jueves, 12 de marzo de 2026

Las abandonadas de J. D. Barker

Sinopsis:

La primera novela de J. D. Barker, autor de El Cuarto Mono. Terror clásico e intriga con el estilo único del maestro americano del suspense. Cuando Thad McAlister, un joven y exitoso autor de bestsellers de terror, empieza a escribir su nueva novela, siente que las palabras fluyen sin esfuerzo. La historia, arraigada en los juicios de brujas de siglos pasados, parece avanzar sola y Thad llena una página tras otra de aterradores personajes, probablemente los más terroríficos que haya escrito jamás. Está exultante y convencido de que su nuevo libro es su gran obra maestra. Pero poco a poco también crece un miedo en su interior, pues siente que a su alrededor ocurre algo extraño. ¿Es realmente ficción todo lo que escribe? Lo que Thad todavía no sabe es que, involuntariamente, ha abierto una puerta al pasado que pronto pondrá en peligro su vida y la de su familia. Mientras tanto, en su casa, su mujer se pregunta en secreto si, quizá, ella es la culpable de todo lo que está ocurriendo por un oscuro trato que hizo mucho tiempo atrás.

Opinión:

Hoy os traigo hasta esta estantería virtual la ópera prima de J. D. Barker; un libro que fue publicado en 2014 pero que en español no llegó hasta 2025. 
Las abandonadas es una obra de ficción pero inspirada en los juicios por brujería de Salem y que incluye el nombre de algunos personajes reales. 
Salem, al igual que otros muchos pueblos, tiene su propia historia; una leyenda negra que ha ido pasando de boca en boca, generación tras generación, llegando a perder su verdadera identidad, pero alimentada por los detalles más siniestros que han sido los que la han mantenido con vida a lo largo de los años.
J. D. Barker rescata algunos de esos hechos y los traslada a una población ficticia, Shadow Cove, acompañándolos de una figura inherente a esos juicios, la bruja.

La bruja es un personaje que nos ha acompañado desde la antigüedad moldeado por el miedo, por la cultura popular e incluso por la misoginia, pero en este caso en concreto debemos centrarnos en lo que originó el mito, en el arquetipo con el que ha trabajado la literatura fantástica y/o de terror; rescatando los prejuicios de la época medieval y los símbolos icónicos que se asocian a esos temidos personajes, a esa mujer vieja y malvada que habita en lo más profundo del bosque, fiel servidora del diablo y que en sus ratos libres hace pactos con entidades oscuras.

Os cuento un poco de qué va...
Thad McAlister es un escritor de éxito del género de terror. Cuando empieza a escribir su nueva novela siente que las palabras fluyen como si estuviese relatando algo que ya está escrito. En el momento en que Thad tiene que ausentarse de su casa por trabajo, su familia empieza a experimentar sucesos extraños relacionados con los sucesos que se narran en ese libro.

