martes, 26 de marzo de 2019

El día que Selma soñó con un Okapi de Mariana Leky

Sinopsis:

Todo el mundo en Westerwald sabe que Selma tiene un don especial: cuando sueña con un okapi alguien fallece en veinticuatro horas. El día que se hace realidad la premonición que todos temen, las verdades acalladas y las cartas iniciadas con nunca y siempre comienzan a circular, y su sueño cambia irreversiblemente las vidas de Luise, su nieta; de Martin, el niño levantador de pesas; del óptico enamorado; de la triste Marlies e, incluso, la de un peculiar monje budista.
Narrada con ingenio y ternura, El día que Selma soñó con un okapi nos sumerge en una inolvidable comunidad sostenida por la amistad. Con un lenguaje delicado, las voces de Selma y Luise tejen una novela que celebra la búsqueda del amor y de la belleza, el deslumbramiento ante los que son diferentes y el valor que se esconde detrás de las cosas pequeñas.
Mariana Leky se ha convertido en la revelación de las letras germanas. Su originalidad y talento le han valido tanto el Premio de los Libreros Independientes y el reconocimiento a la Mejor Novela y Mejor Autora del Año como la admiración de la crítica y el cariño de los lectores, que la han situado en la lista de los libros más vendidos durante casi dos años.

Opinión:

Llevaba tiempo viendo este libro entre las mesas de novedades, y lo cierto es que me dejé guiar por los comentarios demasiado apasionados.
El resultado ha sido una obra que se lee bien, con algunos momentos tiernos, pero que se aleja bastante de lo que yo esperaba encontrar. Entretiene pero no ha llegado a emocionarme.
Me ha dejado una sensación muy parecida a la de "El lector del tren de las 6.27" de Jean Paul Didierlaurent, otra novela que también obtuvo numerosos premios y la alabanza del gremio de Libreros y en cambio a mí me pareció que trataban de vender humo.
Con esto, no estoy diciendo que sea un mal libro, pero sí, que sois vosotros los que tenéis que encontrarle la gracia, más allá de una historia que se reduce a las relaciones bucólicas de los personajes.

"El Okapi es un animal absurdo, mucho más absurdo que la muerte, parece que lo hayan creado con piezas que no encajan: patas de cebra, grupa de tapir, un cuerpo marrón rojizo que recuerda al de las jirafas, ojos de corzo y orejas de ratón" .

Si habéis leído la sinopsis ya sabréis que, a raíz de que Selma sueñe con este animal, una extraña fiebre parece desatarse en el pueblo, y todos sus habitantes intentarán arreglar sus asuntos pendientes.
De esa forma algunos de ellos intentarán pedir perdón, otros declarar el amor secreto, y entre confesiones y declaraciones, la vida en Westerwald seguirá su curso.
Esa población en el oeste de Alemania, se asemeja a un microcosmos, es un lugar especial, un mundo singular donde sus habitantes parecen moverse a un ritmo distinto. Cada uno de ellos, con sus manías, sus rarezas o sus obsesiones, van a conseguir dar el toque especial a esa comunidad y a esta lectura.

Con esa clara descripción que encontramos en las primeras páginas de la novela, donde nos habla sobre la apariencia de ese extraño animal, la autora quiere demostrarnos que aunque las piezas no cuadren o no encajen a primera vista, en conjunto constituyen un todo armónico, y eso es precisamente lo que vamos a encontrar en Westerwald.

El pueblo idílico, rodeado de una inmensa paz y habitado por esos personajes entrañables, esconde grandes secretos. Mariana Leky va a hablarnos de maltrato, de infidelidades, de depresión, de soledad, todo tratado de una forma muy sutil y delicada.

La encargada de transportarnos a esa pequeña localidad será Luise, nieta de Selma, y en algunos momentos más que un narrador testigo parece ser omnisciente, ya que no se le escapa ni un solo detalle, incluso nos relatará situaciones donde ella no ha podido ser testigo.

La obra está narrada a dos tiempos e irá saltando del pasado al presente, hilando una historia multicolor con notas alegres y otras que no lo serán tanto.
Luise va a contarnos los sucesos más significativos que marcarán su vida desde que es tan solo una niña hasta la edad adulta.
Así conoceremos a su abuela Selma; a Martin, el niño levanta pesas; a Elsbeth, la que siempre tiene un remedio; al óptico e incluso a Marlies, con su tristeza eterna, ellos nos ofrecerán una novela llena de anécdotas o visto de otro modo, historias dentro de una historia.

Su comienzo me ha resultado demasiado pausado y llegados más o menos a un tercio del final, la trama se acelera.
Esa última etapa, puede dar la sensación de que la autora no tiene nada más que contar y que desea llegar al final como sea.
Otro detalle que me ha dejado pensando es si las otras veces que Selma ha soñado con ese peculiar animal, ha despertado en sus vecinos la misma fiebre por dejar atados sus asuntos y que es el elemento sobre el que gira todo el argumento...

