Entrada destacada. Colaboración revista digital "Cita en la Glorieta"

Estimado señor M. de Herman Koch

martes, 16 de octubre de 2018

Los crímenes de Mitford de Jessica Fellowes

Sinopsis:

Seis hermanas. Toda una vida de misterio. Una familia incomparable.
Estamos en 1919, y Louisa Cannon sueña con escapar de su vida de pobreza en Londres y, sobre todo, de su peligroso y opresivo tío.
La única salvación para Louisa es una posición dentro de la casa de los Mitford en Asthall Manor, en el campo de Oxfordshire. Allí se convertirá en institutriz, acompañante y confidente de las hermanas Mitford, especialmente de Nancy, de dieciséis años, una chica joven y mordaz, fantasiosa e imaginativa.
Sin embargo, una enfermera de nombre Florence Nightingale Shore, será asesinada en un tren a plena luz del día, y Louisa y Nancy se encontrarán envueltas en los crímenes de un asesino que hará cualquier cosa para ocultar su secreto.

Opinión:

Creo que sería justo, antes de comenzar a hablaros sobre esta novela, hacer una breve mención a su autora y a la estructura que adoptará esta nueva saga de novelas.

Jessica Fellowes es conocida por sus novelas de Dowton Abbey, ambientadas en Inglaterra a comienzos del s. XX, y en ellas se retrata la vida de una familia aristócrata y la de sus criados, seguro que os suena la serie de televisión.

Esa fascinación por los años 20 y por la alta sociedad inglesa, la ha llevado a crear esta otra saga de novelas de misterio, basadas en casos reales sin resolver y adaptando como personajes a la familia Mitford, (también reales).
Cada volumen de esta serie tendrá como personaje destacable, a una de las hermanas Mitford, y los casos que se intenten resolver harán avanzar el curso de la historia, relatando los acontecimientos que marcaron ese siglo XX.

El protagonismo principal a lo largo de toda la serie recaerá en un personaje de ficción, Louisa Cannon, una humilde joven que ocupará el puesto de niñera de la aristocrática familia, detalle que aprovecha la autora para mostrarnos las diferencias entre clases, al tiempo que reivindica el papel de la mujer y su lucha por hacerse un hueco en la sociedad; por supuesto, sin dejar de lado, la resolución plausible de los misterios, que será el objetivo principal de este conjunto de libros.
Pero la joven Louisa no estará sola en esas aventuras, para hacerlas más reales se hará ayudar por un joven policía, y de esa forma también se incorporará el toque romántico a la saga.

Hay que decir, que la ambientación está muy cuidada, pero en algunos momentos debido a las descripciones y a ese intento de hacer llegar al lector los escenarios y ambientes con total nitidez y precisión, la narración se me hacía algo lenta, parecía que la historia se quedaba enganchada en algunos puntos, costándole avanzar, y eso me impedía cogerle el ritmo.
Supongo que eso será un detalle puntual achacado al comienzo de la saga, ya que hay que hacer especial hincapié en algunos datos y situaciones que en las sucesivas entregas serán omitidos.

A pesar de lo ya mencionado, me ha parecido una novela muy entretenida, pero habría que hacer otra puntualización para los los que estéis pensando en comenzar con esta novela; no debemos fiarnos al pie de la letra de todo lo que se cuenta en ella.
La vida que se recrea entono a los personajes reales no se ajusta totalmente a la realidad, porque contiene un alto componente de ficción o de licencia del autor.

Dicho esto voy a mencionaros lo que resta y que me ha parecido más interesante y atractivo de esta historia.

Está elaborada con los clásicos estereotipos del género enigma de comienzos del s. XX; esos patrones que de forma tan perfecta desarrollaron grandes damas como Agatha Christie y/o Ethel Lina White.
¿Cuáles son esos estereotipos?
Pues un asesinato o desaparición cometido en un medio de transporte, en concreto en un tren, y una mujer que toma las riendas del papel principal para resolver el misterio, intentando dejar de lado los clichés sociales.
Puede que pensemos que para una novela del siglo pasado repetir esos patrones estaba bien, pero para una actual esa reiteración puede llegarnos a parecer aburrida, yo creo que solo se copia lo bueno y las modas terminan volviendo, y en este caso la repetición de ideas resulta acertada.

