Entrada destacada. Colaboración revista digital "Cita en la Glorieta"

Estimado señor M. de Herman Koch

martes, 13 de noviembre de 2018

La isla de las últimas voces de Mikel Santiago

Sinopsis:

Una isla perdida en el mar del Norte. 
El temporal se cierne sobre St. Kilda y casi todos han huido en el último ferry. No quedan en la isla más de cincuenta personas, entre ellos Carmen, una mujer española que trabaja en el pequeño hotel local, y un puñado de pescadores. Serán ellos quienes encuentren un misterioso contenedor metálico junto a los acantilados.
Una extraña caja traída por las olas.
A través de unos personajes llenos de matices y secretos, atrapados en el corazón de la tormenta, Mikel Santiago nos plantea la pregunta que sobrevuela cada página de la novela...
¿Hasta dónde estarías dispuesto a llegar para sobrevivir?

Opinión:

Cada vez que termino de leer una nueva obra de Mikel Santiago, solo me vienen a la cabeza términos de alabanza.
Y es que, dentro del thriller, hemos llegado a un punto que parece difícil innovar; los autores que se adentran en este género, que cada vez tiene los limites más difusos, han caído en una especie de remolino donde las estructuras y argumentos tienden a repetirse una y otra vez.
Es cierto que en los últimos años hemos tenido una gran producción de obras del género de suspense, pero entre todo lo leído, cuesta encontrar algo de calidad similar.
Por ese motivo creo que es bueno mencionar que Mikel Santiago, del que hoy tengo el gusto de volveros a hablaros, es un autor que se supera a sí mismo con cada historia, repito, algo muy difícil de conseguir, ya que implica en no caer en repeticiones, y hasta el mismísimo Stephen King tiene ese estigma grabado, del que no puede huir.

Mikel Santiago, de momento y por suerte para sus lectores, sale airoso tras la publicación de cada nueva obra, porque en ellas encontramos historias cargadas de misterio y suspense hasta la última página, sin que parezca que todas comparten un mismo guión.

En esta nueva novela, he encontrado algo que no había visto en sus anteriores obras, (solo me falta por leer "El extraño verano de Tom Harvey"), y es que alterna dos tipos de narrador, cuando en las anteriores historias recurría solo a un narrador en primera persona.
Con el uso de la primera persona, ya sabéis que el lector obtiene un relato más personal que si éste fuese hecho por un narrador externo, pero también hay que advertir que esa narración implica limites.
Pues bien, como ya he mencionado, en esta ocasión vamos a tener dos tipos de narradores y os voy a hablar sobre ellos.

El primero que encontramos es Dave, un personaje que además de protagonista llevará el control de su propio hilo, por lo tanto a través de esa primera persona, su relato nos llegará de una forma más personal e intima.
Va a ofrecernos sus vivencias, donde veremos no solo lo que piensa sino también lo que siente, por dentro y por fuera.
El inconveniente de este narrador protagonista, es que solo puede contar lo que ve. Su narración es limitada, y eso conlleva a un aislamiento no solo de él, sino también de nosotros.

¿Cómo solventa Mikel Santiago ese detalle?
Pues creando otras lineas argumentativas cuyo personaje principal variará según avance la historia. El narrador elegido para esos capítulos será un narrador externo, en tercera persona, que se convertirá en el encargado de mostrarnos todo lo que va sucediendo en la isla de St. Kilda y que es imposible que conozcamos a través del personaje de Dave.

Otro detalle que me ha gustado es sobre los personajes secundarios... apenas aparecen descritos, pero con solo un par de acciones, somos conscientes de lo que esconden en su interior.
Estaréis pensando que no he hablado sobre los protagonistas, pues bien, son Dave, Carmen, Didi y un par más, pero no creo que se les pueda hacer justicia en una reseña breve. Yo ya os he hecho las presentaciones preliminares, si queréis iniciar una relación más profunda con ellos, deberéis leer el libro.

Mikel Santiago, al igual que ocurría en sus anteriores libros, consigue crear un ambiente opresivo y que la tensión argumental no solo se mantenga en el nudo de la novela, sino que en los últimos capítulos vaya in crescendo.

¿Cómo mantiene el suspense, y la tensión?
La tónica general en esta nueva novela serán los capítulos cortos, una forma sencilla pero eficaz de hacer avanzar la historia, saltando de un personaje a otro, incentivando el suspense al detener los hechos en un momento crucial, para luego retomarlos más adelante, el clásico cliffhanger del que ya os he hablado en otras ocasiones.
Con ese recurso, el protagonista siempre quedará al final de su hilo en una situación complicada, y tendremos que continuar leyendo un capítulo o dos, para saber como solventa esa situación extrema.
De esa forma Mikel Santiago no solo consigue que estemos enganchados a la lectura, con esa alta carga de suspense que crea el cliffhanger, sino que también sumando otros elementos como son la adversa climatología, las localizaciones aisladas donde ambienta la novela, y algunos personajes de psicología retorcida, contribuyen al equilibrio perfecto en la narración y a que esa tensión argumental se mantenga.

Esta historia o elementos de su argumento, me recordaba a dos escritas por Stephen King, a Tommyknockers (1987) y a la Cúpula (2009), con ese estilo donde se mezclaba ciencia ficción, algo de suspense y horror, y ese elemento de fondo, que ejercerá una extraña influencia sobre los habitantes de la población, al tiempo que se producen una serie de hechos inexplicables.

La isla de las últimas voces es una novela intensa y aditiva, a la que no he encontrado ni un solo fallo, y eso la convierte en el mejor thriller que he leído este año.

Los finales, y esto es algo que no me quiero olvidar de mencionar antes de terminar, son difíciles de manejar para un autor, porque no siempre se cumplen las expectativas de los lectores.
Por ejemplo, ya que he citado a uno de los grandes del horror que es King, voy a citar a Dean Koontz, un gran autor que mezcla con soltura el terror y la ciencia ficción, pero cuando lees una de sus obras, tras un excelente desarrollo, peca de dar demasiadas explicaciones o de intentar mostrarnos el lado lógico de la situación, cuando en realidad se dan circunstancias que al menos para mí, se alejan de la razón.
En ese error no cae Mikel Santiago...
Prescinde de esas explicaciones finales, y somos nosotros los que deberemos buscar sentido a los hechos.
Como veis, hoy os he hablado de un autor todoterreno, que convierte sus historias en imprescindibles para los amantes del género de suspense.
Espero que esta buena racha que empezó a soplar allá por 2014, cuando publicó su primera obra, "La última noche en Tremore Beach", continúe llevándole a buen puerto, y con él a nosotros, los amantes del género, que nos encontramos escasos de grandes historias con las que rellenar las largas tardes de invierno.


martes, 6 de noviembre de 2018

Trilogía de Thomas Cromwell de Hilary Mantel

En la corte del lobo (Trilogía Thomas Cromwell 01)
Sinopsis:

Inglaterra, en 1520, está a un paso del desastre.
El rey Enrique VIII no consigue engendrar un heredero varón y quiere divorciarse de su mujer, Catalina de Aragón, para casarse con Ana Bolena, pero el cardenal Wolsey, su principal asesor, no obtiene más que negativas del papa. En este clima de desconfianza y necesidad llega a la corte Thomas Cromwell, al principio como segundo de Wolsey y más tarde como su sucesor. Cromwell es un hombre con una trayectoria original: hijo de un herrero que le trataba con gran brutalidad, llega a ser un genio político, sobornador, encantador y fanfarrón, y con una delicada y mortífera habilidad para manipular los hechos y las personas. Implacable en la consecución de sus propios intereses, es tan exigente con los demás como lo es consigo mismo. Su programa de reformas tiene que abrirse camino entre un parlamento que sólo vela por los intereses de sus miembros y un rey que fluctúa entre las pasiones románticas y las pulsiones asesinas.

Opinión: En la corte del lobo (Trilogía Thomas Cromwell 01)

Hilary Mantel, para todos aquellos que no hayáis oído hablar de esta autora, es una escritora británica muy polifacética, cuya obra abarca desde cuentos a ensayos, pasando por supuesto por la novela histórica, donde se desenvuelve con soltura.
Con este libro me paso algo curioso; cansada de tanta novela policíaca y enigma como había estado leyendo en los últimos meses, me apetecía cambiar un poco de registro.
Ante esa situación, no hay mejor medida que visitar bibliotecas.
Allí encontré lo que estaba buscando, una novela histórica que en este caso hablaba sobre la corte de Enrique VIII.
Ese libro llevaba el título de "Una reina en el estrado", lo que ocurre es que esa obra, era el segundo volumen de una trilogía sobre la figura de Thomas Cromwell, cuyo final se publicará en 2019, y como suele ocurrir salí de allí cargada con dos libros en vez de uno, la primera y segunda parte.

