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Estimado señor M. de Herman Koch

martes, 7 de agosto de 2018

El pantano de las mariposas de Federico Axat

Sinopsis:

Las desapariciones de personas en confusos episodios se suceden año tras año en Carnival Falls. Pero donde algunos ven tragedias sin conexión, otros aseguran que existe un patrón común, y que detrás de ellas hay algo más oscuro que simples accidentes.
En 1985, Sam y Billy tienen doce años y se preparan para lo que suponen será un verano grandioso: excursiones por el bosque, largos paseos en bicicleta y la postergada construcción de la casa del árbol. Sin embargo, la llegada a la ciudad de una niña de clase alta llamada Miranda, cuya belleza no les dejará indiferentes, lo trastocará todo.
Juntos transitarán ese intrincado paso de la niñez a la adolescencia, un camino de aprendizaje y revelaciones, y se embarcarán, casi sin proponérselo, en una aventura que podría llevarlos a conocer la verdad detrás de las desapariciones. Un pacto de amistad los guiará en un verano imborrable, un tiempo de metamorfosis que marcará el inicio de muchas cosas, y también el final de su infancia.
Novela de crecimiento y suspense con sugerentes incursiones en lo fabuloso, el presente volumen, sumerge al lector en una rara fascinación para conducirlo con hábil pulso hasta un sorprendente giro final.

Opinión:

Me habían dicho que Federico Axat siempre terminaba sorprendiendo al lector. Que cada una de sus historias era como componer un gran puzzle, donde él jugaba a descolocar las piezas.
Ahora puedo dar fe, tras leer esta novela, de que todo lo que me habían asegurado, es cierto.

La imaginación de los lectores va a jugar en esta historia un papel vital y en vez de jugar a favor nuestro como sería lo normal, lo hará en favor del autor.
Cada uno de nosotros, va a ir creando su propia historia, interpretando de forma inconsciente los datos que Axat disemina a lo largo de la narración; sobra decir que esas pistas terminan casando al final a la perfección en un puzzle complejo, y la idea que hemos confeccionado alrededor de cada uno de los asuntos que él relata, termina alejándose de la verdadera realidad.
Es como si Axat nos diera un juego de construcción pero sin plano, y el fuese dictando las instrucciones para llegar a formar el objeto que tiene en mente.
Al montar todas las piezas descubrimos que él ha conseguido construir un tanque y a nosotros nos ha salido una motosierra, ha conseguido engañarnos, pero bueno ya sabemos que, al menos en mi caso, el instinto sabueso está un poco atrofiado.
El caso es que este autor consigue mantenernos pegados a las páginas del libro, y la tensión narrativa, es la trampa adhesiva que impide que dejemos la lectura. Y es que lo más importante a la hora de narrar, es la forma en que un escritor maneja el suspense, sin olvidar por supuesto, la gran profundidad y complejidad de los personajes.

La trama resulta original, nos hace retroceder al pasado, pero no solo al de los personajes, también al nuestro. Porque nosotros compartimos con ellos, esos veranos de la infancia donde todo eran aventuras en bicicleta; caminar por el campo en espera de hacer un gran descubrimiento; o con la emoción de construir esa cabaña, vetada para el resto, que nos mantendría ocultos y a resguardo de las bandas rivales.
Todos hemos sido alguna vez, uno de esos niños, hemos vivido alguna de las situaciones que narran, y Axat nos regala durante unos días la posibilidad de volver a serlo.

Vamos a encontrarnos con una novela de misterio desde el comienzo.
La forma de escribir, de ir relatando los hechos, diseminando la intriga por todas sus páginas, nos va a sorprender, porque no se centra en dar grandes explicaciones, sino que se limita a relatarlas sin más. Esta novela es perfecta para la definición de: "menos es más".
Aún así, consigue atraparnos, y no solo eso, sino que nos convierte en una marioneta de la trama, en un personaje cámara que persigue a los protagonistas sin descanso, y sin poder intervenir. En todo momento queremos saber más, y se despierta en nosotros un sentimiento de cariño y protección hacia los tres niños protagonistas.

El narrador de toda la historia es Sam.
En un principio nos hace retroceder brevemente hasta 1974, para relatar unos hechos que sorprendentemente, mantiene aun frescos en su memoria, a pesar de que ocurrieron a una edad muy temprana, y tras eso el primer capítulo nos lleva a 1985, cuando Sam tiene 12 años.

