Actualizada 10/10/2017

Saga Sargento Carmelo Domínguez de Fernando Roye

jueves, 25 de diciembre de 2014

Siete días de gracia de Carla Gràcia Mercadé


Sinopsis:

Novela histórica que narra los hechos que tuvieron lugar los primeros días de abril de 1870 en la Vila de Gracia de Barcelona, en contra de las levas ordenadas por el General Prim.

«Muchos la han olvidado. Otros la han llamado "revuelta". Pero fue una guerra. La Guerra de los Siete Días. Sin descanso. Sin paz. Sin compasión.
[...]
Félix afirmaba que en el mundo solo hay dos clases de personas: las que matarían y las que, antes, se dejarían matar. Yo era de las segundas. Pero hay cosas que lo cambian todo. Una es la guerra. La otra, los secretos.
[...]
Ahora me toca desvestir los misterios, desenredar los nudos y tirar del hilo. Porque, aunque hoy no quede nadie de entonces, tú nos recordarás. Y nos liberarás de la injusticia de la desmemoria. Más que eso: te salvarás de la imprudencia del olvido.»

La Revuelta de las Quintas de 1870 fue una de las tantas guerras que ha soportado un pueblo para rebelarse por leyes que únicamente protegen los intereses de unos pocos mientras truncan la vida de muchos.
El alzamiento tuvo lugar en varias ciudades de España como Málaga, Béjar o Salamanca, pero en Cataluña fue más largo y sangriento. La villa de Gracia, cruelmente asediada por los cañones y las tropas que disparaban desde la calle Provenza y el Paseo de Gracia de Barcelona, fue el principal bastión de la resistencia popular.
Cuenta la leyenda que una mujer sin apellidos ni pasado fue la voz del pueblo y que, en el momento
más cruel del conflicto, siguió tocando las campanas de la torre del reloj, frente al ayuntamiento de Gracia, para mantener viva la lucha. ¿Quién era esa mujer? ¿Qué la empujó a tomar partido en aquella guerra?
Durante los siete días que duró el alzamiento, descubriremos la vida de Mariana y todos sus secretos.

La historia de una familia puede ser tan convulsa como la de un pueblo.

Opinión:

La historia está narrada en dos tiempos donde se alternan las tramas ocurridas en el pasado y en lo que podríamos denominar "el presente", las revueltas de 1870.

Lo más normal sería hacer uso de los capítulos para separar la trama del presente de la del pasado, y evitar de esa forma, que el lector pudiese llegar a confundirse entre una y otra. Pero en este caso, su autora decide prescindir de esa estructura típica y asumir el riesgo utilizando los capítulos, para dividir la novela en siete partes que corresponden a los siete días que duraron los enfrentamientos de 1870.
Este detalle a simple vista, puede parecer una tontería, pero de esa forma el lector, siente de forma más real o cercana los acontecimientos. Se mete en el papel de los personajes conociendo día a día, los sucesos como si fuesen narrados en tiempo real.
Con este sencillo método, se intenta hacer más hincapié en los sucesos ocurridos en 1870, pero aún así... creo que la trama del pasado tiene mucho más peso que la del presente y logra eclipsar los acontecimientos que ocurrieron en la villa de Gracia.

El que su autora no separe presente de pasado no acarrea ninguna dificultad para el lector, ya que una vez que te sumerges en la historia, diferencias con facilidad los personajes de una y otra época. También hay que indicar que las partes que narran los acontecimientos de 1870, suelen comenzar con el sonido de la campana de la torre del reloj... ¡Dong!

Al comienzo de cada capítulo se incluyen fragmentos de diarios o de documentos de la época, un detalle importante para proporcionar al lector datos que le harán ubicarse en el momento exacto que se narra.

Los personajes del pasado, como suele suceder en este tipo de novelas que mezclan hechos históricos con dramas de sagas familiares, terminan mezclándose con los del presente y convierten en amena la lectura, aportando ese ligero toque de intriga a los acontecimientos.

Lo único negativo de esta novela...