Con la corte del lobo, que es la historia de la que hoy os hablo, Hilary Mantel obtuvo el Premio Brooker en 2009, uno de los premios literarios más prestigioso de lengua inglesa; pero la lluvia de premios no finaliza allí, ya que con su secuela, "Una reina en el estrado", volvió a conseguirlo en 2012.
Creo que las atractivas sinopsis y la historia que esconden, sumadas a la obtención de esos premios, actúan como acicate, bastante eficiente, para motivar a los lectores de novela histórica a introducirse en la corte de los Tudor.
Ahora, tras esta breve introducción, paso a hablaros de lo que he encontrado en la novela, pero os advierto que todo no va a resultar igual de positivo.

La historia que se narra en esta saga, no pertenece a Hilary Mantel, pertenece a los protagonistas reales, dueños de sus propios actos, y por lo tanto, también de parte del argumento; pero es cierto que el modo de narrar, cribando y señalando los acontecimientos más relevantes, las motivaciones de cada personaje, sí convierten la narración en suya, y la saga en interesante. Aún así, debo matizar que la técnica empleada por esta autora, no me ha llegado a convencer...

Hilary Mantel cuenta la vida de Enrique VIII y cuanto la rodea, pero la enfoca desde la figura de Thomas Cromwell.
De esa forma convierte a los personajes reales en secundarios, y da el protagonismo al personaje ya citado. Por ahí todo perfecto, la autora nos ofrece otro enfoque de la historia, una manera diferente de narrarla.
Pero ese enfoque que nos brinda, que centra su atención completa sobre la figura de Cromwell, conlleva a hacer uso de un narrador en tercera persona, un narrador observador a modo de cámara que persigue al personaje, y que solo puede mencionar lo que sucede alrededor de él, que no ve más allá... y creo que ese planteamiento limita el desarrollo de la trama.

El otro detalle que he encontrado y que no me ha gustado porque me creó confusión sobre todo al comienzo de la lectura, es consecuencia del relato que hace este narrador, aunque no sea efecto del tipo de narrador elegido, y sí de la forma en que la autora lo maneja; pues bien, ese detalle negativo, es que en algunas situaciones, donde aparecen varios personajes, el narrador utiliza el pronombre "él", con lo cual me llevaba a creer que se refería al personaje más importante de esa escena o conversación, y en cambio, ese "él", hace siempre referencia a Cromwell. También hay que decir, que salvado este escollo, y siendo conscientes de ese uso, la lectura no presenta ninguna complejidad.

La corte del lobo y los personajes.

En "La corte del lobo" seremos testigos de los comienzos de Thomas Cromwell y de su rápido ascenso en la corte.
Una rápida carrera en la cual no dudará a la hora de pasar por encima de cuantos se le pongan por delante y que conllevará a crearse con la misma rapidez, una larga lista de enemigos poderosos.
Hilary Mantel para mostrarnos la evolución de este personaje cargado de matices, hará uso de continuas escenas retrospectivas, así como de un monólogo interior, que nos muestra lo que ocurre tanto dentro como fuera del personaje.

A quien también conoceremos de refilón, en esta primera entrega de la saga, es a Catalina de Aragón. Reina de Inglaterra junto a Enrique desde 1509 hasta 1533, momento en que es desbancada por su rival, Ana Bolena. Aquí debo decir, que es una lástima que la autora le dedique tan poco espacio a un personaje tan valioso como interesante.
Pero vayamos a la gran diferencia entre los dos personajes femeninos citados.
Catalina representa a una mujer fuerte y valiente, una reina en toda regla, capaz de eclipsar en porte y modales, o en conocimiento, a cualquier rival o amante de Enrique, y en cambio Ana Bolena, tan solo es eso, una amante del rey, retorcida y caprichosa, que obtendrá solamente una corona a medias, ya que en la corte es considerada reina solo por obligación y miedo a desafiar el genio voluble del monarca.
Ana será solo la primera de una larga lista de amantes y esposas, fruto de la pasión real.
Una reina efímera. Pero para ver su caída tendremos que esperar al segundo volumen de la trilogía.

Enrique VIII, lógicamente es el personaje fundamental de esta historia, a pesar de ese toque secundario al que es relegado por imposición de la autora.
Entre los hechos más notables de su sangriento reinado, se encuentra la ruptura con la iglesia católica romana y su posterior establecimiento como jefe supremo de la iglesia anglicana.

Thomas More o Tomás Moro es otro de los personajes que se ha ganado su lugar en esta obra que gira alrededor de Cromwell, porque al final, como demostrará la historia, ambos personajes tendrán más cosas en común que diferencias.
More, humanista, teólogo y político, entre otras muchas funciones más, es considerado hoy en día por la iglesia católica, santo y mártir, y por la iglesia anglicana mártir de la reforma, a pesar de que en sus mejores tiempos, se obsesionó con mandar herejes a la hoguera.
Respecto a esto último me vienen a la cabeza dos citas:
"A Dios adorando y con el mazo dando", y "A quien a hierro mata a hierro muere", dichos que pueden aplicarse a la mayoría de los personajes de esta novela.
La muerte de Thomas More marcará el final de esta primera entrega, como habéis podido observar, los personajes entrarán y saldrán de escena con mucha rapidez.
Y poco más me queda por decir...

Si os atrevéis con esta trilogía, vais a ser testigos de las excelentes descripciones que hace esta escritora para mostrarnos con claridad el entorno y los ambientes, y por supuesto también del gran trabajo de documentación que ha realizado sobre la época y los personajes, convirtiendo esta historia en una obra donde la traición adoptará formas nuevas y diversas.
La corte del lobo se convertirá de esa forma en un campo de batalla de alianzas, pactos, intrigas y conspiraciones, de maniobras políticas que reflejarán el rápido ascenso del personaje principal, sin olvidar por supuesto, el papel que desempeñarán el resto de personajes reales, porque en concreto, en esta historia los personajes reales son los que predominan.

Pese a lo que os comenté al comienzo, sobre esos detalles que no me habían convencido, considero que la historia que esconde entre sus páginas, resulta demasiado atrayente para abandonar la trilogía, sin más.

martes, 30 de octubre de 2018

La peste escarlata de Jack London

Sinopsis:

«Se aceleraba el ritmo cardíaco y aumentaba la temperatura corporal. Después aparecía la erupción escarlata, que se extendía como un reguero de pólvora por la cara y por el cuerpo» 
En 2013 estalla en las principales ciudades de la Tierra una peste fulminante que se propaga con rapidez hasta el último rincón habitado. No hay para ella antídotos conocidos; en cuestión de días, el vano éxodo de los pobladores vacía las ciudades, devastadas por el pillaje, los incendios y la violencia. Con el paso del tiempo, unos pocos supervivientes van formando pequeñas comunidades mientras a su alrededor una vegetación asilvestrada, sin control, ahoga las zonas antes cultivadas, y los animales domésticos, con garras y dientes, tratan de asegurarse un lugar en el nuevo orden zoológico.
Sesenta años después de la tragedia, el último superviviente de la peste, entonces joven profesor universitario y ahora anciano de casi noventa años, intenta al final de su vida transmitir algo de experiencia y sabiduría a sus nietos casi salvajes, evocando un mundo que ya nadie sabe que ha perdido...

Opinión:

La peste escarlata, no confundir con La máscara de la muerte roja o La muerte escarlata como se la denominó, escrita por Edgar Allan Poe en 1842, y con la que comparte una base argumental similar, fue publicada en 1912.
Es una historia sencilla, de superación y supervivencia, lo que hoy en día conocemos como distopía, una obra en la que se narra el desastroso futuro de la humanidad y que inauguró el género de ese tipo de relatos, inspirándose al mismo tiempo que hacia homenaje a la ya mencionada obra de Poe. A su vez, esta historia también dejó huella en autores posteriores.

Es un relato muy breve de solo 115 páginas, y en la edición que he leído cabe destacar las ilustraciones de mano de Luis Scafati, unas láminas de estilo ecléctico, donde quizás lo que más sobresale es el estilo expresionista, por la fuerte carga dramática y emotiva que transmiten; un complemento muy adecuado para el texto, ya que lo adorna al tiempo que lo enriquece.

Sinceramente, aunque es un gran clásico que no hay que desmerecer, en la sinopsis hay más descripción y pasión por contar los acontecimientos, que en plena narración.
Esto que en un principio podría ser algo negativo, no lo es...
Jack London intentaba, escatimando en descripciones, que el lector reaccionase y participase en el relato, que experimentase ante la parquedad con su propia imaginación, rellenando los vacíos argumentales no con la angustia del protagonista, sino con la suya propia.
Y lo cierto es que lo consigue, porque es una historia que arrastra moraleja, una novela que hace cuestionarnos cosas, más allá del argumento propio del libro.

