martes, 12 de enero de 2021

En el bosque oscuro de Dale Bailey

Sinopsis:

Un bosque. Un libro. Una niña desaparecida...

A Charles Hayden le ha fascinado siempre la leyenda victoriana In the Night Wood, escrita por Caedmon Hollow. 
Poco después de la muerte de su hija, Charles y su mujer Erin, descendiente de Hollow, heredan la casa de su antecesor y deciden mudarse al pequeño pueblo inglés donde se encuentra. Pero Hollow House y el bosque que la envuelve están repletos de misterios y secretos que parecen revivir con la llegada de la pareja al pueblo. 
Ecos de viejas historias empiezan a resonar por la biblioteca de Hollow House. Historias tan antiguas y oscuras como el bosque que les rodea.

Opinión:

Ya habéis leído en la sinopsis las premisas sobre las que se construye esta novela. 
Un bosque, un libro, una niña desaparecida y una mansión repleta de misterio, elementos que considero perfectos y que consiguen mantener enganchado al lector hasta el final.

El lector permanece pegado a las páginas de este libro, pero también hay algún detalle que a mí, personalmente, no me ha llegado a convencer. Por ese motivo voy a intentar detallaros los pros y contras que he encontrado.

Lo más destacable y por lo que recomiendo este libro es sin duda el argumento
El autor ha conseguido crear una trama central muy interesante, construyéndola sobre notas de suspense y fantasía, y añadiendo algún toque de leyenda celta que resulta muy atractivo, elementos que dan como resultado una narración con tintes góticos.
Tanto los escenarios como los ambientes que se recrean en ellos están muy logrados. Las descripciones constituyen el soporte escénico de la historia.
La línea que separa la realidad de la fantasía y que tiene como escenario central el bosque que rodea a la mansión, juega un punto fundamental. Esa línea por la que caminarán los protagonistas es apenas apreciable y permitirá que los lectores crucemos junto a ellos a un mundo mitológico, involucrándonos de esa forma en el argumento. 
Otro tema que también aporta interés es encontrarnos varias historias dentro del hilo general. 
Una será la leyenda In the Night Wood, escrita por Caedmon Hollow y que es la premisa principal sobre la que se construye el argumento, y luego estarán esas historias personales que arrastran cada uno de los personajes.
Por otro lado, el hilo de la desaparición de niños sumado a los comportamientos extraños de los habitantes del pueblo, nos pueden hacer evocar a los cuentos y leyendas de hace un par de siglos.

Sobre los personajes quería deciros que algunos pueden parecernos, a simple vista, puro relleno. 
Todas las novelas tienen que tener personajes secundarios, y es lógico que unos nos resulten más atrayentes que otros. Los secundarios, en cualquier obra, son fundamentales para apoyar la trama o a los protagonistas. y en este caso algunos de los que vamos a encontrar, aunque no aporten mucho argumentalmente, sirven para realzar al personaje principal. 
Su actuación como he dicho es limitada, no se les permite desarrollarse, pero siempre será en sacrificio del personaje principal ya que la evolución de éste depende de ellos. 
En este libro también sirven para dar el contrapunto psicológico, aportando emotividad y el toque sensible, porque los sentimientos y los recuerdos intervendrán como si se tratase de un personaje más. 

En  general me ha parecido una lectura muy entretenida, y sí, oso decir entretenida, porque parece que ahora algunos/as se ofenden por encontrar ese término en una reseña, interpretándolo de forma despectiva, supongo que esas personas entenderán como entretenimiento, perder el tiempo de forma vacua, es decir, leer algo sin contenido o de forma superficial.
Para mí, la palabra entretener es sinónimo de diversión y distracción, de hacer pasar el tiempo de manera agradable, y no tiene ninguna connotación ni matiz negativo, por mucho que haya quién intente encontrárselo. Supongo que, como todo, depende de interpretaciones personales y yo juzgo que una obra entretenida es algo que puedo recomendar sin miedo a equivocarme.

