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viernes, 14 de septiembre de 2018

Matemos al tío de Rohan O'Grady

Sinopsis:

Una lectura deliciosamente perversa. Oscura y mortalmente ingeniosa, Matemos al tío es un clásico de culto que nunca hasta ahora se había publicado en español.
Barnaby Gaunt tiene diez años y acaba de quedarse huérfano. Solo y desamparado en la vida, ha de vivir con su tío, por lo que viaja a una preciosa isla remota de la costa de Canadá, llena de amables ancianitos y donde hay hasta un policía montado. A primera vista, todo indica que le espera un verano perfecto. Salvo por un pequeño problema: su tío está tratando de matarlo. Heredero de una fortuna de diez millones de dólares, Barnaby se cansa de decirle a todo el mundo que su tío, un hombre misterioso y aterrador, anda detrás de su herencia, pero nadie le cree. Nadie salvo Christie, una niña rara y de poco comer, que llega a la conclusión de que Barnaby solo puede detener a su demoniaco tío de una manera: matándolo primero a él. Y así, con la ayuda de Una Oreja, un puma salvaje a quien los isleños atormentan desde hace años, Christie y Barnaby traman un plan infalible.

Opinión:

Rohan O'Grady, es el seudónimo de la novelista canadiense June Skinner. Esta autora llegó tarde al mundo de la literatura, a los cuarenta años, pero rápidamente se hizo un hueco y en un breve espacio de tiempo, diez años, publicó cuatro novelas, entre las que se encuentra esta de la que hoy voy a hablaros, y de la cual también se hizo una adaptación cinematográfica en 1966.

Esta novela de difícil catalogación se mueve entre el género de aventuras, el juvenil y el policíaco, eso sí, adornada con algunos toques de humor.
Un detalle a destacar antes de empezar a desarmar la obra, es que de nuevo es la editorial Impedimenta la que ha rescatado este gran libro que, hasta la fecha, no había sido publicado en castellano, eligiendo como portada la ilustración original que Edward Gorey realizó para la primera edición del libro, la de 1963, y que capta la esencia principal del argumento.
Miradla con mucho detenimiento...

Lo que más me ha gustado y que destaco por encima del resto, ha sido el narrador elegido.
➤Un narrador omnisciente, que no duda en relatarnos todos los acontecimientos con detalles incluidos, sin dejar de lado los pensamientos. Este cronista, nos ofrece hasta los pensamientos más profundos de los personajes, todo hasta aquí es normal, pero lo singular es que entre los personajes se encuentra "Una Oreja", un puma salvaje, del cual también conoceremos lo que piensa y que se convertirá en un elemento esencial para el desarrollo de la historia.

Muchas veces damos más valor al argumento de lo que realmente tiene.
Lógicamente no estoy relegándolo a un segundo término, ni diciendo que la trama no sea el elemento más importante de una narración, ya que es la base sobre la que se mueven los personajes, y sin un argumento que enganche, no existiría el libro.
Lo que quiero decir, es que hay otros detalles, otros elementos que pueden convertir una historia sencilla o de apariencia simple, en una excelente novela.
En matemos al tío, vamos a encontrar un montón de detalles que irán sumando valor a la obra.

Habrá un espacio para el género epistolar.
A través de él conoceremos los sentimientos y algunos acontecimientos que giran alrededor de la vida de uno de los protagonistas, el sargento Coulter, un policía montado.
La inclusión de ese género en la novela y del singular narrador, del que ya os he hablado, rompe con la monotonía de esta historia y la aporta frescura, convirtiéndola en una obra muy entretenida.

Otro elemento importante es el gran perfil creado para cada uno de los personajes, y en este apartado no hago exclusiones.
Todos los actores que intervendrán en mayor o menor medida, aparecen dibujados al detalle.
Cada uno arrastra su propia historia, viven en su propio microcosmos; y en conjunto, consiguen una composición singular, un ambiente y unos escenarios casi únicos; por ese motivo no os voy a quitar el gran placer de descubrirlos por vosotros mismos.
La relación existente entre ellos, los diálogos y su forma de actuar, transforman y llenan de matices el argumento.

Tampoco podemos olvidar mencionar, el toque mágico.
Un ligero aporte sobrenatural que sacaría los colores a muchos expertos a la hora de manejar el realismo mágico.

Os recomiendo esta pequeña historia, una buena opción de lectura, entretenida y divertida.