Aún así debo decir, que a mí esta narración me ha sabido a poco, en parte porque mis gustos se alejan bastante del género de la ciencia ficción, y también debido a que esa brevedad impidió al autor profundizar y extenderse en la trama.
London creó solo un esbozo poco definido, valiéndose de los elementos principales pero sin llegar a desarrollarlos a fondo.¡Aunque quizás era lo que buscaba!
Como he dicho al comienzo es un gran clásico al que no hay que restarle valor. Este escritor construyó una historia que perfectamente podría haber sido escrita en nuestros días y que desde esta lineas, pese a la brevedad de la reseña, os invito a conocer.



martes, 23 de octubre de 2018

El fantasma de la Ópera de Gastón Leroux

Sinopsis:

La Ópera de París se convierte en teatro de horrores en la más célebre obra del periodista y escritor de novelas detectivescas Gaston Leroux. En un ambiente de novela gótica, su escenario esconde tras sus tramoyas la morada del Fantasma: pasadizos secretos que serpentean alrededor de un lago subterráneo.
Esta fascinante historia recrea el mito de la Bella y la Bestia: una joven y delicada artista es el objeto de amor un tenebroso ser que oculta su identidad tras una máscara. Para conseguir a su amada Christine, una bailarina convertida en diva, este ser atormentado por su deformidad y fealdad revive su pasado de inventor de trampas y mazmorras.
Publicada por primera vez por entregas en 1909, El fantasma de la Ópera es uno de los argumentos preferidos del teatro y el cine por el misterio de la trama, la progresión del horror, el extremado y melodramático amor del protagonista y las imaginativas posibilidades del espacio creado por Leroux. Su fama se revalida en el éxito mundial del musical de Andrew Lloyd Weber que sigue en las tablas desde 1986.

Opinión:

Hoy voy a hablaros de todo un clásico de la literatura, una historia de sobra conocida por todos.

El fantasma de la Ópera es una novela gótica que apareció publicada por capítulos en el periódico "Le Gaulois" desde septiembre de 1909 hasta enero de 1910.
Le Gaulois, que posteriormente sería absorbido por "Le Figaro", tenía una edición dominical que contó con grandes plumas de la época, como Émile Zola y Guy de Maupassant.
La obra está inspirada en hechos reales y se mueve a caballo entre el drama, la tragedia, la novela romántica, el misterio y el terror, aunque este último aparezca de forma muy sutil.
Pero lo que ha ocurrido con esta novela es algo curioso...
Ha ido adquiriendo renombre con el paso del tiempo, pero de forma indirecta, ya que ni es uno de los clásicos de la literatura francesa más leído, ni tampoco el más elegido para hacerlo dentro del género de clásicos de terror gótico.
Esa fama le ha llegado por otro lado, debido a que ha sido llevada al cine en numerosas ocasiones y a que su representación musical llenó durante tres décadas los teatros de Londres y de Nueva York.
Ya os he mencionado que El fantasma de la Ópera no es las novelas góticas más conocidas o más demandadas.
Drácula de Bram Stoker o Frankenstein de Mary Shelley, ocupan los primeros puestos en popularidad mientras que esta, que no es de calidad inferior, ha pasado a convertirse en uno de las grandes olvidados del género.
Estas tres historias comparten varios elementos en común: un protagonista que da título a la obra; la criatura de aspecto repulsivo, de gran crueldad y pasado misterioso que demuestra su escasa humanidad, pero que en cambio en otros momentos logra conmover a los lectores por el drama que arrastra.
Todos ellos son personajes cargados de matices, con un odio acérrimo hacia la sociedad o hacia la humanidad que reniega de ellos y les da la espalda, son seres atormentados, pero fascinantes, que huyen de la soledad y solo buscan el amor.
Pero sus historias también comparten otro detalle, su final.
Los lectores mantenemos la esperanza de que ese fin inevitable no llegue, esa monstruosidad que vemos en ellos nos hace sentirnos culpables, ya que no son más que el fruto de una sociedad corrupta que los crea y los condena desde el comienzo. Por lo tanto vemos en todas ellas, una clásica crítica social y moral.

Otros de los temas que aparecerán de forma recurrente y que se asocian con frecuencia a la literatura romántica, donde se incluye el género gótico, serán: el amor, la pasión, las emociones desbocadas, el odio y los celos, sin dejar de lado a la dama en peligro, los paisajes sombríos y la climatología que parecen afectar a la atmósfera emocional de los personajes, con ese estado de ánimo abatido que portan todos.

Y ahora permitidme que os hable del escenario sobre el que nos moveremos.
La Ópera de París, también conocida como Ópera Garnier o Palacio Garnier por su constructor, va a ser casi exclusivamente el escenario por el que nos vamos a mover; uno de los edificios más emblemáticos del s. XIX, que resalta por su construcción ecléctica, donde se mezclan elementos de diferentes estilos y épocas, pero sobre todo que parece estar recubierto de un halo misterioso, no es de extrañar que Leroux lo eligiese para desarrollar su obra más famosa, ya que desprende elegancia al tiempo que misterio.
Otro de los escenarios que visitaremos será su lago subterráneo. Este lago no es fruto de la imaginación del escritor, es un lago artificial creado bajo el magnífico edificio, el estanque subterráneo es hoy en día usado como depósito.

Detalles que me han gustado...


TÉCNICA
Esta historia comienza de forma sencilla, y según va avanzando se va volviendo más compleja a la vez que intensifica la trama.
Reconozco que en un principio me costó un poquito meterme en su lectura, por la cantidad de notas al pie que contenía mi edición, todas relativas al mundo de la ópera. Pero incluso así, hay que reconocer que es una historia brillante, donde su autor no solo da rienda suelta a su imaginación, sino que también emplea una técnica que mucho tiene que ver con el S. XIX donde está ambientada.

Uno de los narradores que vamos a encontrar es el típico de las obras de ese periodo, pero con un ligero matiz.
Lo que nos va a ofrecer es una especie de crónica periodista o de investigación, sobre los sucesos que ocurrieron en la Ópera de París, pero interrumpiéndola de forma constante, dirigiéndose a los lectores, decidiendo que datos aportar y en que momento hacerlo, algo que por otra parte era típico de la época.
Nos va a explicar lo que ocurre, pero aunque intente mostrar objetividad en su relato no puede evitar intervenir, puntualizando algunos detalles, lo que nos lleva a una narración que no es neutral por mucho que lo intente, empleando sus páginas para verter su crítica de la sociedad.

El otro tipo de narrador que encontraremos es uno en primera persona, un testigo que nos transmite la historia, irá incorporando a su relato fragmentos de cartas, diarios o declaraciones del resto de personajes que encontremos.
Con la incorporación de estos nuevos narradores puntuales, lo que va a hacer Leroux es variar la estructura, y nos vamos a encontrar con varias historias dentro de la trama general.
Cada personaje irá añadiendo detalles, dando forma y complementando el argumento, no solo aportarán datos sobre ellos, sino también sobre los acontecimientos que suceden o han sucedido a lo largo del tiempo alrededor del fantasma y de ese gran escenario por el que deambula con sigilo.

Y ahora que he citado de forma indirecta a los personajes, me obliga a hablar de ellos, peo voy a hacerlo sin profundizar en ninguno.
El motivo es que, aunque hay grandes personajes en este libro, todas sus historias nos llegan de forma indirecta, no llegan a brillar y es debido fundamentalmente a dos motivos.
Esa forma de narrar de Gastón Leroux, con esa investigación periodística, parece que los convierte incluido Erik, el fantasma, en secundarios. Los relega a un segundo término y parecen ambientales bajo la pluma de ese periodista, quizás alter ego de Leroux.
El otro detalle es el edificio majestuoso por el que transcurre el argumento; la Ópera actúa como protagonista y testigo silencioso, parece que quedan atrapados en la historia y en el interior de ese escenario que les eclipsa.

MÁS SIMILITUDES y GUIÑOS
Cualquiera que haya leído la obra o visto cualquiera de sus representaciones en teatro, musicales o bien versiones cinematográficas, no le costará reconocer en el argumento de esta historia, además de los ya citados en el primer apartado, elementos que nos recuerdan a otras obras, por ejemplo a un cuento tradicional francés, el de La bella y la bestia.
Ese cuento francés, del que también existen muchas variantes, cuenta con detalles que vamos a ver también aquí: el valor de las promesas; un personaje femenino que debe volver al lugar que supone su cautiverio, junto a un personaje de horrible aspecto para cumplir la promesa hecha.

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Otra de las obras que encontraremos, esta vez citada claramente, u homenajeada, es "La máscara de la muerte roja", obra de Poe, ya que será el disfraz que adopte el fantasma en el baile de la ópera.

