Actualizada 26/06/2017

Saga del cabo Holmes de Carlos Laredo

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jueves, 26 de enero de 2017

Saga Sargento Carmelo Domínguez de Fernando Roye

El caso de la mano perdida (Sargento Carmelo Domínguez 01)
Sinopsis:

Allá por los años cincuenta del siglo pasado en el sur de España, en plena Sierra Morena, una mano seccionada es encontrada por una pareja de la Guardia Civil en el monte, cerca de la pequeña localidad de Santa Honorata. Se hará cargo de la investigación el peculiar jefe de puesto, el sargento Carmelo Domínguez, cuyos singulares métodos y extraordinaria suspicacia despiertan admiración, miedo y rechazo a partes iguales; Carmelo aborrece los problemas, y estos no han hecho más que empezar. Mientras todo el pueblo, incluyendo sus subordinados y los mandatarios locales, está centrado en la próxima visita del caudillo de España a este rincón de Sierra Morena, el sargento hechizado, como es conocido Carmelo en los alrededores, intentará solucionar un caso con raíces más antiguas y oscuras de lo que nadie, excepto quizás él, pudo prever.El caso de la mano perdida es, entre otras cosas, el retrato de un pequeño pueblo de fines de la posguerra. Asomándonos a esta ventana descubriremos la vida de sus habitantes, los oficios que desempeñaban, sus sueños y también sus pesadillas. Y todo esto contado desde los raros ojos de un sargento de la Guardia Civil y con el telón de fondo de las ambiciones y los rencores de sus agentes, la abnegación de sus mujeres y la disciplina castrense de la casa-cuartel en la que malvivían.

**********

Opinión: El caso de la mano perdida (Sargento Carmelo Domínguez 01)

No soy muy dada a leer novelas ambientas en nuestra posguerra. Ese marco narrativo que abarca desde la Guerra Civil hasta la llegada de la democracia, no es que me agrade mucho. No lo viví, pero mi generación ha oído hablar de ello hasta la saciedad; opiniones de lo más diversas que poco a poco van consiguiendo que no solamente te crees una opinión propia, sino que además, terminemos cansándonos de oír siempre hablar del mismo rollo y de ver como unos a otros se faltan y reprochan siempre la misma historia.
Memoria histórica tienen ambos bandos y por lo que hay que luchar es porque esa irracionalidad, esa lucha absurda que no obedece a la razón, esos radicalismos que nos llevaron a una guerra, no nos hagan caer por tropezar una y otra vez en la misma piedra; hay que intentar por todos los medios que la Historia no se repita, porque de lo que sí estoy convencida, es que esa guerra que enfrentó a hermanos contra hermanos, donde no solo hubo vencedores y vencidos, trajo muchas desigualdades que hicieron que toda la sociedad retrocediese en el tiempo y permaneciésemos aislados del resto de Europa.
Las consecuencias fueron muchas y los primeros años tras finalizarse fueron más duros que la propia guerra, había mucho miedo, mucha hambre y una discriminación que persiguió a la población marcada por la derrota.
Aún así, reconozco que en los últimos meses, me han llegado novelas ambientadas en esa época, que retratan fielmente la sociedad, tratando esos temas con mucho respeto y que realmente me han parecido muy interesantes, han despertado en mí la curiosidad y frenado esa reticencia inicial que tenía sobre ese duro periodo de nuestra Historia.

Esta novela en concreto, de la que hoy voy a hablaros, me la recomendó un gran amigo de este blog y colaborador de la editorial Sinerrata, Javi de Ríos; recuerdo que sus palabras fueron, a mí este autor me apasiona, si te la envío y comienzas a leer, no vas a poder parar.
Ahora puedo confirmarlo, todo lo dicho es cierto; sucumbí por curiosidad, osé leer las primeras páginas y ya no pude parar hasta terminarlo. Tenía una enorme lista de libros pendientes, y el Sargento Carmelo de forma subrepticia, haciendo uso de malas artes, se hizo un hueco en ella nada más llegar.

El Sargento de la Guardia Civil, Carmelo Domínguez, es un personaje muy peculiar que engancha al lector por su forma de ser.
Es un tipo raro; dotado de un sexto sentido, de un fino olfato que le hace llevar las investigaciones de forma extraña y resolverlas de forma asombrosa; de mirada ambigua, ya que tiene un ojo de cada color y dependiendo al que mires te transmite una sensación u otra; campechano, con un irónico sentido del humor e incluso en algunos momentos podríamos decir que le embarga el sopor y la desidia.
Aún así, como os digo, es alguien con el que el lector empatiza nada más comenzar la lectura.

Fernando Roye, nos ofrece una novela rural de género negro, ambientada en la España de los años 50.
El lugar elegido para desarrollar la trama, es el pequeño pueblo ficticio de Santa Honorata ubicado en plena Sierra Morena. Ese pueblo, donde todos se conocen, se convierte en el escenario de un extraño hallazgo, una mano amputada.
El Sargento Carmelo se hace al frente de la investigación, con la susodicha mano siempre a cuestas, y mientras las primeras pesquisas comienzan a dar su fruto, otro acontecimiento relevante alterará la vida tanto de los habitantes del pueblo, como de los que viven en el pequeño cuartel de la Guardia Civil.
El Caudillo, gran amante de las cacerías, es invitado en una finca de la zona, por lo que el pequeño puesto de la Benemérita deberá ultimar también los detalles para que la seguridad de tan insigne e incomodo visitante, no se vea afectada.

El argumento es muy sencillo pero al mismo tiempo destaca por su originalidad.
Los personajes enganchan, desde los protagonistas hasta los secundarios que están muy bien descritos. En este punto no puedo olvidarme de citar un detalle, Carmelo, nuestro sargento cuenta un personaje rival, un antagonista que hará que la trama se complique y con ello favorezca el suspense.

La literatura, la novela policíaca también se hace un hueco en este libro y está representada por un joven Guardia Civil, el agente Viedma, un apasionado del género que va siempre cargado con una novela. Otro personaje muy curioso, que unido al Sargento Carmelo forman una pareja un tanto dispar, podría decir que a lo Sherlock Holmes y Watson, pero no se por qué motivo me viene a la cabeza otra pareja mas extravagante, el Gordo y el Flaco...

Para terminar solo me queda insistir en la perfecta ambientación que nos regala con ese estilo costumbrista que nos hará retroceder en el tiempo.
El único fallo o detalle que me llama poderosamente la atención, la pega jocosa de la novela, es entorno a la famosa mano que Carmelo custodia a lo largo de toda la obra...
Los días pasan... y esa mano, sin conservarse adecuadamente tiene que echar un tufo asombroso, y eso que yo no soy una experta en manos amputadas; lo cierto es que la mano, es un elemento que dará mucho de sí.


miércoles, 21 de diciembre de 2016

El descenso de Jonathan Vázquez

Sinopsis:

''Su tieso semblante y la dulzura de su tacto se deformaban bajo la luz templada del día. La vida le parecía aterradoramente normal; para él, una sombra entre las sombras, las gentes que poblaban el mundo parecían llenar un profundo abismo sin sentido.
Todos usan a todos, se comen entre ellos como animales rabiosos en el fango con el deseo de complacer sus negros placeres, la mendicidad de sus mentes se extravía en el camino de cenizas al que ellos mismos se conducen, pues el infierno es una elección propia.''



Opinión:

La naturaleza del mal es un misterio cautivador que desde la antigüedad se ha intentado resolver.
Pero... ¿de dónde surge? ¿No os lo habéis preguntado alguna vez?
El mal ya aparece reflejado en la Biblia, pero la solución a ese enigma, aún no ha sido resuelta.
¿Será que existe en la profunda naturaleza del ser humano?
Yo creo, después de tantas preguntas, que el mal no tiene origen, al igual que tampoco lo tiene el bien; tan solo son conceptos a los que no voy a intentar dar solución, cuando ni tan siquiera los grandes pensadores lo han conseguido.
Sin embargo, hay algo que me planteo con frecuencia. ¿Cuáles son los motivos que empujan al ser humano a cometer actos atroces, carentes de lógica?
Tal es la complejidad de la respuesta como sencilla la pregunta, y creo que esa cuestión, tampoco tiene explicación, por lo que muchas veces tendemos a achacarlo a influencias externas, a los cambios de luna, al calor intenso e incluso a los vientos.
Lo cierto es, que cuando se dan ciertas situaciones, determinados individuos más sensibles que el resto, son propensos a cometerlos; Pero este es un tema, del que ya hablaremos un poco más abajo. *

En el comienzo del libro, para ser más exactos en el primer capítulo, el autor tras una breve introducción, nos dice que es mejor no intentar razonar sobre este hecho, sobre la maldad, que no hay que buscar su origen, porque la búsqueda puede complicarse y en vez de ver la luz, nuestra búsqueda puede generar más oscuridad.
Con esa pequeña narración a modo de prólogo, Jonathan Vázquez, crea el ambiente necesario sobre el que se irá desarrollando la trama, y no solo eso, nos hace reflexionar sobre el dolor, la venganza y la mencionada maldad.
Lo que sí extraemos de sus palabras, es que la consecuencia de la maldad es el pecado, y éste es concreto el motor de la novela, porque esta siniestra historia policial, gira entorno a unos asesinatos, a un ejecutor que se cree con derecho de impartir justicia.
Cada víctima es condenada por una acción que ha caracterizado su vida y solo con su muerte, el asesino les purga de sus pecados.

