sábado, 18 de febrero de 2017

El secreto de Gaudlin Hall de John Boyne

Sinopsis:

Después de perder a su anciano padre, la joven Eliza Caine no tiene más opción que aceptar un puesto de institutriz en la mansión de Gaudlin Hall, en Norfolk. Pero lo que debería ser un trabajo digno y sencillo se convierte en una experiencia espeluznante. En cuanto se apea del tren, un par de manos invisibles intentan arrojarla a la vía, y cuando finalmente llega al caserón, los únicos que salen a recibirla son dos niños, Isabella y Eustace, que aparentemente viven solos. Eliza no sabe quién la ha contratado, y una serie de extraños sucesos la convencen de que algo muy grave está ocurriendo en la casa. Es como si una presencia maligna, que parece querer proteger a los pequeños, se manifestara continuamente, por lo que Eliza comprende que deberá desvelar los secretos que Gaudlin Hall guarda celosamente.

Opinión:

Supongo que os sonará el nombre de John Boyne, ya que es autor de varios éxitos mundiales como el Niño con el pijama de rayas, La casa del propósito especial o El ladrón del tiempo.
 
Particularmente hay varios detalles que me sorprenden sobre este autor irlandes.
Uno, es su prosa fluida, que hace que la novela avance sin pausas.
Otro, podría ser la gran diversidad de su obra, porque cada una de ellas se sitúa en un momento de la Historia y las tramas no se asemejan para nada entre sí, una característica poco frecuente en otros autores, cuyas obras parecen calcos unas de otras.
Pero de todas las cosas en las que sobresale este autor, quizás, la que más me llama la atención, es la capacidad para ofrecernos una historia de fantasmas, al más puro estilo clásico.
La recreación del ambiente está cuidado al detalle, lo que influye directamente en unos personajes construidos como debería ser, sin fisuras.
Puedo decir, que en concreto en esta obra, no hay ni una sola nota discordante.

En El secreto de Gaudlin Hall, John Boyne, nos trasporta a la época victoriana, concretamente al año 1867, donde tendremos la oportunidad de conocer nada más comenzar la novela, al escritor Charles Dickens, a cuya obra se hará referencia en numerosas ocasiones a modo de homenaje.

Este relato, narrado íntegramente en primera persona por Eliza, tiene claras reminiscencias de la novela gótica, incluso podría decir, que muchas semejanzas con Otra vuelta de Tuerca de Henry James.

Nada más comenzar a leer, conoceremos de mano de Eliza que los acontecimientos que trata de narrarnos han sucedido tiempo atrás, un detalle que no logra restar ni interés ni suspense a la historia.
Esta joven institutriz de 21 años, acepta un puesto en la localidad inglesa de Norfolk, donde debe hacerse cargo de un par de niños.
Desde el comienzo sentimos empatía por ella, un personaje perseguido por la desgracia pero cuyos valores inalterables, se mantiene intactos incluso en los momentos más siniestros y dramáticos. Terminamos idealizando sin remedio a Eliza, igual que ocurre con los protagonistas de la obra de Dickens, otro de los guiños hacia este autor decimonónico.

La soledad que rodea a la protagonista a lo largo de toda la novela, es uno de los grandes generadores de intriga de esta historia, ya que incrementa la tensión y la sensación de amenaza que se cierne en todo momento sobre ella.
Pero no os vayáis a pensar que al hablar de soledad me estoy refiriendo a que hay pocos personajes que la acompañen a lo largo del relato, porque no es así.
Hay muchos personajes que interactuan con ella, pero las verdades a medias que se cuentan sobre el secreto de la mansión; ese hermetismo que rige a los habitantes de Norfolk tan frecuente en la sociedad de la época o incluso el machismo, que vemos reflejado en muchas situaciones y que llega a considerar determinados hechos paranormales como una consecuencia de la extrema sensibilidad de las mujeres o incluso de la histeria femenina, consiguen que se acreciente esa soledad de la que os hablo.
A todo esto mencionado, hay que añadirle la climatología que cumple un papel esencial; el viento, la intensa y persistente niebla que envuelve Norfolk, el frío que siente la protagonista y que le acompaña como un personaje más o incluso la distancia que separa la mansión del pueblo, son elementos que favorecen el aislamiento y el desamparo del personaje.