CURIOSIDADES
Existen al menos doce versiones cinematográficas sobre esta obra, y la realizada en 1925 está considerada como una joya del cine mudo, entre otros motivos porque debió resultar excesivamente complicado recrear esta historia sin voz, ya que se construye con grandes dosis musicales . La genialidad la consiguió su actor principal, Lon Chaney que consiguió una actuación terrorífica y soberbia.



martes, 16 de octubre de 2018

Los crímenes de Mitford de Jessica Fellowes

Sinopsis:

Seis hermanas. Toda una vida de misterio. Una familia incomparable.
Estamos en 1919, y Louisa Cannon sueña con escapar de su vida de pobreza en Londres y, sobre todo, de su peligroso y opresivo tío.
La única salvación para Louisa es una posición dentro de la casa de los Mitford en Asthall Manor, en el campo de Oxfordshire. Allí se convertirá en institutriz, acompañante y confidente de las hermanas Mitford, especialmente de Nancy, de dieciséis años, una chica joven y mordaz, fantasiosa e imaginativa.
Sin embargo, una enfermera de nombre Florence Nightingale Shore, será asesinada en un tren a plena luz del día, y Louisa y Nancy se encontrarán envueltas en los crímenes de un asesino que hará cualquier cosa para ocultar su secreto.

Opinión:

Creo que sería justo, antes de comenzar a hablaros sobre esta novela, hacer una breve mención a su autora y a la estructura que adoptará esta nueva saga de novelas.

Jessica Fellowes es conocida por sus novelas de Dowton Abbey, ambientadas en Inglaterra a comienzos del s. XX, y en ellas se retrata la vida de una familia aristócrata y la de sus criados, seguro que os suena la serie de televisión.

Esa fascinación por los años 20 y por la alta sociedad inglesa, la ha llevado a crear esta otra saga de novelas de misterio, basadas en casos reales sin resolver y adaptando como personajes a la familia Mitford, (también reales).
Cada volumen de esta serie tendrá como personaje destacable, a una de las hermanas Mitford, y los casos que se intenten resolver harán avanzar el curso de la historia, relatando los acontecimientos que marcaron ese siglo XX.

El protagonismo principal a lo largo de toda la serie recaerá en un personaje de ficción, Louisa Cannon, una humilde joven que ocupará el puesto de niñera de la aristocrática familia, detalle que aprovecha la autora para mostrarnos las diferencias entre clases, al tiempo que reivindica el papel de la mujer y su lucha por hacerse un hueco en la sociedad; por supuesto, sin dejar de lado, la resolución plausible de los misterios, que será el objetivo principal de este conjunto de libros.
Pero la joven Louisa no estará sola en esas aventuras, para hacerlas más reales se hará ayudar por un joven policía, y de esa forma también se incorporará el toque romántico a la saga.

Hay que decir, que la ambientación está muy cuidada, pero en algunos momentos debido a las descripciones y a ese intento de hacer llegar al lector los escenarios y ambientes con total nitidez y precisión, la narración se me hacía algo lenta, parecía que la historia se quedaba enganchada en algunos puntos, costándole avanzar, y eso me impedía cogerle el ritmo.
Supongo que eso será un detalle puntual achacado al comienzo de la saga, ya que hay que hacer especial hincapié en algunos datos y situaciones que en las sucesivas entregas serán omitidos.

A pesar de lo ya mencionado, me ha parecido una novela muy entretenida, pero habría que hacer otra puntualización para los los que estéis pensando en comenzar con esta novela; no debemos fiarnos al pie de la letra de todo lo que se cuenta en ella.
La vida que se recrea entono a los personajes reales no se ajusta totalmente a la realidad, porque contiene un alto componente de ficción o de licencia del autor.

Dicho esto voy a mencionaros lo que resta y que me ha parecido más interesante y atractivo de esta historia.

Está elaborada con los clásicos estereotipos del género enigma de comienzos del s. XX; esos patrones que de forma tan perfecta desarrollaron grandes damas como Agatha Christie y/o Ethel Lina White.
¿Cuáles son esos estereotipos?
Pues un asesinato o desaparición cometido en un medio de transporte, en concreto en un tren, y una mujer que toma las riendas del papel principal para resolver el misterio, intentando dejar de lado los clichés sociales.
Puede que pensemos que para una novela del siglo pasado repetir esos patrones estaba bien, pero para una actual esa reiteración puede llegarnos a parecer aburrida, yo creo que solo se copia lo bueno y las modas terminan volviendo, y en este caso la repetición de ideas resulta acertada.

En esta novela Jessica Fellowes, no solo se inspira en el argumento de ese tipo de obras que convirtieron historias de apariencia sencilla en uno de los géneros más populares, presumiendo de argumentos complejos y retorcidos, sino que también consigue adoptar con acierto el tono narrativo de los personajes, el ambiente y el estilo de la época.
Creo que es algo a tener en cuenta y que deberíamos valorar de forma positiva.
La autora también consigue integrar en la novela el género epistolar, y ese es otro de los elementos que aportan ese toque de novela de época, consiguiendo recrear el ambiente y utilizándolo de paso para facilitar datos y hacernos retroceder en el tiempo mediante esas cartas, a modo de recuerdos.

Para ir terminando, voy a mencionaros otro detalle a modo de curiosidad que me ha gustado, y es incluir a la famosa Florence Nightingale en la novela.
Florence fue una gran enfermera que está considerada como la precursora de la enfermería actual. En su honor, hoy en día, los nuevos enfermeros tras acabar sus estudios, siguen haciendo el juramento Nithtingale, un juramento público de carácter ético, parecido al hipocrático que realizan los médicos.
Esta famosa enfermera, que tan solo aparecerá citada, será la madrina del personaje que aparece muerto, y de ahí la similitud en el nombre, que al comienzo puede crearnos algo de confusión.

De momento solo podemos opinar sobre esta historia, tendremos que esperar a la siguiente entrega para hacernos una opinión más global sobre el desarrollo de la saga, pero si sigue la misma linea, creo que nos encontraremos ante una saga interesante y entretenida a tener en cuenta.


martes, 9 de octubre de 2018

La escalera de caracol de Ethel Lina White

Sinopsis:

Helen ha comenzado a trabajar como dama de compañía en La Cúspide, una gran mansión que se erige en la línea divisoria entre Inglaterra y Gales. La ciudad más próxima se encuentra a 22 millas y el pueblo más cercano a 12. Por ello, son pocos los que aceptan de buen grado trabajar en un lugar tan apartado.
Helen empieza al servicio del viudo profesor Warren, su hermana Blanche - también viuda - y la vieja madrastra de ambos, Lady Warren, enferma y recluida en la habitación azul desde hace años.
A pesar de que inicialmente Helen no debía ocuparse de Lady Warren enseguida se ganará su amistad y su confianza gracias a su dulzura, y se convertirá en la favorita de la dueña de La Cúspide.

Opinión:

Hace unas semanas os hablaba de "La dama desaparece", una gran historia de suspense escrita por la autora británica Ethel Lina White y que fue llevada al cine por Alfred Hitchcok. En esa reseña os avanzaba que en breve volvería a hablaros sobre su excelente autora.
Pues bien, ya ha llegado ese momento anunciado y hoy os acerco a otra novela suya, esta vez a la que está considerada como la mejor de todas sus obras y que fue escrita en 1933.
La historia que se esconde tras La escalera de caracol, tardó en ser llevada al cine, pero al final vio la luz en 1945 bajo la dirección de Robert Siodmak, aunque hay que mencionar que existen bastantes diferencias a simple vista con la novela.

Ethel Lina White, como ya pudisteis comprobar, es una autora que sabe mantener la intriga hasta el final, pero que peca de dar a sus obras un final apresurado.
Esa es quizás la mayor pega que encuentro en sus relatos, que los finales me resultan poco elaborados, sin detalles.
Nos dejan siempre con la miel en los labios; con la dama en brazos del galán, pero sin saber muy bien como hemos llegado a ese punto, a esa escena final.
Al margen de esta minucia, hay otros elementos que convierten en interesantes sus lecturas...

Como detalle curioso que voy a utilizar para picaros en la lectura de este libro, os diré que he encontrado un detalle en el argumento que me hacía recordar muchísimo a la estructura de diez negritos, escrita por Agatha Christie en 1939.
En esa novela, los personajes van muriendo, desapareciendo de escena, aquí no ocurre exactamente así, no penséis que es un spoiler... pero en esta narración, los habitantes de la casa tienen en común con los protagonistas de la obra de Christie, que irán saliendo de escena uno a uno, por diversos motivos, contribuyendo a crear un ambiente cada vez más aislado y claustrofóbico.

Pero vayamos por partes, creo que lo mejor sería comenzar con los parecidos razonables...