Todo lo que sucede en Westerwald es muy poético, teñido de realismo mágico; La sensación que transmiten los personajes es de paz, de tranquilidad, se aferran a la vida y a lo bueno que hay en ella. Como he dicho al comienzo, una trama que se sostiene sobre las relaciones de los personajes pero que le falta chispa para llegar a emocionar.
Ya sabéis eso de que para gustos existen los colores... y al igual que a la autora, un Okapi le parece un animal absurdo, a mí en cambio me parece un animal mágico, hecho con recortes, sí, pero que también parece que acaba de cruzar de otro mundo paralelo, como surgido de un sueño...

martes, 19 de marzo de 2019

Lolita de Vladimir Nabokov

Sinopsis:

La historia de la obsesión de Humbert Humbert, un profesor cuarentón, por la doceañera Lolita, es una extraordinaria novela de amor en la que intervienen dos componentes explosivos: la atracción «perversa» por las nínfulas y el incesto. Un itinerario a través de la locura y la muerte, que desemboca en una estilizadísima violencia, narrado, a la vez con autoironía y lirismo desenfrenado, por el propio Humbert Humbert.
"Lolita" es también un retrato ácido y visionario de los Estados Unidos, de los horrores suburbanos y de la cultura del plástico y del motel. En resumen, una exhibición deslumbrante de talento y humor a cargo de un escritor que confesó que le hubiera encantado filmar los picnics de Lewis Carrol.

Opinión:

A estas alturas no creo que quede nadie que no haya oído hablar alguna vez de este gran clásico del siglo XX, Lolita; por eso voy a prescindir de hacer un resumen de la historia y voy a centrarme en los detalles que considero más importantes y que creo que son el motivo de una polémica que lleva levantando ampollas desde su primera publicación en 1955.
Esta obra tiene muchas interpretaciones porque es muy compleja y trata un tema muy delicado. Si leyésemos la obra veinte veces, en cada una de esas relecturas descubriríamos matices nuevos.
Los lectores debemos enfrentarnos a los libros con la mente abierta; cada uno de nosotros debe encontrar el mensaje y darle sentido, alejándonos de ideas preconcebidas y, por supuesto, de ideas impuestas, porque nadie debe decirnos como leer o interpretar algo.
Debemos sentirnos libres, críticos y acallar esas voces que puedan condicionarnos. Solo después de leer, analizar y meditar, conseguiremos crearnos nuestra propia opinión sobre una obra.

Nabokov ideó una historia muy espinosa que giraba alrededor de un maníaco, Humbert Humbert, y de su hijastra, Dolores Haze, una niña de 12 años.
Sobre Humbert H. no nos quedan dudas, es un pederasta; como tutor debería haber sido alguien que protegiese a la menor y en cambio la persigue y la pervierte, obligándola a mantener relaciones con él. Sobra decir que el personaje de la niña irá cambiando, pero de eso ya hablaré más abajo.

Nabokov nos muestra los pensamientos del protagonista masculino, en ellos Lolita es una niña malvada, una nínfula que le provoca, pero realmente como nos cuenta el autor, lejos de la mirada perversa de Humbert no hay nínfula, no existe, esa imagen pícara de ella que intenta transmitirnos, solo es real en su mente.
Humbert nos ofrece su relato, su alegato, donde por supuesto no se excusa pero sí intenta justificar sus actos. Vemos a un personaje enfermo que se retrata a sí mismo como un romántico empedernido, caballeroso, un gran seductor que ve a Lolita como una tentación constante.
Pero esa narración no engaña a los lectores que vemos desde el comienzo su naturaleza oscura. Puede que engañe a los personajes, pero nosotros vemos como sus actos le van delatando.

Lo más curioso es ver como las críticas, a lo largo de los años, se han ensañado con el personaje de la niña, llegando a desvirtuar su imagen, hasta tal punto que se ha creado en torno a ella, un arquetipo atrevido que representa la perversión y la seducción de los adultos, basta leer la definición que nos da la RAE cuando buscamos el término Lolita: Adolescente seductora y provocativa.
Condenamos a la joven y no a la mente enferma de ese energúmeno que es el padrastro.
Si buscáis Humbert no aparecerá ninguna definición que haga referencia al comportamiento pedófilo.
Es cierto que Lolita es sensual y se va a beneficiar de ello. Su comportamiento se va a ir agravando, quizás hasta llegar a un punto en que nos muestra un perfil que nos incomoda o nos cuesta ver, pero el responsable directo, el causante es Humbert, no Lolita.