En esta novela Jessica Fellowes, no solo se inspira en el argumento de ese tipo de obras que convirtieron historias de apariencia sencilla en uno de los géneros más populares, presumiendo de argumentos complejos y retorcidos, sino que también consigue adoptar con acierto el tono narrativo de los personajes, el ambiente y el estilo de la época.
Creo que es algo a tener en cuenta y que deberíamos valorar de forma positiva.
La autora también consigue integrar en la novela el género epistolar, y ese es otro de los elementos que aportan ese toque de novela de época, consiguiendo recrear el ambiente y utilizándolo de paso para facilitar datos y hacernos retroceder en el tiempo mediante esas cartas, a modo de recuerdos.

Para ir terminando, voy a mencionaros otro detalle a modo de curiosidad que me ha gustado, y es incluir a la famosa Florence Nightingale en la novela.
Florence fue una gran enfermera que está considerada como la precursora de la enfermería actual. En su honor, hoy en día, los nuevos enfermeros tras acabar sus estudios, siguen haciendo el juramento Nithtingale, un juramento público de carácter ético, parecido al hipocrático que realizan los médicos.
Esta famosa enfermera, que tan solo aparecerá citada, será la madrina del personaje que aparece muerto, y de ahí la similitud en el nombre, que al comienzo puede crearnos algo de confusión.

De momento solo podemos opinar sobre esta historia, tendremos que esperar a la siguiente entrega para hacernos una opinión más global sobre el desarrollo de la saga, pero si sigue la misma linea, creo que nos encontraremos ante una saga interesante y entretenida a tener en cuenta.


martes, 9 de octubre de 2018

La escalera de caracol de Ethel Lina White

Sinopsis:

Helen ha comenzado a trabajar como dama de compañía en La Cúspide, una gran mansión que se erige en la línea divisoria entre Inglaterra y Gales. La ciudad más próxima se encuentra a 22 millas y el pueblo más cercano a 12. Por ello, son pocos los que aceptan de buen grado trabajar en un lugar tan apartado.
Helen empieza al servicio del viudo profesor Warren, su hermana Blanche - también viuda - y la vieja madrastra de ambos, Lady Warren, enferma y recluida en la habitación azul desde hace años.
A pesar de que inicialmente Helen no debía ocuparse de Lady Warren enseguida se ganará su amistad y su confianza gracias a su dulzura, y se convertirá en la favorita de la dueña de La Cúspide.

Opinión:

Hace unas semanas os hablaba de "La dama desaparece", una gran historia de suspense escrita por la autora británica Ethel Lina White y que fue llevada al cine por Alfred Hitchcok. En esa reseña os avanzaba que en breve volvería a hablaros sobre su excelente autora.
Pues bien, ya ha llegado ese momento anunciado y hoy os acerco a otra novela suya, esta vez a la que está considerada como la mejor de todas sus obras y que fue escrita en 1933.
La historia que se esconde tras La escalera de caracol, tardó en ser llevada al cine, pero al final vio la luz en 1945 bajo la dirección de Robert Siodmak, aunque hay que mencionar que existen bastantes diferencias a simple vista con la novela.

Ethel Lina White, como ya pudisteis comprobar, es una autora que sabe mantener la intriga hasta el final, pero que peca de dar a sus obras un final apresurado.
Esa es quizás la mayor pega que encuentro en sus relatos, que los finales me resultan poco elaborados, sin detalles.
Nos dejan siempre con la miel en los labios; con la dama en brazos del galán, pero sin saber muy bien como hemos llegado a ese punto, a esa escena final.
Al margen de esta minucia, hay otros elementos que convierten en interesantes sus lecturas...