Similitudes con "La dama desaparece" de la misma autora:

Vamos a tener...
➣Un personaje central femenino.
➣Ambiente claustrofóbico, provocado por el aislamiento.
➣La soledad que rodea a la protagonista, pese a estar rodeada de gente.
En La dama desaparece, esa soledad se debía al comportamiento del personaje; a viajar en un tren que no realizaba paradas; a la dificultad para hacerse entender en un lenguaje ajeno y al comportamiento extraño del resto de viajeros...
En La escalera de caracol, ese aislamiento es causado por la diferencia de clases.
Helen no pertenece a los criados, es como una asistente, pero tampoco encaja con la clase alta, y lógicamente esa soledad también lo aporta la mansión apartada.
➣El argumento sucede en un breve espacio de tiempo.

Diferencias con "La dama desaparece":

Como diferencias encontramos principalmente, el tono que emplea la autora.
➣El tono:
Si en La dama desaparece hacía gala de un toque de humor muy inglés, aquí el humor es más socarrón y quizás aparece en dosis menores.
➣El ritmo y la tensión.
También veíamos que la aventura en tren tenía más ritmo, resultaba más dinámica, y la tensión se diseminaba a lo largo de la narración, eso sí, intensificándose en la parte final.
En  La escalera de caracol aunque con una narración más pausada y concentrando toda la tensión en el último cuarto de novela, nos ofrece un argumento mejor, más enrevesado y mejor construido, con más detalles.

La escalera de caracol.

Lo que quizás más me ha gustado de este relato es el narrador elegido, que afecta a la tensión narrativa.
Para esta ocasión, la autora opta por un narrador equisciente

Relata en tercera persona al igual que lo haría el omnisciente, pero la gran diferencia reside en que este tipo de narrador tiene unas carencias.
Solo conoce lo que ocurre alrededor de un personaje, en este caso el de Helen; se centra en captar hasta el más mínimo movimiento de ella, la persigue como si se tratase de una cámara, y esa información es la que nos hace llegar, pero descuida lo que sucede alrededor del resto de personajes. De esta forma se aporta más suspense a la historia.
Vemos como el peligro flota en el aire, siempre alrededor de Helen.
Los lectores con este tipo de narrador, siempre vamos a ir un paso por delante de la protagonista.
Intuimos lo que va a suceder por las pistas que nos va dando el narrador; nos deja ver algunos detalles, lo que más le llama la atención, pero solo puede narrar lo que ve en un círculo de acción mucho más pequeño que el que vería un narrador omnisciente.
En una película, el peligro nos lo avanza la música; aquí aunque carecemos de ese elemento vamos viendo como el peligro se acerca cada vez más a Helen. Con esa intuición nuestra, y con esa carencia del narrador se aumenta la angustia, sobre todo porque sabemos que la protagonista desconoce que poco a poco el cerco se va cerrando sobre ella.

A ese suspense que se consigue con el narrador, también hay que añadir el que aportan los escenarios.
La mansión, "La Cúspide", parece acechar a los personajes, al igual que la famosa escalera de caracol que da título al libro.
Esos elementos inanimados, omnipresentes a lo largo del relato, que adoptan al mismo tiempo el papel de protagonistas, dan el toque de inquietud y convierten a los habitantes de la mansión en simple atrezzo. Una casa demasiado aislada de la civilización, solitaria y que arrastra fama de traer mala suerte, y una escalera oscura, con ángulos muertos, donde cualquiera podría esconderse y pasar totalmente desapercibido...

Otros detalles a favor de esta historia...

Tema central... El psicópata misógino.
No se si es la primera, la segunda, o la décima vez, que una obra tiene como tema central a un asesino en serie que arrastra un trauma sexual; pero quizás esta junto con Psicosis, son las que más me impactaron cuando las vi en su versión cinematográfica.
Vemos el tono misógino incluso en el papel de algunos personajes femeninos. Ese pensamiento se había enquistado incluso dentro de nuestro género.
Lo apreciamos en la forma de pensar de la enfermera que asiste a Lady Warren, con las opiniones sobre todas las mujeres "de aspecto cuidado", y también en Simone, el personaje que encarna a la femme fatale de la novela.
El pensamiento de Simone contrasta enormemente con su forma de actuar; ella, una mujer adinerada, a pesar de estar casada con Newton, uno de los integrantes de la familia Warren, se cree libre y que puede abandonarle cuando ella quiera, en cambio ese pensamiento tan liberal para la época choca con la opinión que tiene sobre su propio género.

“Sentía desprecio hacia las mujeres inteligentes, ya que creía que la mujer solo necesitaba instinto para explotar todos los rincones del territorio llamado hombre”.

La historia resulta perfecta para convertirla en obra de teatro.
La escasez de escenarios y de personajes, sumado a que se ajusta a la perfección a las reglas literarias ideadas por Aristóteles para el teatro, la convierten en ideal para la escenificación. Esas reglas conocidas por las tres unidades, son:

  • La unidad de tiempo: todo sucede en un día.
  • La unidad de espacio: todo sucede en un único escenario.
  • La unidad de acción: una historia lineal, con introducción, nudo y desenlace, y que no da importancia a las historia secundarias.
Y por fin, para ir terminando, no podía dejar de mencionaros otra serie de diferencias...

Diferencias entre película y novela:

➣En la película, Helen, es muda, lo que crea más angustia, porque su aislamiento es mayor.
La inquietud se agudiza por esa mayor vulnerabilidad de la protagonista y también con los planos en los que aparece el asesino observando, planos en los que solo podemos contemplar un ojo que acecha cada movimiento de la protagonista, y que en la novela se omiten.
➣En la película también sabemos que el asesino es un hombre, todo lo contrario de lo que sucede en la obra literaria, donde todos los personajes, independientemente del género, aparecen como posibles asesinos.

➣El número de personajes en la cinta también es menor.
➣Otra diferencia es que Helen en la película lleva tiempo trabajando en la mansión, detalle que hace que conozca más profundamente a los personajes y haya una relación más estrecha con ellos.

Por el contrario...
➣En la novela se capta más los matices de las personalidades complejas de cada uno de los personajes, detalles que en la película apenas se aprecian, ya que no hay tiempo para ahondar en ellos, resultando más superficiales.


martes, 2 de octubre de 2018

Pacto de Sangre de James M. Cain

Sinopsis:

Cuando el agente de seguros de poca monta Walter Huff conoce a la seductora Phyllis Nirdlinger, esposa de uno de sus acaudalados clientes, sólo necesita unos minutos para descubrir que lo que ella quiere es deshacerse de su marido, y no muchos más para decidir que la ayudará a hacerlo.
Walter sabe que los seguros que cubren accidentes pagan doble indemnización en los casos de percances ferroviarios, por lo que el pacto de sangre al que llega con Phyllis consistirá en tratar de hacer subir a Nirdlinger a un tren sin despertar las sospechas de la policía, la compañía de seguros, la guapa hija de la víctima, su misterioso novio, ni del propio Nirdlinger.

Opinión:

Reconozco que soy una gran amante de la novela negra clásica, pero de la más pura, de esa en la que entre bandidos y el brazo fuerte de la ley existía una extraña relación basada en el respeto, quizás porque la corrupción y los malos modos campaban a sus anchas en ambas filas por igual.
Esta novela negra clásica, que nada tiene que ver con el estilo actual, que disfruta impregnando las páginas con una alta carga sexual y violencia explicita, incorpora en cambio detalles que la han hecho perdurar a lo largo del tiempo, y arrastrar con ello a miles de adeptos, que no dudan en volver una y otra vez a perderse entre sus páginas, quizás en busca de esa limpieza y simplicidad de formas.

Hoy voy a hablaros de Pacto de sangre, otra gran obra de James M. Cain, que fue escrita dos años después de la publicación de su archiconocida "El cartero siempre llama dos veces"(1934), y que se basa en un hecho real ocurrido en la ciudad de Nueva York en 1927. Después sería llevada al cine bajo el título de "Perdición".

Pues bien, en Pacto de sangre, vamos a encontrar bastantes elementos comunes con otras obras de la época, y en concreto con la ya citada del mismo autor, "El cartero siempre llama dos veces".

