viernes, 5 de abril de 2024

La bahía del espejo de Catriona Ward

Sinopsis:

En una casita azotada por el viento de la costa de Maine Wilder Harlow empieza a escribir el último libro de su vida. Narra la historia de un verano de su juventud y del asesino que acechaba en el pequeño pueblo de Nueva Inglaterra donde pasaba las vacaciones; la tragedia que le ha perseguido desde entonces y que le unió para siempre a sus amigos Nat y Harper de formas que entonces no podían imaginar.

Muchos años después Wilder regresa al pueblo para intentar relatar lo que ocurrió, pero, mientras escribe, se da cuenta de que los acontecimientos tienen un inquietante eco en el presente.

Opinión:

Hace un par de años que empezó a sonar con fuerza el nombre de Catriona Ward, y lo cierto es que, tras la publicación de cuatro libros en tan solo ocho años, los lectores hemos caído rendidos bajo el tono y estilo tan particular que emplea a la hora de narrar.
Hoy os hablo de otra novela suya, La bahía del espejo, sin embargo creo que los "peros" empiezan a brotar alrededor de su obra y la presión por frases como "La reina del gótico" o "La nueva reina del terror" que acompañan sus publicaciones, también comienzan a pasarle factura. 
Por ese motivo y sin más dilaciones comienzo a contaros lo que he encontrado.
 
Lo más destacable y que a mí me empieza a cansar es que la autora vuelve a repetir exactamente la misma estructura en capas que ya vimos en sus anteriores libros.
Cada uno de los personajes que intervendrán en la trama nos va a presentar su versión sobre unos hechos en concreto, con lo que la historia, que en un principio comenzó siendo lineal, termina siendo un conjunto de relatos que saltan al pasado en algún momento y que, con la subjetividad propia del uso de la primera persona, tejerán una red que nos impedirá ver la realidad. 
Esta estructura me pareció innovadora cuando leí La casa al final de Needless Street o incluso en La pequeña Eve, pero ahora me satura porque da vueltas y vueltas sobre unos sucesos que terminan alterados dependiendo de quién tenga la batuta narrativa en ese momento.

Otro detalle que se va a repetir es la ambientación en parajes aislados y la atmósfera opresiva que persigue a los protagonistas, sin olvidar, por supuesto, del uso o abuso, según se mire, de giros argumentales, porque lo que se consigue al recurrir constantemente a esos cambios bruscos en la cadena de acontecimientos es restar espontaneidad al argumento y esos giros pueden terminar convirtiéndose en saltos al vacío sin una red que te espere abajo.

Creo que con esta autora me está sucediendo como con Kate Morton, que al comienzo sus novelas me parecían fascinantes, pero tras leer varias seguidas me di cuenta de que su obra dependía de una estructura demasiado repetitiva, basada en exclusiva en varias tramas construidas a distintos niveles espacio temporales. No había más.

Os he mencionado al comienzo que las distintas versiones de los personajes irán tejiendo una red argumental que nos impedirá ver la realidad tal y como es, pero esto hay que aclararlo. Todas las pistas que nos deben llevar a la versión verdadera están visibles en el texto, lo que sucede es que habrá algunas que serán engañosas y que solo se revelarán al llegar al final.

Y ya para terminar...

Reconozco que el libro está bien, resulta entretenido, no me malinterpretéis, pero esperaba bastante más de esta nueva novela que en algunos momentos parece que se desinfla como un globo.