lunes, 29 de junio de 2015

El mal camino de Mikel Santiago

Sinopsis:

Mikel Santiago se consagra definitivamente como un maestro de la intriga con su segunda novela, aún más adictiva y llena de suspense que la anterior.

En una carretera rural del sur de Francia, un hombre surge de la oscuridad y desencadena una serie de extraños acontecimientos, convirtiendo en una pesadilla las vidas del escritor Bert Amandale y su amigo Chucks Basil, una estrella de rock en horas bajas.

Santiago se sirve de un escenario idílico e inquietante, en el corazón de la Provenza, para atraparnos en una historia que se lee compulsivamente y en la que late, de fondo, el destino de unos personajes marcados por sus errores.

Opinión:

Cuando un autor triunfa como  ya lo hizo Mikel Santiago con La última noche en Tremore Beach, el siguiente libro se espera con ansia, al mismo tiempo que con angustia.
¿Y si ha tomado el mal camino, perdiendo ese toque especial que nos cautivó?

Pues bien, los seguidores del Thriller o del género de suspense, estamos de enhorabuena.
Tras leer esta nueva obra puedo deciros, que al igual que me ocurrió con su ópera prima, he vuelto a caer rendida ante la elegancia y el misterio con que maneja un argumento de apariencia sencilla, Mikel Santiago.

Este autor ha encontrado la combinación idónea para convertir sus novelas en grandes Bestsellers.
No estamos hablando de una fórmula secreta, los ingredientes están a la mano de cualquiera y los amantes del thriller los conocemos bien.
La fórmula magistral debe mantener la tensión constante a lo largo de toda la obra, pero invitándonos a participar.
Generar las suficientes expectativas para capturar nuestro interés como lectores y que el texto esté sembrado de algunos elementos sorpresa, para que no nos resulte tedioso. Tampoco hay que abusar de ésto último, hay que dosificar la información e incluso silenciar algunos datos, para que el ritmo del relato se acelere en algunos momentos.
Los personajes creíbles, bien estructurados y un final que respalde al argumento.

En esta nueva historia, Mikel Santiago vuelve a hacer uso de un narrador en primera persona, el protagonista.
De esta forma consigue una narración muy personal, directa y el lector se involucra en la trama.
La intriga se siembra desde el primer capítulo y ya será un ingrediente constante en todo el argumento.

Bert Amandale, el protagonista, se encuentra pasando una temporada acompañado de su familia en la Provenza. Su amigo Chucks, un imán para las desgracias, sufre un extraño accidente y a partir de ahí, la novela se convierte en un thriller trepidante.
Lo que narra Chucks, empieza a parecer la típica paranoia de alguien que se va desequilibrando por momentos.
En ese momento el lector empieza a dudar de los personajes y de los sucesos. El problema surge cuando la paranoia salta de un personaje a otro y empieza a afectar también al protagonista. Estas dudas tambien se asientan en nosotros, reforzandola inquietud y el suspense, dos elementos que van unidos a nuestra curiosidad.

Ambos personajes, están perseguidos por un pasado problemático.
Ese es otro generador importante de intriga. A través de recuerdos que nos irá relatando Bert, conoceremos como los conflictos les persiguen desde el pasado.

Para ayudar a mantener el ritmo narrativo, están el resto de personajes secundarios. Unos, como es lógico, toman mayor protagonismo que el resto o destacan un poco más. Todos estos personajes cumplen su función a la perfección. En el caso de esta novela generan un ambiente de misterio y tensión, todas sus acciones parece que están destinadas a orquestar un complot alrededor del protagonista.

El escenario elegido también es un buen recurso. La Provenza y esos pueblecitos rodeados de bosques; carreteras comarcales; casitas solitarias, tranquilas separadas de la civilización; todas esas descripciones ayudan a prolongar la dosis de suspense en algunas de las escenas narradas. Mikel Santiago en esos momentos tensa el hilo de la trama al límite y el lector termina cumpliendo el papel de receptor y sintiendo la tensión que experimenta el protagonista.