Carla Gràcia hace uso de un estilo muy sencillo, prescindiendo de las florituras habituales en narraciones que hacen alusión a esa época, pero....en cambio utiliza otras que no me han gustado o llegado a convencer.
Me estoy refiriendo a la construcción de algunas frases, haciendo uso de la partícula "que" seguidas de una mayúscula.
Una estructura que me ha resultado extraña, porque no es la forma habitual de encontrarla. Supongo que hace uso de ella para dar más énfasis, reforzar los pensamientos o recuerdos a los que hace referencia la frase. Como si fuese un introductor discursivo.

respira hondo y se dice que A lo mejor todavía puedo hacer algo...

Y Marcial se santiguó y que ¡Dios mio, gracias!

Mariana oyó su voz. La misma que le había pedido que Escápate conmigo.

Mariana coge el cubo de agua de junto a la cama de la pequeña Angelina y le limpia la herida a Amalia. Sangra. Y la señora Consuelo que La sangre es escandalosa y nos encadena. 

Francisco Derch se dirige hacia allí, seguido de Serafín, que Señor, qué quiere que haga con el grupo, porque nos atacan y no podemos perder tiempo.

¿Os suenan bien estas construcciones? A mí, sinceramente No.

Llegados a este punto os estaréis preguntando si recomendaría esta novela...
La respuesta es rotundamente Sí.

Está bien documentada, se lee con facilidad y resulta muy, muy entretenida a pesar de que en algunos momentos la trama pueda resultar previsible. Pero esto último es un detalle prácticamente sin importancia. Últimamente me había costado encontrar un libro que me mantuviese pegada a sus páginas, que no me decepcionase y descubrir éste puedo considerarlo como todo un hallazgo.


miércoles, 17 de diciembre de 2014

martes, 16 de diciembre de 2014

Los crímenes de la calle Morgue de Edgar Allan Poe

Sinopsis:

Un brutal asesinato de dos mujeres.
La brigada de investigación no encuentra forma de averiguar los hechos. M. Dupin, tras una investigación y deducciones lógicas, ofrece una explicación extraordinaria.
Cuento policial de detectives considerado el iniciador del género, que alcanzaría su auge con Sherlock Holmes (de Arthur Conan Doyle).
Dupin inaugura el razonamiento lógico deductivo y las bases del género policial.



Opinión:

Los crímenes de la calle Morgue escrita en 1841, está considerada como una de las primeras novelas policíacas.

La historia narra el asesinato de dos mujeres de forma extremadamente violenta.
Poe reta al lector con este relato, ya que deja las suficientes pistas y detalles a lo largo de la narración, para que el lector se inmiscuya en el caso y asuma a su vez, el papel de detective, en el vano intento de descubrir quien es el autor de los hechos.
Desde el primer momento seremos testigos del ambiente tétrico y misterioso que caracteriza toda la obra de este escritor, al igual que de su genialidad de sobra conocida por todos los amantes de la novela gótica. En esta ocasión, con tal solo 60 páginas consigue que la mente y la imaginación del lector se disparen.

Una novela única que sirvió de ejemplo para otros escritores, no solo de esa época, por varios motivos.
Edgar Allan Poe, con su personaje Dupin, creo las pautas que luego seguirían otros escritores como Conan Doyle con su aclamado Sherlock Holmes, por citar alguno.
Novelas con un gran misterio desde el principio, una trama cargada de pistas y detectives que resolvían los casos haciendo alarde de grandes dotes de deducción, imaginación o lógica. En otras palabras... introducción al misterio, desarrollo de la trama y resolución del caso.
También el misterio que se esconde tras las páginas de este relato, un crimen en una habitación cerrada por dentro, ha servido de ejemplo para crear otras muchas obras. La última sin ir mas lejos de Sophie Hannah y su exagerado Poirot.