Pero vamos a intentar profundizar en el argumento... sin destripar nada.

El libro comienza con un par de asesinatos macabros.
Kyle Harrigan, un joven detective retirado del servicio del FBI, es reclamado por su jefe para dar con un psicópata metódico, que está aterrorizando a la localidad de Wolf Point (Montana).  *A esa localidad está llegando la primavera, arrastrando consigo incesantes olas de calor que unido a la humedad, están contribuyendo a crear aparatosas tormentas acompañadas de viento, rayos y truenos. Ese ambiente ha generado un malestar general que se masca en el aire...

Harrigan, el protagonista, es un personaje que evoluciona a lo largo del libro. Al comienzo le conocemos siendo alguien atormentado por la muerte de su hermana, pero según avanza el argumento, esos sentimientos van desapareciendo para dar lugar a otros.
Posee como habilidad la empatía; puede ponerse con facilidad en el lugar de la víctima e incluso del asesino.
Pero lógicamente, Harrigan no puede llevar solo esta compleja investigación, por lo que volverá a reunirse con una antigua compañera, Rebecca Hawke.
Los detectives se enfrentan a un asesino distinto, frío y calculador, que no duda en jugar con ellos, podéis ver una muestra de como es en la sinopsis.
Así, se inicia una búsqueda contrarreloj, donde este asesino serial, parece ir siempre por delante en la investigación.

Hay varias cosas que llaman la atención en esta obra.

La trama, cuyos pilares se encuentran en la Divina Comedia de Dante y en los siete pecados capitales, se asemeja bastante a la película de culto de 1995, de David Fincher, Seven; con esto no estoy diciendo que sea igual, ni que sea bueno o malo, pero sí, que el lector que la haya visto, vagará hacia sus escenas sin remedio.

También destaca el simbolismo oculto, las alegorías, que vamos encontrando.
El frío, el mal tiempo, es un elemento constante que persigue a los personajes a lo largo de la novela, y también podría añadir la oscuridad, ya que muchas escenas ocurren siendo de noche.

El descenso, el título elegido, quizás podría aventurar lo que le espera al protagonista, un descenso al infierno, al igual que lo hiciera Dante en su obra más conocida.


La Portada del libro también es para analizar.
En ella vemos a un hombre caminando y tras él podemos ver una ilustración del ya mencionado Infierno de Dante, también apreciamos en el lado izquierdo una iglesia.
Esos mismos elementos, curiosamente, también son visibles en una imagen que habréis visto en muchas ocasiones, el icónico cuadro de Domenico di Michelino, pintado en 1465 y que se encuentra en la Catedral de Florencia.
Pero todo lo mencionado hasta ahora, tan solo son conjeturas mías.

La trama cumple con el primer mandamiento de un thriller sangriento, atrapar y entretener. Cuenta varios giros argumentales muy bien aprovechados, que sumergirán al lector en un relato que mantiene el ritmo.
Su prosa es muy descriptiva y nos transporta con facilidad a los escenarios y por supuesto será un elemento fijo en la narración, que nos acompañará hasta el final de esta novela con clara huella anglosajona.

Y he dejado para el final lo que menos me ha gustado.

El libro no es extenso, se lee bastante bien, de forma ágil y no se hace pesado en ningún momento, pero el final me ha parecido demasiado precipitado.
Me hubiese gustado encontrar algún asesinato más, más desarrollo en la investigación lo que se vería reflejado en un incremento de páginas, porque lo cierto, es que la historia sabe a poco.
La sinopsis elegida, para mí es un fallo.
Según mi criterio debe ajustarse a unos parámetros.
Reflejar de forma muy breve los puntos generales de la obra, como si fuese un esquema, con el fin de seducir al lector, acercarle de forma concisa al contenido, por lo que creo que centrarse en poner la descripción del asesino no incita al lector a leer la obra. No refleja de forma clara lo que nos encontraremos, es demasiado fría y lo cierto es que aporta muy poco.


lunes, 28 de noviembre de 2016

Aguacero de Luis Roso

Sinopsis:

Año 1955. El inspector Ernesto Trevejo recibe el encargo de investigar cuatro crímenes en un pueblo de la sierra madrileña donde se está construyendo un pantano: dos guardias civiles han sido torturados hasta la muerte; el alcalde del municipio y su esposa, ejecutados a sangre fría. Un posible asesino en serie podría aterrorizar a la región mientras se desarrollan las obras. El asunto debe ser resuelto –y silenciado- cuanto antes.
 Siguiendo los pasos de una investigación que destapará odios, secretos e intereses ocultos, el lector se traslada a una España en blanco y negro. De fondo, el rumor incesante de la lluvia que acompañará al protagonista en su viaje a un escenario rural, remoto, casi salvaje.
 El extraordinario debut de Luis Roso en el género noir es al mismo tiempo un adictivo thriller literario y una mirada nueva sobre los años más duros del franquismo.

Opinión:

Me gustaría decir antes de comenzar con el comentario, que este joven escritor no solo me ha impresionado, me ha deslumbrado.
La calidad de su narrativa está presente a lo largo de toda la novela y la profundidad con la que narra los hechos, consigue sobrecoger a los lectores.
El libro se queda pegado a nuestras manos y cuesta mucho dejarlo reposar sobre la mesilla.
Ha conseguido un retrato fiel de una época cargada de pesimismo y que aún hoy, con el paso del tiempo, continúa escrita en blanco y negro.

Voy a intentar señalar de forma breve los detalles que más me han gustado.

Sabemos la importancia que tiene el marco narrativo en una novela y muchas veces, nos encontramos con que un autor, al intentar profundizar en algunos detalles, cae en pequeñas incongruencias o errores de bulto que hacen que la historia cojee por alguna parte.
El entorno real en esta obra, cobra tanto protagonismo como los personajes. La perfecta ambientación, se ve acentuada con las descripciones y el comportamiento de estos individuos que van apareciendo en la trama, de forma escalonada.
Resumiendo... el autor consigue dar a la historia coherencia y equilibrio.

Ernesto Trevejo es un inspector de primera de la Brigada de Investigación Criminal, que actuará no solo como protagonista, sino también como narrador; y esa narración que nos ofrece, en primera persona, sirve también para enfatizar el realismo.
Haciendo uso de una narración retrospectiva, retrocedemos hasta comienzos de 1955. En esta novela, sabemos desde el comienzo, que Trevejo tiene las manos atadas, él es solo un mero tramite, debe resolver el caso sin levantar mucho ruido y en el plazo más breve posible y aquí veremos, como no solo se ponen a prueba la escala de valores del protagonista.

Y así llegamos a otro detalle que me ha gustado de forma especial, el uso de las figuras retóricas.
Las Angustias es el pueblo de la sierra madrileña al que el inspector es enviado. Con solo leer su nombre ya asociamos que lleva una idea implícita e intuimos como será la vida en él.

La llovizna que nos recibe al comienzo, deja paso a una lluvia sin paliativos, a un aguacero, un elemento que nos acompañará a lo largo de toda la novela, que cumple con su función, y que augura el desarrollo de una investigación que se aventura complicada.
Con ese agua que no para de caer, la lluvia se convierte en una metáfora del tiempo que refleja la sociedad de la época. Llena de incertidumbres, mirando al cielo con la borrasca fija sobre ellos aguantando el chaparrón constante en silencio.
Y esa lluvia constante no solo crea una atmósfera oscura sino que parece que aísla al pueblo, incrementando la soledad del protagonista.

Otro detalle a tener en cuenta y con el que Luis Roso ha dado en el clavo, es la combinación equilibrada entre narración y diálogos.

Como decía al comienzo, los hechos que se narran son totalmente coherentes, pero para que el lector quede realmente convencido, los personajes tienen que actuar de igual forma, tienen que parecernos reales.
¿Y cómo consigue Luis Roso que los personajes parezcan reales?
Pues insuflándoles vida...
Puede parecer algo muy complicado, pero no lo es. Hay que dar a los personajes protagonismo y eso solo se consigue haciendo uso de los diálogos. Porque a través de los diálogos no solo conocemos al personaje por lo que dice, sino por como lo dice, y es que en esta historia los diálogos son parte importante de la trama.
Los personajes cobran vida, expresan lo que sería difícil transmitir con el uso de otras técnicas. y los lectores nos hacemos una idea más clara de como son en realidad. Con el diálogo nos llegan las ideas de forma directa, más dinámica, y la trama se acelera sin necesidad de emplear largas narraciones.

Para terminar, solo me queda mencionaros el curioso guiño que hace el autor a la exitosa serie de novelas policíacas de Lorenzo Silva y a sus dos protagonistas, los Guardias Civiles, Bevilacqua y Chamorro, que aquí aparecen homenajeados bajo el nombre de Víctor Chaparro Lorenzo y Ramón Belagua Silva.


lunes, 14 de noviembre de 2016

La rebelión de Penélope de Dolores García Díaz

Sinopsis:

Penélope es hallada inconsciente junto al cadáver de su mejor amiga en un paraje de la costa de Castellón. Santiago Ramírez, inspector de policía tratará de desenmascarar al asesino mientras lidia con la enfermiza y adictiva relación que le une a su esposa.
La investigación policial irá reconstruyendo la historia de la protagonista, a través de las personas que constituyen su universo familiar, un marido asfixiante que la anulaba, una hija egoísta que la ignoraba y un pasado reciente en el que cobra especial importancia la estrecha amistad de Penélope con un elegante galerista de arte.
Penélope se rebeló contra quienes no supieron amarla; las consecuencias de esa onda expansiva son difíciles de imaginar.