Dejando de lado este tema y retomando la reseña paso a comentaros lo que menos me ha gustado y que se refiere a algunas situaciones.
En algunos momentos algunos pasajes o escenas, me han parecido poco desarrolladas, como si se pasase por encima muy de puntillas, y lo cierto es que algunas podrían haber resultado muy interesantes, dando mucho más juego al argumento de haberse desarrollado más.

Ya para terminar solo me queda mencionar la cuidada edición de la editorial Minotauro. 
La portada cargada de pequeños detalles me hace recordar las antiguas ediciones de novelas clásicas encuadernadas en piel o a los bordados de la época victoriana.

martes, 5 de enero de 2021

El mordisco de la medianoche de Anabel Samani

Sinopsis:

Eleonor acaba de llegar a la mansión que ha heredado de su abuela, una mujer huraña a la que nunca conoció. Tras despertarse una vez más como consecuencia de un estruendo que solo ella es capaz de oír, decide averiguar cuál es el origen de ese sonido atronador que la sobresalta cada medianoche. Así, en la biblioteca, el lugar de donde procede el insólito estallido, descubre que el fantasma de su abuela la reclama para que complete la lectura de El mordisco de la medianoche, el libro que la anciana tenía en sus manos cuando la muerte la sorprendió.
Durante las siguientes noches, cada vez que las agujas del reloj se junten en lo más alto de la esfera, Eleonor leerá para su abuela los seis oscuros relatos de terror y fantasía contenidos en el libro. A través de esos cuentos conocerá pesadillas que traspasan el mundo de los sueños, cabañas ocultas en lo más profundo de bosques primitivos, pozos de los deseos para gente desesperada, cuadros capaces de albergar la luz de la vida y la muerte, semillas de magia antigua que germinan aviesamente y muñecas de piel fría que anhelan el calor de un corazón inocente.

Opinión:

He dedicado esta primera entrada del año a un libro muy especial. Un libro de relatos de terror escritos por Anabel Samani, perfectos para los que somos amantes del género y que lleva el título de El mordisco de la medianoche.

No me voy a andar por las ramas en esta reseña y voy a ir directa al grano. 
Hay una frase que dice uno de los personajes al que conoceremos a lo largo de la lectura y que dice así: El pasado atormenta nuestro presente y el presente mata nuestro futuro.
Yo la voy a moldear un poquito a mi gusto para contaros algo sobre este libro y sobre su autora... 
El pasado marca y condiciona nuestras futuras decisiones, y eso vamos a verlo plasmado en este compendio de relatos. 
Anabel Samani homenajea a grandes autores del género cuyas lecturas la han marcado, dando como resultado seis historias terroríficas que os sorprenderán y con las que sentiréis un pequeño mordisquito, independientemente de la hora a las que las leáis.

Con lo primero que vamos a encontrarnos es con un hilo conductor principal titulado "La biblioteca", el hilo de Eleonor, que nos adentrará en "El mordisco de la medianoche", el libro cuya lectura su difunta abuela dejó inacabado.
Cada noche la protagonista leerá uno de los relatos, seis en total, pero realmente los lectores nos vamos a encontrar con 8 historias: seis relatos donde se mezcla el terror y la fantasía y que componen el libro mencionado; el hilo narrativo de Eleonor, que también tiene toques terroríficos, y por último, las Notas de la autora, donde conoceremos un poquito más de Anabel. En estas últimas la autora nos hablará de esas narraciones y los autores que marcaron su forma de escribir, de cómo se iniciaron algunos de sus relatos y también de algún dato curioso sobre ellos que os helará la sangre.

Los relatos, propiamente dichos son seis:
La sombra y la pesadilla, La cabaña, El pozo de los Desesperados, El cuadro, La semilla, y La muñeca nueva, todos ellos inquietantes y recreados con la atmósfera perfecta.
Y llegados a este punto debería hablaros de cuáles han sido mis preferidos, pero es algo que resulta complicado porque todos ellos me han gustado, precisamente porque tratan sobre temas distintos y nos trasportan a ambientes y escenarios totalmente diferentes. 
Es cierto que en algunos de ellos, como El pozo de los Desesperados; El cuadro; La sombra y la pesadilla; y La muñeca, según pasaba las páginas, sentía la adrenalina fluir con más intensidad, gracias a que Anabel maneja muy bien la tensión, pero los otros también han conseguido incomodarme y encandilarme al mismo tiempo, unas veces por los personajes y en otras por la historia que se creaba a su alrededor.

