martes, 12 de noviembre de 2019

La bibliotecaria de Salley Vickers

Sinopsis:

En 1958, la joven Sylvia Blackwell se muda a un pequeño pueblo del centro de Inglaterra para empezar su nuevo trabajo como bibliotecaria.
Pero en este pueblo aparentemente acogedor, las apariencias engañan.
Sylvia se enamora del médico del lugar, pero es su conexión con su precoz hija y con el hijo de sus vecinos lo que cambiará su vida y pondrá en peligro a la biblioteca y a su trabajo.
¿Cómo altera la biblioteca la vida de los niños y qué consecuencias tendrán en sus vidas los libros que Sylvia escoge para ellos?

Opinión:

Supongo que a cualquier amante de los libros encontrarse con uno cuyo título lleve impresa la palabra biblioteca y/o librería, e incluso cualquier termino resultante de ella, ya es suficiente incentivo para sumergirse inmediatamente en la sinopsis.
Lo cierto es que esta sinopsis, en concreto, resulta de lo más sugestiva, porque no solo nos habla de la pasión por la lectura, sino también aventura que habrá otro tipo de pasiones entres sus páginas, además de enredos y falsas apariencias.
Sylvia, nuestra protagonista, va a suponer un cambio en el pequeño pueblo inglés al que se muda para hacerse cargo de la sección infantil de la biblioteca pública.
No solo cambiará la forma de llevar esa sección, en la que se había olvidado que la función primordial es incitar a los niños a leer, sino que también influirá en la vida de muchos de los habitantes de la localidad de East Mole. Esos nuevos aires de modernidad que trae, no van a ser bien recibidos, y aquí se refleja a la perfección la época y ese hermetismo que gobernaba las pequeñas comunidades tras la II Guerra Mundial.

Lo que más me ha gustado es el tono costumbrista que sobrevuela cada página.
El ritmo avanza despacio, dando tiempo al lector a familiarizarse con el entorno y presentando a los personajes a su debido tiempo. La prosa es sencilla y prescinde de florituras, lo que contribuye a plasmar, sin adornos, la forma de vida de los personajes.

Las últimas cien páginas son quizás las que más me han gustado.
Si a lo largo de la obra comprobamos como los libros actúan muchas veces como refugio, ese final nos demuestra el gran poder que tienen, como nos influencias y nos pueden ayudar a dar un giro radical a nuestra vida.

Es una novela donde lógicamente no pararán de asomarse títulos de libros y autores, e incluso al final, se añade una relación de lecturas recomendadas por la biblioteca de East Mole, un buen guiño a la literatura.

Por otro lado, encuentro muchos paralelismos con la "La librería" de Penelope Fitzgerald, novela que por cierto debo releer.
En ambas se reflejan las conspiraciones, la falsedad y las intrigas que tienen lugar en las pequeñas poblaciones.
El nombre de ambas protagonistas también sirve para mostrarnos, de forma figurada, lo que sucede a su alrededor.
En esta historia tenemos a Sylvia Blackwell (Pozo oscuro o negro), una forma figurada de enseñarnos lo que se avecina sobre el personaje, su soledad y sus ansias de libertad; y en el libro de Penelope Fitzgerald tenemos a Florence Green, que nos hace ver al personaje como verde o inexperta.
Ambas mujeres van a representar la superación y la valentía, además de todo lo señalado anteriormente.

En esta historia también vamos a ver sembrada la polémica.
Esta nos llegará desde un libro de Henry Miller, "Trópico de Cáncer". Una historia, por supuesto, alejada de las recomendaciones para niños, por sus detalladas descripciones sexuales y su lenguaje obsceno; libro que fue retirado por los censores y llevado a juicio por obscenidad, después sería considerado como una de las grandes obras de la literatura del siglo XX.
En "La librería" también viviremos una situación parecida, pero esta vez la polémica vendrá de la recomendación de "Lolita" de Nabokov, otra de las grandes obras del s. XX que hoy en día sigue levantando ampollas.

