lunes, 16 de noviembre de 2015

Saga Ottavia Salina de Matilde Asensi

El último Catón (Saga Ottavia Salina 01)
Sinopsis:

Con más de tres millones de ejemplares vendidos, El último Catón se ha convertido en la novela más relevante hasta el momento de Matilde Asensi y, sin duda, en una de las obras de referencia de la narrativa española.
Desde el archivo secreto de la ciudad del Vaticano, la hermana Ottavia Salina, paleógrafa de prestigio internacional, se enfrenta a un extraño enigma: descifrar los tatuajes aparecidos en el cadáver de un etíope. Con la ayuda de un capitán de la guardia suiza y un arqueólogo de Alejandría, Ottavia tendrá que descubrir quién está detrás del robo en las iglesias de todo el mundo de las reliquias de la Vera Cruz, la cruz de Cristo.
Siete pruebas basadas en el purgatorio de la Divina comedia de Dante Alighieri tienen las llaves para abrir las puertas. La expiación de los siete pecados capitales se realizará en las siete ciudades que ostentan la fama de practicarlos: Roma por su soberbia, Rávena por su envidia, Jerusalén por su ira, Atenas por su pereza, Constantinopla por su avaricia, Alejandría por su gula y Antioquía por su lujuria.
DANTE será el gran aliado para conocer quién es el último Catón.

El regreso del Catón (Saga Ottavia Salina 02)
Sinopsis:

¿Qué pueden tener en común la Ruta de la Seda, las alcantarillas de Estambul, Marco Polo, Mongolia y Tierra Santa? Eso es lo que los protagonistas de El último Catón, Ottavia Salina y Farag Boswell, tendrán que averiguar poniendo de nuevo sus vidas en peligro para resolver un misterio que arranca en el siglo I de nuestra era.
Escrita con rigor, con un ritmo que mantiene en vilo a los lectores página a página y capítulo a capítulo hasta el final, El regreso del Catón es una combinación magistral de aventura e historia con la que Matilde Asensi nos atrapa de nuevo para no dejarnos escapar hasta la última palabra.

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Opinión: El último Catón (Saga Ottavia Salina 01)

La lectura de este libro la llevaba retrasando desde hace mucho tiempo. A pesar de las buenas críticas que había leído sobre él no encontraba el momento de hacerle hueco entre mis lecturas.
Ahora, aprovechando el lanzamiento de la segunda entrega de la saga, El regreso del Catón, me he decidido por fin a darle una oportunidad y a conocer a su protagonista femenina, Ottavia Salina que es la que da nombre a la saga.

A grandes rasgos se puede decir que nos encontramos ante una novela llena de aventuras, respaldada por la buena prosa de la que hace gala su autora, la excelente documentación y cuya estructura y desarrollo, giran alrededor de la que se considera la obra maestra de la literatura italiana, el poema la Divina comedia de Dante. Un claro ejemplo de Metaliteratura, es decir, un libro dentro de otro. Matilde Asensi, no podía haber elegido mejor obra para acercarnos de forma tan sencilla, a un clásico de la literatura universal que frena a muchos a la hora de leerlo por su complejidad, vuelvo a referirme a la Divina Comedia.


Hay novelas que al finalizarlas dejan indiferente al lector, otras le dejan encantado o completamente desconcertado lo que le lleva a un periodo de reflexión. En este caso, cuando la terminas, tienes las ideas muy claras; el concepto es sencillo, o te ha gustado o no.
Matilde Asensi nos ofrece una obra donde ficción e historia se entrecruzan difuminando donde se encuentra el límite entre ambas. Hay que recalcar que se trata de una narración ficticia ya que muchos se preguntarán llegado el caso, si la hermandad secreta de los staroufílakes, realmente existe.

La narración que nos ofrece Matilde Asensi es sencilla y directa, evitando que el lector se distraiga del argumento, además, para complejidad ya tenemos los fragmentos que se incluyen de la obra detallando el infierno particular de Dante y que acompañará en todo momento a los protagonistas, mientras inician un viaje que resultará, tan agotador como peligroso.
El poema les mostrará el periplo de Dante desde el infierno al paraíso pasando por el purgatorio, y son precisamente esos mismos peligros los que acecharan a nuestros protagonistas en su viaje, aunque eso sí, esta vez los escenarios elegidos serán otros.