El final elegido, sin duda siniestro, es otro de los momentos memorables, al igual que ocurría en la novela de Henry James, el final nos depara otra vuelta de tuerca, dejando al lector literalmente con la boca abierta y en tensión, una tensión sostenida que nos ha acompañado, al igual que a Eliza, a lo largo de toda la narración.

No os voy a decir que nos encontremos ante una novela de mucho miedo, de esas que nos impiden conciliar el sueño, pero es verdad, que este tipo de relatos que narran hechos incapaces de ser comprendidos por la mente humana, sí logran alterarnos un poco o incomodarnos en algunos momentos. Yo reconozco, que ésta, es hasta el momento una de las mejores novelas de fantasmas  que he leído...
Sin lugar a dudas os la recomiendo...


miércoles, 8 de febrero de 2017

Como arena entre tus dedos de Gadea Fitera

Sinopsis:

Basada en la historia real de una mujer cuya vida fue incluso como esta novela.
Margarita Ruiz de Lihory era una joven y bella aristócrata que decidió ser libre.
En una época, los años veinte, en la que ser mujer significaba estar atada a duros convencionalismos sociales, ella se saltó las normas y disfrutó de una vida apasionante llena de intrigas y aventuras. Espía, pintora, empresaria..., triunfó en todo lo que hizo y consiguió poner el mundo a sus pies.
De las arenas del Rif al palacio presidencial de México, de las calles de La Habana a la élite social de Boston, Margarita conocerá el amor de los hombres más poderosos y vivirá dos guerras que cambiarán el rumbo de su vida.

Opinión:

Como arena entre tus dedos, es una novela de ficción histórica, cuya base principal sobre la que se construye, es la vida de la aristócrata valenciana, Margarita Ruiz de Lihory
La trama nos transporta a principios del Siglo XX, haciéndonos un retrato muy fiel de cómo era  la situación de España en esos momentos.
Habíamos perdido Cuba y Filipinas, el ejército estaba sin recursos y sin moral, y el pueblo a su vez, sentía un odio visceral hacia todo lo que se relacionase con el Ejército. En ese momento tan delicado, el gobierno, decide iniciar la intervención Colonial en Marruecos.

"Los recuerdos son frágiles. Pensamos que un hecho ocurrió de una determinada manera, pero realmente ¿sucedió así? Casi con seguridad hemos olvidado las decenas de matices que lo conformaban. Quizá piense usted que el ser mayor hace que mi memoria sea débil. Se equivoca. La vida me ha dado la oportunidad de atesorar recuerdos maravillosos, y los he custodiado con celo todo este tiempo" [...]

Los encargados de guiarnos por esta historia son dos narradores, muy distintos que se complementan entre sí.
Margarita es uno de ellos.
Su hilo nos lleva a los años 50. Es una mujer ya anciana, y por algún motivo se encuentra detenida.
En la habitación donde se encuentra, sabemos que hay alguien más con ella que la pregunta sin cesar. Este personaje que interpela no es de importancia para la trama, tan solo es el encargado de buscar en los recuerdos de la protagonista.
Esas preguntas son el medio que nos hará retroceder hasta los años 20, iniciando en ese punto un relato lineal que nos llevará por los momentos más decisivos que marcaron su vida.

Pero profundicemos más en este personaje...
Margarita fue una mujer adelantada a su tiempo, que rompió los cánones establecidos para las mujeres. Éstas, eran consideradas social y jurídicamente, eternas menores de edad. Dependían en todo momento de los hombres y su comportamiento e intervenciones sociales eran mirados con lupa.

Nuestra protagonista hablaba con fluidez francés, se licenció en derecho en dos años y estudió también dos años de Medicina, en una época, en que no estaba bien visto que las mujeres asistiesen a la Universidad.
Pero sin duda, lo que más llama la atención, es que fue la primera corresponsal de guerra.
Se marchó a Marruecos y desde allí, enviaba las famosas Crónicas del Rif, en un primer momento firmadas con su verdadero nombre. Tras un tiempo decidió cambiar de estrategia, viendo las limitaciones que su sexo le imponía. De esta forma, de su pluma nació su alter ego, el Capitán Ali, personaje que terminaría firmando todas sus crónicas.

