jueves, 5 de noviembre de 2020

Una reina en el estrado de Hilary Mantel

Una reina en el estrado (Trilogía Thomas Cromwell 02)
Sinopsis:

En 1535, Thomas Cromwell, el hijo del herrero, está ya muy lejos de sus humildes orígenes. Como primer ministro de Enrique VIII, su fortuna ha florecido, como también la de Ana Bolena, segunda esposa del rey por cuyo amor Enrique ha roto con Roma y ha creado su propia Iglesia. Pero las decisiones del rey están provocando un peligroso aislamiento político de Inglaterra, y además Ana no ha cumplido su promesa, procurar un heredero que asegure la línea Tudor. 
Durante la visita a Wolf Hall de Enrique, Cromwell observa los amores del rey con la sibilina y silenciosa Jane Seymour. El ministro comprende que lo que está en juego es mucho más que el placer del rey: está en juego la seguridad de la nación. Así que a medida que despeja el camino de Enrique entre la corte y su miasma de chismes, negocia una «verdad» que satisfaga al rey y asegure su propia carrera. Pero ni ministro ni rey saldrán indemnes del teatro sangriento de los últimos días de Ana. 

Uno de los episodios más desconcertantes y aterradores de la historia de Inglaterra: la destrucción de Ana Bolena. Una novela absolutamente vívida y audaz acerca de la Inglaterra de los Tudor que arroja luz sobre el mundo moderno.

Opinión: Una reina en el estrado (Trilogía Thomas Cromwell 02)

Desde hace dos años tenía el comentario de este libro pendiente de subir.
En su día os hablé sobre "En la corte del lobo", primera novela que abría la trilogía sobre Thomas Cromwell, y esta reseña quedó un poco en el limbo en espera de que se publicase la última entrega, cuya publicación parece ser que se ha alargado un poco en el tiempo. Esa nueva novela, que pone el punto final a la trilogía, lleva el título de "El trueno en el reino" y la reseñaré en breve.
Una reina en el estrado obtuvo como su predecesora el premio del Man Booker Prize.

Hilary Mantel vuelve a repetir la estructura que ya vimos "En la corte del lobo"; centra el foco de atención sobre la figura de Thomas Cromwell y para transmitir los acontecimientos lo hace mediante un narrador que empleará la tercera persona. 
Vuelvo a recalcar lo que ya dije sobre el modo de usar a este narrador, no me convenció en su día y hoy vuelve a sucederme lo mismo. Este cronista observador, que persigue a Cromwell como una cámara, se refiere siempre al personaje como "él", y hay situaciones, donde intervienen varios personajes, en que puede llegar a crear confusión. 

Otro detalle que quiero señalar es que los lectores estamos esperando desde el comienzo el desenlace; queremos ver caer a Ana Bolena y este acontecimiento, lógicamente, no llegará hasta el final, lo que causa un falso efecto de que la historia no avanza o que le cuesta coger ritmo.
Mencionadas este par cosillas, que quizás podríamos señalar como las más negativas, debo indicaros que la novela me ha gustado algo más que la anterior.

Respecto a los personajes: vuelven a aparecer la mayoría de los que ya conocimos anteriormente, salvo, claro está, los que Enrique ya se encargó de hacer desaparecer. 
El personaje de Thomas Cromwell se muestra esta vez con un carácter más pronunciado, más calculador. En la sinopsis mencionan a Jane Seymour como sibilina y silenciosa, adjetivos que se ajustarían más al personaje de Cromwell, porque lo cierto es que Jane es lo que aquí denominaríamos como "un pan sin sal", un personaje incidental, con poco protagonismo y siempre manejada por otros, por lo que esa descripción no se adapta a su perfil.

Pero retomemos el argumento y con él al protagonista.
Cromwell es un gran estratega, pero que solo consigue ver, pese a lo que el piensa, a corto plazo. ¿Por qué digo esto?, pues simplemente porque no ve las nubes que se acercan por el horizonte.
 
Ana Bolena caerá, pero arrastrará consigo a todos los que se beneficiaron con su subida al trono, y entre ellos está precisamente él. 
Cromwell necesita culpables para seguir con un camino trazado, paralelo al de Enrique VIII y cuyo primer paso es librarse de Ana Bolena, la mujer que ha llevado al rey a enemistarse con media Europa.
Los acusados están condenados de antemano, da igual lo que digan... si delatan, son culpables y si callan, también. 
Él convertirá los pensamientos en intenciones y por lo tanto en delito, además, todas las tierras y concesiones de las que sean desprovistos los acusados pasarán a estar bajo su control, después colocará en esos puestos a gentilhombres de su interés y volverá a sacar provecho de su influencia.
Como veis el secretario no daba puntada sin hilo; lo que no calcula con precisión es que para Enrique todo el mundo es prescindible.