Las abandonadas tiene muchos elementos clásicos del género de terror...
  • Lo primero y que ya he mencionado es el concepto de la bruja y el trato que se firma para obtener algo.
  • La atmósfera opresiva.
  • Los sentidos entre los que destaco el tacto y el olfato y que adquieren un lugar destacado en esta lista por las descripciones que nos hacen llegar los personajes.
  • Las inclemencias del tiempo que marcan la narración de principio a fin.
  • Los sueños o más bien el paso del sueño a la vigilia que es cuando nos volvemos más vulnerables, cuando la frontera entre realidad y sueño se difuminan generando confusión y miedo, momento en que la bruja hace un uso más fuerte de su poder manipulando a los personajes.
  • El objeto maldito a través del cual va adquiriendo de nuevo poder la bruja y que está ligado a ese pacto que he mencionado al comienzo.
  • Los personajes más vulnerables, en este caso una niña y su mascota, elementos con los que juegan los autores de este género para tocar nuestra fibra más sensible.
Para aderezar esta reseña os diré que hay un par de datos curiosos... 
  • El primero es que esta novela incluye fragmentos de otro libro en su interior. Un logrado juego metaliterario empleado como recurso que se une al de los vacíos argumentales. Estos dos elementos van ligados estrechamente con el suspense porque este tipo de narraciones que emplean un libro dentro de otro son como una madeja de la que hay que ir tirando de la hebra poco a poco para que nos lleve a lo oculto de la historia, a esos vacíos que en este caso en concreto configurarán la trama relacionada con el pasado de la bruja.
  • El segundo es que Barker hace un par de guiños al universo creado por Stephen King, ya que algunos de los hechos suceden en el pueblo ficticio de Castle Rock, Maine, escenario que va a servir para muchos de los libros del Rey del terror. También incluye a Leland Gaunt, propietario de la tienda "Cosas necesarias" de la obra de King La tienda.
En lo que a la estructura se refiere os diré que la trama está narrada a dos tiempos; uno que pertenece al presente y el otro, el del pasado, es el libro que Thad esta escribiendo y que nos sumergirá en los juicios por brujería.

Debo decir que, bajo mi parecer, los personajes no son nada destacables. 
Estrictamente hablando, son lo que son, peones en una partida en la que ellos no tienen el control, solamente son parte de unos sucesos. No se puede decir que uno tenga más protagonismo que otro porque la verdadera protagonista es la historia en sí, ni tan siquiera me ha parecido que la bruja sea un gran personaje porque solo es la vía por la que esta narración se abre paso por el género de terror. Con esto lo que quiero decir no es que los personajes sean un fiasco o estén mal construidos, es que individualmente no aportan nada, pero en conjunto, con sus vivencias, reacciones, motivos, consiguen generar tensión al tiempo que impulsan la trama y la equilibran.

Por último quiero mencionar que este libro deja el final abierto, quizás porque fue la primera novela de Barker y tenía pensado continuarlo más adelante como saga, aunque también podría ser que la continuación se encuentre en el cajón de los manuscritos olvidados en espera de un futuro vacío de ideas. 

Para mí ha sido una historia muy buena. De esas que te atrapan desde el comienzo impidiendo que te levantes del sofá, pero sobre todo, porque ha conseguido arrancarme de las garras de la desidia lectora en la que llevaba sumergida los últimos meses.

viernes, 6 de marzo de 2026

El paciente A de Eric Frattini

Sinopsis:

Hace medio siglo Joachim Fest publicó una de las más importantes biografías sobre el dictador alemán, titulada Hitler. Entonces afirmó: «Esta es la versión más completa de los acontecimientos, que incluye todas las facetas de la vida de Adolf Hitler. […] esta es la última palabra sobre este hombre, porque no habrá nuevas revelaciones sobre Hitler que aún no hayan sido de dominio público». Sin embargo, la desclasificación de todos los documentos de valor histórico relacionados con la Alemania nazi ha invalidado la afirmación de Fest. Entre los millones de páginas, los investigadores descubrieron varios registros que hablaban sobre la salud del Führer y sobre la adicción a las drogas por parte de los miembros del ejército alemán y del propio Adolf Hitler. 
Durante los últimos nueve años de su vida, Adolf Hitler, un hipocondríaco de toda la vida, tuvo como médico al doctor Theodor Morell. Los cambios de humor de Hitler, la enfermedad de Parkinson que sufría, los síntomas gastrointestinales, los problemas de la piel y su constante declive, hasta su suicidio en abril de 1945, están documentados en los minuciosos diarios de Morell. Conociendo las importantes decisiones que Hitler estaba tomando y que afectaban a millones de personas, cabe preguntarse cómo se vio afectada su conducta por los numerosos medicamentos que tomaba, desde estimulantes hasta sedantes, desde hormonas hasta multivitaminas, desde esteroides hasta belladona y cocaína.

