Actualizada 26/06/2017

Saga del cabo Holmes de Carlos Laredo

jueves, 30 de marzo de 2017

Para leer al anochecer. Historias de fantasmas de Charles Dickens

Sinopsis:

Charles Dickens estuvo interesado durante toda su vida por los fenómenos misteriosos. Su natural inclinación hacia el drama y lo macabro hicieron de él un extraordinario escritor de cuentos de fantasmas.
Para leer al anochecer presenta trece de las más célebres y espeluznantes historias de fantasmas escritas por Dickens —«El fantasma en la habitación de la desposada», «El juicio por asesinato», «El guardavías», «Fantasmas de Navidad», «El Capitán Asesino y el pacto con el Diablo», «La visita del señor Testador» o «La casa encantada», entre otras—, en una nueva traducción al castellano. Villanos que mueren ahorcados, mujeres misteriosas que encargan retratos desde el más allá, marinos desaparecidos que hacen visitas inesperadas a los vivos, viajeros victorianos que se encuentran con siniestros niños en oscuros caserones… Puro talento gótico.

Opinión:


Introducción.
El antes y el después de la Literatura Gótica

Las historias de fantasmas con el paso de los años, como ya ha sucedido con otros géneros, han terminado adaptándose a los tiempos.
Si antes los espectros solo aparecían en casas solariegas, grandes mansiones, abadías o cementerios, por citar algunos escenarios, en la actualidad cualquier sitio es bueno para que un ente sobrenatural haga de las suyas.
En la época de Dickens, las apariciones fantasmales se mostraban ante nosotros, de aspecto, tal y como habían sido en vida y cumplían con una función moralizante.
Nos mostraban el mal realizado, nos pedían ayuda y/o se manifestaban con el fin de avisar a modo de premonición, eso sí, siempre después de dar la media noche, cuando una tímida luz iluminaba la habitación, y en muchas ocasiones tras escucharse el sonido de  una campanilla.
En cambio ahora, el fantasma atormenta por el mero hecho de molestar.
Tiene potestad para aparecerse a cualquier hora y en cualquier lugar, siempre rodeados de grandes cambios de temperatura, apagones de luz, objetos que se mueven o se rompen, e incluso haciendo uso de la violencia. Pero lo mejor o lo peor, según se mire, es su apariencia escalofriante.
Hoy en día no se concibe un fantasma que no sea terrorífico y un poco gore, porque lo del gore es algo fundamental.

Y os estaréis preguntado ¿qué ha ocurrido con el romanticismo que fijó su vista en ellos, que los mostró como seres condenados a vagar por toda la eternidad, arrastrando tristeza y soledad y penando por el crimen realizado? pues que como otras muchas cosas, ha evolucionado, y en este caso, no para mejor...

Consejos para leer al anochecer.

La verdad, porque todo hay que decirlo, es que aunque hayan surgido de la virtuosísima pluma de Dickens, en esta ocasión nos enfrentamos a unos fantasmas un poco light, cosa que por otro lado, no impide disfrutar plenamente de las situaciones en las que se hacen visibles y de otros detalles, combinados a la perfección, de los que ya hablaré.
Sabiendo de antemano que no transmiten mucho miedo, me permito daros un consejo:
 para leerlos hay que ponerse en situación.
Elegir preferiblemente la noche, y aún mejor, si podemos leerlos con lluvia o viento golpeando los cristales, con niebla o con cualquier otro fenómeno atmosférico de fondo, mientras contemplamos de soslayo, como oscilan las llamas de la chimenea, el que la tenga ¡claro está!, y el que no, pues tendrá que conformarse echando mano de unas simples velas.
Porque lo interesante, es que estos relatos no transmiten terror o angustia, pero la forma de narrar nos invita a sumergirnos en la época victoriana, en un intento de dar de lado a la razón y donde algunos de sus individuos, extremadamente susceptibles, se arrojaban sin temor, en brazos de la creencia espírita.
Estas historias, donde cuesta distinguir si se tratan de sueños o realidad, llegan a confundir al lector, dejando algunas de ellas incluso el final algo abierto para no privarnos de elucubrar.

13 relatos de fantasmas.

Nos enfrentamos a 13 relatos breves, algunos de ellos corresponden a fragmentos extraídos de otros relatos más extensos, pero hay que aclarar que fueron escritos, narrados o publicados en distintas fechas, por lo que la fecha que aparece en algunos lugares como 1852 es meramente orientativa.

Según mi gusto, los mejores son:
Fantasmas de Navidad.
El fantasma en la habitación.
Cuatro historias de fantasmas.
El guardavías.
La visita del Señor Testador.
La historia del retratista.