Vamos a encontrarnos con dos hilos argumentales. Uno en presente, en nuestros días, y otro en pasado, el más extenso, en ese verano que permanecerá imborrable en su memoria.
La historia en un comienzo se centra en unos sucesos, pero una vez resueltos dirigirá su atención hacia otro punto, tomando otro camino igual de sorprendente.
Contaremos con un elenco de personajes magnífico, entre protagonistas y personajes ambientales, pero solo tres de ellos conseguirán  hacerse con el papel central de esta historia. Esos tres grandes protagonistas serán: Sam, Billy y Miranda. Tres niños que nos recuerdan el valor de la verdadera amistad.
También estará presente, ¡cómo no!, sobrevolando sobre nuestras cabezas, como si se tratase de las mariposas que aparecen en la novela, la magia de ese primer amor que terminará repercutiendo de forma distinta, en cada uno de los integrantes de este triángulo amoroso.

Esta historia puedo decir que roza casi la perfección, y sí es cierto lo que cuentan sobre el resto de sus obras, este escritor debería esta situado entre los grandes del misterio.
Es una novela con detalles fantásticos que parecen pura magia; unos te pueden gustar más que otros, pero sin duda, la forma de relatar te obliga a leer hasta el final sin descanso.

El detalle más sorprendente, lo mejor de todo es la guinda con la que Axat adorna el pastel, un párrafo final tan contundente, que hace a los lectores cuestionarse no solo lo leído, sino el grado de comprensión lectora, lo que nos empuja a releer algunos pasajes, para comprobar sin remedio que hemos sido engañados.


9 comentarios:

  1. ¡Me encantan ese tipo de libros! Esos en los que el autor te va dejando pistas, piezas que tú tienes que ir ensamblando. He oido hablar de Axat aunque no he leído nada. Me dejas totalmente intrigada. Creo que buscaré el libro
    Besos

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  2. Hola Marian.
    Hazte con él, ya verás como te gusta, y después nos cuentas.

    Besos

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  3. Esta novela es genial. Axat, como dices tú, juega con nosotros. Yo he leído varias novelas de él y son todas igual de sorprendentes, y me queda por leer unas cuantas, las primeras. Hubo un pequeño detalle (que le perdono por lo buenísimo que es el final) sobre los recuerdos de Sam cuando tenía un año. Yo que tengo un hijo de seis años, y soy consciente de que un niño de un año no guarda recuerdos de esa época, eres tú el que se los cuenta y se los recrea... pero como te digo, la novela es tan, tan buena que le perdono ese detalle.
    El final es de los que te dejan con la boca abierta: buah!! madre mía. Yo la tengo en el kindle, la leí antes de tener el blog, y la he dejado ahí para poder hacer una segunda relectura con los conocimientos que tienes al final de la novela.
    Te animo a que sigas con Axat...
    Un besazo

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    1. Hola Nitocris. Ese punto es exactamente en el que yo veo que la cosa falla. Por eso digo, que conserva recuerdos sorprendentemente. ;) Un niño de un año no puede recrear unos hechos tan fielmente, salvo que como dices, tú se lo hayas contado. Lo que yo luego creí entender, es que Sam se ha creado esos recuerdos, con la información que le han ido dando. Pero no se si lo dice explicitamente o soy yo, que busque la solución.

      He conseguido algunas novelas más antiguas de él, quiero leerlas en breve, porque se leen de forma sencilla, además en septiembre publica otra con la editorial destino, bajo el título de "Amnesia".
      Las que he conseguido en papel son "La última salida" y Benjamin, y en formato digital El Aula 19. Como digo las leeré en breve.

      Un besazo.

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    2. La última salida también es (en dos palabras)IM PRESIONANTE (JEJE...). Yo también tengo pendientes de leer Benjamin y El aula 19...
      Un besazo

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  4. Hola, Susurros:
    Como le comentaba a Si fuésemos libros, a mí aunque me gustó, no lo hizo tanto como a vosotros, que veo que os ha encantado, pero repetiré con el autor.
    Lo mejor, la lectura en vuestra compañía, como siempre :-)
    Nos vemos a la vuelta del verano.
    Un beso.

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    1. Sí Atalanta, ha sido una buena lectura en buena compañía. Yo tras leer el final, me revisé algunos momentos, para comprobar que había sido yo la que me había dejado liar y había malinterpretado. ;)
      Disfruta del verano.
      Un besazo.

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  5. Me dejas intrigada con ese final que deduzco es de esos que cambia toda la perspectiva del libro. Creo que me haré con él, anotado queda.

    Saludos.

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  6. Hola Mer mer.
    Exacto, yo no lo habría dicho mejor, ese final es lo que cambia la perspectiva del libro y te hace cuestionarte todo lo leído. Tras finalizarlo volví hacia atrás, algunos capítulos, releyendo y dándome cuenta de mi error, de la ambigüedad con la juega el autor.
    Es un argumento muy bien desarrollado.

    Un abrazo.

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