miércoles, 28 de julio de 2021

El sabueso de H. P. Lovecraft

Sinopsis:

El sabueso es el primer cuento de terror de H.P. Lovecraft en mencionar uno de los libros prohibidos más célebres del género fantástico: Necronomicón del árabe loco Abdul Alhazred.

La historia se centra en el narrador y su amigo St. John, jóvenes decadentes y hastiados de todo, que sienten un interés desquiciado por robar tumbas.


Opinión:

Hace poco, comentando Un verano tenebroso de Dean Koontz, os dije que muchos lectores lo relacionaban o comparaban con IT de Stephen King. No es la primera vez que os he hablado en el blog sobre este tema y debo decir a su vez que el ser que aparecía en IT, obra que veía la luz en 1986, otros lectores lo relacionaban con  el que hacía acto de presencia en Fantasmas de Koontz escrita con anterioridad, en 1983.
Pues bien, y no me quiero alargar mucho porque todo esto sobre las comparaciones podéis leerlo en las reseñas mencionadas, en Fantasmas aparecía un ser que otros relacionaron con las historias de Lovecraft, y hoy, gracias al blog de Anabel Samani y a su propuesta de lectura de #Lecturasjuntoalfuego, os hablo de El sabueso, una obra que bebe directamente de la obra de Poe.
Toda esta larga enumeración que os he presentado cumple una finalidad, demostrar que nunca sabremos en quién se inspira un autor u otro, y es ridículo afianzarnos en una idea como la de "El monstruo es igual al de...", porque la literatura está en constante movimiento y se retroalimenta.
Dicho esto me pongo a hablaros de El Sabueso.

Lovecraft era un gran admirador de Poe y en este relato breve, de apenas de diez páginas, se aprecia mucho esa influencia. 
La historia escrita en 1922 y publicada dos años más tarde también me ha recordado mucho a Medium de Pío Baroja, y no puedo evitar encontrar también reminiscencias con la obra de Doyle, El Sabueso de los Baskerville, publicada 20 años antes.

En el relato de hoy, a pesar de no ser una de las obras más conocidas de Lovecraft, sí se ha convertido en una obra de culto para todos sus fans y por supuesto de los amantes de las curiosidades porque es la primera vez que el autor hizo una mención sobre el Necronomicon, el grimorio ficticio ideado por él y que más de uno se creyó que era real, hasta tal punto que se rumorea que en la Biblioteca del Congreso de Estados Unidos algún bromista incluyó la ficha sobre este libro.

Cuenta con muchos elementos de las clásicas novelas góticas: cementerios, escenarios tétricos y ambientación oscura, sucesos de difícil explicación, ruidos nocturnos y seres de ultratumba.

La forma de escribir de Lovecraft algunos la consideran algo arcaica y cargada de adjetivos, pero es perfecta para generar ese ambiente decadente que consigue impregnar el texto de miedo o suspense.
No puede profundizar demasiado en detalles, debido a la brevedad del texto, pero en cambio con los datos que aporta a través del narrador protagonista son más que suficientes para generar esa ambientación y lograr su objetivo.

miércoles, 21 de julio de 2021

Emma de Jane Austen

Sinopsis:

Emma narra la historia de una joven impulsiva y consentida cuyo principal objetivo es encontrar el marido perfecto, y no sólo para ella sino también para su amiga Harriet, una chica de orígenes humildes.
A tal fin, Emma Woodhouse se empeña en manipular a todos los que la rodean, pero, naturalmente, no para de equivocarse y de provocar enredos y situaciones embarazosas. Sòlo Mr. Knightley, diecisiete años mayor que ella y hombre de temple y aplomo probados, se atreve a reprocharle su comportamiento de niña mimada e insensata...
Novela exquisita y genial retrato de la Inglaterra rural de principios del siglo XIX, Emma es una de las obras cumbre de Jane Austen y su protagonista ocupa un sitial de honor en la galería de heroínas inolvidables de la literatura universal.

   Opinión:

Todo el mundo me había hablado maravillas de este libro y voy yo y me encuentro con un personaje impertinente y consentido; alguien que me sacaba de mis casillas y me ponía de mal humor.
Por suerte di con una frase de Jane Austen que me tranquilizó: 
Voy a crear una heroína que, excepto a mí, no gustará mucho.
Es de agradecer esa aclaración, y más al principio, porque lo cierto es que con tantos lectores hablando bien de Emma empezaba a preocuparme.
Ahora, tras finalizar la lectura, tengo que aclarar algo para futuros lectores, su comportamiento da un giro radical llegando a la mitad, y el resto del elenco protagonista, como ya veréis más abajo, consigue que la contemplemos con otros ojos.

Esta novela fue publicada por primera vez en 1815 y al igual que el resto de la obra de Austen escondía un mensaje instructivo, señalando los beneficios de un buen comportamiento al tiempo que con su típica ironía retrataba la Inglaterra rural de principios del XIX. 

Emma Woodhouse es una niña mimada que evoluciona en su forma de pensar o de comportarse a lo largo de la trama llegando a convertirse en un gran personaje.

Pero volvamos al comienzo...
Emma me desconcertó. Decían de ella que era una heroína de la literatura universal y yo me encontraba todo lo contrario. Alguien impertinente y cuyas acciones no me hacían ninguna gracia, alejándose del tipo de mujer creado por Austen, independientes y serias. Y es que aquí, todo hay que decirlo, Emma me ha dado la impresión de ser muy independiente de pensamiento, pero a la hora de la verdad siempre tiene presente el bienestar de su padre o lo que pensará el señor Knightley, y eso, bajo mi punto de vista, la coarta en su libertad.

Austen crea un elenco de personajes muy distinto al que nos tiene acostumbrados. Siempre hemos visto gran variedad de personalidades con un amplio arco de transformación, ya sea ascendente, descendente, o simplemente que se quedaban como estaban.
Aquí la única que va a evolucionar es la protagonista porque el resto, todos con un comportamiento al que sacaremos alguna pega, van a permanecer estables, y puede que precisamente eso sea lo que hace apreciar más el cambio en Emma, convirtiendo a la niña mimada en un gran personaje.

Vamos a conocer al señor Woodhouse, alguien demasiado tolerante con el comportamiento de la joven y que siempre tiene recomendaciones que hacer a los demás; a la señorita Bates, una solterona dotada de una verborrea ilimitada e incansable; la señora Elton, siempre intentado ser el centro de atención...
Austen consigue que todo este elenco haga que terminemos viendo a Emma con otros ojos. Tan solo el Señor Knightley será capaz de llevarle la contraria y reprocharle su mal comportamiento.

Lo que más me ha gustado, y que no puedo olvidar mencionar, es como maneja la autora las situaciones embarazosas que se van creando alrededor de la protagonista y que terminan convirtiendo la historia en una especie de comedia.
Austen, ya me habéis leído en otras ocasiones, consiguió crear un nuevo estilo de novela muy personal dando el protagonismo total a figuras femeninas, que en mayor o menor medida siempre dejarán un poso en el lector.

Puede que mi comentario resulte acertado para unos lectores mientras que para otros no lo será, pero no deja de ser una opinión personal más. Y es que, al igual que hay gran diversidad de personajes a lo largo de la obra de Austen, con sus luces y sombras, también tiene que haber diversidad de opiniones a la hora de juzgarlos.

jueves, 8 de julio de 2021

La desaparición de Adèle Bedeau de Graeme Macrae Burnet

Sinopsis:

Manfred Baumann es un tipo solitario. Socialmente torpe y perpetuamente fuera de lugar, es la última persona que ha visto con vida a Adèle Bedeau, la taciturna camarera de un bistró situado en la pequeña ciudad francesa de Sant-Louis. Su conocida obsesión por ella le convierte en el principal sospechoso de la desaparición. El inspector Gorski —que aún no ha superado un antiguo caso en el que se condenó a un hombre inocente— recela del misterioso Baumann, quien parece rodeado de un aura de oscuridad. Gorski, atrapado en una ciudad de provincias, así como en un matrimonio desapasionado, presiona a Baumann a medida que regresa a los escenarios de su pasado y vuelve a toparse con sus antiguos demonios. La infatigable búsqueda de la verdad se convierte en una sucesión de infortunios tanto para el cazador como para el que, en cierto modo, espera ser cazado.

Opinión:

La desaparición de Adèle Bedeau es la primera novela publicada de Graeme Macrae Burnet, autor del que ya os he hablado en la reseña de Un plan sangriento.

Graeme Macrae nos ofrece una novela imposible de catalogar en un género en concreto. Podría parecernos una novela de suspense y al mismo tiempo una novela negra rural, en la cual los dos personajes principales son perseguidos por su pasado, atormentándoles y dándoles finalmente caza.

