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Estimado señor M. de Herman Koch

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martes, 13 de noviembre de 2018

La isla de las últimas voces de Mikel Santiago

Sinopsis:

Una isla perdida en el mar del Norte. 
El temporal se cierne sobre St. Kilda y casi todos han huido en el último ferry. No quedan en la isla más de cincuenta personas, entre ellos Carmen, una mujer española que trabaja en el pequeño hotel local, y un puñado de pescadores. Serán ellos quienes encuentren un misterioso contenedor metálico junto a los acantilados.
Una extraña caja traída por las olas.
A través de unos personajes llenos de matices y secretos, atrapados en el corazón de la tormenta, Mikel Santiago nos plantea la pregunta que sobrevuela cada página de la novela...
¿Hasta dónde estarías dispuesto a llegar para sobrevivir?

Opinión:

Cada vez que termino de leer una nueva obra de Mikel Santiago, solo me vienen a la cabeza términos de alabanza.
Y es que, dentro del thriller, hemos llegado a un punto que parece difícil innovar; los autores que se adentran en este género, que cada vez tiene los limites más difusos, han caído en una especie de remolino donde las estructuras y argumentos tienden a repetirse una y otra vez.
Es cierto que en los últimos años hemos tenido una gran producción de obras del género de suspense, pero entre todo lo leído, cuesta encontrar algo de calidad similar.
Por ese motivo creo que es bueno mencionar que Mikel Santiago, del que hoy tengo el gusto de volveros a hablaros, es un autor que se supera a sí mismo con cada historia, repito, algo muy difícil de conseguir, ya que implica en no caer en repeticiones, y hasta el mismísimo Stephen King tiene ese estigma grabado, del que no puede huir.

Mikel Santiago, de momento y por suerte para sus lectores, sale airoso tras la publicación de cada nueva obra, porque en ellas encontramos historias cargadas de misterio y suspense hasta la última página, sin que parezca que todas comparten un mismo guión.

En esta nueva novela, he encontrado algo que no había visto en sus anteriores obras, (solo me falta por leer "El extraño verano de Tom Harvey"), y es que alterna dos tipos de narrador, cuando en las anteriores historias recurría solo a un narrador en primera persona.
Con el uso de la primera persona, ya sabéis que el lector obtiene un relato más personal que si éste fuese hecho por un narrador externo, pero también hay que advertir que esa narración implica limites.
Pues bien, como ya he mencionado, en esta ocasión vamos a tener dos tipos de narradores y os voy a hablar sobre ellos.

El primero que encontramos es Dave, un personaje que además de protagonista llevará el control de su propio hilo, por lo tanto a través de esa primera persona, su relato nos llegará de una forma más personal e intima.
Va a ofrecernos sus vivencias, donde veremos no solo lo que piensa sino también lo que siente, por dentro y por fuera.
El inconveniente de este narrador protagonista, es que solo puede contar lo que ve. Su narración es limitada, y eso conlleva a un aislamiento no solo de él, sino también de nosotros.

¿Cómo solventa Mikel Santiago ese detalle?
Pues creando otras lineas argumentativas cuyo personaje principal variará según avance la historia. El narrador elegido para esos capítulos será un narrador externo, en tercera persona, que se convertirá en el encargado de mostrarnos todo lo que va sucediendo en la isla de St. Kilda y que es imposible que conozcamos a través del personaje de Dave.

Otro detalle que me ha gustado es sobre los personajes secundarios... apenas aparecen descritos, pero con solo un par de acciones, somos conscientes de lo que esconden en su interior.
Estaréis pensando que no he hablado sobre los protagonistas, pues bien, son Dave, Carmen, Didi y un par más, pero no creo que se les pueda hacer justicia en una reseña breve. Yo ya os he hecho las presentaciones preliminares, si queréis iniciar una relación más profunda con ellos, deberéis leer el libro.

Mikel Santiago, al igual que ocurría en sus anteriores libros, consigue crear un ambiente opresivo y que la tensión argumental no solo se mantenga en el nudo de la novela, sino que en los últimos capítulos vaya in crescendo.

¿Cómo mantiene el suspense, y la tensión?
La tónica general en esta nueva novela serán los capítulos cortos, una forma sencilla pero eficaz de hacer avanzar la historia, saltando de un personaje a otro, incentivando el suspense al detener los hechos en un momento crucial, para luego retomarlos más adelante, el clásico cliffhanger del que ya os he hablado en otras ocasiones.
Con ese recurso, el protagonista siempre quedará al final de su hilo en una situación complicada, y tendremos que continuar leyendo un capítulo o dos, para saber como solventa esa situación extrema.
De esa forma Mikel Santiago no solo consigue que estemos enganchados a la lectura, con esa alta carga de suspense que crea el cliffhanger, sino que también sumando otros elementos como son la adversa climatología, las localizaciones aisladas donde ambienta la novela, y algunos personajes de psicología retorcida, contribuyen al equilibrio perfecto en la narración y a que esa tensión argumental se mantenga.

