miércoles, 25 de febrero de 2015

Una madre de Alejandro Palomas

Sinopsis:

Faltan unas horas para la medianoche. Por fin, después de varias tentativas, Amalia ha logrado a sus 65 años ver cumplido su sueño: reunir a toda la familia para cenar en Nochevieja. Una madre cuenta la historia de cómo Amalia entreteje con su humor y su entrega particular una red de hilos invisibles con la que une y protege a los suyos, zurciendo los silencios de unos y encauzando el futuro de los otros. Sabe que va a ser una noche intensa, llena de secretos y mentiras, de mucha risa y de confesiones largo tiempo contenidas que por fin estallan para descubrir lo que queda por vivir. Sabe que es el momento de actuar y no está dispuesta a que nada la aparte de su cometido.Un cartel luminoso que emite mensajes desde una azotea junto al puerto, una silla en la que desde hace años jamás se sienta nadie, una Barcelona de cielos añiles que conspira para que vuelva una luz que parecía apagada, unos ojos como bosques alemanes y una libreta que aclara los porqués de una vida entera… Una madre no es solo el retrato de una mujer valiente y entrañable, y de los miembros de su familia que dependen de ella y de su peculiar energía para afrontar sus vidas, sino también un atisbo de lo que la condición humana es capaz de demostrarse y mostrar cuando ahonda en su mejor versión.

Opinión:

Es una novela sencilla de esas que disfrutas leyendo, cargada de momentos memorables.
Una obra de esas que no paras de recomendar, con sus momentos tristes pero que al instante conseguirá arrancarte una carcajada con las ocurrencias de Amelia, la madre. Una mujer, que a veces nos sorprenderá por sus salidas infantiles y/o ingenuas, y que en cambio, otras veces nos fascinará con su forma de consolar a sus hijos.

Está narrada en primera persona por uno de los hijos de Amelia, Fer, que nos hará un análisis profundo y humano de cada uno de los personajes que intervendrán en la novela.
Nos convertimos en observadores de su mundo, de sus miedos y alegrías. Queremos a los personajes, sin llegar a detestar de forma especial a ninguno de ellos, y eso que nos encontraremos con algunos momentos delicados. Fer, nos narra los hechos tal y como suceden, sin influenciarnos, desempeña perfectamente el papel conciliador que le ha tocado representar en esta obra.

Es una novela que nos hace pasar por todos los estados anímicos, tenemos la impresión de estar en una montaña rusa. Los sentimientos de los personajes son transmitidos al lector a través de la narración de Fer, que nos irá contando como transcurre, esa noche tan especial que es la noche de Fin de año.
Como podéis ver, esa es la trama principal, pero como es normal, cada personaje arrastra sus propias historias y esos pequeños relatos, esas tramas secundarias serán las que aportarán humanidad a la novela.
La relación entre unos y otros, sus vivencias, y los vacíos que han surgido en su vida, es lo que da robustez a esta historia tan humana.
Pero no os asustéis, en esta narración, no solo hallaréis momentos que toquen vuestra fibra sensible. Los arranques cómicos que tiene la novela, que no son pocos, conseguirán cargaros de energía positiva. Hacía mucho tiempo que no leía una novela con aportaciones tan graciosas a la vez que ingeniosas. Si os animáis a leerla, veréis el gran contraste entre unas situaciones y otras. En los momentos más delicados, cuando los personajes se muestran más vulnerables, cuando el lector siente que se le corta la respiración, aparece Amelia soltando una de sus sentencias y las lágrimas que un principio podían ser de empatía con el personaje, se convierten en ríos imposibles de contener causados por los comentarios hilarantes .

La novela está dividida en cuatro partes y su autor ha elegido una frase o fragmentos de otras obras para comenzarlos.
Me llevé una grata sorpresa al llegar al libro segundo y ver que en el comienzo se hacía referencia al libro La niña del faro de Jeanette Winterson que reseñé hace tiempo y más concretamente, que Alejandro Palomas, hiciese alusión a un fragmento que a mí me había gustado de forma especial.

Cuéntame un cuento, Pew.
¿Qué clase de cuento pequeña?
Uno con final feliz.
En el mundo eso no existe.
¿Un final feliz?
No, un final. 

Como habréis visto, es una novela para disfrutar, una experiencia única, totalmente recomendable.


viernes, 20 de febrero de 2015

Extraños en un tren de Patricia Highsmith

Sinopsis:

Pongamos que existe el crimen perfecto. Pongamos que dos desconocidos se encuentran en un tren, comienzan una conversación anodina y confiesan que cada cual por su lado desearía deshacerse de una persona de su entorno. Saben que la proximidad les delataría demasiado pronto. Guy es un hombre elegante, con clase, de vida ordenada. Bruno es un joven, impulsivo, de aspecto descuidado. Bruno quiere ver muerto a su padre y Guy no sabe qué hacer para librarse de su esposa, que no le quiere dar el divorcio. De la cabeza atormentada de Bruno surge el plan: él matará a la mujer de Guy a cambio de que Guy elimine a su propio padre. Como son dos desconocidos, nadie dará con ellos, la policía no encontrará el móvil ni el rastro que los inculpe.

