Actualizada 24/03/2017

Saga de Frédéric Poison de Víctor M. Mirete

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lunes, 13 de julio de 2015

Extraños en el tren nocturno de Emily Barr

Sinopsis:

Cuando menos te lo esperas, tu esposa se puede convertir en una extraña.
Dos desconocidos se encuentran en un tren. Solo uno llegará a destino.
Lara Finch vive una mentira. Todo el mundo asume que es feliz en Cornualles, al lado del tranquilo Sam, pero en realidad está desencantada, por lo que acepta sin dudar un trabajo en Londres, ya que representa pasar cinco días fuera de su casa. Durante sus viajes semanales conoce a Guy, con quien inicia un romance secreto. Un viernes, de regreso a Cornualles, Lara desaparece sin dejar rastro, y la Policía sospecha que ha sido asesinada y que han arrojado su cuerpo desde el tren.
Iris, una amiga de Lara, no está convencida de que esta sea la verdad y empieza a investigar por su cuenta. Pronto descubrirá algunos hechos más que sorprendentes en el pasado de Lara, lo que supone el principio de un viaje que la llevará más lejos de lo que nunca había pensado.

Opinión:

No es lo que me esperaba, aunque hay que reconocer que el comienzo era prometedor.

La novela tiene una estructura muy original, está dividida en cuatro partes, prólogo y epílogo, y todas ellas narradas en primera persona por el narrador de turno, el personaje al que se hace mención.

Primera parte, Lara.
Aquí conoceremos en profundidad al personaje de Lara y su vida en Cornualles. Sus miedos, sus ambiciones, sus anhelos más profundos.
En esta parte como es lógico se tienen que proporcionar muchos datos para poner en situación al lector, por lo que el ritmo del relato es bastante lento.

Segunda parte, Iris.
Nos encontramos en el momento en que Lara desaparece. Aquí toma completamente el protagonismo Iris y crea un efecto curioso, porque Lara pasa a ser un personaje secundario al tiempo que aparece un factor fundamental; el suspense.
La narración se vuelve más ágil y el lector logra conectar con el libro.

La tercera parte y la más breve de toda la novela, nos llega en forma de diario y narra un viaje de Lara en 1999.
Este fragmento de la obra es una anacronia orientada hacia el pasado, una retrospección que nos relatará los sucesos más importantes que acontecieron en ese periodo de tiempo. A través de ese diario, en el cual Lara desahogó sus sentimientos, entenderemos algunos de los miedos que la persiguen en la actualidad, recuerdos que terminan convirtiéndose en obsesión.

La cuarta parte tiene como protagonistas tanto a Lara como a Iris. Los capítulos de ambas se van sucediendo y la trama se desarrolla por completo en Tailandia.

La historia como he dicho anteriormente, consta de cuatro partes bien diferenciadas aunque podemos considerar que al efecto, realmente son tres.
Lara (Inicio), Iris (Nudo o desarrollo) y los acontecimientos actuales en Tailandia (Desenlace). Como podéis ver una estructura bastante clásica.

A simple vista, podríamos pensar erróneamente, que esta obra tiene algo en común con la magnífica novela de Patricia Highsmith, Extraños en un tren y que luego llevó al cine con éxito, Alfred Hitchcok.
Ésta historia, está escrita sobre un arquetipo argumental, el de un asesinato o desaparición en un tren, por lo tanto, los detalles en común se limitan únicamente al escenario y a reminiscencias al título de Highsmith.

Evocaciones a Hitchcok, es cierto que las hay...
El Cliffhanger, ese recurso que tanto usaba el director, está constantemente presente en esta novela junto con los personajes estereotipo; individuos que siempre ocultan algo y a los cuales les persigue un pasado tormentoso.

Aun así a la novela le falla algo y es el tramo final que se desarrolla en Tailandia, lo que correspondería al desenlace.
Las reacciones de los personajes involucrados en esta parte no resultan creíbles, no convencen...
El escenario elegido para terminar la obra podría haber sido perfectamente Londres, sin necesidad de hacer un viaje sin sentido, un vano intento de dar un nuevo giro a la trama.

Resumiendo...
El libro, hasta llegar a este punto, había ido reforzando, aunque lentamente, la intriga y la tensión.
La tercera parte, el diario de Lara, había servido para esclarecer algunos hechos y provocar en el lector una espera impaciente e ilusionada de un final que aún estaba por llegar...
La atmósfera creada, ese juego entre los acontecimientos del pasado de Lara, que desconocíamos; la actualidad, con esa vida aburrida que llevaba y un futuro que deducíamos que iba a cambiar, eran suficientes recursos para obtener una historia de intriga, que destacase sobre el resto de novelas del género.

El problema es que el planteamiento elegido para el desenlace no es el acertado, los giros por los que se ha optado, no logran mantener el interés del lector. Es una masa, como un pegote que se pone de relleno a toda prisa, sin molestarse en pulir.
Al final, Lara se convierte en un personaje secundario, con una caracterización ambigua que no aporta nada más que confusión al lector.



lunes, 6 de julio de 2015

La chica del tren de Paula Hawkins

Sinopsis:

¿Estabas en el tren de las 8.04? ¿Viste algo sospechoso?
Rachel, sí.
Rachel toma siempre el tren de las 8.04 h. Cada mañana lo mismo: el mismo paisaje, las mismas casas… y la misma parada en la señal roja. Son solo unos segundos, pero le permiten observar a una pareja desayunando tranquilamente en su terraza. Siente que los conoce y se inventa unos nombres para ellos: Jess y Jason. Su vida es perfecta, no como la suya. Pero un día ve algo. Sucede muy deprisa, pero es suficiente. ¿Y si Jess y Jason no son tan felices como ella cree? ¿Y si nada es lo que parece?
Tú no la conoces. Ella a ti, sí.

Opinión:

Alcoholismo, inseguridad, soledad, dependencia, pesimismo, dudas, mentiras, paranoia... son algunos de los cimientos sobre los que se construye esta novela inquietante.
Otro pilar importante son los personajes femeninos. El peso de la obra recae exclusivamente sobre ellos. Los masculinos... desempeñan un papel secundario, aunque aportan coherencia y complementan la trama.

La historia nos llega a través de tres narradores.
Rachel, Megan y Anna.
Cada una de ellas cuenta con su propio hilo narrativo, en primera persona, mediante el cual iremos conociendo a modo de diario la historia. Sobra decir por tanto, que sus versiones serán totalmente subjetivas.

Como protagonista, Rachel será con quien primero entraremos en contacto.
Comienza a relatarnos en Julio del 2013. A continuación, se incorporará a la narración Megan y ya una vez centrados en el argumento, lo hará Anna.
Debo aclarar que los sucesos ocurren de forma correlativa, solo en las voces de Rachel y Anna.
La narración de Megan, es preactiva; un racconto, se remonta un poco más atrás en el tiempo, al 2012, y va progresando lentamente de forma lineal, hasta terminar unos días después de donde ha comenzado Rachel a relatar. De esta forma podemos ir rellenando los huecos alrededor del suceso principal.

Rachel es una mujer divorciada y alcohólica que pasa sus días fingiendo que va a Londres a trabajar.
Los vacíos en la memoria a consecuencia del alcohol, las dudas que conllevan esas lagunas, la falta de control, nos avisan desde el principio, que si ella no puede fiarse de sí misma, nosotros tampoco deberíamos creer todo lo que nos cuenta.
Deberemos ir analizando los datos que se nos proporcionan en las tres narraciones, cotejando y extrayendo los que consideramos fiables. Cada una de ellas nos contará su propia versión de los hechos, con lo cual, se multiplican los enfoques y genera más suspense.

Dos refranes van perfectos para describir esta novela:
Las apariencias engañan.
y 
Si no lo veo no lo creo.

El principal recurso para generar y mantener la intriga en esta obra es el uso de elipsis narrativas.
La narración nos llega de forma fragmentada, porque cada personaje nos va contando su parte de la historia. La autora emplea las elipsis, es decir, suprime de forma consciente algunos datos para que el lector haga sus propias cábalas. Esos datos que se omiten, pero que el lector va averiguando o que cree intuir, aumentan la sensación de misterio unidos al uso de otra figura, el Cliffhanger. En el punto álgido de la narración, cuando vamos a obtener algún dato de relevancia, Paula Hawkins cambia de personaje, manteniendo en vilo al lector. 

Otro recurso a tener en cuenta es la descripción de las tres protagonistas.
Según avanza la historia y vamos obteniendo más información sobre ellas, vemos la evolución que van sufriendo los personajes, tanto emocionalmente como en su personalidad. 
Sus complejos; sus miedos; sus defectos; se van agravando y al mismo tiempo aumentan en número. Sus pensamientos se vuelven más paranoicos; retorcidos, sus reacciones más imprevisibles y el pasado de cada una no hace más que complicar el presente.

Pero todo hay que decirlo, a mitad de la novela se aprecia un ligero cambio de ritmo, parece que va a decaer pero la autora logra superarlo aportando nuevos giros.
Ya en la recta final averiguaremos el desenlace pero incluso así, es un thriller psicológico muy recomendable. 

lunes, 29 de junio de 2015

El mal camino de Mikel Santiago

Sinopsis:

Mikel Santiago se consagra definitivamente como un maestro de la intriga con su segunda novela, aún más adictiva y llena de suspense que la anterior.

En una carretera rural del sur de Francia, un hombre surge de la oscuridad y desencadena una serie de extraños acontecimientos, convirtiendo en una pesadilla las vidas del escritor Bert Amandale y su amigo Chucks Basil, una estrella de rock en horas bajas.