El único pero que se le puede poner a ésta narración breve, son las primeras seis o siete páginas, donde se hace una breve introducción sobre el poder analítico y la deducción, pero el resto resulta totalmente brillante.
Un relato breve muy recomendable e indispensable para todos los amantes del thriller o de la novela policíaca.



domingo, 14 de diciembre de 2014

Trilogía Los crímenes de Kronberg Annelie Wendeberg

La sonrisa del diablo (Los crímenes de Kronberg 01)
Sinopsis:

En el verano de 1889, cuando un cadáver con síntomas de la enfermedad del cólera aparece flotando en los depósitos de agua de Londres, Scotland Yard solicita la ayuda del doctor Anton Kronberg, el más eminente epidemiólogo del reino. Pero el riesgo de infección no va a ser su principal problema. Primero, porque hasta el lugar se ha desplazado un detective asesor de la policía llamado Sherlock Holmes, quien de inmediato descubre su gran secreto: Anton es en realidad Anna, y el engaño acerca de su identidad, caso de hacerse público, la llevaría a la cárcel. Pero, sobre todo, porque tras el caso se esconde una conspiración criminal que podría hacer tambalear los cimientos de la Inglaterra victoriana.

Opinión: La sonrisa del diablo (Los crímenes de Kronberg 01)

Dicen que en muchas ocasiones un libro termina llevando a otro.
Eso es precisamente lo que me ha ocurrido en esta ocasión.
Tras finalizar con el libro Los crímenes del monograma donde Sophie Hannah recuperaba al detective Hercules Poirot, ¿por qué no decirlo? sin mucho éxito. El azar me llevó hasta éste otro, donde de nuevo, se recupera a un detective famoso. En esta ocasión el resucitado será Sherlock Holmes.

Este libro que da comienzo a una trilogía que llevará el título de Los crímenes de Kronberg, tendrá como protagonista al Doctor Anton Kronberg. Tras la apariencia de este eminente doctor, tenemos en realidad, a una mujer deseosa de practicar la medicina, en una época, en la que no estaba muy bien visto, que las mujeres ocupasen puestos relevantes y menos en una sociedad tan conservadora como era la de la Inglaterra victoriana.

Este libro al igual que el anterior reseñado, Los crímenes del monograma, no son para tirar cohetes, pero no cabe duda que La sonrisa del diablo me ha parecido más entretenido que el de Sophie Hannah.

Lo primero que me llamó la atención es la introducción que hace su autora. En el prefacio nos indica que la historia se basa en unos diarios que encontró en una vieja casa heredada. Se detalla que ha variado los nombres de algunos protagonistas y bla, bla, bla... Supongo que se trata más de marketing que de realidad...

Hay muchos detalles fundamentales para que un libro destaque. Uno de ellos, no digo que sea el más importante, es que el argumento resulte realista. En este caso la historia de fondo resulta totalmente creíble, no puedo decir lo mismo sobre la historia de la protagonista. Pero ese detalle equilibra la balanza y da un ligero toque de intriga a la trama.

La novela como ya he comentado no es gran cosa, pero entretiene y ayuda a pasar el rato. No se hace pesada y resulta agradable encontrar entre sus páginas a un Sherlock Holmes algo más humanizado, menos misógino que el que aparece en los libros de Conan Doyle y que por una vez prescinde del consumo de sustancias alucinógenas. También es interesante ver como una mujer, en este caso Anna Kronberg compite en inteligencia y sagacidad con él.

No puedo añadir mucho más porque el libro no es muy extenso. No llega a las doscientas páginas, así que tendremos que esperar a la segunda parte para ver si realmente merece la pena seguir con la serie o no.

Una lectura sencilla...

sábado, 6 de diciembre de 2014

Los crímenes del monograma de Sophie Hannah

Sinopsis:

Londres, 1929.
Hércules Poirot está cenando en el café Pleasant cuando una mujer irrumpe en el local y le confía que alguien está a punto de matarla. Le ruega que no investigue, pues con su muerte, dice, se habrá hecho justicia.

Unas horas más tarde, tres personas son asesinadas en un elegante hotel londinense. Poirot no puede evitar involucrarse en el caso, pero, mientras él se esfuerza en ordenar todas las piezas, el asesino se prepara para volver a matar.



Opinión:

Cuando comencé con este libro lo hice con un poco de temor, Agatha Christie y el inolvidable Poirot, habían dejado el listón muy alto.
Me daba algo de miedo y eso que la fama de Sophie Hannah la precedía ya que es conocida por todos los amantes de la novela de Intriga-Thriller, pero... ¿Sabría dar ese toque de misterio tan característico que envolvía todos los escenarios visitados por el gran genio de la deducción Hercules Poirot?
Era una apuesta muy arriesgada, tanto para la autora que tomaba el relevo como para los lectores.

