Entrada destacada. Colaboración revista "Cita en la glorieta"

Rey de picas de Joyce Carol Oates

lunes, 14 de abril de 2014

El jilguero de Donna Tartt


Sinopsis:
Si aquella mañana no hubiera llovido, si Theodore y su madre hubieran llevado un buen paraguas, si, si, si... quizá no hubieran buscado refugio de una tormenta en el museo Metropolitan de Nueva York. Allí estaban, contemplando una exposición de maestros de la época dorada del arte holandés, cuando de pronto estalló una bomba y Theodore se encontró de repente solo y rodeado de un montón de escombros. Buscando la salida, el chico, que acaba de cumplir trece años, se topa con un visitante que estaba minutos antes contemplando la misma exposición acompañado de una chiquilla hermosa. El hombre muere delante de los ojos de Theodore, pero antes le entrega un anillo, pidiendo que lo devuelva a un tal Hobie, dueño de una tienda de antigüedades. Theo abandona el museo, llevando consigo el anillo y algo más...


Opinión:

Dicen de ella que es una Gran Novela, yo no me atrevo a decir tanto, para mí ha sido sólo una buena novela más, aunque si se refiere a su tamaño, es cierto que sería el adjetivo perfecto.

Como toda novela tiene cosas positivas y negativas, no seré yo quien diga que esta novela, ante la que nos encontramos, sea perfecta, porque os aseguro que no lo es, a pesar de las espléndidas críticas que ha recibido.
Su autora está dotada con una excelente técnica estilística -no lo vamos a negar- y también es cierto, que consigue atraparnos hasta el final de la novela, pero dista mucho de ser una obra maestra como la tildan en algunos comentarios profesionales que he visto y donde se la cataloga como una de las novelas emblemáticas del siglo XXI.
Creo que para catalogarla así, aun nos queda mucho por leer y por conocer, pero esta es sólo mi opinión.
A lo largo de esta reseña intentaré indicaros los posibles pros y contras que he encontrado.

Voy a comenzar indicando uno de los posibles puntos negativos que pueden frenar al lector a la hora de elegir esta lectura.
Su tamaño.
Descomunal, 1152 páginas en papel.
Eso en formato digital y con la letra que yo utilizo -que es más bien pequeña- lo convierte en aproximadamente unas 1500 páginas.

Yo reconozco que me atraen las novelas voluminosas.
Ejercen sobre mí un poder especial que me hace elegirlas como lecturas preferentes.
Pero hay que decir, que en estas "enormes" novelas, autor y lector corren un riesgo compartido.
Al lector le puede ocurrir que en un determinado momento, la lectura se le haga demasiado larga y por lo tanto, pensar que ciertas partes pueden ser prescindibles y que le sobran páginas, esto por supuesto resultaría perjudicial para las siguientes obras del escritor.

En el caso de este libro, las páginas pasan de forma vertiginosa y no llega a hacerse pesada en ningún momento, pero aún así, le sobran algunas partes que impiden saborear plenamente la novela y disfrutarla al cien por cien.

A simple vista puede parecer que nos encontramos ante una historia de intriga, pero en su interior hallaremos mucho más, dejo en manos del lector que lo descubra.

El protagonista es Theo Decker.
La historia real comienza el día que su madre fallece a consecuencia de un atentado en el Museo Metropolitan de Nueva York.
En ese mismo museo, cuando Theo intenta salir de entre los escombros, un anciano le hará entrega de un anillo.
Pero no será lo único que salga del museo acompañando a nuestro protagonista.
En su mochila, también saldrá escondido un cuadro de la galería.
Una obra de arte de valor incalculable.
El cuadro del Jilguero pintado por Carel Fabritius en 1654.
Una pintura, que llamaba poderosamente la atención de su madre y que sin quererlo, se convertirá en otro de los protagonistas de esta novela.
Tras este suceso que marcará su vida, Theo irá relatándonos otros hechos importantes para él.

La novela tiene una estructura clásica y la historia irá dando pequeños saltos en el tiempo.
En cada uno de ellos, descubriremos personajes y acontecimientos relevantes que darán movimiento a la trama.

El personaje principal que como ya sabéis es Theo, no tiene nada que envidiar a algunos de los protagonistas de las novelas de Dickens.
Podría pasar perfectamente por un Oliver Twist de la era moderna.
Un personaje, que poco a poco irá formándose a si mismo, inmerso en un viaje que nos llevará por distintos grupos sociales.