Personalmente de esta novela me ha gustado casi todo. Planteamiento, personajes, desarrollo, escenarios elegidos... pero hay que reconocer que tampoco es perfecta, casi ninguna obra lo es.

El planteamiento de la novela es atrayente aunque sobra decir que la autora no ha inventando nada nuevo.
El misterio generado alrededor del supuesto o posible contenido de la biblioteca del Vaticano, sobre hermandades secretas, búsquedas de reliquias o con protagonistas expertos en iconología y/o simbología religiosa, ha dado pie a que muchos escritores construyesen sus argumentos entorno a estos temas, incluso la Divina comedia ha servido para ser trasfondo de otras obras, no solo de ésta de la que hoy os hablo, la más reciente es Inferno de Dan Brown.
Llegados a este punto cabe mencionar que algunos comentarios que he leído mencionan que, El último Catón, es una copia de El código Da Vinci de Dan Brown, nada más lejos de la realidad. Para empezar yo no encuentro las similitudes por ningún lado, además de que la novela de Asensi es anterior, 2001 y la de Brown de 2003. Además hacernos eco de estas habladurías sería meternos en discusiones innecesarias, porque a estas alturas deberíamos darnos cuenta de que Todo está ya inventado.

Sobre los tres personajes principales poco hay que decir.
La autora ha encontrado el equilibrio perfecto entre ellos, no solo en sus acciones, también con sus personalidades. En la gran mayoría de novelas terminas adorando a uno y odiando a otro pero en este caso no he encontrado nada que me haga anteponer a uno de ellos sobre el resto. Son actores que evolucionan al ritmo de la novela y que no desaparecen al concluir ésta. Asensi deja una puerta abierta para todos ellos. Es triste finalizar la entrega de una saga y que sus personajes no vuelvan a aparecer en las siguientes. A los lectores nos emociona, precisamente eso, ver como se rescatan para otras novelas.

Respecto al desarrollo, el comienzo de la trama resulta algo lento, aunque hay que decir que según avanza la historia ese pequeño hándicap quedará subsanado. A partir de ese momento, la intensidad en la narración va aumentando de forma gradual, al igual que el número de personajes que van entrando en escena, pero el final es otro punto que tampoco me ha llegado a convencer del todo.
Sobre este último apunte que claramente puede tener dos lecturas, positiva o negativa dependiendo del lector, debo decir que en mi caso es cierto que esperaba un final más realista, pero no es un fallo, simplemente una cuestión de gusto.
Las obras de ficción narran sucesos o acontecimientos que surgen de la imaginación del escritor, y en este caso, el realismo que Asensi consigue con su novela logra introducir Historia, lectores y personajes ficticios en la misma burbuja, nos embauca con su narración haciendo parecer unos hechos ficticios como reales, de ahí que yo esperase otro tipo de final.
Hecha esta aclaración solo me queda decir que para mí es una novela muy recomendable.

Opinión: El regreso del Catón (Saga Ottavia Salina 02)

Antes de empezar con la reseña quiero hacer un breve apunte.
El regreso del Catón es un libro que perfectamente podría leerse de forma independiente.
Asensi incorpora pequeños fragmentos donde se relatan, eso sí de forma superficial, los sucesos con los que llenó las páginas de El último Catón. Aun así, yo aconsejaría leer el primer libro, porque en los resúmenes se pierde la intensidad y la oportunidad de disfrutar con la que fue la primera entrega de la saga Ottavia Salina y que sobra decir, que para mí fue brillante.

Y dicho esto comencemos con lo realmente importante...
Dicen que las segundas partes nunca fueron buenas. Lo cierto es que nunca he estado muy de acuerdo con ese comentario, pero es cierto que las segundas entregas intimidan un poco a la hora de ponernos con ellas.
En cine tenemos ejemplos claros donde las segundas partes superaron con creces a las primeras. Por ejemplo, Terminator II, el juicio final superó a Terminator... y Alien el octavo pasajero fue superado por su secuela Aliens: el regreso; aunque como siempre digo, eso va en cuestión de gustos.
Volviendo a la literatura también tenemos montones de ejemplos. John Verdon y su detective Dave Gurney nos tienen acostumbrados a constantes altibajos a lo largo de la saga. Y la segunda parte de la Trilogía del Baztán de Dolores Redondo fue mucho más intensa, por no decir que mejor, que su primera entrega...
En este caso, las dos novelas que componen la Saga Ottavia Salina, andan a la par. Ambas tienen detalles que podrían ser mejorables y otros que por el contario, resultan soberbios, por lo tanto insuperables, y es que en las obras de Matilde Asensi siempre encontraremos algo que las hace brillar, y a eso voy...

