martes, 10 de septiembre de 2019

Cocinar un oso de Mikael Niemi

Sinopsis:

Verano de 1852.
Durante un paseo por los bosques del norte de Suecia, el pastor Lars Levi Læstadius y el joven Jussi descubren el rastro de una joven desaparecida días antes. Los malos presagios se cumplen al encontrar poco después el cuerpo de la chica con indicios de haber sido atacada por un oso.
Læstadius, gran aficionado a la botánica y con un ojo muy bien entrenado para los detalles más pequeños, no ve tan claro que la muerte sea obra de un animal.
Cuando una segunda joven sea atacada, en esta ocasión por un desconocido, Læstadius y su joven acompañante emprenderán una atípica investigación que pondrá contra las cuerdas a toda la comunidad.

Opinión:

Hoy voy a hablaros de "Cocinar un oso", un noir nórdico, con sutiles notas de thriller histórico, que hay que dejar reposar para saborearlo después, en todo su esplendor, aunque también haya que resaltar momentos con un ligero sabor agridulce.

El mundo editorial lo compara con "El nombre de la rosa"; yo la verdad no encuentro las similitudes, salvo que el protagonista, Lars Levi Læstadius, es un religioso y lleva con él a un joven pupilo que nos irá relatando la investigación, al igual que ocurría en la obra de Umberto Eco.

Al margen de esas vagas comparaciones, las obras se parecen como un huevo a una castaña...
Umberto Eco nos ofrecía una novela cargada de simbolismo religioso, muy descriptiva y quizás donde se abusaba de explicaciones y lecciones históricas.
Conocíamos, al detalle, la historia que se escondía tras Guillermo de Baskerville y de Adso de Melk, al tiempo que se esclarecían los siniestros crímenes, incluyendo las luchas de poder de las distintas congregaciones religiosas, no solo a nivel interno, sino también entre ellas.

En esta obra, Mikael Niemi no aborda así la historia.
Læstadius es un personaje histórico, nos lo cuentan al final, pero noto una falta, una ausencia a la hora de profundizar en él, en los hechos que marcaron su vida y en la Historia de Suecia en general.
Los datos que se aportan sobre su vida, a lo largo de la novela, son muy escuetos, y si queremos saber más sobre el personaje debemos buscarlos nosotros. De no ser, como digo, por el epílogo, Læstadius pasaría por un personaje ficticio.

Otra gran diferencia entre las obras es la personalidad de los protagonistas.
Aunque ambos, tanto Guillermo como Læstadius, aportan el conocimiento y demuestran una gran pericia a la hora de investigar, al pastor protestante le falta empuje, arrojo, para enfrentarse y dar valor a sus descubrimientos sobre la opinión del resto.
En "Cocinar un oso", ya puestos a comparar, los personajes son más superficiales o más bien debería decir que no están tan dibujados al detalle, aunque resulten igual de perfectos.

Mikael Niemi nos ofrece a un personaje histórico que deberá luchar contra un imposible: el odio, el miedo, la ignorancia y las supersticiones.
Jussi, el joven sami que es pupilo del pastor, es el narrador principal, aunque en algunos momentos, Læstadius le tomará el relevo.
Esa es otra diferencia con la obra de Eco.
En El nombre de la rosa el protagonista era el investigador y el joven narrador solo era el medio para hacernos llegar su vida, y aquí, en cambio, el protagonismo varía, dependiendo del personaje que narra. Cuando el narrador es Jussi, su relato ensalza las acciones del pastor, y lo mismo ocurre cuando Læstadius toma el control narrativo.

Y aquí aparco las comparaciones porque no entiendo la manía que les ha dado a las editoriales por intentar dar más valor a una obra, impulsándose en el éxito de otra...

El personaje a destacar en este libro, es sin duda Jussi, alguien creado para desconcertar, rodeado de luces y sombras. Un narrador introspectivo y solitario, que habla de sí mismo.
Ha crecido en territorios agrestes y duros, y su experiencia personal ha forjado a golpes su personalidad; él es como ese territorio, libre y salvaje, detalle que justifica su aislamiento.
Pero Jussi y/o su narración tenían algo que impedía que conectase plenamente con el argumento, levantando una barrera invisible ante mí. Ese detalle, aunque pueda parecerlo, no es una nota negativa, son precisamente las imperfecciones que tienen los personajes, las que les alejan de ser superhéroes, lo que transforma la historia, de ser corriente a interesante, dándole el toque real y humano.