Opinión:

Si a finales de octubre os hablaba de La muerte abrió la leyenda, uno de los cuatro ganadores del premio "Letras del Mediterráneo", hoy os acerco a otra de las ganadoras de ese certamen, La rebelión de Penélope, de Dolores García.

Una trama original, cargada de vueltas de tuerca que nos llevará a desconfiar de todos los personajes, pero... también cargada de otros detalles que ya comentaré, y que no me han llegado a convencer del todo.
Las casualidades... para mi gusto, se dan demasiado en este argumento, pero en esta ocasión no voy a hablaros de ellas, basta con haberlas mencionado una única vez. De lo que sí voy a hablaros es de otros puntos, más interesantes, que habría que mencionar.

El narrador...

En esta historia lo primero que llama la atención, es la estructura.
El encargado de hacer la mayor parte del relato, es un narrador omnisciente, que emplea la tercera persona de singular; ahora bien, hay un detalle que convierte a esta novela en distinta o inusual...
En algunos momentos de la narración, nos encontraremos con determinados personajes, sumergidos en pleno monólogo.
Este soliloquio, encubre un diálogo, realmente va dirigido a alguien presente en la conversación, pero que no interviene en ella.
Este recurso juega un papel muy importante en la novela.
Además de ser una herramienta introspectiva que nos acerca al personaje, mostrándonos sus reflexiones y sentimientos más profundos, también le da el control en esos momentos. En esas escenas, es el dueño total del discurso y vemos su esencia, se muestra ante nosotros realmente como es, además de aportar a la trama un mayor dramatismo.

El ritmo de la narración es bastante bueno.
Dolores García, va añadiendo pequeños detalles que mantienen el suspense, pero hay que decir que el asesinato que aparece en la sinopsis, ocurre cuando llevamos leído dos tercios de la novela.
¿Esto es malo? Para mi gusto, no.
El asesinato pasa a ser un tema secundario. El resto de acontecimientos que suceden alrededor de la protagonista, Penélope, son lo bastante interesantes para que la obra avance hacia el clímax, acumulando tensión que termina estallando con un excelente giro argumental.
Pero vayamos al personaje principal... Esta frase que he encontrado, es perfecta para definirla.

“El futuro nos tortura y el pasado nos encadena. Es por eso que el presente se nos escapa.”
Gustave Flaubert.

Penélope, los personajes y los estereotipos.

Penélope, en todas sus relaciones personales, desempeña una función accesoria, y eso es lo que nos hace empatizar con ella desde los primeros compases de esta historia.
Los que la rodean, la ven como un objeto, siempre subordinada a los objetivos y deseos de esos que una vez manejaron su vida, pero que en la trama aparecen desempeñando un papel meramente ambiental y/o secundario.
Penélope es una mujer que lucha por ser ella misma y en cambio, cuando emprende una relación, se convierte en otra persona, ninguneada, sumisa y pasiva.
Sus cualidades, sus habilidades intelectuales y personales, no solo no son valoradas, sino que también ignoradas. Únicamente es madre, esposa o amante; debe desempeñar esas funciones y lo que haga al margen de ellas es considerado como una extravangancia.

Hay un par de personajes más que son importantes en esta novela.
Uno de ellos es Santiago Ramírez, un inspector de policía, y el otro, Arturo, el dueño de una galería de arte.
Los tres, forman un triángulo que acapara nuestras miradas. La autora echa la red y caemos bajo ella, mientras teje una historia desconcertante para cada uno de ellos.
En un principio pensamos que no tienen nada en común, que sus tramas son divergentes, pero según avanza el argumento, comprobamos como todos ellos están estrechamente relacionados.

En global, la caracterización que ha elegido la autora para los personajes, es demasiado estereotipada.
Tenemos a Penélope, una mujer bella y sensible; a Santiago, el héroe, el policía bueno; Arturo, el anciano sabio y artista atormentado; Roxana, la exuberante cubana; y algunos más...

Los personajes secundarios.

La historia ocurre en la actualidad, pero algunos de los personajes que rodean a Penélope, parecen sacados de la época de los ochenta o anterior a ésta...
Retrógrados y armados con un pensamiento arcaico, ven en una mujer divorciada, prácticamente la reencarnación de Lilith, (Léase la primera mujer de Adán).
Las mujeres mayores la miran con pavor, las más jóvenes con temor, y los hombres, la gran mayoría, dotados de un comportamiento machista, revolotean a su alrededor como moscas a un panal de miel.
Los lectores observamos mudos y asombrados, esa actitud hacia Penélope.
A mi parecer, ese comportamiento, es un punto que resulta demasiado forzado e incluso surrealista, quizás buscando dotar a la trama o a la vida de la protagonista de mayor dramatismo.
Es cierto que esa forma de pensar y/o actuar, incluso hoy en día podemos encontrarla, pero por suerte cada vez es menos habitual y se reduce a pequeños grupúsculos.

Esta historia tiene elementos clásicos de la novela negra. Hay una división clara entre buenos y malos; los personajes arrastran historias dolorosas e incluso podemos encontrar alrededor de algunos de ellos, el ambiente decadente tan característico del género negro. Nos encontramos ante una historia que habla sobre la explotación sexual de mujeres, sobre extorsión, pero que también trata otros temas como son, la soledad o el deseo de superación.
También observamos un conflicto dramático constante, sobre el que se construye la trama y que hace que la historia avance, la lucha de Penélope consigo misma y al mismo tiempo con la sociedad que la rodea. Todo ese cúmulo de situaciones, podrían llevarnos a enmarcarla perfectamente dentro de otro género.

Para finalizar deciros que me ha gustado el guiño metaliterario que hace la autora en un par de ocasiones, jugando con el nombre de la protagonista y la Odisea de Homero.


miércoles, 26 de octubre de 2016

La muerte abrió la leyenda de Alejandro M. Gallo

Sinopsis:

Durante la primavera de 1972, el joven subinspector de Policía Gorgonio Llaneza se incorpora a su primer destino, la Brigada de Investigación Criminal de Castellón de la Plana, dominada por los agentes de la temida Brigada Político-Social. 
Su primer caso es un mero trámite, certificar el fallecimiento de un ingeniero chileno en un accidente de tráfico ocurrido en Sueca, a treinta kilómetros de Valencia. Pero cuando Gorgonio llega al lugar del siniestro todo se complica: en la guantera del vehículo accidentado descubre que la víctima posee una doble identidad. Es también Amado Granell, natural de la localidad castellonense de Burriana y héroe de Francia, que le nombró oficial de la Legión de Honor por haber liberado París de la ocupación nazi. 
A partir de ese momento la investigación policial intenta arrojar luz, luchando contra una oscura red de intereses que pretende encubrir un más que probable asesinato.

Opinión:

Ajandro M. Gallo, fue uno de los cuatro ganadores del Certamen Literario "Letras del Mediterráneo", convocado por la Diputación de Castellón para novelas ambientadas en la provincia.

En esta novela, Alejandro nos presenta el primer caso del comisario Gorgonio Llaneza. Una novela negra muy amena, basada en un hecho real poco conocido que sucedió cuando el régimen franquista daba sus últimos coletazos.
Amado Granell muere en un accidente de tráfico y nuestro protagonista es enviado para rellenar el informe del atestado.
Gorgonio, un joven subinspector de policía que destaca por su gran habilidad, descubre ciertas irregularidades en el accidente que le llevan a iniciar una investigación por su cuenta, al margen de sus superiores.


Gorgonio descubrirá una elaborada conspiración que se extiende más allá de nuestras fronteras y que arranca en la toma de París por los aliados en la II Guerra Mundial.

Amado Granell, fue uno de los oficiales republicanos que comandó la liberación de París bajo el mando de Leclerc. Su unidad fue la primera en entrar en París el día de la liberación y lógicamente ese hecho histórico, que la liberación fuese hecha a manos de españoles republicanos, no sentó muy bien ni a los militares franceses ni por supuesto, al régimen franquista, que se encargó de ocultar dichos acontecimientos.

Gorgonio es invitado a una pequeña emisora de radio desde donde nos relatará como fue su primer caso.
El autor hace uso de varios raccontos bastante extensos para hacernos retroceder hasta 1972, donde su narración destacará entre otros, no solo por los hechos narrados, sino también, por el excelente sentido del humor con el que adorna este complicado caso.

La novela forma parte de una saga donde el comisario será el protagonista. Éste, al ser su primer caso, lógicamente se convierte en la precuela de toda la saga.
La obra destaca, además de por su sencillez, por la extraordinaria capacidad del autor para engancharnos en un apasionante y en momentos escalofriante relato policial.
Pese a su brevedad, ya que la novela solo tiene 256 páginas, el autor no se ha dejado ningún tema importante en el tintero. De esa forma, los que no lo vivimos, podremos ser testigos de las técnicas poco ortodoxas de las que hacia uso la Brigada de Investigación Político-Social; quizás para mí, la parte más impactante de toda la novela.
Y también, ¿cómo no? habrá momentos destinados a la resistencia antifranquista. A esas imprentas clandestinas desde las que se intentaba hacer oposición al régimen.

