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Saga Sargento Carmelo Domínguez de Fernando Roye

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martes, 8 de enero de 2013

Memorias de un amigo imaginario de Matthew Dicks


Sinopsis:

Max solo tiene 8 años y no es como los demás niños. Él vive para adentro y cuanto menos le molesten, mucho mejor. No le gustan los cambios, las sorpresas, los ruidos, que lo toquen y que le hagan hablar por hablar. Si alguien le preguntara cuándo es más feliz, seguro que diría que jugando con sus legos planeando batallas entre ejércitos enemigos. Max no tiene amigos, porque nadie lo entiende y todos, hasta los profesores y sus propios padres, quieren que sea de otra manera. Solo me tiene a mí, que soy su amigo desde hace cinco años. Ahora sé que Max corre peligro y solo yo lo puedo ayudar. El problema es que Max es el único que puede verme y oír. Tengo mucho miedo por él, pero sobre todo por mí. Los padres de Max dicen que soy un "amigo imaginario". Espero que a estas alturas tengas claro que no soy imaginario.

Opinión:

Personalmente me ha parecido un libro, con el cual no he podido dejar de recordar a otra novela que dejó un grato recuerdo en mí, El curioso incidente del perro a medianoche.
La forma de narrar tan clara, la escritura tan sencilla, quizás sea lo que me ha resultado tan similar, y esa sencillez es precisamente lo que logra atraparte desde el principio.
La novela es ante todo Original, ya que no conozco ninguna, donde el protagonista principal sea un Amigo Imaginario.
Pero lo que más destacaría es la historia que hay de fondo, una historia preciosa dónde predomina el cariño, el amor y la amistad.

Budo, nuestro amigo imaginario se encargará de ir narrándonos en primera persona y presentándonos a todos los protagonistas de la novela.
Lo hará de una forma lenta, sin saturar, paso a paso y hará una descripción totalmente detallada del otro protagonista del libro, su amigo humano Max, ya que precisamente Budo es quién mejor le conoce.

Según mi punto de vista Budo será el encargado de la parte emotiva de la novela, ya que en el tramo final tomará la batuta Max, de forma magistral, atrapándonos en el suspense y sumergiéndonos en una narración que llegará a cortarnos en algunos momentos la respiración, empujándonos a una lectura que nada tiene que envidiar a las mejores novelas de thriller psicológico.

Es un libro Conmovedor, ya que hasta los mismos amigos imaginarios nos muestran sus miedos y sentimientos.
Emotivo, por lo que significa tener a alguién cercano que sufra algún trastorno igual o similar al que sufre nuestro protagonista.
La lucha de unos por hacer que parezca normal.
La lucha de otros por hacer ver que es diferente.
Los que les tratan de un modo especial e incluso a veces de una forma exagerada...
Pero detrás de todo esto existen familias que lo sufren en el día a día, y que aunque puedan recibir algo de ayuda, al final del día se encuentran solas frente a esa difícil situación.

Es un libro que en ocasiones te hará sonreír, en otras emocionarte e incluso reflexionar.
Una historia atípica que se convierte en una historia brillante e imprescindible, tanto como El Curisoso incidente del perro a medianoche o Flores para Algernon.
Con un ritmo que no decaerá a lo largo de todas sus páginas.

La última mención de mi reseña es para Budo...
Su último y mayor temor es que no quede ningún recuerdo de su paso por este mundo...
Pero para los que leamos este libro, Budo siempre será un personaje entrañable y especial que perdurará en nuestro recuerdo y en nuestro corazón.
Un ser imaginario pero valiente, capaz de sacrificarse por su amigo humano, olvidando el egoísmo, una capacidad tan humana y que puede ser otorgada a nuestros amigos imaginarios, ya que tan solo son eso...parte de nosotros.