Esta historia o elementos de su argumento, me recordaba a dos escritas por Stephen King, a Tommyknockers (1987) y a la Cúpula (2009), con ese estilo donde se mezclaba ciencia ficción, algo de suspense y horror, y ese elemento de fondo, que ejercerá una extraña influencia sobre los habitantes de la población, al tiempo que se producen una serie de hechos inexplicables.

La isla de las últimas voces es una novela intensa y aditiva, a la que no he encontrado ni un solo fallo, y eso la convierte en el mejor thriller que he leído este año.

Los finales, y esto es algo que no me quiero olvidar de mencionar antes de terminar, son difíciles de manejar para un autor, porque no siempre se cumplen las expectativas de los lectores.
Por ejemplo, ya que he citado a uno de los grandes del horror que es King, voy a citar a Dean Koontz, un gran autor que mezcla con soltura el terror y la ciencia ficción, pero cuando lees una de sus obras, tras un excelente desarrollo, peca de dar demasiadas explicaciones o de intentar mostrarnos el lado lógico de la situación, cuando en realidad se dan circunstancias que al menos para mí, se alejan de la razón.
En ese error no cae Mikel Santiago...
Prescinde de esas explicaciones finales, y somos nosotros los que deberemos buscar sentido a los hechos.
Como veis, hoy os he hablado de un autor todoterreno, que convierte sus historias en imprescindibles para los amantes del género de suspense.
Espero que esta buena racha que empezó a soplar allá por 2014, cuando publicó su primera obra, "La última noche en Tremore Beach", continúe llevándole a buen puerto, y con él a nosotros, los amantes del género, que nos encontramos escasos de grandes historias con las que rellenar las largas tardes de invierno.


lunes, 29 de junio de 2015

El mal camino de Mikel Santiago

Sinopsis:

Mikel Santiago se consagra definitivamente como un maestro de la intriga con su segunda novela, aún más adictiva y llena de suspense que la anterior.

En una carretera rural del sur de Francia, un hombre surge de la oscuridad y desencadena una serie de extraños acontecimientos, convirtiendo en una pesadilla las vidas del escritor Bert Amandale y su amigo Chucks Basil, una estrella de rock en horas bajas.

Santiago se sirve de un escenario idílico e inquietante, en el corazón de la Provenza, para atraparnos en una historia que se lee compulsivamente y en la que late, de fondo, el destino de unos personajes marcados por sus errores.

Opinión:

Cuando un autor triunfa como  ya lo hizo Mikel Santiago con La última noche en Tremore Beach, el siguiente libro se espera con ansia, al mismo tiempo que con angustia.
¿Y si ha tomado el mal camino, perdiendo ese toque especial que nos cautivó?

Pues bien, los seguidores del Thriller o del género de suspense, estamos de enhorabuena.
Tras leer esta nueva obra puedo deciros, que al igual que me ocurrió con su ópera prima, he vuelto a caer rendida ante la elegancia y el misterio con que maneja un argumento de apariencia sencilla, Mikel Santiago.

Este autor ha encontrado la combinación idónea para convertir sus novelas en grandes Bestsellers.
No estamos hablando de una fórmula secreta, los ingredientes están a la mano de cualquiera y los amantes del thriller los conocemos bien.
La fórmula magistral debe mantener la tensión constante a lo largo de toda la obra, pero invitándonos a participar.
Generar las suficientes expectativas para capturar nuestro interés como lectores y que el texto esté sembrado de algunos elementos sorpresa, para que no nos resulte tedioso. Tampoco hay que abusar de ésto último, hay que dosificar la información e incluso silenciar algunos datos, para que el ritmo del relato se acelere en algunos momentos.
Los personajes creíbles, bien estructurados y un final que respalde al argumento.

En esta nueva historia, Mikel Santiago vuelve a hacer uso de un narrador en primera persona, el protagonista.
De esta forma consigue una narración muy personal, directa y el lector se involucra en la trama.
La intriga se siembra desde el primer capítulo y ya será un ingrediente constante en todo el argumento.

Bert Amandale, el protagonista, se encuentra pasando una temporada acompañado de su familia en la Provenza. Su amigo Chucks, un imán para las desgracias, sufre un extraño accidente y a partir de ahí, la novela se convierte en un thriller trepidante.
Lo que narra Chucks, empieza a parecer la típica paranoia de alguien que se va desequilibrando por momentos.
En ese momento el lector empieza a dudar de los personajes y de los sucesos. El problema surge cuando la paranoia salta de un personaje a otro y empieza a afectar también al protagonista. Estas dudas tambien se asientan en nosotros, reforzandola inquietud y el suspense, dos elementos que van unidos a nuestra curiosidad.

Ambos personajes, están perseguidos por un pasado problemático.
Ese es otro generador importante de intriga. A través de recuerdos que nos irá relatando Bert, conoceremos como los conflictos les persiguen desde el pasado.