Como veis es una novela muy entretenida y recomendable, además de entrañable. Una historia ideal para leer bajo el calor de una manta y un sentido homenaje a los bibliotecarios y a todas aquellas historias que nos marcaron de niños.


martes, 5 de noviembre de 2019

Morirse es de mal gusto de Francesc Marí

Sinopsis:

Durante una selecta velada en la mansión de Charles Richmond, aclamado productor de cine y jefe de los Estudios con el mismo nombre, tendrá lugar un asesinato. El mayordomo de la mansión, Bernard, será la víctima.
En esa noche de tormenta, y a la espera de la llegada de la policía, Melvin Drake, guionista de los Estudios Richmond, será quién haga de detective reuniendo todas las pistas. Poco a poco seremos testigos de muchas revelaciones y muchos más secretos sobre a los habitantes de la mansión y los propios invitados.
Una trama llena de giros que productor y guionista no dudarán en llevar a la gran pantalla como el nuevo éxito de taquilla: Morirse es de mal gusto.

Opinión:

Curioseando por la página de la editorial Planeta, llegué hasta este libro de Click ediciones, uno de los sellos del Grupo Planeta que solo publica obras inéditas y en formato digital. Este sello, según informan en su web, pretende descubrir a nuevos autores.
Pues bien, cuando vi la portada de este libro, me recordó muchísimo a otro que hacía leído hace poco: "Las siete muertes de Evelyn Hardcastle", y movida por la curiosidad me fui directamente a leer la sinopsis, que como habéis podido comprobar resulta de lo más atractiva.
Ahora lo traigo hasta esta estantería virtual para hablaros sobre él.

Es una novela muy cortita que evoca la estructura de las escritas por Agatha Christie; una mansión con un buen montón de personajes y motivos para cometer un asesinato, además del habitual homicidio.

Los lectores nos vamos a encontrar con un asesinato al más puro estilo de "misterio del cuarto cerrado", ya que los personajes permanecen en la mansión, incomunicados con el exterior, mientras la investigación que se desarrolla en un periodo de tiempo muy breve, una sola noche, va desvelando secretos sobre ellos. El encargado de llevar a cabo esta investigación será un guionista de películas, alguien que obligado por la situación debe encarnar el papel de detective aficionado.

Esta historia al mismo tiempo nos lleva a pensar en una obra teatral o una de esas películas en plan parodia de detectives, ya que el autor encamina la narración hacia la comedia de enredo, adornándola con ligeros toques de humor que amenizan su lectura, por supuesto no puedo olvidar mencionar el giro inesperado del final.
Y prácticamente ya termino, veréis que la reseña es muy breve pero es que el libro también lo es. He dejado para el final el detalle que menos me ha gustado y es en relación a la caracterización de los personajes.
Estos me han parecido demasiado superficiales.
Aunque están construidos sobre los clásicos clichés, ese no es motivo para no haber profundizado en ellos. Se comportan de una manera muy previsible y ninguno de ellos evoluciona a lo largo de la trama. Quizás una caracterización más compleja habría dotado de más factor sorpresa a esta historia.


martes, 29 de octubre de 2019

La Cadena de Adrian McKinty

Sinopsis:

Como una mañana cualquiera, Rachel deja a su hija en la parada del autobús. Pero una llamada de un número desconocido lo cambia todo: una mujer le informa que tiene a Kylie secuestrada y que, si quiere verla de nuevo, deberá seguir sus instrucciones al pie de la letra: primero, pagar un rescate; segundo, secuestrar a otro niño. Quien llama es también una madre cuyo hijo ha sido secuestrado, y si Rachel no cumple con las reglas, el niño morirá, y su hija también.
Rachel ya forma parte de La Cadena, un mecanismo que convierte a padres de familia en víctimas y a su vez en criminales, y que está haciendo a alguien muy rico en el proceso. Ella es una mujer corriente, pero en pocas horas los acontecimientos la llevarán hasta límites impensables y la obligarán a hacer algo terrible.
Los creadores de La Cadena saben que unos padres harán todo lo que está en sus manos por sus hijos. Pero no contaban con cruzarse en el camino de una mujer decidida, valiente y superviviente como Rachel. Porque, si alguien puede romperla, ésa es ella.

Opinión:

La Cadena, la historia que hoy os traigo a esta estantería virtual, fue escrita en un comienzo como relato breve, de esa forma permaneció escondida en el fondo de un cajón hasta 2017, momento en el que el agente literario del autor le propuso desarrollar el argumento en Estados Unidos, comenzando así una nueva Cadena.