Por otro lado los acontecimientos y el modo de contarlos, influyen en el ritmo de la novela. En la primera mitad es más sosegado, cobrando intensidad según se va acercando el final.
El autor no se explaya en el uso de grandes descripciones, pero en cambio, cuando contemplamos los escenarios a través de la mirada de los personajes, no podemos sino alabar el lirismo que se desprende de ello, escueto pero intenso, un estallido de colores que iluminan los ambientes oscuros que predominan en la novela.

Os lo recomiendo, es una muy buena opción de lectura, y como nota curiosa, ya que hemos llegado al final, os digo que entre los asesinatos habrá uno muy curioso, que se encuandra dentro del tipo de "misterio de cuarto cerrado". ¿Podréis resolverlo?


martes, 3 de septiembre de 2019

La telaraña de Agatha Christie

Sinopsis:

Clarissa, la esposa de un diplomático del Foreign Office, es proclive a soñar despierta.
Suponiendo que un día encontrara un cadáver en la biblioteca, ¿qué haría?, se pregunta. Clarissa tiene la oportunidad de averiguarlo cuando un día descubre un cuerpo en la sala de su casa. Desesperada por deshacerse de él antes de que llegue su marido con un importante político extranjero, intenta convencer a sus tres invitados para que la ayuden y se conviertan así en sus cómplices. Cuando empieza a indagar en su entorno para descubrir al asesino, se ve sorprendida por la llegada de un inspector de policía que ha recibido una llamada anónima, y que necesita ser convencido de que allí no se ha cometido ningún asesinato...
Una brillante novelización de una de las obras teatrales de mayor éxito de Agatha Christie; una historia de desengaño y muerte que entusiasmará a los seguidores de la inolvidable autora.

Opinión:

Esta semana os traigo al blog otra reseña sobre la genial Agatha Christie, pero esta vez se trata de la novelización de una de sus obras de teatro más conocida y de mayor éxito, "La telaraña".
Esta obra fue creada para el teatro, y la adaptación, al formato de novela tradicional, fue encargada a Charles Osborne en 2008.
Este escritor, periodista y crítico, fue el único autor al que la herencia de Agatha Christie permitió producir obras adaptadas en su nombre, y lo cierto es que tras leer esta adaptación entiendo el motivo, logró captar el estilo de la autora de forma brillante, algo que no ha sucedido con Sophie Hannah, encargada de tomar el relevo, creando nuevas investigaciones para el inimitable Poirot.

Esta obra teatral fue escrita en 1954 y adornada con un humor muy fino y elegante, creo que es la única obra cómica que escribió Agatha Christie.
Clarissa, la protagonista, a la que ya conocéis por la sinopsis, tiene tendencia a gastar bromas, motivo por el cual los que la rodean, también tienen tendencia a no creerla.
Cuando la joven descubre un cadáver en la casa, momentos antes de que su marido llegue con dos  importantes invitados, la historia se le escapa de las manos.
Lo primero es convencer a sus amigos de que lo que cuenta es cierto y lo segundo, y no menos importante, deshacerse del cadáver.

Nos encontramos ante lo que se denomina como comedia de enredos o de situación, y os aseguró que la sonrisa está asegurada.
El desarrollo de la trama es complicado e ingenioso. Cada escena esconde una nueva vuelta de tuerca que complicará, más aún, la situación en la que se ven inmersos los protagonistas.

En esta obra teatral, al igual que sucedía en "La ratonera", no aparece ninguno de sus detectives fetiche, lo que sí encontraremos es la estructura que la hizo famosa: una mansión, un asesinato, y un montón de personajes, con motivos más que suficientes para haberlo cometido.
Clarissa, desde los primeros compases de esta historia, irá tejiendo a su alrededor una red de mentiras, red en la que al final, todos los personajes sin excepción, quedan atrapados.

Poco más puedo decir de una narración tan breve... si no habéis tenido la oportunidad de disfrutar de ninguna obra teatral de la excepcional autora, sin duda, esta es una de las mejores opciones, aunque se trate de una novelización, porque cuenta con notas de humor y suspense en la misma medida, y estoy segura de que no os defraudará.


martes, 27 de agosto de 2019

La señal de Maxime Chattam

Sinopsis:

El nuevo joven prodigio francés con siete millones de lectores en Francia, traducido a veinte idiomas. 
 «El heredero del King, primero en ventas y especialista en el thriller a la francesa.» 
El escritor Tom Spencer, su mujer Olivia, famosa presentadora de televisión, y sus tres hijos huyen del estrés de Nueva York para instalarse en Mahingan Falls, un pueblo de Nueva Inglaterra, refugio de paz. O eso creían.
Poco a poco se suceden extraños incidentes: Zoey, el bebé de la familia, no para de llorar; los animales parecen enloquecer; hay desapariciones y muertes inexplicables; una bandada de murciélagos cubre el cielo y luego muere en masa; las llamadas telefónicas se interrumpen por gritos, y algo aterrador se percibe en el bosque.
El joven policía Ethan Cobb debe enfrentarse a esta situación sin precedentes, y el propio Tom le acompañará en la búsqueda escalofriante y frenética de la verdad.
Una intriga monumental, en páginas y ambición, que ha conquistado a los lectores y a la crítica.