Santiago se sirve de un escenario idílico e inquietante, en el corazón de la Provenza, para atraparnos en una historia que se lee compulsivamente y en la que late, de fondo, el destino de unos personajes marcados por sus errores.

Opinión:

Cuando un autor triunfa como  ya lo hizo Mikel Santiago con La última noche en Tremore Beach, el siguiente libro se espera con ansia, al mismo tiempo que con angustia.
¿Y si ha tomado el mal camino, perdiendo ese toque especial que nos cautivó?

Pues bien, los seguidores del Thriller o del género de suspense, estamos de enhorabuena.
Tras leer esta nueva obra puedo deciros, que al igual que me ocurrió con su ópera prima, he vuelto a caer rendida ante la elegancia y el misterio con que maneja un argumento de apariencia sencilla, Mikel Santiago.

Este autor ha encontrado la combinación idónea para convertir sus novelas en grandes Bestsellers.
No estamos hablando de una fórmula secreta, los ingredientes están a la mano de cualquiera y los amantes del thriller los conocemos bien.
La fórmula magistral debe mantener la tensión constante a lo largo de toda la obra, pero invitándonos a participar.
Generar las suficientes expectativas para capturar nuestro interés como lectores y que el texto esté sembrado de algunos elementos sorpresa, para que no nos resulte tedioso. Tampoco hay que abusar de ésto último, hay que dosificar la información e incluso silenciar algunos datos, para que el ritmo del relato se acelere en algunos momentos.
Los personajes creíbles, bien estructurados y un final que respalde al argumento.

En esta nueva historia, Mikel Santiago vuelve a hacer uso de un narrador en primera persona, el protagonista.
De esta forma consigue una narración muy personal, directa y el lector se involucra en la trama.
La intriga se siembra desde el primer capítulo y ya será un ingrediente constante en todo el argumento.

Bert Amandale, el protagonista, se encuentra pasando una temporada acompañado de su familia en la Provenza. Su amigo Chucks, un imán para las desgracias, sufre un extraño accidente y a partir de ahí, la novela se convierte en un thriller trepidante.
Lo que narra Chucks, empieza a parecer la típica paranoia de alguien que se va desequilibrando por momentos.
En ese momento el lector empieza a dudar de los personajes y de los sucesos. El problema surge cuando la paranoia salta de un personaje a otro y empieza a afectar también al protagonista. Estas dudas tambien se asientan en nosotros, reforzandola inquietud y el suspense, dos elementos que van unidos a nuestra curiosidad.

Ambos personajes, están perseguidos por un pasado problemático.
Ese es otro generador importante de intriga. A través de recuerdos que nos irá relatando Bert, conoceremos como los conflictos les persiguen desde el pasado.

Para ayudar a mantener el ritmo narrativo, están el resto de personajes secundarios. Unos, como es lógico, toman mayor protagonismo que el resto o destacan un poco más. Todos estos personajes cumplen su función a la perfección. En el caso de esta novela generan un ambiente de misterio y tensión, todas sus acciones parece que están destinadas a orquestar un complot alrededor del protagonista.

El escenario elegido también es un buen recurso. La Provenza y esos pueblecitos rodeados de bosques; carreteras comarcales; casitas solitarias, tranquilas separadas de la civilización; todas esas descripciones ayudan a prolongar la dosis de suspense en algunas de las escenas narradas. Mikel Santiago en esos momentos tensa el hilo de la trama al límite y el lector termina cumpliendo el papel de receptor y sintiendo la tensión que experimenta el protagonista.

La narración ágil y fluida invita al lector a no hacer grandes pausas en la lectura. No encuentras el momento de parar. Quieres terminar el libro cuanto antes para conocer el desenlace y averiguar la verdad que se oculta tras los acontecimientos narrados.
Lamentablemente, el final llega...
La historia se evapora de tus manos en dos días y ya solo nos queda contar el tiempo hasta el lanzamiento de la próxima novela de Mikel Santiago.

martes, 23 de junio de 2015

El secreto de Vesalio de Jordi Llobregat

Sinopsis:

Barcelona, mayo de 1888. A pocos días de inaugurarse la primera Exposición Universal del país, aparecen los cuerpos horriblemente mutilados de varias muchachas. Sus heridas recuerdan a una antigua maldición de la ciudad largo tiempo olvidada.
Daniel Amat, joven profesor residente en Oxford, recibe la noticia de que su padre ha muerto, lo que le obliga a volver a Barcelona después de años de ausencia. A partir de ese momento, se verá arrastrado a la persecución de un despiadado asesino mientras se enfrenta a las consecuencias de su propio pasado.
Bernat Fleixa, reportero del Correo de Barcelona, cuyo único interés es conseguir una noticia que le haga famoso, y Pau Gilbert, un enigmático estudiante de medicina que oculta un secreto, se unirán a Amat en busca de un antiguo manuscrito anatómico que puede cambiar la historia del conocimiento y que resulta ser el principal objetivo del asesino.
Secretos, traiciones y pasiones prohibidas en la Barcelona convulsa y fascinante de finales de siglo XIX, donde nada es lo que parece, ni nadie está a salvo del pasado.
 
Opinión:

Siempre he pensado que un buen libro es mucho más que solo un buen argumento.
Hay diversos factores que consiguen que esta obra vaya a pasar a mi lista de los mejores libros que he leído, y por lo tanto, de los más recomendados.
Esos detalles de los que os hablo consiguen que se mantenga la intriga y el suspense a lo largo de toda la novela, impidiendo que la trama decaiga.
Voy a intentar indicaros que es lo que bajo mi parecer, hace de esta novela un libro imprescindible.

 1. La atmósfera, la ambientación y el escenario.

Si la obra está bien ambientada, es un punto que juega a favor.
La trama se sitúa en una época en concreto, en 1888. Si fallase la ambientación, no nos resultaría creíble el resto del argumento. 
Las novelas que se centran en periodos de la Historia concretos, deben añadir obligatoriamente descripciones que transporten al lector, al momento citado. 
Los muebles, los trajes, las calles, los olores... todas esas sensaciones que nos transmiten los escenarios descritos, pasan a ser detalles primordiales para que la narración resulte veraz.
En este libro, la armonía a la hora de combinar todas estas piezas, es lo que logra generar ese clima decadente que emana de algunas de las escenas y que logra embaucar al lector.  

2. Narración Ab ovo.

En otras palabras, el relato sigue un orden lineal a la hora de narrar los acontecimientos. 
Esto hace que la lectura se vuelva ágil, sin los comunes saltos hacía atrás y hacia adelante, donde el lector corre el riesgo de quedar atrapado en el tiempo y por lo tanto, descolgado de la lectura. 
El autor para narrarnos algunos sucesos ocurridos con anterioridad se vale de los personajes que se encargan de contárnoslos. Así de sencillo...

3. El tiempo.

Hay una particularidad que afecta tanto a la narración como al siguiente tema que es la intriga. 
Desde el comienzo aunque avanzamos por la trama de forma lineal también comienza una cuenta atrás. Me explico...
La novela está dividida en varias partes y en cada una de ellas se nos irá indicando los días que restan para la inauguración de la Exposición Universal de 1888, en Barcelona.
El tiempo en esta historia, es otro indicador y productor de suspense más. Tenemos constancia en todo momento de que la cuenta atrás, será otro recurso importante para el desarrollo de la obra, solo nos queda averiguar si la cuenta terminará siendo a favor o en contra de los personajes.

4. La intriga.

Jordi Llobregat siembra la intriga desde el principio y va dosificándola, manteniendo la tensión narrativa a lo largo de toda la obra. 
Los giros o vueltas de tuerca son constantes, por lo que el lector no se aburre en ningún momento. Se mantiene alerta intentando averiguar quien o quienes son los malos de esta novela y creo que la búsqueda del lector a ese respecto, es infructuosa. porque el final sorprende...

5. Los personajes.

Esta obra se sostiene por un elenco excelente de personajes.
El lenguaje utilizado por cada uno de ellos, se adecua a su personalidad, posición y su registro.

Tenemos varios grupos de personajes.
El protagonista. Daniel Amat un joven profesor que vuelve a Barcelona para el entierro de su padre.
Personajes principales. Bernat Fleixa, un reportero y Pau Gilbert, un estudiante de medicina.
A estos personajes hay que añadir otros de vital importancia para esta obra, que no voy a nombrar. Unos son personajes incidentales. Aparecen en la novela de forma puntual, pero tienen su protagonismo en algún momento de la historia. Otros por el contrario son, aunque secundarios, imprescindibles para el desarrollo de la trama.
Cada uno de los personajes principales tiene su antagonista o némesis, por lo que el aburrimiento queda totalmente desterrado de la obra.

Otra particularidad, los personajes son dinámicos, van evolucionando, se transforman gracias a las vivencias que van experimentando y esto afecta de forma directa a la intriga, porque en ningún momento esperas sus reacciones.