También debo decir que esta obra no es una historia de amor como se indica en la sinopsis... pero tampoco es un alegato en favor de la violación o del maltrato.
Es la historia de la obsesión enfermiza de un adulto hacia una menor, la historia de un maníaco que priva de su niñez a una cría de doce años; y los que aplaudimos la obra por su forma, por la técnica o el estilo de Nabokov, no significa que aprobemos determinados comportamientos que en ella se muestran, como algunos o algunas han llegado a insinuar por ahí...
Lolita es una joya literaria del siglo XX, una de las mejores obras que se han escrito, y por eso hoy en día se sigue hablando de ella.

Lo que me cuesta entender es que se demonice a Nabokov por lo que escribió.
No podemos condenar ni enjuiciar a un autor por lo que escribe, aunque sería más acertado decir que por la interpretación que nosotros hacemos de sus obras.
Los que me leéis con frecuencia sabéis que no soy de la opinión de censurar, retirar, poner en listas negras o destruir obras por su mensaje o contenido, creo que esas actitudes inquisitoriales son propias de un tiempo pasado.
Este escritor ruso se pasó más de media vida intentando explicar esta novela, y no creo que ningún autor o autora actual haya tenido la necesidad o la obligación de explicar tanto su trabajo.

Nabokov creó un personaje que no cabe duda de que es un pervertidor sexual, alguien obsesionado con una menor, alguien deplorable, manipulador... como queráis, pero el autor no entra a opinar, solo nos muestra a través de él ciertos comportamientos y nos recuerda que esos individuos están ahí, que existen.
No digo que Nabokov vertiese una crítica oculta hacia ese comportamiento, pero tampoco digo que lo aprobase; él solo plantea el problema y lo deja ahí, porque al final no llegamos a saber claramente su punto de vista.
Creo que lo que genera tanta controversia es que dio voz a ese individuo y en cambio no nos dio la oportunidad de saber lo que pensaba Lolita, por lo tanto, esta parece en la novela en clara desventaja; el pederasta nos cuenta su versión o lo que quiere que sepamos de ella y al mismo tiempo nos ofrece una imagen de Lolita, la que él quiere.

Eso sí, y rompiendo otra lanza a favor del escritor os diré que Nabokov limita también a Humbert a la hora de expresarse porque solo le permite hablar en primera persona, y ya sabéis que el uso de ese tipo de narración nos indica que el cronista puede ser poco fiable porque siempre nos hará llegar su punto de vista, lo que él ve, lo que él siente, o lo que a él le interesa contar.

La novela se divide en dos partes y a lo largo de ellas Humbert se dirigirá a nosotros en incontables ocasiones, en un intento de buscar comprensión.
Como ya he citado su relato nos llega como un diario que intenta condicionarnos, apareciendo como víctima de la provocadora y malcriada Lolita.
Los lectores tenemos que ser conscientes en todo momento que su narración subjetiva es un alegato, estamos leyendo sus confesiones, una súplica al juez y no debemos olvidar tampoco que se le está juzgando por otro tema, ni por violación ni por incesto.

Para ir terminando, yo no sé si Nabokov intentó verter una crítica en su obra o advertirnos de que el mundo está lleno de Humberts ocultos, muy difíciles de desenmascarar... lo que sí veo es una crítica hacia una sociedad cínica y decadente que mira en muchas ocasiones hacia otro lado. Una sociedad que no ha evolucionado mucho y que olvida que el ignorar un problema, el fingir que no se ve... no lo hace desaparecer.

 A los que dicen de poner a Nabokov y a su obra en una lista negra, me parece totalmente ridículo, porque entonces también tendríamos que deshacernos de la obra de Poussin donde refleja el rapto de las sabinas o la espectacular escultura de Giambologna, sin olvidar la violación de Lucrecia de Tiziano, o los cuadros de Balthus... por poner algún ejemplo.
Si destruyésemos todo lo que consideramos poco honorable o ético nos quedaríamos sin Historia. Las mujeres llevamos tiempo denunciando que se nos ha borrado intencionadamente de ella, por lo tanto veo incongruente que ahora tratemos de hacer lo mismo con determinadas obras y autores.
Creo que aún queda mucho por hacer, y mucho por reflexionar...


martes, 12 de marzo de 2019

Cinco tumbas sin lápida de Tony Jiménez

Sinopsis:

George Campbell lo tenía todo. Su vida estaba completa, con una esposa perfecta, una comunidad que le quería y sus triunfos como escritor. Pero todo se torció un buen día, lo que le empujó a huir del pueblo que le había visto nacer. Un tiempo después, preparado para enfrentarse a sus demonios, regresa a Shelter Mountain, un lugar donde nada es lo que parece.
En todos los pueblos hay historias, leyendas, relatos siniestros, pero en Shelter Mountain es diferente. Algo oscuro anida en sus bosques, algo terrible, que lleva esperando a George mucho tiempo.
Mientras el escritor trata de encontrar otra vez la inspiración necesaria para acabar su siguiente novela, el destino le prepara una vuelta de tuerca directamente desde su pasado, a la vez que es acosado por sus vecinos, que no ven con buenos ojos su regreso. George Campbell no tardará en descubrir que algunos fantasmas son muy reales, en lo que será una lucha no sólo por su supervivencia, sino también por su cordura.
Todo vuelve en Shelter Mountain, y el escritor va a comprobarlo de la peor de las formas.