Si hay algo que puede marcar de por vida a un libro, es sin duda, la forma de comenzarlo.
Muchos lectores probamos con los primeros párrafos y si tras leerlos no logran engancharnos, optamos por abandonar la lectura.
Pero de esos comienzos no es de lo que hoy quiero hablaros.
Los comienzos a los que me refiero son esos párrafos que nos persiguen a lo largo del tiempo. Elaborados, sublimes... ¿Quién no recuerda los primeros compases de Don Quijote de la Mancha, de Crónica de una muerte anunciada, o de Ana Karenina con su famosa frase “Las familias felices son todas iguales; las infelices lo son cada una a su manera”?
Pues sí, esta obra también tiene uno de esos comienzos que logran impactar al lector y que son los culpables de que leamos una y otra vez los primeros párrafos.

 "la historia la escriben los vencedores y los vencedores, con el tiempo, adquieren el poder de obligarnos a creer lo que escribieron, de hacernos olvidar lo que no se escribió y de inducirnos a tener miedo de lo que jamás ocurrió. Todo para seguir ostentando el poder, sea poder religioso, poder político o poder económico. Da igual. A ellos, a los vencedores, deja de importarles la verdad y a nosotros, la gente, también. A partir de ese momento el pasado lo reescribimos entre todos, haciéndonos cómplices de aquellos que nos engañaron, nos asustaron y nos dominaron. Pero la historia no es inamovible, la historia no está escrita en piedra, no tiene una única versión ni una única interpretación aunque así nos lo hagan creer y, lo que es aún peor, aunque así nos lo hagan defender con nuestras vidas, nuestro fervor o nuestro dinero".

Y ahora dejemos los comienzos a un lado y centrémonos con lo que encontraremos en el interior...
En la anterior reseña de esta saga os decía, que hay muy pocas novelas que al terminarlas nos dejen una sensación plena, de encontrarnos ante una novela perfecta.
También es cierto, que es complicado encontrar un argumento original entre la avalancha de novelas que tienen como tema central, resolver enigmas religiosos. Por lo general, la solución a esos enigmas la hallaremos en escenarios cargados de pruebas casi imposibles de superar, lógicamente con un claro y único objetivo, impedir que se descubra un tesoro o reliquia que podría hacer tambalear los cimientos de la iglesia Católica.
Esta nueva entrega ya os adelanto que tampoco me ha parecido perfecta, pero reconozco que el ingenio que tiene Matilde Asensi para elaborar argumentos, hace que esta lectura se convierta en un pasatiempo gratificante.

Han pasado quince años desde que se publicó El último Catón y para esta segunda entrega su autora, ha decidido que los años pasasen de igual manera para sus protagonistas.
Ese es un detalle que me ha gustado.
No estamos ante la típica saga donde una aventura sucede a la anterior con muy poca diferencia de tiempo. Tenemos unos personajes que han evolucionado, obviamente unos lo han hecho para mejor y otros para peor; les ha ocurrido como al vino, unos mejoran con el tiempo y otros terminan avinagrándose; unos prefieren llevar una vida sosegada y otros prefieren introducir en ella un poco de aventura.
Respecto a esto, encuentro negativo el cambio que ha dado la protagonista Ottavia.
Su personaje ha variado y no ligeramente.
Ahora se ha convertido en alguien más inflexible, llegando incluso en algunos momentos a rozar la prepotencia. Demasiado negativa, quejica e incluso envidiosa, y para colmo, se repite demasiado en sus argumentos.
Por ejemplo, cada vez que se refiere al matrimonio Simonson, los mecenas de esta nueva aventura, lo hace llamándoles alienígenas o empleando la frase... los octogenarios o nonagenarios, (a los lectores nos basta leerlo una única vez para detectar el tono jocoso y entender, que tienen tantos años que es difícil acertar con su edad exacta). Resumiendo, la primera o segunda vez puede resultar graciosa la frase, pero Ottavia la repite cada vez que estos entran en escena y se hace un poco cansado.