6. Vesalio.

Hay otro personaje que he dejado al margen. Andres Vesalio.
Aunque no entra en escena, es un personaje que está en todo momento presente en esta obra. 
Pero... ¿Quién era Vesalio?
Andries Van Wesel o Andreas Vesalius, fue un médico que acompaño a Carlos V y a Felipe II en sus campañas. Ese fue el motivo de que obtuviese grandes conocimientos en cirugía, lo que le llevó a ser autor de varios libros sobre anatomía.
Lo que más puede llamar la atención y que crea un gran misterio desde la portada de esta novela, es la leyenda que se creo entorno a la figura del famoso médico. 
Según dicen, la Santa Inquisición condenó a morir en la hoguera a Vesalio. 
Felipe II conmutó esa pena a cambio de que peregrinase a tierra santa... pero lo importante como en la mayoría de las historias, es el motivo. 
Hacer una autopsia, aunque fuese a un aristócrata español, no es que estuviese muy bien visto por la Inquisición... pero bueno, haciendo la vista gorda hasta aquí todo podría resultar normal.
El mayor problema surgió, al comprobar que el supuesto muerto, no lo estaba tanto... Pero no os alarméis, porque esto parece que tan solo es parte de la "leyenda".

7. El narrador. 

De su habilidad depende que se despierte nuestro interés por el relato. El narrador, es con quien el lector tiene el primer contacto. 
Si el tipo de narrador elegido no fuese el correcto, si no fuese creíble lo que nos cuenta, si utilizase un lenguaje inapropiado, si su narración no fuese fluida ni interesante, terminaría aburriendo al lector. 

Aquí tenemos un narrador que relata los hechos en tercera persona y que desempeña el papel de intermediario. 
Nos muestra la historia al detalle pero se mantiene alejado, guardando las distancias. 
No interactúa ni con los personajes ni con el lector. 
No sugiere, ni hace aportaciones personales. Se limita únicamente a relatar los hechos según van sucediendo, respetando en todo momento el punto de vista de cada uno de los personajes. 
No pone ni una palabra de más a la narración, ni la omite. Es el narrador perfecto. 
El narrador por lo tanto en esta obra, es el responsable de todos los puntos que os he citado anteriormente. 
Es el encargado de describir y de que resulte real la ambientación, de guiarnos por la narración, y de presentar y contar lo que hacen los personajes de forma verosímil.

Nos encontramos en Barcelona en 1888, cuando la ciudad está a punto de celebrar la Exposición Universal.
El autor a través del narrador nos transporta a una ciudad que tiene rasgos en común con el Londres Victoriano. 
Un ambiente oscuro, lóbrego y claustrofóbico, donde aparecerá un personaje oscuro o leyenda negra,  incluso más temida que Jack el destripador.

Todos estos ingredientes forman el cóctel perfecto. Es una novela que no debéis dejar pasar, porque tenéis el entretenimiento asegurado.
Para terminar cabe destacar que todo buen libro, se vende también por su portada y la elegida por la editorial destaca por lo atrayente y enigmática que resulta.

Parafraseando a Vesalio solo me queda decir que:

Sólo a través del ingenio puede el hombre vivir eternamente.


El escritor Jordi Llobregat desde luego ese lema lo ha cumplido a la perfección con su Ópera prima.




miércoles, 25 de marzo de 2015

A las ocho en el Novelty de Carlos Díaz Domínguez

Sinopsis:

Un tesoro perdido.
Un antiguo y poderoso dirigente del KGB ciegamente obsesionado por poseerlo.
Leonor Cortés, anticuaria salmantina afincada en San Juan de Luz, recibe de Anatoli Boychenko, un magnate ruso sin escrúpulos, el inquietante encargo de localizar el tesoro que Manuel Godoy escondió antes de perder todo en el Motín de Aranjuez, y que todavía permanece oculto.
La investigación pondrá en inminente peligro la vida de Leonor. Sola y atemorizada, tendrá que buscar en su pasado a la única persona en quien poder confiar.
Pero el Estado español teme que este asunto atente contra la historia de la Corona, y está decidido a impedirlo a toda costa...

Opinión:

Nos encontramos ante un thriller con tintes históricos.
El libro tiene varios hilos argumentales, varias tramas simultáneas que giran alrededor de un personaje principal, Leonor Cortés, y sobre el que recae todo el peso de la historia.
Todos los hilos evolucionan de forma lineal y paralela y se van entrelazando unos con otros.

Sobre la parte histórica, debo decir que me ha resultado escasa.
Quiero aclarar que esto no es un error que se pueda achacar al autor. Queda bien claro en la sinopsis, que la historia es la búsqueda de un tesoro perdido, la culpa es mía, ya que comencé a leer la novela pensando que un hecho histórico como el Motín de Aranjuez y personajes como Godoy, Carlos IV o Fernando VII, que daban para profundizar mucho más, tendrían mayor protagonismo.

Al margen de eso, sí debo advertiros que es una novela de ficción.
El argumento y algunas de las hipótesis que se barajan en torno a los personajes históricos, podrían haber ocurrido perfectamente, pero como digo... es solo ficción. Nada más y nada menos, que una historia extraída de la imaginación de su autor, algo por cierto, digno de alabar.
Aunque eso sí, os aseguró que siembra la duda y os veréis intentando encontrar parecidos entre los retratos de Carlos IV y Fernando VII.

Y aquí es cuando llegan los peros...
Personalmente a mí, la novela, no me ha llegado a convencer del todo. He encontrado tantas cosas positivas como negativas, por ese motivo me gustaría que no os dejaseis influenciar por mí opinión. Si os llama la atención esta obra, adelante con ella. Siempre es bueno dejarse aconsejar, pero también es importante que la última palabra antes de elegir lectura la tengáis vosotros.

¿Como transcurrirían los acontecimientos en El conde de Montecristo si Edmond Dantes no se hubiese encontrado con el Abate Faria? o ¿Si D'Artagnan no se hubiese cruzado de forma accidental con cada uno de los famosos mosqueteros, un hecho que curiosamente le llevó a citarse con los tres para batirse en duelo?
Estos ejemplos, que creo recordar que ya os los he mencionado anteriormente en alguna otra reseña, generan cierta ansiedad al lector, por averiguar cual sera su conclusión, y normalmente, son la base sobre la que se construyen esas narraciones.
La literatura está cargada de coincidencias, el problema surge, cuando en un libro toda la trama o gran parte del argumento, contiene un exceso de casualidades enlazadas, que consiguen lo opuesto. El lector ya no se sorprende, simplemente se vuelve incrédulo, ante los acontecimientos. Eso es lo que he encontrado de negativo en esta historia. Las casualidades acontecen con demasiada frecuencia.

Los personajes tampoco han sido lo que yo esperaba. Quizás en ellos he encontrado demasiados clichés.
Los Rusos, todos sin excepción: fríos, calculadores y expertos manipuladores, sin el menor atisbo de humanidad. A ninguno le tiembla la mano a la hora de mandar a alguien al otro barrio.
Y mientras, los españoles parece que vamos por el mundo como clones de Paco Martínez Soria. No nos enteramos de nada, normal que luego no nos tomen muy en serio.
La relación entre Leonor y Enrique, la forma de actuar de ambos, me parece exagerada y podría decir que cogida por los pelos. No quiero meter ningún Spoiler, pero aquí de nuevo entrarían en juego las casualidades.
Antes de dejar de lado a los personajes, quiero hacer mención de uno que me ha parecido redondo y que hubiese merecido tener una actuación mayor, Don Servando y como contrapunto su criada, Restituta. Merecería la pena tener una novela con estos dos personajes como protagonistas...

El argumento en general me ha gustado, es original. Es una novela con mucha acción desde el principio, que se lee con facilidad y aporta algunos datos históricos bastante interesantes. Una obra que despierta nuestra curiosidad y invita a buscar más sobre la época que se cita y sobre todo, a profundizar en algunos personajes como Godoy o la relación entre Carlos IV y Maria Luisa de Parma o Fernando VII.


viernes, 16 de enero de 2015

El trono de Dios de Antonio Manuel Infantes

Sinopsis:

Cuando un Papa agoniza peligran dos milenios de la doctrina de una de las instituciones más longevas de la historia de la humanidad. La continuidad de la misma se dirime entre los muros de uno de los estados más pequeños del mundo pero a la vez más poderoso, bajo la protección del Servicio Vaticano de Seguridad y la expectación de los gobiernos más influyentes. Un extraño grabado en un trozo de tela ligará el destino de la Orden de los Caballeros de Colón al cambio del cetro del poder de la Iglesia Católica, iniciando así un trepidante viaje a través del misticismo de las ancestrales sociedades secretas surgidas tras las violentas discrepancias del monje humanista Barlaam di Seminara, también conocido como “el Calabrés”, durante el Concilio de Constantinopla en el año 1341, y la evolución del grupo escindido de los dictados de la Iglesia de Bizancio a lo largo de los siguientes quinientos años, sumando a sus filas nuevos adeptos entre los que se encontraban importantes personajes de la sociedad de la época, atraídos por las ciencias ocultas, la astrología y la magia.

Opinión:

De nuevo un Thriller es protagonista de este blog. Aunque también es cierto, que podría catalogarse dentro de otros géneros, ya que mezcla casi a partes iguales, novela histórica, ficción e intriga.
Este libro del que os voy a hablar me fue enviado por su autor, Antonio Manuel Infantes, y aprovecho esta oportunidad, para darle de nuevo las gracias.

Como ya sabréis por experiencia propia, llegan a nuestras manos libros de todo tipo. Hay algunos que nos atrapan desde las primeras páginas, como es el caso de éste, y otros que lamentablemente al terminarlos, vemos que no nos han aportado nada, los hemos leído sin más.

Cuando comencé con esta novela no hacia más que recordar otros bestsellers de este género. Por ser más directa, me estoy refiriendo a los que de forma insistente nos recomiendan siempre de Dan Brown, El código da vinci y Angeles y demonios. Pero una vez terminado El trono de Dios veo que las similitudes son mínimas, superando esta última con creces la calidad tanto del argumento, como literaria.