Opinión:

Supongo que muchos de vosotros habréis visto uno de los clásicos de Alfred Hitchcock, Extraños en un tren de 1951 y que fue nominada al Oscar en ese mismo año.


Lo que no todo el mundo sabe es que esa película está "basada" en la novela homónima escrita por Patricia Highsmith en 1950.
Considero que la película dirigida por el mago del suspense, Hitchcock, es muy buena, pero el libro lo supera con creces.
Por otra parte hay que reconocer que entre la película y ésta que fue la primera novela de Patricia Highsmith no hay muchos parecidos, yo más bien diría que cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia.


Hitchcock únicamente utiliza la idea inicial de la novela, el intercambio de asesinatos.
Realmente no hace una adaptación de la obra, lo que hace es basarse en la idea original y crear su propio guión.
Es cierto que consigue crear suspense, nadie va a discutir que en eso era único, pero no consigue transmitir la angustia de la obra original.
En la película queda en manos de la buena interpretación del actor, el que conectemos con la personalidad de los protagonistas.
Hitchcock, altera las actuaciones de los personajes iniciales e incluso llega a incluir personajes que en el libro no aparecen.
Pero su manipulación, no acaba ahí, cambia la profesión de los protagonistas, Guy pasa de ser un arquitecto a ser jugador de Tenis.
También cambia los vínculos familiares que existen entre algunos de ellos... por ejemplo, crea el personaje de la hermana de Anne Morton (Segunda mujer de Guy) con una doble finalidad, a través de ese personaje vemos la extrema obsesión de Bruno, lo que Patricia Highsmith consigue a base de sublimes descripciones. El otro motivo de crear Hitchcock este personaje, fue dar un papel en la película a su hija... algo que fue habitual en este director, al igual que sus propios cameos.
Otro... el detective que aparece en la novela, en la cinta es un policía que se encarga de hacer de "sombra" al protagonista, y así podríamos seguir horas detectando diferencias. La novela hace hincapié en algunas escenas que en la película se han omitido, y creo que son indispensables para entender el comportamiento enfermizo del personaje de Bruno y las reacciones del protagonista.

Y ahora vayamos al libro...

Las primeras escenas de este libro resultan fundamentales para el desarrollo de la historia.
En esos primeros capítulos que corresponden a la introducción, es donde se nos presentarán los personajes y donde surge el problema. 
Realmente la novela se ajusta a los cánones de una narración clásica, introducción, nudo y desenlace.
En el nudo, se nos narrará el desarrollo de los acontecimientos y de ahí, llegaremos hasta el desenlace.

Desde el comienzo el lector comienza a hacer suposiciones y a divagar. Se nos va revelando la información justa, para despertar nuestra curiosidad.
Considero que el argumento es bastante original y así lo han debido creer otros autores y guionistas, que lo han incluido o versionado en sus obras.
Este intercambio de asesinatos, ha intentando reproducirse incluso en series televisivas; también creo recordar, que nunca se ha logrado llevar a buen término, el asesinato perfecto, y al final, siempre aparece alguien que termina descubriendo el asunto.

Los dos protagonistas no solo tendrán que luchar por salir airosos de la investigación, sino que también tendrán que luchar cada uno, contra sus propios miedos.
Obsesión, odio, culpabilidad, remordimientos, dudas, mentiras, complejo de inferioridad, son los temas de fondo que encontramos en esta obra y que atormentan a los protagonistas aunque no de igual manera.
Esos miedos que aparecen en el momento más inoportuno, causando ansiedad no solo en el personaje de turno, también en el propio lector.
Los dos protagonistas a simple vista no tienen nada en común. Me llama la atención, lo distinta que resulta la mentalidad de los dos personajes principales. Parece una lucha entre el bien y el mal. Mientras que uno de ellos lucha contra la culpa y es perseguido por los remordimientos, el otro parece carecer de ellos y únicamente vive obsesionado de forma enfermiza por todo cuanto le rodea. Lo único que parece quitar el sueño de este individuo, es el rencor que siente contra la figura de su padre.
Este personaje, pertenece a una familia adinerada. Por hacer una breve descripción de él, diré que es un caradura bebedor, depresivo y obsesivo con un trasfondo misógino. Como podéis observar un mal cóctel.
El otro, un arquitecto con un futuro más que prometedor y cuya única carga, es una mujer que le niega el divorcio a pesar de llevar un tiempo separados.