La ambición como tema central, la pasión, la femme fatale, la inducción a cometer un delito, el triángulo amoroso, la ausencia de la policía, son solo algunos de esos elementos sobre los que se teje esta curiosa novela.
Pero si lo que buscamos son similitudes, no podríamos olvidar mencionar que ambas narraciones son muy breves, no superan las 200 páginas; y también que los diálogos y las descripciones son cortas. Pero hay algo en "El cartero siempre llama dos veces" que, para mí, la sitúa en un nivel superior, y es la gran profundidad de los personajes.
En la ya citada novela, James M. Cain se esforzaba en mostrarnos las obsesiones que perseguían a Cora y Frank, por encima de centrarse en el asesinato.
Con eso no estoy diciendo que los protagonistas de Pacto de sangre, Phyllis y Walter, sean personajes planos, sino que en Pacto de Sangre, Cain prefiere prescindir de esas descripciones que se centraban en ellos dándoles profundidad, para dar prioridad a todos los detalles que giran alrededor de la planificación del crimen.
Los personajes, insisto, no son planos, ya que son el medio para que la atención del lector se centre en el desarrollo de la trama, pero sí es cierto que con Cora y Frank, entablabamos una relación de amor/odio, más intensa y cercana.

Pero sigamos con las similitudes, la función de narrador también volverá a recaer en manos del protagonista masculino, que nos relatará en primera persona unos sucesos ya ocurridos.
Cain da el mando del relato a Walter, parece que le da prioridad sobre el resto del elenco, en cambio el personaje femenino, Phyllis, que podría parecernos pasivo o más secundario, es sobre el que recae la mirada constante del lector.
Hemos de tener en cuenta que las novelas negras de esa época tenían otra característica importante, el enfoque realista, y precisamente la mentalidad social destacaba al hombre sobre la mujer; el varón llevaba los pantalones en todos los ámbitos, relegando a la mujer a un segundo término, siendo solo el "cerebro" manipulador e inductor de los delitos.

Como habéis podido comprobar, es una novelita muy corta, al estilo pulp, pero que puede llegar a sorprendernos.
Estaréis pensando que a parte del asesinato elaborado, no cuenta con muchos detalles más que avalen que es una gran novela, y más si considero que "El cartero siempre llama dos veces" es mejor; pues bien, la gracia reside en que según leemos, vamos imaginando finales alternativos para la historia y sus protagonistas; yo tenía al menos cinco posibles cuando estaba acabando, y el final elegido por Cain, sorprende hasta tal punto, que no es ninguno de los que yo tenía en mente.

Otro detalle que ya he mencionado de pasada, es que en estas dos novelas clásicas la policía es un elemento latente, sabemos que existe, pero no llega a materializarse, no hace acto de aparición, adoptando un papel secundario que acecha al delincuente, marca todos su movimientos empujándole muchas veces a situaciones límite.


jueves, 27 de septiembre de 2018

Miedo de Stefan Zweig

Sinopsis:

Irene Wagner lleva una vida acomodada y sin preocupaciones junto a su marido y sus dos hijos. Sin embargo, tras ocho años de matrimonio, los bailes, el teatro, la ópera y otras actividades sociales se le antojan predecibles y anodinas. Así, más por fantasía novelesca que por auténtico deseo, inicia una relación con un joven pianista. Pero pronto una mujer la descubre cuando sale del apartamento de su amante e Irene se ve obligada a ceder a un terrible chantaje.
El terror de ser descubierta por su marido y de perder todo lo que posee y, ahora descubre, tanto necesita y ama, la sumirá en una tormentosa pesadilla. Escrita en 1913 y publicada por primera vez casi una década más tarde, Miedo es una de las nouvelles más sobrecogedoras de Stefan Zweig, con un final tan sorprendente para la protagonista como para el lector.

Opinión:

Hoy os voy a hablar de otra novela de Stefan Zweig, Miedo, una obra escrita en 1913 pero que no vio la luz hasta una década después.

Hablar de Stefan Zweig, es hablar de un gran autor de prosa y argumentos cuidados; de historias cargadas de sentimientos; de argumentos sencillos pero con complejas tramas.
Lecturas breves, la gran parte de ellas, pero en resumen, grandes obras con mayúsculas que nos hacen analizar al detalle el comportamiento de los personajes y reflexionar sobre ellos.
Aunque pueda resultar extraña la comparación, para mí la obra de Zweig es como leer Haikus. poemas breves, de apariencia simple que la mayoría de las veces desarrollan o esconden conceptos complejos.
Pero volvamos a Zweig...

Esta obra, al igual que las anteriores que he reseñado de él, se leen de forma muy fácil por varios motivos:
El primero: la exquisitez y fluidez de la prosa de Zweig, que convierten las lecturas en todo un placer.
El segundo: la gran diversidad de sentimientos que retrata, y que recaen en el lector como una refrescante lluvia de sensaciones.
El tercero: por el  argumento inquietante.
Y el cuarto y último, pero no por ello menos importante, es su extensión, en este caso 136 páginas.

Esto último que he mencionado, la brevedad de la obra, es algo a tener muy en cuenta.
Zweig crea una gran historia, sin necesidad de recurrir a las aproximadamente 1000 páginas de Anna Karenina, a las 400 de Madame Bovary o las 800 de La Regenta, y lo hace focalizando la historia básicamente alrededor de un único personaje, Irene Wagner, aunque eso sí, también se valdrá de tres personajes secundarios, ambientales, para dar forma complementando el argumento.
De esa forma, con lo que a simple vista podría parecer un argumento simplón, consigue una trama potente, de gran tensión pero sin necesidad de recurrir a artificios escénicos.

Ahora os voy a a comentar el porqué de haber citado a estas otras tres obras:
Hemos visto muchas novelas que tratan el tema del adulterio, con personajes atados a los clichés de la época y se me ocurre, que esta breve historia, también podría estar incluida en ese gran triángulo literario que forman: Anna Karenina, Madame Bovary y La Regenta.
Flaubert, Tolstoi o Clarín, fueron unos de los primeros en tratar un tema tan delicado, donde la sociedad era la encargada de juzgar a unas mujeres que, por uno u otro motivo, caían bajo el influjo de un seductor galán.
Stefan Zweig da una pequeña vuelta de tuerca a ese argumento y decide centrarse plenamente sobre el personaje femenino, al igual que lo hicieron los anteriormente citados, pero volcándose en reflejar sus sentimientos, más concretamente en el miedo que experimenta a ser descubierta y/o a perder todo lo que posee.
¿Porqué se centra Zweig en describirnos el miedo? pues simplemente porque el miedo es una sensación provocada por algo real o imaginario pero que en cada sujeto se manifiesta de una forma distinta.
Tiene una infinidad de causas y deriva en otro tanto de sensaciones: angustia, ansiedad, desconfianza, inseguridad; a nuestra protagonista ese "miedo" le va a llegar a través de los remordimientos, y en cada escena, en cada situación, Irene lo que espera es un castigo que no llega, una espera que se convierte en desasosiego, en una tensión que va en aumento, que no conoce límites; para ella su miedo, esa incertidumbre que arrastra, es mucho peor que el castigo, algo que ella considera tangible.

Hay que reconocer que este autor crea un personaje soberbio.
En Irene Wagner, en un momento u otro, vamos a ver como se mezclan varios estereotipos femeninos.
Aparecerá la mujer virtuosa, esa perfecta casada de la que nos hablaba Fray Luis de León en su texto homónimo, y la evolución que ha experimentado ese papel hacia la mujer ideal que la convierte en el famoso ángel del hogar, mientras que en otros otros se ajusta al papel de mujer malcasada, alguien empujado al adulterio por la insatisfacción, al igual que le ocurría a Madame Bovary o Anna Karenina.

Zweig nos muestra como es la mente del personaje y los lectores terminamos sintiendo lo que ella siente. Todo eso lo consigue sin necesidad de darle a Irene el mando del relato, haciéndolo a través de un narrador externo, y prescindiendo del monólogo interior.
Ese narrador omnisciente, capaz de meterse en lo más profundo de los pensamientos de la protagonista.

Una novelita muy breve, pero muy recomendable que no debéis perder la oportunidad de leer.


martes, 25 de septiembre de 2018

La dama desaparece de Ethel Lina White

Sinopsis:

Después de unas vacaciones bulliciosas en un hotel de montaña de un país sin nombre del este de Europa, Iris Carr –una joven y bella favorita de la Fortuna− coge el tren expreso a Trieste. En un vagón repleto, la única persona que no parece serle hostil es una institutriz inglesa, la señorita Froy, con la que entabla conversación. Poco después se queda dormida y, al despertar, el lugar de su nueva amiga está vacío. La señorita Froy parece haberse volatilizado: nadie en el tren recuerda haberla visto, Iris parece no estar en sus cabales e incluso el joven y desenvuelto ingeniero que la escucha solícitamente, pese a ayudarla a aclarar lo que puede o no haber ocurrido, nunca llega a creerla.
La dama desaparece (1936), que sería llevada al cine por Alfred Hitchock en 1938, es un clásico de la novela de misterio británica y recrea una situación de ansiedad extrema que la acerca al thriller psicológico. Su autora, Ethel Lina White, fue en la década de 1930 tan famosa en la novela policiaca y de misterio como sus contemporáneas Dorothy Sayers y Agatha Christie y en sus obras recupera la tradición romántica de la mujer sola atrapada en unas circunstancias que pondrán a prueba su lucidez y su «sentido de la seguridad».
No hay muchos libros que puedan ser leídos al cabo de más de medio siglo, pero este conserva intacta su frescura gracias a un estilo de alto nivel. H. R. F. Keating

Opinión:

Ethel Lina White, para los que no hayáis oído hablar de ella, es una de esas grandes escritoras de misterio británicas que lograron conquistar no solo a los lectores con sus tramas retorcidas, sino que también lo hicieron con grandes cineastas de la época que terminaron llevando sus obras al cine.
Aunque muy conocida en su época, en nuestros días su obras se han visto eclipsadas por la fama de la gran Agatha Christie, al igual que le ocurrió a otra de sus contemporáneas, Josephine Tey, otra gran autora de novela de misterio.
Esta novela publicada en 1936 llevó el título de "The Wheel spins" ("gira la rueda"), pero tras ser llevada al cine por Alfred Hitchcock en 1938 bajo el título de "The lady Vanishes", en español "La dama desaparece" o "Alarma en el expreso", las posteriores reediciones adoptaron el título de la película.

