Actualizada 24/03/2017

Saga de Frédéric Poison de Víctor M. Mirete

domingo, 23 de abril de 2017

Misterio en blanco de J. Jefferson Farjeon

Sinopsis:

En la velada del día de Nochebuena, una gran nevada obliga al tren de las 11:37 procedente de la estación londinense de St. Pancras a detenerse en las proximidades de Hemmersby. Decididos a no pasar la noche en el vagón, un ecléctico grupo de seis pasajeros decide desafiar las inclemencias del tiempo e intentar llegar al cercano pueblo. A mitad de camino, se ven obligados a refugiarse en una solitaria casa de campo que, a pesar del fuego encendido en la chimenea, el té para tres dispuesto sobre la mesa y el agua de la tetera todavía hirviendo, parece estar desierta. Atrapados por las circunstancias en ese reducido espacio, los viajeros intentarán desentrañar el enigma de la vivienda deshabitada y, cuando la tormenta finalmente amaine, de las cuatro personas que han sido asesinadas…
La recuperación de esta espléndida novela de intriga de ambiente navideño, desaparecida de las librerías desde hace más de setenta años, se ha convertido en un festivo e inesperado éxito editorial en el Reino Unido, resucitando así el interés de la crítica y los lectores por un escritor que Dorothy L. Sayers no dudó en calificar como «un insuperable maestro en el marco de las aventuras de misterio».

Opinión:

Misterio en blanco, es una obra de J. Jefferson Farjeon, que inicialmente fue publicada en 1937 y presentada con un cuento de navidad. Ahora, ha reaparecido más de setenta años después, convirtiéndose en un inesperado éxito editorial en Reino Unido.
Esta novela en concreto, es una de las más leídas de este autor, aunque en su larga y prolífica carrera escribió más de setenta obras; curiosamente Alfred Hitchcock adaptó una de ellas para la gran pantalla, la pieza teatral titulada "El número 17".
Esta historia tiene un marcado estilo británico, incluso podríamos encontrar en ella un homenaje a otros autores de novela policíaca, como Arthur Conan Doyle o Agatha Christie, célebres por sus exhaustivos detectives.

Pero hagamos una breve presentación de los personajes para después poder centrarnos en el argumento...
Tenemos a Jessie Noyes, una joven y bonita corista; a los hermanos Carrington, Lydia y David; a un triste y soñador oficinista, el joven Thomson (sin P); a Edward Maltby, un anciano perteneciente a la Real Sociedad de Psicología, (quizás otro guiño hacia Conan Doyle) y al señor Hopkins (el pelmazo del grupo).

Todo comienza con una inmensa nevada que obliga a los protagonistas a abandonar el tren en el que viajan. Piensan que cualquier alternativa es mejor que permanecer encerrados en él, esperando a que vengan a rescatarlos o a que las vías vuelvan a estar operativas para llegar por fin, a sus ciudades de destino.
Tras una breve presentación de los personajes, estos se lanzan sin pensárselo mucho al exterior, enfrentándose a las duras inclemencias del tiempo y arrastrándonos inevitablemente con ellos.

El señor Matlby es el primero en bajar del tren, y rápidamente desaparece en la inmensa cortina de nieve que cae.
El resto del grupo salvo Hopkins, deciden seguir sus pasos... pero la nieve ha cubierto rápidamente sus huellas, y los cuatro jóvenes quedan abandonados a su suerte, en medio del fuerte temporal.
Como ya habéis comprobado en la sinopsis, el recorrido de estos aventureros será breve aunque cargado de contratiempos, pero por suerte para ellos, pronto encuentran en su camino una solitaria casa de campo donde resguardarse.
El silencio reina en la casa mientras el fuego de las chimeneas caldea las habitaciones, una tetera hierve el agua sobre el fogón de la cocina y el servicio de té espera en el salón.
En ese momento, una pregunta rasga el cargado ambiente, ¿dónde están los habitantes de la casa?

De esta forma comienza una novela que nos transporta al pasado.
Es una novela intemporal, en la que parece que el tiempo se detiene y aunque tendremos a lo largo del argumento, algunas referencias que la sitúan en 1937, el comportamiento de sus personajes, la trama e incluso la forma de narrar, en ocasiones, nos hace pensar en otra época, la de Dickens.
El autor nos ofrece una historia de misterio de corte clásico donde veremos como el narrador sabe más aparentemente de lo que cuenta.
La cadencia narrativa es lo que transmite intriga al relato.
El ritmo es pausado, Farjeon impone su propio tono y su propio tempo, se toma con mucha calma el introducir algo de acción, haciendo gala más bien de una tensión sostenida, y acelerando únicamente la trama al final, con un desenlace quizás para mi gusto, demasiado abrupto.

Os he mencionado al grupo de personajes que forma parte de la avanzadilla, pero a ellos pronto se les unirán, tres, cuatro, incluso seis personajes más...
Un grupo singular en extrañas circunstancias, la necesidad les empuja hacia la casa y al final la necesidad les retiene allí.
Desde el comienzo empiezan a ocurrir cosas extrañas, los personajes de actitud sospechosa, aparecen al mismo tiempo que abandonan los escenarios, y esa situación, hace que la casa empiece a parecerse al famoso camarote de los hermanos Marx.

La novela parece una función teatral, con amplios y surrealistas diálogos.
Los personajes llegan a rozar el absurdo en muchas ocasiones, hablan y hablan entre ellos, sin llegar a decir nada coherente o que tenga lógica para nosotros. Ese detalle, obliga al lector a permanecer atento, ya que cualquier dato mencionado de forma ingenua, puede ser de vital importancia para no perdernos una pista trascendental para la resolución del misterio.

Como digo, es una novela perfecta para representar en el teatro, ya que podemos definir claramente los actos, con cambios mínimos de escenario.
Las escenas y las conversaciones se superponen unas a otras en distintas habitaciones, al tiempo que la trama avanza.
Esta obra es un compendio de géneros.
Tiene mucho de folletín; coincidencias, situaciones poco verosímiles y exageradas, y todo ello, adornado con un fino sentido de humor inglés.
Los diálogos de los que ya os he hablado, se alargan muchas veces sin sentido y los acontecimientos se dosifican con ironía.
A su vez, también podemos encontrar registros de novela de misterio y policíaca, e incluso de las comedias de enredo, porque como veréis es una historia sencilla que se va complicando a pasos agigantados.

Una obra atrevida y en ocasiones alocada que reconozco que se ha convertido en otra excelente lectura compartida con los blogs de Si fuésemos libros, Un libro junto al fuego y No solo leo.


martes, 18 de abril de 2017

Serie Tessa Leoni de Lisa Gardner


Y yo a ti más (Tessa Leoni 01)
Sinopsis:

Una pregunta, una decisión rápida y Brian Darby yace muerto en el suelo de la cocina. Su mujer, Tessa Leoni, agente de la policía estatal, declara haberlo matado en defensa propia y tiene heridas que lo confirman. Para la veterana detective D.D. Warren debería ser un caso fácil, pero ¿dónde está la hija de seis años?
Mientras la investigación entra en una búsqueda frenética de la niña desaparecida, la detective Warren ha de compartir caso con su antiguo novio, Bobby Dodge, para conseguir desentrañar los entresijos del cuerpo de policía estatal de Boston y de paso desenterrar algunos secretos familiares. ¿De verdad dispararía una agente bien entrenada a su propio marido? ¿Haría daño una madre a su propia hija?
Pero para Tessa Leoni lo peor no ha llegado aún. Sin vuelta atrás. Sin nadie en quien confiar. Tiene un único objetivo y usará toda su energía y sus conocimientos para hacer lo que ha de hacer. Ningún sacrificio es demasiado grande, nada es inconcebible. Una madre sabe a quién ama. Y todos los demás van a pagar.