La autora Donna Tartt tiene una forma especial de narrar con la que encandila a los lectores.
Hasta este momento no había leído nada de ella y debo reconocer que me ha sorprendido gratamente.
Las otras dos obras que ha escrito con anterioridad, han pasado inmediatamente a engrosar mi lista de pendientes.
Dicen de ella que o te encanta o la aborreces.
Que no existe término medio.

De su narrativa puedo decir que resulta muy real.
Prescinde de una terminología técnica, aunque lo que describa sea arte o procesos de restauración.
Como digo utiliza un lenguaje sencillo y aunque podemos llegar a encontrarnos algunas descripciones extensas, no se hacen para nada tediosas. Se leen con fluidez, aportando los datos necesarios para comprender, sin llegar a aburrir.
Aunque también es cierto, que algún capítulo se me ha hecho más largo que el resto.

Una vez terminada esta novela, y haciendo un análisis general, puede parecernos que tras un comiendo interesante, podríamos decir que explosivo -haciendo un guiño al argumento- la narración llega a un punto, donde se ralentiza un poco la historia, llegando a decaer.
Al menos esa es la impresión que me ha dado, aunque es cierto, que cuando llegamos más o menos a la mitad de la novela, la narración vuelve a tomar un ritmo ágil y anima al lector a seguir leyendo.
A partir de este punto en ocasiones nos cuesta dejar la lectura para el día siguiente.

Esto que acabo de indicaros puede ser otro fallo del libro.
Ese pequeño bache en la intensidad, puede convertirse en el lugar idóneo donde el lector que no esté muy convencido, abandone la lectura.

Para finalizar sólo quiero mencionaros un dato curioso.
Carel Fabritius el autor de la Obra El Jilguero falleció a causa de la explosión de un polvorín cercano a su taller.
Como habéis visto, esta historia comienza también con una explosión donde dicho cuadro se salva de forma milagrosa.
En una entrevista que le hicieron a Donna Tartt, la autora sostiene que desconocía ese hecho cuando escribió la novela.
¿Será verdad o un simple ardid de novelista?

Espero vuestros comentarios sobre esta novela que supongo que dará mucho que hablar.


18 comentarios:

  1. Pues yo creo que es una treta de la autora... lo conocía, pero si reconoce ese hecho le resta misticismo a su libro...
    Un saludooooo

    ResponderEliminar
  2. No lo conocía pero me llama muchisimo la atención y lo apunto ahora mismo en mi lista de pendientes ^^ Quiero saber que pasa con ese anillo *_* jaja Un besin.

    ResponderEliminar
  3. Bueno...pues que más se puede decir...
    Donna Tartt consigue el Pullitzer por esta novela.
    El Jilguero.

    Como os he dicho anteriormente es una Buena novela, pero no creo que lo suficientemente como para haber conseguido ese galardón.
    ;) Un abrazo a tod@s


    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. A mi me esta encantando!!!!

      Eliminar
    2. No sé si después de tanto tiempo alguien va a leer mi comentario: hoy, día 2 de junio de 2016 acabo de terminar el libro. Lo compré en diciembre 2014 con gran expectación por la buena crítica, pero me ha resultado una historia insufrible y sórdida aunque,en mi opinión, impecablemente escrita . No me atrae en absoluto esta historia contada en 1145 páginas de las cuales, un gran número de ellas me resultan absolutamente prescindibles.He tenido durante todo este tiempo el libro sobre mi mesilla de noche para obligarme a terminarlo, pero entre medias me he leído ocho novelas más, no de tantas páginas, pero no creo que importe tanto el número de páginas como que la historia narrada te atrape de tal forma que te sepa mal cerrar el libro cada día porque tienes que dedicar el tiempo a otros quehaceres , o todo lo contrario, como me ha pasado a mi con esta historia.Hace años leí "Los pilares de la tierra" ( que tiene parecido número de páginas, si no más)y me costó siete días leerlo; comencé un ocho de agosto y lo acabé el día quince...de ese mismo agosto.
      En cuanto a los premios Pullitzer: hace un par de años leí otra novela premiada con este galardón, " La conjura de los necios", de John Kennedy Toole, y me ocurrió algo parecido a "El jilguero", no me gustó la historia; me resultó aburrida. Claro, quizá sea que yo no esté preparada para leer " Grandes obras de la literatura".

      Un saludo

      Tere C.M.

      Eliminar
  4. Apuntado, una buena novela pero no de premio... un beso

    ResponderEliminar
  5. Apuntado. Creo que puede gustarme aunque no sea de premio :)

    Bs.

    ResponderEliminar
  6. Pues parece que le han concedido el Pulitzer de Novela. Saludos

    ResponderEliminar
  7. La verdad que me encantaría leerlo!!!