Es curioso la gran cantidad de novelas clásicas que ocurren de fondo en un tren, algo lógico ya que era un medio de transporte rápido y económico de la época, pero como digo, esa forma de desplazamiento ha dado lugar a que se liberase la imaginación de los autores y a que creasen grandes e inquietantes historias, como esta de la que hoy os hablo o Asesinato en el orient express (1934) y el tren de las 4.50 (1957), ambas novelas de Agatha Christie; Pacto de sangre de James M. Cain (1943); Extraños en un tren de Patricia Highsmith (1950)... entre otras muchas; y es que parece que las conspiraciones y asesinatos tienen un buen aliado en los raíles, porque el tren es un excelente escenario para cometer delitos, ya que en muchas ocasiones tenemos el aliciente del cuarto cerrado, nadie puede entrar ni salir.

La dama desaparece, es una novela que me ha encantado, no por el argumento que llegados al punto podría parecernos muy trillado, sino por la forma de desarrollarlo y echar el lazo al lector.
Ethel Lina White crea a una protagonista que a simple vista no nos va a caer bien, y elige para relatar a un narrador ajeno a la trama.
De esa forma evita la subjetividad o que desconfiemos de los acontecimientos que suceden alrededor de Iris Carr; porque la protagonista, además de parecernos engreída y estirada, en algunas ocasiones su comportamiento puede inducirnos a pensar que no está en sus cabales.Todo eso como digo, la forma de enfrentarnos al personaje, cambia con el tipo de narrador.

Vamos a encontrar varios elementos que convierten la lectura en adictiva y que residen en el desarrollo del argumento.
La lucha contrareloj:
Esa especie de investigación que inicia Iris y que parece que no avanza, se vuelve más intensa porque el tiempo apremia.
El tren se desplaza veloz hacia la estación de Trieste, e Iris, debe encontrar a la señorita Froy antes de que el expreso llegue a la estación y todos sus viajeros desciendan de él.

El aislamiento total:
Iris a pesar de estar rodeada de gente, se encuentra sumida en una soledad total, en parte provocada por ese irritante comportamiento que la aleja hasta de los lectores, y por otro lado, porque está encerrada en un tren donde todos parecen tener algo que ocultar.

La búsqueda de la señorita Froy se va a convertir en desesperación, porque solo Iris, de entre todas las personas que viajan en el tren, parece ser consciente de su desaparición.
Es cierto que la señorita Froy, es alguien sencillo que pasa desapercibida, ¿pero hasta el punto de que nadie la recuerde? Eso nos va a llevar a pensar que todo lo que sucede en el tren es producto de la imaginación de Iris, porque no puede ser que todos los viajeros tengan un comportamiento tan extraño, y se empeñen en negar su existencia.
¿Será la señorita Froy producto de la imaginación de Iris, fruto de la insolación o de la histeria?, eso es algo que tendréis que resolver vosotros.
Como veis, todo esto que he citado en conjunto, hace que aumente la tensión narrativa, y que en los últimos cinco capítulos el lector tenga que contener la respiración.

Esta novela, catalogada en su día como de misterio, es una novela enigma que roza el thriller; hoy en día podríamos ubicarla perfectamente en esa nueva categoría que se empeñan en denominar como "domestic noir", protagonizada por mujeres con algún problemilla; y es que el estilo de Ethel Lina es intemporal y convierte esta historia en actual.

Por poner alguna pega...
Puede parecernos que el final es algo precipitado, pero pensándolo fríamente, la historia sobre la que se construye el argumento ya ha quedado resuelta, no hay más que contar, y todo lo que se añadiese sería relleno.

Os animo a leer y conocer a esta escritora de la que en breve volveré a hablaros...


martes, 18 de septiembre de 2018

Lo que dijo Harriet de Beryl Bainbridge

Sinopsis:

Basada en un crimen real que conmocionó a la sociedad británica de la época (el caso Parker-Hulme, retratado por Peter Jackson en su película Criaturas celestiales).
Lo que dijo Harriet relata la historia de dos amigas que se reencuentran durante unas vacaciones de verano en una localidad playera. Ambas esconden una relación enfermiza.
La narradora, una chica sin nombre, solitaria e introvertida, se deja llevar por la corrosiva influencia de la bella Harriet. Entre las dos pergeñan un plan para seducir al Zar, un hombre mayor e infelizmente casado, y tan fascinante como repulsivo, sin ser conscientes de las catastróficas consecuencias que puede causar su degenerado juego de niñas.
Un thriller sobre la crueldad de la infancia y sobre la capacidad del ser humano para manipular y seducir a los demás.
Un cóctel molotov sobre la inocencia y la maldad, y un clásico que resulta hoy tan subversivo como cuando se escribió.

Opinión:

Supongo que tras leer esta sinopsis con reminiscencias de "Lolita", muchos de vosotros os estaréis preguntando qué es eso del caso Parker-Hulme.
Pues bien, voy a daros algunos datos pero pasando de puntillas por ellos, porque hay demasiada información y muy sencilla de localizar, en internet sobre él.
El caso Parker-Hulme fue un asesinato ocurrido en Nueva Zelanda en el año 1954 y que no habría tenido mayor trascendencia en nuestros días de no haber sido por dos motivos.
El primero, la brutalidad del crimen.
Las responsables del asesinato fueron dos niñas de quince y dieciséis años que asesinaron a la madre de una de ellas, fingiendo después que había sido un accidente, algo casi imposible ya que le dieron 45 golpes con un ladrillo...
El segundo motivo es que una de esas niñas, Juliet Hulme, tras salir de prisión, se cambió el nombre por el de Anne Perry, convirtiéndose con el tiempo en una afamada escritora de ficción, creadora de las sagas de detectives de Thomas Pitt y William Monk, entre otras...
Creo que lo que he mencionado es lo más significativo del caso, por eso voy a pasar a hablaros de la novela.

Lo que dijo Harriet, es una historia que se mueve entre el thriller y la novela negra.
Es la primera obra de Beryl Bainbridge, y fue escrita a finales de los años sesenta. Lo que ocurrió es que el argumento resultó ser demasiado desagradable para la sociedad de la época, y tardó en encontrar a una editorial que confiase en el potencial que escondía esta historia.

Yo había leído hace tiempo sobre ese famoso caso de asesinato, y conociendo el hecho de que tras esa historia se escondía la famosa Anne Perry, me apetecía muchísimo leerla.
Ahora, tras su lectura, debo reconocer que me ha decepcionado un poco, no he hallado en sus páginas lo que yo esperaba, y creo que se debe en parte a la seductora sinopsis.

Y digo en parte, porque la editorial nos lo advierte en la primera linea de la sinopsis, esta novela se basa en el famoso caso; lo que omiten... es que tan solo hay una vaga inspiración que se reduce a la compleja personalidad de las niñas y a un asesinato de fondo que nada tiene que ver con los sucesos reales. 
Todo el resto de la novela es pura imaginación de la autora, y alguna experiencia propia, y la verdad es que no se por qué motivo me meto a leer este tipo de historias "basadas en hechos reales", porque me ha dejado el mismo sabor agridulce que Las chicas de Emma Cline y Muertes pequeñas de Emma Flint, aquí reside como la otra mitad de la culpa que como veis me atribuyo.
Es cierto que la novela al igual que las citadas no está mal, si se leen obviando el "basado en", pero si te sumerges en la lectura esperando encontrar datos y detalles sobre los casos reales, algo así como una crónica... estás perdido.
Y hasta aquí lo negativo...