Opinión: Y yo a ti más (Tessa Leoni 01)

Después de tanta novela del Siglo XIX, como he estado leyendo últimamente, me apetecía cambiar de registro, necesitaba un cambio brusco, algo totalmente diferente que aportase una pequeña descarga de adrenalina.
Este thriller lo clasificaban como trepidante, inquietante y extremo, y la verdad, es que ha cumplido bastante bien con las expectativas depositadas en él.

El comienzo de la novela resulta algo confuso.
Tras un breve prólogo nos encontramos con dos personajes en una situación límite.
La agente Tessa Leoni se enfrenta a alguien que le obliga a tomar una decisión rápida tras formularle una pregunta sencilla:
¿A quién quieres?
A continuación solo sabemos que su hija ha desaparecido y que su marido yace muerto en el suelo de la cocina con tres balazos en el pecho.
Se ha abierto la veda y la caza del criminal está en marcha.
Tessa emprende una búsqueda contrarreloj, la de su hija, mientras que toda la policía de la ciudad, al mando de la detective D.D. Warren, se vuelcan en darle caza a ella.

Lo primero que nos llama la atención es encontrarnos con dos tipos de narrador que se alternan a lo largo de toda la obra.
En primera persona tenemos la versión de la agente Tessa Leoni, protagonista de la saga, que nos ofrecerá la historia más personal.
Esa historia, pronto empezamos a ver que no coincide mucho con la realidad. Los flashback son constantes y comienzan a surgir secretos del pasado, mientras que vemos que la versión contada sobre los hechos, empieza a desmoronarse.

En tercera persona conocemos los detalles de la investigación; a la sargento detective D.D Warren, la encargada de llevar el caso y a su compañero, Bobby Dodge.

Según vayamos avanzando, iremos conociendo tanto detalles de la vida de los personajes, como sobre los lentos avances de la investigación, y aquí surge uno de los puntos curiosos, porque la investigación realmente no avanza gracias a la brillantez del equipo de investigadores, sino a las aportaciones de otros personajes secundarios, que contribuyen o colaboran facilitando información.

La autora domina muy bien el género y logra mantener una tensión constante gracias a la incorporación de giros argumentales.
Teje una red de mentiras a nuestro alrededor y los lectores nos lanzamos de cabeza a la lectura, quedando atrapados en una tela de araña que a cada paso nos va envolviendo más.
En una tela de araña los ejes principales parten de un punto central y ese punto de partida nosotros ya lo conocemos, la sospechosa muerte del marido de Tessa, Brian Darby.
A continuación pensamos que la pequeña Sophie, será el elemento sobre el que se centrará la búsqueda, encontrarla sería lógicamente la prioridad, pero nos equivocamos.
Tessa Leoni, sí centra su búsqueda en ella, pero para la Detective Warren, la prioridad es dar caza a Tessa y desde ahí encontrar a Sophie, viva o muerta, algo incongruente, porque según sus palabras el único fin es encontrar a la niña.
Pero los lectores vemos como el tiempo pasa y la investigación no parece avanzar en ningún punto.
¿El motivo? D.D

Toda la acción recae sobre los dos personajes femeninos, y sobre ellas, sobre esos personajes que derrochan una fuerte personalidad, centramos nuestra mirada.

Tessa es un personaje extremo, vemos en esta entrega, como es capaz de sobrepasar sus propios límites con el único fin de salvar a su hija. Creo que esta novela es un comienzo prometedor para la saga.
He visto una gran evolución en la protagonista, a través de todos los datos que se facilitan, tanto del presente como del pasado, y creo que será alguien que no dejará de sorprendernos.

La agente D.D. Warren, creo que es el elemento negativo de esta historia, al menos para mí, y es que este personaje o más bien su actitud, ha llegado a saturarme en exceso.
D.D está embarazada y podríamos pensar que ese sentido de protección sobre su bebé, se vuelca sobre la niña desaparecida, la sensibiliza convirtiéndola en una perseguidora insaciable sobre quién ella considera categóricamente como culpable de TODO.
Pero no, no seamos sexistas, el comportamiento de D.D se debe a que ella es así, es cansina y parece carecer de empatía.
Tessa, en un principio se nos presenta como una mujer presa de la violencia doméstica, aún así, la inspectora no le concede ni el más leve beneficio de la duda.
Se obceca en su persecución, quiere detenerla sea como sea, y termina convirtiendo el desarrollo de la investigación en un tema casi personal.
Tessa en vez de encontrar una aliada en ese mundo de hombres, solo consigue un adversario con un extremado sentido de la competitividad.
La detective convierte el hecho de que la sospechosa es guapa y vulnerable en un lema que repite incansablemente, y tantas repeticiones sobre lo mismo solo producen ruido.
Parece que sus principios están algo trastocados, ya que olvida el lema principal, nadie es culpable hasta que se demuestre lo contrario.
Es un personaje demasiado cuadriculado, que llega a obsesionarse con todo.

Da vueltas y más vueltas entorno a la culpabilidad y ni baraja ni acepta ninguna otra posibilidad. Lógicamente una mente tan estrecha solo supone una traba para la investigación.

Esperaba encontrar en la historia a un antagonista a la altura de Tessa Leoni, competitiva, por supuesto, pero también más razonable.
Ambos personajes son obstinados, perseverantes, pero resultan como el día y la noche.
Me sorprende que hasta el momento, en todas las reseñas leídas, nadie cuestione la personalidad de este personaje, y la tachen de inspectora brillante.
Supongo que todo se reduce a lo mismo de siempre, cuestión de gustos, pero yo en una situación comprometida, preferiría que dejasen mi caso en manos de Tessa que en alguien como D.D.

Aún así, hay que reconocer, que es una forma brillante de presentarnos y entregarle el protagonismo de la serie a la joven agente, ya que conocemos desde el primer tomo de la saga, las dos caras de este personaje, sabemos que no existen límites para ella.
Y quizás, el personaje de D.D sea la forma empleada para que los lectores participemos más y tejamos nuestras propias teorías, porque en esta novela, nada es lo que parece.
La narración y los diálogos conviven en buena armonía, y el final elegido, tras atar meticulosamente todos los cabos, pues bueno, se ajusta a lo que todos deseabamos, aunque en algún momento nos parezca cogido por los pelos. Lo que más me soprende es que alguien tan meticulosa o quisquillosa como D.D, se conforme con algunas de las explicaciones finales.

Y llegados a este punto, poco más puedo decir, solo recomendaros esta novela que estoy segura de que no os dejará indiferentes...


jueves, 13 de abril de 2017

Las señoritas Lagarde de Jacinta Ramírez de Rodrigo

Sinopsis:

Cuatro hermanas. Un secreto familiar. Un amor prohibido.
Octubre de 1875, Antonio López de Sandoval, brigadier de ingenieros, regresa a España después de haber luchado en Cuba durante cinco años. Su vida esconde un gran secreto.
Determinado a que nadie lo descubra, se dispone a abandonar el ejército y a refugiarse en una pequeña localidad andaluza. Aquí, el enigmático personaje conoce a Esperanza Lagarde, de quien se enamora perdidamente.
 La precaria economía familiar de la joven es uno de los motivos por el que sus hermanas permanecen solteras, pero hay otro más importante. Cuando Antonio lo averigua, toma una sorprendente decisión que acabará cambiando la vida de todos.
Basada en hechos reales, esta es una historia de intrigas. sospechas y engaños.
Una aventura increíble que recrea una época en la que las mujeres no podían elegir su destino.

