo del libro, me vino a la cabeza la imagen de Norman Bates, el protagonista de Psicosis, otra obra de Hitchcock que se estrenó en 1960, inspirada en los crímenes de Ed Gain, un asesino en serie de Wisconsin y que Robert Bloch plasmó con acierto en su novela en 1959. otra obra que ya reseñaré...

Pero bueno, llegando al tema que nos ocupa...
"La ventana indiscreta" es la narración que da título a este compendio de relatos y en ella me voy a centrar exclusivamente.
Quizás en otra ocasión, saque tiempo, y también reseñe el resto de relatos que en este volumen se incluyen...

Esta historia resulta perfecta para ser representada como obra de teatro, ya que el escenario, sobre el que se construye la trama, es una simple habitación, con una ventana orientada a un patio interior y desde la cual se observa, sin esfuerzo, la fachada del edificio de enfrente; como veis un escenario sencillo.
Tampoco son necesarios muchos personajes, ya que en el libro solo aparecen tres o cuatro.
El protagonista, Hal Jeffries que está impedido temporalmente, y Thorwald, el supuesto asesino.
El tercer personaje no tiene un gran desarrollo para la historia. Es totalmente incidental, me estoy refiriendo al criado de Jeffries, Sam, un personaje que solo hace acto de aparición en un par de escenas y cuyas acciones, en la obra de Hitchcock, aparecen repartidas entre los personajes que encarnan Grace Kelly, como novia de Jeffries, y Stella, la enfermera que le atiende.
A pesar de esto que acabo de mencionar, del poco protagonismo de este personaje secundario, sus acciones resultan determinantes para la trama, ya que si se prescinde de él, muchas de esas escenas y por lo tanto sus consecuencias, no se habrían producido.
El cuarto personaje es un policía, al que Cornell Woolrich solo le reserva un par de entradas y salidas de escena...

Pero lo que más me llamó la atención, de esta pequeña obra literaria, es comprobar que no aparece ni una sola mujer en toda ella, salvo ¡claro está!, la desaparecida; un personaje que solo aparece citado al comienzo de la obra, pero que por su desaparición, más que sospechosa, la convierte en omnipresente a lo largo de la narración.

El autor hace progresar la historia hasta el climax, desde más o menos la mitad de la historia, y sigue la estructura de la clásica narración Ab ovo, con una breve introducción, un nudo y un desenlace. Como veis todo con un estilo muy clásico...
El resto de los personajes ambientales que aparecen nombrados de refilón, no se relacionan con los dos protagonistas.

Esos personajes que comparten edificio o el patio del vecindario, viven cada uno en su propio mundo, aunque eso sí, todos participen de ese microcosmos que crea Woolrich para que se muevan en él los dos personajes principales.
Esas vidas de los personajes ambientales, que vemos descritas al comienzo, indican el progreso del tiempo en la narración, con sus historias personales, muchas dramáticas, avanzando paso a paso sin detenerse.

Al comienzo como digo Cornell nos muestra la vida de esos habitantes que comparten un patio de vecinos, y que Hitchcock logra, en su puesta cinematográfica, mostrarnos al detalle; quizás en esa falta de descripción del entorno, es en lo que falla este escritor...

Pero lo que más me ha gustado de esta breve novela, es la meticulosa descripción psicológica, que sí hace del personaje principal, sin olvidar, por supuesto, el argumento y la esencia de la historia, algo que al principio parece aparentemente sin importancia, pero que llegados a un punto, se complica tanto que el final termina marcado por una gran tensión dramática.

Otro detalle de esta narración que creo acertada, es que el autor nos pone en el lugar del protagonista; nace una complicidad entre nosotros debido a que emplea el uso de la primera persona.
Nos va contando los acontecimientos, según los ve a través de su ventana, pero parece que es privado de la gracia de la intuición, un don con el que sí contamos los lectores.
Nosotros vamos un paso por delante de él, intuimos que el reloj corre en su contra y que eso que comenzó como un entretenimiento sin consecuencias va a complicarse.
Ese detalle
que acabo de citar, ese reloj que avanza sin pausa pero sin prisa, es un elemento externo que aumenta la tensión y la ansiedad.

Cornell construye a partir de una historia sencilla y con total naturalidad, una trama a la que luego recubre con una atmósfera asfixiante, que lógicamente termina por adueñarse de los personajes.
Es un relato breve, de apenas cuarenta páginas pero que he creído muy interesante comentar.

El resto de novelas que han sido llevadas al cine por Hitchock  y que ya he comentado aparecen abajo...

Crimen perfecto
Extraños en un tren
La dama desaparece o Alarma en el expreso.
Pero... ¿Quién mató a Harry?
Rebeca