Gorgonio por su parte,es un personaje muy completo y que si evoluciona de la forma que espero en el resto de entregas de esta serie, llegará a convertirse en un protagonista redondo.

Creo que éste libro tiene lo fundamental para gustar a los lectores.
Entremezcla de forma correcta y en las dosis adecuadas, novela negra y memoria histórica, sin olvidar las tan necesarias dosis de humor para tratar sobre un tema tan espinoso como fue la política llevada a cabo en el tardo franquismo.
Como último apunte, solo me queda destacar la cuidada edición de la editorial Reino de Cordelia.



martes, 19 de julio de 2016

Saga Enrico Mancini de Mirko Zilahy

Así es como se mata (Enrico Mancini 01)
Sinopsis:

La justicia solo triunfará cuando el arado trace su último surco. Usted no me conoce. Nadie me conoce. Cómo me llamo no tiene importancia. Solo soy una sombra.

Roma, septiembre de 2008. La ciudad sufre una terrible ola de mal tiempo. Parece que toda el agua que cae torrencialmente del cielo pretende lavar el mal que hay sobre la superficie. Lejos de la gran ciudad turística y religiosa, en una Roma olvidada, aparecen los cadáveres de las víctimas de un asesino en serie.Solo hay un hombre capaz de liderar esa investigación tan delicada: el comisario Enrico Mancini, el único policía que ha asistido a los cursos sobre perfiles criminales en la central del FBI, en Quantico. Mancini atraviesa el peor momento de su vida, pero aun así es obligado a atrapar a «la Sombra», asesino atípico y esquivo que llena los cuerpos de sus víctimas con pistas, no para satisfacer sus instintos homicidas sino para conseguir un propósito lúcidamente maquiavélico. Todo en él tiene un significado, todo es un símbolo, y necesita una última pieza para terminar su rompecabezas: el propio Enrico Mancini.

Opinión: Así es como se mata (Enrico Mancini 01)

Reflexiones...
Hace un tiempo, os comentaba que ese género al que siempre recurro, que siempre está presente en este blog, que entrecruza a menudo esos límites difusos aunque existentes entre la novela policíaca, negra y el thriller, era un género en constante evolución que no paraba de sorprendernos...
Ahora, más o menos un año después, me cuestiono esas palabras.
¿Qué ha ocurrido en los últimos meses?
¿Nos estamos cansando de este tipo de novelas o los lectores nos hemos vuelto demasiado exigentes?
¿Está todo escrito ya y los autores han arrojado la toalla al no saber de qué modo sorprendernos?
¿Estamos sobresaturados o sobrevaloramos este género y a sus autores y es por eso por lo que no logran satisfacernos plenamente?
Espero que vosotros tengáis la respuesta, porque yo, aún estoy en ello.

Puede que solo sea una sensación mía, pero lo cierto es que hace mucho que no logro acabar una de estas novelas con una sensación de plenitud, con cara de sorpresa y la piel de gallina, y eso que este género es de los que más proliferan llegadas determinadas fechas.

Tras esta pequeña divagación supongo que lo habréis descubierto, no he logrado conectar totalmente ni con el argumento ni con los personajes.
Es cierto que la novela es un buen debut literario para Mirko Zilahy, pero a la obra le falta algo o le sobra, según se mire...
Cuando me ponía a leer las páginas pasaban rápidamente, me parecía una novela entretenida, pero una vez que dejaba la lectura me invadía una sensación de vacío.

El argumento y la estructura...
La historia nos lleva hasta la ciudad de Roma, pero no a la ciudad que acostumbramos a ver en televisión.
Nos encontramos frente a una Roma más realista, oscura y lóbrega, cubierta por una lluvia que persigue a los personajes desde las primeras páginas.
La acción nos arrastra hacía la parte menos conocida de esa ciudad, alejada de las rutas turísticas y de los monumentos, en una escenificación que me ha recordado mucho a la película Seven.

La novela está dividida en cuatro partes, bajo los títulos de Mancini, La brigada, La sombra y las muertes de dios; un ejemplo claro de lo que vamos a ir encontrando en cada una de ellas. Una trama totalmente lineal donde no solo los hechos, también las ideas que nos quiere transmitir el autor, las revelaciones y los personajes se van concatenando.
En la primera conocemos al comisario bastante en profundidad y poco a poco van apareciendo el resto de personajes que formarán la brigada.
La segunda parte está dedicada a todo este grupo que será el encargado de dar caza a la Sombra
En la tercera conocemos un poco más de este asesino en serie y de los motivos que le empujan a actuar de forma tan violenta con sus víctimas.
Y por último, llegan las revelaciones y se nos muestra el motivo por el que surge la venganza.

Los personajes...
El asesino, tan esquivo como escurridizo, es la brillantez personificada en lo que a narrativa se refiere.
Cada vez que actúa encontramos un par de páginas con cambio de fuente, donde la sombra nos cuenta el trato que da a sus víctimas. En esos momentos puntuales, Mirko Zilahy, se desdobla y abandona la prosa cuidada que venía utilizando a lo largo de la novela para sustituirla por una narración exquisita y absolutamente brillante.

El comisario, Enrico Mancini, es un personaje que si progresa adecuadamente en las próximas entregas y no entra en un bucle autodestructivo, podría resultar redondo.
Es un personaje humano, atormentado, una bomba de relojería para todos los que le rodean y precisamente por eso, en muchas ocasiones actúa de forma descontrolada y en solitario.

Puede que el fallo de esta obra recaiga en la profundidad con la que le llegamos a conocer. Mirko Zilahy construye la historia alrededor de ese sufrimiento personal, y pasa de puntillas sobre otros temas, como la investigación.

Una historia de otro tipo, esencialmente por dos motivos...
Y es que esta novela, no es la clásica policíaca a la que estamos acostumbrados; da demasiada importancia a los sentimientos de los personajes y esos sentimientos terminan tomando el control de la historia. Ese punto de vista tan personal, tan visceral e intimista, es lo que descoloca un poco al lector.
Desde las primeras páginas conocemos que a Mancini le atormenta la muerte de su mujer y precisamente Marisa, se convierte en el personaje omnipresente sobre el que gira no solo la vida del comisario sino también la novela.

Llegando al final todos los cabos quedan atados. El autor da las respuestas, pero en el final elegido también encontramos otro detalle importante que hace que la historia sea de otro estilo.
El final resulta algo ambiguo, porque los motivos del asesino para llevar a cabo su venganza, aunque cuestionables, son en parte entendidos por el lector. El asesino pasa a ser víctima. Con lo que en este punto llegamos a la crítica subrepticia, hacia esos individuos, algunos... no todos, de los servicios médicos, sus errores y esa falta de humanidad con la que muchas veces topamos.

Entre luces y sombras...
Como habéis podido ver es una novela con sus luces y sus sombras, exactamente igual que los personajes.
Para mi gusto, el ritmo sufre demasiados altibajos y en ocasiones el argumento resulta limitado, demasiado previsible; perfecto para un guión televisivo pero me hace cuestionarme si será una saga a tener en cuenta en el futuro.
Sobre la Sombra... me hubiese gustado más un asesino puro y duro, carente de escrúpulos y sin justificaciones, como se nos presentaba en un principio; porque precisamente esa falta de escrúpulos, ese sinsentido es lo que transmite horror. En el momento en que llegamos a entender los motivos, la novela para mí, pierde la gracia...
Como se decía en El Quijote:

“—El miedo que tienes —dijo don Quijote— te hace, Sancho, que ni veas ni oyas a derechas, porque uno de los efectos del miedo es turbar los sentidos y hacer que las cosas no parezcan lo que son".

“—El miedo que tienes —dijo don Quijote— te hace, Sancho, que ni veas ni oyas a derechas, porque uno de los efectos del miedo es turbar los sentidos y hacer que las cosas no parezcan lo que son". Las críticas que he leído sobre ella hablan de novela negra perfecta, de milagro novelístico, pues yo vuelvo a desentonar con mi comentario y me desmarco; es buena, entretenida, un buen comienzo, pero se aleja mucho de ser perfecta u obra maestra.
Habrá que esperar a ver como continúa la saga, porque os adelanto que esta historia forma parte de una trilogía, de la cual el segundo volumen aún no tiene fecha de publicación.

Como último detalle mencionar que con la primera aparición de la Sombra, somos testigos de la narración de unos hechos a los que no podemos encontrar ningún sentido, nos desconciertan y justo al final es cuando se revela la verdad sobre lo narrado.


domingo, 17 de abril de 2016

Saga César Giralt de Pedro Martí Martínez

La pieza invisible (César Giralt 01)
Sinopsis:

Tras el asesinato de su hermana; preso por la ira, César Giralt ejecutó al encerrador, el mayor asesino en serie que el país haya conocido. En los siguientes tres años, el inspector jefe se sumió en una espiral de culpabilidad que le acercó peligrosamente a la autodestrucción. Con la ayuda de su fiel subinspector y amigo, Gabriel Pérez; el laureado inspector jefe de la comisaría de Sant Martí de los Mozos de escuadra de Barcelona consigue levantar cabeza y volver al trabajo. El veinticuatro de agosto de 2.012, Marcos Vidal, un inspector de policía y antiguo amigo de César, se suicida lanzándose desde lo alto de un edificio. La viuda del policía no cree que su marido se haya suicidado, y buscará la ayuda del antiguo amigo de Marcos. Lamentablemente, Celia Rivas sólo consigue la negativa de César a inmiscuirse en una investigación que no le concierne y que ha sido archivada. Sin embargo, unos días después de su encuentro, César Giralt recibe una noticia que le sobrecoge: Celia Rivas también se ha suicidado.