El otro narrador, será el encargado de relatar con mayor detalle, esos momentos que marca la narración de Margarita.

Seguiremos los pasos de la protagonista a través de varios continentes.
La aventura, como ya he avanzado da comienzo en Marruecos, y desde allí cruzaremos el charco llegando a América.
En ese continente se inicia un recorrido que nos llevará a visitar varios escenarios, entre los que se encuentran, México, Cuba, Boston y finalmente Nueva York. En esta última ciudad y tras el desplome de la bolsa, conocido por el Crack del 29, es cuando Margarita toma conciencia y decide regresar definitivamente a casa.
Una vez aquí, decide instalarse en Barcelona, ciudad donde la sorprende la Guerra Civil, quizás ese acontecimiento es el que marca el ocaso de esta apasionada mujer.

Lo que más me ha gustado...
  • La trama es absorbente, los acontecimientos que se relatan y sobre todo, la forma ágil de hacerlo, consiguen que el lector se abstraiga de todo.
  • También se aprecia la gran labor de documentación que ha llevado a cabo la autora.
  • Otro detalle que habría que resaltar, es que esta obra es muy sensorial, los sentidos juegan un papel muy importante. Las descripciones de los paisajes son un tema constante, los vestidos, los peinados, pero sin duda, lo que más destaca son los análisis detallados sobre las comidas; las presentaciones, olores, colores y sabores.
Lo que menos...
  •  Margarita, por muy protagonista que sea. No he logrado empatizar con ella...

Es verdad que este personaje fue una mujer brillante, con una vida muy intensa que acaparaba las miradas allí donde apareciese, ese mérito no se lo voy a quitar... pero particularmente me ha parecido soberbia, narcisista y prepotente la mayoría de las veces.
Una mujer a la que le gusta demasiado el dinero y el riesgo, que adoraba que la reverenciasen y que enarbolaba un título, que realmente no le pertenecía por orden de nacimiento

Tras este último comentario, quizás penséis que el personaje principal en una obra es fundamental, y que si éste falla, la novela se viene abajo...
Pues no, en este caso, hay detalles que consiguen que la novela salga a flote y que hacen que veamos al personaje protagonista como un simple enlace.

Los principales puntos a favor ya han sido mencionados, pero creo que a esos habría que añadir que tienen mucho más valor las historias narradas, el trasfondo histórico e incluso la crónica negra que encontramos al final y que otorga una nueva vuelta de tuerca, que consigue sorprendernos.



miércoles, 1 de febrero de 2017

Jonathan Strange y el señor Norrell de Susanna Clarke

Sinopsis:
Una de las novelas más brillantes y originales que han aparecido en el panorama anglosajón en los últimos tiempos.
Como una auténtica obra de orfebrería literaria Susana Clarke ha imaginado un universo fantástico completo y coherente hasta en sus últimos detalles, creando en el lector la ilusión de sumergirse en una historia de absoluto realismo y verosimilitud.
Jonathan Strange y el señor Norrell es una novela fabulosa en todos los sentidos: por su ambición narrativa y por las historias extraordinarias que cuenta. Mezcla prodigiosa de fantasía e Historia, de caballeros magos y personajes reales como el duque de Wellington, Jorge III o lord Byron, la novela plantea una versión alternativa de la historia de Inglaterra, una versión en la que la magia, una magia seria de carácter casi científico, desempeña un papel destacado.
El resultado es absolutamente convincente, y el asombroso despliegue de personajes y aventuras hipnotiza al lector desde la primera página hasta la última.

Mejor libro del Año (de ficción para adultos), concedido por a la mejor primera novela (premio concedido por la revista Locus).
Premio Hugo a la mejor novela del año. (Este premio es concedido por la World Science Fiction Society.
Además, ha sido elegido como libro del año por la revista Time.