Como detalle curioso que voy a utilizar para picaros en la lectura de este libro, os diré que he encontrado un detalle en el argumento que me hacía recordar muchísimo a la estructura de diez negritos, escrita por Agatha Christie en 1939.
En esa novela, los personajes van muriendo, desapareciendo de escena, aquí no ocurre exactamente así, no penséis que es un spoiler... pero en esta narración, los habitantes de la casa tienen en común con los protagonistas de la obra de Christie, que irán saliendo de escena uno a uno, por diversos motivos, contribuyendo a crear un ambiente cada vez más aislado y claustrofóbico.

Pero vayamos por partes, creo que lo mejor sería comenzar con los parecidos razonables...

Similitudes con "La dama desaparece" de la misma autora:

Vamos a tener...
➣Un personaje central femenino.
➣Ambiente claustrofóbico, provocado por el aislamiento.
➣La soledad que rodea a la protagonista, pese a estar rodeada de gente.
En La dama desaparece, esa soledad se debía al comportamiento del personaje; a viajar en un tren que no realizaba paradas; a la dificultad para hacerse entender en un lenguaje ajeno y al comportamiento extraño del resto de viajeros...
En La escalera de caracol, ese aislamiento es causado por la diferencia de clases.
Helen no pertenece a los criados, es como una asistente, pero tampoco encaja con la clase alta, y lógicamente esa soledad también lo aporta la mansión apartada.
➣El argumento sucede en un breve espacio de tiempo.

Diferencias con "La dama desaparece":

Como diferencias encontramos principalmente, el tono que emplea la autora.
➣El tono:
Si en La dama desaparece hacía gala de un toque de humor muy inglés, aquí el humor es más socarrón y quizás aparece en dosis menores.
➣El ritmo y la tensión.
También veíamos que la aventura en tren tenía más ritmo, resultaba más dinámica, y la tensión se diseminaba a lo largo de la narración, eso sí, intensificándose en la parte final.
En  La escalera de caracol aunque con una narración más pausada y concentrando toda la tensión en el último cuarto de novela, nos ofrece un argumento mejor, más enrevesado y mejor construido, con más detalles.

La escalera de caracol.

Lo que quizás más me ha gustado de este relato es el narrador elegido, que afecta a la tensión narrativa.
Para esta ocasión, la autora opta por un narrador equisciente

Relata en tercera persona al igual que lo haría el omnisciente, pero la gran diferencia reside en que este tipo de narrador tiene unas carencias.
Solo conoce lo que ocurre alrededor de un personaje, en este caso el de Helen; se centra en captar hasta el más mínimo movimiento de ella, la persigue como si se tratase de una cámara, y esa información es la que nos hace llegar, pero descuida lo que sucede alrededor del resto de personajes. De esta forma se aporta más suspense a la historia.
Vemos como el peligro flota en el aire, siempre alrededor de Helen.
Los lectores con este tipo de narrador, siempre vamos a ir un paso por delante de la protagonista.
Intuimos lo que va a suceder por las pistas que nos va dando el narrador; nos deja ver algunos detalles, lo que más le llama la atención, pero solo puede narrar lo que ve en un círculo de acción mucho más pequeño que el que vería un narrador omnisciente.
En una película, el peligro nos lo avanza la música; aquí aunque carecemos de ese elemento vamos viendo como el peligro se acerca cada vez más a Helen. Con esa intuición nuestra, y con esa carencia del narrador se aumenta la angustia, sobre todo porque sabemos que la protagonista desconoce que poco a poco el cerco se va cerrando sobre ella.

A ese suspense que se consigue con el narrador, también hay que añadir el que aportan los escenarios.
La mansión, "La Cúspide", parece acechar a los personajes, al igual que la famosa escalera de caracol que da título al libro.
Esos elementos inanimados, omnipresentes a lo largo del relato, que adoptan al mismo tiempo el papel de protagonistas, dan el toque de inquietud y convierten a los habitantes de la mansión en simple atrezzo. Una casa demasiado aislada de la civilización, solitaria y que arrastra fama de traer mala suerte, y una escalera oscura, con ángulos muertos, donde cualquiera podría esconderse y pasar totalmente desapercibido...