Una extraña pareja, una conversación banal, y hasta aquí puedo contar... El resto queda en vuestra manos.

Para concluir diré, que podríamos pensar que Extraños en un tren es la típica novela negra, pero bajo mi punto de vista no se ajusta exactamente a esa definición.
Aquí el protagonista no es un policía ni un investigador, y tampoco se busca resolver el crimen, lo que se intenta es salir airoso de él sin que te acusen.
Creo que su autora no se limitó a escribir una historia de asesinatos, una novela policíaca ni negra.
Nos ofrece una narración donde nos muestra como cada individuo actúa y reacciona de forma distinta, ante un asesinato.
Nos viene a decir, que todos... llegado el momento, podemos convertirnos en un asesino.

Por otra parte la novela negra suele estar recreada en ambientes decadentes y oscuros, en cambio aquí nos encontramos con unos personajes que se mezclan con la alta sociedad o burguesía. Como ya he dicho, la oscuridad y la decadencia les llega desde su interior, a través de sus propios anhelos...


miércoles, 11 de febrero de 2015

El baile de Irène Némirovsky

Sinopsis:

Autora de la recién descubierta Suite Francesa, publicada póstumamente y aclamada por la crítica y el público de media Europa, Irène Némirovsky saltó a la fama con esta breve joya literaria sobre la venganza de una adolescente, editada en Francia en 1930 y traducida al castellano en 1986. Instalados en un lujoso piso de París, los Kampf poseen todo lo que el dinero puede comprar, excepto lo más difícil: el reconocimiento de la alta sociedad francesa. Así pues, con el propósito de obtener el codiciado premio, preparan un gran baile para doscientos invitados, un magno acontecimiento social que para el señor y la señora Kampf supondrá, respectivamente, una excelente inversión y la soñada apoteosis mundana.

Opinión:

He leído en algún sitio que catalogaban esta pequeña novela como Comedia dramática.
Yo más bien la consideraría un drama aderezado con alguna escena cómica. El tema divertido va surgiendo en la cabeza del lector a medida que van sucediendo los hechos, pero lo principal, lo cómico del asunto, es imaginar los hechos que acontecerán con posterioridad a la narración.

Digo que yo incluiría este relato dentro del género de Novela dramática, por el hecho de que entre las frases de este libro, volvemos a encontrarnos con un personaje totalmente odioso, intuyo que Némirovsky, al igual que en otras de sus obras, vuelve a referirse a su madre y al gran rencor que sentía hacia ella.
Aquí descubriremos a una mujer, cuyo único deseo es el dinero, codearse entre gente de la alta sociedad, dando importancia incluso sobre su familia, a las apariencias.

Otro paseo a través de los sentimientos que logra conmover al lector.
La historia de una familia de nuevos ricos con un afán desmesurado por conseguir la aceptación de la alta sociedad.
Un esmero que contrasta con la carencia afectiva que provoca a su propia hija.

En esta historia básicamente tenemos cinco personajes, aunque solo tres de ellos son los principales.
El señor y la señora Kampf, y su pobre hija, Antoinette. Una niña de catorce años a la cual, los padres no hacen ningún caso y únicamente se acuerdan de ella, para hacerle reproches y volcar en ella su mal genio.

De nuevo, con la prosa de Irène Némirovsky, obtenemos grandes descripciones sin apenas decir nada. Con su narración las imágenes se abren ante nuestros ojos y parece que estamos viviendo las escenas en primera persona. Los detalles de los vestidos, el olor de la comida y sobre todo, la actitud de los personajes, la soberbia y la prepotencia que crece entre los padres de Antoinette y las mofas y la ironía que surgen a escondidas por parte de los criados de la casa.

Quizás la lectura de las primeras páginas pueden dar la apariencia de que el comienzo es un poco flojo. La verdad es que es una novela sin prácticamente acción hasta casi llegando al final. Pero creo que su lectura merece la pena.
La atmósfera que se crea en las escenas donde aparecen Antoinette y su madre, son piezas fundamentales para entender el gran desasosiego que siente nuestra joven protagonista e indirectamente, lo que Némirovsky sentía en realidad.
El comportamiento y la relación que existe entre ambas genera un ambiente melancólico y un clima de total tristeza.

Otra historia brillante, muy similar a las anteriores que he leído de esta autora, en lo que a carga sentimental se refiere. Aunque reconozco, que de todas las leídas hasta el momento, esta es sin duda la mejor.
Una buena crítica a los nuevos ricos y a ese afán de conseguir notoriedad a toda costa.

El final es digno y a la altura de los personajes avaros que habitan entre las páginas de esta novela.
Os aseguro que al final, esa familia obtendrá notoriedad, pero no por el motivo que ellos desean. La autora deja a la imaginación del  lector, las repercusiones del gran baile,