La desaparición de Adèle Bedeau me ha parecido que tiene un planteamiento curioso pero sin llegar a convencerme del todo.
En un principio el foco de la novela se centra sobre Adèle, una joven camarera de un pequeño restaurante que desaparece de forma sospechosa, pero es tan solo una escusa argumental, un macguffin, un elemento que el autor incorpora a la trama para hacer que esta avance y que al final no tiene ninguna importancia en el argumento.

Los verdaderos protagonistas van a ser Manfred Baumann y el inspector Gorski.
Manfred es un director de banco con un comportamiento introvertido lo que le hace parecer ante las malas lenguas del pequeño pueblo francés de Sant-Louis, como extraño y por lo tanto sospechoso. 
Su antagonista, el inspector Gorski, obsesionado por el que fue su primer fracaso como inspector y que llevó a condenar a un inocente, vive atrapado en una pequeña ciudad de provincias y un matrimonio asfixiante.
Alrededor de estos dos personajes va a girar toda la novela que se construye sobre dos líneas temporales.
Una línea será la actual, en la cual se presenta a los personajes y se lleva a cabo la investigación alrededor de la desaparición de Adèle, mientras que la otra nos hace retroceder a treinta años antes, momento en el que conoceremos en qué términos se desarrolló la juventud tanto de Manfred como de Gorsky. Es más un ejercicio de descripción humana y/o social que la intención de contar una historia policíaca.

Está escrita en un tono muy clásico y rural y esa ambientación imposibilita, o al menos a mí así me ha sucedido, que se pueda ubicar en el tiempo. 
El autor aunque añade detalles que nos pueden hacer situar la trama, más o menos en un momento aproximado, también la impregna de un tono evasivo.
Incluye algunas referencias a objetos pero no a acontecimientos reconocibles que arrojen luz sobre la época, con lo cual podemos estar ante una novela ambientada en una zona rural en los setenta, ochenta o noventa, convirtiendo a Sant-Louis en un pueblo detenido en el tiempo. 

Esto podría ser otra curiosidad a tener en cuenta, pero también os he mencionado al comienzo que no me ha llegado a convencer del todo.

El motivo es que me ha dado la sensación de que el autor se pierde en detalles. Puede que sea para crear ambientación o profundidad en los personajes, añadiendo más datos de los necesarios, pero a mí me han parecido superfluos y que no aportaban ni llevaban a ningún lado.

Ya para terminar os indico algo sobre el epílogo final.
La editorial advierte que es el epílogo que se añadió a la versión inglesa. 
Graeme Macrae Burnet para dar un barniz de antigüedad a la historia se inventa que fue escrito por otro autor, Raymond Brunet, en 1982 y que la obra lleva editándose ininterrumpidamente desde ese año; dando a entender que la obra tiene tintes autobiográficos y morbosos sacados de la propia vida del supuesto autor.
Tal vez sea el sello personal del autor, porque una milonga similar o con las mismas intenciones es la que nos contó en el epílogo de Un plan sangriento.
A mí, estas mentirijillas fantasiosas creadas solo para dar notoriedad a la obra o para vender, realmente me sobran...

sábado, 3 de julio de 2021

En plena noche de Mikel Santiago

Sinopsis:

¿Puede una noche marcar el destino de todos los que la vivieron? 
Han pasado más de veinte años desde que Diego Letamendia, estrella del rock en declive, actuó por última vez en su pueblo natal, Illumbe. Esa fue la noche del final de su banda y su grupo de amigos, y también la de la desaparición de Lorea, su novia. La policía nunca logró esclarecer lo ocurrido con la chica, que fue vista saliendo a toda prisa de la sala de conciertos, como si huyera de algo o de alguien. Después de aquello, Diego emprendió una carrera de éxitos en solitario y jamás regresó al pueblo.
Cuando uno de los miembros de la banda muere en un extraño incendio, Diego decide volver a Illumbe. Han pasado muchos años y el reencuentro con los antiguos amigos es difícil: ninguno de ellos sigue siendo la persona que fue. Mientras, crece la sospecha de que el incendio no fue accidental. 
¿Es posible que todo esté relacionado y que, tanto tiempo después, Diego pueda encontrar nuevas pistas sobre lo que pasó con Lorea?


Opinión:

Para los que seguís mi blog ya sabéis que Mikel Santiago se ha convertido en uno de los autores fijos a recomendar. El principal motivo es que crea argumentos muy atractivos que atrapan al lector desde las primeras páginas.

Mikel Santiago se ha creado su propio hueco dentro del mundo del thriller, con algunos detalles que repite en sus historias y que marcan su sello personal, pero sin caer en el error de otros compañeros de género que les hace repetir una y otra vez el mismo argumento.
Esos detalles que crean su marca y que ya os he comentado en otras reseñas son: un narrador protagonista que intenta confundirnos narrando en primera persona; escenarios aislados acompañados por climatología adversa que dificultan la investigación al tiempo que aportan intriga; la escasa participación policial, ya que la investigación gira siempre en torno al protagonista; y muchos diálogos que aceleran el ritmo y aportan fluidez a la trama, sin olvidar mencionar el calculado in crescendo que se despliega con pericia y que mantiene la tensión hasta el final.

A todo esto, que no es poco, hay que añadirle en esta nueva obra unos detalles que me han gustado mucho.
El pueblo ficticio de Illumbe que ya conocimos en su anterior libro, El mentiroso, vuelve a aparecer aquí como escenario principal, y como curiosidad y acicate para que leáis En plena noche, también os comento que habrá algún personaje que saltará de la anterior novela a esta, haciendo un breve cameo como personaje incidental.
Llegados a este punto debo deciros que ambos libros son de lectura independiente, el único nexo entre ellos es el escenario, pero puede resultar muy curioso leer primero El mentiroso por conocer como es Illumbe y sus habitantes, porque parece que algunas localizaciones, con sus misterios y los secretos que esconden sus gentes, actúan como imanes para los delitos.
Hay otra cosa que veréis que se repite con su anterior novela y es que el protagonista principal sufre de amnesia, ese es un detalle que da mucho juego a la hora de construir la trama, porque se silencian los hechos o parte de ellos y eso es la base de un buen thriller.

Ya sabéis que por mucho que corramos el pasado siempre consigue darnos caza y aquí la trama, que se desarrolla prácticamente en la actualidad, va a estar marcada por unos terribles sucesos del pasado. 
La falta de memoria del protagonista crea esos vacíos que los lectores tendremos que ir rellenando según avanza el argumento, para ello el autor se vale de los flashback, pequeños saltos que nos llevarán al pasado y que harán que completemos ese puzzle que afecta no solo a la memoria del protagonista sino también a la investigación por la desaparición de Lorea, la que por entonces era su novia.

Ya para terminar, y porque no quiero irme sin mencionar aunque brevemente al elenco protagonista, os diré que me han gustado todos, sin excepción, porque sobre cada uno de ellos recae la sospecha y se dibujan ante nuestra mirada como posibles culpables. Me ha parecido notar que en esta ocasión Mikel Santiago se tomaba más tiempo a la hora de perfilar a los personajes, dándoles más profundidad, ayudándose para ello de los amplios diálogos.

miércoles, 23 de junio de 2021

Ocho asesinatos perfectos de Peter Swanson

Sinopsis:

Hace quince años, el aficionado a las novelas de misterio Malcolm Kershaw publicó en el blog de la librería en la que entonces trabajaba una lista —que apenas recibió visitas ni comentarios— sobre los que a su juicio eran los más logrados crímenes literarios de la historia. La tituló Ocho asesinatos perfectos e incluía clásicos de varios de los grandes nombres del género negro: Agatha Christie, James M. Cain, Patricia Highsmith... Por eso Kershaw, ahora viudo y copropietario de una pequeña librería independiente en Boston, es el primer sorprendido cuando una agente del FBI llama a su puerta en un gélido día de febrero, buscando información sobre una macabra serie de asesinatos sin resolver que se parecen inquietantemente a los seleccionados por él en aquella vieja lista... ¿Existe el asesinato perfecto? En este original e inteligente thriller, Peter Swanson desdibuja con mano maestra las fronteras entre la realidad y la ficción, convirtiendo así su apasionante y lúdica trama en un nostálgico homenaje a los más brillantes y acabados crímenes de la literatura detectivesca.

Opinión:

Supongo que todos los amantes del género policíaco y negro alguna vez os habréis preguntado si existe el asesinato perfecto. Yo creo que de existir, nadie sería consciente de ello y pasaría por ser una muerte accidental o natural; pues bien, esta novela va precisamente de eso.

En una novela policíaca, ya sabéis que el punto de partida es un asesinato aunque aquí vamos a tener unos cuantos más. 
Malcolm Kershaw, nuestro protagonista, en el pasado confeccionó una lista para el blog de la librería en la que trabajaba, y en ella incluyó los que consideró los crímenes literarios más perfectos de la historia. En ella aparecían 8 clásicos de género negro y ahora alguien se ha tomado al pie de la letra el ponerlos en práctica.