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Opinión: La pieza invisible (César Giralt 01)

"Una novela negra, moderna, que trata de mirarse en el espejo de las grandes novelas nórdicas de la última década". 

De esta forma es como Pedro Martí contactó conmigo por primera vez. Estaréis de acuerdo en que la frase de contacto, es una excelente presentación para un libro.

Es cierto que Pedro Martí puede estar influenciado por las novelas nórdicas, "¿quién no lo está? si en los últimos años han invadido el mercado", pero por suerte, ésta supera con diferencia las que he leído. Y es que a mí sinceramente, las obras policíacas que vienen del norte, más allá de nuestras fronteras, me dejan fría,como su clima, y aún no he encontrado una que me llene por completo .
¿Por qué considero que este libro supera a cualquier novela nórdica? 
A grandes rasgos, porque los hechos que se narran, aunque pueden suceder en cualquier lugar del globo, nos resultan más reales, ya que trata temas de actualidad que nos tocan de cerca.
La historia transcurre en un escenario de sobra conocido, Barcelona 2012, y me dejo para lo último el papel que desempeñan los personajes, porque lo considero de vital importancia.
Los protagonistas de novela nórdica resultan más fríos, más distantes y carecen muchas veces de la empatía, de la cercanía o del humor, de un protagonista de carácter mediterráneo.
Dicho esto voy a centrarme en argumentar un poco lo encontrado.

La pieza invisible, es una obra muy curiosa que se mimetiza jugando al despiste con el lector. En momentos puntuales cumple con todas las características del género negro y un capítulo después, cambia adaptándose al policíaco e incluso al thriller. Todo esto sacando totalmente airoso a su autor.

La trama es dinámica, perfectamente hilada y los diálogos de los personajes colaboran a ello.
La prosa ágil y sencilla, accesible para todo tipo de lectores. Cada reacción de los personajes, cada acto o gesto que realicen, tiene consecuencias y queda reflejado en la narración, lo que nos lleva a unos personajes, sin excepción, redondos.
Si se tratase de simplificar la reseña, sería muy sencillo hacerlo:
Intriga cien por cien.
Comienzo impactante, desconcertante; con un desarrollo soberbio, sin fisuras y un final elegido a la perfección.

La novela comienza con un asesinato.
Directamente el autor siembra la intriga al tiempo que nos despista.
¿Quienes serán los personajes que se ven involucrados en esa escena?
Antes de descubrir ese misterio y entender como han llegado hasta allí, aún le quedan al lector bastantes capítulos por delante, todo un desafío al lector gracias al ingenio del autor.

Respecto a la estructura de la novela, nos encontramos con la clásica narración Ab ovo, ya sabéis, la narración relata los hechos partiendo de un momento en concreto, en este caso del primer capítulo que ya he mencionado y que puede considerarse como prólogo.
A continuación, tenemos la introducción, aproximadamente los cuatro primeros capítulos numerados; el nudo y el desenlace que lo sitúo alrededor del capítulo XXVII.
Al final encontramos un epílogo, que al igual que el capítulo introductorio, no hará más que seguir sembrando intriga en el lector, ya que ese pequeño fragmento no es más que un avance de la que será la siguiente novela de esta saga y que llegará con el título de "Donde lloran los demonios".



Siguiendo con la primera, ésta es una historia plagada de referencias literarias donde podemos apreciar no solo la pasión por Auster de César Giralt el protagonista, sino también, "deduzco" que de Pedro Martí, el autor de esta obra.
También encontraremos constantes giros al mundo del cine y un homenaje al ajedrez, juego que aparece presente en varios momentos a lo largo de la obra.

Antes os hablé de que la totalidad de los personajes resultaban redondos, por lo tanto voy a pasar a presentároslos, pero de una forma distinta, haciendo un guiño hacia el juego del ajedrez y asignando una pieza a cada personaje. Blancas para los buenos y negras para los malhechores.

El Rey, la pieza más importante y cuya captura es el único objetivo del juego.
Ya tenemos al personaje principal, César Giralt. Un hombre atormentado, de carácter analítico que se enfrenta posiblemente al caso más complejo de su trayectoria policial. Un personaje tan completo como complejo, pero excelentemente construido.
Por su puesto el personaje que cumple la función de antagonista de César, "no os voy a revelar su nombre", también estará representado por la ficha del otro Rey.

La descripción de los personajes secundarios la voy a comenzar con el compañero de César, el subinspector Gabriel Pérez, otra pieza fundamental en esta trama y que podría jugar en la posición de Torre. Podríamos decir que César y Gabriel son dos polos opuestos, respecto a comportamiento, pero que forman el tandem perfecto, se equilibran.

Dalia Torres, otra Torre, por lo tanto otra subinspectora que aparece a partir de la mitad de la novela y que al igual que el resto de personajes secundarios, será decisiva para la buena resolución del caso.
¿Por qué he decidido que Dalia y Gabriel sean las torres? pues porque una torre con la ayuda de su rey puede dar jaque mate al rey enemigo en un tablero vacío, mientras que el alfil o el caballo no pueden. 
 
Silvia, la sobrina de César, la Reina o Dama indiscutible. Lógicamente también es un personaje de peso. Una adolescente, madura, sensata, responsable que se aleja del estereotipo que tenemos hoy en día de la juventud y que en ocasiones se turna con Gabriel Pérez para hacer de Pepito Grillo del Inspector Giralt.
En este momento tendría que seguir asignando piezas, Celia y Marcos podrían asumir el papel de alfiles, ya que tienen un papel importante en toda la historia y sin ellos no habría caso.
Los caballos... El comisario Dávila y algún agente de inferior rango; los peones, todos los que ayudan a resolver dudas para la investigación.

Los fallos...
En la Segunda edición que es de la que yo dispongo, hay un par de erratas sin importancia, casi inapreciables que según me han dicho están pendientes de corregir para las próximas ediciones.

Como podéis comprobar, nos encontramos ante un adictivo debut literario que lo tiene todo para convertirse en uno de esos libros, de esas pequeña "delicatessen literarias" que empiezan a conformar esa literatura en auge que no paro de citaros a lo largo de las reseñas, novela negra o policíaca de fabricación casera, es decir "Made in Spain".
También es muy gratificante toparnos de vez en cuando con autores noveles de semejante calidad literaria.
Y es que, por desgracia, las listas de superventas están llenas de autores ya consagrados que arrastran consigo falsos aduladores y que lamentablemente para los lectores, no ven el momento adecuado de tomarse un respiro y llenan el mercado con obras infumables.
Es muy triste que en este país venda más un nombre que la verdadera calidad de una obra.
Pero también tenemos la otra cara de la moneda, los famosillos que de la noche al día se sienten escritores y deciden ponerse a escribir, valiéndose de ser caras conocidas que salen constantemente en los medios de comunicación; ya sea como presentador, contertulio o diana de los flash de la prensa.
Y es que a día de hoy, con solo cumplir alguno de estos requisitos, ya puedes escribir un libro y te llueven las editoriales... y ¡ojo!, aquí no critico a las editoriales que no desperdician el filón que tienen delante, ni tampoco a quienes compran esas obras que considero de dudosa calidad literaria, al igual que tampoco persigo el fin de hacer proselitismo, intentando convencer a nadie sobre lo que tiene que leer.


Para terminar solo deciros, que según dicen, la próxima entrega será mucho, pero que mucho mejor...


domingo, 10 de abril de 2016

El próximo funeral será el tuyo de Estela Chocarro

Sinopsis:

«El próximo funeral será el tuyo» es una de las amenazas que recibe Rebeca Turumbay, profesora de arte en la universidad y empleada de la fundación del Teatro-Museo Dalí de Figueres, a los pocos días de llegar a Cárcar, el pueblo en el que ha decidido pasar las vacaciones. Es allí donde nació su abuelo Ángel Turumbay, y ella va con la intención de conocer algo más sobre su historia, de la que nunca le han hablado. Pronto averigua que algo turbio rodea a la figura de su abuelo, y que quizá tenga que ver con el silencio que se cierne sobre el asesinato de la joven Celia Urbiola en el año 1945.
Rebeca pondrá en peligro su vida para esclarecer este antiguo crimen y para ello deberá enfrentarse sola a un macabro juego, en el que nada ni nadie es lo que parece.
 Unos entrañables ancianos serán sus mejores aliados y junto a ellos, con la ayuda de Víctor, un joven periodista local, irá desentrañando la verdad sobre los terribles hechos del «crimen de Cárcar» en el que muchos de los habitantes del pueblo, de una manera u otra, estuvieron involucrados.

Opinión:

El argumento de la novela no está mal, pero no llega a convencer, no me ha entusiasmado...
Las reseñas leídas crearon unas altas expectativas que yo no he visto cumplidas.

Podría dejar la reseña así, pero dado que la finalidad de este blog es fomentar la lectura e incitar a leer, siempre sin imponer opiniones, considero que esos puntos negativos encontrados en la obra se deben argumentar.