Opinión:

Debo reconocer que no soy muy dada a leer novelas del género de fantasía, más allá de autores como Tolkien o Brandon Sanderson. Y no es que no me gusten, es simplemente que me da un poco de pereza ponerme con ellas.
Muchas de esas historias son sagas que se terminan alargando demasiado en el tiempo, o bien, arrastran enormes mundos, creados por la imaginación del autor que a mí, se me complican demasiado a la hora de leerlos...

Esta lectura surgió gracias a una propuesta conjunta de varios blogs.
Si fuésemos libros, Un libro junto al fuego y No solo leo cuyo objetivo era realizar una lectura conjunta postnavideña bajo el lema #Lecturaparabajarelturrón.

Reconozco tras leerla, que esta propuesta ha resultado ser todo un éxito, porque leyendo los comentarios en general, parece que han quedado todos bastante satisfechos.

La estructura 

La estructura de la novela se asemeja mucho a las novelas victorianas, no solo por la prosa empleada al más puro estilo Dickens, sino por algunas características que iré relatando a continuación.
La novela es larga y prolija, como las obras de ese periodo que se escribían para ser publicadas por capítulos.
Tiene alrededor de 800 páginas y una infinidad de notas al pie de las que os hablaré un poco más adelante.

Quizás el elemento más destacable, es esa voz que nos acompaña a lo largo del libro y que nos relata la historia en tercera persona.
La intrusión del autor o narrador y sus constantes apelaciones al lector, también son una de esas peculiaridades de las que os hablaba y tan recurrente en la novela victoriana, y es que este narrador, interrumpirá nuestra lectura constantemente a lo largo de la historia para dirigirse a nosotros.

Los géneros literarios

Esta novela, Jonathan Strange y el señor Norrell, ha sido galardonada con varios premios, y es que su autora, ha logrado crear un mundo fantástico que convive en armonía con la realidad histórica, las leyendas y el folcklore, por lo que la trama convence totalmente; pero habría que ser un poco más precisos y añadir otra cualidad que destaca, la originalidad.

A lo largo de la narración, como ya os he dicho, reconoceremos bastantes características empleadas en otros géneros, como la novela romántica y la gótica, por supuesto sin olvidar toda la base sobre la que se construye el argumento, la fantasía y la Historia.
El relato cabalga entre ese romanticismo, que se esconde tras la magia, tras los mitos, con unos personajes con actitudes muchas veces melancólicos.
También destaca el fiel retrato que se hace de la sociedad de la época, muchas veces realizado con un fino toque de ironía.
Vemos una clase media emergente, frente a la aristocracia e incluso detectamos como el papel de la mujer empieza a destacar, asumiendo un papel importante en la trama, desprendiéndose de ese tópico de mujer pasiva.

El argumento

El argumento nos hace retroceder en el tiempo, hasta los primeros compases del  S. XIX en plenas Guerras Napoleónicas, y por ello, los personajes ficticios convivirán junto a otros reales de importancia histórica, como el rey Jorge III, el duque de Wellington, Napoleón o Lord Byron... De este modo no es difícil que nos encontremos en algunas situaciones complicadas, como en pleno campo de batalla, en el enfrentamiento que llevó a tropas británicas, alemanas y holandesas, a batirse contra el ejercito napoleónico.
Como podéis apreciar por este último párrafo, ese es otro de los puntos a favor de esta historia, el marco narrativo excepcional y la maestría a la hora de mostrárnoslo...

Una historia viva...

La historia marca su propio ritmo, y diréis ¿qué quiere decir con esto? pues bien, mientras el narrador nos ofrece un relato lineal en el tiempo, incluyendo algunos saltos entre personajes, las notas al pie de página nos llevan por otro camino, dándonos mucho juego.
Esas notas no se limitan a ser simples aclaraciones, algunas de ellas nos ofrecen un pequeño juego metaliterario, haciendo referencia a otros libros. La historia cobra vida y esas pequeñas narraciones convertidas en relatos autónomos, caminan al margen de la historia principal. Son pequeñas historias alternativas que en muchas ocasiones nos transportan a un mundo de magia paralelo.

Los personajes.