Opinión:

Leí en alguna entrevista a la autora, no recuerdo en que medio, que para esta novela se había empapado de la obra de autores españoles de la época, lógicamente salía a relucir el nombre de Doña Emilia Pardo Bazán y el de D. Benito Pérez Galdós, dos autores elegidos con gusto y acierto, ya que son dos escritores de referencia en el género del realismo español.
Por lo tanto, esta novela ya tenía un punto a favor si lograba tan solo la mitad del realismo que ellos conseguían en sus novelas.
Es cierto que la autora consigue recrear muy bien la sociedad de finales del siglo XIX y en este punto habría que hacer especial hincapié, en como logra reflejar el papel de la mujer, en una sociedad donde como se indica en la sinopsis, no podían elegir su destino.
No voy a decir que haya conseguido imitar o alcanzar el estilo de los dos genios literarios españoles, anteriormente citados, porque eso es algo imposible, entre otras cosas le falta imitar el lenguaje excesivamente cuidado en el que ambos eran expertos, además de que se sabe que Galdós era un experto pintor de ambientes.

Aún así, hay que decir que el grado de satisfacción tras la lectura es bastante alto.

Las señoritas Lagarde, nos ofrece una historia familiar, una narración donde los personajes principales son mujeres, pero sobre todo, una historia que esconde un enorme secreto.
La narración se respalda en dos acontecimientos históricos, el asesinato de Prim y los primeros años de la guerra de cuba, la que fue conocida como la guerra de los diez años, si bien, el punto desde el que surge esta historia, el más importante, es el asesinato de Prim y los acontecimientos tanto previos como posteriores al atentado que tuvo lugar en la calle del turco.

En los cuatro primeros conocemos a la familia Lagarde y al que será el protagonista masculino, Antonio, mostrándonos los meses previos a su llegada a Sanlúcar.
Ahí surge el misterio, o más bien el primero de ellos, porque realmente esta historia parece un ovillo. Según avanza la lectura empiezan a aparecer secretos que se enlazan, y solo al final, descubriremos la verdad.
A continuación tenemos otros cinco capítulos, cada uno de ellos dedicado a un personaje.
Caridad, Rosario, Milagros, Antonio y Esperanza.
Cinco personajes fundamentales y bien definidos, a través de los cuales iremos conociendo a la sociedad de la época, si bien, de entre ellos destaco a 3, a los que forman el triángulo amoroso. Antonio, Milagros y Esperanza, pero de ellos ya hablaremos cuando les toque el turno.

Como he dicho, esta historia la componen diez capítulos...
El último
se titula La carta y en él nos aguardan las revelaciones, pero también las sorpresas. Y aquí llega el "pero" de la novela, se supone que este capítulo debería cerrar la historia, pero el final elegido a mí, me deja más incógnitas y sobre todo preocupación, por los personajes.

También hay que señalar, que al final nos encontramos con que la autora ha incorporado tres pequeños bloques bajo los títulos de contexto histórico, personajes históricos y cronología, donde se facilitan los datos necesarios para comprender o conocer el trasfondo histórico sobre el que se construye la historia.
Pero volvamos a la novela...

Las señoritas Lagarde es una saga familiar, una novela que podíamos catalogar en distintos géneros. Es una historia costumbrista con tintes románticos, donde la ficción se mezcla con los hechos históricos y donde además, encontramos una historia real sobre una antepasada de la autora.
Esta novela está muy bien ambientada, hace énfasis en las costumbres y algo que destaca es la diferencia que encontramos en el lenguaje, diversos registros y niveles para diferenciar la clase de la que provienen los personajes.

El realismo
, como indica su nombre, era un testimonio fiel de la realidad, huyendo del idealismo que encontramos como característica principal en las obras del romanticismo, y es curioso, porque aquí vemos reflejado ambos géneros.
Las dos hermanas pequeñas tienen una idea particular sobre el amor.
Milagros más pragmática y realista, contrasta enormemente con la idea que sobre el amor tiene Esperanza.

Las acciones de los personajes
, son un claro reflejo del ambiente en el que se mueven.
La madre, apocada, es el clásico "Ángel del hogar". Una mujer de provincias, a la que no le gusta relacionarse socialmente, que vive volcada en las tareas de casa, en el marido y los hijos, huyendo de la ociosidad, y las dos hijas mayores siguen su ejemplo al pie de la letra.

En la tercera de las hijas, Milagros, vemos a una de esas mujeres soñadoras, que empezaban a ser más independientes. Quiere ser maestra y en ella vemos retratada esa parte de la sociedad que inspirándose en la filosofía krausista, apoyaba la Institución Libre de Enseñanza. Sin duda el mejor personaje femenino.


De Antonio López de Sandoval, realmente sabemos muy poco.
Su verdadera historia la iremos conociendo a lo largo de la obra, pero se sabe que tuvo relación con Prim e incluso que pudo estar relacionado con su asesinato, pasando los últimos cinco años luchando en Cuba.
Tiene una personalidad embaucadora, es un gran seductor, y al igual que todos los personajes, los lectores también caemos bajo su influjo.
No tiene una, tiene mil caras y en cada situación sobresale sorprendiéndonos con los giros argumentales que el mismo provoca. Es un personaje excelente, sobre todo un virtuoso en contar tanto verdades, como medias verdades y grandes mentiras.

Don Pedro
, el cabeza de familia, es un hombre con carácter, al que le gusta cumplir con las tradiciones, por lo tanto sus hijas deben casarse por orden de edad, y aquí surge el conflicto narrativo; Antonio se enamora de Esperanza, la hija pequeña, y parece que lo va a tener complicado.
Él es perseguido por un pasado convertido en misterio y a Esperanza la persigue la tradición y un pesado lastre, porque las señoritas Lagarde han nacido solteronas.
Las dos mayores, tan retraídas e insulsas como la madre, no resultan nada agraciadas y el reto de casarlas se ha convertido en toda una aventura.

Y pasito a pasito, personaje a personaje, hemos llegado casi al final, al momento que me reservo para Esperanza.
Y es que, realmente es un personaje que no me ha gustado; quizás porque Milagros consigue eclipsarla con su fuerza y argumentos.
Esperanza es un personaje que se deja llevar y que realmente sin su hermana mayor, sería totalmente maleable. La vemos crecer, pasar de ser una jovencita bonita que resalta por encima de sus hermanas, a convertirse en una total belleza. Pero la belleza, no lo es todo...



lunes, 10 de abril de 2017

Renacer de las cenizas de Akiko Mikamo

Sinopsis:

Hiroshima, 6 de agosto de 1945. El joven Shinji Mikamo y su padre disponen todo lo necesario para la demolición de su casa. Nada les hace sospechar que esa mañana se abrirán ante sus ojos las puertas del infierno, pues la bomba atómica estalla a escasa distancia del lugar donde se encuentran. A pesar de su cercanía al epicentro de la explosión, milagrosamente ambos logran sobrevivir, aunque con graves heridas. La destrucción causada por esta desconocida arma, de una magnitud jamás vista hasta entonces, los conducirá a un angustioso peregrinaje en busca de su salvación a través de un nuevo mundo de devastación y horror.
Renacer de las cenizas, historia biográfica real, escrita por una de las hijas del propio protagonista, no solo constituye un fidedigno testimonio que nos aproxima a los extraordinarios acontecimientos que se convertirán en hito indeleble de la historia del siglo XX, sino que también constituye un extraordinario ejemplo de superación personal y perdón, un mensaje de paz y amor para toda la humanidad.