Y ya para terminar...
Os recomiendo la lectura de este compendio de relatos, perfecta para leer a cualquier hora, pero si sois de los que apreciáis un aporte extra de tensión, os recomiendo que los leáis cuando la luz se va apagando. 
En ese momento, en que nuestros miedos más primitivos se acomodan en nuestra sombra, es el momento propicio para empezar El mordisco de la medianoche.

jueves, 31 de diciembre de 2020

Mis mejores libros 2020

Como todos los años por estas fechas toca hacer balance del año lector.
A pesar de que en este 2020, que por suerte acaba ya, hemos tenido más tiempo para leer a causa del confinamiento, reconozco que a mí esa situación me restó concentración y tuve algunos meses de bajón que repercutió en mis lecturas.
En su favor diré que ese tiempo no fue perdido del todo, ya que también lo empleé en elaborar artículos de colaboración para otros medios, como para la revista digital "Cita en la glorieta".

Este año he leído aproximadamente unos 47 libros, y muchos de ellos, como ya habréis visto, son clásicos, gracias a que me sumé al reto de todos los clásicos grandes y pequeños, propuesto desde el blog de "Las inquilinas de Netherfield". También hemos realizado algunas lecturas conjuntas, comentadas en twitter, que nos han hecho disfrutar mucho, por lo que en general el año ha sido bastante fructífero.

De entre esos 47 libros hay 17 que, según mis gustos, sobresalen, y son los que paso a detallaros a continuación; también quiero advertiros que probablemente en esta lista de "mis mejores libros 2020" encontraréis muy pocos libros publicados este año, y es que he llegado a la conclusión de que las editoriales publican demasiado y eso hace que el nivel de calidad descienda. Como siempre, esto son apreciaciones mías que no tenéis por qué compartir.

Entre mis mejores lecturas este año vais a encontrar mucho libro clásico, como ya os he advertido; algún libro infantil/juvenil; un ensayo espectacular; libros de terror y por supuesto, alguna novela histórica.

Enero.
Los misterios de East Lynne (Clásico) de Ellen Wood

Marzo.
Fortunata y Jacinta (Clásico) de Benito Pérez Galdós
La solterona (Clásico) de Edith Warthon

Abril
Extramuros (Clásico) de Jesús Fernández Santos
La Sociedad literaria del pastel de patata (Histórica) de Mary Ann Shafer y Annie Barrows

Mayo
Cuentos góticos (Clásico) de Elizabeth Gaskell

Junio
El mercader de libros (Histórica) de Luis Zueco

Julio
Jane Eyre (Clásico) de Charlotte Brontë
El mago de Oz (Clásico) (Juvenil) de L. Frank Baum
Mujercitas (Clásico) de Louisa May Alcott

Agosto
El sabueso de los Baskerville (Clásico) Arthur Conan Doyle

Septiembre
Eclipse total (Terror) de Stephen King

Octubre
La piedra Lunar (Clásico) de Wilkie Collins
El infinito en un junto (Ensayo) de Irene Vallejo

Noviembre
Misery (Terror) de Stephen King
El fantasma y la señora Muir (Clásico) de R. A. Dick

Y hasta aquí la lista de mis mejores lecturas 2020.
Os deseo un feliz Año nuevo y Felices lecturas.

martes, 29 de diciembre de 2020

Muerte en la vicaría de Agatha Christie

Sinopsis:

El cuerpo sin vida del juez de paz y coronel retirado Lucius Protheroe aparece en el despacho del vicario de St. Mary Mead, un pequeño y tranquilo pueblo de la campiña inglesa. 
La esposa del coronel y su amante, un joven pintor, confiesan el asesinato. Sin embargo, su vecina, Miss Jane Marple, una anciana solterona con un profundo conocimiento de la naturaleza humana y una agudísima intuición, descarta inmediatamente su culpabilidad. La hija adolescente del coronel, el neurótico coadjutor del vicario, que guarda un secreto que le atormenta, el doctor del pueblo, un exconvicto encarcelado por el coronel por caza furtiva y la enigmática viuda de un explorador a quien se ha visto discutir acaloradamente con el difunto forman la larga lista de sospechosos. 