La novela da comienzo en 1945 y tras un breve capítulo salta hasta la actualidad, situando la acción en julio de 2010, en la llegada de la protagonista a Cárcar.
Como habéis leído en la sinopsis, nos encontramos con la historia de Rebeca, una joven que vuelve al pueblo donde nació su abuelo para conocer algo más sobre su pasado.
Rebeca en su búsqueda, entrará en contacto con algunos de los habitantes del pueblo, a través de los cuales iremos conociendo el pasado y la historia negra que esconde el pequeño municipio.

Por lo tanto ya tenemos la localización, Cárcar (Navarra) y alrededores.
Esos serán los escenarios por los que transcurre la trama y aquí es donde encuentro lo que podría catalogar como uno de los fallos principales de la novela.
Puede que la autora no sea muy prolija a hacer grandes descripciones, pero la localización es perfecta, invita a realizar un pequeño cuadro costumbrista.
Creo que para un autor es más fácil escribir sobre lo que se conoce, puede que sea un error pensar eso, pero al menos yo esperaba encontrar una descripción más amplia, por poner un ejemplo, del pueblo, de la iglesia, de la plaza, de los paisajes e incluso de sus habitantes.

Nos encontramos con un libro de trama interesante, todo hay que decirlo.
Desde el primer capítulo la autora siembra intriga en la historia. Las amenazas, los atentados contra la vida de la protagonista empiezan a suceder, y son precisamente esos sucesos continuos, los que mantienen en vilo al lector.
Los personajes secundarios que van incorporándose a la narración colaboran generando intriga. Todos aparecen como posibles sospechos, dudamos de ellos sin excepción y al eliminar a uno, otro pasa a ocupar su lugar.
También hay que decir que los personajes de esta novela no son muchos, pero sí es cierto que todos tienen algún motivo para ser el culpable.

El tono general de la obra es el propio de una novela negra. La historia está narrada de manera ágil, con un lenguaje sencillo, por lo que la historia avanza, pero hay algunos detalles que encontramos a lo largo de la lectura, para mí completamente incoherentes, que restan intensidad y dejan descolocado al lector.

La protagonista se limita a preguntar escasamente a un par de habitantes y deja que las noticias, o los avances de su pequeña investigación particular, le lleguen por interpelación del espíritu santo o por generación espontánea.
Aclaro esto:
Preguntar a un par de ancianos de una residencia, es correcto, pudieron conocer a su abuelo;pero si se cierran en banda yo intentaría recabar información por otros medios, en otros lugares...
Si sale a la luz un tema de asesinato, en el que supuestamente el abuelo estuvo involucrado, hay lugares a los que dirigirse para conseguir información, cuartel de la guardia civil, policía foral o en su defecto al cuerpo de seguridad del estado que tenga las competencias de esa zona y la documentación de la época en la que ocurrieron los sucesos.
Sobre las amenazas que recibe y los atentados hacia su persona, por supuesto lo habría denunciado, algo que ella prescinde de hacer alegando una justificación absurda.

La estructura de la novela, en algunas ocasiones, también resulta un pelín caótica.
Dentro de un mismo capítulo, no es que se llegue a interrumpir bruscamente una escena, pero da esa sensación al saltar sin preámbulos a los hilos de otros personajes, con lo cual el lector en esos momentos se queda desconcertado, le cuesta reaccionar y ubicarse en la nueva escena, con el nuevo personaje.

También se incluyen o se citan datos que en un principio parece que tendrán alguna relación con la historia, pero luego se descubre que no es así.
Creo que un autor debe prescindir de dar datos sin sentido o sin ninguna relevancia. Sembrando esos datos lo único que provoca en el lector es desconcierto y no considero que en este caso sea sembrar pistas falsas para engañar al lector.

Los personajes están poco definidos y sus reacciones, en ocasiones, no resultan lógicas, incluso llegando a afectar al argumento que pasa a depender demasiado de las casualidades.
Esta claro que las casualidades son un elemento casi imprescindible en la literatura, pero una novela, no puede depender al cien por cien de ellas.
El personaje al que más llegamos a conocer es Rebeca, pero su actitud respecto a la gente del pueblo tampoco considero que sea la adecuada.
Intenta conseguir información y en cambio se muestra prepotente y arrogante con ellos. Esa actitud choca y con razón, con la natural desconfianza de la gente hacia un desconocido que pregunta insistentemente sobre una persona o hechos.

Todo lo mencionado hasta ahora concierne al núcleo argumental que se intenta complementar con otra trama secundaria creada alrededor de unos cuadros.

Y vuelven a aparecer las coincidencias...
Rebeca es profesora de arte en la universidad y empleada de la fundación del Teatro-Museo Dalí de Figueres. Se podría haber dado más juego a esa historia secundaria, haberla desarrollado y no pasar completamente de refilón por ella. Como si tan solo fuese puro relleno.

Y para acabar, al final elegido, le falta emoción...
No me resultan verosímiles los argumentos que se dan para finalizar el libro. El hecho sobre el que gira la obra sucedió en el año 45, es cierto, la policía no disponía de los medios de investigación actuales, pero algunos detalles quedan muy al aire, como cogidos por los pelos.


Para mi gusto esta opera prima de Estela Chocarro, no ha sido un brillante comienzo, pero como siempre digo es mi opinión, ni la impongo ni se tiene que compartir.
También es cierto que voy a dar una segunda oportunidad a esta autora, es más, tengo su siguiente novela Nadie ha muerto en la catedral. He leído las primeras páginas y me han gustado. Por supuesto pospongo esa lectura para más adelante, evitando valga la redundancia, influenciarme a mi misma con mi misma opinión.



domingo, 31 de enero de 2016

A sangre fría de Truman Capote

Sinopsis:

El 15 de noviembre de 1959, en un pueblecito de Kansas, los cuatro miembros de la familia Clutter fueron salvajemente asesinados en su casa. Los crímenes eran, aparentemente, inmotivados, y no se encontraron claves que permitieran identificar a los asesinos. Cinco años después, Dick Hickcock y Perry Smith fueron ahorcados como culpables de las muertes. A partir de estos hechos, y tras realizar largas y minuciosas investigaciones con los protagonistas reales de la historia, Truman Capote dio un vuelco a su carrera de narrador y escribió "A sangre fría", la novela que le consagró definitivamente como uno de los grandes de la literatura norteamericana del siglo xx. Capote sigue paso a paso la vida del pequeño pueblecito, esboza retratos de los que serían víctimas de una muerte tan espantosa como insospechada, acompaña a la policía en las pesquisas que condujeron al descubrimiento y detención de Hickcock y Smith y, sobre todo, se concentra en los dos criminales psicópatas hasta construir dos personajes perfectamente perfilados, a los que el lector llegará a conocer íntimamente. "A sangre fría", que fue bautizada, pionera y provocativamente, por Capote como una «non fiction novel», es un libro estremecedor que, desde la fecha misma de su publicación, se convirtió en un clásico.

Opinión:

Ya habéis oído hablar en innumerables ocasiones de Truman Capote.
Periodista y escritor americano conocido por obras como Desayuno en Tiffany's que obtuvo un gran éxito por la versión cinematográfica, Desayuno con diamantes.
Pero realmente la novela que le encumbró y con la que deslumbró, logrando conmover al mundo, fue con ésta, A sangre fría, y de la que ahora en 2016, se cumplen cincuenta años de su publicación.

Un día de mediados de noviembre de 1959, EEUU amanecía con una noticia que acaparaba las portadas de los principales periódicos.

Una familia acomodada de Holcomb, un pueblecito de la Kansas profunda, aparecía brutalmente asesinada.
La inquietante noticia impresionó de tal manera a Truman Capote, que logró convencer al editor de The New Yorker, para que le enviase de inmediato a seguir la noticia en esa localidad de Kansas.
A partir de ese momento comenzó un excelente trabajo de documentación que, años después, vería convertido en novela.
Un gran proyecto que conllevaba un gran riesgo, ya que cuando empezó a recabar datos se desconocía cualquier tipo de información sobre los asesinos.


A sangre fría está considerada como una de las obras más importantes del Siglo XX.
Capote en el prólogo la define como No ficción o Novela testimonio, según dice, la primera de un género inventado por él, aunque después se ha comprobado que ya existían novelas de ese tipo.
Lo que sí es cierto, es que logró narrar hechos reales haciendo uso de los recursos de la ficción y consiguió una novela abrumadora, que según mi punto de vista, casi roza la genialidad por su manejo del realismo.

Desde los primeros compases podemos apreciar que resulta altamente descriptiva y detallista.
El encargado de hacerlo es un narrador omnisciente y llegados a este punto, quiero hacer un breve inciso para comentar algo que me ha llamado mucho la atención, la forma de introducirnos en la trama.
He tenido la sensación de que el narrador me hacía un visita guiada, exclusiva para mí.
El primer paso es comenzar describiendo el pueblo, de esa manera, logramos ubicarnos en el escenario donde se desarrollará la mayor parte de la trama.
Lo siguiente es conocer a los habitantes principales de Holcomb, y de ahí, entramos en contacto con las víctimas, su entorno y relación en la pequeña comunidad.
Todo este proceso tiene una finalidad, conocer en detalle el último día de las víctimas.

