Última saga actualizada 29/11/2017

Saga del Inspector Zalo Alonso y de la forense Carmela Archer de Áurea L. Lamela

Mostrando entradas con la etiqueta Neil Gaiman. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Neil Gaiman. Mostrar todas las entradas

jueves, 26 de octubre de 2017

Coraline de Neil Gaiman

Sinopsis:

Al día siguiente de mudarse de casa, Coraline explora las catorce puertas de su nuevo hogar. Trece se pueden abrir con normalidad, pero la decimocuarta está cerrada y tapiada. Cuando por fin consigue abrirla, Coraline se encuentra con un pasadizo secreto que la conduce a otra casa tan parecida a la suya que resulta escalofriante. Sin embargo, hay ciertas diferencias que llaman su atención: la comida es más rica, los juguetes son tan desconocidos como maravillosos y, sobre todo, hay otra madre y otro padre que quieren que Coraline se quede con ellos, se convierta en su hija y no se marche nunca. Pronto Coraline se da cuenta de que, tras los espejos, hay otros niños que han caído en la trampa. Son como almas perdidas, y ahora ella es su única esperanza de salvación. Pero para rescatarlos tendrá también que recuperar a sus verdaderos padres, y cumplir así el desafío que le permitirá volver a su vida anterior.

Opinión:

Hoy voy a hablaros de Coraline, un pequeño relato gótico, juvenil, escrito por Neil Gaiman y recomendado a partir de 12 años.
Y ¡Ojo! que he dicho Coraline, nada de Caroline como muchos mayores se empeñan en llamarla.
Y es que, a la pequeña Coraline, los mayores no le prestan demasiada atención, hasta el punto de que tienen tendencia a cambiarla de nombre.

Pero esta situación pronto va a cambiar...

Coraline acaba de mudarse de casa.
Es una niña inquieta e inteligente, y se pone a sí misma una misión para ahuyentar el aburrimiento. Además de entablar amistad con sus nuevos vecinos, las señoritas Spink y Forcible, dos actrices retiradas que viven rodeadas de perros, y con el excéntrico anciano del piso superior, el señor Bobo, que se pasa el día intentado amaestrar ratones; Coraline, se propondrá inspeccionar toda la casa, porque ante todo, la pequeña es una gran exploradora.
Coraline encuentra una puerta en el salón, la única puerta cerrada con llave de toda la casa, y tras abrirla descubre que tan solo hay un muro de ladrillos.
Al día siguiente vuelve a esa puerta, y ¡sorpresa!, al abrirla descubre que el muro ha desaparecido y  ante sus ojos se extiende un largo y oscuro pasadizo...

Ese pasadizo como veréis por la sinopsis la conduce a "otra casa"; a una reproducción casi perfecta de la suya; a un mundo alternativo con "otros padres", donde todo parece ser genial.
Allí va a encontrar la atención que le falta, pero ¡cuidado! porque Coraline, como niña inteligente, se da cuenta de que en ese nuevo mundo perfecto algo falla. Existen algunas grandes diferencias con la realidad que ella conoce.
Esas posibles mejoras, esa atención permanente en ella, el exceso de afecto, no siempre proviene de gente sincera, muchas veces la adulación esconde un interés oculto y lo que en un principio puede parecer divertido, un segundo después puede convertirse en algo muy peligroso.

Ese es el motivo principal por el que esta novela se convierte en una excelente recomendación para niños, jóvenes y adultos.
Una historia con moraleja para que la compartan y analicen padres e hijos, o maestros con alumnos, porque hay mucho más oculto entre sus páginas.

No es una historia que de miedo, para un adulto es más bien ligera; pero como digo, lo interesante es hacerles comprender a los más pequeños, lo que se esconde al final del pasillo.
Es un cuento muy al estilo de Alicia en el país de las maravillas, adornado con algún que otro dibujo, una historia muy actual y con ese toque gótico y extraño de las obras de Tim Burton.
Está escrito en tercera persona, con un lenguaje muy sencillo y frases cortas, para que los más pequeños no se pierdan en la historia, pero lo que destaca sobre todo esto, es la cantidad de diálogos inteligentes que siembran sus páginas, os aseguro que Coraline os sorprenderá.


“—Realmente no lo entiendes, ¿verdad? —repuso—. No quiero tener todo lo que deseo. Nadie lo quiere, no de verdad. ¿Dónde estaría la gracia si tuviese todo lo que quiero? Es eso y nada más, ¿y después qué?”