Estimados Señores críticos, lean el libro antes de comentarlo...
¿Y por qué digo esto?
Pues porque por poner un ejemplo, el Sunday Times dijo de esta novela que era seductora a la par que escalofriante, y que contenía uno de los finales más impactantes de la literatura inglesa.
Esa frase es un estímulo bastante positivo y en mí actuó como empuje para hacerme con la obra. 
Luego como ocurre en muchas ocasiones, todo queda en agua de borrajas, y todas las esperanzas puestas en el libro se desvanecen...
El final no es impactante, y el motivo es que lo conocemos desde el primer capítulo, con lo que la sorpresa desaparece.
Esta novela es la crónica de una muerte anunciada, un racconto que la autora nos ofrece desde el primer capítulo, para intentar captar nuestro interés.
A raíz de los acontecimientos que se narran en ese primer capítulo, la historia retrocede, comenzando a relatar los hechos desde el inicio, desde el momento en que las niñas se encuentran tras el curso escolar para disfrutar de las vacaciones estivales.
De esa forma, conocemos cual será el fin de uno de los personajes que aparecerán en escena, lo que desconocemos es su identidad, pero también la autora, en ese capítulo previo, nos previene sobre la malvada personalidad de las niñas, por lo tanto, o al menos a mí, el final impactante que anuncia el periodista del Sunday Times, se me escapa. Yo considero un final impactante de la literatura inglesa, el de Macbeth o el de Romeo y Julieta, pero eso como todo... es cuestión de gustos.

La sombra de la sospecha nos mantiene alerta.
El comienzo, como ya habéis podido comprobar, resulta perturbador, nos genera suspense, sabemos que han hecho algo malo, pero desconocemos su gravedad, ya que ese suceso queda en el aire en el primer capítulo.

Beryl Bainbridge nos ofrece una novela con dos preadolescentes como protagonistas; pero no son dos chicas traviesas sin maldad... son dos personajes que se alejan de la actitud común en los niños.
Ellas no juegan, emplean su tiempo en pasear, espiar e interrogar con malicia a los demás.
Son perversas, con una esencia de maldad que corre por sus venas y que va in crescendo según avanza la historia, son dos preadolescentes que nos incomodan con su comportamiento desde los primeros compases del relato.
La curiosidad sexual, la provocación, se convierten en juegos macabros para ellas. y la autora, consigue crear una atmósfera asfixiante, enrarecida, alrededor de la retorcida personalidad de las dos jovencitas, eso es un detalle que hay que valorar muy positivamente.

Los dos personajes se atraen y repelen al mismo tiempo; conviven en una relación que se mueve entre la amistad, la crueldad y la envidia.
Harriet lleva siempre la voz cantante en esa relación; es la dominante, la que decide todas las acciones, quien dice lo qué hay que hacer, cómo y cuándo, o así no los hace ver la narradora.
Esto que acabo de mencionar es algo importante en el desarrollo del argumento. Conocemos desde las primeras lineas que el narrador es uno de los personajes principales, y ya sabéis que suelo insistir en que una narración en primera persona no resulta muy fiable.
Puede que ese sea el motivo por el que no he conseguido meterme en la piel del personaje cronista y empatizar con él, había algo raro en su relato, algo que despertaba mi instinto lector y que me mantuvo alerta a lo largo de la trama.

Otro detalle que también consigue captar nuestro interés es la omisión del nombre de ese personaje que hace la vez de narradora; genera suspense, pero ¡ojo!, tan solo es un juego de Bainbridge.
Al llegar al final, nos damos cuenta de que ese dato nos da igual; es una especie de Macguffin, un elemento que desvía nuestra atención, que aporta en un principio suspense, que nos hace preguntarnos el motivo por el que se oculta, y al final resulta que ese dato carece de relevancia.

La importancia de los diálogos en este libro, es algo también que suma puntos.
Vamos a ser testigos de la compleja personalidad de los protagonistas a través de ellos, pero también apreciaremos como esos diálogos convierten a uno de los personajes en el alma de la historia; alguien omnipresente, incluso cuando está ausente en las escenas.
Me estoy refiriendo a Harriet. Ella cumple con el papel activo, mientras que la narradora adopta uno más secundario, desde esa distancia que le aporta el ser cronista, podéis comprobar ese efecto hasta en el título.
Realmente, y para ir terminando, la novela en sí no es escalofriante, quien sí es inquietante, es el personaje de Harriet... que con su personalidad  perversa y oscura aporta a la trama más de lo que a simple vista vemos.
Es una entretenida opción de lectura si, como he dicho al comienzo, obviáis el primer párrafo de la sinopsis.

viernes, 14 de septiembre de 2018

Matemos al tío de Rohan O'Grady

Sinopsis:

Una lectura deliciosamente perversa. Oscura y mortalmente ingeniosa, Matemos al tío es un clásico de culto que nunca hasta ahora se había publicado en español.
Barnaby Gaunt tiene diez años y acaba de quedarse huérfano. Solo y desamparado en la vida, ha de vivir con su tío, por lo que viaja a una preciosa isla remota de la costa de Canadá, llena de amables ancianitos y donde hay hasta un policía montado. A primera vista, todo indica que le espera un verano perfecto. Salvo por un pequeño problema: su tío está tratando de matarlo. Heredero de una fortuna de diez millones de dólares, Barnaby se cansa de decirle a todo el mundo que su tío, un hombre misterioso y aterrador, anda detrás de su herencia, pero nadie le cree. Nadie salvo Christie, una niña rara y de poco comer, que llega a la conclusión de que Barnaby solo puede detener a su demoniaco tío de una manera: matándolo primero a él. Y así, con la ayuda de Una Oreja, un puma salvaje a quien los isleños atormentan desde hace años, Christie y Barnaby traman un plan infalible.

Opinión:

Rohan O'Grady, es el seudónimo de la novelista canadiense June Skinner. Esta autora llegó tarde al mundo de la literatura, a los cuarenta años, pero rápidamente se hizo un hueco y en un breve espacio de tiempo, diez años, publicó cuatro novelas, entre las que se encuentra esta de la que hoy voy a hablaros, y de la cual también se hizo una adaptación cinematográfica en 1966.

Esta novela de difícil catalogación se mueve entre el género de aventuras, el juvenil y el policíaco, eso sí, adornada con algunos toques de humor.
Un detalle a destacar antes de empezar a desarmar la obra, es que de nuevo es la editorial Impedimenta la que ha rescatado este gran libro que, hasta la fecha, no había sido publicado en castellano, eligiendo como portada la ilustración original que Edward Gorey realizó para la primera edición del libro, la de 1963, y que capta la esencia principal del argumento.
Miradla con mucho detenimiento...

Lo que más me ha gustado y que destaco por encima del resto, ha sido el narrador elegido.
➤Un narrador omnisciente, que no duda en relatarnos todos los acontecimientos con detalles incluidos, sin dejar de lado los pensamientos. Este cronista, nos ofrece hasta los pensamientos más profundos de los personajes, todo hasta aquí es normal, pero lo singular es que entre los personajes se encuentra "Una Oreja", un puma salvaje, del cual también conoceremos lo que piensa y que se convertirá en un elemento esencial para el desarrollo de la historia.

Muchas veces damos más valor al argumento de lo que realmente tiene.
Lógicamente no estoy relegándolo a un segundo término, ni diciendo que la trama no sea el elemento más importante de una narración, ya que es la base sobre la que se mueven los personajes, y sin un argumento que enganche, no existiría el libro.
Lo que quiero decir, es que hay otros detalles, otros elementos que pueden convertir una historia sencilla o de apariencia simple, en una excelente novela.
En matemos al tío, vamos a encontrar un montón de detalles que irán sumando valor a la obra.

Habrá un espacio para el género epistolar.
A través de él conoceremos los sentimientos y algunos acontecimientos que giran alrededor de la vida de uno de los protagonistas, el sargento Coulter, un policía montado.
La inclusión de ese género en la novela y del singular narrador, del que ya os he hablado, rompe con la monotonía de esta historia y la aporta frescura, convirtiéndola en una obra muy entretenida.

Otro elemento importante es el gran perfil creado para cada uno de los personajes, y en este apartado no hago exclusiones.
Todos los actores que intervendrán en mayor o menor medida, aparecen dibujados al detalle.
Cada uno arrastra su propia historia, viven en su propio microcosmos; y en conjunto, consiguen una composición singular, un ambiente y unos escenarios casi únicos; por ese motivo no os voy a quitar el gran placer de descubrirlos por vosotros mismos.
La relación existente entre ellos, los diálogos y su forma de actuar, transforman y llenan de matices el argumento.

Tampoco podemos olvidar mencionar, el toque mágico.
Un ligero aporte sobrenatural que sacaría los colores a muchos expertos a la hora de manejar el realismo mágico.

Os recomiendo esta pequeña historia, una buena opción de lectura, entretenida y divertida.