Las obras de Dan Brown, pese a las buenas críticas que tienen, me parecieron típicos Bestsellers. Historias entretenidas que se leen con facilidad, a las que se le da mucho bombo por parte de las editoriales. Pero al margen de eso, no encontré en ellas nada que las convirtiese en excepcionales.
Si os decidís a leer esta novela, El trono de Dios, veréis que es como una partida de ajedrez contrarreloj y resulta bastante didáctica por los datos que aporta su autor.
Esta obra nos hace pensar desde el principio. El lector se ve involucrado en una trama que le obliga a pasar las hojas, intentando discernir cuales de los personajes son los buenos y cuales los malos. Pero no solo eso, también intentaremos averiguar la identidad real que se esconde tras algunos pseudónimos.

De los personajes podría decir muchas cosas. Lo principal, es que todos están excelentemente definidos, incluso cuando se trata de describir tópicos.
Sobre los personajes principales, yo destacaría únicamente a dos.
Tenemos al padre O'Connor, (me lo imaginé como el protagonista de la serie El Mentalista, Simon Baker con la actitud de Richard Chamberlain en El pájaro espino y el pasado algo turbio de Sean Bean, en la película Juego de patriotas), encargado de realizar ciertos trabajos "delicados" para la Santa Sede.
Perspicaz, con un fino olfato para los enigmas, algo así como el padre Brown, el personaje creado por Chesterton, (curiosamente Chesterton se inspiró en un sacerdote real, que también se apellidaba O'Connor).
Así que el nombre no podría estar mejor elegido. Sumemos a este detalle que el nombre de nuestro protagonista es Patrick en honor del patrón Irlandés, damos por hecho que tiene unos buenos padrinos y que todo lo que emprenda tendrá un buen fin... Analizándolo detenidamente es de esos personajes ideales para crear una saga entorno a él.

Pero continuemos sin elucubrar y vayamos al otro protagonista...

Para que la historia funcione, el padre O'Connor tenía que tener su antagonista y éste estar evidentemente a su altura.
Aquí aparece un antihéroe que actúa bajo el pseudónimo de Asmodeo y que por supuesto, no nos defraudará (ya con ese nombre tenemos un indicio de lo que será su maquiavélica actitud a lo largo de la historia).
Asmodeus, Asmodai, Sydonai, Chammadai, Asmodaeus, es el nombre de un demonio que aparece en el libro de Tobías en el canon católico.
Para que os suene más, Asmodeus/Samael es el nombre que se le da al Demonio tras tentar a Eva... También se le conoce porque es el demonio que mata a los siete maridos de Sarah, la hija de Raquel, hasta que esta por fin se promete con Tobías y el arcángel Rafael les echa una manita...
Pero sobre este personaje, que resulta de lo más interesante, descubriréis más, si lo leéis.
Sobre Asmodeo, también puedo decir que me recuerda mucho a otros personajes oscuros de novela, el primero que me viene a la cabeza es el profesor Moriarty, archienemigo de Sherlock Holmes...

Me llamó la atención que los números también tienen su lugar en la narración, ya que estarán presentes con toda la simbología que la iglesia Católica les otorga. Pero esta parte la dejo a vuestra libre interpretación.

Y ahora cambiemos de tema, a ver si logro sembrar más interés en vosotros...

Todos nos hemos preguntado en alguna ocasión ¿Qué se esconde tras las puertas del Vaticano?
En esta historia tenéis una respuesta que podría ser aproximada.
Puede que lo narrado no sea cierto, no olvidemos que es una novela de ficción, pero no me negaréis que esa incógnita no aporta cierta atracción a la lectura.
Intrigas Vaticanas, Sociedades secretas, asesinatos... Son temas que nos atraen a los lectores de thriller/intriga/ficción, como a un imán.

Terminando...

Esta es la Opera prima de este autor y os aseguro que os va a gustar.
Tiene lo esencial, lo que todo lector busca, y es que va dosificando las sorpresas a lo largo de la narración.
También cumple con el objetivo primordial de cualquier autor, atraparnos hasta el final para sorprendernos con un desenlace totalmente inesperado. En ese momento conoceremos la identidad real de Asmodeo y de quien le da las órdenes.

Nosotros como ávidos lectores, podemos intuir en algún momento quien mueve los hilos, tener una pequeña corazonada sobre un determinado personaje, pero como os digo, a ciencia cierta no lo sabremos hasta el final (me pasé toda la lectura acusando a cada uno de los personajes que salen, aunque solo aparezcan citados de refilón.
Entono el mea culpa y confieso: ni el pobre Juan Pablo II se libró de la sospecha).

Una novela amena, didáctica, curiosa y sobre todo cargada de intriga.

PD.


Ya está disponible la nueva edición de esta novela completamente revisada y con nueva portada.

El trono de Dios (Solium Dei)


viernes, 9 de enero de 2015

La noche del destripador de Robert Bloch

Sinopsis:

Durante cien años, el símbolo más terrible de la muerte tenebrosa ha sido Jack el Destripador. En esta obra se trata de desvelar el misterio que rodeaba su figura. ¿Quién fue Jack el Destripador? ¿Sería acaso el Duque de Clarence? ¿Un médico perversamente especializado en anatomía? ¿Un policía? Desde que el malvado Destripador aterrorizó a las prostitutas del Londres victoriano, la identidad del asesino ha continuado siendo un misterio. En esta nueva escalofriante novela de suspense, el maestro de lo macabro, Robert Bloch, propone una solución absolutamente inédita, tan chocante e ingeniosa como la conclusión de su clásica Psicosis. Introduciendo en el relato figuras victorianas, tan notables como Arthur Conan Doyle, George Bernard Shaw y el Hombre Elefante, La noche del Destripador es un historia aterradora en la que un joven médico norteamericano, Mark Robinson, y un detective londinense que siguen la pista al Destripador, se encuentran atrapados en una sala de espejos en donde la sospecha se mueve con rapidez, inesperadamente, de una persona a otra. La investigación de Mark se convierte en una carrera desesperada para salvar la vida de la mujer que ama, y lo lleva a colocarse cara a cara con el Destripador, no por vez primera, pero sí quizá por última...

Opinión

Se ha escrito mucho sobre el personaje de Jack el destripador.
Es uno de esos personajes que han pasado a la historia más que por los sanguinarios asesinatos que cometió, por la leyenda que surgió alrededor de su figura.
Si se hubiese descubierto su identidad, sería simplemente otro asesino más en serie, brutal, de mente fría y perversa.
Pero desde el primer momento hubo numerosas especulaciones sobre quién podría ser el asesino de Whitechapel lo cual añadió más morbo a los crímenes.
Se dijo que podría ser el nieto de la reina Victoria -el duque de Clarence-, e incluso su médico personal. También se especuló sobre la posibilidad de que fuese el actor Richard Mansfield, alguien de renombre en la época y que estaba en Londres representando la obra de Jeckyll y Hyde...
Pero lo extraño de todos estos sucesos, es que tras cometerse el asesinato de cinco prostitutas en el East End en 1888, el asesino se detuvo y desapareció sin dejar rastro.

El asesino pudo ser un médico, un barbero o un matarife, por los conocimientos de anatomía que poseía.
¿Pudo morir en alguna reyerta y por ese motivo dejó de matar? Posiblemente...
¿Pudo ser detenido por la policía por otros delitos? Probablemente...
Pero también pudo cansarse de reírse de la policía y ver como corrían de un lado a otro dando palos de ciego, mientras recibían sus burlas a través de cartas...
Todas estas hipótesis se han barajado a lo largo de la historia y seguirán surgiendo nuevas con el paso de los años. También podría ser ¿Por qué no? Una forma cruel de llamar la atención de las autoridades hacia una zona donde abundaban los maleantes y gente de mal vivir, que destacaba por la ausencia policial...

La última noticia que tenemos sobre el personaje que tratamos, es la que salió publicada a mediados del año pasado.
Resumiéndolo un poco:
En el chal de una de las víctimas, Catherine Eddowes y que aun se conserva, se han realizado recientemente pruebas de ADN. Entre los sospechosos que detuvo la policía, estaba Aaron Kosminski. Un peluquero polaco que según las anotaciones del responsable de la investigación le señalaba, como "probable esquizofrénico paranoico con alucinaciones auditivas..."
Actualmente, han contactado con una descendiente británica de la hermana de Kosminski y al realizarle las pruebas dieron en la primera una coincidencia del 99,2 % y en la segunda un 100%.

¿Por qué dejó de asesinar? Según dicen, porque las autoridades le pusieron bajo vigilancia constante y posteriormente, fue ingresado en un centro psiquiátrico.

¿Será verdad o simplemente otra coincidencia más? Eso es algo que nunca sabremos.
A mí particularmente, el hallar restos de ADN en las ropas de una prostituta de la época, es lo que menos me sorprende y más, si Aaron Kosminski las frecuentaba... Únicamente con esa prueba no se puede asegurar que él, se tratase del sanguinario Jack.
El caso es que la leyenda resurge de nuevo con más fuerza y he visto el momento idóneo de leer algunos libros que tratan sobre este asesino.
Dicen que Robert Bloch era un mago del terror y del suspense, como ya demostró en su obra "Psicosis". Otro motivo más para leer este libro "La noche del destripador".