En lineas generales, el libro me ha gustado, a pesar de que como he dicho, los fantasmas asustan más bien poco y muchas veces, las historias prometen más de lo que ofrecen.
Lo que más destaca es la forma de narrar y el uso que se da a algunos detalles casi impercetibles, y que se convirtieron en las características principales que definieron al género gótico.
Este género surgió como reacción al Racionalismo, el siglo XVIII, el siglo de las luces, de la ilustración y creían que todo podía explicarse mediante la razón.
A mitad de ese siglo surge esta nueva corriente, que más tarde asentaría los cimientos para el Romanticismo.
En narrador elegido para estas historias suele ser en primera persona, un estilo directo con el que se apela constantemente al lector,
De los fantasmas y de los escenarios ya he hablado al comienzo, así que poco hay que añadir.
Los personajes están claramente estereotipados.
Los señores, inteligentes y enigmáticos, las señoras, frágiles y delicadas, y los criados por lo general asustadizos, algo que sus señores achacan a la falta de conocimientos.
En la mayoría de los relatos, al personaje principal tiene dificultad para identificar si se trata de un sueño o de realidad y también es frecuente ver como el protagonista se ve arrastrado en saltos temporales, viajes en el tiempo y en el espacio, a los que lógicamente también está invitado a asistir el lector.

Dickens, al igual que otros muchos escritores de la época, se sintieron atraídos por  lo sobrenatural y también se dice de él, que muchos de estos relatos, fueron surgiendo de su cabeza intentando dar explicación a vivencias propias que no supo explicar.
Según los grandes expertos, en sueño de un niño con una estrella, relato que también se incluye en este libro, se refleja la añoranza por los familiares desaparecidos y curiosamente los protagonistas de esa historia, podrían representar al hermano y hermana de Dickens fallecidos cuando el era solo un niño. Pero eso sería hilar muy fino, y realmente ¿qué autor no refleja una parte de su vida en sus textos?
Lo que sí sabemos a ciencia cierta, es que Dickens logró reflejar fielmente la sociedad de la época, la gran diferencia entre clases sociales y en estos relatos, consiguió una atmósfera que incluso hoy en día logra seducir al lector.



jueves, 16 de marzo de 2017

El asesinato de Sócrates de Marcos Chicot

Sinopsis:

Grecia, siglo v a. C.
Un oscuro oráculo vaticina la muerte de Sócrates.
Un recién nacido es condenado a morir por su propio padre.
Una guerra encarnizada entre Atenas y Esparta desangra Grecia.
El asesinato de Sócrates recrea magistralmente la época más extraordinaria de nuestra historia. Madres que luchan por sus hijos, amores imposibles y soldados tratando de sobrevivir se entrelazan de un modo fascinante con los gobernantes, artistas y pensadores que convirtieron Grecia en la cuna de nuestra civilización. A lo largo de las páginas de esta absorbente novela, brilla con luz propia la figura inigualable de Sócrates, el hombre cuya vida y muerte nos inspiran desde hace siglos, el filósofo que marca un antes y un después en la historia de la humanidad.

Opinión:

Una pequeña reflexión...

Hace poco leía en un blog amigo, Si fuesemos libros, que estamos acostumbrados a que una gran parte de las novelas históricas que recrean la historia antigua, se centren sobre la civilización de Roma o Egipto, y es totalmente cierto.

Estamos saturados de esa época  y de esas civilizaciones en concreto, pero son pocas las novelas que con rigurosidad tienen como escenario a la Grecia clásica, además de que por supuesto, el cine nos ha vendido con frecuencia una imagen que se aleja bastante de la realidad.
Me viene a la cabeza la película Troya...
¿Quién no ha visto esa película? donde parece que la historia se recrea al estilo neoclásico, siguiendo la norma de las tres unidades diseñadas para el teatro.
Los acontecimientos ocurren en un periodo muy corto de tiempo, no exactamente en 24 horas como dictan las reglas, pero desde luego, no en los nueve años que supuestamente duró esa guerra.
Las otra unidades que se suman a esta del Tiempo, es la de acción; la historia como comprobamos es totalmente lineal y no se da gran importancia a las historias secundarias. Para finalizar tenemos la unidad de lugar, todo ocurre en el mismo escenario.
Pero retomando mi anterior comentario, leyendo esta novela, comprobaréis que la historia no es como nos la han contado cuando estábamos en el colegio.
Pensamos que existió un gran Imperio Griego, y en parte es cierto, pero no existió hasta que llegó Alejandro Magno y unificó las ciudades estado con Macedonia.
Hasta ese momento, lo que conocemos como Grecia, eran pequeños estados, con su propio gobierno y ejército, que se posicionaron en el bando de Atenas o de Esparta, las dos grandes ciudades.