Otros detalles a favor de esta historia...

Tema central... El psicópata misógino.
No se si es la primera, la segunda, o la décima vez, que una obra tiene como tema central a un asesino en serie que arrastra un trauma sexual; pero quizás esta junto con Psicosis, son las que más me impactaron cuando las vi en su versión cinematográfica.
Vemos el tono misógino incluso en el papel de algunos personajes femeninos. Ese pensamiento se había enquistado incluso dentro de nuestro género.
Lo apreciamos en la forma de pensar de la enfermera que asiste a Lady Warren, con las opiniones sobre todas las mujeres "de aspecto cuidado", y también en Simone, el personaje que encarna a la femme fatale de la novela.
El pensamiento de Simone contrasta enormemente con su forma de actuar; ella, una mujer adinerada, a pesar de estar casada con Newton, uno de los integrantes de la familia Warren, se cree libre y que puede abandonarle cuando ella quiera, en cambio ese pensamiento tan liberal para la época choca con la opinión que tiene sobre su propio género.

“Sentía desprecio hacia las mujeres inteligentes, ya que creía que la mujer solo necesitaba instinto para explotar todos los rincones del territorio llamado hombre”.

La historia resulta perfecta para convertirla en obra de teatro.
La escasez de escenarios y de personajes, sumado a que se ajusta a la perfección a las reglas literarias ideadas por Aristóteles para el teatro, la convierten en ideal para la escenificación. Esas reglas conocidas por las tres unidades, son:

  • La unidad de tiempo: todo sucede en un día.
  • La unidad de espacio: todo sucede en un único escenario.
  • La unidad de acción: una historia lineal, con introducción, nudo y desenlace, y que no da importancia a las historia secundarias.
Y por fin, para ir terminando, no podía dejar de mencionaros otra serie de diferencias...

Diferencias entre película y novela:

➣En la película, Helen, es muda, lo que crea más angustia, porque su aislamiento es mayor.
La inquietud se agudiza por esa mayor vulnerabilidad de la protagonista y también con los planos en los que aparece el asesino observando, planos en los que solo podemos contemplar un ojo que acecha cada movimiento de la protagonista, y que en la novela se omiten.
➣En la película también sabemos que el asesino es un hombre, todo lo contrario de lo que sucede en la obra literaria, donde todos los personajes, independientemente del género, aparecen como posibles asesinos.

➣El número de personajes en la cinta también es menor.
➣Otra diferencia es que Helen en la película lleva tiempo trabajando en la mansión, detalle que hace que conozca más profundamente a los personajes y haya una relación más estrecha con ellos.

Por el contrario...
➣En la novela se capta más los matices de las personalidades complejas de cada uno de los personajes, detalles que en la película apenas se aprecian, ya que no hay tiempo para ahondar en ellos, resultando más superficiales.


martes, 2 de octubre de 2018

Pacto de Sangre de James M. Cain

Sinopsis:

Cuando el agente de seguros de poca monta Walter Huff conoce a la seductora Phyllis Nirdlinger, esposa de uno de sus acaudalados clientes, sólo necesita unos minutos para descubrir que lo que ella quiere es deshacerse de su marido, y no muchos más para decidir que la ayudará a hacerlo.
Walter sabe que los seguros que cubren accidentes pagan doble indemnización en los casos de percances ferroviarios, por lo que el pacto de sangre al que llega con Phyllis consistirá en tratar de hacer subir a Nirdlinger a un tren sin despertar las sospechas de la policía, la compañía de seguros, la guapa hija de la víctima, su misterioso novio, ni del propio Nirdlinger.