Opinión:

Para terminar el año os dejo por aquí la reseña que hice para la revista Cita en la Glorieta y que complementa el anterior artículo titulado Ayer y hoy de la novela enigma.

Esta reseña fue realizada para colaborar en la VII Semana Negra en la Glorieta (2020), evento dedicado al género negro y policíaco.

La Semana Negra en la Glorieta se celebra, desde el año 2016, del 21 al 27 de noviembre. Aunque inicialmente se trataba de un festival virtual, en las últimas ediciones, además de la publicación de reseñas, artículos y relatos, se han llevado a cabo actividades presenciales en diversas ciudades de España y Latinoamérica. 

Coordinada por Rafael Guerrero, Osvaldo Reyes y Javier Alonso García-Pozuelo, a lo largo de estos años, han participado en ella más de un centenar de escritores y críticos literarios del género negro de Argentina, Colombia, Costa Rica, Cuba, Ecuador, España, Estados Unidos, México y Panamá.

Si queréis leer todos los artículos, reseñas y relatos negros que se han publicado en ese evento, solo tenéis que pinchar en el enlace que os dejo a continuación. 


Dado que en esta ocasión, la VII Semana Negra en la Glorieta va a tener una sección dedicada en exclusiva a la novela enigma, he pensado reseñar "Muerte en la vicaría"; novela escrita, como bien sabéis, por una de las grandes reinas del género, Agatha Christie. 
De ese modo rindo un pequeño tributo, no solo al género sino también a la autora, ya que su novela "El misterioso caso de Styles", considerada como la primera que puede incluirse dentro de esa etapa en que el crimen brilló con más fuerza, la llamada Golden Age, este año cumple un siglo.

"Muerte en la vicaría" cuenta con las características principales de novela enigma: un crimen o misterio que será el punto de partida de la narración, un investigador, y tantas pistas diseminadas a lo largo del texto como sospechosos y motivos aparecen en escena. Los lectores con su lectura nos enfrentaremos a dos retos: descubrir al criminal e intentar resolver el caso antes de que lo haga el investigador.

En esta obra, publicada en 1930, los lectores entramos en contacto por primera vez con el personaje de Miss Marple, y con ese universo construido a escala para ella, el pequeño pueblecito ficticio de St. Mary Mead, que se convertiría en escenario de todas sus historias; aunque es cierto, todo hay que decirlo, que los amantes del género ya habían tenido una ligera toma de contacto con ella, ya que había aparecido en algunos relatos breves publicados en revistas. 
En esos relatos intentaba dar con la solución a unos misterios que sus compañeros del club de lectura planteaban. Tras recopilarse, esas miniaventuras fueron publicadas en forma de libro en 1932 bajo el título de "Miss Marple y 13 problemas", por lo que esta de la que hoy os hablo es considerada como su primera aparición seria.

En esta novela vamos a encontrar algunos detalles que la diferencian del resto de libros que dan continuidad a la saga.
El primero es que el narrador es a la vez un personaje, el pastor Clement Leonard; algo que llama mucho la atención porque le seguiremos a él y a su investigación, mientras intenta averiguar quién es el asesino del coronel Protheroe. 
El resto de novelas de la serie tendrán como cronista a un narrador omnisciente en tercera persona.
Miss Marple, en esta primera aparición, será solo un personaje incidental que va tomando cuerpo según avanza el argumento. Su actuación queda relegada a un papel más secundario; esa es otra de las diferencias más significativas. 