Opinión:

Hoy quiero hablaros de un libro, uno de esos textos que hoy en día muchos deberían leer. Una historia dura pero que muestra el gran poder sanador que tiene el perdón.

Todo comienza una mañana.
Una mañana como otra cualquiera, donde un padre y un hijo comparten un escaso desayuno, fruto del largo racionamiento al que se están viendo sometidos por la guerra.
El sol todavía no está alto, pero el caluroso bochorno parece presagiar los tristes acontecimientos que están a punto de suceder.
Ese primer capítulo, comienza con un título que deja poco para la imaginación, Cielo azul, cielo rojo, un presagio que planea sobre las cabezas de los personajes como ave de mal agüero.
Nos encontramos en la ciudad de Hiroshima, situada al oeste de Japón, la mañana del 6 de agosto de 1945.

Akiko Mikamo es la autora de esta obra, y a la vez es hija de Shinji, nuestro protagonista.
Akiko elige para dar voz a este testimonio, un narrador en primera persona, curiosamente su padre, que pasa de ser el personaje principal al eje de la narración.
Conocemos su testimonio de primera mano, una historia que refleja la experiencia vivida por él y su padre, en las primeras semanas y meses, después de la explosión de la bomba atómica.
Pero no nos encontramos con los inconvenientes inherentes a un narrador en primera persona, no cae en el error de la subjetividad, la injerencia que solemos encontrar en otros textos donde el personaje es víctima al mismo tiempo. Parece que más que un narrador en primera persona, es un narrador cámara, algo rarísimo de encontrar o que al menos yo, no he visto en ninguna otra obra.
Nos relata los hechos tal y como sucedieron, apenas interviene con sus opiniones, nos ofrece una narración real, humanizada y sobre todo respetuosa, sin tintes de acritud; podríamos considerar que es una oda a la paz y al amor, para toda la humanidad.

Su relato, como he dicho, no busca abrir heridas, no encontramos alojado en ningún momento sentimientos de odio, tampoco busca compasión, pero ¡ojo! si busca conmover al lector. Hacerle pensar y sobre todo enseñar que toda acción tiene sus consecuencias y no siempre resultan ser las deseadas.

Los personajes que iremos conociendo a lo largo de este relato, pese a toda la crueldad sufrida, solo ven la bondad y la generosidad de la gente que les tiende una mano en el camino. Cada uno de esos gestos de bondad es recibido por ellos como un regalo maravilloso. No tienen palabras de rencor para los causantes, saben que deben mirar hacia adelante aunque el futuro sea incierto.

La Historia está ahí, no puede borrarse y sería absurdo intentar hacerlo, como dice Shinji casi al final, cuando ya es un hombre adulto con una familia que depende de él.
El quiere que sus hijas vivan en un mundo en paz, donde las diferentes culturas se comprendan y se respeten, que se ayuden, para que nadie vuelva a sufrir semejante atrocidad.
El enseñó a sus hijas una lección con mucho valor y que debería servirnos a todos. Como seres humanos tenemos el poder de elegir, de reaccionar a experiencias aparentemente negativas y la mejor forma de hacerlo es a través de la compasión y del perdón.



martes, 4 de abril de 2017

El misterio del carruaje de Fergus Hume

Sinopsis:

Cuando un hombre es hallado muerto en el interior de un carruaje de alquiler, uno de los más distinguidos ciudadanos de Melbourne es acusado de asesinato. El ilustre joven proclama su inocencia, pero se niega a dar una coartada. Pronto se descubre la identidad de la víctima: un caballero recién llegado a la ciudad, muy bien relacionado con las altas esferas de la sociedad, y que pretendía en matrimonio a la hija de un rico hacendado, Madge Frettlby, que a su vez está enamorada de Brian Fitzgerald, un apuesto irlandés instalado en Melbourne para hacer fortuna.
Desentrañar el misterio será tarea de un eminente abogado y dos intrépidos detectives que llevarán al lector desde los más distinguidos salones de la alta sociedad, al submundo más miserable de los bajos fondos.

Opinión:

Ya sabéis lo mucho que me gusta la novela del siglo XIX.
En esta ocasión os hablo de la primera novela policíaca que logró convertirse en un bestseller.
Fue publicada en 1886, y a la muerte de su autor en 1932, se habían vendido más de 750.000 ejemplares, la mitad de ellos en los seis primeros meses tras su publicación, convirtiéndose en la novela más vendida del siglo XIX y principios del siglo XX.

Fergus Hume y el teatro.

El mayor sueño de este autor era llegar a ser un gran dramaturgo, y esa vocación se ve plasmada en esta historia, donde encontramos claras influencias del género.
El argumento parece dividido en actos, que son los que marcan de forma brusca los cambios o giros en la historia.
En el primer acto conoceremos en que consiste el misterio, y va desde el asesinato hasta la detención del joven Fitgerald.
En el segundo, nos encontramos con el juicio en su totalidad y es aquí, donde encuentro las mayores semejanzas con una obra de teatro.
La estructura de los diálogos, que son el método empleado en la ronda de declaraciones de los testigos, utilizan un estilo muy directo, haciendo uso de expresiones muy cortas que agilizan las escenas, y dando alternancia al discurso de los personajes que intervienen en esa escena.
El tercer acto se corresponde con el desenlace de la obra y conlleva una serie de revelaciones que desentrañaran el misterio que rodea al asesinato del carruaje.
En esa parte los acontecimientos se desencadenan de forma rápida y muestran de forma lineal, paso a paso la historia tal y como sucedió.
Por otro lado, no hay un gran número de personajes y en cada escena intervienen un número muy limitado de ellos. Algunos incluso desaparecen tras su corta aparición.

Un homenaje a los autores victorianos.

El libro lo componen 35 capítulos no muy extensos, y en ellos encontramos constantes alusiones a novelas y autores de la época.
Entre los referenciados podemos encontrar a Wilkie Collins, Edgar Allan Poe , Émile Gaboriau o Arthur Conan Doyle, entre muchos otros, pero quizás lo que más sorprende, son las constantes citas a escritoras, en un momento de la historia donde las mujeres, nos centraremos solo en este gremio, no estaban muy valoradas, y muchas de ellas optaban por publicar sus obras bajo seudónimo. Por eso resulta extraño a la vez que admirable, que Fergus las haga un hueco en su obra y sobre todo que de los constantes comentarios se desprenda la gran admiración y respeto que sentía por las obras de Mary Elizabeth Braddon y Anna Katherine Green, por cierto reseñadas en este blog.


¿Realismo o Naturalismo?