Opinión:

Reconozco que soy una gran amante de la novela negra clásica, pero de la más pura, de esa en la que entre bandidos y el brazo fuerte de la ley existía una extraña relación basada en el respeto, quizás porque la corrupción y los malos modos campaban a sus anchas en ambas filas por igual.
Esta novela negra clásica, que nada tiene que ver con el estilo actual, que disfruta impregnando las páginas con una alta carga sexual y violencia explicita, incorpora en cambio detalles que la han hecho perdurar a lo largo del tiempo, y arrastrar con ello a miles de adeptos, que no dudan en volver una y otra vez a perderse entre sus páginas, quizás en busca de esa limpieza y simplicidad de formas.

Hoy voy a hablaros de Pacto de sangre, otra gran obra de James M. Cain, que fue escrita dos años después de la publicación de su archiconocida "El cartero siempre llama dos veces"(1934), y que se basa en un hecho real ocurrido en la ciudad de Nueva York en 1927. Después sería llevada al cine bajo el título de "Perdición".

Pues bien, en Pacto de sangre, vamos a encontrar bastantes elementos comunes con otras obras de la época, y en concreto con la ya citada del mismo autor, "El cartero siempre llama dos veces".

La ambición como tema central, la pasión, la femme fatale, la inducción a cometer un delito, el triángulo amoroso, la ausencia de la policía, son solo algunos de esos elementos sobre los que se teje esta curiosa novela.
Pero si lo que buscamos son similitudes, no podríamos olvidar mencionar que ambas narraciones son muy breves, no superan las 200 páginas; y también que los diálogos y las descripciones son cortas. Pero hay algo en "El cartero siempre llama dos veces" que, para mí, la sitúa en un nivel superior, y es la gran profundidad de los personajes.
En la ya citada novela, James M. Cain se esforzaba en mostrarnos las obsesiones que perseguían a Cora y Frank, por encima de centrarse en el asesinato.
Con eso no estoy diciendo que los protagonistas de Pacto de sangre, Phyllis y Walter, sean personajes planos, sino que en Pacto de Sangre, Cain prefiere prescindir de esas descripciones que se centraban en ellos dándoles profundidad, para dar prioridad a todos los detalles que giran alrededor de la planificación del crimen.
Los personajes, insisto, no son planos, ya que son el medio para que la atención del lector se centre en el desarrollo de la trama, pero sí es cierto que con Cora y Frank, entablabamos una relación de amor/odio, más intensa y cercana.

Pero sigamos con las similitudes, la función de narrador también volverá a recaer en manos del protagonista masculino, que nos relatará en primera persona unos sucesos ya ocurridos.
Cain da el mando del relato a Walter, parece que le da prioridad sobre el resto del elenco, en cambio el personaje femenino, Phyllis, que podría parecernos pasivo o más secundario, es sobre el que recae la mirada constante del lector.
Hemos de tener en cuenta que las novelas negras de esa época tenían otra característica importante, el enfoque realista, y precisamente la mentalidad social destacaba al hombre sobre la mujer; el varón llevaba los pantalones en todos los ámbitos, relegando a la mujer a un segundo término, siendo solo el "cerebro" manipulador e inductor de los delitos.

Como habéis podido comprobar, es una novelita muy corta, al estilo pulp, pero que puede llegar a sorprendernos.
Estaréis pensando que a parte del asesinato elaborado, no cuenta con muchos detalles más que avalen que es una gran novela, y más si considero que "El cartero siempre llama dos veces" es mejor; pues bien, la gracia reside en que según leemos, vamos imaginando finales alternativos para la historia y sus protagonistas; yo tenía al menos cinco posibles cuando estaba acabando, y el final elegido por Cain, sorprende hasta tal punto, que no es ninguno de los que yo tenía en mente.

Otro detalle que ya he mencionado de pasada, es que en estas dos novelas clásicas la policía es un elemento latente, sabemos que existe, pero no llega a materializarse, no hace acto de aparición, adoptando un papel secundario que acecha al delincuente, marca todos su movimientos empujándole muchas veces a situaciones límite.