Opinión:

Hace tan solo unas semanas, en la reseña de "Oculta en la sombra" de Vanessa Savage, os dije que era una historia que los críticos relacionaban con una obra de Stephen King, concretamente con "El resplandor"; luego tras leerla resultaba que cualquier parecido con la realidad era pura coincidencia...
Pues bien, la novela de la que hoy os voy a hablar también carga desde el principio con la presión de que consideren al autor como heredero del estilo de King; el escritor de Maine debería andarse con pies de plomo, porque últimamente le están saliendo demasiados herederos...

Dicho esto, lo justo es decir que "La señal" es una buena novela, sin necesidad de que la relacionen o estar a la sombra de un gran autor.
Esta historia no solo tiene detalles que nos pueden recordar obras de King, sino que creo que es un homenaje a todo el género de terror, sin necesidad de mencionar a autores en concreto.

La trama sucede en Mahingan Falls, un pueblo de Nueva Inglaterra donde en apariencia, todo es paz y armonía; pero el idílico pueblecito esconde mucho más entre sus frondosos bosques.
A unos 20 km hacia el sur se encuentra la población de Salem, famosa por sus juicios de brujería en el siglo XVII, curiosamente la mayoría de las muchachas que fueron juzgadas allí procedían de Mahingan Falls, por entonces un villorio sin importancia. Ya tenemos, por lo tanto, el primer generador de intriga que actúa como pequeña pista de lo que va a suceder.
Pero la leyenda negra que ensombrece la historia de ese tranquilo pueblo no termina ahí, y según avancemos en las páginas de esta novela, comprobaremos que en sus comienzos, Mahingan Falls no fue ese remanso de paz que sus habitantes quieren vender.

Las casi setecientas páginas de este libro van a pasar ante nuestros ojos a un ritmo vertiginoso, y eso se debe a que cada capítulo esconde un sobresalto; ese detalle es algo que valoro, porque muy pocas han sido las narraciones que me han hecho sentir escalofríos constantes.
¿Cómo consigue Maxime Chattam beneficiarse de esa vulnerabilidad que crea en el lector? pues valiéndose de los personajes infantiles a los que hace, en apariencia, más débiles.
Los protagonistas principales van a ser un grupo de niños, y ellos serán los primeros, quizás por su mayor sensibilidad, en experimentar los aterradores incidentes.

Otro punto a favor es la ambientación que logra crear, valiéndose de referencias históricas y localizaciones, esos detalles están manejados con acierto, y todo en conjunto da como resultado una novela recomendable, perfecta para leer del tirón en verano.

No puedo olvidar mencionar que el ritmo narrativo no decae en ningún momento, es más... va en aumento hasta llegar al final.
El medio utilizado para conseguirlo son los cliffhangers. Maxime Chattam lleva a los personajes a situaciones extremas, y pausa en ese momento el relato, haciendo que saltemos hasta otra localización o a otro personaje, alcanzando una gran tensión psicológica.

Y ahora toca hablar de lo negativo... el final, quizás la nota discordante.
Aunque no deja ningún hilo abierto, esa forma de terminar no me llega a resultar del todo convincente.
El epílogo me da la sensación, comparándolo con el resto de la historia, de que es demasiado acelerado y la explicación de los acontecimientos desentona un poco con la complejidad que hemos visto en el nudo de la novela.
Creo que cuando nos hemos tragado seiscientas y pico páginas, entre introducción y desarrollo, veinte más no van a suponer un gran exceso, por lo tanto, mi opinión es que esa parte flojea un poco.

Otro detalle que me ha venido a la cabeza, tras dejar reposar este libro, es que hay muchos fragmentos, secuencias, que me hacen recordar otras obras del género de terror y/o películas, lo que ya mencionaba en el segundo párrafo de esta reseña... y aunque aparecen diseminadas a lo largo de la narración de forma muy equilibrada, eso puede ser a la larga algo negativo, porque esos retazos terminan restando originalidad y ensombrecen el resultado final, además de que inevitablemente nos llevan a comparar.

En definitiva...
La novela engancha; el suspense y los golpes de terror que impregnan cada uno de los capítulos convierten esta historia en interesante y a pesar de que ese final desentona un poco, toda en conjunto da lugar a una novela recomendable.