Peter Swanson nos ofrece una historia fascinante desde el comienzo, recogiendo los ingredientes más representativos del género y añadiendo un montón de títulos y autores a tener en cuenta. 
Una lectura que nos abrirá la puerta a otras y a la que ha logrado aportar un estilo muy clásico.

Vamos a encontrarnos con un narrador protagonista, y ya sabéis lo que ello implica, que no podemos fiarnos de todo lo que cuenta, porque nos va a narrar lo que él ve y cómo él lo ve.
Es más... Al comienzo nos vamos a encontrar con una nota suya indicando que aunque lo narrado es cierto, en su mayor parte, algunos acontecimientos han sido reconstruidos desde el recuerdo, cambiando también algunos nombres para proteger la identidad de algunos de los afectados. Un detalle muy curioso, porque como descubriremos, lo que tenemos entre manos es el relato de unos hechos convertido en libro.

El argumento prácticamente va a girar sobre una novela Extraños en un tren de Patricia Highsmith, aunque también existe una presencia muy clara de El asesinato de Roger Ackroyd de Agatha Christie. Supongo que si he detectado estas dos, seguro que existen más diseminadas a lo largo de la trama, porque no me he leído todos los títulos que cita ni conozco la obra de todos los autores mencionados. Entre las obras que también aparecen citadas lo largo de los 32 capítulos destaca El misterio de la guía de ferrocarriles o Diez negritos de Agatha Christie, Pacto de sangre de James M. Cain, El secreto de Donna Tartt e incluso El nombre de la rosa de Eco o El resplandor de Stephen King, y esto es solo una pequeña muestra de lo que os espera en el glosario final. 

Peter Swanson consigue unos giros argumentales que desubican al lector, porque la sombra de la sospecha recae sobre todos los personajes sin excepción. Eso lo consigue silenciando determinados hechos y limitando las descripciones de esos personajes a la mínima expresión. Cuanto menos sabemos sobre ellos, más nos hace dudar sobre su actitud.

Quizás el único pero que le encuentro es en el final. 
El autor lo fuerza demasiado, añade otra vuelta de tuerca más, que es innecesaria al menos para mi gusto. Intenta exprimir al máximo un argumento que hasta el momento estaba resultando brillante y entretenido.

Rompiendo otra lanza en favor del autor y para que el párrafo anterior no desmerezca la obra, ya que siempre tendemos a quedarnos con el pero, debo decir que es un trabajo enorme de documentación el que ha llevado a cabo, porque consigue combinar las tramas de las obras citadas en la lista sin parecer una mala copia o un batiburrillo de los diversos argumentos de las mismas. 

Os recomiendo esta lectura porque no solo es una invitación a buscar y leer las ocho obras que aparecen en la lista inicial y que dan título al libro, de las cuales solo he citado cuatro, sino que también anima el saber que al final, ordenadas en un pequeño anexo, nos espera otro listado con títulos muy interesantes.  

jueves, 17 de junio de 2021

Ciudad de ladrones de David Benioff

Sinopsis:

Durante el brutal asedio de Leningrado por parte del ejército nazi, Lev Beniov es arrestado por saquear el cadáver de un alemán y termina en la misma celda que un desertor llamado Kolya. 
En vez de ser ejecutados, a Lev y Kolya se les da la oportunidad de salvar sus vidas si cumplen con una absurda misión: conseguir una docena de huevos para el pastel de boda de la hija de un poderoso coronel soviético. 
Lev y Kolya deberán embarcarse en una aventura a través de los bajos fondos de Leningrado y más allá de la línea enemiga para conseguir lo imposible. 
Por el guionista y creador de la serie Juego de Tronos.

Opinión:

Hoy os hablo de nuevo en el blog de una novela que ha conseguido captar mi atención por varios motivos.

La fecha de publicación original de esta novela es de mayo de 2008, pero con motivo del 80 aniversario del sitio de Leningrado, la editorial Destino la ha rescatado publicando una nueva edición.

Su escritor. David Benioff parece que es conocido por sus guiones cinematográficos, entre los que destaca el de "Troya", el de "XMen Origins: Wolverine" y también la adaptación de la serie de novelas de George R. R. Martin "Canción de hielo y fuego" (Juego de Tronos), aunque a mí el nombre no me sonaba  de nada pensé que siendo guionista de renombre, como parecían avalar esas series, la novela resultaría muy visual, como al final ha sido.

Últimamente las publicaciones en esta estantería virtual se centraban en novelas clásicas y thrillers, y me apetecía cambiar de género con una obra de ficción histórica, pareciéndome esta una buena opción. En ella, como habéis visto por la sinopsis, se relata un hecho algo ridículo, conseguir una docena de huevos para hacer un pastel en una ciudad asolada por el hambre, teniendo como telón de fondo el asedio de Leningrado por parte del ejército alemán.
Como digo, puede parecernos un hecho esperpéntico, pero es lo que tienen las guerras, que en sí son absurdas.

La novela se divide en 27 capítulos, más uno inicial a modo de prólogo. 
En ese capítulo inicial vamos a conocer a David, un personaje incidental que participa en este primer capítulo como elemento de unión entre el pasado y el presente, y que será el que nos ponga en situación de forma breve.

David nos cuenta que vive en Los Ángeles y que su tranquila vida transcurre entre los guiones de superhéroes mutantes que escribe, pero le llega un inusual encargo para una revista, escribir un ensayo autobiográfico. 
Dado que considera que su vida es intensamente monótona decide escribir sobre otro tema, sobre el sitio de Leningrado y para ello pide ayuda a su abuelo, testigo de primera mano de ese acontecimiento.
Tras ese capítulo preliminar la historia pasa a ser contada en primera persona por Lev, el abuelo, y ahí es cuando se me encendió la bombilla...
El personaje de David no es ni más ni menos que el autor de este libro, David Benioff. 
Para escribir esta novela, el autor entrevistó a su abuelo que vivió su adolescencia en Leningrado durante el sitio y sirvió en el ejército ruso. Lo que hay que decir, es que tanto los protagonistas como los acontecimientos son ficticios y el autor solo se sirvió del relato de su abuelo para recrear el contexto histórico.

La novela sigue una narración lineal y tiene un buen ritmo; los acontecimientos se suceden uno tras otro sin dar respiro y eso lo consigue mezclando los datos históricos con esa historia paralela que es la búsqueda de los huevos.
Podría deciros que esa búsqueda es el tema principal de la novela, pero cuando vamos leyendo vemos que no es así.

Los huevos son tan solo un macguffin, un elemento que aporta suspense y que impulsa la trama, haciendo que la historia avance, pero que realmente va perdiendo fuerza y que al final vemos que no tiene verdadera importancia para el argumento.
¿Eso es malo?, pues no. Benioff consigue mantener el suspense hasta el final haciendo uso de esa excusa argumental que se convierte en una búsqueda. Hasta prácticamente la última página no conoceremos la suerte que correrán los personajes y si conseguirán su objetivo.
Rascando bajo ese macguffin lo que encontramos es una historia de amistad y de supervivencia; un relato que consigue llevarnos en muchos momentos de la carcajada a la tristeza, y precisamente eso es lo que más me ha gustado, las carcajadas que nos sobrevienen por las grandes dotes humorísticas de uno de los personajes que consiguen dejar una perpetua sonrisa en la cara del lector, a pesar de la dureza de los sucesos que narran como telón de fondo.

Esta novela tiene como protagonistas absolutos a Lev y Kolya, siendo el resto de personajes meramente incidentales y ambientales. Los dos protagonistas no pueden ser más dispares y consiguen rebajar con su actuación la tensión de lo narrado.
Podría hablaros más en profundidad sobre Lev y Kolya, pero creo que aunque son los protagonistas la historia no gira sobre ellos. Son otra argucia argumental para relatar la verdadera historia del sitio de Leningrado.

Y ya para terminar...
Quizás lo que más me ha gustado, sumado a las descripciones que hace el autor sobre algunos hechos de sobra conocidos, es que también incorpora otras sobre escenas cotidianas de como era la vida durante ese asedio a la ciudad, quizás para mí, ese sea el punto fuerte de esta novela.

martes, 8 de junio de 2021

Un verano tenebroso de Dan Simmons

Sinopsis:

Verano de 1960. 
En el pueblecito de Elm Haven, Illinois, cinco pre-adolescentes de doce años pasan sus días bajo atardeceres en bicicleta, juegos y descubrimientos propios de una pacífica infancia en un lugar idílico. Sin embargo, tras la desaparición de un compañero de clase, su afán de aventura los llevará a averiguar mucho más de lo que esperaban: un mundo paralelo en el que la realidad y la fantasía apenas se distinguen.
El inesperado repique de una extraña campana europea en medio de la noche marcará el fin de los días tranquilos. Ahora, desde las profundidades de Old Central School, el mal acecha. Acontecimientos insólitos y escalofriantes comienzan a apropiarse del día a día, propagando el miedo por el pueblo: un soldado muerto que los persigue, gusanos gigantes bajo el suelo, el cuerpo animado de un profesor fallecido y una serie de demonios que han despertado y que solo nuestros cinco protagonistas podrán desafiar, decididos a acabar con la fuerza oscura que domina la noche...