Y ahora llega el momento de haceros un apunte que creo que es interesante...
Todos los amantes de la novela de Agatha Christie estamos acostumbrados a las descripciones que hace de sus protagonistas. Sabemos por ejemplo que Poirot es bajito, con cabeza de huevo y dotado de un carácter excéntrico y arrogante. Como podéis ver no escatima a la hora de hacer halagos hacía sus creaciones literarias, por lo tanto, no debe extrañarnos el encontrar la siguiente descripción...
"Es la murmuradora del pueblo.
Sabe siempre, hasta el último detalle, cuanto ocurre y siempre piensa mal"
"Miss Marple siempre lo ve todo. Cuidar el jardín es un buen pretexto tras el que ampararse, y también la costumbre de observar a los pájaros con esos prismáticos" 
En tan solo dos párrafos, la gran dama del crimen nos muestra el rasgo más característicos del personaje, su carácter chismoso y entrometido. 
Justo en ese detalle radica su éxito: su aspecto y forma de actuar crean un extraño efecto. Todos subestiman a la viejecita tras la que se esconde un lobo con piel de cordero, que una vez que obtiene una presa es incapaz de soltarla; y es que a nadie se le ocurriría pensar que tras ese aspecto se oculta una eficaz detective, eso sí, con una capacidad extraordinaria para atraer crímenes a St. Mary Mead y sacar de quicio a sus habitantes.
Ese aspecto, como veis, Agatha lo utiliza en beneficio del personaje.

Lo cierto es que, tras haber leído mucha novela enigma, no creo que exista en toda la historia de la literatura, un detective tan sagaz y metomentodo como esta solterona de edad indefinida.

Agatha Christie está considerada como la más importante de entre las "Reinas de la delincuencia", y ese título no se otorga a la ligera. Consiguió crear, de forma magistral y dejando a la vista todas las pistas, historias con un asesinato como punto de partida, y a raíz de ahí construyó los personajes y el mundo que los rodeaba, sin olvidar establecer vínculos entre ellos. 

Si queréis adentraros en la novela enigma aquí tenéis una buena muestra.


martes, 22 de diciembre de 2020

Ayer y hoy de la novela enigma

Como todos los años por estas fechas os traigo, hasta este pequeño rinconcito virtual, los artículos de colaboración que he publicado en la revista digital Cita en la glorieta.
Este año he coordinado junto al director de la revista, Javier Alonso García-Pozuelo, la sección dedicada a la Novela enigma, por lo que este artículo introductorio así como la reseña que publicaré la semana que viene, girarán ambos en torno a ese tipo de narración.

Este artículo fue realizado para colaborar en la VII Semana Negra en la Glorieta (2020), evento dedicado al género negro y policíaco.

La Semana Negra en la Glorieta se celebra, desde el año 2016, del 21 al 27 de noviembre. Aunque inicialmente se trataba de un festival virtual, en las últimas ediciones, además de la publicación de reseñas, artículos y relatos, se han llevado a cabo actividades presenciales en diversas ciudades de España y Latinoamérica. 

Coordinada por Rafael Guerrero, Osvaldo Reyes y Javier Alonso García-Pozuelo, a lo largo de estos años, han participado en ella más de un centenar de escritores y críticos literarios del género negro de Argentina, Colombia, Costa Rica, Cuba, Ecuador, España, Estados Unidos, México y Panamá.

Si queréis leer todos los artículos, reseñas y relatos negros que se han publicado en ese evento, solo tenéis que pinchar en el enlace que os dejo a continuación. 



Para esta nueva edición de la Semana Negra en la Glorieta, me gustaría hablaros de novela enigma, un tipo de narración policíaca que tiene unas características muy específicas. Para ello voy a hacer un artículo un poco injusto, porque solo voy a poder citar en él una pequeña muestra de escritores, dejándome otros muchos en el tintero que pueden ser igual de brillantes que los mencionados. 
Hecha esta aclaración, quiero mostraros los requisitos fundamentales de este género. 
El primero es contar con un investigador, alguien que no necesariamente tiene que ser un detective o policía, tan solo un personaje que nos guíe a lo largo de la historia encontrando las pistas y poniendo las cartas sobre la mesa. 
Otro detalle importante es que el argumento contenga un delito, misterio o enigma a resolver, como el propio género indica, sin olvidar lo fundamental: que el lector, durante buena parte de la obra, desconozca el quién, el cómo, el porqué, e incluso en ocasiones el dónde
Para eso están las pistas que iremos descubriendo a la par que el investigador, indicios que pondrán en juego nuestra capacidad de deducción y de observación. 
Si habéis sido observadores, como espero, habréis visto que no he citado como requisito imprescindible contar con un criminal, y eso es porque en algún texto, si la cabeza no me falla, al final se llega a la conclusión de que no se ha cometido ningún delito, por lo tanto, tampoco puede existir un criminal; eso sí, con lo que siempre contaremos será con un buen número de sospechosos, peones de la trama con los que el autor jugará al despiste.