    Saludos :)

    ResponderEliminar
  8. Por un tema de orden, estoy leyendo "El secreto" que es su primera obra, y me tiene muy atrapado, al punto de costarme un esfuerzo sobrehumano, el pausar su lectura.
    Un libro que nos recrea a Platón y a Dante, además de innumerables autores pesos pesados de la literatura es para mí, un libro digno de mención, como extra y para los amantes de la música, también menciona a maestros del pentagrama.
    Tengo ya ubicado el segundo trabajo de Donna Tartt “Un juego de niños” en la biblioteca de un pueblo vecino y me pondré con él cuando acabe este, ya para estar preparado para su último trabajo, que es el que comentas aquí.

    Un abrazo

    Jorge

    ResponderEliminar
  9. Yo ya la he leído y mi decepciónha sido tan descomunal como el libro. Y me explicó. Había leído sobre todo críticas que ponían de obra maestra para arriba y no leí que había otras como el New York Review of books no estaban tan contentos con el resultado. Se ha minimizado la mala crítica y ensalzado la buena. Muy típico hoy en día para vender libros. En el libro me he encontrado con personajes tópicos o arquetípicos, con ausencia total de imaginación lírica, con un estilo plano(tiene ritmo narrativo y sabe atrapar al lector para que avance páginas porque es fácil pero esa facilidad la hace simplona para los que ya estamos muy avezados en la lectura), hay maniqueismo(personajes muy malos, casi caricaturescos), los bajones de interés son apoteósicos(¿Cómo puede ganar una novela en la que sobran tantísimas páginas y se pudo contar mejor en menos?), las metáforas casi no existen o son frases hechas muy gastadas o que suenan a muy oídas No perdono el aburrimiento y aquí lo he encontrado. Como puntos positivos que algunos personajes están bien contados y que algunas escenas y pasajes son magníficos. Para empezar la explosión del museo al principio es magnífica aunque tampoco de las de lanzar cohetes.
    No vuelvo a hacer caso a la crítica de un lanzamiento nuevo en los periódicos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. enhorabuena, creo que has sido la persona que mejor lo ha definido

      Eliminar
    2. No he conseguido pasar de las cinco primeras páginas. Prosa de estudiante de bachillerato, voz masculina increíble incluso para un presunto metrosexual.

      Eliminar
    3. Absolutamente de acuerdo, la historia un "tochazo", y las buenas críticas, no dejan de ser opiniones, igualmente que las malas; luego están los intereses creados: dar más publicidad a las buenas críticas que a las malas, depende del " poderío" de la editorial que quiere vender la novela.

      Tere C.M.

      Eliminar
  10. La hemos empezado y, de momento, nos parece que va a ser pesadísima. ¡Y eso que acabamos de pasar la parte del museo! Pero el que la autora se tire tantas páginas para contar eso, ya nos hace pensar que la novela puede tener mucho relleno. De momento, la dejamos aparcada.

    ResponderEliminar
  11. La dejo. Voy por la p. 150 y de momento, no ha contado prácticamente nada. No me ha atrapado, ni siquiera en las conversaciones. Vacías de contenido. Demasiadas páginas prescindibles.

    ResponderEliminar
  12. Decidí leer El jilguero por las buenas críticas, aunque no había leído antes nada de la autora así que no conocía su estilo.

    Estoy de acuerdo en que a veces se hace un tanto pesada, la primera mitad en general. Da la sensación de que no está contando nada con sustancia, simplemente anécdotas y anécdotas que le ocurren al protagonista. Pero sí creo que esto se va solucionado a medida que avanza el libro ya que la segunda mitad, desde mi punto de vista, es bastante más interesante y engancha mucho más.

    Me parece interesante que el hilo argumental sea el cuadro de Fabritius aunque no se le empieza a dar especial importancia hasta la mitad.

    En definitiva, me parece una buena novela, aunque algo difícil de empezar. No la veo merecedora del premio Pulitzer.

    Un saludo!

    ResponderEliminar
  13. Me resulta bastante sorprendente como la autora del libro resuelve los episodios de adiccion a las drogas de un personaje de la novela (no desvelare el nombre), dicho personaje se engancha y desengancha con una facilidad pasmosa,según las circunstancias o personajes que le rodean, maxime cuando ha probado todo tipo de drogas acidos pastillas...y no parece resentirse fisicamente por ello, cuando deberia parecer un despojo humano, nadie parece darse cuenta del problema que tiene.Me parece una buena novela a intervalos.

    ResponderEliminar