Una historia real y bien documentada.

Con esta nueva novela, la hábil pluma de Marcos Chicot, vuelve a sorprendernos ofreciéndonos una historia, como digo, totalmente real.
Los que hayáis tenido la posibilidad de leer alguna de sus obras anteriores, notaréis la gran evolución que ha sufrido su forma de escribir.
Si ya nos sorprendía con El asesinato de Pitágoras o con su continuación, La hermandad, donde el lector caía rendido literalmente a sus pies por la calidad de su texto, en esta nueva, volvemos a hacerlo con una gran historia, más seria y compleja, y sobre todo, que destaca por la exactitud de los hechos narrados.

Nos encontramos con una historia al estilo de Crónica de una muerte anunciada.
El hilo central, el principal desde el que parte la novela, es la visita que realiza Querefonte a Delfos, para consultar al oráculo.
Así da comienzo la mezcla entre realidad y ficción.

Cuando ficción y realidad se funden...

Sabemos, de cierto, que Querefonte realizó una pregunta al oráculo y la respuesta es por todos conocida, no había ningún griego más sabio que Sócrates.
La segunda pregunta pertenece a la ficción añadida y gira alrededor de la muerte del gran filósofo.
Una respuesta desconcertante, que marcará a partir de ese momento, no solo la vida de Querefonte, sino de todos los personajes que participan en esta excelente historia.
Las palabras del Dios Apolo, indican que su muerte será violenta a manos del hombre de la mirada más clara.
Todos conocemos cual fue el final de Sócrates, quizás es una de las muertes más conocida de la historia junto con la de Julio César, pero también deberíais saber, que los oráculos no deben interpretarse al pie de la letra, o que se lo pregunten a Esquilo, que sabe bastante de eso...
Con este pequeño juego de intriga, el autor capta inmediatamente la atención del lector, un suspense que va in crescendo a lo largo de un argumento que avanza siempre de forma lineal, siguiendo de cerca al filósofo, aunque sin concederle el protagonismo absoluto.

Todas esas historias secundarias, que cabalgan entre realidad y ficción, proporcionan los elementos necesarios para conseguir una excelente novela de corte histórico, que además de entretener, sirve para enseñar y para transmitir al lector la sensación, de que todo el argumento en conjunto, pudo haber sucedido tal y como se relata.
Todo esto podría ser una descripción de lo que encontraremos en el argumento, pero no debemos olvidar el marco histórico, diría que excepcional, sobre el que se encuadran todas estas historias, y que se denomina como El siglo de Pericles (Siglo V. a.c)
El siglo que marcó un antes y un después para la ciudad de Atenas, ya que a partir de ese momento llegó su ocaso, por lo tanto, como telón de fondo nos encontramos con las constantes luchas entre Atenas y Esparta; historias de hombres fuertes, curtidos en batallas donde las mujeres tenían muy poco que decir.

El papel de la mujer

En esta obra se nos ofrece un retrato fiel del papel que estaban obligadas a desempeñar esas mujeres, y curiosamente, a pesar de estar atadas de pies y manos, consiguen hacer sombra a los personajes masculinos.
Entre esas mujeres encontramos algunas reales como Jantipa la mujer de Sócrates o Aspasia, la mujer del gran general Pericles, una mujer de formación elevada y cuyas costumbres liberales, habituales en Mileto de donde era originaria, chocaban en exceso con el papel que debía desempeñar la mujer de Atenas y es que, como digo al comienzo, la historia no es tal y como nos la han contado...
Las mujeres en la Grecia Clásica, no tenían tanta libertad como se menciona en algunos libros, incluso habría que hacer distinciones entre mujeres de la misma clase y de distintas ciudades, las atenienses tenían menos derechos que por ejemplo las mujeres de Esparta.

El autor, nos muestra al igual que ya lo hiciera siglos antes Homero, que la antigua Grecia era una sociedad patriarcal, donde las mujeres eran eternas menores de edad, pues no poseían derechos ni jurídicos ni políticos.
Pasaban de estar bajo la tutela paterna a la tutela del marido.
Las aristócratas o en situación privilegiada, podían cultivarse pero hasta una corta edad, después pasaban a estar prácticamente recluidas en casa, y salían en contadas ocasiones y por supuesto, en compañía.
Por ese motivo, es de agradecer que Marcos Chicot, de una oportunidad en su novela a esas mujeres, que quizás la literatura o la sociedad, ha arrinconado en un absurdo ostracismo, y es curioso, porque precisamente la palabra Ostracismo, en la Grecia antigua, era el destierro al que se condenaba a los ciudadanos que se consideraban sospechosos o peligrosos para la ciudad. Así que, puede ser... que las mujeres o su inteligencia, realmente se considerasen peligrosas...