La narración ágil y fluida invita al lector a no hacer grandes pausas en la lectura. No encuentras el momento de parar. Quieres terminar el libro cuanto antes para conocer el desenlace y averiguar la verdad que se oculta tras los acontecimientos narrados.
Lamentablemente, el final llega...
La historia se evapora de tus manos en dos días y ya solo nos queda contar el tiempo hasta el lanzamiento de la próxima novela de Mikel Santiago.

viernes, 26 de junio de 2015

El rey lombriz de Sonia Escolano

Sinopsis:

El Rey Lombriz es la historia de Buny, un discapacitado psíquico de cuarenta y dos años que vive con su madre, la señora Teresa, en un barrio marginal de ninguna parte cuya variada fauna urbana representa a los abandonados de la sociedad y, entre los cuales, destacan tres:
-Besi, una joven prostituta, protectora y amiga inseparable de Buny desde que lo conociera en el colegio público donde ambos intentaban sobrevivir. Una amistad a prueba de golpes,
a pesar de las oposiciones de la mamá de Buny.
-El Señor-Señora, un transexual amigo de Besi, que es odiado y ultrajado por sus vecinos.
- Y la mujer calva, apodo por el que es conocida la solitaria Matilde, una enferma de cáncer terminal reconvertida a médium y vidente.
Un giro en su cotidiana vida de barrio hace que estas cuatro personalidades tan diferentes emprenda un viaje hacia su destino.
El Rey Lombriz es una historia que surge primero como guión de cine y, finalmente, ve la luz como una novela de ficción poco corriente.

Opinión:

Cuando comienzas a leer este libro nos dejamos engañar por la sinopsis y parece que se tratará de una historia sencilla, pero tan solo con leer el primer capítulo nos damos cuenta de nuestro error. Nos encontramos ante una novela de estructura muy compleja.
La novela se divide en dos partes y su estructura no se ajusta a los cánones de una narración clásica. Introducción, nudo y desenlace.
La autora juega con el tiempo en la narración y con el lector, en todo momento.

  • Capítulo 1 de la Primera parte. El cambio I.
  • Capítulo 1 de la Segunda parte. El cambio II.

En estos dos capítulos se utiliza una figura literaria que se denomina Prospección, Prolepsis o Anticipación; es un tipo de Anacronía orientada hacia el futuro.
Adelantan la narración de un acontecimiento, que siguiendo el orden lógico-casual debería suceder después.
¿Para que sirve esto? pues para reforzar la inquietud y la curiosidad en el lector.
Estas partes aumentan la tensión y hacen que el lector participe. Conocemos de antemano los hechos, pero eso hace que queramos seguir leyendo para averiguar como se llegará hasta ese punto.
El problema... que si el autor no demuestra mucha pericia, el lector se puede llegar a despistar. A mí particularmente esta especie de juego con el tiempo, me ha gustado, me ha parecido original pero también, arriesgado.

El libro se lee de forma ágil y el ritmo de la narración se mantiene a lo largo de casi toda la obra. El único cambio que altera ese ritmo narrativo, es el capítulo de la segunda parte, El cambio II.
Reconozco que este capítulo me desconcierta.
Aparecen signos de puntuación, hay comas, punto y coma pero se ha prescindido totalmente de los puntos.
Puede que se trate de aportar un estilo distinto al texto, de convertirlo en un sello personal como ya hizo Cela en una de sus obras. Yo más bien creo, que es para transmitir apremio, nerviosismo o agilizar la lectura de ese fragmento en concreto, al prescindir de las pausas que proporcionan el punto. También puede que sea para hacer más énfasis a la hora de plasmar el pensamiento o lo que ve en ese momento el narrador, transmitiéndole un mayor dramatismo.
Como digo, desconozco el motivo real por el que se ha elegido esta forma de narrar para esta ocasión.
A mi este recurso no me ha gustado.
Creo que los puntos proporcionan pausas, matices y entonación. El omitirlos lo único que puede conseguir es que se complique la comprensión del texto e incluso puede dar lugar a malas interpretaciones. Yo este capítulo en concreto lo tuve que releer dos veces.

Es como he dicho una historia de apariencia sencilla que enseña a apreciar y a valorar a los que no son como nosotros. Nos muestra las dificultades que entraña para ellos el día a día.
El protagonista, Buny, es un chico con una deficiencia psíquica. Él nos enseñará a ver  la vida como solo él puede verla, a través de sus ojos y sin prejuzgar. Nos enseñará a valorar las cosas que para nosotros pasan desapercibidas. Una sonrisa, una caricia... son cosas a las que deberíamos dar más valor.
Los personajes encargados de acompañar a Buny, en esta especie de viaje iniciático, serán Besi, el Señor-Señora y la mujer Calva.
Es una obra muy realista cargada de dramatismo.
La autora ha juntado para la novela a un elenco de personajes de lo más variopinto. Ha hecho una selección de figuras que pueden encontrarse en un barrio marginal de cualquier ciudad y que representan a las distintas comunidades que forman nuestra sociedad.
A través de estos cuatro personajes iremos conociendo las historias, la vida, los conflictos de otros habitantes que conviven en ese barrio.