Por otro lado vemos, por la actitud de los acusados y de las improvisadas y exageradas acusaciones, que hay una total manipulación de los hechos.
Todos ellos, sin excepción, sean culpables o no, olvidan pronunciar la frase de "La Reina es inocente"; solo piensan en salvarse y eso crea una gran duda, quizás Ana Bolena no era culpable de todo lo que se le acusaba.
La historia la pinta como una mujer con grandes ansias de poder, capaz de hacer cualquier cosa para conseguir lo que quiere, pero incapaz de dar un heredero masculino a Enrique. De esa forma, Ana se convierte en una pieza de ajedrez, es sacrificada para salvar al Rey, y después cualquier peón avispado, llamémoslo Jane Seymour, puede ocupar su puesto.

Hay otro detalle que no quiero olvidar mencionar. En la anterior novela, Hilary Mantel nos relataba la vida de Cromwell desde su infancia, abarcando un espacio de tiempo bastante amplio, y en cambio ahora, la novela se centra en relatar seis meses escasos.

Es una obra que os recomiendo. Con sus pros y sus contras como la anterior, pero capaz de intrigar al lector con unos personajes y unos ambientes muy bien recreados.
En breve os contaré como acaba esta trilogía sobre Cromwell.

miércoles, 28 de octubre de 2020

La Piedra Lunar de Wilkie Collins

 Sinopsis:

La gran novela de misterio que alumbra el género policiaco moderno.
Traducción de Horacio Laurora
La Piedra Lunar, valiosa joya robada de un santuario hindú y de la que se cuentan toda clase de leyendas maléficas, llega a las manos de Raquel Verinder, heredera de un lord inglés, como regalo de cumpleaños. Sin embargo, después de la cena de celebración la gema desaparece.
El sargento Cuff será el encargado de desentrañar una verdad que permanece oculta tras las diferentes versiones de los hechos que ofrece cada uno de los personajes implicados. Horacio Laurora vierte fielmente a nuestra lengua una obra que, según T. S. Eliot, es «la primera, la más larga y la mejor de las novelas detectivescas inglesas modernas».

Opinión:

La Piedra Lunar, publicada en 1868 está considerada como "la primera novela policial de Inglaterra"; ¿por qué pongo esta frase en cursiva y haciendo hincapié en una localización en concreto?, pues, simplemente, porque en 1841 la publicación del relato del americano Edgar Allan Poe, "Los crímenes de la calle Morgue", ya había sorprendido sentando las bases para las posteriores historias policíacas. 
Curiosamente, tan solo un par de meses antes en Francia, Honoré de Balzac también había publicado la que se considera como primera novela policíaca, esta vez, de la literatura universal"Un asunto tenebroso".
Hasta aquí parece que queda bastante justificado la puntualización, pero lo cierto es que esa afirmación pueden rebatirla los amantes de Charles Dickens, ya que "Bleak House" (Casa tenebrosa), fue publicada en Inglaterra en 1853, y según se rumorea esta novela llevaba guardada en sus cajones desde fecha anterior a 1842. 
Lo que me queda por comprobar es si es cierto que esa novela tiene tintes policíacos y puede calificarse como tal, o simplemente es un amago precoz del género policíaco como también se denominó a "La dama de blanco" de Collins publicada en 1860.

Como curiosidad os diré que, tanto "La Piedra Lunar" como "La dama de blanco", fueron publicadas por entregas en la revista  que hasta 1859 se publicaba bajo el nombre de Household Worlds" y que a partir de esa fecha pasó a llamarse "All the Year Round", publicaciones fundadas y dirigidas por Dickens, donde también se publicó "Bleak House".

Y ahora sí, retomemos el comentario sobre este libro.
Wilkie Collins nos ofrece una historia policíaca cargada de intriga y que despertó mi interés desde el comienzo de su lectura por algunos detalles.
El principal es que es totalmente epistolar, algo que ya he mencionado en otras reseñas, y que era muy común en la época. 
Para ello el autor emplea como narradores a varios personajes que se irán sucediendo, relatando los acontecimientos y ciñéndose estrictamente a su experiencia personal para que la narración resulte lo más fiel posible. Este modo de narrar múltiple, muy frecuente en la obra de Collins, se debe a su formación jurídica y se aleja de la forma de narrar de la época que recurría a los narradores omniscientes.

Otro punto fuerte y que Wilkie Collins maneja a la perfección es el retrato de los personajes. 
Con el uso de las diversas perspectivas, cada personaje nos ofrece una visión subjetiva de cada uno de los integrantes de la historia. De esa forma, y aunque la falta de objetividad al describir pueda parecer, a simple vista, un impedimento; analizando en conjunto todas esas descripciones, el lector se hará un retrato bastante ajustado y fiel de cada protagonista.
En lo que al arco dramático de los personajes se refiere, Collins los crea bastante neutros. No experimentan cambios radicales, porque sus protagonistas tienen un comportamiento natural y la transición que sufren, a consecuencia de los sucesos que experimentan, aparecen muy suavizados; no son excesivamente buenos ni malos.