El mecanismo sobre el que se construye el argumento de esta novela es muy sencillo, La Cadena es un sistema de explotación de la emoción humana. Convierte a padres en criminales y en víctimas al mismo tiempo.
Los eslabones que mantienen unidos la cadena y que la hacen crecer, no es el miedo, como podríamos pensar en un principio al leer la sinopsis, sino el amor. Amor de cualquier tipo, maternal, filial o romántico, que impulsará a hacer lo que sea por el ser querido.
Sobre esta idea básicamente es sobre la que se construye la novela, una historia que debo reconocer que tiene un comienzo muy potente e impactante.

Adrian McKinty nos sumerge de golpe en la trama, no da tiempo a que el lector se vaya habituando al narrador, a la forma de contar o a los personajes, en los que por cierto no profundiza mucho.
Su relato te atrapa desde la primera linea, aportando tensión y suspense que dosifica valiéndose de capítulos muy breves.
El narrador, en tercera persona, nos relata de forma lineal los acontecimientos, eso sí, saltando de un personaje a otro, de esta forma, mediante los cliffhangers deja colgada la trama en el momento más intenso, sostenida únicamente por un hilo muy fino.
Ahora bien, en una novela de comienzo tan impactante, sabiendo que está en vías de publicación en más de 40 países y que ya se han vendido los derechos para ser llevada a la gran pantalla, pensé que los giros argumentales estarían asegurados y que la historia no se mantendría solo a base de cliffhangers.

Al llegar a la mitad de la novela, más o menos, aprecié una bajada en el ritmo narrativo; la historia empezaba a perder fuelle.
En ese punto una parte de la trama, la que nos ha guiado hasta el momento, queda resuelta. El autor, a partir de ahí, recurre a narraciones retrospectivas para mostrarnos otra parte de la historia, la que se refiere a quiénes son los cerebros que se esconden detrás de La Cadena, alternando, eso sí, esos fragmentos con la vida actual de los protagonistas, que continúan lógicamente con sus vidas.
¿Pero qué ocurre? pues lo que ya he mencionado, que para mantener la tensión y al lector pegado a las páginas se necesitan más cosas, no solo de cliffhangers vive el hombre.

Hay un gran potencial en el argumento, no hace falta que nos digan en la faja del libro Ian Rankin, John Katzenbach o el mismísimo Stephen King, que la historia es tremendamente adictiva y original... pero bajo mi punto de vista, ese gran potencial está infrautilizado.
La historia se vuelve demasiado previsible, ¿y qué hace que un libro se vuelva previsible? no es que el autor de demasiada información, es que la que da, no se molesta en esconderla, y los lectores vemos venir los sucesos desde bastante lejos.
La novela se divide en dos partes, y yo que no tengo olfato sabueso descubrí al llegar al segundo tramo de la historia, quién era la persona que se ocultaba detrás de la cadena.
Un thriller que se precie o una novela policíaca de calidad, debe ofrecer una trama con suspense, con tensión, y al final, una resolución a la que el lector más agudo, debería llegar de forma lógica. Pero como digo en esta historia no hay artificios engañosos, solo pistas puestas al descubierto.

Por otro lado, quizás de haber utilizado otro tipo de narrador, por ejemplo en primera persona, el relato se hubiese vuelto más cercano y la empatía que surgiría de él, haría que el lector se creyese los giros colocados al final, que para mi gusto resultan de lo más inverosímiles.
Es una buena novela, sí, pero se parece demasiado a un guion de serie, de esas en la que solo vemos acción, acción y acción, desde el comienzo, y dejan muy poco en pro de la imaginación.

Debemos disfrutar de la lectura, y yo lo he hecho, pero no a tope como esperaba al comienzo.
Algunas personas que me recomendaron con fuerza esta historia, se sorprenderán al leer mi opinión final, pero la lectura es una experiencia personal y cada uno vivimos los libros de forma distinta.
Las razones expuestas, son propias, cada lector tendrá las suyas. Esto lo digo porque últimamente opinar algo distinto a lo que piensa la masa se está convirtiendo en un deporte de alto riesgo, y aunque suene repetitivo, para gustos los colores.