Capote maneja con maestría todos los datos y ofrece al lector esa visión única, pero no solo de los escenarios y personajes...
El ambiente que recrea, consigue transmitir al lector la angustia de todo un pueblo que fue víctima del miedo.
Una localidad aparentemente tranquila y pacifica, había cambiado de la noche a la mañana.
Los Clutter representaban el clásico ideal americano. Eran valorados y respetados en esa tranquila y apacible comunidad. Nadie tenía motivos aparentes para haber cometido los asesinatos y la policía se encontraba sin indicios.
Desde ese momento, toda esa comunidad formada por amigos de toda la vida y buenos vecinos, se vio enfrentada con la insólita experiencia de desconfiar unos de otros.
Nadie estaba a salvo ni en la seguridad que ofrecían sus propias casas. Las puertas y ventanas comenzaron a cerrarse y nadie dormía tranquilo pensando... que cualquiera de sus vecinos podría ser el asesino.

Por último solo nos queda conocer a Dick Hickcock y Perry Smith, que se convertirán en los personajes principales y cuyas personalidades son dignas de estudio por parte de expertos en disciplinas que estudian el comportamiento.
A medida que avanza el libro, mediante pequeñas narraciones retrospectivas que les humanizan, conoceremos su pasado y seremos testigos de la evolución que experimentan sus personalidades. La disección que hace de cada uno de ellos consigue despertar profundamente el interés del lector por estos dos individuos, aparentemente y en un principio, sin remordimientos y con una visión particular de su entorno.
Llegando casi al final, Capote logra crear un extraño lazo entre los asesinos y los lectores.
Una relación que no catalogaría como de amor/odio, pero sí, que nos lleva del aborrecimiento de los primeros acontecimientos, a la lástima y a la compasión por todo lo que ha ocurrido en sus vidas y por lo que les depara.
Dos individuos con personalidades muy dispares que terminan compartiendo, lo que ellos creen que será una apasionante aventura y que para nosotros como observadores, únicamente nos parece absurdo.
Y es que lo absurdo... les persigue a lo largo de su vida.

Apreciaciones finales...

1.- Como en Crónica de una muerte anunciada desde el primer párrafo conocemos el futuro que deparará a unos y a otros, pero eso no resta interés al lector.

2.- Capote convirtió esta novela en un análisis casi imparcial de los acontecimientos y de los personajes que fueron testigos de ellos. Y digo casi imparcial, porque al final entabló demasiada amistad con los acusados y eso hace perder objetividad.
Desde ese momento la narración parece que intenta buscar que el lector empatice con los criminales y lo consigue... Capote nos involucra y nos plantea un dilema moral sobre la pena de muerte.
  • En un principio cuatro son las víctimas, una familia destrozada.
  • Más tarde el Estado se toma la revancha... 
  • El balance final de toda esta historia son seis muertos y tres las familias rotas.
Hay algo que no hay que olvidar... Hickcock y Smith se confesaron culpables desde el primer momento y las pruebas, así lo corroboraron aunque el juicio estuvo plagado de irregularidades.
Sobre la pena de muerte, poco hay que decir no hay que entrar en debate, me limito a parafrasear lo que dijo en su día el Papa Francisco.
"Es imposible pensar que los Estados no dispongan de otro medio que no sea la pena de muerte para defender del agresor injusto, la vida de las demás personas"

3.- La nota final...

Le he concedido un ocho, porque los últimos compases de esta historia hacen que la intensidad narrativa decaiga un poco.
Capote da un giro completo en su forma de narrar. Si al principio se muestra muy involucrado y consigue que empaticemos, al final se aprecia cansancio o abandono. Para esta parte final eligió una narración tipo artículo periodístico, y eso bajo mi punto de vista, aunque le aporta agilidad también denota indiferencia o desinterés.
Aún así, la prosa empleada es magnífica y la obra en conjunto casi roza la genialidad.
Curiosidades...

1.- Capote comenzó a redactar la novela en 1959.La primera aparición fue en forma de capítulos que publicó el The New Yorker; el primero saldría a la venta el 25/09/65. Finalmente la novela vería la luz en 1966.

2.- Esta obra se convirtió en toda una obsesión para el escritor; obsesión que le perseguiría hasta el final de sus días.
La exhaustiva investigación que realizó para este caso de homicidio múltiple y los años que tardó en escribirla, le supusieron un gran desgaste emocional del cual, jamás logró recuperarse.
A raíz de la publicación de esta historia, Capote no volvió a escribir ninguna novela más. Únicamente le publicaron cuentos, alguna colección de artículos de viaje y dos novelas póstumas escritas al principio de su carrera.

3.- Capote se desplazó a Holcomb acompañado de la escritora Harper Lee. Debido a la personalidad y actitud del escritor, le costó ganarse la confianza de testigos y habitantes de Holcomb que no eran muy dados a responder preguntas. Por ese motivo, Capote estuvo a punto de abandonar la investigación.
Gracias a Harper Lee, la confianza entre escritor y entrevistados creció, y la obra pudo llegar a finalizarse.
Por lo visto Harper Lee, tras la publicación de la novela, no quedó muy contenta ya que solo aparece mencionada brevemente en los agradecimientos.

4.- El título elegido, A sangre fría, podemos pensar en un principio que se debe a la forma en que los asesinos llevaron a cabo el crimen, pero no es así. Realmente esa descripción o crítica, se refiere a la justicia americana y a la sangre fría que utilizó para ajusticiar a los reos en la horca.
El juicio y las posteriores apelaciones, estuvieron perseguidas por la polémica.
No les fue procurada asistencia legal hasta después de firmar sus confesiones.
Las armas con las que se cometieron los asesinatos fueron halladas en casa de los padres de Hickcock y requisadas, pero sin una orden de allanamiento.
Más tarde, la mala praxis por parte de los abogados defensores o por decirlo de otro modo, la incompetencia de éstos en el proceso, también fue un dato a tener en consideración.

5.- La película, 1967 también resulta un modo excelente de conocer esta historia.
Es bastante fiel a la novela, está rodada en blanco y negro para realzar el dramatismo y los actores elegidos no solo clavaron el papel sino que además, tenían un gran parecido físico con los asesinos. 
Scott Wilson encarnó a Dick Hickcock y Robert Blake fue Perry Smith.


Como anécdota recordar la larga trayectoría cinematográfica de estos dos actores.
A Scott Wilson le hemos visto haciendo de padre de Catherine Willows en CSI y últimamente en Walking Dead. Por su parte Robert Blake no solo fue el protagonista de la serie Baretta, allá por 1975 sino que también fue el jefe de Wisley Snipes en Asalto al tren del dinero.  


martes, 27 de octubre de 2015

La novela de Rebeca de Mikel Alvira

Sinopsis:

Solo un escritor tramposo puede escribir la novela perfecta.
Simón Lugar es un autor de éxito que, encerrado en su apartamento de la costa vasca, lucha por dar forma a su primera novela negra.
Melancólico y misántropo, se siente presionado por su agente literaria y sus cientos de miles de lectores. Buscando la inspiración en un largo paseo por la playa, conoce a M., una joven enigmática que influirá en él de un modo inesperado al tiempo que una serie de sangrientos asesinatos van conformando la trama del libro dentro de su cabeza.


Opinión:

En este libro conoceremos a Simón.
Escritor solitario, en exceso meticuloso o con demasiadas manías, que está creando una novela que no termina de ser totalmente de su agrado.
Y aquí es cuando entra en escena la otra protagonista de esta historia.
Al tiempo que vamos conociendo la vida de Simón y el proceso de creación de su nueva obra, se irán colando fragmentos donde Rebeca será la protagonista. Y es que en esta novela encontraremos otra en su interior, la novela de Rebeca que da título al libro.

Estaréis conmigo en que esto de incluir un libro dentro de otro no es nada novedoso, pero hay que reconocer que el uso de este recurso, que no es para nada sencillo, resulta muy atractivo para los lectores.
Vemos como ante nuestros ojos se abren dos mundos en apariencia, totalmente distintos. Somos testigos de como el autor insufla vida a sus personajes, al tiempo que ellos la viven desconociendo que no tienen el control.

Pero Rebeca no es solo la protagonista de la novela de Simón, también es el nombre de alguien de su pasado.
En este punto hay que decir que para conocer la vida anterior de Simón, la narración jugará con los saltos en el tiempo.
Básicamente hay dos hilos argumentativos de los cuales ya conocéis a los protagonistas principales, pero hay un tercero, que aparecerá en momentos puntuales y protagonizado por dos mujeres mayores, al que hasta el final no lograremos dar sentido.

No lo voy a negar, el comienzo se hace un poco complicado para el lector.
Para centrarnos en la trama e identificar que personaje actúa, necesitamos una lectura atenta, pero como digo es solo al principio. No tardamos mucho en ser conscientes de las pistas claras que ha dejado Mikel Alvira para evitar esa confusión.

El lector en pocas palabras, cae rendido a los pies de este escritor, no solo por su prosa y su técnica; también por la calidad y originalidad de su obra.
Y sí, es cierto, antes he mencionado que incluir un libro dentro de otro ya estaba muy visto, pero la literatura es lo que tiene, se ha nutrido, se nutre y se nutrirá siempre de sí misma.
En este caso su autor ha hecho uso de algo ya inventado y le dado otra vuelta de tuerca.

Yo describiría la novela con tres palabras que sirven a su vez para indicarnos en que tramo de la obra nos encontramos.
Introducción = Compleja
Nudo= Absorbente
Desenlace= Sorprendente

Mikel Alvira logra mantener una tensión narrativa constante.
El Cliffhanger usado para pasar de un personaje a otro dejándonos a medias, los saltos en el tiempo, las elipsis, juegan un papel tan importante para la estructura de la obra como lo son los personajes para la trama.