Sobre su forma de narrar puedo decir que es magnífica. Consigue transportar al lector a la Inglaterra de finales del S. XIX a través de las detalladas descripciones. ¡atentos! porque detallado no significa extenso.
El lector siente como la humedad y el frío se cuela entre la ropa. Nota angustia al deslizarse entre las callejuelas oscuras de Whitechapel  cubiertas por la espesa niebla. Ve la miseria, el hambre y la pobreza con la que convivían las clases menos favorecidas.
Todo esto lo experimentamos gracias a un narrador omnisciente al que no se le escapa ni el más mínimo detalle.

Los capítulos son breves y prácticamente son cuatro los personajes principales. Esto aporta fluidez a la lectura, ya que el lector no se pierde entre numerosos personajes. En este párrafo también debería señalar que los personajes de ficción se mezclan con los reales y prácticamente no vemos el límite entre unos y otros.

Otro detalle a destacar, es que a partir del capítulo cuarto, la narración comienza con unos breves apuntes sobre las distintas formas de tortura que tuvieron lugar a lo largo de la historia.

Pero esta obra basada en Jack el destripador y narrada entre nieblas del Londres victoriano, también tiene sus luces y sus sombras...
Veremos en momentos puntuales a personajes como el ya citado Richard Mansfield, Arthur Conan Doyle, Oscar Wilde o al hombre elefante. Aquí debo puntualizar que pasan por la historia sin pena ni gloria... ya que no aportan nada interesante a la trama. Me han parecido un simple relleno...

Otra sombra para mí ha sido la forma de concluir la novela...

Aunque sabemos que es una obra de ficción, al autor se le escapa el final de las manos. El asesino elegido por Robert Bloch deja un poco descolocado al lector, por mucho que intente darle lógica a los sucesos. Quizás si los hechos no hubiesen girado entorno a Jack el destripador habría sido un buen final y ahora estaría hablando maravillas de ella. La historia aunque de ficción habría resultado creíble e incluso original.

Quitando estas pequeñas pegas, el libro me ha resultado entretenido. Al fin y al cabo era lo que buscaba, no he pretendido en ningún momento que su autor me descubriese la identidad de Jack, cuando ni la policía lo ha conseguido...
Os prometo seguir leyendo novelas sobre este personaje y comparando a los autores que se han atrevido a escribir sobre su oscura figura.


lunes, 22 de septiembre de 2014

Carmilla de Joseph Sheridan Le Fanu


Sinopsis:

Relato que había de forjar el arquetipo del vampiro femenino en la literatura universal, Carmilla publicado por primera vez en la revista The Dark Blue en 1871, es sin duda la obra más famosa del irlandés Joseph Sheridan Le Fanu (1814-1873).
Además del diseño que éste imprimió a su figura central, hacen del mismo una pieza maestra el nervio de la acción, el vigor de los personajes y el inquietante clima crepuscular, casi siempre a caballo entre día y noche, entre sueño y vigilia, que impregna la obra. Este precedente y sustrato indudable del «Drácula» de Bram Stoker, obra que aparecería poco menos de treinta años más tarde, figura por derecho propio como apunta Luis Alberto de Cuenca en su presentación en la galería más selecta de las letras fantásticas europeas.
«La historia es protagonizada por una joven que vive con su padre y unos pocos sirvientes en un castillo antiguo que esta localizado en la parte más apartada de Styria. La vida para Laura es muy solitaria y simple, excepto por un recuerdo de su infancia donde ella dormida en los brazos de una joven es despertada por el dolor de sentir dos agujas en su cuello y cuando la encuentran no ven a nadie más que a Laura. La vida sigue normal hasta que un carruaje tiene un gran accidente frente su humilde casa, dicho carruaje era el transporte de una elegante dama y joven hija, la cual queda desmayada y no puede concluir su viaje. Al ver la extraña situación el padre de Laura se compromete a cuidar de la joven hasta que se recupere.»

Opinión:

Nos encontramos ante un clásico del terror gótico que no dudo que os impresionará.
Más que una novela corta yo la consideraría un relato, ya que tiene 64 páginas aproximadamente y es uno de los primeros donde hace aparición la figura del vampiro, con la seducción mortal que arrastra esa figura y la atracción y repulsión que sienten al mismo tiempo sus víctimas.

Destacan la cantidad de descripciones que encontraremos a lo largo de esta breve narración.
Descripciones detalladas, que sirven para hacernos una idea clara del ambiente que rodea a la protagonista, Laura.
La sola lectura ya nos transmite soledad, oscuridad y un desasosiego que va en aumento en el lector, según avanza en la lectura.
Las simples menciones del castillo o del inmenso bosque que lo rodea, del cementerio o la iglesia gótica en ruinas que se encuentran en el pueblo abandonado, las largas distancias que separan a los habitantes del castillo de la civilización más próxima. Todos esos detalles, crean una atmósfera especial que nos infunde nerviosismo, contrastando al mismo tiempo con el gran romanticismo que fluye de las escenas donde las dos jóvenes son protagonistas.

Tras leer esta novela, dejo de tener la opinión de que Drácula de Bram Stoker, era una historia única y original, ya que Stoker se vio influenciado o se basó en Carmilla para su obra cumbre. Y con esto no digo que Drácula sea una copia, porque considero que con sus variantes, es una de las mejores novelas de terror que he leído y aún así, supera a ésta de la que os hablo hoy.

Le Fanu nos introduce en un macabro juego amparándose en la femineidad de Carmilla. El lector confía en esa figura romántica, delicada y sensible, con una gran carga de sensualidad, el estereotipo de una mujer de la alta sociedad de la época. Pero no solo cae bajo su influjo el lector, también lo hacen el resto de personajes que aparecen en la obra.

Stoker al contrario de Le Fanu nos impone una figura masculina en su narración, para de esa forma, transmitir más autoridad y dominio de Drácula sobre el resto de personajes. Los que hayáis leído Drácula habréis comprobado, que el Conde no solo impone respeto con su sola presencia.
Stoker consigue una obra más extensa, más dinámica, dando más protagonismo a todos los personajes, y es en este detalle, en lo que supera a Le Fanu. Básicamente el fallo de Carmilla recae en su brevedad, de haber sido algo más extenso, unas cien páginas habrían bastado para ascenderle desde la categoría de brillante hasta la de "Obra Maestra".

Otras diferencias entre la historia de Le Fanu y de Stoker, es que Carmilla puede vivir perfectamente a la luz del día, aunque se ampare en la noche para atacar a sus víctimas. Se podría decir que el motivo de actuar con nocturnidad, es porque la noche le aporta más intimidad y oculta su verdadera naturaleza.
Tampoco se hace mención en esta historia sobre su repulsión por el ajo, ni a que no pueda alimentarse de la forma habitual en que lo hacemos los humanos.
Otro detalle es que tampoco le hacen efecto los amuletos antivampiro, aunque si se deja entrever en una breve escena de este relato, que en el entorno de Carmilla las cruces no son muy bien recibidas.
Y por último la joven vampiro tampoco se transforma en animales, más bien toma el aspecto de un fantasma.
Para terminar, un dato curioso es que el vampiro en esta narración, está obligado a utilizar siempre su nombre terrenal, con todas las variantes posibles, no puede separarse de él, Carmilla, Mircalla o Millarca son los nombres que ha barajado a lo largo del tiempo y con los que suele presentarse ante sus víctimas. Como si por cambiarse de nombre corriese el riesgo de desaparecer o perdiese la poca humanidad que pueda quedar en ella.

Respecto a los personajes de este relato solo cabe destacar a Carmilla, la cual conoceremos a través del diario de Laura, que es quien nos relatará esta historia acercándonos al personaje de la condesa. Aunque en el personaje de Laura recae el protagonismo, la vampiro es la que cuenta con toda nuestra atención desde que hace su primera aparición.

Poco más me queda por decir, salvo recomendárosla, es un clásico que si no habéis leído os entretendrá. Yo os animo a hacerlo, ya que en una hora escasa lo habréis liquidado y siempre podéis ir haciendo comparaciones con Drácula como yo hice.


jueves, 18 de septiembre de 2014

El segundo asesino de Sarah Pinborough


Sinopsis:

1888:
Los ciudadanos de Londres se hallan conmocionados por los crímenes de Jack el Destripador, pero lo peor está por llegar... Cuando se descubre un torso en el Támesis, el doctor Thomas Bond, cirujano de la policía, comprende que hay un segundo asesino actuando en la ciudad donde, tan solo unos días antes, Jack el Destripador mató a dos mujeres en una sola noche. Pero este crimen ha sido obra de un asesino muy frío, uno que carece del característico ímpetu de Jack. Según avanza la investigación y aumentan las víctimas, el doctor Bond se pregunta: ¿qué clase de monstruo se esconde a plena vista en las calles de Londres?


Opinión:

Un comienzo pésimo...

Cuando decidí aventurarme entre las páginas de este libro, lo hice aún a riesgo de poder equivocarme. No había leído nada sobre su autora ni sobre la obra en concreto y buscando por internet, tampoco encontré ninguna opinión que la hiciese referencia, ni positiva ni negativa.

Este libro tiene un poco de todo. Pero considero que en general, la narración sufre demasiados altibajos. Cuando consigues cogerle el hilo han pasado demasiadas páginas.
Lo que más me llama la atención y que considero un error es el prefacio.
Nada más comenzar, su autora ya nos deja claro que habrá continuidad para esta novela y otro detalle, es que a lo largo de ese párrafo, no deja de justificar el enfoque que le ha dado a su obra.