Tenemos dos personajes principales, El señor Norrell al que conoceremos desde el principio, y Jonathan Strange, que aunque tarda un poco en hacer acto de aparición, terminará haciéndose con el papel principal convirtiéndose, no solo en el centro de la acción, también en el de nuestra atención.
El sr. Norrell, tiene una actitud respecto a quién debe practicar magia, que le hace asemejarse mucho a Ebenezer Scrooge, protagonista de Cuento de Navidad de Charles Dickens.
Parece que es de carácter tranquilo, pero tras esa fachada se esconde alguien tan astuto como egoísta e incluso me arriesgo a decir que pretencioso.
Intenta que la magia sea controlada por un grupo muy reducido de personas, limitando el uso a él y a Strange, y eliminando las posibilidades de ejercer a los denominados como magos teóricos. Otra de sus medidas es acaparar al completo, cualquier posibilidad de hacerse con libros sobre magia a todo aquel que no sea él.
Strange, por el contrario, aunque de carácter más fuerte y enérgico, quiere que la magia vuelva por completo a Inglaterra, compartiendo la posibilidad de practicarla tanto por magos prácticos como teóricos.

A estos dos personajes se suman algunos secundarios de vital importancia para la trama.
Tenemos al legendario Rey Cuervo, personaje omnipresente a lo largo de toda la novela.
Stephen Black, un criado de color.
La sra Strange y Lady Pole.
Y por supuesto, no podíamos olvidar a un personaje mágico, El caballero de pelo color Vilano de cardo.

Notas de color

Llegados a este punto, y haciendo referencia a los colores, no puedo dejaros de comentar las continuas asociaciones alegóricas, que se hacen sobre ellos.
Nubes color azul pizarra y verde mar o túnicas azul noche.
Tez del color de la leche de tres días; pelo color del de un cielo de Londres tiznado de ceniza y humo de carbón; o por ejemplo, ese otro extraño color entre azul o lila, tan difícil de obtener, y que solo se consigue mezclando el pigmento con lágrimas de solteras de buena familia, que deben tener una larga vida de intachable virtud y morir sin un solo día de verdadera felicidad.

Como veis una delicia de historia que derrocha originalidad...

Por poner alguna pega diría, que algunas de las notas se hacen extremadamente extensas, lo que contribuyen a alargar una lectura que ya de por sí, resulta larga.
De todas formas, eso no es algo negativo, ya que la sensación que nos queda al terminar es muy satisfactoria.


jueves, 26 de enero de 2017

El caso dela mano perdida de Fernando Roye

El caso de la mano perdida (Sargento Carmelo Domínguez 01)
Sinopsis:

Allá por los años cincuenta del siglo pasado en el sur de España, en plena Sierra Morena, una mano seccionada es encontrada por una pareja de la Guardia Civil en el monte, cerca de la pequeña localidad de Santa Honorata. Se hará cargo de la investigación el peculiar jefe de puesto, el sargento Carmelo Domínguez, cuyos singulares métodos y extraordinaria suspicacia despiertan admiración, miedo y rechazo a partes iguales; Carmelo aborrece los problemas, y estos no han hecho más que empezar. Mientras todo el pueblo, incluyendo sus subordinados y los mandatarios locales, está centrado en la próxima visita del caudillo de España a este rincón de Sierra Morena, el sargento hechizado, como es conocido Carmelo en los alrededores, intentará solucionar un caso con raíces más antiguas y oscuras de lo que nadie, excepto quizás él, pudo prever.El caso de la mano perdida es, entre otras cosas, el retrato de un pequeño pueblo de fines de la posguerra. Asomándonos a esta ventana descubriremos la vida de sus habitantes, los oficios que desempeñaban, sus sueños y también sus pesadillas. Y todo esto contado desde los raros ojos de un sargento de la Guardia Civil y con el telón de fondo de las ambiciones y los rencores de sus agentes, la abnegación de sus mujeres y la disciplina castrense de la casa-cuartel en la que malvivían.