Opinión:

El paciente A de Eric Frattini es un ensayo que explora la vida de Adolf Hitler desde un punto de vista distinto y que nos lleva a ver cómo su salud física y mental pudo influenciar en la toma de decisiones, sin olvidar retratar sus filias, fobias, temores, complejos o ansias de poder.
 
Tras la desclasificación de todos los documentos de valor histórico relacionados con la Alemania nazi se descubrieron varios registros que hablaban sobre la salud del Fürer, sobre su adicción a las drogas y sobre todo de una dependencia extrema y obsesiva hacia su médico, Theodor Morell. 
Este sujeto que le trató sus últimos nueve años de vida y al que el círculo cercano al Fürer consideraban un bocachancla, llegó a administrarle diariamente hormonas, vitaminas, cocaína y anfetaminas, todo esto mezclado en un cóctel que contenía más de ochenta sustancias, así que no sería extraño que la toma de decisiones de Hitler se viese influenciada por este abuso de drogas, al igual que el deterioro físico que experimentó en los últimos tiempos.

Hitler consumía Eukodal, un opiáceo similar a la oxicodona, lo que le provocaba estados de euforia, mientras que para combatir la paranoia y la desconfianza creciente hacia sus colaboradores militares consumía estimulantes, más concretamente Pervitín, algo que contribuyó a agravar su ya paranoia natural, porque según se ha podido constatar su consumo crónico o a altas dosis podía causar cuadros de psicosis paranoide. Pero sobre el consumo de Pervitín ya os hablaré un poquito más...

La excusa de Morrell, ante esas prescipciones tan inusuales, era que si hubiese sido tratado por un médico común, sus actividades se habrían visto interrumpidas durante un largo periodo de tiempo y el III Reich habría corrido el riesgo de derrumbarse.

Frattini hace un análisis minucioso de Adolf Hitler, no solo como enfermo sino también como paciente, y en esta exploración exhaustiva de su historial médico también tocará temas como el insomnio pertinaz que sufría, las crisis de irritabilidad, la depresión, los ataques de pánico, los dolores estomacales, los problemas respiratorios o el parkinson, entre otros muchos. ¡Vamos!, toda una alhaja...

También nos muestra al Fürer como un hipocondríaco con una estabilidad emocional semejante a la de una montaña rusa, pero claro, si analizamos todas las sustancias que consumía, sin olvidar que bajo prescripción médica, esos cambios de humor llevados al extremo estarían dentro de la normalidad.

Entre los temas ya mencionados a mí hay un par que me han parecido de lo más interesantes...

Ya he comentado anteriormente el alto consumo de Pervitín por parte de Hitler, algo que le permitía permanecer en vela noches enteras tomando el control absoluto de las incursiones bélicas, ya que no se fiaba ni de su sombra.
Pues bien, la farmaceútica Temmler llegó a producir cerca de 900.000 píldoras por día, por lo que millones de dosis fueron enviadas al frente de guerra. 
Lo más curioso es que este psicoestimulante llegó hasta las tropas bajo el nombre de panzerschokolade, traducido literalmente como chocolate de tanque o chocolate blindado y con el aspecto de una golosina, ya que iba mezclado con chocolate.
Muchos historiadores entre los que se suma Frattini coinciden en que el éxito inicial de la que fue denominada como Guerra Relámpago (Blitzkrieg) se debió a que las tropas estaban completamente dopadas. 
El uso masivo de anfetaminas permitió a las tropas avanzar sin dormir durante días, un hecho que extrañaba y asombraba a partes iguales a los aliados. Aunque claro, a medida que pasó el tiempo y el conflicto fue avanzando, el suministro decayó y con ello la euforia de las tropas. 
Lo más gracioso es ver algunas imagenes donde se observa a los soldados de la Wehrmacht desmadejados y durmiendo en cualquier sitio como si se hubiesen pinchado con el huso de la rueca del cuento de la bella durmiente.