"Me he ceñido a los hechos reales documentados... pero..."
"Muchos de los personajes que aparecen existieron de verdad... pero me he tomado ciertas libertades con ellos, con su vida privada y personalidad"

Evidentemente, esta aclaración podría habérsela saltado.

Los lectores sabemos que es una novela de ficción y entendemos, que es imposible describir a la perfección a un personaje por muy real que sea, también comprendemos que el incluirlos en narraciones aportan un toque más veraz a las historias.
También podría haber optado por crear personajes ficticios como hacen cientos de autores, aunque sus obras citen algún hecho real, o simplemente limitarse a decir que es una novela de ficción con base histórica...
Considero innecesario fantasear con la vida de personajes reales, como es el protagonista, el Doctor Thomas Bond, cuando ese médico gracias a sus méritos policiales se ha hecho un hueco en la historia. Cabe recordar que Thomas Bond está considerado como uno de los primeros perfiladores criminales.

Y para colmo, nos indica que los asesinatos del Torso del Támesis nunca fueron resueltos...
Con lo cual, el lector sin haber llegado a comenzar la lectura, sopesa si realmente merecerá la pena comenzar con un libro, donde sabemos desde el principio, que no se resolverá la historia y encima nos anuncia que hay secuela, donde obviamente tampoco se resolverá.
Vuelvo a lo mismo, hubiese bastado con enunciar que es una novela donde se mezcla ficción y hechos reales...
Yo opté por leerlo porque desconocía que al mismo tiempo que actuaba Jack el destripador en Londres, también lo hacía este Asesino del Torso. Desconozco el motivo por el que se dio más publicidad al primer asesino, ya que resultaban los dos igual de sanguinarios... pero ya os advierto que esa duda tampoco será resuelta.

La novela está dividida en tres partes (45 capítulos), más un epílogo brevísimo, de un párrafo más o menos, que corresponde al titular de un periódico.
Está compuesta por varios hilos argumentales con sus correspondientes personajes y entre el relevo de uno y otro, podremos leer titulares de los principales periódicos de la época.

En la Primera parte, aparece el hilo del Dr. Bond, que será nuestro protagonista y narrado en primera persona.
El del Inspector Moore encargado de la investigación y el de un personaje muy extraño, Aaron Kosminski que me tuvo desconcertada toda la primera parte de la novela.
Estos dos últimos personajes contarán la historia a través de un narrador, que parece no saber mucho más de la trama que los propios personajes.
El hilo del Dr. Bond y del Inspector Moore, corren de forma paralela, ya que comparten la investigación cada uno en su especialidad y los descubrimientos de un personaje, se complementarán con los del otro.
En este momento quiero hacer una aclaración, los tres personajes citados son reales.

La historia mejora... aunque lamentablemente tarde.

Ahora bien, aquí llegamos a la Segunda parte:
Hasta ahora no cabía destacar nada importante, aunque no era aburrida y se dejaba leer, no me aportaba nada nuevo y tampoco lograba captar por completo mi interés.
Llegados a este punto reconozco que la trama mejora. Pero debo deciros, que nos encontramos ya en el capítulo veinte, lo que supone tener leído un 40% del libro.

En esta segunda parte aparecen nuevos personajes con sus hilos propios.
De esta forma podremos leer el diario íntimo de James Harrington, que como no podría ser de otra forma aparece narrado en primera persona.
Este personaje aparece citado en algunas ocasiones en la primera parte, pero sin ninguna actuación de relevancia. Parece un personaje ambiental, pero según avancemos comprobaremos nuestro error.
James, inicia su narración del diario en 1885, como veis años antes de que comiencen los sucesos en Londres (1888). Este hilo irá dando pequeños saltos hacia adelante, hasta alcanzar al resto de personajes en la narración y mezclarse con ellos.
Un personaje que adquiere intensidad según avanzan las páginas de esta obra y que llegado el momento, parecerá que intenta ocupar el lugar de protagonista, arrebatándoselo al Dr. Bond.
Las piezas en este momento comenzarán a encajar e irán descubriendo ante los ojos del lector una narración que termina por enganchar, aunque la lectura está ya muy avanzada cuando esto sucede.
En uno de esos saltos nos posicionaremos en el París de 1886 y comprenderemos por fin, el significado del primer capítulo que se había quedado un poco descolgado en la trama y alejado por completo de la historia principal.

También hará aparición otro personaje Elizabeth Jackson.
Un personaje al cual se le da una importancia asignándole un hilo propio y del cual se podría haber prescindido totalmente, porque no aporta absolutamente nada a la trama.
Cuando Elizabeth hace aparición en esta segunda parte, los personajes comenzaran a moverse alrededor de su historia y podrían haberlo hecho de igual manera sin darle un protagonismo inmerecido.

En esta parte, algunos pasajes hacen recordar a Drácula de Bram Stoker y no solo por la ambientación Victoriana, también por la forma de narrar y algunos perfiles de los personajes.

En la Tercera parte, el protagonismo recae por completo sobre Dr. Bond y de esta forma llegamos al final.

Como he dicho mejora desde la mitad pero tampoco es para tirar cohetes.
La mezcla de ficción con los asesinatos de Jack el destripador y del asesino del Torso no la convierten en una novela única, es tan solo una obra más de ficción entre muchas y sinceramente, no se de donde va a sacar para hacer su anunciada secuela.
Todos los hilos quedan cerrados en lo que a ficción se refiere, obviamente, al no encontrarse jamás al asesino, al igual que ocurrió con Jack el destripador, la leyenda creada alrededor de esos personajes da para mucho y ya sabemos, que la imaginación de los escritores es inagotable.
En lo que a ficción se refiere, hay un detalle en uno de los personajes que sí podría dar para continuar en otro libro. Pero, eso también sería sacar demasiada punta al lápiz.
De todas formas, para ver como se resuelve este enigma creado alrededor de la secuela tendremos que esperar a que sea publicada en castellano y no estoy muy segura de si me pondría a leer la continuación. Aunque sí me pica la curiosidad por saber que derroteros tomará la nueva entrega tampoco me ha enganchado tanto como para no poder vivir sin leerla.


lunes, 15 de septiembre de 2014

Otra vuelta de tuerca de Henry James


Sinopsis:

Una joven e inexperta institutriz se hace cargo de la educación de un niño y una niña, contratada por su tutor, un atractivo caballero que le otorga plenos poderes sobre los pequeños y sobre la casona familiar perdida en el campo, con toda la servidumbre incluida, a condición de que nunca, bajo ningún concepto, se le importune con noticias de los niños o de la casa.

Desde el primer momento la institutriz siente una presencia en la casa y muy pronto deberá enfrentar la aparición de dos fantasmas que rondan a los niños. A partir de ese momento, armándose de valor, la protagonista tratará de tomar las riendas de la situación mientras los hechos se precipitan hacia un final tan imprevisible como inevitable.

Opinión:

En la reseña anterior que hice sobre el libro "La casa y el cerebro" de Edwar Bulwer-Lytton, mencioné, que una de las situaciones que más terror suelen provocar, tanto en películas como en literatura, es cuando el protagonismo de esas escenas recae en la figura de un niño o un animal
Pues ahora me permito añadir, que si un niño da miedo... dos lo dan mucho más...

La novela comienza con un grupo de amigos reunidos entorno a la chimenea de una antigua casa mientras cuentan historias...
Con este primer capítulo escrito a modo de prólogo, el lector se centra en la historia.
Ese capítulo nos dará información que el lector debe conocer antes del comienzo real de la historia.
La verdadera historia comienza cuando nuestra protagonista, una institutriz, llega a la mansión para hacerse cargo de dos niños pequeños, Flora y Miles, recientemente huérfanos y que han quedado a cargo de su tío. Ese familiar en concreto, se encargará de mantenerlos, pero al mismo tiempo, los quiere alejados de él.

Desde el comienzo Henry James logra infundir intriga en la narración...
El familiar más cercano quiere mantenerse alejado de los críos, la institutriz debe firmar unas condiciones de contrato fuera de lo corriente, algunas muertes entre la servidumbre un tanto extrañas, una casa bastante solitaria...
Si os animáis a leer esta novela comprobaréis, que lo que nos transmite miedo o ansiedad profunda en esta obra, no son solo los fantasmas, el extraño comportamiento de unos niños pequeños o la atmósfera inquietante creada alrededor de ellos. También contribuye a crear angustia, el que el autor juegue con nuestro miedo, el miedo a lo desconocido.
Actualmente estamos saturados de historias de fantasmas, zombies, casas encantadas y no nos resulta raro lo que encontramos en esas historias, ya nada nos sorprende. Pero nos encontramos ante una novela escrita en 1898 y el temor que provoca en el lector es escalofriante.
Sabe conectar con nuestros miedos más profundos, esa emoción primaria que nace en el ser humano cuando intuimos un riesgo o amenaza y crea una tensa espera... ¿Y cómo lo consigue? Pues en buena parte con los diálogos, con las frases interrumpidas... pero sobre todo, con lo que no se dice en esas conversaciones. El misterio está en esas frases que quedan en el aire y en lo que no se quiere llegar a nombrar.
Henry James juega con la imaginación del lector, porque no hay nada más terrorífico que la imaginación del ser humano. En vez de atar cabos cede protagonismo al lector, para que sea él quien encuentre respuesta en lo que se esconde tras los extraños fenómenos, la forma de solucionarlo y el desenlace.
Un detalle que puede resultar curioso, es que desconoceremos el nombre de la protagonista. Este pequeño detalle que podríamos considerar sin importancia aporta su granito de arena a la hora de crear un escenario cargado de intriga.
El autor elige transmitir la historia como memorias o diario íntimo para que los lectores seamos testigos del día a día. Iremos descubriendo los hechos de mano de la institutriz, siguiendo el orden cronológico de los acontecimientos y siempre fiel a como los vivió su protagonista. Por lo tanto, aquí queda resuelto el misterio de por qué no aparece su nombre en ningún momento de la historia. La verdad es que quedaría un poco extraño hablarse o citarse a sí misma, -eso sí que daría terror-, cuando el resto de personajes se dirigen a ella como querida o señorita