Opinión: El caso de la mano perdida (Sargento Carmelo Domínguez 01)

No soy muy dada a leer novelas ambientas en nuestra posguerra. Ese marco narrativo que abarca desde la Guerra Civil hasta la llegada de la democracia, no es que me agrade mucho. No lo viví, pero mi generación ha oído hablar de ello hasta la saciedad; opiniones de lo más diversas que poco a poco van consiguiendo que no solamente te crees una opinión propia, sino que además, terminemos cansándonos de oír siempre hablar del mismo rollo y de ver como unos a otros se faltan y reprochan siempre la misma historia.
Memoria histórica tienen ambos bandos y por lo que hay que luchar es porque esa irracionalidad, esa lucha absurda que no obedece a la razón, esos radicalismos que nos llevaron a una guerra, no nos hagan caer por tropezar una y otra vez en la misma piedra; hay que intentar por todos los medios que la Historia no se repita, porque de lo que sí estoy convencida, es que esa guerra que enfrentó a hermanos contra hermanos, donde no solo hubo vencedores y vencidos, trajo muchas desigualdades que hicieron que toda la sociedad retrocediese en el tiempo y permaneciésemos aislados del resto de Europa.
Las consecuencias fueron muchas y los primeros años tras finalizarse fueron más duros que la propia guerra, había mucho miedo, mucha hambre y una discriminación que persiguió a la población marcada por la derrota.
Aún así, reconozco que en los últimos meses, me han llegado novelas ambientadas en esa época, que retratan fielmente la sociedad, tratando esos temas con mucho respeto y que realmente me han parecido muy interesantes, han despertado en mí la curiosidad y frenado esa reticencia inicial que tenía sobre ese duro periodo de nuestra Historia.

Esta novela en concreto, de la que hoy voy a hablaros, me la recomendó un gran amigo de este blog y colaborador de la editorial Sinerrata, Javi de Ríos; recuerdo que sus palabras fueron, a mí este autor me apasiona, si te la envío y comienzas a leer, no vas a poder parar.
Ahora puedo confirmarlo, todo lo dicho es cierto; sucumbí por curiosidad, osé leer las primeras páginas y ya no pude parar hasta terminarlo. Tenía una enorme lista de libros pendientes, y el Sargento Carmelo de forma subrepticia, haciendo uso de malas artes, se hizo un hueco en ella nada más llegar.

El Sargento de la Guardia Civil, Carmelo Domínguez, es un personaje muy peculiar que engancha al lector por su forma de ser.
Es un tipo raro; dotado de un sexto sentido, de un fino olfato que le hace llevar las investigaciones de forma extraña y resolverlas de forma asombrosa; de mirada ambigua, ya que tiene un ojo de cada color y dependiendo al que mires te transmite una sensación u otra; campechano, con un irónico sentido del humor e incluso en algunos momentos podríamos decir que le embarga el sopor y la desidia.
Aún así, como os digo, es alguien con el que el lector empatiza nada más comenzar la lectura.

Fernando Roye, nos ofrece una novela rural de género negro, ambientada en la España de los años 50.
El lugar elegido para desarrollar la trama, es el pequeño pueblo ficticio de Santa Honorata ubicado en plena Sierra Morena. Ese pueblo, donde todos se conocen, se convierte en el escenario de un extraño hallazgo, una mano amputada.
El Sargento Carmelo se hace al frente de la investigación, con la susodicha mano siempre a cuestas, y mientras las primeras pesquisas comienzan a dar su fruto, otro acontecimiento relevante alterará la vida tanto de los habitantes del pueblo, como de los que viven en el pequeño cuartel de la Guardia Civil.
El Caudillo, gran amante de las cacerías, es invitado en una finca de la zona, por lo que el pequeño puesto de la Benemérita deberá ultimar también los detalles para que la seguridad de tan insigne e incomodo visitante, no se vea afectada.

El argumento es muy sencillo pero al mismo tiempo destaca por su originalidad.
Los personajes enganchan, desde los protagonistas hasta los secundarios que están muy bien descritos. En este punto no puedo olvidarme de citar un detalle, Carmelo, nuestro sargento cuenta un personaje rival, un antagonista que hará que la trama se complique y con ello favorezca el suspense.