Para ayudar a mantener el ritmo narrativo, están el resto de personajes secundarios. Unos, como es lógico, toman mayor protagonismo que el resto o destacan un poco más. Todos estos personajes cumplen su función a la perfección. En el caso de esta novela generan un ambiente de misterio y tensión, todas sus acciones parece que están destinadas a orquestar un complot alrededor del protagonista.

El escenario elegido también es un buen recurso. La Provenza y esos pueblecitos rodeados de bosques; carreteras comarcales; casitas solitarias, tranquilas separadas de la civilización; todas esas descripciones ayudan a prolongar la dosis de suspense en algunas de las escenas narradas. Mikel Santiago en esos momentos tensa el hilo de la trama al límite y el lector termina cumpliendo el papel de receptor y sintiendo la tensión que experimenta el protagonista.

La narración ágil y fluida invita al lector a no hacer grandes pausas en la lectura. No encuentras el momento de parar. Quieres terminar el libro cuanto antes para conocer el desenlace y averiguar la verdad que se oculta tras los acontecimientos narrados.
Lamentablemente, el final llega...
La historia se evapora de tus manos en dos días y ya solo nos queda contar el tiempo hasta el lanzamiento de la próxima novela de Mikel Santiago.

martes, 8 de julio de 2014

La última noche en Tremore Beach de Mikel Santiago

Sinopsis:

Un compositor que ha perdido la inspiración.
Una casa aislada en una playa irlandesa.
Una noche de tormenta que puede cambiarlo todo.
Peter Harper es un prestigioso compositor de bandas sonoras que, tras un traumático divorcio, se refugia en un rincón perdido de la costa de Irlanda para recuperar la inspiración.
La casa de Tremore Beach, aislada en una enorme y solitaria playa, parece el lugar indicado para lograrlo.
Todo parece perfecto... hasta que llega la noche de la gran tormenta.


Opinión:

De vez en cuando topamos con escritores que destacan por encima de los demás de forma significativa. Narradores o contadores de historias, que nos hacen seguir disfrutando con el maravilloso mundo de la lectura.
Unos están dotados con una capacidad especial para crear historias y consiguen atrapar al lector desde el principio de su novela y otros en cambio, tienen un don, una sensibilidad única, para narrar y transmitir sensaciones.
Pues bien, Mikel Santiago sorprendentemente posee todo eso.

Podría abreviar mi reseña con un simple... Una novela brillante o Una novela que se disfruta al cien por cien, o bien optar por mandaros directamente a la parte inferior de esta entrada y ver la puntuación que le doy... pero eso no le haría justicia.
Esta obra es un compendio de todo lo que busco en una buena historia y su autor ha logrado contagiarme el temor y la angustia que sentía su protagonista.

Sobre los personajes se podrían decir muchas cosas... Pero yo voy a destacar solo un par de ellas, las que considero para mí más importantes.
Primero, todos los personajes que aparecen están perfectamente definidos. Sin necesidad de profundizar en largas descripciones y en general, todos resultan igual de interesantes, al margen de que como es lógico, unos tengan más protagonismo que otros.
Y segundo, creo que es de las pocas novelas en las que no prescindiría de ningún personaje. Todos parecen guardar algún secreto, por lo que se convierten en imprescindibles para la trama y además su forma de actuar o comportarse es natural, lo que aporta a la historia realismo y credibilidad.

Peter Harper un compositor de bandas sonoras que se encuentra en el dique seco y al que parece que han abandonado las musas será el protagonista principal y centro de la acción. Al mismo tiempo cumplirá la función de mediador entre nosotros, (los lectores) y la historia, ya que conoceremos los sucesos a través de su narración en primera persona.

La novela está dividida en tres partes cargadas de una intriga que va in crescendo.
Las dos primeras, nos irán mostrando el desarrollo de los acontecimientos, de forma pausada pero sin aburrir en ningún momento, y la última, como no podía ser de otra forma, queda destinada al desenlace.
Un desenlace al que muy a pesar nuestro, poco a poco nos vamos acercando y que intuimos desde el principio de la obra (basta con ver el título para saber que algo sucederá en La última noche en Tremore Beach)

El ambiente que logra recrear Mikel Santiago, al igual que los escenarios elegidos y que aparecen excelentemente descritos, aportan el toque de suspense necesario para ponernos la piel de gallina, en más de una ocasión.
Como os he dicho con el título o con solo mirar la portada, ya sabemos que algo misterioso va a suceder y que obviamente no será al principio de la novela.

Culminando está excelente historia encontraremos un final muy real, elegido a la perfección.
El autor de nuevo nos sorprende, se toma su tiempo aportándonos datos importantes para no dejar ningún detalle en manos del azar. De esta forma evita caer en el más común de los errores y que lamentablemente vemos a menudo en otros libros, un final precipitado que termina fastidiando una historia bien desarrollada.

Si os gusta la novela de intriga y buscáis un libro que enganche desde el principio, con una trama que no decaiga en ningún momento, con suspense garantizado y un final que no decepcione, os aseguro que estáis ante ese libro.