Las clásicas novelas victorianas se caracterizaban porque reflejaban de forma muy real la vida social de la época, en concreto sobre la aristocracia y la clase media emergente.
Pero esta historia, que muchos incluyen dentro del género del Realismo, tiene unos rasgos pronunciados que a mi me parece que pertenecen más bien al Naturalismo, ya que la trama, aunque habla de la aristocracia, profundiza bastante más en la vida callejera, adentrándose en los suburbios más marginales. Hace especial hincapié en la diferencia de clases, refleja la parte más dura y oscura de la condición humana y las taras sociales como la prostitución, las bandas callejeras o el alcoholismo.
Vemos una amplia critica social, aderezada con buenas dosis de ironía. La clase alta se resguarda tras un velo de hipocresía, tras falsas apariencias que serán un elemento fundamental en el desarrollo del argumento.

Una historia policial un tanto inusual.

No nos encontramos ante una historia policial al uso. Pensamos que al tratarse de una novela policíaca, el responsable de llevar a cabo la investigación será un detective, y eso no es del todo cierto.
Samuel Gorby es un detective que al comienzo parece que será el encargado de desentrañar el misterio, pensamos que su intervención será constante, pero poco a poco, según avanza la trama, vemos como este personaje empieza a perder fuelle y termina haciendo, como se diría en teatro, Mutis por el foro, es decir, saliendo de escena...

En ese momento, hacen acto de aparición dos personajes con bastante relevancia para el argumento. Un nuevo detective, Kilsip, con bastante más fuerza y personalidad que el anterior y Ducan Calton, el abogado defensor.
Pero tanto Gorby como Kilsip, son detectives imperfectos, con modos poco convencionales y mientras ellos se discuten el aplauso del público, Calton toma el mando de esta investigación y será finalmente quien, con su sagacidad, desentrañe la mayor parte del misterio.
Calton es un personaje muy bien definido y con el que el lector logra empatizar. Para mí, es el mejor personaje de toda la historia con diferencia.

Arquetipos

Sobre el resto de personajes no hay mucho que decir.
Podríamos hablar de Brian Fitgerald, el joven que es acusado desde el comienzo, y que desempeña uno de los papeles principales, pero no llega a cuajar.
Aunque el personaje está muy bien definido, a mí no deja de parecerme un peón, aunque necesario para el desarrollo de la trama, pero solo un peón.
Madge Frettlby, su enamorada, hija de un rico hacendado de Melbourne, tampoco me llega a convencer, y el motivo es que ambos personajes, al igual que el resto que aparecen en este relato, están demasiado estereotipados.

Las mujeres parecen tiernas flores de invernadero, demasiado ingenuas, con muy poco que decir o más bien nada, ya que su conversación resulta completamente vacía, ajustándose al canon de la época.
Los hombres, virtuosos y en apariencia inteligentes, portadores del fino sentido del humor inglés.
La clase humilde, además de tener que cargar con el lastre de la falta de cultura, aparecen cargados de defectos, faltas que no dudan en utilizar los de la clase snob para mofarse de ellos.
Entre medias de estas clases surge otra, la correspondiente a los dos detectives y que parecen mantenerse al margen de todas estas características.

Detalles

La novela incluye en la narración, cartas, fragmentos de los periódicos, transcripciones del juicio, lo que aporta un cambio en la estructura que convierte en amena la lectura.

Al final de la obra encontramos un posfacio donde Fergus Hume, nos cuenta no solo como surgió la idea de la novela, sino todas los problemas que tuvo que solventar antes y después de su publicación.

Por último recomiendo dejar la lectura de la introducción, para el final. Creo que en ella se dan demasiadas pistas sobre el desarrollo de la trama, que en algún momento pueden llegar a destripar parte del argumento.


jueves, 30 de marzo de 2017

Para leer al anochecer. Historias de fantasmas de Charles Dickens

Sinopsis:

Charles Dickens estuvo interesado durante toda su vida por los fenómenos misteriosos. Su natural inclinación hacia el drama y lo macabro hicieron de él un extraordinario escritor de cuentos de fantasmas.
Para leer al anochecer presenta trece de las más célebres y espeluznantes historias de fantasmas escritas por Dickens —«El fantasma en la habitación de la desposada», «El juicio por asesinato», «El guardavías», «Fantasmas de Navidad», «El Capitán Asesino y el pacto con el Diablo», «La visita del señor Testador» o «La casa encantada», entre otras—, en una nueva traducción al castellano. Villanos que mueren ahorcados, mujeres misteriosas que encargan retratos desde el más allá, marinos desaparecidos que hacen visitas inesperadas a los vivos, viajeros victorianos que se encuentran con siniestros niños en oscuros caserones… Puro talento gótico.

Opinión:


Introducción.
El antes y el después de la Literatura Gótica

Las historias de fantasmas con el paso de los años, como ya ha sucedido con otros géneros, han terminado adaptándose a los tiempos.
Si antes los espectros solo aparecían en casas solariegas, grandes mansiones, abadías o cementerios, por citar algunos escenarios, en la actualidad cualquier sitio es bueno para que un ente sobrenatural haga de las suyas.
En la época de Dickens, las apariciones fantasmales se mostraban ante nosotros, de aspecto, tal y como habían sido en vida y cumplían con una función moralizante.
Nos mostraban el mal realizado, nos pedían ayuda y/o se manifestaban con el fin de avisar a modo de premonición, eso sí, siempre después de dar la media noche, cuando una tímida luz iluminaba la habitación, y en muchas ocasiones tras escucharse el sonido de  una campanilla.
En cambio ahora, el fantasma atormenta por el mero hecho de molestar.
Tiene potestad para aparecerse a cualquier hora y en cualquier lugar, siempre rodeados de grandes cambios de temperatura, apagones de luz, objetos que se mueven o se rompen, e incluso haciendo uso de la violencia. Pero lo mejor o lo peor, según se mire, es su apariencia escalofriante.
Hoy en día no se concibe un fantasma que no sea terrorífico y un poco gore, porque lo del gore es algo fundamental.

Y os estaréis preguntado ¿qué ha ocurrido con el romanticismo que fijó su vista en ellos, que los mostró como seres condenados a vagar por toda la eternidad, arrastrando tristeza y soledad y penando por el crimen realizado? pues que como otras muchas cosas, ha evolucionado, y en este caso, no para mejor...

Consejos para leer al anochecer.

La verdad, porque todo hay que decirlo, es que aunque hayan surgido de la virtuosísima pluma de Dickens, en esta ocasión nos enfrentamos a unos fantasmas un poco light, cosa que por otro lado, no impide disfrutar plenamente de las situaciones en las que se hacen visibles y de otros detalles, combinados a la perfección, de los que ya hablaré.
Sabiendo de antemano que no transmiten mucho miedo, me permito daros un consejo:
 para leerlos hay que ponerse en situación.
Elegir preferiblemente la noche, y aún mejor, si podemos leerlos con lluvia o viento golpeando los cristales, con niebla o con cualquier otro fenómeno atmosférico de fondo, mientras contemplamos de soslayo, como oscilan las llamas de la chimenea, el que la tenga ¡claro está!, y el que no, pues tendrá que conformarse echando mano de unas simples velas.
Porque lo interesante, es que estos relatos no transmiten terror o angustia, pero la forma de narrar nos invita a sumergirnos en la época victoriana, en un intento de dar de lado a la razón y donde algunos de sus individuos, extremadamente susceptibles, se arrojaban sin temor, en brazos de la creencia espírita.
Estas historias, donde cuesta distinguir si se tratan de sueños o realidad, llegan a confundir al lector, dejando algunas de ellas incluso el final algo abierto para no privarnos de elucubrar.