Y ahora que ya conocemos los conceptos básicos, dejadme que os hable de sus orígenes
Los expertos o amantes de la novela de detectives, siguiendo las pautas anteriormente citadas, parece que lo tienen muy claro a la hora de catalogar un relato, pero yo que no soy ninguna experta creo que, en ocasiones, los límites son muy difusos, al igual que determinar con fecha exacta su origen. 
¿Por qué digo esto? pues porque la novela enigma no es más que un tipo de narración ficticia con una manifestación delictiva que arrastra una investigación, por lo tanto, creo que su catalogación está cargada de obstáculos. 
Por ese motivo os propongo un pequeño paseo a lo largo del tiempo, haciendo solo unas breves pausas en momentos puntuales, que nos permitan vislumbrar sus comienzos. 

Cuando hablamos de obras policíacas clásicas a todos nos vienen títulos y nombres de autores famosos a la cabeza. Nuestra mente vuela hacia las historias de detectives del siglo XX, las que incluiríamos en la llamada Golden Age, pero antes de llegar a ese punto hay que retroceder algo más en el tiempo para conocer sus verdaderos inicios. 
Podemos encontrar textos como "Edipo rey" de Sófocles, donde somos testigos de una investigación, pero no es hasta 1841 cuando nace el género policíaco, embrión de la actual novela negra. 
Fue en aquel lejano 1841 cuando Edgar Allan Poe, al que se considera como padre del relato policíaco, crea a C. Auguste Dupin, un personaje que revolucionará el género deductivo con su primera aparición en "Los crímenes de la calle Morgue". ¡Y ojo! que he dicho padre del relato policial, porque según los expertos la primera novela policíaca de la literatura universal es "Un asunto tenebroso", publicada un par de meses antes por Honoré de Balzac. Y aquí vuelvo a sacar a relucir la dificultar a la hora de catalogar una narración, porque a mí "Un asunto tenebroso" me parece más una historia de espionaje farragoso basada en un hecho real con tintes de novela negra, con lo cual algunos puristas, automáticamente la sacarían de esa catalogación. 

A partir de ese momento, las novelas policíacas o que esconden algún misterio empiezan a surgir como hongos y muchos autores se suman a la moda... 
En 1853 el gran Charles Dickens hace sus pinitos dentro del género, publicando una novela temprana de lo que después sería catalogado como Whodunit, género del que os hablaré después. 
Esa historia lleva el título de "Bleak House", en castellano, "Casa desolada", e incluso algunos expertos se arriesgan a decir que pudo haber sido escrita en una fecha anterior a 1842, con lo cual, bautizar a un escritor como padre de la novela policíaca empieza a tornarse algo delicado, porque al género le están saliendo padres por todos lados. 

Un poquito después, alrededor de 1860 llegan las "Sensation novel", esas narraciones escondían misterios y algún crimen, pero sobre todo, despertaban el morbo al dejar al descubierto secretillos y actos que la moralidad de la época no aprobaba. Aunque no seguían paso a paso el proceso indagatorio, sí ofrecían algunas pistas a los lectores para poder resolver el caso, por eso me ha parecido interesante incluirlas en esta reseña, porque dieron grandes escritores y obras como Mary Elizabeth Braddon creadora de "El secreto de Aurora Floyd"; Fortuné de Boisgobey con "El crimen del ómnibus" o Fergus Hume con "El misterio del carruaje", por citar solo a algunos de esa época. 
Esas novelillas catalogadas con el título despectivo de novelas sensacionalistas, servían para matar el tiempo, aunque viendo el contenido de este artículo debería cambiar el verbo matar por pasar

En 1887 nace de la pluma de Arthur Conan Doyle el genial y excéntrico Sherlock Holmes que llevará el género a su máximo esplendor. 
El personaje nos mostró que todas las pistas estaban a la vista, que debíamos interpretarlas de forma correcta, tal y como había sentado las primeras bases Dupin, pero también que los lectores muchas veces carecíamos del instinto sabueso y/o los conocimientos necesarios para dar con el criminal. 