El otro tema y al que Frattini dedica un capítulo entero es al amplio grupo de mujeres de las que se rodeó, muchas de ellas entraditas ya en años y con una buena posición social y económica que cayeron bajo el influjo de Hitler. Algunos miembros de la alta sociedad le consideraban un farsante, pero este embaucador supo encandilar a este selecto grupo de mujeres, única y exclusivamente para servir a sus propios intereses que no eran otros que obtener respetabilidad, prestigio social y financiación. Luego llegarían otras relaciones, muchas sospechosamente acabaron en suicidio, y por supuesto Frattini no se olvidará de mencionar la tempestuosa relación con su sobrina o con la que sería su esposa por un día, Eva Braun.

Como podéis ver es un ensayo muy completo que no olvidará hablar de su pasado o de sus colabores más cercanos, entre ellos Morell, pero sobre todo que nos muestra como la locura de un hombre llegó a convertirse en la locura de toda una nación y que arrastró a varios continentes a una de las guerras más devastadoras de la historia.

Por poner algunos peros a la obra...
Tengo que reconocer que estos ensayos o biografías están destinados a un público muy específico interesado en la vida de este dictador o en la II Guerra Mundial, por lo que se de antemano que a muchos de los que visitáis esta página este libro no os va a interesar. 
También debo decir que en algunos capítulos se mencionan algunos datos de forma reiterativa y ese detalle, para mí insignificante, puede llegar a cansar.

miércoles, 25 de febrero de 2026

Los Borgia de Mario Puzo

Sinopsis:

Del legendario autor de El Padrino llega una novela de la familia criminal italiana original, una historia de corrupción, traición, asesinatos, romance y, por supuesto... familia. 
Italia, siglo XV. El Renacimiento está en pleno apogeo, anunciando una nueva edad de oro en Europa. Pero donde hay oro, hay poder. Y hay quien está dispuesto a hacer cualquier cosa para hacerse con él. Este es el mundo de Alejandro VI, el Papa Borgia, y su familia, que trama y conspira para sus propios fines. Esta es la historia de su lucha por mantener el control sobre Italia, de su ambición y sed de poder. Esta es la peligrosa vida de los Borgia, crueles y cautivadores, en la que sus enemigos más letales pueden estar mucho más cerca de lo que esperan.

Opinión:

Hoy os hablo de una novela que he leído en un par de ocasiones y que siempre termina fascinándome, no solo por la forma clara y sencilla de narrar que tenía su autor, sino también por el manejo de la historia en sí y los grandes personajes que intervinieron en ella. 
Mario Puzo, con Los Borgia, consiguió crear un retrato realista y multifacético de la vida de esta poderosa familia renacentista, explorando temas de poder, traición y corrupción. Todo ello valiéndose de elementos tanto históricos como ficcionados.

Habrá lectores que opinen que detrás de los Borgia solo hay una importante familia del Renacimiento, tan corrupta como amoral, pero no debemos olvidar que la gran mayoría de las veces los hechos históricos, sean positivos o negativos, se construyen influenciados por los acontecimientos de la época e incluso alimentados por la imaginación y el paso del tiempo. 

Con toda esta parrafada lo que quiero decir es que no existe una única historia verdadera, y menos aún en la Italia Renacentista donde un buen montón de familias se disputaban el poder escudados por el lema... a mar revuelto, ganancia de pescadores, porque según hemos podido comprobar con el paso del tiempo, hay víctimas en unas circunstancias que se convierten en agresores o victimarios en otras. 
Siempre hemos oído que la historia la escriben los vencedores y esta frase solo me lleva a pensar que entonces, no muy lejos, existe otra versión que se ha silenciado, olvidado, o que no resultaba tan interesante contar por la falta de salseo.
Y precisamente a eso voy ahora, a lo que realmente os interesa... al salseo y a hablaros de la que se podría considerar según su autor, como la primera gran familia del crimen.