Opinión:

Llega el verano y con él el buen tiempo y los días más largos. En esta época me gusta leer esos libros que por un motivo u otro se han ido quedado atascados en la lista de pendientes.

Esta novela vio la luz en 1991 y a pesar de haberse convertido en su día en un clásico del género de terror, con el paso del tiempo quedó descatalogada. Hace un par de años ediciones B se fijó de nuevo en ella y sacó una reedición que incluye una introducción de manos del autor. A todos los que no hayáis leído la novela y estéis interesados en hacerlo os recomendaría que esa introducción la dejaseis para el final, ya que en ella se cuelan algunos datos importantes que pueden perjudicar el suspense que el argumento nos proporciona. A mí el aviso me llegó antes de iniciar la lectura por lo que puedo decir que la historia ha colmado todas mis expectativas.

Las comparaciones son odiosas...


Sí, ya lo sé, pero es que este libro no puede pasar sin ellas.
He leído y oído que esta novela se parece mucho a IT de Stephen King y creo que hay que matizar algunos detalles. 

El estilo de Dan Simmons, al menos en esta historia, resulta muy similar al de King, compartiendo ambas tramas algunos elementos en común. 
Esos ingredientes son una pandilla de chicos, los juegos que tienen como telón de fondo el verano y un enemigo escalofriante que hace que pierdan la ingenuidad infantil y que irrumpan de golpe en el mundo adulto.
Ahora bien, hay que romper una lanza en favor de Simmons y decir que esos elementos no son propios de las obras de King, ya que aparecen en otras muchas, es más, si habéis leído mi reseña de IT sabréis que la comparación también persiguió a esa exitosa novela de terror con respecto al monstruo que cambiaba de forma y que ya aparecía en la obra de Lovecraft.
Está claro que la inspiración tiene que llegar de algún lado y muchas veces las musas pueden jugar sucio, proporcionando datos ya utilizados en otras historias.

La mayor diferencia que vamos a encontrar se halla en la forma de afrontar los relatos.

En IT la historia aparecía muy fragmentada; para empezar ocurría a dos tiempos, pasado y tiempo real, y eso inevitablemente daba lugar a algunas repeticiones. 
Cada uno de los personajes nos mostraban los hechos como ellos los habían vivido, e incluso los datos que aportaban de su vida adulta podían llegar a desviarnos o distraernos del tema central. 
En Un verano tenebroso, al hacer uso de una narración lineal cuyos sucesos suceden en la misma época y lugar, nos evitamos todo lo mencionado y la lectura se simplifica.

Pero dejadme que amplíe esto un poquito más.
A los dos tiempos utilizados por King y que nos hacen saltar del pasado al presente, también hay que sumarle que cada personaje cuenta con sus propios capítulos, en los que van a tomar las riendas como narradores.
Así se van desgranando los acontecimientos, poco a poco, aunque esa polifonía literaria en algunos momentos se pueda volver algo repetitiva.

En la narración de Simmons los hechos ocurren de forma más simultánea. No tiene necesidad de acabar un capítulo para retomar la acción de otro personaje, solo detiene el relato y nos muestra lo que está sucediendo alrededor de cada uno de ellos, evitando con ello que nos olvidemos, para después retomarlo en el punto en que lo dejó. La narración así no solo se simplifica, sino que también se dinamiza, permitiendo al lector seguir la trama con más precisión.

Dicho esto, creo que IT es una novela para mí muy recomendable y Un verano tenebroso está a su altura.
Ambas novelas enfocan los miedos infantiles que se abandonan al paso de la madurez, pero siendo tratados con distinto enfoque. 
King realza los defectos de cada uno de los niños de la pandilla y cómo el personaje terrorífico se aprovecha de ellos. 
Simmons, en cambio, hace totalmente lo contrario y de una manera más natural.
Se vuelca en mostrar las debilidades que cada niño ve en los adultos que les rodean, y como las mismas se convierten en inacción e incredulidad en su relación con los mayores, y eso les pasa factura. Sé que esto último puede ser complicado de entender si no se ha leído el libro, pero si os animáis a hacerlo seguro que lo comprenderéis fácilmente, por lo que os animo a hacerlo.

martes, 1 de junio de 2021

Mansfield Park de Jane Austen

Sinopsis:

El magistral retrato de un orden familiar y social que se deshace y se restaura ante la mirada ambigua de una jovencita.
 
Fanny Price es aún una niña cuando sus tíos la acogen en su mansión de Mansfield Park, rescatándola de una vida de estrecheces y necesidades. Allí, ante su mirada amedrentada, desfilará un mundo de ocio y refinamiento en que las inocentes diversiones alimentarán maquinaciones y estrategias de seducción. Ese mundo oculta una verdad peligrosa, y solo Fanny, desde su sumiso silencio, será capaz de atisbar sus consecuencias y amenazas.

«Pero en el mundo no existen tantos hombres de sólida fortuna como bonitas mujeres que los merezcan.»

Opinión:

Jane Austen está convirtiéndose en una autora a la que volver una y otra vez, no solo porque me gusta el estilo que daba a todas sus obras, con protagonistas femeninas dotadas de un carisma capaz de atraer a los lectores como un imán, sino también por esa elegante ironía y esa crítica que vertía en todas sus obras.

En esta ocasión os voy a hablar de una obra distinta, para mí hasta el momento la mejor por varios motivos.
El primero es que nos presenta a una protagonista que se aleja de ese perfil al que nos tiene acostumbrados la autora y que se corresponde con una mujer fuerte y decidida que sabe en todo momento como actuar.

Otro motivo es que el argumento no va a girar sobre mujeres que buscan marido, como veíamos en "Orgullo y prejuicio" o "Sentido y sensibilidad", aunque sí seamos testigos de una preocupación por el futuro de la protagonista. 

Y ya por último es que nos ofrece una historia más sobria y que al final, dependiendo del lector, crea diversidad de opiniones.
Habrá lectores que opinen que esta es su novela más seria, otros que la más aburrida, e incluso que su protagonista es sosa hasta para echarse a dormir, pero Fanny Price es como el patito feo del cuento, alguien que terminará convertido en cisne y que no dejará indiferente a ningún lector.

Austen en esta obra nos ofrece un personaje que se va definiendo con el paso de las páginas. 
Al comienzo tan solo es un esbozo, como un pegote de arcilla al que va moldeando, pero que veréis que tiene muchos matices, más incluso que otros de obras más famosas de la autora; se aleja del papel de heroína tradicional, no es fuerte ni vital, más bien todo lo contrario, tímida y débil, cualidades que la hacen aparecer como vulnerable y de actitud pasiva.
Es una joven demasiado comedida, que piensa no solo antes de hablar, sino también antes de actuar, porque todas sus acciones son criticadas y miradas con lupa aunque sean correctas. Eso la convierte en algo inusual en la obra de Austen y sobre todo que destaca sobre sus compañeros de trama, porque ese miedo a errar o a equivocarse, a estar siempre bajo la mirada atenta del resto, la vuelven precavida frente al resto del elenco protagonista, que cometen errores sin cesar.

En esta novela vamos a conocer a una gran diversidad de personajes, algo a lo que la autora también nos tiene acostumbrados porque no escatima a la hora de crear perfiles. Todos ellos van a evolucionar, pero el rumbo que tomen, ascendente o descendente, va a estar marcado por su actitud, de esa forma ya sabemos que los habrá que mejoren con el paso de las hojas y a otros a los que lamentablemente la toma de decisiones les hará caer en picado. 

Fanny desde su primera aparición va a evolucionar gradualmente. Os he dicho que es un poco sosa y lenta a la hora de tomar decisiones pero esa evolución positiva que tiene se debe a que otros personajes, con su actitud, la impulsan o favorecen. 
Su malintencionada tía, Mrs. Norris, sacaría de quicio hasta al mismísimo Job y con cada gesto que hace pronuncia más su propia curva hacia abajo haciendo que Fanny destaque más positivamente. Como veis la cara y la cruz de una misma moneda.

También debo deciros, que salvo algunas excepciones como la citada anteriormente, los personajes resultan muy neutros. 
Tienen un gran protagonismo, pero en cambio, su actitud es muy plana, como sir Thomas Bertram, su insustancial esposa o sus hijos, Julia y Tom. 
Toda la novela, con su elenco protagonista al completo, es como una historia acromática, en blanco y negro, en la cual Fanny poco a poco va adquiriendo tonalidad hasta brillar. 
Y alguno pensará, ¡oh, que horror, ha dicho actitud plana! y sí, lo he dicho, pero no en plan despectivo, porque aunque algunos de ellos destaquen por tener personalidades complejas, en cambio su forma de reaccionar resulta poco emotiva, de ahí que haya empleado los términos neutro y plano,
También estaréis pensando que en esta reseña solo me centro en los personajes... y es cierto, porque para mí ha sido lo más destacable. 