Lo primero que destaca es el acabado que la editorial Espasa ha dado a la novela.
Le han redondeado los cantos imitando un cuaderno de notas y eligiendo para la portada un fondo negro donde destaca el dorado. Resultando una edición muy cuidada y elegante.

Mis principales dudas eran; ¿Sophie Hannah habrá conseguido dar el toque especial que Agatha Christie aportaba en todas las tramas de sus novelas detectivescas? ¿logrará crear la atmósfera donde todos los personajes eran posibles sospechosos?
Pues No a la primera pregunta y Sí a la segunda.
Lamentablemente no llega a estar a la altura de la genialidad de la gran dama del misterio: Agatha Christie.

El libro se deja leer, pero no me convence...

El primero fallo...

Sustituye al eterno compañero de Poirot, Arthur Hastings por otro policía de Scotland Yard, Edward Catchpool.
Para mí, Hastings sería para Poirot como el Dr.Watson para Sherlock Holmes. La pareja formaba un tandem perfecto no veo motivo para romperlo...

El peso de la historia recae en estos dos personajes, Poirot, como no podría ser de otra manera y Catchpool. Este nuevo agente se mueve bajo el lema... Siempre se consigue más información si se aviene a respetar los deseos de los demás. lo cual le convierte en un títere al que mangonean todos los personajes con los que se cruza y no resulta un lema muy eficaz si el que lo piensa es un policía que tiene que lidiar a diario con delincuentes...

El segundo fallo...

No aparece ni una sola descripción sobre Poirot, como las que nos tenía acostumbrado Agatha Christie. Sophie Hannah prescinde totalmente de descripciones y al prescindir de eso se pierde el placer de los detalles...

El tercer fallo...

El argumento está bien pero la trama da demasiados giros.
Supongo que estaréis pensando que ese es un ingrediente esencial en una novela policíaca. Pues no, aquí llega a aburrir tanto cambio.
Yo lo definiría como una cebolla.
En la primera capa tenemos unos sospechosos y las primeras pesquisas sobre el crimen...
En la segunda capa mantenemos los sospechosos, pero se nos muestra como el escenario varía ligeramente.
En la tercera capa... se añaden más sospechosos a la trama, y se agregan de nuevo más pruebas.
En la cuarta... los sospechosos entran y salen de escena, y de paso van tirando por tierra lo descubierto hasta el momento.
Así podríamos continuar...
Cada vez que hace esto recalca todos los datos que tenemos, y nos recuerda lo que ya sabíamos, convirtiendo la lectura en pesada y farragosa.
Conclusión...
Al final parece que ni la autora sabe donde ni como va a terminar la historia. Obviamente cada vez que modifica algo, Poirot anima a Catchpool a pensar y lograr deducir hasta donde ha llegado él en sus investigaciones.
Sophie Hannah marea tanto el argumento, que el pobre Poirot, en varias escenas llega a perder el equilibrio amenazando con caerse. ¡No me extraña! Vamos hacia atrás y hacia adelante, en demasiadas ocasiones, dando vueltas y vueltas al argumento... Eso haría perder el equilibrio a cualquiera.

La historia aparece narrada en primera persona a modo de recuerdos por el que se supone que debería ser el encargado de llevar el desarrollo de la investigación, Catchpool. Pero el chico falla más que una escopeta de feria.

Otro fallo más...

Todos sabemos que Poirot era por decirlo de alguna manera, algo especial, incluso en algunos momentos llegaba a rozar la prepotencia. Pero este nuevo Poirot, tiene ese rasgo demasiado exagerado. Parece que incluso disfruta con el grado de suficiencia con el que trata a cuantos se cruzan en su camino.

Otro detalle a tener en cuenta es la extensión de este libro que tiene aproximadamente 368 páginas. Lo más normal en la obra de Agatha era encontrar novelas que rondasen las 250 páginas, salvo excepciones. Quizás Hannah, de haber prescindido de algunas vueltas habría satisfecho más a los lectores y se habría acercado a la genialidad de la creadora de Poirot, que no necesitaba de reiteraciones para lograr la maestría.

Bajo mi punto de vista, Sophie Hannah ha fallado estrepitosamente con esta novela.