Como podéis comprobar a lo largo del comentario, es una novela muy recomendable que cumple con lo primordial, con lo que yo considero que es el fin de la literatura:
Aprender, disfrutar y sobre todo invitar al lector a descubrir, a no conformarse con lo que nos cuentan.
Es una obra que incita a buscar más información, que despierta en nosotros la curiosidad por una civilización poco retratada.
Pero lo realmente bueno, es que en esta historia donde ficción y realidad se fusionan, ven la luz personajes, voy a hacer mayor hincapié en los ficticios, que perduran en la memoria del lector.

En resumen, una historia de las que no se olvidan.

Para terminar quiero recordaros, que este autor, dona el 10% de lo que obtiene con sus novelas a fundaciones de ayuda a personas con discapacidad, y esa aportación, desgraciadamente, no sería posible sin lectores.


sábado, 4 de marzo de 2017

La pareja de al lado de Shari Lapena

Sinopsis:

La gente es capaz de casi cualquier cosa...

Tu vecina te dijo que preferiría que no llevaras a tu bebé de seis meses a la cena. No es nada personal, simplemente no soporta sus llantos.
Tu marido estaba de acuerdo. Después de todo, vivís en la casa de al lado. Podíais llevaros el monitor infantil y turnaros para pasar a verlo cada media hora.
Tu hija dormía cuando fuiste a comprobar por última vez. Sin embargo, en este momento, mientras subes corriendo las escaleras hasta su habitación envuelta en un absoluto silencio, confirmas que tu peor pesadilla se ha hecho realidad: ha desaparecido.
Nunca antes habías tenido que llamar a la policía. Ahora están en tu casa y quién sabe lo que pueden llegar a descubrir.
¿De qué serías capaz cuando has sobrepasado tus límites?

Opinión:

¿Thriller psicológico o Domestic noir?

Hoy vengo a hablaros de La pareja de al lado, una novela que en muy poco tiempo se ha convertido en bestseller mundial.
Un thriller psicológico o Domestic noir, un subgénero para mí ridículo, con el que ahora quieren bautizar a las historias que muestran el lado más oscuro de vidas aparentemente normales, y del que estoy segura que dará mucho que hablar en los próximos meses a través de los comentarios, tanto de seguidores como de detractores.

Nos encontramos ante la clásica narración Ab ovo; introducción, nudo y desenlace.
Esa desaparición, es el foco de interés desde el que parte esta historia; sensibiliza al lector al tener por protagonista a un niño de corta edad y desde ese punto se inicia una investigación para intentar hallar tanto al responsable como los motivos.

El narrador

La voz narrativa elegida para esta novela es quizás, lo que menos me ha gustado.
Debo reconocer que para este tipo de novelas, un narrador en tercera persona con un conocimiento sin límite, quizás es la elección más acertada, ya que evita la subjetividad que proporcionan los narradores en primera persona, pero no me convence la entonación tan directa que emplea, al igual que en algunas ocasiones, el abuso de frases cortas.
Para narrar, elige un angulo de visión desde el que no se le escapa ningún detalle, salta de un personaje a otro permitiéndonos ver los distintos puntos de vista de cada uno de ellos, pero aun así, esa perspectiva me da la sensación de estar centrada durante demasiado tiempo en Anne, la madre del bebé desaparecido. Eso, sumado a como digo el tono empleado, crea una predisposición hacia ella, además de que en los personajes secundarios no profundiza y quedan bastante planos.

Generadores de intriga

Este narrador omnisciente, llega a entregarnos información que ni los propios personajes conocen. Ese tipo de focalización espectatorial, genera el máximo de intriga y hace que el lector siempre vaya un paso por delante de los personajes, esto puede repercutir de forma negativa en la lectura, ya que en mi caso, descubrí al culpable con bastante antelación...
Los capítulos cortos cargados de giros argumentales, además de agilizar la lectura, también contribuyen a generar tensión, y si a esto le sumamos algunos elementos más como son los secretos, las dudas, la culpabilidad y los remordimientos, creo que tendríamos un thriller lo bastante interesante como para captar nuestra atención durante un par de días, que será lo que nos dure la lectura. 
 
A pesar de todo lo dicho, tanto a favor como en contra, lo que sí hay que hacer, es reconocer el mérito de la autora, porque posee una gran imaginación que no duda en volcar a lo largo de toda la narración.
La recreación de los hechos, la atmósfera conseguida repercute de forma directa en las escenas que resultan del todo verosímiles, aunque debo advertiros que el momento más impactante nos espera al final de la novela, y es que la última escena... creo que es para dejar perplejos hasta al más exigente de los lectores.