El argumento, en general, es como una historia de cuento. 
Arriba he citado al patito feo, pero también podríamos compararla con la historia de la cenicienta o con la famosísima Jane Eyre. En todas estas historias el personaje empieza desde abajo, para ir creciendo poco a poco y después, llegado el momento preciso, que aparezca el tan deseado cambio. 
El elenco protagonista tiene más sombras que luces o mejor dicho, más defectos que virtudes. Vemos desde el capítulo uno como existen dentro de la sociedad posiciones sociales muy distintas, y como dependiendo de la elección vas a parar a una u otra. Esto de las distintas posiciones sociales es algo que Austen no retrata en sus otras obras, o al menos en las que yo he leído hasta ahora, en las que prefería posar su mirada sobre los ambientes burgueses de provincia.

Sin duda, una obra que hay que conocer.

martes, 25 de mayo de 2021

Cranford de Elizabeth Gaskell

Sinopsis:

Una imborrable crónica de las vicisitudes de un pequeño pueblo inglés. 

A través de la emblemática figura de unas hermanas solteronas asistimos a los pequeños y grandes acontecimientos de una pequeña comunidad. 

El paisaje, la ambientación e incluso los personajes de esta novela están tomados del pueblecito en que la autora pasó su infancia, Knutsford, y en un retrato lleno de humor y afecto se nos presentan valores y costumbres que la Revolución Industrial estaba transformando rápidamente.

Opinión:

La época victoriana, supuso un cambio de estilo en lo que a literatura se refiere. 
Atrás quedaban figuras de la talla de Shelley o Byron, y aunque el Romanticismo seguía vivo, la literatura buscaba otras fuentes de inspiración inclinándose hacia el realismo, haciendo un retrato más cercano de la vida social de la época. En ese periodo de esplendor y de renovación surgieron grandes autoras, entre las que se encuentra esta de la que ya os he hablado en otras ocasiones.

Elizabeth Gaskell se preocupó por los problemas sociales de la época, por la diferencia de clases y los profundos cambios que llegaban, y lo reflejó en todas sus obras. Las mujeres cobraban importancia y pasaban a asumir el papel central de muchas de las novelas de este periodo, como habréis podido comprobar.

Cranford es una de sus obras más populares y en ella se recogen una pequeña colección de historias. Gaskell, animada por Charles Dickens, publicó en 1851, en la revista Household Words que él dirigía, un par de narraciones aisladas. 
Debido a la gran acogida que recibieron por parte del público, se animó a continuar escribiendo narraciones de similar estilo, y fueron apareciendo a lo largo de 1852 y 53. 
Finalmente en 1853 se recopilaron todas ellas en un único volumen, pero esta edición se basa en la última revisión del recopilatorio que hizo la autora y que se publicó en 1864.
Sobra decir que no nos encontramos ante un compendio de relatos aislados, sino de un conjunto de sucesos que agrupados conforman una narración lineal, al irse encadenando unos con otros. Lo que sí hace Gaskell es ofrecernos esas historias como si fuesen capítulos, cada uno de ellos es un cuadro costumbristas, un retrato de escenas de la sociedad rural inglesa. 

La gran diferencia que he encontrado entre Cranford y otras novelas de la época es que aquí la autora da el protagonismo a unos personajes que se alejan de los clásicos arquetipos de la narrativa victoriana.
No vamos a tener a jóvenes casaderas ni la historia girará sobre una trama romántica, porque nuestras protagonistas son ancianas solteronas, y por lo tanto, su mirada o sus inquietudes se centrarán en otros temas muy distintos, como los recuerdos, las apariencias o las manías ahorradoras, todo ello adornado con grandes dosis de humor que dotan a las escenas de una gran comicidad.

Cranford es un pequeño pueblecito donde la mayoría de las mujeres de buena familia son solteronas y viudas sin hijos; esto no es que lo diga yo, es que nos lo dice la autora, y precisamente esas solteronas van a ser las grandes figuras de la novela.
Al comienzo parece que ese protagonismo se dividirá entre varias de ellas, pero según avanza la narración vemos como la señorita Matty se hace con el control del papel central.
A través de la narradora, de la cual desconocemos su identidad hasta que casi llegamos al final, vamos a asistir tanto a los pequeños como grandes acontecimientos que llenan las vidas de esta comunidad tan peculiar. 

No quiero contaros mucho más sobre esta deliciosa novela, salvo que está narrada en un estilo muy íntimo. Los personajes, todos sin excepción, con sus manías y virtudes, consiguen hacerse un hueco en nuestro corazón lector.
Os aseguro que es una obra interesante y a tener muy en cuenta.

jueves, 20 de mayo de 2021

Cierra todas las puertas de Riley Sager

Sinopsis:

Bienvenido a tu nuevo hogar… del que quizá nunca salgas. 

Cuidar de un lujoso apartamento en el barrio más exclusivo de Manhattan parece un trabajo ideal para Jules Larsen, especialmente ahora que acaba de quedarse sin novio, sin casa y sin trabajo. Así que, a pesar de las peculiares normas que le han impuesto, se muda a su nuevo apartamento sin dudarlo. Cuando extraños sucesos empiezan a ocurrir, Jules piensa que son imaginaciones suyas. Sin embargo, poco a poco será innegable que tras la fachada de este magnífico edificio y de los amables vecinos que viven en él se esconden muchos secretos. Y será Jules la única que esté ahí para desentrañarlos.

Opinión:

Riley Sager forma parte de ese relevo generacional que está revolucionando en los últimos tiempos el género del thriller. Autores que saben mantener el suspense combinándolo con pequeños toques de terror, aunque sus ideas no sean muy originales.
Hace menos de un año os hablaba por aquí de otra novela suya, Las supervivientes, la primera que leía de él y que me dejó una sensación muy positiva.
Ahora os acerco a Cierra todas las puertas, la tercera que publica bajo el nombre de Riley Sager porque anteriormente firmó otras tantas con el seudónimo de Todd Ritter y como Alan Finn.

El argumento es muy sencillo y seductor.
Un lujoso y exclusivo edificio gótico con pasado oscuro en pleno Manhattan; una joven desempleada, y una oferta laboral, tan fabulosa, que es difícil de rechazar.
Estas son las pautas sobre las que se construye un argumento cargado de giros argumentales. Llegados a este punto debo mencionaros que a mí la historia me traía a la memoria, en algunos momentos puntuales, la película "La semilla del diablo" de Roman Polanski, basada en la obra homónima de Ira Levin y en la cual Riley Sager ha comentado que se inspiró.
Pero hablemos de otras cosas...

La novela se divide en siete partes y tiene un total de 56 capítulos. 
La estructura que sigue, aunque no es novedosa, sí que aporta ese toque curioso que intento buscar en los libros.

Con lo primero que nos encontramos es con un capítulo muy breve, a modo de introducción, que nos relata el momento actual de nuestra protagonista y narradora, Jules. Es lo que se denomina como narración in extremis, ya que la acción nos sitúa en un punto muy cercano al desenlace de la historia.
 
A continuación el relato retrocede a seis días antes y avanza a partir de ahí.
Las seis primeras partes de la novela se corresponden con un día de la semana y al finalizar el mismo aparecerán unos capítulos escritos en cursiva que nos vuelven a emplazar, brevemente, en el presente de la protagonista, creando un cliffhanger que incrementa la angustia sobre ella por la situación extrema en que se encuentra.
La trama seguirá avanzando, aumentando la tensión narrativa, al tiempo que el reloj corre en contra de Jules, y así llegaremos hasta el presente. 
En la séptima parte llega un último cambio estructural, converge el tiempo pasado con el actual y desde aquí los acontecimientos se aceleran, contándonos los sucesos de los cuatro días posteriores y en un último capítulo lo que sucederá seis meses después, siendo estos últimos capítulos muy breves. 

Riley Sager desarrolla muy bien el argumento y nos mantiene hasta casi el final a la expectativa. La atmósfera que genera es para mí uno de los puntos fuertes y aunque el foco de la historia recae totalmente sobre Jules, hay otra presencia que consigue competir en protagonismo con ella. 
Me estoy refiriendo al Bartholomew, ese edificio del que ya os he hablado al comienzo y sobre el que se sitúa la acción. Este edificio no solo actúa como escenario, sino que también lo hace como personaje omnipresente marcando con su presencia y con su pasado, todo el desarrollo de la novela.
Voy a prescindir de hablaros del resto de personajes porque son meramente ambientales, e incluso me arriesgo a decir que Jules es solo un eslabón más en la cadena para hablar de los acontecimientos misteriosos que ocurren alrededor del Bartholomew.