Todo escritor persigue que sus textos cautiven al lector. Los escritores de novela de intriga o thriller lo que anhelan, es que el lector sienta como propios los temores o angustias de los personajes. Este autor lo consigue sembrando a lo largo de la narración pequeñas sorpresas, sin saturar con ellas al lector. Se reserva esas sorpresas para momentos clave, eso unido a la elegancia, claridad y el detalle a la hora de contar la historia convierten esta obra en una de las mejores que he leído sobre fantasmas.


viernes, 12 de septiembre de 2014

La casa y el cerebro de Edward Bulwer-Lytton


Sinopsis:

La casa y el cerebro se considera una pieza maestra de la literatura sobrenatural. El narrador de esta desasosegante fábula de fantasmas, desoyendo los consejos de sus allegados, decide pasar una noche, junto con su criado y su perro, en una casa encantada situada en Londres, de la que todos los demás huyen despavoridos. Allí, tal y como él esperaba, asiste a una serie de apariciones espeluznantes y descubre, a través de unas cartas, que la casa, muchos años atrás, fue el escenario de unos horribles crímenes. El secreto de todo parece encerrarse en una habitación vacía. Conectada a esta, la voluntad de un ser inmortal y perverso, uno de los que tuvo que ver con la casa en el pasado, ha creado y gobernado a distancia los extraños fenómenos.


Opinión:

Esta novela fue publicada en 1857 bajo el título de "The Haunted and the Haunters" o "The House and the Brain". Actualmente ha sido recuperada por la editorial Impedimenta donde yo destacaría una cuidada edición rematada con unas portadas excelentes.

Me gusta el género de terror y no me suele dar mucho miedo, pero reconozco que en lo relativo a casas encantadas... "eso es otro cantar". Siempre leo de forma obligada un rato antes de dormir, eso es un caldo de cultivo formidable para que estas novelas me den algún que otro sobresalto. Si a eso le añadimos que mi vecina de arriba tiene tendencia a arrastrar los muebles independientemente de la hora que sea, me obliga a hacer un intento por dormir con un ojo abierto y todos los sentidos en alerta, hasta que de forma irremediable me vence el cansancio.

Pero centrémonos...
Nos encontramos ante un relato breve de unas cien páginas aproximadamente.
Según la opinión de Lovecraft nos encontramos ante uno de los mejores relatos sobre casas encantadas jamás escritos y según Lafcadio Hearn la mejor historia de fantasmas creada en lengua inglesa. Digo yo que estos dos algo sabrían sobre el tema...

Por mi parte reconozco que el relato tiene tus pros y sus contras. Pero vayamos por partes...

La novela engancha desde el principio y cuenta con momentos muy intensos. Se podría decir que algunas de las situaciones narradas han conseguido ponerme la piel de gallina.
Lytton consigue estremecer al lector en tan solo cincuenta páginas. No necesita hacer extensas descripciones. Bastan unas sencillas frases para conseguir el ambiente deseado, el escenario, ya de por sí da para mucho... "una casa abandonada donde nadie quiere volver a habitar porque ocurren cosas".
Si a esto le sumamos algunos detalles como pasar la noche en la casa, velas cuya luz comienza a menguar antes de apagarse con la claustrofóbica sensación de saber que vamos a quedar sumidos en la oscuridad, crean un buen caldo de cultivo para que el lector no quite la atención de libro pero siempre mirando por encima de su hombro.

Otra baza que elogia la maestría de este autor, es incluir un perro que acompañe al protagonista en la aventura. Siempre he oído decir que en los libros o películas de terror los que más miedo infunden son los niños... Pues bien, yo aquí incluyo a los animales.
Creo que incluir a un animal en la obra es un elemento muy importante.
Esa atmósfera que crea entorno al animal cuando leemos que araña las puertas, tiembla de terror junto a la chimenea o el simple hecho de imaginar al perro elevando la mirada y fijándola en un punto indeterminado donde sabemos que no hay nada, mientras gime y recula hacia atrás... ese sexto sentido con el que cuentan los animales ya aporta otro elemento más de terror a las escenas.
También contamos con todo un Caballero inglés que ha visitado otras casas encantadas sin inmutarse... En cambio en ésta le veremos horrorizado por los sucesos, intentando que prevalezca la razón y la lógica sobre el pavor que empieza a inmovilizarle sin remedio ni solución...

Y aquí llega el pero... precisamente en lo que acabo de apuntaros.
El autor abusa tratando de dar explicaciones "lógicas" sobre los sucesos paranormales. Según el protagonista detrás de esos hechos que le han hecho temblar, debe estar la mano de una persona "viva".
Todos esos comentarios, esos párrafos que se convierten en interminables, ese intento por dar una solución de los hechos plausible, termina agotando al lector.
Demasiada retórica en las restantes cincuenta páginas, abarcando temas metafísicos, filosóficos como si se tratase de convencer al lector de unas ideas "que en su época" se consideraban irrefutables, teniendo en cuenta, que en el momento de ser escrito existía una verdadera fascinación por todo lo relativo a lo sobrenatural y el ocultismo...

Demasiado... para una historia que había comenzado de forma brillante.


jueves, 11 de septiembre de 2014

La piel dorada de Carla Montero

Sinopsis:

Si alguien me preguntase quién es Inés, no dudaría en la respuesta. Ella es el arte. Arte en cada uno de sus movimientos, en cada uno de sus gestos, en cada instante de su existencia. El arte que estremece y sublima el espíritu, que agita las emociones. La obra de arte más hermosa. Inés. En 1904 tienen lugar en Viena una serie de asesinatos que conmocionan a la inestable sociedad del imperio. Todas las víctimas son modelos de artistas, mujeres jóvenes y hermosas, de dudosa reputación, que pertenecen a La maison des manequins, una organización creada por la amante y musa de uno de los pintores más afamados de la ciudad: la bella y enigmática Inés. De la noche a la mañana, Inés se convertirá en la principal sospechosa de los asesinatos. Pero no es la única. El detective Karl Sehlackman se adentrará en la vida de lujo y arte de la Viena de Fin-de-Siècle y en los bajos fondos de un imperio decadente con la intención de desentrañar el caso más difícil de su carrera policial, ya que los principales sospechosos son su gran amigo de la infancia, el príncipe Hugo von Ebenthal, y la mujer de la que se ha enamorado irremediablemente... Una trepidante y arrebatadora historia que tiene como protagonista a una misteriosa joven que nos descubre, con su carácter adelantado a su tiempo, el fascinante mundo de las modelos de arte de principios del siglo XX. Pero, sobre todo, una mujer que con su cuerpo y su rostro inspiró a quienes la conocieron. Una mujer de la que todos los hombres anhelaron conquistar la piel pero sólo uno llegó a desnudar el alma.

Opinión:

¿Qué es la Piel dorada?
Podría ser perfectamente un Thriller histórico, aunque más bien, es un compendio de géneros, donde se mezcla Historia, intriga, novela negra y romántica. Todo a partes iguales.
Una historia que nos transporta hasta la ciudad de Viena a comienzos del Siglo XX.
Los personajes se nos presentan al comienzo con una fiesta. De esa forma tan sencilla, Carla Montero, se quita de un plumazo el tedioso trabajo de ir incorporando personajes a la narración y evitando con ello, que al final, el lector se distraiga de la trama.

Dieciséis capítulos, más prólogo y epílogo componen esta obra, que gira principalmente alrededor del mundo de las modelos de arte y que se desarrolla en dos tramas paralelas. La parte de investigación de los asesinatos corresponde a una de ellas, y la otra, a una historia de amor. Predomina el texto narrado en tercera persona, salvo excepciones que paso ahora a detallaros.
Tanto prólogo como epílogo corren de manos del inspector Karl Sehlackman, encargado de llevar la investigación de los asesinatos y está escrito en primera persona.
De la misma forma, en primera persona,  hallaremos las partes de la novela, donde el asesino refleja sus pensamientos, haciendo constante referencia a las víctimas.
Un soliloquio que consigue, que el lector se devane los sesos intentando averiguar a quien corresponden esas palabras. Ya que como os he mencionado, desde el principio el lector conoce a todos los personajes entre los que se deduce, que está incluido nuestro asesino.
Algo que me ha llamado la atención y que puede que solo se trate de una percepción mía, es que no veo ninguna figura que realmente destaque como protagonista principal. Más bien, veo un elenco de personajes, excelentemente creados, con personalidad, que se encargan de dar forma a la historia.
Un par de estos sujetos, sí es cierto, que destacan por encima del resto y cumplen un papel más relevante, pero sin llegar a tomar del todo el protagonismo. Son solo un elemento para guiarnos por la trama hasta llegar a Inés.
Y os preguntaréis ¿Quién es Inés?
Pues ese es el gran misterio... Una mujer tan enigmática como misteriosa... pero que se resiste a tomar el papel de protagonista principal.
Entra y sale de la narración, dejando su impronta grabada en nosotros. Lo que me obliga a considerarla más bien, un personaje incidental, que aparece en ciertos momentos puntuales, pero relevantes.
A través del resto de personajes, de sus comentarios y de los sucesos que irán ocurriendo, iremos creándonos un perfil aproximado de Inés.
El papel de Inés, en concreto, va aumentado en intensidad según avanzamos en la historia. Su presencia hace brillar las partes de la narración donde aparece. Es una mujer como os he dicho, con un halo de misterio a su alrededor, que deslumbra a todo aquel que se cruza en su camino, incluyendo al lector.