Otro detalle a tener en cuenta en este caso, son los antagonistas, personajes que deberían hacer sombra a Ottavia y seguidores, pero que no llegan a estar a la altura de la situación. Es como si se quedasen a medio desarrollo y no logran sembrar tensión ni en la trama ni en el lector.
Sobre la familia de Ottavia también quiero hacer alguna mención pero es complicado no meter spoilers, por lo tanto me limitaré a decir que aunque es una línea argumentativa secundaria también hubiese merecido la pena dedicarle más páginas.

Para ir acabando, hay que decir que la novela no resulta tan intensa como la anterior y que algunos fragmentos ralentizan demasiado la trama. Aun así, a partir más o menos de la mitad, nos sumergimos en esa mezcla de historia y ficción y resulta imposible abandonar la lectura.
En común con la novela anterior, también encontramos que nuestros protagonistas tendrán que superar una serie de pruebas para hallar los osarios perdidos de la familia de Jesús. Sustituimos las siete pruebas basadas en el purgatorio de la Divina comedia de Dante por otras nuevas basadas en las Bienaventuranzas y en este punto habría que volver a mencionar que su autora, tiene una imaginación prodigiosa.


El último Catón (Saga Ottavia Salina 01) Muy recomendable
El regreso del Catón (Saga Ottavia Salina 02) Recomendable

miércoles, 4 de noviembre de 2015

No recuerdo si lo hice de Alice LaPlante

Sinopsis:

La doctora Jennifer White es una cirujana ortopédica retirada que padece alzhéimer. Cuando su amiga y vecina, Amanda, aparece muerta con cuatro dedos de la mano amputados quirúrgicamente, la doctora White se convierte en la principal sospechosa. Pero ella no sabe si lo hizo.
Narrada con el discurso fragmentado y elocuente de la voz de Jennifer, la novela reconstruye la compleja relación que existió entre estas dos amigas de toda la vida, dos mujeres orgullosas y con carácter que, en ocasiones, fueron formidables rivales. A medida que la investigación del asesinato avanza y las relaciones entre Jennifer, su cuidadora y sus dos hijos adultos se intensifican, surge una pregunta escalofriante:
¿La memoria trastornada de Jennifer le impide revelar la verdad o la ayuda a ocultarla?
Opinión:

Ya sabéis que uno de mis géneros preferidos y al que vuelvo con frecuencia es el Thriller.
En este caso, recurro a la definición de los expertos:
Thriller es la obra de suspense o misterio cuya acción genera en el lector emociones como miedo o estremecimiento.
Llegados a este punto confieso que a mí, no me ha generado ni una cosa ni la otra. Quizás, no voy a negarlo, un poco de intriga por saber cual de las dos opciones se tomaba para terminar esta novela.
Y es que la solución es tan simple como sencilla, o bien la protagonista es culpable, o no lo es. Aquí no sirve el... la mate pero solo un poquito...

No recuerdo si lo hice, es un retrato fiel de una enfermedad durísima que no solo la sufren los que la padecen, también los que les rodean. Aquí hay que reconocer que la autora ha hecho un buen trabajo empleando sus propias vivencias, inspirándose en la larga lucha de su madre contra esta devastadora enfermedad.

Alice LaPlante, con esta obra nos presenta a la doctora Jennifer White, una eminente cirujana, de las mejores de su profesión (no para de repetirlo a lo largo de toda la historia), aunque retirada que padece la enfermedad.
Para la narración ha elegido hacer uso de la primera persona, en un vano intento de que el lector empatice con la protagonista.
Y es que, aunque es cierto que empatizamos con los enfermos que padecen Alzheimer, la personalidad de la doctora White, excesivamente arrogante, impide nuestra participación afectiva...
Entonces pensaréis, pues si no empatizamos con la protagonista se puede empatizar con la víctima. Otro error, Amanda, es o era, una manipuladora.