Hace muy poco leía una entrevista realizada a Tana French, en la cual describía unas sensaciones que son exactamente las que me invaden a mí con este tipo de historias. 
En ella venía a decir que a los lectores de este género nos apasionan los misterios y que haya hechos que no entendamos para así poder descubrir que ocurre en ellos...
Pues bien, a escasas cincuenta páginas, esos hechos que no entendemos y que queremos descubrir, sumados a mi imaginación, hicieron que mi mente volase hasta una solución muy distinta a la que nos ofrece el autor. Quizás hacia el desenlace fácil, pero satisfactorio, que él mismo nos había estado marcando desde la mitad de la novela y que en un último momento decide cambiar no sé por qué. 
Para mi gusto con ese giro imprevisible, el ritmo afloja y la resolución me parece cogida con alfileres.
Pero es lo que hay...
La valoración final, a pesar de ese detallito, es positiva. 
¿Se podía haber sacado más partido al argumento? pues, también.

martes, 11 de mayo de 2021

El asesino vive en el 21 de S. A. Steeman

Sinopsis:

En el neblinoso Londres de los años treinta, un asesino en serie tiene aterrorizada a la capital. Tras matar a sus víctimas de un golpe en la cabeza, les roba y deja junto a ellas una nota con la más anodina de las firmas: «Mr. Smith». 
Cuando, tras el último ataque, un testigo ve al criminal entrar en una pensión del número 21 de Russel Square, Scotland Yard —con el superintendente Strickland al frente del caso— pondrá bajo vigilancia a sus huéspedes: la viuda Hobson, dueña del establecimiento; el señor Collins, vendedor a domicilio de radios; el mayor Fairchild, retirado tras haber servido en las Colonias; la señorita Holland, amante de los gatos... 
Pero pese a haber estrechado tanto el cerco, descubrir entre todos la verdadera identidad de Mr. Smith no resultará sencillo en absoluto...

Opinión:

Esta semana vuelvo a dedicar la entrada semanal a una novela policíaca clásica que estoy segura de que llamará vuestra atención. 
Esta historia fue publicada en 1939 y tres años después fue llevada al cine por Henri-Georges Clouzot, quien la ambientó en el barrio de Montmartre en lugar de Londres, que es el escenario original por el cual se moverá nuestro asesino.

El asesino vive en el 21 nos transporta hasta un Londres en cuya memoria aún resuenan los ecos de otro asesino serial, Jack el Destripador. Este nuevo asesino londinense, que firma sus crímenes como Mr. Smith, sigue siempre el mismo patrón: asesinar a sus víctimas con un golpe certero y, tras robarlas, huir amparándose en la niebla. 
El superintendente Strickland se pondrá al frente de la investigación, pero el único dato que puede llevarle a dar con el asesino es tan poco fiable como el testigo del que procede la información y que le llevará hasta una pensión ubicada en el número 21 de Russel Square.

La investigación del superintendente va a resultar complicada, tanto o más que la de los lectores, que trataremos de descubrir quién de todos los habitantes del número 21 es el asesino. 
Algunos autores de la época tenían por costumbre, en sus novelas policíacas, entablar una especie de lucha mental con sus lectores. Los retaban a hallar por sí mismos la solución del caso, y S. A. Steeman  va a actuar de igual forma.
Este escritor no solo nos invita a descubrir al asesino, sino que sabe a ciencia cierta que no seremos capaces de dar con la solución, al menos al completo, porque por decirlo de alguna forma, es un poco liante. 
En dos ocasiones, llegando ya al final, interrumpirá la narración para informarnos de que tenemos en nuestro poder todos los elementos necesarios para descubrir la verdad y que la solución aparece citada, literalmente, en distintos lugares de la narración... 
¿Es eso cierto? pues no del todo.

Mal de muchos, consuelo de tontos...

Debo deciros que este autor no solo se ríe de nosotros, sino que no duda en calificar al gran Sherlock Holmes y a su método de simplista, y aún así considerarlo muy superior al inspector jefe Strickland que como ya sabéis será el encargado de dirigir esta investigación.
Con esto quiero decir que Steeman se cree superior a nosotros, porque sabe que los lectores nos dejamos distraer con facilidad, y eso que no duda en señalarnos que: solo abordando el enigma desde un nuevo punto de vista se logrará descifrar.

Esta novela fue escrita, como ya he indicado, en el año 1939, y podría encuadrarse perfectamente dentro de la llamada Golden Age, ya que a pesar de que su autor es belga y no inglés, tanto los escenarios como la ambientación, estilo y planteamiento, resultan auténticamente brittish, sin olvidar el sentido del humor con el que adorna algunos diálogos.
Las características de este relato también se ajustan a todas esas normas que los fundadores del selecto club, el Detection Club, pusieron por escrito para que en sus relatos prevaleciese el juego limpio, y los detectives de sus obras contasen con las mismas pistas que el lector.
Os he dicho que el autor era un poco tramposillo, pero debo reconocer que la resolución del caso solo es encubierta parcialmente por él, y es uno de esos requisitos del Detection club. 
Es cierto que Steeman se guarda un as en la manga que yo no fui capaz de detectar porque actúa como un prestidigitador, nos entretiene y hace que miremos hacia otro lado, mientras él manipula el modo en que da la información. 
Imaginé o intuí lo que sucedía, pero se me escaparon algunos detalles y eso me impidió dar con la solución exacta.

miércoles, 5 de mayo de 2021

Los casos del comisario Collura de Andrea Camilleri

Sinopsis:

Un crucero en el que todo puede pasar. Un caso para el comisario Collura, un investigador sin igual.
Tras resultar herido en un tiroteo, el comisario de policía Vincenzo Collura, conocido por todos como Cecè, acepta encargarse de la seguridad de un crucero que surca las aguas del Mediterráneo mientras se recupera de sus heridas.
 
Sin embargo, al poco de embarcar, deberá enfrentarse a ciertos misterios que harán de su posición en el barco algo muy necesario. Entre falsos cantantes, fantasmas que aparecen misteriosamente, intercambios de gemelos, cadáveres desconocidos y un robo de joyas de incalculable valor, Cecè se encontrará, una vez más, teniendo que confiar en su olfato y en sus células grises para dar con los culpables.

Opinión:

Cuando, hace escasamente un mes, me enteré de la publicación de este libro del desaparecido maestro de la novela negra, Andrea Camilleri, supe que tenía que hacerme inmediatamente con él.Esta obra que lleva el título de "Los casos del comisario Collura" por lo primero que nos sorprende es por su brevedad, 128 páginas, pero ya veréis como hay alguna cosilla más que la convierten en interesante.

En 1998, el periódico La Stampa le propuso a Camilleri una colaboración veraniega, y así nacieron los ocho relatos que componen esta obra y que tienen como protagonista a Collura. La primera curiosidad la encontramos en el nombre de este nuevo personaje, ya que fue uno de los que barajó utilizar cuando creó a ese otro comisario que le hizo famoso y que al final fue elegido en un homenaje a Vázquez Montalban, me estoy refiriendo a Montalbano.

Uno de los requisitos que debía cumplir el autor para esas colaboraciones era ceñirse a una longitud preestablecida, por ese motivo, si os animáis con esta lectura, comprobaréis que los relatos son muy breves.

Los ocho relatos tratan sobre temas diversos, pero tienen una peculiaridad, y es que todos los casos suceden a bordo de un crucero. 
Para ello, Camilleri, nos presenta las ocho narraciones, pero no como si fuesen independientes, sino que crea un hilo conductor principal para enlazarlas.
En ese hilo principal conoceremos a Cecè Collura, y el motivo de que un comisario de policía se encuentre desempeñando las funciones de seguridad a bordo del crucero.
Los ocho relatos llevan los siguientes títulos:
  • El misterio del faso cantante.
  • El fantasma en el camarote.
  • Trampa de amor en primera clase.
  • Guapa, joven, desnuda y prácticamente asesinada.
  • Un ramo de mujeres para el petrolero Bill.
  • Las joyas al fondo del mar.
  • ¿Qué ha pasado con la pequeña Irene?
  • La desaparición de la viuda inconsolable.
Andrea Camilleri sigue los pasos de la gran dama del crimen, Agatha Christie, y nos plantea un juego al estilo de las novelas de cuarto cerrado y que se extiende a los ocho casos.
Debo deciros que esa limitación en su extensión pesa mucho sobre el desarrollo y los relatos casi no ofrecen pistas al lector, eso sí, no por ello van a dejar de sorprenderos en su resolución, porque, a los que hayáis leído a este autor ya sabréis de qué os hablo, llevan muy marcada la personalidad de Camilleri.