Mario Puzo pasó los últimos años de su vida trabajando en esta novela que empezó a gestarse en 1983 y que él mismo calificó como "otra historia familiar", tal y como solía describir a su otra gran obra: El padrino
Lamentablemente en 1999 falleció y algunos capítulos quedaron inacabados, siendo su asistente personal, la escritora Carol Gino, la encargada de revisarlos y completarlos para publicarlos finalmente en 2001. 

Para entender mejor a los personajes y su forma de actuar hay que meternos un poco más en el contexto histórico y recordar que en ese momento en Roma todo tenía un precio. Se podían comprar cargos, perdones, bulas e incluso la salvación eterna. 
Los clérigos, por lo tanto, no dejaban escapar ni la más pequeña oportunidad y eximían  a los nobles de sus deberes para con Dios, siendo perdonados sus más atroces pecados a cambio de generosas "donaciones".

Y es que nos parezca bien o mal, así era la vida en el Renacimiento...
La Iglesia ostentaba el derecho de coronar reyes y conceder todo tipo de privilegios terrenales, siendo este escenario en el que se va a mover como pez en el agua el cardenal Rodrigo Borgia. 
Un personaje dotado de un gran magnetismo, de una energía intangible que le convertiría en uno de los hombres más interesantes y poderosos de Roma. Alguien que buscaba consolidar el poder de su familia a través de estrategias políticas y eclesiásticas.
A Rodrigo Borgia vamos a conocerle en la edad madura, poco antes de ser nombrado como Papa y llevar el nombre de Alejandro VI. En esos años vamos a conocer a cuatro de sus hijos, a sus favoritos: Juan, César, Lucrecia y Jofre, fruto de la relación con una cortesana de nombre Vanozza. 

Tampoco quiero olvidar mencionar que en este amplio y colorista retrato que abarca a la familia Borgia aparecerán citados grandes nombres de la época como los Médicis, los Sforza, Francesco della Rovere, Fernando el Católico, Gonzalo Fernández de Córdoba, y otros muchos más que aquí aparecerán como personajes incidentales.

Sobre los hijos de Rodrigo Borgia solo puedo deciros que César y Lucrecia van a destacar por encima del resto, convirtiéndose en el centro de gravedad de todo el relato. Ellos van a formar parte del núcleo temático, emocional y de acción, alrededor del cual va a orbitar el resto del elenco. Ellos garantizan la cohesión y el equilibrio de la obra.

César es un joven envidioso, empujado por su padre a convertirse en cardenal, un cargo que aborrece y que le aleja del sueño de ser soldado. César podría decirse que es el mayor exponente de la política amoral del Renacimiento y que se cree que sirvió de inspiración para el libro de Maquiavelo, El Príncipe.

Lucrecia es sin dudarlo el gran personaje. 
Una joven dotada de un poder de atracción brutal y que no solo irradia hacia el resto de protagonistas que interactúan con ella en su época, sino que consigue traspasar los límites del tiempo y llegar hasta los lectores que quedamos atrapados en su red sin remedio. 

De Lucrecia se ha hablado mucho y no todo es o tiene que ser verdad. 
Mario Puzo nos ofrece una versión que se aleja de la imagen con la que nos han machacado hasta la saciedad y que la retrata como femme fatale y una temida envenenadora, algo que la historiografía moderna ha tachado como parte de la leyenda negra que persigue a su familia. 

Lo cierto, y en esta novela lo vemos muy bien reflejado, es que Lucrecia lo que sí fue es un peón político empleada por su padre para crear alianzas políticas.

Como comento al principio no existe una única historia verdadera porque muchas veces lo que nos llega depende del buen o mal uso que se haya hecho del relato de los acontecimientos. 
Las intencionalidades políticas, la manipulación y las fake news eran algo que ya existía desde la antigua Roma y que por supuesto no iban a dejar de utilizar en el Renacimiento. Eran un medio al alcance de todos y del que se valían los poderosos a la hora de hacer política... vamos, que la historia se repite y no para bien.