Para terminar deciros que este relato, fue adaptado y llevado al cine.
Aunque existen pequeñas diferencias entre la película y el libro, esas diferencias, sumadas una a una, creo que terminan alejándonos del tema principal que se esconde tras la páginas de la novela, y tampoco logra captar la esencia real del personaje de Coraline.
La película lógicamente es más visual, pero si tuviese que elegir, si duda me quedo con la novela.
Otro formato en el que podemos encontrar esta historia es como novela gráfica.


miércoles, 15 de abril de 2015

El océano al final del camino de Neil Gaiman

Sinopsis:

Una novela sobre el recuerdo, la magia y la supervivencia; sobre el poder de los cuentos y la oscuridad que hay dentro de cada uno de nosotros.
Hace cuarenta años, cuando nuestro narrador contaba apenas siete, el hombre que alquilaba la habitación sobrante en la casa familiar se suicidó dentro del coche de su padre, un acontecimiento que provocó que antiguos poderes dormidos cobraran vida y que criaturas de más allá de este mundo se liberaran. El horror, la amenaza, se congregan a partir de entonces para destruir a la familia del protagonista. Su única defensa la constituirán las tres mujeres que viven en la granja desvencijada al final del camino. La más joven de ellas, Lettie, afirma que el estanque es, en realidad, un océano. La mayor dice que recuerda el Big Bang.

Opinión:

La historia está narrada en primera persona y nos llegará desde dos hilos argumentativos.
Uno de ellos, sirve para presentarnos a nuestro protagonista en la actualidad.
Tras un funeral, sus pasos le llevan hasta un lugar que conoció cuando solo tenía siete años. Un extraño lago que se encuentra al final del camino.
En ese momento, entra en juego la segunda línea argumental.
Al llegar a ese misterioso lugar, se activarán los sentimientos y los recuerdos olvidados. A través de ellos conoceremos a una extraña familia formada únicamente por mujeres. Las Hempstock. La más joven de ellas, Lettie, pasará a ser su compañera inseparable, durante un periodo de tiempo muy breve pero intenso.
Las Hempstock, según vayamos avanzando en la historia, veremos que están dotadas de un "algo" especial y de su mano descubriremos un mundo misterioso que comienza a abrirse a nuestro alrededor, al tiempo que nos adentramos en la historia.

A partir del momento en que nuestro joven amigo conoce a Letti, su universo se verá transformado y los momentos mágicos pasarán a formar parte de su hasta ahora limitada y corriente existencia.

Mediante la narración y sus descripciones, los lectores, nos vemos arrastrados junto a ellos, a ese lugar del pasado.
Seremos personajes invitados, meros testigos dentro de una ensoñación, conscientes de como los acontecimientos pasan ante nuestros ojos.
Nos encontramos ante una realidad tan mágica como la que hallamos en Alicia en el país de las maravillas, nada es lo que parece. Realidad y ficción están unidas en el océano al final del camino y no logramos ver donde empieza una y termina la otra.

La narración en primera persona juega el papel de nexo invisible. Un nexo que nos une al pequeño protagonista consiguiendo, que nos metamos en su papel. Neil Gaiman con ese recurso consigue que nos involucremos en la historia. Vemos como esas situaciones irreales, mágicas, suceden ante nosotros, creando una fantasía de la que nosotros podríamos ser el protagonista principal.

El lector cuenta con una ventaja frente al protagonista en edad adulta, y es que contamos con información de primera mano. Él ve como ciertos acontecimientos que ocurrieron en su infancia están rodeados de una espesa niebla a su alrededor, aparecen algo distorsionados, los recuerda de forma vaga... Al fin y al cabo solo se trata de eso... De recuerdos.
Luego solo quedan los recuerdos. Y estos se desvanecen y se mezclan... 

¿A qué público está dirigida? No es una historia superficial por lo que creo que más bien está destinada a un público adulto al que le gusten las historias fantásticas. No hay que rascar mucho en su superficie para descubrir un buen argumento, con excelentes personajes y con una historia que se mantendrá dentro de nuestra cabeza dando vueltas durante días. Despierta nuestra curiosidad y activa nuestra imaginación.

Una novela muy breve o relato largo que cuesta un gran esfuerzo despegar de nuestras manos, nos envuelve con las palabras y disfrutamos con la inocencia de este joven protagonista.
Una historia sencilla que mantiene el ritmo hasta el final, donde se mezcla fantasía, misterio, realidad mágica e incluso llega a tener sus momentos intimistas.
Una búsqueda personal, del personaje adulto, que nos narrará situaciones conflictivas de su pasado, a través de los recuerdos del niño que aun lleva dentro. Esos sucesos que permanecen asentados en nuestro interior aunque intentemos desterrarlos de nuestra memoria. Esos recuerdos que permanecen en estado latente, esperando el momento oportuno para volver a aflorar y perseguirnos sin remedio.

Neil Gaiman nos habla del miedo centrado en la etapa de la niñez. Un miedo distinto al de los adultos, menos racional. Habla del valor de la amistad, de la capacidad especial que tenemos de niños para ver las cosas. Ese poder que nos hace ver un mundo de fantasía siempre a nuestro alrededor y que perdemos cuando nos convertimos en adultos. Aunque quizás no lo perdamos y únicamente, permanece adormecido, en silencio, esperando el momento oportuno para resurgir de nuevo.