13 relatos de fantasmas.

Nos enfrentamos a 13 relatos breves, algunos de ellos corresponden a fragmentos extraídos de otros relatos más extensos, pero hay que aclarar que fueron escritos, narrados o publicados en distintas fechas, por lo que la fecha que aparece en algunos lugares como 1852 es meramente orientativa.

Según mi gusto, los mejores son:
Fantasmas de Navidad.
El fantasma en la habitación.
Cuatro historias de fantasmas.
El guardavías.
La visita del Señor Testador.
La historia del retratista.

En lineas generales, el libro me ha gustado, a pesar de que como he dicho, los fantasmas asustan más bien poco y muchas veces, las historias prometen más de lo que ofrecen.
Lo que más destaca es la forma de narrar y el uso que se da a algunos detalles casi impercetibles, y que se convirtieron en las características principales que definieron al género gótico.
Este género surgió como reacción al Racionalismo, el siglo XVIII, el siglo de las luces, de la ilustración y creían que todo podía explicarse mediante la razón.
A mitad de ese siglo surge esta nueva corriente, que más tarde asentaría los cimientos para el Romanticismo.
En narrador elegido para estas historias suele ser en primera persona, un estilo directo con el que se apela constantemente al lector,
De los fantasmas y de los escenarios ya he hablado al comienzo, así que poco hay que añadir.
Los personajes están claramente estereotipados.
Los señores, inteligentes y enigmáticos, las señoras, frágiles y delicadas, y los criados por lo general asustadizos, algo que sus señores achacan a la falta de conocimientos.
En la mayoría de los relatos, al personaje principal tiene dificultad para identificar si se trata de un sueño o de realidad y también es frecuente ver como el protagonista se ve arrastrado en saltos temporales, viajes en el tiempo y en el espacio, a los que lógicamente también está invitado a asistir el lector.

Dickens, al igual que otros muchos escritores de la época, se sintieron atraídos por  lo sobrenatural y también se dice de él, que muchos de estos relatos, fueron surgiendo de su cabeza intentando dar explicación a vivencias propias que no supo explicar.
Según los grandes expertos, en sueño de un niño con una estrella, relato que también se incluye en este libro, se refleja la añoranza por los familiares desaparecidos y curiosamente los protagonistas de esa historia, podrían representar al hermano y hermana de Dickens fallecidos cuando el era solo un niño. Pero eso sería hilar muy fino, y realmente ¿qué autor no refleja una parte de su vida en sus textos?
Lo que sí sabemos a ciencia cierta, es que Dickens logró reflejar fielmente la sociedad de la época, la gran diferencia entre clases sociales y en estos relatos, consiguió una atmósfera que incluso hoy en día logra seducir al lector.



jueves, 16 de marzo de 2017

El asesinato de Sócrates de Marcos Chicot

Sinopsis:

Grecia, siglo v a. C.
Un oscuro oráculo vaticina la muerte de Sócrates.
Un recién nacido es condenado a morir por su propio padre.
Una guerra encarnizada entre Atenas y Esparta desangra Grecia.
El asesinato de Sócrates recrea magistralmente la época más extraordinaria de nuestra historia. Madres que luchan por sus hijos, amores imposibles y soldados tratando de sobrevivir se entrelazan de un modo fascinante con los gobernantes, artistas y pensadores que convirtieron Grecia en la cuna de nuestra civilización. A lo largo de las páginas de esta absorbente novela, brilla con luz propia la figura inigualable de Sócrates, el hombre cuya vida y muerte nos inspiran desde hace siglos, el filósofo que marca un antes y un después en la historia de la humanidad.

Opinión:

Una pequeña reflexión...

Hace poco leía en un blog amigo, Si fuesemos libros, que estamos acostumbrados a que una gran parte de las novelas históricas que recrean la historia antigua, se centren sobre la civilización de Roma o Egipto, y es totalmente cierto.

Estamos saturados de esa época  y de esas civilizaciones en concreto, pero son pocas las novelas que con rigurosidad tienen como escenario a la Grecia clásica, además de que por supuesto, el cine nos ha vendido con frecuencia una imagen que se aleja bastante de la realidad.
Me viene a la cabeza la película Troya...
¿Quién no ha visto esa película? donde parece que la historia se recrea al estilo neoclásico, siguiendo la norma de las tres unidades diseñadas para el teatro.
Los acontecimientos ocurren en un periodo muy corto de tiempo, no exactamente en 24 horas como dictan las reglas, pero desde luego, no en los nueve años que supuestamente duró esa guerra.
Las otra unidades que se suman a esta del Tiempo, es la de acción; la historia como comprobamos es totalmente lineal y no se da gran importancia a las historias secundarias. Para finalizar tenemos la unidad de lugar, todo ocurre en el mismo escenario.
Pero retomando mi anterior comentario, leyendo esta novela, comprobaréis que la historia no es como nos la han contado cuando estábamos en el colegio.
Pensamos que existió un gran Imperio Griego, y en parte es cierto, pero no existió hasta que llegó Alejandro Magno y unificó las ciudades estado con Macedonia.
Hasta ese momento, lo que conocemos como Grecia, eran pequeños estados, con su propio gobierno y ejército, que se posicionaron en el bando de Atenas o de Esparta, las dos grandes ciudades.

Una historia real y bien documentada.

Con esta nueva novela, la hábil pluma de Marcos Chicot, vuelve a sorprendernos ofreciéndonos una historia, como digo, totalmente real.
Los que hayáis tenido la posibilidad de leer alguna de sus obras anteriores, notaréis la gran evolución que ha sufrido su forma de escribir.
Si ya nos sorprendía con El asesinato de Pitágoras o con su continuación, La hermandad, donde el lector caía rendido literalmente a sus pies por la calidad de su texto, en esta nueva, volvemos a hacerlo con una gran historia, más seria y compleja, y sobre todo, que destaca por la exactitud de los hechos narrados.

Nos encontramos con una historia al estilo de Crónica de una muerte anunciada.
El hilo central, el principal desde el que parte la novela, es la visita que realiza Querefonte a Delfos, para consultar al oráculo.
Así da comienzo la mezcla entre realidad y ficción.

Cuando ficción y realidad se funden...

Sabemos, de cierto, que Querefonte realizó una pregunta al oráculo y la respuesta es por todos conocida, no había ningún griego más sabio que Sócrates.
La segunda pregunta pertenece a la ficción añadida y gira alrededor de la muerte del gran filósofo.
Una respuesta desconcertante, que marcará a partir de ese momento, no solo la vida de Querefonte, sino de todos los personajes que participan en esta excelente historia.
Las palabras del Dios Apolo, indican que su muerte será violenta a manos del hombre de la mirada más clara.
Todos conocemos cual fue el final de Sócrates, quizás es una de las muertes más conocida de la historia junto con la de Julio César, pero también deberíais saber, que los oráculos no deben interpretarse al pie de la letra, o que se lo pregunten a Esquilo, que sabe bastante de eso...
Con este pequeño juego de intriga, el autor capta inmediatamente la atención del lector, un suspense que va in crescendo a lo largo de un argumento que avanza siempre de forma lineal, siguiendo de cerca al filósofo, aunque sin concederle el protagonismo absoluto.