La literatura, la novela policíaca también se hace un hueco en este libro y está representada por un joven Guardia Civil, el agente Viedma, un apasionado del género que va siempre cargado con una novela. Otro personaje muy curioso, que unido al Sargento Carmelo forman una pareja un tanto dispar, podría decir que a lo Sherlock Holmes y Watson, pero no se por qué motivo me viene a la cabeza otra pareja mas extravagante, el Gordo y el Flaco...

Para terminar solo me queda insistir en la perfecta ambientación que nos regala con ese estilo costumbrista que nos hará retroceder en el tiempo.
El único fallo o detalle que me llama poderosamente la atención, la pega jocosa de la novela, es entorno a la famosa mano que Carmelo custodia a lo largo de toda la obra...
Los días pasan... y esa mano, sin conservarse adecuadamente tiene que echar un tufo asombroso, y eso que yo no soy una experta en manos amputadas; lo cierto es que la mano, es un elemento que dará mucho de sí.

jueves, 19 de enero de 2017

Los olvidados de Filipinas de Lorenzo Mediano

Sinopsis:

1898: El imperio español se ha desmoronado y las tropas derrotadas regresan a la Península. Pero en Filipinas quedan miles de soldados prisioneros en la jungla, olvidados por su gobierno. Entre ellos, cinco oficiales y un soldado anarquista que tratan de alcanzar por sí mismos la libertad.
Aventuras, emboscadas, piratas joloanos, caníbales cortadores de cabezas, brujas del antig-antig, cargas de la caballería de los Estados Unidos, persecuciones, tesoros robados... Son incontables las peripecias en que se verán envueltos los seis protagonistas; hombres de acción que también son hombres que aman: a una princesa tagala, a una joven andaluza, a una esposa desesperada...
Hechos verídicos y apasionantes, novelados por el nieto de uno de los personajes; y como telón de fondo, la oculta traición del gobierno, mantenida en secreto hasta nuestros días.

Opinión:

En los últimos meses os he hablado en varias ocasiones de este escritor, Lorenzo Mediano.
En esta ocasión os voy a comentar otra de sus novelas, publicada en 2001, pero cuyo argumento se aleja de las reseñadas con anterioridad.
Dejamos de lado el Pirineo Aragonés y retrocedemos en el tiempo, justo hasta 1898.
Esta obra se trata de un homenaje a su abuelo, Mariano Mediano, una historia que como el mismo nos indica al final de la obra, es fruto de un intenso trabajo de documentación no solo de él, sino también del resto de nietos, que poco a poco han ido recabando información, para cubrir los vacíos que existían entorno a su abuelo y ¿por qué no? también, alrededor de unos acontecimientos olvidados en el tiempo y de un pequeño grupo de héroes anónimos, en concreto seis, a los que con su investigación consiguen darles nombre y reconstruir una pequeña parte de su vida.

Lorenzo Mediano, tiene una prosa muy cuidada, pero lo que más destaca, es la forma de transportar al lector, la claridad con la que nos sumerge en los hechos. Esos hechos que narra, infames y duros, terminan convirtiéndose en una excepcional novela de aventuras.

Así que me permito el lujo de dejar de hablar de Mediano, y centro la total atención de esta reseña en los acontecimientos históricos, ahora os explicaré el motivo.
Es cierto que esta obra habla de mucho más, todos los personajes reales, nuestros protagonistas, arrastran una historia en la que seremos partícipes, sufriremos y reiremos con ellos, porque algunos tienen un sentido del humor, admirable que nos arrancará más de una carcajada.
Pero no quiero hablar de ellos, quiero que los conozcáis por vosotros mismos, leyendo esta obra, lo que considero que sería rendirles un gran homenaje, ese que no tuvieron a su regreso.
Quiero centrar la reseña en la Historia y en los acontecimientos que la componen, porque lo que esos hombres sufrieron, no debe pasar al olvido.



El 15 de febrero de ese 1898, el crucero de E.E.U.U "Maine", ardió en un confuso accidente, convirtiéndose en el pretexto perfecto para que Estados Unidos declarase la guerra a España.
Ese enfrentamiento, supuso para España la pérdida de la isla de Cuba y a continuación Puerto Rico, estas dos en el Caribe; y en el Pacífico, Filipinas y Guam.