Opinión:

Esta novela fue una recomendación de Anabel y de Sifuesemoslibros, y lo cierto es que tras leer sus comentarios y saber que en ella encontraríamos a un autor de estilo similar a Stephen King, no pude dejarla pasar.

En esta historia como ya he citado, vamos a encontrar referencias a la obra de King, una especie de homenaje a ese autor que tanto nos ha dado a los amantes del terror.

Hay muchas cosas que me han gustado y más tratándose de la primera novela del autor...

Al comienzo pensé que me encontraría con unos personajes poco detallados y que la novela sería todo acción, terror y gore, y lo sorprendente es que no ha sido así.
Tony Jiménez se toma su tiempo para presentarnos a los protagonistas e introducirnos de forma pausada en la trama, y esta va cobrando intensidad según avanzan los capítulos. De esa forma, toda la obra en conjunto, termina trazada al detalle, sin vacíos.

George como ya habéis leído, es un escritor que un año atrás perdió a su esposa. Decide volver a su pueblo natal para recuperar su vida, en lo posible, y se encuentra que allí, no solo los recuerdos le están esperando.
Tal y como sucedía en El Resplandor, el escritor empezará a ver cosas... ¿son ecos del pasado, recuerdos o hay algo más?
En Shelter Mountain, según los más ancianos del lugar, de vez en cuando suceden cosas de difícil explicación, y quizás, eso que le sucede a George sea parte del misterio o de las leyendas que rodean a la pequeña población.

Algunas de las situaciones a las que nos enfrenta el autor, no solamente a nosotros sino también al protagonista, perfectamente podían pasar por ser reales,"entre comillas", porque no hay que olvidar, que casi en su totalidad esta obra es ficción y terror, pero algunos de esos trances en los que se ve envuelto el personaje, resultan totalmente realistas y por eso empatizas con él.
Somos testigos de como actúan los individuos o las masas ante situaciones difíciles de explicar; con qué medios se protegen o a qué o quiénes recurrimos...
Esto que acabo de citar, es precisamente lo que encontramos en la obra de King y que me gusta, personajes con vidas normales que experimentan situaciones que no lo son, o que espero que no lo sean...
No como ocurre con otro autor del que ya os he hablado en otras ocasiones, Koontz, que dota a sus obras de un gran comienzo y luego lo fastidia incorporando al final conceptos tan abstractos que no tengo por qué entender, ni entiendo... y termina mezclando el terror con la física cuántica o la teoría extraterrestre... Esto está muy bien, pero para los amantes de la Ciencia ficción, y ese no es mi caso.
Yo busco, porque me gusta el terror, situaciones que sin llevarme al límite, sí logren incomodarme o que provoquen un estremecimiento.
El final... no tiene porque ser lógico, porque a nuestro alrededor suceden constantemente cosas que no tienen una explicación.

Y hablando de conectar con el protagonista, hay otro detalle que es muy importante a la hora de sintonizar con la historia y que este autor tiene muy en cuenta...
Lo primero es que en la introducción crea un pasado a los personajes.
Lo segundo tiene relación con nuestra área de confort...
Cuando leemos una historia de terror, todos queremos que sucedan cosas malas alrededor del protagonista, para que pueda experimentarlas en su piel; queremos que esas situaciones repercutan sobre él, aun sin ser directamente la víctima.
Si las víctimas son conocidos, sufrimos; si en cambio es gente que pasaba por allí o gente que nos importa un pimiento, la conexión no es tan intensa con el protagonista, os pongo un ejemplo...
En El exorcista, todos sufrimos cuando muere el Padre Carras, porque es alguien cercano, alguien al que hemos ido conociendo poco a poco y deja en una situación vulnerable a la protagonista. Ella sufre y nosotros con ella...
Con esto lo que quiero decir es que, Tony Jiménez, consigue recrear escenas que nos van a incomodar y mucho, sacándonos de nuestra área de confort, haciendo que experimentemos el terror, el dolor o la tristeza, por esa conexión que ha creado entre el protagonista y nosotros.

Para todos los amantes de las novelas de terror, esta es una buena recomendación. Hay momentos, tan intensos, que logra ponernos la carne de gallina.

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