Todas esas historias secundarias, que cabalgan entre realidad y ficción, proporcionan los elementos necesarios para conseguir una excelente novela de corte histórico, que además de entretener, sirve para enseñar y para transmitir al lector la sensación, de que todo el argumento en conjunto, pudo haber sucedido tal y como se relata.
Todo esto podría ser una descripción de lo que encontraremos en el argumento, pero no debemos olvidar el marco histórico, diría que excepcional, sobre el que se encuadran todas estas historias, y que se denomina como El siglo de Pericles (Siglo V. a.c)
El siglo que marcó un antes y un después para la ciudad de Atenas, ya que a partir de ese momento llegó su ocaso, por lo tanto, como telón de fondo nos encontramos con las constantes luchas entre Atenas y Esparta; historias de hombres fuertes, curtidos en batallas donde las mujeres tenían muy poco que decir.

El papel de la mujer

En esta obra se nos ofrece un retrato fiel del papel que estaban obligadas a desempeñar esas mujeres, y curiosamente, a pesar de estar atadas de pies y manos, consiguen hacer sombra a los personajes masculinos.
Entre esas mujeres encontramos algunas reales como Jantipa la mujer de Sócrates o Aspasia, la mujer del gran general Pericles, una mujer de formación elevada y cuyas costumbres liberales, habituales en Mileto de donde era originaria, chocaban en exceso con el papel que debía desempeñar la mujer de Atenas y es que, como digo al comienzo, la historia no es tal y como nos la han contado...
Las mujeres en la Grecia Clásica, no tenían tanta libertad como se menciona en algunos libros, incluso habría que hacer distinciones entre mujeres de la misma clase y de distintas ciudades, las atenienses tenían menos derechos que por ejemplo las mujeres de Esparta.

El autor, nos muestra al igual que ya lo hiciera siglos antes Homero, que la antigua Grecia era una sociedad patriarcal, donde las mujeres eran eternas menores de edad, pues no poseían derechos ni jurídicos ni políticos.
Pasaban de estar bajo la tutela paterna a la tutela del marido.
Las aristócratas o en situación privilegiada, podían cultivarse pero hasta una corta edad, después pasaban a estar prácticamente recluidas en casa, y salían en contadas ocasiones y por supuesto, en compañía.
Por ese motivo, es de agradecer que Marcos Chicot, de una oportunidad en su novela a esas mujeres, que quizás la literatura o la sociedad, ha arrinconado en un absurdo ostracismo, y es curioso, porque precisamente la palabra Ostracismo, en la Grecia antigua, era el destierro al que se condenaba a los ciudadanos que se consideraban sospechosos o peligrosos para la ciudad. Así que, puede ser... que las mujeres o su inteligencia, realmente se considerasen peligrosas...

Como podéis comprobar a lo largo del comentario, es una novela muy recomendable que cumple con lo primordial, con lo que yo considero que es el fin de la literatura:
Aprender, disfrutar y sobre todo invitar al lector a descubrir, a no conformarse con lo que nos cuentan.
Es una obra que incita a buscar más información, que despierta en nosotros la curiosidad por una civilización poco retratada.
Pero lo realmente bueno, es que en esta historia donde ficción y realidad se fusionan, ven la luz personajes, voy a hacer mayor hincapié en los ficticios, que perduran en la memoria del lector.

En resumen, una historia de las que no se olvidan.

Para terminar quiero recordaros, que este autor, dona el 10% de lo que obtiene con sus novelas a fundaciones de ayuda a personas con discapacidad, y esa aportación, desgraciadamente, no sería posible sin lectores.


sábado, 4 de marzo de 2017

La pareja de al lado de Shari Lapena

Sinopsis:

La gente es capaz de casi cualquier cosa...

Tu vecina te dijo que preferiría que no llevaras a tu bebé de seis meses a la cena. No es nada personal, simplemente no soporta sus llantos.
Tu marido estaba de acuerdo. Después de todo, vivís en la casa de al lado. Podíais llevaros el monitor infantil y turnaros para pasar a verlo cada media hora.
Tu hija dormía cuando fuiste a comprobar por última vez. Sin embargo, en este momento, mientras subes corriendo las escaleras hasta su habitación envuelta en un absoluto silencio, confirmas que tu peor pesadilla se ha hecho realidad: ha desaparecido.
Nunca antes habías tenido que llamar a la policía. Ahora están en tu casa y quién sabe lo que pueden llegar a descubrir.
¿De qué serías capaz cuando has sobrepasado tus límites?

Opinión:

¿Thriller psicológico o Domestic noir?

Hoy vengo a hablaros de La pareja de al lado, una novela que en muy poco tiempo se ha convertido en bestseller mundial.
Un thriller psicológico o Domestic noir, un subgénero para mí ridículo, con el que ahora quieren bautizar a las historias que muestran el lado más oscuro de vidas aparentemente normales, y del que estoy segura que dará mucho que hablar en los próximos meses a través de los comentarios, tanto de seguidores como de detractores.

Nos encontramos ante la clásica narración Ab ovo; introducción, nudo y desenlace.
Esa desaparición, es el foco de interés desde el que parte esta historia; sensibiliza al lector al tener por protagonista a un niño de corta edad y desde ese punto se inicia una investigación para intentar hallar tanto al responsable como los motivos.

El narrador

La voz narrativa elegida para esta novela es quizás, lo que menos me ha gustado.
Debo reconocer que para este tipo de novelas, un narrador en tercera persona con un conocimiento sin límite, quizás es la elección más acertada, ya que evita la subjetividad que proporcionan los narradores en primera persona, pero no me convence la entonación tan directa que emplea, al igual que en algunas ocasiones, el abuso de frases cortas.
Para narrar, elige un angulo de visión desde el que no se le escapa ningún detalle, salta de un personaje a otro permitiéndonos ver los distintos puntos de vista de cada uno de ellos, pero aun así, esa perspectiva me da la sensación de estar centrada durante demasiado tiempo en Anne, la madre del bebé desaparecido. Eso, sumado a como digo el tono empleado, crea una predisposición hacia ella, además de que en los personajes secundarios no profundiza y quedan bastante planos.

Generadores de intriga

Este narrador omnisciente, llega a entregarnos información que ni los propios personajes conocen. Ese tipo de focalización espectatorial, genera el máximo de intriga y hace que el lector siempre vaya un paso por delante de los personajes, esto puede repercutir de forma negativa en la lectura, ya que en mi caso, descubrí al culpable con bastante antelación...
Los capítulos cortos cargados de giros argumentales, además de agilizar la lectura, también contribuyen a generar tensión, y si a esto le sumamos algunos elementos más como son los secretos, las dudas, la culpabilidad y los remordimientos, creo que tendríamos un thriller lo bastante interesante como para captar nuestra atención durante un par de días, que será lo que nos dure la lectura. 
 
A pesar de todo lo dicho, tanto a favor como en contra, lo que sí hay que hacer, es reconocer el mérito de la autora, porque posee una gran imaginación que no duda en volcar a lo largo de toda la narración.
La recreación de los hechos, la atmósfera conseguida repercute de forma directa en las escenas que resultan del todo verosímiles, aunque debo advertiros que el momento más impactante nos espera al final de la novela, y es que la última escena... creo que es para dejar perplejos hasta al más exigente de los lectores.


viernes, 24 de febrero de 2017

El millonario de Venance Konan

Sinopsis:

Mientras los dos ancianos hablaban, Aladji reflexionaba a toda velocidad. Veía cómo se esfumaban sus sueños de ir a La Meca y casarse con la pequeña Fatoumata. Todo por culpa de esos dos viejos que habían ido a recordarle que el Corán prohíbe los juegos de azar. 