Y así, con esta compañía tan excepcional, llegamos al momento esperado, cuando surge ese nuevo tipo de novela que pasará a denominarse Enigma y/o Whodunit (¿quién lo ha hecho?), ofreciendo a los lectores una serie de historias que mezclaban entre sus páginas lo mejor de todos los géneros citados. 
Nos encontramos en el periodo de entreguerras (1919-1939), el público necesita entretenerse, evadir la mente de la cruda realidad y no hay mejor modo de hacerlo que con un buen rompecabezas. 
La ficción detectivesca brilla desde Londres a Nueva York, hemos llegado a la Edad de Oro, a la famosa Golden Age
Los asesinatos y robos convierten la meta de encontrar al culpable en un juego intelectual. 
Grandes plumas deslumbran en esta época y llenan las estanterías de atípicos detectives, entre ellas Agatha Christie, Chesterton, Annie Haynes, George Simenon o Dorothy L. Sayers. 

A partir de ese momento llega el cambio, la novela enigma no desaparece, se transforma. 
Atrás quedan enterrados los buenos modales y el respeto hacia el investigador; empieza a agravarse la tirantez entre el policía oficial y el detective aficionado; la descripción psicológica del asesino y la acción toman más fuerza en el relato. Lo único que no cambia es el móvil del crimen, el dinero sigue siendo el motor que impulsa a cometer el delito, seguido de cerca por los celos y el ansia de poder. 
Ruth Rendell o P. D. James continuaron con el estilo, adaptándolo a los nuevos tiempos, demostrando que lo policíaco no era sinónimo de literatura barata, preservando el estilo para futuros lectores y escritores. 

De esa forma, en nuestros días, vuelven a surgir plumas que rescatan las antiguas novelas y a sus protagonistas, como Sophie Hannah, que se ve con el suficiente valor para resucitar, eso sí, con permiso de los herederos, al grandísimo Poirot; o como Anthony Horowitz, que consigue lo mismo pero esta vez de el Conan Doyle Estate, es decir, de los herederos de Doyle para continuar con las aventuras de Sherlock Holmes. 
También tenemos a Stuart Turton que intenta emular o recuperar el estilo más aristocrático y elegante de la Golden Age con "Las siete muertes de Evelyn Hardcastle" o a Jessica Fellowes creadora de una saga, "Los crímenes de Mitford", (I y II) que según los lectores parece prometedora. 

Hay otros autores que, siguiendo ese código antiguo de mostrar las pistas desde el principio, han conseguido dar una nueva vuelta de tuerca creando un estilo propio, donde enigma y thriller van de la mano, pero a pesar de la gran calidad de textos que podemos encontrar de ese tipo, no pueden catalogarse como tal.
Es como las torrijas, las buenas, las de verdad, son las clásicas, no ese experimento nuevo que intentan colarnos recubiertas de chocolate...
El género enigma, el puro, el de sus comienzos, enfrentaba a detective y criminal en igualdad de condiciones.
El investigador solo contaba con su libreta, un lápiz y su inteligencia; el criminal su sagacidad y una habilidad sin par para escabullirse del escenario del crimen.
Después algo cambió... 

Quizás opinéis que la evolución o la innovación, como queráis llamarlo, fue mínima, pero ya no fue igual. A esa fórmula perfecta se sumaron los métodos científicos y un nuevo escenario, los laboratorios; aunque la premisa principal, dar con el criminal, logró mantenerse, esos modernos elementos lo convirtieron en una nueva categoría que alejaba al lector de la posibilidad de dar con la solución, y por lo tanto con el criminal. ¡Reconocedlo! no en todos nosotros vive un pequeño CSI. 

Si queréis un consejo, volved a los clásicos...