Pero hablemos de la estructura.
La novela consta de cuatro capítulos muy bien definidos, cuatro partes que transportan al lector y a Jennifer cada vez a un sitio y a una situación distinta que la tocará vivir, una estructura bastante lineal.
El uso de capítulos es una buena herramienta para sembrar intriga, para dar giros inesperados en la trama, pero en ésta, ni aun así logramos engancharnos al argumento.  

La autora nos desafía, nos muestra una historia fragmentada a través de los escasos recuerdos que van y vienen; utilizando los saltos en el tiempo, las anotaciones que hay en su cuaderno, sus reflexiones y los acontecimientos actuales que suceden a su alrededor.
Nos reta a que averigüemos si realmente ella es la asesina de su vecina, con la que mantenía una relación tan estrecha como complicada. Una relación que a mi parecer se torna absurda e incoherente a medida que avanzas en la lectura. Todas las pesquisas de la policía y las pruebas que han obtenido, parecen apuntar hacia Jennifer sin embargo los lectores empleamos el método heurístico, de prueba y error, para intentar dilucidar si ella es la culpable.

La obra está escrita haciendo uso de frases muy cortas que proporcionan agilidad a la lectura, hacen que enfoquemos toda nuestra atención en el personaje principal y su entorno.
Lo interesante, es que veremos la evolución que van sufriendo todos los personajes.
Sabemos que Jennifer es la protagonista y el resto de personajes son incidentales, supuestamente no deberían tener mucho peso en la trama, pero en esta ocasión los incidentales juegan el papel clave para que se desarrolle la narración.
Al principio nos creamos una idea de cada uno de ellos, pero a través de los vagos recuerdos y de las situaciones que vive Jennifer, veremos como nada es lo que parece y todas las piezas comienzan a encajar.
Hay que decir que la novela cuenta con muy pocos personajes. Jennifer, sus dos hijos, Amanda, la detective Luton y Magdalena, la persona que la cuida en casa, pese a eso, hay algunos fragmentos que se hacen pesados.

La trama, la estructura, los personajes, ni el final elegido, han logrado aportarme nada nuevo ni que me entusiasme. Las reseñas leídas en internet hablaban de una novela maravillosa, conmovedora, con una protagonista con la que lograbas empatizar, un thriller psicológico a tener en cuenta....
Puede que sea una lectora muy exigente, pero lamentablemente no he encontrado nada de eso.


jueves, 29 de octubre de 2015

Los perales tienen la flor blanca de Gerbrand Bakker

Sinopsis:

Los gemelos Klaas y Kees y su hermano menor Gerson juegan a menudo a «Negro», cuya principal regla es no abrir los ojos.
Un día Gerson, en un accidente de coche,  pierde la visión y se verá obligado a jugar a «Negro» el resto de su vida.
¿Será Gerson capaz de adaptarse a su nueva vida con la ayuda de su perro?
La vida también ha cambiado considerablemente para su padre y sus hermanos. Pero lo que nunca va a cambiar es la calidez de la familia.
Esta conmovedora historia es contada a través de tres perspectivas diferentes, la de los gemelos, Gerson y el perro.
Del ganador del Premio Llibreter 2012, Premio IMPAC 2010 y del Independent Foreign Fiction Prize 2013

Opinión:

Los perales tienen la flor blanca, es un excelente relato dramático que no dudo en recomendar desde el principio.
Los que me leéis con asiduidad ya conocéis mi gusto por los libros que aportan una estructura rara o no muy habitual, valoro eso por encima de un buen argumento.
En este caso, se trata de un relato breve que se lee en apenas una tarde y cuyo argumento no dejará indiferente a nadie.
Pocas páginas pero con un gran contenido.

La historia comienza con tono distendido, narrando acontecimientos cotidianos de la vida de nuestros jóvenes personajes, los gemelos Klaas y Kees y Gerson su hermano menor.
Todo parece funcionar correctamente hasta que un día, esa tranquilidad desaparece y todo cambia a su alrededor.
Los acontecimientos se precipitan y la vida sencilla se convierte en un drama, que afecta a toda la unidad familiar.