Lógicamente habrá relatos que os gustarán más que otros, es algo inevitable, pero os alegraréis de haber conocido a este otro investigador tanto o más que los cruceristas que pululan por este crucero. Os aseguro que estas breves narraciones os sabrán a poco.

martes, 27 de abril de 2021

Retrato de un asesino de Anne Meredith

Sinopsis:

«Adrian Gray nació en mayo de 1862 y murió violentamente a manos de uno de sus propios hijos el día de Navidad de 1931. El crimen fue espontáneo e impremeditado, y el asesino se quedó mirando primero el arma dejada en la mesa, luego el cadáver, a la sombra de las cortinas de tapiz, aún sin miedo, sino incrédulo y sin palabras»
Así comienza Retrato de un asesino (1934), una de las primeras muestras de novela policiaca «invertida», donde la identidad del asesino es conocida desde la primera página y el suspense se elabora a partir de sus coartadas y de la incógnita de si será descubierto o conseguirá escapar. Al mismo tiempo, la novela pertenece a la noble tradición inglesa de los crímenes en Navidad, punto de partida, por lo general, para un siniestro retrato de familia. Anne Meredith no desaprovecha ninguno de estos elementos y se adentra en la psicología criminal creando un gran personaje de asesino artista que entronca con otra conocida tradición británica, el esteticismo decadentista.

Opinión:

Lucy Beatrice Malleson, la autora de hoy, es conocida por los seudónimos de J. Kilmeny Keith, Anthony Gilbert y Anne Meredith
Puede que el nombre que más os suene sea el de Anthony Gilbert, pues fue el que más utilizó, y eso se debe a que estaba convencida de que la falta de popularidad con la que contaron sus obras en un principio se debía a prejuicios de género, por ese motivo decidió adoptar un sobrenombre de varón y bajo él creó al personaje de Arthur Cook, un abogado que sería protagonista de toda una saga. 
Como última curiosidad sobre esta autora os diré que fue secretaria del Detection Club, la asociación de escritores de género policíaco más antiguo del mundo, donde participaron autores como Chesterton o Agatha Christie, entre otros muchos.

Ya sabéis que una de mis grandes pasiones son las novelas criminales y los clásicos, pues bien, esta semana os traigo al blog una mezcla de ambas; un gran clásico policíaco escrito en 1934 que, como ya habréis leído en la sinopsis, es una de las primeras obras "invertidas", y la primera que firma como Anne Meredith.

La novela detectivesca, por lo general, es una historia de ficción que tiene como premisa un asesinato y que intenta distraer al lector al tiempo que le propone un reto: descubrir al asesino y los motivos que le empujan a cometer el acto delictivo. De esa forma nos mantiene en vilo de principio a fin.
Pero aquí el planteamiento que nos presenta Anne Meredith es distinto; la resolución del misterio desaparece, o más bien parte de él, porque desde los primeros compases conocemos que se ha cometido un asesinato y quién ha sido el criminal. 
Supongo que pensaréis que algo así pierde la gracia, pero no, porque la autora, además de mostrarnos cuáles han sido los motivos, hará un perfil completo del asesino; un retrato, como bien se índica en el título, describiendo tanto lo que piensa el delincuente sobre los demás, como los demás sobre él. 
Tampoco olvida hacer un seguimiento de la investigación que se llevará a cabo y posteriormente del juicio.
Esta estructura inversa o invertida es más común de lo que se puede pensar y quizás la duda que sobrevuela a los lectores es saber si el criminal logrará salirse con la suya.

En el comienzo ya sabemos que Adrian Gray es el asesinado. Un personaje casi importancia, salvo que su muerte es la premisa sobre la que se construye el argumento. 
Sabemos que es Navidad y que el difunto no guardaba buenas relaciones con ninguno de sus hijos. Eso, aunque pueda parecer irrelevante, porque también conoceremos quién es el pertrechador del crimen, sirve para que nos creemos un pequeño perfil tanto del asesinado como del resto de personajes que irán entrando y saliendo de escena.

La novela se divide en siete partes.
En la primera conoceremos a los integrantes de la familia Gray a través de un narrador en tercera persona. Esas descripciones serán un poco superficiales, y por ese motivo, en la segunda parte el asesino nos ofrecerá una versión más completa aunque subjetiva de cada uno de ellos, mostrándonos sus impresiones al tiempo que las plasma en su diario.
La segunda parte será la única que aparezca relatada por un narrador protagonista, que sobra decir que emplea la primera persona.
En la tercera parte volvemos a recuperar al narrador externo que ya no nos abandonará hasta el final. 
Los lectores, que ya vamos un paso por delante porque conocemos datos que ignoran los personajes, podremos observar en detalle como afectará el asesinato del cabeza de familia de forma individual a cada uno de ellos.
En la cuarta llega el momento de que un nuevo personaje entre en escena, el tan esperado detective, y con él la autora nos ofrece la posibilidad de observar los interrogatorios, viendo como ese perfil de los personajes se va completando. He de decir que el detective tiene muy poco protagonismo.
En la quinta parte llega el previo al juicio, esa sesión tan común en los círculos anglosajones en que se decide a quién se juzgará... y de ahí al final tan solo quedan un par de secciones, en las que algunas pistas, hasta ahora ocultas, saldrán a la luz estrechando el cerco sobre el culpable.

Os he mencionado que el detective en esta historia tiene muy poco protagonismo, pero no debemos olvidarnos de lo mencionado al comienzo, nos encontramos con una estructura distinta a las que, por lo general, nos acostumbra el género policíaco.

Aquí el detective, aunque nos lo pintan como perspicaz y atento, resuelto a llegar al fondo del misterio, tiene muy poco desarrollo, por el contrario, como ya sabemos por el título, el asesino que intentará escapar a las consecuencias de su acción por todos los medios, sí tiene una descripción completa.

Resumiendo...
Anne Meredith en este libro nos ofrece una novela singular, ya sabéis que me gusta hablaros de esos detalles curiosos que encuentro, y en esta ocasión mi mirada se posa sobre esa originalidad que recae en que el foco no se pone sobre los escenarios o sobre otros detalles del crimen; aquí lo importante son los personajes que tienen un mayor desarrollo y que son los encargados de crear un argumento más dinámico, por ese análisis conductual que nos ofrece la autora.

martes, 20 de abril de 2021

El castillo de Otranto de Horace Walpole

Sinopsis:

El castillo de Otranto (The Castle of Otranto, en inglés) es una novela escrita por Horace Walpole en 1764. 
La acción se desarrolla en la Italia medieval y narra la historia del tirano Manfred, cuya estirpe arrastra una maldición desde que su abuelo usurpara el poder del castillo a sus legítimos poseedores. Manfred trata de perpetuar su herencia casando a su débil hijo Conrad con la princesa Isabella, pero poco antes de la boda ocurre un accidente fatal de origen aparentemente mágico que frustra sus designios. A partir de este suceso, se desencadenarán una serie de misteriosos fenómenos sobrenaturales y pasiones encendidas que tendrán como escenario el asfixiante y siniestro decorado del castillo, uno de los principales “personajes” del relato: puertas chirriantes, pasadizos oscuros y criptas secretas hacen su aparición por primera vez. Había nacido la literatura de terror.

Opinión:

Hoy os voy a hablar de una novela gótica interesante por varios motivos.
La narrativa gótica es un género literario subsumido por el de terror, pero lo más curioso es que hasta la aparición de la primera obra gótica no puede decirse que existiese la de terror. Es cierto que existían narraciones populares fantásticas pero con unas características distintas que las asociaban al movimiento estético del Romanticismo.

El castillo de Otranto, publicada por Horace Walpole en 1765, está considerada como la primera novela gótica, y por lo tanto, según lo mencionado anteriormente, también se consideraría como la primera propiamente de terror, aunque lo cierto es que para los lectores actuales, tan acostumbrados al terror más intenso, esta no da ningún miedo.

Lo primero que os quiero contar es que Horace Walpole fue un escritor un poco tramposillo.
En la primera edición que se publicó, hizo creer a los lectores que era la traducción de un manuscrito impreso en Nápoles en el año 1529 y que había sido hallado recientemente en una biblioteca particular en el norte de Inglaterra. 
Decía desconocerse la fecha exacta en qué fue escrito originalmente, aunque mencionaba que podría haber sido entre 1095, año de la primera cruzada, y 1243, año de la última, y dejaba constancia de que el estilo, al italiano más puro, se había respetado al hacer la traducción, de ahí que la prosa resultase bastante arcaica.

A partir de la segunda edición, aclaró en el prefacio, que debido a la gran aceptación por parte del público se veía obligado a pedir perdón a sus lectores. Reconocía la autoría del texto y que toda esa pequeña farsa se debía a querer ofrecer a los lectores algo novedoso, una obra que aunase el medievalismo y el terror, o dicho de otro modo, una historia moderna para esa época que se sirviese de un estilo más antiguo.
A raíz de esta aclaración, muchos de los que en un principio habían alabado el relato pasaron a calificarla de ficción romántica absurda, e incluso inmoral.