La vida de Aladji, vendedor de corderos e imán en un barrio humilde, da un vuelco cuando su hijo Mohamed gana un premio de la lotería. Se enfrenta entonces a un dilema vital: seguir los preceptos del Corán, y renunciar al premio, o entregarse a los sueños de una vida más fácil. O intentar convencer a todos, también a él mismo, de que las dos vías son compatibles. Solo hace falta una buena capa de retórica. Y poca vergüenza.
Una fábula sobre el dinero y su capacidad de transformar los principios. Un relato sobre los deseos legítimos de una vida mejor en tiempos de crisis y las ambiciones no tan lícitas que se persiguen a cualquier precio.

Opinión:

Venance Konan nos ofrece con esta pequeña fábula, una crítica que nos invita a reflexionar, donde los principios, los sueños y sobre todo el humor se dan la mano.
Narrada en tercera persona, con un estilo sencillo, el narrador muchas veces nos indica a través de su tono, el gran absurdo de la situación relatada.

Aladji es imán en un barrio humilde.
Como buen musulmán, sabe que jugar a la lotería o a cualquier otro juego de azar está prohibido, pero ¿está mal beneficiarse del premio que ha ganado uno de sus hijos? ¿irá eso en contra de los preceptos religiosos?
El gran dilema no tarda en llegar.
Dos de los más respetables ancianos del barrio, le recuerdan cuales deben ser sus obligaciones como imán, y le invitan a renunciar en público al premio.
En ese momento, el orgullo, el estar en entredicho, sumado a la necesidad y los sueños sin cumplir, abren la puerta a una lógica aplastante un poco maquillada, y el arte de persuadir termina aliándose contra las obligaciones morales y las contradicciones muchas veces absurdas de la religión.

El lector al igual que Aladji, se verá perseguido por las dudas y sobre todo, arrastrado en la búsqueda de alguna solución impredecible pero beneficiosa para el protagonista.

Venance Konan a través de pequeñas pinceladas, va creando ante los ojos del lector un pequeño cuadro costumbrista, donde conoceremos como es la vida diaria en el seno de una familia polígama, pero no se detendrá ahí, también ofrece una crítica social y política, donde seremos testigos de esa característica que parece ser un requisito indispensable para gobernar, ya sea en gobiernos del tercer mundo o de países desarrollados, la corrupción.


sábado, 18 de febrero de 2017

El secreto de Gaudlin Hall de John Boyne

Sinopsis:

Después de perder a su anciano padre, la joven Eliza Caine no tiene más opción que aceptar un puesto de institutriz en la mansión de Gaudlin Hall, en Norfolk. Pero lo que debería ser un trabajo digno y sencillo se convierte en una experiencia espeluznante. En cuanto se apea del tren, un par de manos invisibles intentan arrojarla a la vía, y cuando finalmente llega al caserón, los únicos que salen a recibirla son dos niños, Isabella y Eustace, que aparentemente viven solos. Eliza no sabe quién la ha contratado, y una serie de extraños sucesos la convencen de que algo muy grave está ocurriendo en la casa. Es como si una presencia maligna, que parece querer proteger a los pequeños, se manifestara continuamente, por lo que Eliza comprende que deberá desvelar los secretos que Gaudlin Hall guarda celosamente.

Opinión:

Supongo que os sonará el nombre de John Boyne, ya que es autor de varios éxitos mundiales como el Niño con el pijama de rayas, La casa del propósito especial o El ladrón del tiempo.
 
Particularmente hay varios detalles que me sorprenden sobre este autor irlandes.
Uno, es su prosa fluida, que hace que la novela avance sin pausas.
Otro, podría ser la gran diversidad de su obra, porque cada una de ellas se sitúa en un momento de la Historia y las tramas no se asemejan para nada entre sí, una característica poco frecuente en otros autores, cuyas obras parecen calcos unas de otras.
Pero de todas las cosas en las que sobresale este autor, quizás, la que más me llama la atención, es la capacidad para ofrecernos una historia de fantasmas, al más puro estilo clásico.
La recreación del ambiente está cuidado al detalle, lo que influye directamente en unos personajes construidos como debería ser, sin fisuras.
Puedo decir, que en concreto en esta obra, no hay ni una sola nota discordante.

En El secreto de Gaudlin Hall, John Boyne, nos trasporta a la época victoriana, concretamente al año 1867, donde tendremos la oportunidad de conocer nada más comenzar la novela, al escritor Charles Dickens, a cuya obra se hará referencia en numerosas ocasiones a modo de homenaje.

Este relato, narrado íntegramente en primera persona por Eliza, tiene claras reminiscencias de la novela gótica, incluso podría decir, que muchas semejanzas con Otra vuelta de Tuerca de Henry James.

Nada más comenzar a leer, conoceremos de mano de Eliza que los acontecimientos que trata de narrarnos han sucedido tiempo atrás, un detalle que no logra restar ni interés ni suspense a la historia.
Esta joven institutriz de 21 años, acepta un puesto en la localidad inglesa de Norfolk, donde debe hacerse cargo de un par de niños.
Desde el comienzo sentimos empatía por ella, un personaje perseguido por la desgracia pero cuyos valores inalterables, se mantiene intactos incluso en los momentos más siniestros y dramáticos. Terminamos idealizando sin remedio a Eliza, igual que ocurre con los protagonistas de la obra de Dickens, otro de los guiños hacia este autor decimonónico.

La soledad que rodea a la protagonista a lo largo de toda la novela, es uno de los grandes generadores de intriga de esta historia, ya que incrementa la tensión y la sensación de amenaza que se cierne en todo momento sobre ella.
Pero no os vayáis a pensar que al hablar de soledad me estoy refiriendo a que hay pocos personajes que la acompañen a lo largo del relato, porque no es así.
Hay muchos personajes que interactuan con ella, pero las verdades a medias que se cuentan sobre el secreto de la mansión; ese hermetismo que rige a los habitantes de Norfolk tan frecuente en la sociedad de la época o incluso el machismo, que vemos reflejado en muchas situaciones y que llega a considerar determinados hechos paranormales como una consecuencia de la extrema sensibilidad de la mujeres o incluso de la histeria femenina, consiguen que se acreciente esa soledad de la que os hablo.
A todo esto mencionado, hay que añadirle la climatología que cumple un papel esencial; el viento, la intensa y persistente niebla que envuelve Norfolk, el frío que siente la protagonista y que le acompaña como un personaje más o incluso la distancia que separa la mansión del pueblo, son elementos que favorecen el aislamiento y el desamparo del personaje.

El final elegido, sin duda siniestro, es otro de los momentos memorables, al igual que ocurría en la novela de Henry James, el final nos depara otra vuelta de tuerca, dejando al lector literalmente con la boca abierta y en tensión, una tensión sostenida que nos ha acompañado, al igual que a Eliza, a lo largo de toda la narración.

No os voy a decir que nos encontremos ante una novela de mucho miedo, de esas que nos impiden conciliar el sueño, pero es verdad, que este tipo de relatos que narran hechos incapaces de ser comprendidos por la mente humana, sí logran alterarnos un poco o incomodarnos en algunos momentos. Yo reconozco, que ésta, es hasta el momento una de las mejores novelas de fantasmas  que he leído...
Sin lugar a dudas os la recomiendo...