Una novela no es solo un argumento ni personajes inventados, es algo más. Con ella, el autor crea un diálogo con los lectores. El texto actúa como estímulo sobre nosotros y donde mejor pueden observarse esas reacciones, que nos afectan en mayor o menor medida, es dentro del género dramático.
No os voy a engañar, en esta obra predomina el dramatismo.
Su autor tiene la capacidad de emocionar y conmover al lector, y eso que algunos hechos los conocemos de antemano por la sinopsis y otros, como el final, los intuimos.
Aun así, también hay que señalar que el autor no hace demasiado hincapié en el dolor, no se ensaña. Llena el texto de zonas en blanco, de elipsis que el lector sabe de sobra rellenar.

Desde los primeros compases ya vemos que será una novela tan compleja como realista.

La gran parte de ella está narrada en primera persona del plural, nosotros, deduciendo que el narrador es uno de los hermanos gemelos...
Aunque también aparecerán más narradores. Gerson será el encargado de relatar algunos capítulos en primera persona, e incluso el perro Daan, hará sus pinitos como cronista.
A esto me refería al principio, al hablar de una estructura no muy habitual. Es lo que se denomina Polifonía textual o literaria, varios narradores que se suceden a lo largo de un libro.

El narrar en primera persona de singular, como hace Gerson empleando el Yo, es algo frecuente; pero el uso del nosotros es algo curioso e inusual.
¿Qué aporta a la narración?
Para empezar sabemos que es un narrador interno, que participa en la historia.
Nos ofrece una narración más cercana, en eso coinciden el uso del Yo y el Nosotros, intentando que empaticemos con los hechos; pero si os decidís a leerlo veréis como en algunos momentos da la sensación de que intentase desvincularse, de parecer ajeno a los acontecimientos.
Como he dicho sabemos que es uno de los personajes, pero con el uso del nosotros nos aporta además misterio, anonimato, reserva en lo que se refiere a su persona.
Podría tratarse de un único narrador, siempre del mismo; de cualquiera de los dos hermanos gemelos que se van alternando al narrar o incluso podría ser una narración siempre colectiva... Complejo ¿no?

El hacer uso de la polifonía textual contribuye a que estemos más atentos a la narración, al tiempo que nos mantiene en un constante suspense, nos obliga a plantearnos preguntas como la del anterior párrafo... ¿Quién narra ahora?
Pero cuidado, porque un exceso de cambios de narrador o un cambio en el momento inadecuado puede cansarnos y/o aburrirnos y acabar de un plumazo con la originalidad conseguida hasta el momento.

Pero Gerbrand Bakker nos ofrece más aportaciones técnicas para dejar claro que no nos encontramos ante un librito más del montón, me estoy refiriendo al multiperspectivismo, la gran aportación que hizo el escritor Henry James a la literatura. Donde veremos como cada uno de los narradores también nos ofrecerá su punto de vista sobre el mismo hecho, el accidente que deja sin vista a Gerson.

Ya sé que no estoy diciendo gran cosa, no he hablado sobre el desarrollo del argumento, sobre los personajes, ambientación o escenarios, pero es que es una novela para disfrutarla leyendo y el interés por esas cosas variará según el lector.
Yo os he mostrado lo que más me ha llamado la atención, lo que más ha destacado, y no es que el argumento no me convenza, ni que los personajes no resulten de mi agrado, simplemente esas cosas en mi lista de prioridades han sido relegadas a un segundo término desde el primer párrafo.
Hago una valoración en general y sin duda, el hecho de que el texto nos llegue haciendo uso de una persona gramatical tan poco frecuente, de que cada personaje nos ofrezca su visión, la convierte para mí en una obra muy interesante no solo para leerla, también para analizarla. La historia no funcionaría igual de bien de haberse optado por prescindir de estos detalles, es más, leerla y no hacer caso de ellos la convertiría en una más del montón.
En eso consiste la genialidad, en saber destacar entre la mayoría y tener la capacidad de crear algo nuevo e imaginativo, y aunque no sea nuevo, si que sea una rara avis, algo especial dentro de su género.

¿Qué más podría decir?

Aunque está destinada a todos los públicos, sería una lectura ideal para adolescentes, para ponerla como lectura en los colegios o institutos. Por su brevedad; porque resulta fácil de leer, su autor huye de una prosa recargada, utilizando frases cortas: los personajes principales son chicos de su edad y la historia es actual.