¿Qué podría decir sobre Carla Montero? Pues que me ha gustado muchísimo esta novela. Los escenarios elegidos, los personajes, su forma de escribir y como nos sumerge en el misterio y en ese mundo que giraba alrededor de las modelos de arte. En una época, de moral estricta, que consideraba que prostitución y posar desnuda, tenían que ir obligatoriamente de la mano...
Tiene una prosa cuidada que se hace muy agradable a la hora de leer. El libro tiene 400 páginas y las he devorado en dos días escasos.
Otro detalle importante... las descripciones.
No abusa de ellas, pero en cambio, nos transmite a la perfección el ambiente reinante en esa Viena decadente de principios del Siglo XX.
Una ciudad cargada de contrastes, con sus luces y sus sombras. La ostentación y el lujo que predominan en la vida de los aristócratas. Ese brillo que contrasta con la enorme oscuridad que hay en sus calles, fuera de los palacetes, cargada de pobreza, de prostitución y delincuencia.

La única pega... Que descubrí al asesino antes de llegar a la mitad. Tenía dos sospechosos desde el principio y aunque la autora juega al despiste con nosotros durante toda la obra, e intenta engañarnos, como es lógico, algo en mí me hacia desconfiar constantemente de esos dos personajes y cada vez que aparecían analizaba paso por paso sus palabras y comportamiento.
Con esto, no estoy diciendo que el asesino sea previsible ni que conocer ese dato reste intriga a la historia. Siempre nos queda preguntarnos por el motivo que empuja al asesino a actuar y ensañarse con las víctimas de la forma en que lo hace.

Como os he mencionado el estilo de Carla Montero me ha gustado mucho y paso a incorporar su otra obra, La tabla esmeralda, a mi lista de futuras lecturas.
Ahora lo único que me queda esperar, es que tras leer mi reseña, haya aparecido una duda en vosotros y os pique la curiosidad por saber...
¿Quién es Inés?
¿Podré adelantarme a la narración de Carla Montero y averiguar quién es el asesino?


domingo, 7 de septiembre de 2014

Harriet de Elizabeth Jenkins

Sinopsis:

Esta novela, escrita en 1934 y un éxito de ventas en su día, reconstruye el llamado «misterio de Penge», que estremeció a la sociedad victoriana de 1877. Harriet es una mujer de treinta y dos años, elegante y adinerada, ya en posesión de su propia herencia; pero es también lo que «los vecinos del pueblo» de donde procede su madre llaman «tontita». Esta alma cándida y simple conoce un día, mientras pasa una temporada en casa de unos parientes pobres, a Lewis Oman, empleado en una casa de subastas, el cual no tarda en pedir su mano. «Las mujeres me encuentran atractivo», le dice a la madre de Harriet, que solo ve en él a un vulgar cazafortunas y que trata por todos los medios de impedir la boda. Sin embargo, ésta se celebra… y Harriet, a merced de su marido y de la familia de éste, entra en una pesadilla que nadie habría sido capaz de imaginar. Lo inimaginable es, ciertamente, el tema de Harriet, una novela que empieza como Washington Square y termina como Luz de gas. Elizabeth Jenkins compone una brillante historia de seducción y engaño que progresa como una novela de horror, con un suspense casi irrespirable. Harriet es horror. Miedo. Soledad. Dolor. Todo en mayúsculas. Elizabeth Jenkins crea un ambiente opresivo y estremecedor donde es imposible confiar en alguien y detalles insignificantes se convierten en terroríficos. Elizabeth Jenkins es una escritora completamente desconocida en España y ésta es la primera de sus novelas que se publica en nuestro país. Lo cierto es que tuvo una carrera muy interesante: se licenció en la Universidad de Cambridge en los primeros años en que las mujeres fueron aceptadas, se integró en el Grupo de Bloomsbury, fue uno de los miembros fundadores de la Jane Austen Society... Falleció hace muy poco, en 2010, en Hampstead, a los 104 años.

Opinión:

Cuando hablamos de Thriller todos pensamos en algo terrorífico, pero no es así. Solemos confundir el término y lo relacionamos con pasar miedo.
El Género Thriller lo que realmente persigue es despertar tensión o suspense a partir de una narración. Por ese motivo, en esta categoría se incluyen muchas veces Novela negra o Intriga. Hay una delgada línea que separa esos géneros y la dificultad a la hora de catalogar una novela es muy alta. Muchas veces una misma novela podríamos incluirla dentro de varios géneros al mismo tiempo y no por eso, ser una clasificación errónea.

Por lo tanto, para empezar os diré que no nos encontramos con un libro de Terror como tal. Yo la clasificaría más como Novela negra, aunque según avancemos entre sus páginas veremos que lo que da  verdadero terror es la frialdad de los personajes y sus mentes retorcidas. Pero de eso ya hablaremos más adelante...

La novela del Siglo XIX era muy realista.
Aunque esta obra como habréis leído, está escrita en 1934, recrea perfectamente el ambiente de finales de siglo, percibiéndose en ella una gran influencia de la novela Victoriana, que destacaba por ser muy costumbrista. Ese estilo se caracterizaba por la necesidad de hacer descripciones muy detalladas, prestando especial atención en las costumbres de la zona donde se recrea la historia, (algo que podréis comprobar según vayáis leyendo la novela). Además, la introducción en la trama venía siempre de la mano de un "romance" y algo que también llama la atención en todo lo relacionado con esa época, era que se hacía mucho hincapié en la rectitud de conciencia, la moralidad, la respetabilidad (aunque de puertas para adentro reinase la  hipocresía y el libertinaje).

En esta novela podemos destacar varias cosas:
Lo primero, la forma de expresarse. Los modismos que sin ningún esfuerzo nos trasladan a la sociedad Victoriana de 1877, con un lenguaje en desuso, recargado o sibarita, (según la opinión de cada uno).
Otro detalle que ya os mencionado son las descripciones tan detalladas que se hacen, vestuario, el entorno, comportamiento... pero que contrasta enormemente, con la escasez de detalles a la hora de describir el terror por el que debió pasar la protagonista.
La autora se vale de silencios para mostrarnos la crueldad. El terror en este caso va implícito en la narración. No es necesario expresarlo ni entrar en demasiados detalles que podrían confundirse con morbo gratuito.
Es un terror más bien psicológico que llega a causar angustia y desasosiego en el lector, al pensar, en la frialdad y la crueldad de los protagonistas, sobre todo, cuando ese horror viene de manos del entorno más cercano como son los familiares.
Esa recreación o ambiente claustrofóbico, lo consigue la autora haciendo uso de un ritmo muy pausado en la narración. A través de ese recurso, logra crear en nosotros, ese grado de ansiedad. Todos vemos desde fuera el peligro y lo que está a punto de suceder, menos la protagonista. Que en este caso, se mantiene en babia e ignora por completo lo que se le avecina. Sería bonito decir que no lo ve venir porque está ciega de amor, pero en realidad lo que ocurre, es que sufre cierta deficiencia y ve el mundo a su alrededor de forma distinta a como lo ven los demás.

Sobre los personajes...
En esta novela no existe un malo malísimo, ni un único personaje encargado de llevar el horror hasta límites insospechados... Aquí el papel de malos recae en varios personajes que rodean a Harriet. Todos son conscientes de lo que ocurre, pero lo ven de forma natural, ya que cumplen con un objetivo, (aunque bajo el punto de vista del resto de la sociedad no sea lícito). Todos tienen sus motivos para callar o hacer la vista gorda. Envidia, codicia, hipocresía o simplemente desidia y pereza... Siempre es más fácil mirar hacia otro lado y callar y de esa forma evitar futuros problemas.
Las descripciones que la autora hace sobre los personajes son excelentes y reflejan totalmente los sentimientos y el carácter de cada uno. Nos muestra quienes son los manipuladores en esta historia y quienes los adláteres.

Esta novela como ya habéis leído en la sinopsis, está basada en hechos reales. "El misterio de Penge", que causo una gran revuelo y consternación en la sociedad Victoriana del Siglo XIX. Una novela que a estas alturas podríamos considerar un clásico ya que se la considera como una de las primeras novelas basadas en hechos reales.

Tras leer esta obra estoy convencida de una cosa. Si el libro según lo leéis, no ha conseguido estremeceros en ningún momento, sí lo conseguirá cuando llegue al final. Os quedaréis sorprendidos, porque sinceramente el final es para helar la sangre, y del todo surrealista e indignante.

La última parte corresponde a un epílogo. Os recomiendo que no os lo saltéis ya que es importante por los datos que se proporcionan.  Se analizan algunos puntos muy relevantes, sobre el comportamiento de la víctima, de su entorno y de los verdugos.
El análisis no dista mucho de lo relatado por Elizabeth Jenkins en su novela, ya que la descripción de los hechos que hace a lo largo de la obra, es totalmente rigurosa. La única diferencia que hallaréis es el cambio de apellidos de los afectados. Un hecho lógico ya que cuando el libro fue publicado muchos de los afectados, o descendientes seguían con vida.