1898 pasaba a convertirse en un año catastrófico para la Corona española; podríamos denominarlo como Annus horribilis. 
El Imperio español tocaba a su fin, se desmoronaba a pasos agigantados y la célebre frase de que El sol nunca se ponía en nuestro Imperio, carecía ya de toda lógica.
Mientras la mayoría de nuestras tropas iban regresando a España, en Filipinas, quedaron miles de soldados prisioneros en la jungla, olvidados por su gobierno.

Hasta aquí, todo es Historia, lo hemos oído repetir cientos de veces, pero hay una parte de esa historia, que no es tan conocida...

España todavía era un Imperio y el pueblo, se sentía orgulloso de los míseros retazos de colonias sobre los que aún ondeaba la enseña hispana, lo que desconocían, era el atajo de burócratas que desde el gobierno decidían el rumbo de los que allí se jugaban la vida.
Las arcas públicas estaban vacías y las colonias suponían un gasto enorme.
Una guerra contra Estados Unidos, supondría un gran desembolso que embargaría más aún esas arcas del reino, por lo tanto, el gobierno español en pleno, trataba de deshacerse de sus colonias lo más pronto posible, sin demasiada sangre ni estruendo, por decirlo de alguna forma, deshacerse de ellas con discreción...
Estaréis conmigo en que resultar vencido no constituye ningún deshonor, ya que incluso en la derrota, se puede guardar la dignidad, pero... ¿cómo rendirse cuándo España estaba llena de patriotas que gritaban por las calles, pidiendo enfrentarse a E.E.U.U?
La mejor solución de ese gobierno, para evitar que les llamasen cobardes su propio pueblo, era aceptar la guerra pero ordenando a los altos mandos que se dejasen derrotar rápidamente y sin muchas bajas.
Los altos mandos militares, serían juzgados por la deshonrosa derrota; tan solo caerían un par de cabezas de turco, leales a la corona, un daño menor pero suficiente para acallar la voz de los ciudadanos españoles de a pie.
Con lo sencillo que habría sido decir... ¡Adiós señores nos vamos! Retornamos o traspasamos la soberanía, el gobierno de estas ciudades, plazas o colonias, a sus verdaderos propietarios... ¡Pero no! eso era algo impensable, y que el orgullo español impedía...

La guerra con Estados Unidos finaliza en diciembre tras la venta de Filipinas a los Estados Unidos.
A continuación se declara la guerra entre E.E.U.U y la colonia.
9.159 soldados españoles, que habían quedado dispersos entre las guarniciones del interior ahora se hallan cautivos de los insurrectos.
Como ya habréis adivinado, entre esos españoles se encontraba Mariano Mediano, el abuelo de Lorenzo, destinado junto con otro grupo de valientes para proteger la plaza de Tayabas. El enemigo al que se enfrentaban desaparecía tan pronto como entreveían el estandarte del batallón; la malaria, la disentería y el agotamiento por las largas caminatas eran otros de los enemigos que les acechaban en la selva, pero nada igualaba al dolor de saberse abandonados por su propio país.

En julio de 1899, concluye oficialmente la repatriación de soldados españoles, son los conocidos por "Los últimos de Filipinas", esos héroes que resistieron durante todo un año de asedio en "El Baler". Pero lamentablemente, quedan más españoles en la jungla... unos 6.000.

El 24 de enero de 1900, 975 prisioneros españoles liberados por los norteamericanos, embarcaron en el "Isla de Panay". Ellos eran los verdaderos "Últimos de Filipinas", entre ellos iban nuestros protagonistas.
A esos hombres no les esperaba ningún recibimiento triunfal.
Volvían como perdedores, abandonados y olvidados.
Y es que pocos discursos reciben a los vencidos... Los políticos, esos expertos buscadores del beneficio propio, no querían verse asociados a una guerra que había resultado improductiva y al final impopular.


18 integrantes de este último grupo, prefirieron quedarse en Filipinas a enfrentarse a una Patria que les había abandonado...