Por supuesto no puedo olvidar mencionar la compleja trama, cargada de múltiples giros argumentales y de ambientes sugestivos, algo en que el autor vuelve a mostrarse hábil, ya que hasta el aire aparece envenenado de misterio y sospecha.
Una oscura conspiración se desata sobre la familia Verinder, como habéis leído ya en la sinopsis, y todos los personajes se verán atrapados en sus redes. 

También vamos a encontrar un gran homenaje al espíritu aventurero, no solo en el argumento en sí y en esos viajes y exploradores que aparecen fruto del afán colonialista británico, sino también a las narraciones basadas en ellos y que florecieron durante la Edad Augusta (s. XVIII), la literatura de viajes y aventuras, empleada muchas veces como medio para criticar la propia realidad desde puntos de vista distinta y que alcanzó su mayor esplendor con la publicación de "Robinson Crusoe" de Daniel Defoe en 1719 y considerada como la primera novela inglesa. Este libro aparece mencionado en numerosas ocasiones, ya que uno de los protagonistas recurre a él como elemento de inspiración.

martes, 20 de octubre de 2020

Las supervivientes de Riley Sager

Sinopsis:

Quincy Carpenter, una estudiante universitaria, fue la única superviviente de la masacre que tuvo lugar en Pine Cottage, donde pasaba el fin de semana con cinco amigos. De inmediato, pasó a formar parte de un club al que nadie desea pertenecer: el que la prensa ha bautizado como «Las Últimas Chicas». Ellas son Lisa, que perdió a nueve compañeras de su hermandad; Sam, que se enfrentó a su atacante en el motel en el que trabajaba, y Quincy, que huyó a través de los bosques para escapar de aquel a quien solo puede referirse como «Él». 
Diez años después, Quincy disfruta de cierta normalidad. Tiene un novio que la cuida, un blog de cocina, un bonito apartamento y, además, cuenta con la presencia terapéutica de Coop, el policía que le salvó la vida. Su memoria no le permite recordar los acontecimientos de aquella noche, y la medicación le ayuda a preservar ese equilibrio. Pero cuando Lisa aparece muerta en extrañas circunstancias, Quincy debe afrontar el pasado, porque la historia puede volver a comenzar.

Opinión:

Había leído comentarios sobra esta historia donde decían que el autor jugaba con los tópicos de las pelis de terror tipo Scream o Sé lo que hicisteis el último verano, y ese detalle fue el que precisamente me empujó a comprar este libro.
Riley Sager es el seudónimo que emplea el editor Todd Ritter que gracias a Las supervivientes, obra que se ha convertido en un bestseller internacional, le ha llevado a dedicarse a tiempo completo a esa compleja profesión que es ser escritor.

Como son varios los detalles que quiero señalar de esta historia voy a empezar por comentar lo que menos me ha gustado.
El comienzo me pareció un poco lento, me costaba coger el ritmo a la lectura, pero una vez que la historia se anima no para hasta el final. 

El modo en que consigue el autor dinamizar la historia es mediante la longitud de los capítulos. 
Al comienzo resultan más extensos, intenta ponernos al día con la nueva vida de Quincy, pero al llegar a ese momento en que la historia coge brío y que coincide, como habéis podido ver por la sinopsis, con la muerte de Lisa, se vuelven más cortos y la lectura con ello más ágil.

La historia está contada por dos narradores. 
Uno será Quincy Carpenter, única superviviente de la masacre de Pine Cottage que narrará los acontecimientos actuales; el otro narrador con el que nos encontramos lo hará en tercera persona y nos hace retroceder diez años, hasta esos sucesos de Pine Cottage que convirtieron a Quincy en protagonista de una escalofriante historia. Estos capítulos que acabo de mencionar y que son narrados por un narrador externo, aparecen diseminados a lo largo de la narración y sirven para generar una pausa en el relato y crear con ello tensión, de esa forma logra mantener el suspense en ambas tramas hasta el final. 

Con el uso de esos dos narradores lo que también obtiene el autor es crear dos perspectivas distintas y con ello que los lectores desconfiemos de todos los personajes, sin excepción, porque lo cierto es que crea un elenco protagonista muy poco fiable. 

Quincy intenta llevar una vida, aparentemente, normal, pero los hechos que ocurrieron diez años atrás la han marcado profundamente, aunque ella intente demostrar lo contrario, fingiendo que lo ha superado. En ese momento Lisa muere y Sam entra en su vida, (no voy a entrar en detalles sobre ellas porque ya mencionan los datos importantes en la sinopsis).
A partir de ese momento la vida de Quincy da un giro y eso es precisamente lo que encontramos en esta historia, giros, vueltas de tuerca que van deformando la idea que nos vamos creando sobre los personajes y que nos llevarán a un final sorprendente y a algo que ya he mencionado y sobre lo que vuelvo a insistir, a dudar de todos los personajes. 

Reconozco que el veredicto final ha sido positivo.