Entre los dos protagonistas principales, Simón y Rebeca, hay claras diferencias.
En la narración donde interviene Simón el ritmo resulta más pausado. A través de esas páginas Simón, nos enseñará como es el proceso de creación de un escritor, como concibe él la literatura, como debería ser la estructura de una novela, los personajes, o como son los distintos tipos de escritor.
En cambio, Rebeca nos mostrará fragmentos de artículos sobre decoración, ya que trabaja para una revista de esa temática y sus apariciones serán más dinámicas.
Dos personajes que como podéis ver contrastan entre sí pero que también tienen en común algunas cosas. La escritura es una de ellas, pero también el afán de hallar justicia, lo que ocurre es que cada uno la buscará de una forma.
Pero he dejado casi para el final otro personaje que también intervendrá en esta historia, Eme.
Este personaje interviene en el hilo argumental de Simón. Es un personaje inesperado que logra desconcertar al lector. Desconoceremos prácticamente todo sobre ella y es otro punto al que el autor dará solución al final del libro. Un personaje que me ha gustado quizás por la personalidad misteriosa que ofrece.

Pero la piedra angular de esta historia no es solo la creación por parte de un escritor de su novela. Veréis llegando al final como hay más temas que sirven para dar una estructura sólida y veraz a la obra. Temas sociales que están presentes en nuestro día a día. Acoso escolar, discriminación y abusos entre otros.

Lo negativo, si es que se puede denominar así, lo he dejado para el final.
Le han faltado hojas al libro, más desarrollo en la novela de Rebeca y es que esta excelente historia me ha sabido a poco. Los personajes te dejan con ganas de saber más.
Una vez que te centras en la novela no puedes dejar de leer y temes llegar al final del libro.
Y es que lo complejo atrae en exceso porque supone un reto. Si algunos libros nos atraen por lo complicado de la trama, veréis como aquí os atrae además, por un final sorprendente.
Sobra decir que en el final hallaremos la solución a todos los misterios planteados.


sábado, 16 de mayo de 2015

Vestido de novia de Pierre Lemaitre

Sinopsis:

Sophie Duguet no entiende qué le sucede: pierde objetos, olvida situaciones, es detenida en un supermercado por pequeños robos que no recuerda haber cometido. Y los cadáveres comienzan a acumularse a su alrededor. No podemos desvelar nada más de este thriller para así mantener intacto el escalofriante placer de la lectura y la adictiva búsqueda de la verdad por parte del lector. Por el ganador del Premio Goncourt con Nos vemos allá arriba, el Premio de Novela Negra Europea, el Premio del Festival de Cine Policiaco de Cognac, el Premio del Salon du Polar, el Dagger Award, el Premio Lirea la mejor novela francesa, el Premio Roman France Télévisions y el Premio de los Libreros de Nancy-Le Point,con medio millón de lectores.

Opinión:
  • Sophie 
  • Frantz 
  • Frantz y Sophie
  • Sophie y Frantz
Estas, son las cuatro secciones principales en las que se divide este libro que logra confundir al mismo tiempo que inquietar al lector.

El personaje principal, Sophie, empieza a sufrir unos episodios en los que luego no recuerda lo que ha hecho. Son como ausencias, se queda sumida en sus pensamientos y estos van enhebrandose con otros, hasta sumirla en un estado que le hace perder la noción del tiempo.
Pierde cosas, las olvida y al mismo tiempo los cadáveres empiezan a amontonarse por donde ella va pasando.
Acorralada y sola, nos hace partícipes del miedo y la angustia que la corroen.

La primera parte nos llega bajo el título de Sophie.
El autor rompe con lo que sería el orden lógico-casual de los acontecimientos comenzando a narrar por la mitad de la historia. La estructura empleada en la narración por lo tanto, no es la clásica, es la que se denomina In media res. De esta forma, capta nuestra atención que pasa a centrarse exclusivamente en el personaje principal y en los sucesos que ocurren a su alrededor.
El encargado de relatarnos los acontecimientos es una narrador en tercera persona. Pero ¡atentos! porque aquí el autor se desmarca y hace uso de una combinación de narrador Omnisciente con Cuasi omnisciente, dependiendo de las situaciones.
Nos muestra los sucesos desde fuera, todo lo que ocurre alrededor de Sophie, incluyendo sus pensamientos más profundos, como si el narrador fuese su propio subconsciente. Hasta aquí opera como narrador Omnisciente.
Pero a éste cronista, se le escaparán algunos detalles, los más importantes, que corresponden precisamente a los vacíos que sufre Sophie y que más adelante conoceremos como si se tratasen de vagos recuerdos impuestos, imágenes confusas que afloran desde su interior, desde ese vacío que la acecha y la invade.
Por lo tanto nos encontramos ante un narrador que no sabe tanto como debería...

Para el relato de Frantz,  se emplea una figura literaria, el Racconto. Nos hace retroceder en el tiempo, situándonos en los sucesos previos que se cuentan en SophieDespués, esa narración irá progresando de forma lineal, hasta llegar a un punto donde convergen ambas historias.

Esta segunda sección del libro está relatada a modo de crónica o diario, por un narrador homodiegético, es decir, un personaje dentro de la historia.
Este fragmento resulta más dinámico y la lectura es mucho más amena porque complementa o aclara los datos de los que ya teníamos conocimiento. Sobra decir, que cada una de estas dos narraciones, son totalmente subjetivas y cada una se nos muestra desde el punto de vista de su protagonista.

El punto del que os había hablado, donde convergen las dos historias anteriores es en Frantz y Sophie. Allí los sucesos continúan desarrollándose y es donde realmente nos creamos una imagen real de como son los personajes. Por supuesto, el final del libro nos llegará en la sección de Sophie y Frantz.
El personaje que lleva la batuta en cada uno de estos dos relatos, es el que encabeza el título del capítulo.

Quizás la estructura de esta obra puede pareceros algo compleja o enrevesada, pero realmente no es así. Cuando la leéis os dais cuenta de que todo tiene un motivo.
En la narración que corresponde en exclusiva a Frantz. veréis que la historia que se había iniciado en Sophie, con sucesos quizás difíciles de explicar, que se dibujaban algo borrosos ante el lector, aquí quedan totalmente esclarecidos.
Cada parte de este libro, cumple la función de complementar lo leído hasta el momento y ahí que decir, que el lector se encuentra totalmente perdido ante los acontecimientos que se le vienen encima.

Nos hallamos ante una trama escalofriante.
Un verdadero thriller psicológico, donde el autor, no para de engañar al lector e incluso confundir a alguno de los personajes.
Pero...
A mí a estas alturas de una lectura, me fastidia mucho tener que bajar la nota a un libro, y es lo que ha ocurrido con éste.
Aunque considero positiva su lectura y la recomiendo porque me ha parecido fascinante desde el punto de vista técnico y de contenido, también reconozco que hay un elemento que no me ha convencido.

Para mí hay dos momentos cruciales en la lectura de un libro, que me predisponen para considerar una obra en términos favorables o desfavorables.
Esos dos momentos que considero delicados, son el principio y el final.
Si el comienzo es flojo o aburrido, parece que la lectura se convierte en una cuesta empinada, difícil de superar. Aunque todo hay que decirlo... El argumento siempre puede dar un giro radical y hacerte olvidar el mal trago pasado hasta el momento.
Por el contrario, si el final elegido es lo que falla, el suelo a tus pies desaparece y te encuentras cayendo a toda velocidad sin paracaídas. Sintiendo, como el batacazo se acerca cada vez más.
Un mal final tira por tierra todo lo leído hasta el momento, por muy bueno que fuese lo que habías encontrado. Te decepciona y esa impronta queda grabada, por lo que siempre te acordarás del final y no del resto del libro.

En esta obra el comienzo me sorprendió totalmente y el desarrollo mantiene el nivel, sorprende, pero para mí, el desenlace no está a la altura.
La forma de finalizar me ha resultado demasiado insustancial e incluso precipitada.

Creo que un argumento urdido con tanto esmero, necesita un final adecuado para que el lector e incluso los personajes, cada cual a su medida, puedan saborearlo con tiempo.
Por eso me sorprenden tantos comentarios entusiastas que alaban precisamente el final elegido y consideran en global, la novela brillante.
Todas esas opiniones, por supuesto que son respetables.
Pero a mí me ha faltado algo... La forma de finalizar la obra es escasa e insuficiente.
No estoy hablando de añadir cincuenta páginas. Habría bastado con tan solo cinco para calmar la sed de venganza, que supongo que nace en todos los lectores tras leer esta historia y abandonar ese grado de conformidad donde parece que se sumerge la protagonista al llegar al final.
No es buscar tres píes al gato, pero yo esperaba algo más elaborado, más retorcido e incluso con una buena dosis de maldad que era lo que había acompañado al argumento desde el principio.

Parece ser que últimamente me fallan los finales, quizás me estoy volviendo demasiado exigente. De no haber sido por el final, mi valoración, habría sido de un 9 o incluso un 10 y por supuesto, la habría considerado redonda.
Como siempre digo... Una lectura es un acto de interpretación que varía según el lector, por lo tanto, quedaros con los positivo y obviar el resto.