Los elementos que vamos a encontrar son los clásicos de una trama gótica:
Walpole crea una atmósfera de misterio amparándose en elementos que posteriormente se convertirán en elementos arquetípicos como los paisajes sombríos, bosques tenebrosos, ruinas y castillos medievales, las criptas y cementerios; pero eso solo en lo que se refiere a escenarios, también incorporará la climatología adversa; las tormentas, todo ello amparado por la nocturnidad, ingredientes que muchas veces habían surgido o aparecido ya en las leyendas populares.

Los personajes, de los que no nos podemos olvidar porque son fundamentales para estas historias, están sujetos a pasiones desenfrenadas, ataques de pánico, amor enfermizo y a un erotismo larvado que no manifiesta abiertamente los oscuros impulsos del tirano, aquí protagonista, y que requiere de una doncella, la partenaire, esa muchacha cándida que es perseguida para que cometa una acción indigna o inmoral. En este apartado también hay que mencionar como personajes, aunque muy secundarios, los fantasmas o las almas torturadas.
Los protagonistas no aparecen descritos a conciencia porque realmente lo que quiere el autor es centrarse sobre los hechos y, por supuesto, sobre los escenarios y ambientes para generar angustia y apelar a la conciencia del lector. 
Sobre los personajes tan solo hace un pequeño esbozo, lo suficientemente escueto para que les conozcamos, y prefiere dedicar más espacio a esos sentimientos que les persiguen, atormentan y que servirán para hacernos una idea de cómo son en realidad.

La obra, además de todos esos ingredientes que he mencionado, también se construye sobre una antigua profecía, otro elemento al que recurrirán los autores que cultiven el género de relatos góticos.
En esta primera entrega del género se nos cuenta que:

El castillo de Otranto debe dejar de pertenecer a la familia que lo ocupa cuando su verdadero propietario se vuelva demasiado grande para habitarlo.

Sobre esta premisa se da inicio a la historia, aunque estaréis conmigo en que, generalmente, las profecías son demasiado ambiguas y resulta difícil encontrar un sentido lógico a su contenido, así que eso es básicamente lo que sucede al comienzo de la narración, que cada personaje va por libre interpretando los acontecimientos citados en la predicción y que, por supuesto, se suman a unos hechos que se van sucediendo de forma inexplicable y que aparecen tras la muerte del joven e insustancial Conrad.

Horace Walpole, como habéis visto, construyó unas bases para el género incorporando un montón de elementos o recursos muy versátiles y que daban mucho juego, ¡claro está! que el desconocía que iba a ser el padre de este nuevo estilo.
Aún así elaboró esta historia con mucho tiento, no escatimo en detalles y tampoco le tembló la pluma al incorporar detallitos escabrosos.
Puede que no sea la mejor  puede que tampoco suscite angustia intensa en el lector, no en el modo en que actualmente estamos acostumbrados, pero Warpole inició una moda literaria, por decirlo de algún modo, que se extendió desde el siglo XVIII hasta finales del XIX. Actualmente, los autores de terror moderno siguen recurriendo a algunos de esos viejos arquetipos que él incorporó en "El castillo de Otranto".

Estaréis pensando que he hablado muy poco del argumento o de otros elementos, pero os remito a la sinopsis, ahí se dan las claves principales y hay que contar también con su brevedad, en mi versión digital 124 páginas.

¿Os lo recomiendo?, por supuesto, si sois amantes del género gótico no podéis dejar pasar la oportunidad de conocer la obra que le dio origen y que se desarrolló plenamente con escritores como Mary Shelley o Ann Radcliffe 

martes, 13 de abril de 2021

Los crímenes de la carretera de J. D. Barker y James Patterson.

Sinopsis:

Una noche, Michael Fitzgerald descubre a una joven muerta en su bañera al volver del supermercado. Al lado del cadáver hay una pluma de gorrión. Aterrorizado, llama a la policía, que le interroga sobre la víctima, Alyssa Tepper, a la que él asegura no conocer. 
El detective Dobbs y la agente Gimble, del FBI, unen fuerzas en lo que parece un simple asesinato: cuando salen a la luz fotos en las que Michael aparece besando a Alyssa, es arrestado de inmediato, pero a las pocas horas aparece otra víctima con el mismo patrón: una pluma de gorrión colocada al lado del cuerpo. Cuando aparecen más, no solamente en Los Ángeles sino repartidas por todo el país, tienen claro que se enfrentan a un nuevo serial killer, al que apodan Birdman.

Opinión:

Hoy os traigo hasta esta estantería virtual una novela escrita a cuatro manos, algo que ya habíamos visto hacer a J. D. Barker hace un par de años cuando publicó "Drácula. El origen".
En esta ocasión Barker, que últimamente se ha convertido en todo un escritor de thrillers con su trilogía de "El cuarto mono", une esfuerzos a los de James Patterson, creador de la saga "Alex Cross" y que está considerado como uno de los escritores de mayor éxito en todo el mundo, para sorprendernos con un thriller cargado de giros argumentales.

Lo primero con lo que nos vamos a encontrar es con una novela con capítulos muy breves; un total de 148 más el epílogo, distribuidos en siete partes.
Cada una de esas partes comienza con una frase firmada por el Dr. Barton Fitzgeral, uno de los personajes implicados en la historia, y con ellas iremos haciéndonos una imagen de su mentalidad. 
Pero esa no será la única información que se nos facilite en esa página, también nos indicará en qué lugar se van a desarrollar los acontecimientos, escenarios que nos llevarán a recorrer el mapa de Estados Unidos, iniciando un viaje que nos llevará de costa a costa.

Cada uno de los capítulos a su vez, llevará en el encabezado el nombre de un personaje que será el encargado de ir narrando los acontecimientos de los que es testigo.
De esa forma nos encontraremos con varios hilos argumentales que se irán sucediendo y que nos presentarán los hechos con un relato más o menos lineal.
Los protagonistas principales serán Michael y Megan Fitzgerald, el detective Dobbs y la agente del FBI, Jessica Gimble, aunque habrá algunos personajes secundarios que también intervendrán en momentos puntuales en el relato. 
Los autores hacen distinción a la hora de narrar entre los cuatro personajes que acabo de mencionar y el modo de hacerlo es dar prioridad a unos sobre otros. 
Tanto Michael como Megan nos ofrecen el relato en primera persona, con la pequeña diferencia de que Megan lo hará con una declaración por escrito, solo con este pequeño detalle ya vemos que Michael ostentará el protagonismo principal y Megan ya va quedando un poco más relegada en la trama.
El resto de hilos, incluidos los de Dobbs y Gimble, narrarán en tercera persona, con lo cual ya tenemos una imagen muy clara de que lugar ocuparán en la historia.

No quiero olvidar mencionar en este apartado dedicado a los hilos narrativos que hay uno en el que no aparece reflejado el nombre del personaje. 
Seguimos sus pasos pero desconocemos quién se esconde detrás de esa narración, es un gran generador de intriga y hay que alabar con ello al tándem de escritores, porque aporta mucho suspense.

El argumento es muy entretenido, ya habéis leído la sinopsis, y los autores no dejan ni un solo cabo sin atar.
Michael Fitzgerald se encuentra a una mujer muerta en su bañera que el asegura no conocer. Desde ahí se inicia una persecución sobre él; la policía y el FBI le acusan de ser un asesino serial.
Vamos a encontrarnos una trama cargada de pistas y giros argumentales, eso sumado a la brevedad de los capítulos, contribuyen no solo a agilizar la lectura sino que también le aporta un ritmo que va en aumento. 

Los lectores participamos en la investigación enfrentándonos a un asesino serial, porque esa forma de narrar en primera persona parece que nos induce a participar en el caso como un personaje más, en una carrera contrarreloj cargada de obstáculos.

Debo deciros que hay un par de detalles que no me han gustado. Uno de ellos es el perfil que se da a la agente del FBI, Jessica Gimble.
Los autores la dibujan como una supermujer, fría, superficial, inaccesible, que roza la prepotencia en algunos momentos, para hacer valer sus derechos sobre el resto de compañeros masculinos, algo totalmente innecesario, porque los lectores no buscamos eso en los perfiles de protagonistas femeninos. Buscamos a alguien de carne y hueso, eficaz, y que no tenga la necesidad de mostrarse a cada segundo, perfecta.
El otro detalle es el epílogo del final, para mí totalmente prescindible.

Y ya para terminar una pequeña confidencia:
Creo que Patterson es el encargado de escribir los capítulos pertenecientes a los detectives... pero no sé si habré acertado, puesto que la novela es muy homogénea y no se distingue diferencia entre los capítulos. Mi apreciación se debe a que he leído a ambos autores y me da esa sensación; ya me contaréis qué opináis vosotros.