Hay que ser realistas, esta no es una novela destinada a todo el público.
Si eres de los que no te gustan las historias realistas, que cuentan la vida tal y como es, sin poner una venda en los ojos, este libro, sencillamente no es para ti.
No es que el resto disfrutemos con las desgracias ajenas, simplemente, es que nos gusta ver, conocer lo que nos rodea y saber como otras personas conviven con los problemas y como se enfrentan a ellos.
En muchas ocasiones, esa realidad nos hace abrir un poco más los ojos. Nos hace despertar de ese letargo al que nos vemos abocados y hacia el que caminamos de forma casi impuesta, sin mirar hacia los lados y sin prestar atención a lo que nos rodea y a la gente que decide salirse del camino.

Para definir esta novela me vienen a la cabeza muchos calificativos.
Realista, cruel e impactante en algunos momentos, conmovedora, emotiva en otros, original, reflexiva... A vosotros os toca elegir el adjetivo que más resuene en vuestra cabeza tras leerlo.

martes, 23 de junio de 2015

El secreto de Vesalio de Jordi Llobregat

Sinopsis:

Barcelona, mayo de 1888. A pocos días de inaugurarse la primera Exposición Universal del país, aparecen los cuerpos horriblemente mutilados de varias muchachas. Sus heridas recuerdan a una antigua maldición de la ciudad largo tiempo olvidada.
Daniel Amat, joven profesor residente en Oxford, recibe la noticia de que su padre ha muerto, lo que le obliga a volver a Barcelona después de años de ausencia. A partir de ese momento, se verá arrastrado a la persecución de un despiadado asesino mientras se enfrenta a las consecuencias de su propio pasado.
Bernat Fleixa, reportero del Correo de Barcelona, cuyo único interés es conseguir una noticia que le haga famoso, y Pau Gilbert, un enigmático estudiante de medicina que oculta un secreto, se unirán a Amat en busca de un antiguo manuscrito anatómico que puede cambiar la historia del conocimiento y que resulta ser el principal objetivo del asesino.
Secretos, traiciones y pasiones prohibidas en la Barcelona convulsa y fascinante de finales de siglo XIX, donde nada es lo que parece, ni nadie está a salvo del pasado.
 
Opinión:

Siempre he pensado que un buen libro es mucho más que solo un buen argumento.
Hay diversos factores que consiguen que esta obra vaya a pasar a mi lista de los mejores libros que he leído, y por lo tanto, de los más recomendados.
Esos detalles de los que os hablo consiguen que se mantenga la intriga y el suspense a lo largo de toda la novela, impidiendo que la trama decaiga.
Voy a intentar indicaros que es lo que bajo mi parecer, hace de esta novela un libro imprescindible.

 1. La atmósfera, la ambientación y el escenario.

Si la obra está bien ambientada, es un punto que juega a favor.
La trama se sitúa en una época en concreto, en 1888. Si fallase la ambientación, no nos resultaría creíble el resto del argumento. 
Las novelas que se centran en periodos de la Historia concretos, deben añadir obligatoriamente descripciones que transporten al lector, al momento citado. 
Los muebles, los trajes, las calles, los olores... todas esas sensaciones que nos transmiten los escenarios descritos, pasan a ser detalles primordiales para que la narración resulte veraz.
En este libro, la armonía a la hora de combinar todas estas piezas, es lo que logra generar ese clima decadente que emana de algunas de las escenas y que logra embaucar al lector.  

2. Narración Ab ovo.

En otras palabras, el relato sigue un orden lineal a la hora de narrar los acontecimientos. 
Esto hace que la lectura se vuelva ágil, sin los comunes saltos hacía atrás y hacia adelante, donde el lector corre el riesgo de quedar atrapado en el tiempo y por lo tanto, descolgado de la lectura. 
El autor para narrarnos algunos sucesos ocurridos con anterioridad se vale de los personajes que se encargan de contárnoslos. Así de sencillo...

3. El tiempo.

Hay una particularidad que afecta tanto a la narración como al siguiente tema que es la intriga. 
Desde el comienzo aunque avanzamos por la trama de forma lineal también comienza una cuenta atrás. Me explico...
La novela está dividida en varias partes y en cada una de ellas se nos irá indicando los días que restan para la inauguración de la Exposición Universal de 1888, en Barcelona.
El tiempo en esta historia, es otro indicador y productor de suspense más. Tenemos constancia en todo momento de que la cuenta atrás, será otro recurso importante para el desarrollo de la obra, solo nos queda averiguar si la cuenta terminará siendo a favor o en contra de los personajes.

4. La intriga.

Jordi Llobregat siembra la intriga desde el principio y va dosificándola, manteniendo la tensión narrativa a lo largo de toda la obra. 
Los giros o vueltas de tuerca son constantes, por lo que el lector no se aburre en ningún momento. Se mantiene alerta intentando averiguar quien o quienes son los malos de esta novela y creo que la búsqueda del lector a ese respecto, es infructuosa. porque el final sorprende...

5. Los personajes.

Esta obra se sostiene por un elenco excelente de personajes.
El lenguaje utilizado por cada uno de ellos, se adecua a su personalidad, posición y su registro.

Tenemos varios grupos de personajes.
El protagonista. Daniel Amat un joven profesor que vuelve a Barcelona para el entierro de su padre.
Personajes principales. Bernat Fleixa, un reportero y Pau Gilbert, un estudiante de medicina.
A estos personajes hay que añadir otros de vital importancia para esta obra, que no voy a nombrar. Unos son personajes incidentales. Aparecen en la novela de forma puntual, pero tienen su protagonismo en algún momento de la historia. Otros por el contrario son, aunque secundarios, imprescindibles para el desarrollo de la trama.
Cada uno de los personajes principales tiene su antagonista o némesis, por lo que el aburrimiento queda totalmente desterrado de la obra.

Otra particularidad, los personajes son dinámicos, van evolucionando, se transforman gracias a las vivencias que van experimentando y esto afecta de forma directa a la intriga, porque en ningún momento esperas sus reacciones.

6. Vesalio.

Hay otro personaje que he dejado al margen. Andres Vesalio.
Aunque no entra en escena, es un personaje que está en todo momento presente en esta obra. 
Pero... ¿Quién era Vesalio?
Andries Van Wesel o Andreas Vesalius, fue un médico que acompaño a Carlos V y a Felipe II en sus campañas. Ese fue el motivo de que obtuviese grandes conocimientos en cirugía, lo que le llevó a ser autor de varios libros sobre anatomía.
Lo que más puede llamar la atención y que crea un gran misterio desde la portada de esta novela, es la leyenda que se creo entorno a la figura del famoso médico. 
Según dicen, la Santa Inquisición condenó a morir en la hoguera a Vesalio. 
Felipe II conmutó esa pena a cambio de que peregrinase a tierra santa... pero lo importante como en la mayoría de las historias, es el motivo. 
Hacer una autopsia, aunque fuese a un aristócrata español, no es que estuviese muy bien visto por la Inquisición... pero bueno, haciendo la vista gorda hasta aquí todo podría resultar normal.
El mayor problema surgió, al comprobar que el supuesto muerto, no lo estaba tanto... Pero no os alarméis, porque esto parece que tan solo es parte de la "leyenda".

7. El narrador. 

De su habilidad depende que se despierte nuestro interés por el relato. El narrador, es con quien el lector tiene el primer contacto. 
Si el tipo de narrador elegido no fuese el correcto, si no fuese creíble lo que nos cuenta, si utilizase un lenguaje inapropiado, si su narración no fuese fluida ni interesante, terminaría aburriendo al lector. 

Aquí tenemos un narrador que relata los hechos en tercera persona y que desempeña el papel de intermediario. 
Nos muestra la historia al detalle pero se mantiene alejado, guardando las distancias. 
No interactúa ni con los personajes ni con el lector. 
No sugiere, ni hace aportaciones personales. Se limita únicamente a relatar los hechos según van sucediendo, respetando en todo momento el punto de vista de cada uno de los personajes. 
No pone ni una palabra de más a la narración, ni la omite. Es el narrador perfecto. 
El narrador por lo tanto en esta obra, es el responsable de todos los puntos que os he citado anteriormente. 
Es el encargado de describir y de que resulte real la ambientación, de guiarnos por la narración, y de presentar y contar lo que hacen los personajes de forma verosímil.

Nos encontramos en Barcelona en 1888, cuando la ciudad está a punto de celebrar la Exposición Universal.
El autor a través del narrador nos transporta a una ciudad que tiene rasgos en común con el Londres Victoriano. 
Un ambiente oscuro, lóbrego y claustrofóbico, donde aparecerá un personaje oscuro o leyenda negra,  incluso más temida que Jack el destripador.

Todos estos ingredientes forman el cóctel perfecto. Es una novela que no debéis dejar pasar, porque tenéis el entretenimiento asegurado.
Para terminar cabe destacar que todo buen libro, se vende también por su portada y la elegida por la editorial destaca por lo atrayente y enigmática que resulta.

Parafraseando a Vesalio solo me queda decir que:

Sólo a través del ingenio puede el hombre vivir eternamente.


El escritor Jordi Llobregat desde luego ese lema lo ha cumplido a la perfección con su Ópera prima.